Módulo 5.
Evaluación, estándares e
indicadores de la planeación
Introducción:
El cambio educativo puede definirse como una innovación en el proceso de aprendizaje, con el
objetivo de mejorar los resultados de este. El cambio educativo es un concepto y una idea que
solo genera ansiedad, frustración e incertidumbre entre los alumnos que no saben lo que significa
ni cómo aplicarlo en su enseñanza. El concepto en sí puede representar una mejora educativa.
Sin embargo, educar a las personas significa crear una nueva visión para sus vidas, esto significa
crear una nueva actitud y motivación para adoptar un comportamiento diferente.
Las evaluaciones son necesarias para valorar el aprendizaje, ya que no solo nos ayudan a
comprender lo que hacemos, sino que también nos permiten reflexionar sobre ello para
mejorarlo. Las evaluaciones también son útiles para el diseño de los cursos, ya que permiten
comprender mejor las expectativas que pueden tener nuestros diseños de planes en el entorno
educativo.
Los controles de gestión se basan en estrategias para medir los resultados y atribuir relaciones
causales entre dichos resultados. Un indicador se utiliza para evaluar el rendimiento de una
actividad o un proceso concretos. Los controles de gestión tienen ciertas características que los
hacen adecuados como indicadores. Los controles de gestión están diseñados de tal manera que
el objetivo de la gestión no se vería socavado por su uso.
Existe una relación directa entre la calidad educativa y la satisfacción de los estudiantes; para
identificar dicha relación, se plantea el uso de estándares, estos describen las especificaciones de
proceso o sistema, además suele contener normas, procedimientos y restricciones que definen
cómo debe construirse, y utilizarse dichos procesos o sistemas. Son una herramienta útil para los
profesionales de la educación y los administradores que deseen mejorar su gestión de la calidad.
Objetivo:
Analizar los procesos referentes a la Evaluación, Estándares e Indicadores de la planeación, a fin
obtener elementos claves para el diseño de los EVA.
Para responder al objetivo, los puntos a revisar son:
Gestión del cambio para el aprendizaje virtual
Evaluación y seguimiento de la planeación del aprendizaje
Indicadores de satisfacción de los estudiantes
5.1. Evaluación y seguimiento de la
planeación del aprendizaje
Introducción:
Medir o evaluar la satisfacción estudiantil universitaria es importante porque contribuye
significativamente al mejoramiento de la calidad educativa que se ofrece cuando se logran
determinar los factores académicos y administrativos que la están afectando y se toman las
decisiones pertinentes para mejorarlos.
El desafío o reto que colocamos a los estudiantes para que aprendan implica esfuerzo y malestar
por parte de estos. Esto puede hacer pensar que los estudiantes no van a estar satisfechos y en
consecuencia no es pertinente medir su satisfacción.
Ante el dinamismo e incertidumbre del contexto actual, se hace evidente la preocupación por el
mejoramiento de la gestión y calidad. De ahí, que se demanden soluciones orientadas a potenciar
las capacidades de gestión existentes, donde se inserta la planificación estratégica y su
evaluación como un ámbito de interés institucional y nacional.
Contar con métricas en un proceso de evaluación, permite realizar un análisis objetivo y crítico,
independiente de la subjetividad de los evaluadores. El proceso de evaluación tiene una fuerte
influencia en el aprendizaje; esta influencia es en ocasiones mayor que las que ejercen las
actividades de enseñanza.
Podemos decir que la evaluación en línea es un proceso integral, sistemático, gradual y continuo
que valora los cambios producidos en la conducta del estudiante y la eficacia de las técnicas
empleadas, la capacidad científica y pedagógica de la interfaz, y todo cuanto converge en la
realización del software educativo.
Efectivamente, se evalúa para poder aprender, pero es verdad también que se aprende y se es
evaluado, por ello lo cual viene a decirnos claramente que sin evaluación el proceso de
aprendizaje no se entendería y que sin un proceso de aprendizaje la evaluación no existiría.
Objetivo:
Caracterizar los niveles de evaluación y seguimiento de la planeación del aprendizaje, en el
contexto de la planeación de los EVA, para reconocer en ella un elemento fundamental en la
innovación educativa.
Evaluación de la planeación
La evaluación es un componente fundamental de la planificación para el desarrollo: proporciona
información para verificar si lo que se planificó en las políticas públicas está permitiendo obtener
los resultados previstos y si estos corresponden, entre otros, a cambios en materia de bienestar,
aumento de las capacidades y el goce efectivo de los derechos de la población. Sus resultados
aportan conocimientos para crear planes y políticas; ponen en evidencia problemas no
detectados; contribuyen a estructurar alternativas; aportan datos para implementar nuevos
programas y proyectos; y justifican decisiones o alternativas de políticas. Es decir, permiten a los
gobiernos tomar decisiones estratégicas de manera informada y a su vez difunden lo realizado y
logrado a la ciudadanía, por medio de la rendición de cuentas.
La actividad de evaluación se puede plantear como una valoración en tres niveles articulados del
quehacer público:
Macro: evalúa las prioridades políticas de largo y mediano plazo, en general expresadas
en los planes y visiones de desarrollo, tanto a nivel nacional como en el territorio.
Meso: se enfoca a evaluar la política sectorial e intersectorial de mediano plazo y los
planes e institucionalidad pública que la operacionaliza.
Micro: se centra en la medición de procesos de gestión y el desempeño de corto plazo de
los programas, proyectos y servicios públicos.
Satisfacción estudiantil
La satisfacción estudiantil se puede conceptualizar como el bienestar que experimentan los
alumnos por sentir cubiertas sus expectativas académicas como resultado de las actividades que
realiza la institución para atender sus necesidades educativas.
Los estudios sobre satisfacción estudiantil en las universidades como indicadores para evaluar la
calidad educativa son particularmente importantes porque la satisfacción estudiantil mejora el
rendimiento académico, reduce la deserción, el cambio de carrera de los inscritos y es requisito
para el éxito en el aprendizaje. A su vez, una comprobada calidad educativa fortalece la imagen y
el prestigio de la institución.
El desarrollo de los sistemas internos de calidad universitaria necesita contar con un conjunto de
indicadores determinados desde la perspectiva del propio estudiante. De esta forma, la
identificación de aquellos elementos más destacados para los alumnos permite incorporar sus
opiniones a dichos sistemas de calidad.
Métricas para evaluación de software
Dado que la cantidad y variedad de programas educativos o de entrenamiento crece rápidamente,
existe mayor necesidad evaluarlos para saber si son adecuados a su propósito.
Se puede considerar que, en la evaluación del programa a utilizarse, se considerar la visión de los
docentes, alumnos, proveedores y diseñadores.
Desde el punto de vista de los docentes, resulta útil conocer de qué modo y cuándo pueden usar
estas herramientas para mejorar su enseñanza, ya que debe tener claro que las posibilidades
tecnológicas no se transfieren automáticamente a una enseñanza y un aprendizaje más eficaces.
Desde el punto de vista de los alumnos, las utilizaciones de estos medios podrían resultar
motivadores e interesantes para mejorar sus aprendizajes. Por otra parte, los proveedores
deberían asesorar de entre varios programas similares cuál es el más adecuado, de acuerdo con
las necesidades de uso. Por último, los diseñadores de software necesitan definir criterios a partir
de los cuales pueda evaluarse y posteriormente llevar a cabo una estrategia de implementación
adecuada.
Los factores que afectan a la calidad del software se pueden categorizar en medidas directas (por
ejemplo, los defectos) e indirectas (por ejemplo, facilidad de mantenimiento). Se pueden definir
tres aspectos para evaluarla: la operación, la revisión y la transición del producto.
Métricas valoración de los aprendizajes
Un modelo de evaluación permite descomponer un concepto de calidad en forma jerárquica en
subconceptos. De esta manera, la calidad se convierte en algo concreto, es decir, que se puede
definir, planificar, evaluar y, por tanto, mejorar.
Las métricas suelen definirse como medidas estadísticas sobre aspectos que se consideran
importantes de los sistemas educativos.
Los procesos de medición y evaluación buscan especialmente identificar los efectos, los
impactos y la eficiencia de la inversión en el desarrollo de proyectos o actividades específicas.
La evaluación se considera un proceso que permite la retroalimentación.
Así, definir un conjunto de indicadores es imprescindible para medir el cambio o transformación
que posibilite un diagnóstico y validación de los progresos y habilidades alcanzados por el
estudiante y de los obstáculos identificados.
Los indicadores deben proveer información en contexto, permitir el análisis de tendencias y
proyectar situaciones futuras. En ese sentido, los indicadores educativos tienen que transmitir
algo sobre un sistema, informando algunos de sus aspectos.
Evaluación de la innovación
La evaluación educativa constituye, en el contexto de la innovación educativa, un elemento
fundamental para la mejora del currículo escolar. Esta forma una unidad inseparable con el
contexto para proporcionar, en cada momento, información precisa que permita la valoración de
la situación educativa y fundamente las decisiones e innovaciones que se estimen convenientes
en relación con los procesos de enseñanza y de aprendizaje, en lo general, y con las
circunstancias de los aprendizajes de los estudiantes, en lo particular.
Para que la implantación de prácticas educativas mejoradas o innovaciones tengan efecto, es
necesario que sean sostenibles y continuas. Las experiencias puntuales, como circunstanciales
que son, ya sea necesarias y relevantes, no producen efectos positivos a largo plazo.
5.2. Gestión del cambio para el aprendizaje
virtual
Introducción:
El tema del cambio educativo es crucial para quienes laboramos y estamos involucrados en el
quehacer docente. Se trata de un concepto que implica dos elementos psicoafectivos inherentes al
mismo: esperanza y frustración. Un cambio educativo va más allá del deseo o la voluntad,
implica planeación, metodología, a pesar de ello, sus posibilidades siempre son inciertas.
Fomentar y potenciar comunidades formativas de aprendizaje o de práctica profesional tiene una
relación directa con el cambio y la mejora educativa. Podríamos decir que el programa formativo
es un medio para conseguir los objetivos educativos que pretendemos y la colaboración, la
estrategia adecuada para configurarlo y desarrollarlo.
El Sistema Educativo Nacional Mexicano está catalogado como el quinto sistema más grande del
mundo, después de los sistemas educativos de China, India, Estados Unidos y Brasil. Pero su
tamaño y complejidad no se refleja en sus resultados educativos, pues muestra todavía
importantes desafíos de equidad y calidad educativa. En la búsqueda de mejores estrategias de
gestión del sistema, desde hace varias décadas, se han impulsado políticas y acciones orientadas
a fortalecer la gestión escolar con el fin de ofrecer más oportunidades y desarrollar mayores
capacidades para que las comunidades escolares tomen sus propias decisiones para mejorar los
procesos y resultados educativos.
En general, existen diversos factores, los cuales aquejan al cambio educativo, factores externos,
así como también factores internos, las problemáticas que se involucran en los cambios, los
diversos actores que intervienen como lo son: los docentes, el gobierno, las instituciones,
alumnos, etc. y los papeles que estos juegan en el proceso y en las innovaciones.
Todos estos componentes tienen un papel fundamental en el desarrollo de los cambios
educativos, ya sean curriculares o de otros tipos, pero el objetivo principal es llevar a las
instituciones a un mejoramiento general desde todos los puntos de vista.
Objetivo:
Comprender los elementos claves en la gestión del cambio para el aprendizaje virtual, a fin de
poderlos implementar en el diseño de los EVA.
En el módulo anterior se realizaron consideraciones acerca de la gestión del cambio para el
aprendizaje virtual, donde el énfasis se presentó en el liderazgo, en el cual se plantea que este se
presenta habitualmente como una forma de conducción o dirección educativa.
Bajo este enfoque aparece el proceso de gestión del cambio en el que el liderazgo se practica y
expresa en la gestión de una organización concreta, en nuestro caso la gestión del cambio
dirigida a incorporar las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) como
aceleradoras y motores de mejores aprendizajes.
Oportunidades para conducir el cambio
Alcanzar un cambio y lograr una reforma educativa, suele presentar una distancia enorme entre
los planteamientos planificados y obtener éxito en la práctica. Las lecciones clave para que
maestros y directores eviten errores y fortalezcan las oportunidades para conducir el cambio y la
mejora de sus escuelas, según Fullan (2020) son:
1. Dirección enfocada: debe existir un propósito y una estrategia clara, con metas que
realmente impacten. Para ello se requiere de líderes que establezcan metas y expectativas,
gestionen recursos estratégicamente, aseguren la calidad de la enseñanza, participen en el
aprendizaje profesional de maestros y garanticen un ambiente ordenado.
2. Cultura de la colaboración: no se puede pensar en lograr un verdadero cambio con un
trabajo aislado entre maestros, líderes escolares u otros actores educativos. La gestión del
cambio exige un trabajo en equipo, en donde todos los miembros de la comunidad
educativa colaboran y aprenden en conjunto.
3. Liderazgo: se necesita de verdaderos agentes del cambio que promuevan el aprendizaje
profundo en todos los niveles. El líder es experto, pero también aprendiz. Además,
impulsa una cultura basada en la responsabilidad compartida, la gestión de evidencias y
la gestión de la información.
4. Sistematicidad: los líderes de todos los niveles del sistema educativo deben ser
conscientes de la importancia de articular las estrategias para lograr el cambio. Todos los
esfuerzos deben estar integrados y relacionados, porque solo así se logrará la mejora de la
calidad educativa del país.
5. Pedagogía en el centro: si bien la tecnología es un medio para acelerar el aprendizaje, la
pedagogía es la principal fuerza impulsora. El proceso enseñanza aprendizaje siempre
será el centro de todo el trabajo colectivo.
6. Rendición de cuentas: esta herramienta no se debe emplear para castigar a las escuelas,
sino para promover una cultura de la autoevaluación. Además, debe realizarse solo
cuando sea necesaria, como cuando hay bajo rendimiento crónico o actos ilegales.
Algunas de las razones por las que fracasan los intentos del cambio sistémico son la nula
conexión con los estudiantes con propósito y sentido, inadecuadas metas de aprendizaje y
evaluación, uso de pedagogías arcaicas, liderazgo poco efectivo en todos los niveles y la falta de
una cultura profesional entre maestros.
5.3. Indicadores de satisfacción de los
estudiantes
Introducción:
El progreso de un país depende en gran medida de la calidad educativa y la satisfacción de los
estudiantes es un indicador para evaluarla. No obstante, para la calidad educativa, no se puede
establecer un concepto universal que aplique a todas las instituciones de educación superior. Sin
embargo, tomando como referente los criterios de los organismos internacionales de educación y
los estudios de diversos autores, es posible señalar criterios integradores.
En este sentido, cuando dice que la complejidad real y cognitiva de la calidad educativa, amerita
decidir sobre dimensiones e indicadores, considerando contextos diferenciados.
Los estándares educativos definen el progreso deseado de los alumnos hacia el logro y los
buenos resultados de aprendizaje. Estos presentan características como el nivel de
conocimientos, destrezas y comprensión necesarios para la consecución de los objetivos
especificados. Los estándares educativos se desglosan en componentes esenciales que
contribuyen a una sólida base educativa y establecen prioridades para planificar, organizar e
impartir la educación.
Un indicador es un elemento que puede medirse para evaluar el rendimiento de una actividad.
Sirve de punto de control de las actividades de gestión para determinar si se han alcanzado los
objetivos fijados por los responsables de la toma de decisiones (supervisores, gerentes). Los
controles de gestión se basan en estrategias para medir los resultados y atribuir relaciones
causales entre esos resultados
REFERENCIAS:
Aznar Díaz, I., Cáceres Reche, M., y Romero Rodríguez, J. (2018). Indicadores de calidad para
evaluar buenas prácticas docentes de mobile learning en Educación
Superior. [Link]
Objetivo:
Caracterizar los tipos de indicadores de evaluaciones de la planeación para el desarrollo integral
de una institución, para asegurar un ambiente de calidad a los estudiantes.
Estándares:
Documento técnico que describe las especificaciones de un producto, proceso o sistema. Suele
contener normas, procedimientos y restricciones que definen cómo debe construirse, fabricarse y
utilizarse. Algunas de sus características son:
Tienen como objetivo crear especificaciones para la calidad.
Son de aplicación voluntaria.
Son elaborados por los sujetos facultados para estandarizar y los Organismos Nacionales
de Estandarización.
Son publicados en la Plataforma Tecnológica Integral de Infraestructura de la Calidad
(Mexicanas, 2022).
Indicadores en la Planeación estratégica
Los indicadores son elementos informativos del control y de cómo funciona una actividad, pues
hacen referencia a parámetros estables que sirven de magnitud de comprobación del
funcionamiento de esta. Son los elementos básicos de las técnicas de control de gestión. La
utilidad y fiabilidad del control de gestión se vincula necesariamente a la utilidad y fiabilidad de
los indicadores. Una vez elegidos los indicadores, se imponen técnicas de seguimiento sobre
ellos.
Hay distintos tipos de indicadores:
Indicadores de ejecución: son los que aluden a resultados de la actividad.
Indicadores de proceso: aluden a los procesos intermedios de la actividad.
Indicadores de cumplimiento: están relacionados con el grado de consecución de
cumplimiento de tareas y/o trabajos.
Indicadores de evaluación: están relacionados con los métodos que nos ayudan a
identificar las fortalezas, debilidades y oportunidades de mejora.
Indicadores de eficiencia: están relacionados con el tiempo invertido a la consecución
de tareas y/o trabajos.
Indicadores de eficacia: están relacionados con la capacidad o aciertos en la
consecución de tareas y/o trabajos.
Indicadores de gestión: están relacionados con la administración de los procesos.
Proceso de elaboración de los indicadores de calidad
(para ser aplicados al curso o del programa educativo virtual)
Criterio de pertinencia: los indicadores expresan de forma clara que se pretende medir,
describiendo adecuadamente la situación a observar.
Criterio de funcionalidad: los indicadores son operacionales, es decir, son medibles.
Criterio de disponibilidad: la información que resaltan los indicadores es estable, puede
consultarse en cualquier momento.
Criterio de confiabilidad: los datos que se obtienen de los indicadores pueden traducirse
en números, por lo que presentan atributos de calidad estadística.
Criterio de utilidad: los resultados extraídos del cómputo de indicadores de una misma
variable permiten tomar decisiones acerca de si esa variable está presente en las prácticas
o, por el contrario, requiere una mejora.
Criterios relacionados con la utilidad y comprensión
(para ser aplicados al curso o del programa educativo virtual)
Aplicabilidad: los indicadores responden a una necesidad real, establecida en la
definición de calidad extraída de planteamientos teóricos y experiencias empíricas.
No redundancia: cada indicador expresa por sí mismo la acción a observar, sin solaparse
con ningún otro, de tal manera que no hay dos indicadores que midan el mismo factor.
Interpretabilidad: los indicadores están diseñados y formulados de forma sencilla, lo
que facilita su entendimiento tanto por expertos como por cualquier otra persona.
Comparabilidad: los distintos indicadores son generalizables, de modo que pueden
compararse entre ellos, aun habiendo recogido los datos en otros contextos.
Oportunidad: los datos que se obtienen son inmediatos, lo que facilita reajustar el
proceso de aprendizaje para la consecución de los objetivos.
Estructura para la elaboración de indicadores en la evaluación de la
calidad de los cursos virtuales
Pertinencia e impacto: Laboral, Social.
Recursos humanos: Profesores/Tutores y Estudiantes
Diseño del aprendizaje:
Orientación general del curso
Objetivos
Contenidos
Actividades
Materiales
Evaluación
Interacción y retroalimentación
Tutoría
Tecnología: Disponibilidad/ estabilidad