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Rosario a Santa María de Guadalupe

El documento es una oración del rosario dedicada a Santa María de Guadalupe, en la que se pide su protección para México y sus habitantes. Incluye la recitación de oraciones como el Credo, el Padre Nuestro y los misterios gloriosos, junto con súplicas por la conversión y salvación de las almas. Se enfatiza la importancia de la intercesión de María y la Trinidad en la vida espiritual de los fieles.

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Rosario a Santa María de Guadalupe

El documento es una oración del rosario dedicada a Santa María de Guadalupe, en la que se pide su protección para México y sus habitantes. Incluye la recitación de oraciones como el Credo, el Padre Nuestro y los misterios gloriosos, junto con súplicas por la conversión y salvación de las almas. Se enfatiza la importancia de la intercesión de María y la Trinidad en la vida espiritual de los fieles.

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ROSARIO

María es guadalupana esto nos da la pauta que María siempre camina con su pueblo.
Por eso hoy le pedimos a santa María de Guadalupe que cuide a todos los mexicanos, que cuide a
nuestro país, que nos proteja con su manto y nos libre de todo mal.

Este rosario lo ofrecemos por las intenciones personales de cada uno de nosotros que nos unimos
en oración a este santo rosario.

Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos señor Dios nuestro.
En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo, amén.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, creador y redentor mío, por ser tú quién eres y
porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. Propongo
firmemente nunca más pecar, apartarme de las ocasiones de pecado, confesarme y cumplir la
penitencia qué me fuere impuesta. Ofrezco mi vida obras y trabajos en reparación de mis pecados.
Confío en que por tu bondad y misericordia infinita me los perdonarás y me darás la gracia para no
volver a ofenderte y perseverar en tu santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.

CREDO
Creo en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios,
Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros lo hombres,
y por nuestra salvación
bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.

Santa María de Guadalupe, reina y madre de las familias; intercesora, medianera y abogada
nuestra, te ofrecemos este santo rosario en unión con el ángel protector de nuestra nación
Mexicana en reparación de los pecados, sacrilegios y ofensas de este pueblo a tu inmaculado
corazón y al sagrado corazón de Jesús, por la conversión y salvación de las almas, la salud, la paz,
las familias y la libertad.
Madre tu eres nuestra esperanza y en ti confiamos, enséñanos a orar con un corazón humilde, a
vivir con alegría, en unidad y amor para recuperar la verdad, la justicia y la paz y dar un verdadero
testimonio de ser hijos tuyos, amén.

Santísima trinidad, padres hijo y espíritu santo, yo os adoro profundamente y os ofrezco el


preciosisimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de nuestro señor Jesucristo presente en todos los
tabernáculos del mundo, en reparación de todos los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él
mismo es ofendido; y por los méritos infinitos frente su Santísimo corazon; y por la intercesión del
inmaculado corazón de María, os pido la conversión de los pobres pecadores

Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo, os pido perdón por los que no creen, no adoran, no
esperan y no os aman.
(X3)

Oh, Jesús, es por vuestro amor por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados
cometidos contra el inmaculado corazón de María

Primer Misterio Glorioso: La Resurrección del Hijo de Dios

El primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando los aromas que habían
preparado. Pero encontraron que la piedra había sido retirada del sepulcro, y entraron, pero no
hallaron el cuerpo del Señor Jesús. No sabían que pensar de esto, cuando se presentaron ante
ellas dos hombres con vestidos resplandecientes. Ellas, despavoridas, miraban al suelo, y ellos les
dijeron: ‘¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha Resucitado”.

Padre Nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu nombre, venga a nosotros Tu reino,
hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona
nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer
en la tentación, y líbranos del mal. Amén

Dios te Salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las
mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra
muerte. Amén. (Se repite 10 veces).

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los
siglos de los siglos. Amén.

María, Madre de gracia, Madre de misericordia: En la vida y en la muerte, ampáranos, gran


Señora.

Santa María Guadalupe, reina de México, salva nuestra patria y conserva nuestra fe
Oh Jesús mío: Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a todas
las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia. Amén

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío

Segundo Misterio Glorioso: La Ascensión del Señor al Cielo

Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos. Como
permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos
hombres vestidos de blanco, que les dijeron: «Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al
cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo
han visto partir.

 Padre nuestro
 Ave María (10 veces)
 Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por
los siglos de los siglos. Amén.
 María, Madre de gracia, Madre de misericordia: En la vida y en la muerte, ampáranos,
gran Señora.
 Santa María Guadalupe, reina de México, salva nuestra patria y conserva nuestra fe
 Oh Jesús mío: Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a
todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia. Amén
 Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío

Tercer Misterio Glorioso: La venida del Espíritu Santo

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del
cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa en la que se
encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron
sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras
lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse”

 Padre nuestro
 Ave María (10 veces)
 Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por
los siglos de los siglos. Amén.
 María, Madre de gracia, Madre de misericordia: En la vida y en la muerte, ampáranos,
gran Señora.
 Santa María Guadalupe, reina de México, salva nuestra patria y conserva nuestra fe
 Oh Jesús mío: Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a
todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia. Amén
 Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío

Cuarto Misterio Glorioso: La Asunción de María al Cielo

Que cuadro de gracia, de dulzura, de solemnidad en la dormición de María.


Jesús está a su lado y mantiene junto a su corazón el alma de María, María sube al Cielo en alma y
cuerpo, sigámosla también ahí, nos familiariza y hace amigos de la idea de que el señor estará
presente en nuestra agonía para tomar él en sus manos nuestra alma inmortal.

Santa María de Guadalupe que los mexicanos podamos compartir contigo la gloria celestial
 Padre nuestro
 Ave María (10 veces)
 Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por
los siglos de los siglos. Amén.
 María, Madre de gracia, Madre de misericordia: En la vida y en la muerte, ampáranos,
gran Señora.
 Santa María Guadalupe, reina de México, salva nuestra patria y conserva nuestra fe
 Oh Jesús mío: Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a
todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia. Amén
 Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío

Quinto Misterio Glorioso: La Coronación de María como Reina y Señora de todo lo creado

Los coros de los ángeles cantaron, el universo entero se puso de gala porque María fue coronada
reina del cielo y de la tierra.
Reina que conoce el dolor humano, el dolor de los mexicanos, reina que sabe sonreír, reina que
sabe servir, reina que es nuestra madre.
Oh María, escucha nuestros ruegos en el rosario para que mitigue nuestros dolores, saboreemos la
paz celestial y vivamos con la esperanza de la vida eterna.

 Padre nuestro
 Ave María (10 veces)
 Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por
los siglos de los siglos. Amén.
 María, Madre de gracia, Madre de misericordia: En la vida y en la muerte, ampáranos,
gran Señora.
 Santa María Guadalupe, reina de México, salva nuestra patria y conserva nuestra fe
 Oh Jesús mío: Perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al Cielo a
todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia. Amén
 Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío

Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto, en tus manos
ponemos nuestra fe para que la ilumines. Llena eres de gracia, el Señor está contigo. Bendita tú
eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de
nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto, en tus manos
ponemos nuestra esperanza para que la alientes. Llena eres de gracia…

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de
nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María Santísima, esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto,
en tus manos ponemos nuestra caridad para que la inflames. Llena eres de gracia…

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de
nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María Santísima, Templo y Sagrario de la Santísima Trinidad, Virgen concebida sin la
culpa original.
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti
llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de
lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y
después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh, clemente, oh
piadosa, oh dulce Virgen María!.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de
Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

SEÑOR, TEN PIEDAD


R: Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
R: Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
R: Señor, ten piedad
Cristo, óyenos
R: Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
R: Cristo, escúchanos.
Dios, Padre celestial,
R: ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo
R: ten piedad de nosotros.
Dios, Espíritu Santo,
R: ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios,
R: ten piedad de nosotros.

Santa María
R: Ruega por nosotros. (Se repite después de cada advocación)
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
Madre de la Misericordia,
Madre de la divina gracia,
Madre de esperanza,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Virgen fiel,
Espejo de justicia,
Trono de la sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Vaso espiritual,
Vaso digno de honor,
Vaso de insigne devoción,
Rosa mística,
Torre de David,
Torre de marfil,
Casa de oro,
Arca de la Alianza,
Puerta del cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consuelo de los migrantes,
Consoladora de los afligidos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los Confesores,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original,
Reina asunta a los Cielos,
Reina del Santísimo Rosario,
Reina de la familia,
Reina de la paz.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten misericordia de nosotros.
Bajo tu amparo nos acogemos santa madre de Dios
No desprecies las suplicas que te dirigimos en nuestras necesidades
Antes bien líbranos de todo peligro oh virgen gloriosa y bendita
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las divinas gracias y promesas de nuestro señor Jesucristo.
AMEN

ORACIÓN
Te rogamos nos concedas,
Señor Dios nuestro,
gozar de continua salud de alma y cuerpo,
y por la gloriosa intercesión
de la bienaventurada siempre Virgen María,
vernos libres de las tristezas de la vida presente
y disfrutar de las alegrías eternas.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.

Por estos misterios santos de que hemos hecho recuerdo, te pedimos, oh María de la fe santa al
aumento, la exaltación de la iglesia, del papa el mejor acierto, de la nación Mexicana la unión y el
feliz gobierno, que el gentil conozca a Dios, que el hereje vea sus yerros y que todos los pecadores
tengamos arrepentimiento, que los cautivos cristianos sean libres del cautiverio, goce puerto el
navegante y de salud a los enfermos, que en el purgatorio logren las animas refrigerio y que este
santo ejercicio tenga aumento tan completo en toda la cristiandad, que alcancemos por su medio
el ir a alabar a Dios y gozar de su compañía en el cielo, Amén.

San Miguel arcángel defiéndenos en la batalla, se nuestro amparo contra la perversidad y


asechanzas del demonio, que Dios manifieste sobre el su poder es nuestra humilde suplica y tú,
Oh príncipe de la milicia celestial con el poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás
y a los demás espíritus malignos que vagan por el mundo para la perdición de las almas, Amén.

Oh señora Mía, Oh madre mía, yo me entrego enteramente a ti y en prueba de mi filial afecto te


consagro en este día y para siempre mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón, en una palabra
todo mi ser, ya que soy todo tuyo Oh madre de bondad guárdame y defiéndeme como hijo y
posesión tuya, Amén.

Dulce madre, no te alejes, tu vista de nosotros no apartes, ven con nosotros a todas partes y solos
nunca nos dejes, ya que nos proteja tanto como verdadera madre, cúbrenos con tu manto y haz
que nos bendiga el: padre, el hijo y el espíritu santo, Amén.

Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos señor Dios nuestro, en el nombre del
padre, del hijo y del espíritu santo, amen

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