¿Qué son las cadenas tróficas?
Se conoce como cadena trófica, cadena alimenticia o cadena
alimentaria al mecanismo de transferencia de materia
orgánica (nutrientes) y energía a través de las
distintasespecies de seres vivos que componen una comunidad
biológica o ecosistema. Su nombre proviene del griego trophos,
“alimentar”, “nutrir”.
Todas las comunidades biológicas están compuestas por
diversas formas de vida relacionadas entre sí, que
comparten hábitat pero que compiten por sobrevivir y
reproducirse, alimentándose de la vegetación, de otros
seres vivos o de la materia en descomposición, en un
circuito que usualmente se comprende como una cadena, pues
cada eslabón depende de los demás para subsistir.
Así, puede hablarse de productores, consumidores y
descomponedores en una cadena trófica:
Productores. Son aquellos que se nutren empleando
la materia inorgánica y fuentes de energía como la luz
solar. Es el caso de la fotosíntesis.
Consumidores. En cambio son los que se nutren de
la materia orgánica de otros seres vivos, sean productores
(los herbívoros comen plantas) o sean otros consumidores
(los depredadores comen otros animales). Dependiendo
del caso, podemos hablar respectivamente de
consumidores primarios y secundarios (llamados finales si
carecen de depredadores naturales).
Descomponedores. Son, finalmente, los que colaboran
en el reciclaje de la materia orgánica, reduciéndola a sus
componentes más elementales y permitiendo que sea
reaprovechada por los productores. Hongos, bacterias e
insectos son de los principales descomponedores.
Ver además: Factores bióticos
Características de las cadenas tróficas
Al llegar al consumidor final se pierde una porción de calor en la transmisión de
materia.
Las cadenas tróficas son, en primer lugar, interdependientes. O
sea, que sus eslabones o niveles tróficos dependen los
unos de los otros en un ciclo que mantiene un cierto
equilibrio, y que de perderse por intromisión del ser humano o
algún tipo de accidente natural, ocasionaría un desbalance
capaz de extinguir especies o generar otros daños
ecológicos. Esto ocurre especialmente cuando especies
invasoras desplazan a las locales, cuando se extingue algún
depredador clave para impedir la proliferación desordenada de
especies más pequeñas, etc.
Por otro lado, en las cadenas tróficas se extravía un
porcentaje de energía a medida que se pasa de un
eslabón a otro de la cadena. O sea, que al llegar al consumidor
final, se ha perdido una significativa porción de calor en la
transmisión de la materia entre productor y consumidores. A
cambio, la energía química se transforma de un tejido a otro: el
lobo no come pasto, pero sí come conejos que a su vez comen
pasto. La energía del pasto ha llegado al lobo transformada,
aunque se haya perdido una porción en el camino.
Esto puede ser remediado en algunos casos, como en el del ser
humano, al saltarse eslabones de la cadena: en vez de comer la
criatura que come cereales, comer directamente los cereales.
Tipos de cadenas tróficas
Las cadenas tróficas generalmente se clasifican de acuerdo al
hábitat en que tienen lugar, por lo que usualmente se habla de
dos tipos distintos:
Cadenas tróficas terrestres. Aquellas que tienen lugar
en los distintos lugares de la plataforma continental,
incluso bajo la superficie terrestre. Por ejemplo, las
cadenas tróficas del desierto, de la selva tropical húmeda,
etc.
Cadenas tróficas acuáticas. Aquellas que se dan
en ambientes marinos o lacustres, y que están compuestos
por criaturas adaptadas a la vida acuática o submarina en
sus diversos niveles, como la cadena trófica costera o
de las zonas abisales, etc.
Nivel trófico
El consumidor terciario es un depredador de mayor tamaño que el secundario.
Cada peldaño de la cadena trófica es conocido como un
nivel trófico. En cada uno se ubican, imaginaria o
representacionalmente, las distintas especies que comparten
una actividad alimenticia o un modo de nutrición, y que por
ende ocupan un mismo lugar en el circuito alimentario del
ecosistema.
Los niveles tróficos pueden ser:
Productores o productores primarios. Formas
de vida dotadas de nutrición autótrofa, es decir,
capaces de sintetizar su propio alimento, como las
plantas.
Consumidores. Aquellos seres vivos heterótrofos, que
deben consumir la materia orgánica de otros para
nutrirse. Se clasifican usualmente en
cuatro subpeldaños, que son:
Primarios. Herbívoros y otros seres que se
alimentan de los productores directamente o de
sus derivados (semillas, frutos, etc.).
Secundarios. Depredadores pequeños que se
alimentan de los consumidores primarios.
Terciarios. Depredadores de mayor tamaño que
se alimentan de los consumidores secundarios.
Cuaternarios o finales. Grandes depredadores
que se alimentan de los consumidores terciarios o
secundarios, y que no poseen depredadores
naturales.
Descomponedores. El departamento de reciclaje de
la naturaleza, que se alimenta de la carroña, de los
desechos, de la materia orgánica en proceso de
descomposición y que ayudan a reducirla a sus
materiales básicos. Se llaman también detritófagos o
saprófagos.
Pirámide trófica
La pirámide trófica o alimentaria no es otra cosa que una forma
de representar las cadenas tróficas de un ecosistema de
una manera jerárquica y ordenada, ubicando a los distintos
niveles tróficos en filas dispuestas desde la base hasta la cima,
yendo usualmente del mundo inorgánico de los
descomponedores, hasta el de los consumidores finales. A
medida que se sube la pirámide, se avanza en la dirección del
flujo de energía; y cuando se la desciende del otro lado, se
avanza en la dirección de la descomposición o restitución.
Esta disposición tiene la virtud de que ilustra muy bien las
proporciones numéricas entre las especies que componen
cada peldaño: los descomponedores, productores y
consumidores primarios son muchísimo más numerosos que los
consumidores finales, ya que de otro modo el ciclo no podría
repetirse.
Red trófica
Las redes tróficas permiten rastrear el flujo de energía entre todas las especies.
Otra forma de representar las cadenas tróficas es mediante una
red trófica o alimentaria, en la que se conecta mediante líneas
de consumo (o sea, quién se come qué o a quién) a todas las
especies involucradas en un hábitat o en un segmento de dicho
hábitat, a manera de esquema u organigrama.
Este tipo de representación, distinta de la pirámide, permite
rastrear el flujo de materia o energía entre diversas
especies, más que agrupaciones generales de especies.
Más en: Red trófica
Ejemplos de cadenas tróficas
Un par de ejemplos de cadena trófica podrían ser las siguientes:
Cadena trófica del jardín
Consumidores finales. Sapos y pájaros que se
alimentan de insectos y orugas.
Consumidores primarios. Orugas, hormigas y
otros insectos que se alimentan de las plantas, o
de hongos. También colibríes y pájaros que se
alimentan de néctar y frutos.
Productores. Las plantas del jardín que
hacen fotosíntesis y generan flores, frutos y
semillas.
Descomponedores. Hongos, escarabajos y otros
insectos que se alimentan de las hojas caídas, de
los frutos descompuestos y de los cadáveres de
insectos, pájaros y sapos.
Cadena trófica de la zona abisal
Consumidores finales. Peces abisales de mayor
tamaño, que dan cacería a los consumidores
primarios.
Consumidores primarios. Peces abisales de
pequeño tamaño y medusas, que se alimentan de
los descomponedores.
Productores. No existen, dado que no hay luz
solar a semejantes profundidades.
Descomponedores. Pequeños crustáceos y
moluscos que se alimentan de la lluvia de materia
orgánica que cae de las capas superiores del mar,
así como de los cadáveres de los peces abisales.