CLAVEL DE LA INDIA
¿Sabías que en el mundo existen más de 300 tipos de claveles? El clavel común es el más conocido, pero podemos encontrar variedades tan
sorprendentes como el clavel chino, el clavel del poeta y el clavel de Indias, del que te hablaremos en este artículo. Sigue leyendo para descubrirlo todo
sobre esta bonita planta.
Origen y características del clavel de la India
El clavel de la India (Tagetes patula) tiene tantas denominaciones como pétalos de colores: clavel de Indias, clavel moro, tagete, clavel turco, mariposa
gardenia, jazmín crepé, clavelón, damasquina… Esta planta de hojas perennes es una especie de arbusto perteneciente a la familia de las Asteraceae.
Aunque es originaria de México, Nicaragua y Guatemala, es habitual encontrarla en distintos lugares de Europa y Estados Unidos.
Sus tallos son largos y pueden alcanzar una altura de 30 a 150 centímetros, con hojas alternas muy subdivididas. Los colores de sus flores pueden
variar, aunque es habitual que oscilen entre el naranja, el amarillo, el rojo y el dorado. Su aroma es intenso, especialmente durante la noche.
La floración suele ser constante desde la primavera hasta finales el otoño. Por su exuberancia, estas plantas son perfectas para decorar el jardín o para
colocar en macetas.
Propiedades y usos del clavel de Indias
Aparte de sus usos como flor ornamental, al clavel de Indias se le atribuyen múltiples propiedades. Su fragancia, por ejemplo, ha servido a lo largo de la
historia para crear perfumes mediante la extracción de su aceite esencial. Las hojas del clavel moro sirven para preparar infusiones y aliviar la tos y las
molestias intestinales, pero esta planta también es un eficaz antiinflamatorio, desinfectante o cicatrizante. Se dice, además, que las secreciones de sus
raíces permiten ahuyentar a los nemátodos. Es habitual sembrar este clavel en algunos cultivos para repeler a determinados insectos. Sus pétalos son
comestibles y, secos, se pueden utilizar como colorante.
Cultivo del clavel de Indias
El clavel de Indias presenta múltiples ventajas para su cultivo. Es una variedad poco exigente y crecerá en prácticamente cualquier tipo de suelo, tanto
en jardines como macetas. Eso sí, es importante mantener la humedad sin abusar del riego para no encharcar la planta. Para que prospere, te
recomendamos sembrar los plantines en un suelo poco compacto con un buen drenaje y una separación de 15 a 20 cm. Si la zona está bien aireada,
mucho mejor. Lo más importante para favorecer el desarrollo de estas plantas es cultivarlas en una zona muy expuesta al sol. Además, para
reproducirlas es tan fácil como recolectar las semillas de las flores una vez terminada la floración y sembrar estas semillas a finales de invierno o
principios de la primavera. En menos de dos meses, la planta debería estar lista para dar sus primeras flores. Te recomendamos una poda regular si
prefieres que no crezca demasiado.
Cuidados del clavel de la India
El clavel moro es bastante resistente y, al igual que muchas otras plantas, solo necesita algunos cuidados básicos:
Riego
Como hemos visto, el sustrato debe contar con un buen drenaje y una humedad constante, sin excesos. El encharcamiento es muy perjudicial para
estas plantas. Recomendamos regar cada dos o tres días, sin esperar a que el suelo esté seco. En verano, quizás sea necesario espaciar menos el riego.
Temperatura
Como planta tropical, el tagete necesita unas temperaturas cálidas. En una zona a la sombra o propicia a las heladas, será difícil que pueda prosperar.
Iluminación
Una buena iluminación es fundamental para esta especie. Si va a estar expuesta al sol directo, lo mejor es que reciba la luz de la mañana; es menos
intensa y no quemará sus hojas.
Abono
Aunque no es imprescindible, puedes utilizar fertilizante en primavera. Siempre ayudará a que crezca mejor.
Enfermedades
El clavelón no es inmune al ataque de las plagas. Lo más habitual es que desarrolle hongos por el exceso de humedad. Si observas manchas en sus tallos
y hojas, aplica un buen fungicida.
Ciprés Limón: cuidados y cultivo
Este tipo de ciprés es decorativo y aporta un aroma perfecto a cualquier espacio. Lo mejor es que puede cultivarse tanto en el interior como en el exterior.
Descubre cuáles son los cuidados del ciprés limón, así como sus enfermedades más comunes y cómo conseguir que crezca fuerte y exuberante.
¿Qué planta es el ciprés limón?
El ciprés limón (Cupressus macrocarpa) es conocido también como ciprés de Monterrey, ciprés Goldcrest, cedro limón, pino limón o pino limonero. Es un
árbol que pertenece al grupo de las coníferas perennes y procede del sur de California, más concretamente de la bahía de Monterrey –de ahí su nombre–.
En las Islas Canarias se introdujo como elemento decorativo y es habitual verlo en las zonas de costa, ya que se desarrolla muy bien en áreas boscosas y
pinares.
Lo más llamativo de esta subespecie de ciprés es que tiene un fuerte aroma a limón, perceptible cuando se rozan sus hojas.
También es característica por su forma piramidal y hojas escamadas de 1-2 mm de longitud de color verde amarillento. Sus hojas son perennes y sus frutos
son similares a una piña. Tiene un crecimiento anual de 1,5 m.
Lo mejor de esta especie es que se puede tener tanto en el interior como en el exterior, ya que se adapta bastante bien a diversos climas. Eso sí,
prosperarán mejor en climas con temperaturas medias, en los que no hace excesivo calor ni excesivo frío. Es muy utilizado con fines ornamentales, pero
en fila también hacen las veces de sistema de ocultación ante miradas indiscretas y como protección ante el viento.
Las versiones en miniatura o enanas del ciprés limon no alcanzan gran altura y sus cuidados son los mismos que el normal. ¡También puede
encontrarse como bonsái!