0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas6 páginas

Actitudes del Demandado en Proceso Civil

El documento detalla las diversas actitudes que puede adoptar un demandado frente a una demanda, incluyendo la rebeldía, el allanamiento, las excepciones previas, la contestación de la demanda y la reconvención. Se explica que la rebeldía implica la inactividad del demandado, mientras que el allanamiento es la aceptación de las pretensiones del actor, lo que lleva a la terminación del proceso. Además, se menciona que el demandado puede presentar excepciones antes de contestar y que la contestación es un acto formal que establece la relación procesal entre las partes.

Cargado por

diegotwlve15
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
7 vistas6 páginas

Actitudes del Demandado en Proceso Civil

El documento detalla las diversas actitudes que puede adoptar un demandado frente a una demanda, incluyendo la rebeldía, el allanamiento, las excepciones previas, la contestación de la demanda y la reconvención. Se explica que la rebeldía implica la inactividad del demandado, mientras que el allanamiento es la aceptación de las pretensiones del actor, lo que lleva a la terminación del proceso. Además, se menciona que el demandado puede presentar excepciones antes de contestar y que la contestación es un acto formal que establece la relación procesal entre las partes.

Cargado por

diegotwlve15
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

II.

Actitudes del Demandado Frente a la Demanda:

1. Rebeldía del demandado. Equivale a “No hacer nada, es decir no comparecer”: La


consecuencia será que el Juez lo declarará en rebeldía a solicitud de parte, el cual se encuentra
establecido dentro de nuestro Código Procesal Civil y Mercantil en el Artículo 113.

La rebeldía en el proceso civil, no es un enfrentamiento entre el demandado y el Juez, ni la


negación a la jurisdicción del mismo. Es, simplemente, una actitud pasiva, de no hacer nada.
Frente a la demanda la primera actitud que puede tomar el demandado es la de no presentarse; a
esta actitud, dándose a conocer como una inactividad inicial y total, se designa, como un tanto
erróneamente, rebeldía.

Al no presentarse el demandado en el plazo de nueve días concedido en el emplazamiento se


procederá a seguir el juicio en rebeldía, pero el Artículo 113 añade: “a solicitud de parte.

El Artículo 64, vemos en el Capítulo IV, que enuncia todos los plazos decisivos, “salvo disposición
legal”, y que una vencido el plazo se dictará resolución que pertenece al estado del juicio, sin
necesidad de obtener un encargo alguno, y frente a esta regla general el Artículo 113 contiene una
excepción referente al acuse y afirmación de rebeldía.

La regla especial consiste en que el juicio solamente se prolongará por sus trámites, vencido el
plazo de aplazamiento, si el presentador de modo expreso acusa la rebeldía, pero siempre y
cuando se pida expresamente la continuidad del proceso.

El impulso de labor del proceso por el Juez resiste una importante excepción. Quiere decir que si el
demandado presenta la contestación, después de vencido el plazo de nueve días antes de que el
presentador haya acusado la rebeldía, la contestación debe aceptarse y originará todos sus
efectos. Hay que diferenciar entre:

• Acuse de rebeldía: Acto del demandante en el cual por sí mismo causa preclusión del derecho
del demandado de contestar a la demanda, y

• Declaración de rebeldía: Acto del Juez en el cual declara al demandado como rebelde,
estableciendo la continuación del juicio, ya poseyendo contestada la demanda en sentido
negativo.
El rebelde es, naturalmente, parte en el proceso, aunque permanezca inactivo y, por tanto, puede
ser sujeto pasivo de determinadas actuaciones que frente a él pida el demandante; el caso más
sereno es el de la prueba de confesión. Lo importante es destacar que el rebelde puede
presentarse en el momento que lo estime apto y sea cual fuese el estado del pleito; desde el inicio
de esa presentación el demandado asume las expectativas y cargas, pero el procedimiento no dará
marcha atrás en su tramitación. Es decir, que el demandado que deja de estar en rebeldía toma el
proceso en el estado en que se encuentra, in terminis (en sus términos) (Artículo 114, párrafo 2º.).

Este es uno de los pasos más importantes en cuanto a la declaración de la rebeldía, porque él
establecer al demando como rebelde, por no comparecer a una audiencia que fue previamente
notificado y no se presentó.

• Que la rebeldía debe de ser solicitada por la parte afectada y al ser otorgada por el juez, el
proceso continúa hasta llegar a sentencia.

• Otro de los efectos es que si el demandado prueba que la incomparecencia fue por causa mayor
y justificada puede este dejar sin efecto la declaratoria de rebeldía.

• Otro de los efectos es que cuando el demandado ya fue declarado rebelde puede comparecer
en el proceso nuevamente, pero sin poder alegar ningún derecho en cuanto a las acciones que ya
se llevaron a cabo, o sea, que tomar el proceso en el estado en que se encuentre.

2 Allanamiento. Ésta es una de las actitudes que conocemos como positivas, es la aceptación por
parte del demandado de todas las pretensiones del actor; si el demandado se allana, el juez,
previa sanción, debe proceder a dictar sentencia de aprobación con el allanamiento.

“Es un acto procesal del demandado por el que éste manifiesta su voluntad de no formular
oposición o resistencia o de abandonar la posición o resistencia ya interpuesta a las pretensiones
del actor, conformándose con la misma, con lo que el proceso termina vinculando al juez a dictar
una sentencia estimatoria o condenatoria”.

En cuanto al allanamiento no puede confundirse ni con la admisión de hechos ni con la confesión,


porque ésta se refiere simplemente a los hechos y puede ser realizada por cualquiera de las
partes, mientras que el allanamiento se refiere a la pretensión y éste es un acto que involucra
directamente al demandado.
Clases:

- TOTAL: Este allanamiento es cuando el demandado, acepta en la totalidad las acusaciones que le
adjudicó el actor con la demanda, sin dejar ningún punto por tratar, después de que el
demandado haya ratificado el allanamiento, el juez controlador tiene la obligación de dictar
sentencia inmediata.

- PARCIAL: Esta figura se llega a dar cuando el demandado no se encuentra de acuerdo en aceptar
todos los puntos en los cuales el actor basó su demanda y sólo acepta determinados hechos, en
cuanto a los hechos no aceptados el proceso continúa con el trámite norma hasta llegar a una
sentencia.

Efectos del allanamiento

El efecto más relevante que produce el allanamiento es la terminación del proceso, cuando la
parte demanda asume todas las pretensiones del actor y confirma nuevamente este allanamiento,
automáticamente se dictará sentencia por el juez controlador.

• En el allanamiento parcial el efecto sería que, en cuanto a las pretensiones aceptadas; se


tomaran como título ejecutivo y, con las no aceptadas, continuará el proceso hasta llegar a
sentencia.

• El allanamiento, en cuanto a quién responderá de las costas procesales serán establecidas a


cargo del allanado, también los daños y perjuicios ocasionados por el proceso iniciado en su
contra.

Los efectos mencionados se fundamentan en el Artículo 208 del Código Procesal Civil y Mercantil;
que indica que si el demandado se allanare a la demanda o confesare las pretensiones de lo cual
es acusado, el juez dictará sentencia dentro del tercer día; esta sentencia es referida en cuanto al
juicio oral; en el cual se da la figura del allanamiento, pero es aplicable a los demás juicios de
conocimiento donde se dé esta figura.

3. Excepciones previas. La ley le permite al demandado a plantear antes de la contestación de la


demanda, las encontramos en el Código Procesal Civil y Mercantil en el Artículo 116, llamadas
previas, las cuales dan lugar a un trámite específico por medio de los incidentes.
En nuestra legislación la tramitación de las excepciones previas se da en el proceso ordinario
dentro de los nueve días del emplazamiento, que son seis en los que se ejerce verdaderamente las
excepciones pero; sin embargo. puede plantearlas dentro de cualquier estado del proceso podrá
interponer las de litispendencia, falta de capacidad legal, de personería, cosa juzgada, transacción,
caducidad y prescripción en las cuales el juez las resolverá en forma de incidente en cuerda
separada. Y las demás excepciones interpuestas se resolverán en sentencia.

4 Contestación de la demanda. Este es el acto en el que el demandado opone expresamente la


verdadera oposición, es decir contesta la demanda en sentido negativo y presenta sus argumentos
y pruebas. Asimismo puede junto con la contestación de la demanda plantear excepciones
perentorias.

En cuanto a esta actitud del demandado es el acto por el cual concluye la fase introductoria
porque una vez realizada queda formalmente constituida en su integridad, la relación procesal
entre las partes; fijando los hechos en los cuales se basa para anteponerse al derecho que le asiste
en cuanto a la demanda en su contra, y la contestación de la demanda es el escrito mediante el
cual la parte emplazada responde a las pretensiones de fondo formuladas por la parte actora.
También se da aquella denominación al escrito o pedimento en que se formula la oposición como
respuesta del demandado. Puede ser expresa o positiva y tácita o negativa.

Expresa, es la que da real y positivamente al demandado, que por esto la llamamos también
negativa, negando todo en cuanto a lo establecido por la demanda del actor, y esta la verdadera
contestación negativa, es la que se supone dada para el efecto de continuar los procedimientos y
poderse en su día pronunciar válidamente el fallo definitivo, como cuando el demandado es
rebelde, o no contesta dentro el término legal…” .

En los albores de la doctrina procesal, prevalecía el criterio de que hay contestación de demanda
solamente si el demandado se opone a ella. Este concepto, práctica y gramaticalmente
inadmisible, ha sido ya relegado al olvido, tanto se contesta aceptando como negando los hechos
o el derecho en que se funda la demanda. Por eso, los más connotados tratadistas de la legislación
procesal española, citado por DE LA PLAZA, la definía como “respuesta que da el demandado a las
peticiones del actor; de lo que se desprende que será contestación cualquier respuesta, lo mismo
la que reconozca los hechos alegados por el actor, que la que los niegue, o la que, sin
desconocerlos, oponga otros que paralicen, modifiquen o destruyan la acción ejercitada”. A esta
respuesta, no está obligado el demandado. Nadie puede obligarlo a contestar recordando que la
obligación del derecho procesal es distinta a la de derecho civil y que para que no se les confunda,
la doctrina da a la primera, el nombre de carga procesal.

De la obligación civil se puede exigir su cumplimiento y el órgano jurisdiccional posee los medios
coercitivos adecuados para hacerla cumplir o reparar los efectos de su incumplimiento aun contra
la voluntad del obligado, pero podría hacerse algo para que las partes cumplan en un proceso con
los actos o deberes que les incumben no porque aunque el no asista el proceso puede continuar y
para que el demandado concurra a absolver las posiciones que se le articulan o a una diligencia de
prueba. Las partes no están, pues, sujetas en el proceso a obligaciones idénticas a las de derecho
civil. Lo están a deberes cuyo cumplimiento es de su propio interés porque si no los cumplen, se
les sanciona, por decirlo así, con ciertas consecuencias jurídicas que en alguna forma les
perjudican o los colocan en desventaja frente al adversario.

En el sentido expuesto, es lo propio decir que, a la par que el actor tiene la carga de la demandada,
el demandado tiene la de contestarla. Si aquel no la cumple, no podrá el órgano jurisdiccional,
conocer del conflicto. Y si éste no contesta, se le declarará rebelde, o sea que ya no podrá oponer
las defensas de que en su oportunidad podría haber hecho uso. El acto o escrito de contestación
debe realizarse dentro de los nueve días que para ello otorga el Artículo 111 del Código Procesal
Civil y Mercantil, para sus requisitos debe estarse a los Artículos 61, 118 y 119 del mismo cuerpo
legal, los que por su orden, disponen cuáles son los que debe contener toda solicitud inicial; que la
contestación deberá reunir los mismos requisitos que el escrito de demanda; que si hubiere de
acompañarse documentos.

Ante el silencio de la ley cabe preguntar si al igual que con la demanda, debe o no el Juez rechazar
el escrito de contestación en el que se omita alguno de sus requisitos, debería de hacerlo, porque
de lo contrario, se colocaría a las partes en un plano de desigualdad. Además, conforme al Artículo
109 del Código Procesal Civil y Mercantil, los tribunales deben rechazar de oficio toda solicitud que
no llene “los requisitos que la ley establece”.

Hay varios modos o tipos de oposición. Mejor dicho, el demandado puede oponerse de tres
maneras: desconociendo el hecho y el derecho en que se funda la demanda; admitiendo el hecho
pero no el derecho, o reconociendo el hecho y el derecho pero no sus efectos. El primer caso es el
más simple. Se contrae a negar en su totalidad la demanda oponiéndose contra ella defensas u
objeciones que conducen a sostener la veracidad o inexistencia de los hechos y el derecho en que
se hace fundar la pretensión. En el segundo, el demandado admite los hechos pero niega que
tengan los alcances o significación jurídica que en la demanda se pretenden. En el tercero, el
demandado reconoce el hecho y el derecho pero los contradice oponiendo contra la pretensión
algún hecho nuevo o distinto, e impeditivo, modificativo o extintivo de la acción. Este tipo de
defensa es el que en doctrina recibe el nombre de excepción perentoria, de donde técnicamente
se contesta la demanda oponiendo excepciones cuando se invoca una relación de derecho
sustancial que, que la parte demandada tiene el poder jurídico de anular la acción que es un hecho
extintivo ante el demandante.

5 Reconvención : O también llamada Contrademanda, En la misma contestación de la demanda, el


demandado además puede formular la oposición., interponer contra el demandante otra
demanda; con esta actitud se sale de la resistencia, por lo que se inicia un nuevo proceso que se
solucionará en el mismo procedimiento. Estas actitudes que se tienen que ir examinando, tanto en
sus contenidos como en sus respectivos trámites de procedimiento. La reconvención lleva el
mismo trámite de la demanda, de modo que una vez planteada, se dará audiencia al actor
originario por el término de nueve días y así convertido en demandado, tendrá las mismas
alternativas en lo que a su actitud como tal se refiere. Produce también los mismos efectos
materiales y procesales asignados a la demanda; como ésta puede ampliarse o modificarse en
tanto no haya sido contestada, con cuyo acto, y en su defecto acusada la rebeldía, se cierra y
precluye la fase del contradictorio y se abre a prueba.

También podría gustarte