El dióxido de carbono (CO2) es un gas que se encuentra de manera natural
en la atmósfera y desempeña un papel crucial en los procesos vitales del
planeta.
Desde hace 170 años ha sido liberado en cantidades excesivas en el aire
por la actividad humana y sus valores se han disparado en las tres últimas
décadas. Sus emisiones contribuyen de una manera significativa, junto a
otros gases de efecto invernadero, al calentamiento global y al cambio
climático.
CONTAMINACION DEL PLANETA
Tanto la extracción, como el tratamiento y el consumo del petróleo y del gas
natural pueden contaminar los diferentes elementos básicos de la
naturaleza: aire, agua y tierra. Su combustión emite gases de efecto
invernadero como el dióxido de carbono (CO2) o el metano entre otros, que
se van acumulando en la atmósfera y favoreciendo el calentamiento global.
ECONÓMICOS
Costos asociados a las emisiones:
Las empresas enfrentan regulaciones estrictas que exigen la captura
y reducción de emisiones, incrementando los costos operativos.
Ejemplo: Los mercados de carbono obligan a las empresas a pagar
por tonelada de CO₂ emitido, afectando su rentabilidad.
CAPTURA
La industria del petróleo y el gas recurre cada vez más a la tecnología de
captura de carbono como una forma de reducir su impacto ambiental. La
captura de carbono implica capturar dióxido de carbono (CO2) de procesos
industriales como plantas de energía y refinerías, y luego almacenarlo lejos
de la atmósfera. Este proceso ayuda a reducir las emisiones de gases de
efecto invernadero, que son los responsables del cambio climático.
Esto incluye el uso de CO2 para la recuperación mejorada de petróleo (EOR),
lo que implica inyectar CO2 en los campos petroleros existentes para
aumentar su rendimiento. También se puede utilizar en combinación con
otras tecnologías, como las pilas de combustible de hidrógeno, que pueden
producir energía limpia y reducir las emisiones.
Además, la captura de carbono se puede utilizar junto con otras tecnologías,
como la utilización y el almacenamiento de carbono (CCUS). CCUS implica
capturar CO2 de fuentes industriales y luego almacenarlo lejos de la
atmósfera en depósitos subterráneos u otras formaciones geológicas. Esto
ayuda a reducir las emisiones al tiempo que proporciona una fuente
potencial de ingresos para las empresas que invierten en esta tecnología.
CAPTURA CCS
*Captura post-combustión: se puede separar el CO2 de los gases de
combustión de la planta de combustión o de las corrientes de gas natural y
transportarlo a una unidad de compresión y deshidratación, para enviar una
corriente de CO2 relativamente limpio y seco a un sistema de transporte.
Normalmente, estos sistemas usan un solvente líquido para capturar el CO2.
• Captura pre-combustión: implica la reacción de un combustible con
oxígeno o aire y/o vapor para producir un «gas sintético» o «gas
combustible», compuesto principalmente por monóxido de carbono e
hidrógeno. El monóxido de carbono se hace reaccionar con vapor en un
reactor catalítico, llamado conversor de desplazamiento, para producir CO2
y más hidrógeno. Luego se separa el de la mezcla del gas, en general por un
proceso de absorción física o química, que produce un combustible rico en
hidrógeno que puede utilizarse en muchas aplicaciones, como ser calderas,
altos hornos, turbinas de gas y celdas de combustible. El uso de esta
tecnología está muy difundido en la producción de hidrógeno,
principalmente para la fabricación de amoníaco y fertilizante, y en
operaciones de refinería de petróleo.
*Captura de oxicombustible: en la combustión de oxicombustible se utiliza
oxígeno casi puro en lugar de aire, lo que arroja como resultado un gas de
combustión compuesto principalmente por CO2 y H2O. Esta corriente de gas
de combustión puede alimentarse directamente a una unidad de
compresión y deshidratación de CO2. Esta tecnología se encuentra en la
etapa de demostración.
El almacenamiento de dióxido de carbono se divide en tres grandes tipos de
almacenamientos:
Almacenamiento geológico
Almacenamiento oceánico
Carbonatación mineral
Almacenamiento geológico
Se diferencian 3 tipos de formaciones geológicas que se consideran para el
almacenamiento geológico de CO2:
Yacimientos de petróleo y gas
Formaciones salinas profundas
Capas de carbón inexploradas
*Formaciones salinas profundas. Se trata de reservorios de rocas porosas y
permeables que contienen agua salina en sus poros.
• Yacimientos petrolíferos agotados o parcialmente agotados – fuere como
parte de las operaciones de recuperación mejorada de petróleo (RMP) o sin
ellas.
• Yacimientos de gas agotados o parcialmente agotados – fuere como parte
de las operaciones de recuperación mejorada de gas (RMG) o sin ellas.
• Capas de carbón (= yacimientos de carbón) – fuere con o sin operaciones
de recuperación mejorada de metano de yacimientos de carbón (MYC).
Almacenamiento oceánico
El dióxido de carbono captado se puede inyectar directamente en los fondos
marinos (más de mil metros de profundidad). Esto se logra mediante el
transporte de CO2 por gasoductos o buques a un lugar de almacenamiento
oceánico, donde se inyecta e la columna de agua del océano o en los fondos
marinos. Posteriormente, el CO2 disuelto y disperso se convertirá en parte
del ciclo global del carbono.
El almacenamiento oceánico sigue en fase de investigación; no obstante, se
han realizado experimentos a pequeña escala, así como estudios teóricos y
de laboratorio.
RECUPERACION,
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bajo las referidas condiciones, el gas se comporta como un líquido y se
espera que dentro del yacimiento se conserve en ese estado para su
posterior almacenamiento