61.
MODELO DE RECURSO DE APELACIÓN CONTRA
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AUTO QUE PROLONGALA PRISIÓN PREVENTIVA
EXPEDIENTE:
ESPECIALISTA:
INTERPONE RECURSO DE APELACIÓN CONTRA
AUTO QUE PROLONGA PRISIÓN PREVENTIVA
SEÑOR JUEZ DEL PRIMER JUZGADO DE INVESTIGACIÓN PREPARA-
TORIA DE LA ESPERANZA:
EDUARDO RODRIGUEZ ABANTO abogado de
JHON GELMER DAVILA ALARCON, con DNI n. °
47430215, con domicilio procesal en calle Ayacucho
282 Urb. San Nicolás, en el proceso que se le efec-
túa por la presunta comisión del delito de Banda
Criminal, en agravio de la sociedad, a usted con el
debido respeto digo:
I. PETITORIO:
Que en virtud del derecho de defensa, como contenido esencial del
debido proceso (segunda fase de la tutela jurisdiccional efectiva) que
garantiza la posibilidad de poder realizar cualquier pedido fundado en
derecho, recurrimos a vuestro digna, a efectos de INTERPONER RECUR-
SO DE APELACIÓN CONTRA EL AUTO DICTADO EN LA AUDIENCIA DE
FECHA 11 DE JULIO DEL 2018, QUE RESUELVE PROLONGAR LA PRI-
SIÓN PREVENTIVA POR 12 MESES DE CONFORMIDAD CON EL ART.
274, 272 DEL CÓDIGO PROCESAL PENAL DEBIENDO DE REVOCARSE
LA PROLONGACION DE 12 MESES DE PRISIÓN PREVENTIVA, en base a
los siguientes fundamentos:
II. ERROR INCURRIDO Y NATURALEZA DEL AGRAVIO:
La necesidad de interponer el recurso de apelación, lo constituye debido
al error de hecho y derecho que ha incurrido al Ad quo, al establecer de
manera desproporcional y sin justificación alguna, la prolongación de
prisión preventiva sin tomar en cuenta los parámetros, principios cons-
titucionales y jurídicos establecidos como doctrina jurisprudencial en el
acuerdo plenario 01-2017/CIJ-116 así como en la casación 147-2016-Lima
caso Gregorio Santos, dicha casación establece que no puede prolongar-
se la prisión preventiva sin que haya concurrido circunstancias o espe-
cial dificultad en el proceso o cuya dificultad o eventualidad que obsta-
culicen el normal desarrollo del proceso que en el presente caso no ha
ocurrido; esgrimiremos más adelante algunos fundamentos adicionales
del error incurrido.
Desde ese contexto, la naturaleza del agravio sufrido, al haberse emitido
la resolución lo constituye uno de carácter constitucional y otro de ca-
rácter procesal. El primero de ellos debido que existe un riesgo eminente
de restringir de manera indebida la libertad de mi patrocinado al haberse
prolongado por 12 meses más la prisión preventiva sin haber podido jus-
tificar dicha medida el representante del Ministerio Público ni tampoco
el A quo la motivación por la cual concede dicha prolongación; la segun-
da tiene relación con la motivación aparente que ha desarrollado el Ad
quo, pues ha establecido que si cumple los requisitos materiales para la
prolongación en tanto existe especial dificultad en el proceso en la medi-
da que a la fecha no se puede instalar audiencia de control de acusación.
C. FUNDAMENTOS –JURÍDICOS Y FÁCTICOS- QUE DEMUESTRAN
LA FALTA DE PRESUPUESTOS PARA PROLONGAR LA PRISIÓN
PREVENTIVA
IV.15. El Ad quo, sin tener en cuenta nuestros argumentos y haciendo
suyo todos los argumentos de la fiscalía han aceptado la prolon-
gación de la prisión preventiva por el plazo de dos meses, sin
embargo, del análisis de la referida institución podemos darnos
cuenta que este pedido no debió ser estimado pues, en atención
del principio de legalidad y proporcionalidad no existen los pre-
supuestos habilitantes para que se conceda la prolongación por
un plazo tan excesivo.
[Link] efecto el Art. 274 del CPP regula la prolongación, y establece
una serie de requisitos para que esta institución pueda ser apli-
cada, a saber:
Artículo 274 Prolongación de la prisión preventiva. -
1. Cuando concurran circunstancias que importen una espe-
cial dificultad o prolongación de la investigación, y que el
imputado pudiera sustraerse a la acción de la justicia, la
prisión preventiva podrá prolongarse por un plazo no ma-
yor al fijado en el numeral 2 del artículo 272. El Fiscal debe
solicitarla al Juez antes de su vencimiento.
2. El Juez de la Investigación Preparatoria se pronunciará
previa realización de una audiencia, dentro del tercer día
de presentado el requerimiento. Ésta se llevará a cabo con
la asistencia del Ministerio Público, del imputado y su de-
fensor. Una vez escuchados los asistentes y a la vista de los
autos, decidirá en ese mismo acto o dentro de las setenta y
dos horas siguientes, bajo responsabilidad.
3. La resolución que se pronuncie sobre el requerimiento de
prolongación de la prisión preventiva podrá ser objeto de
recurso de apelación. El procedimiento que se seguirá será
el previsto en el numeral 2) del artículo 278.
4. Una vez condenado el imputado, la prisión preventiva po-
drá prolongarse hasta la mitad de la pena impuesta, cuan-
do ésta hubiera sido recurrida23.
IV.17. Sostenemos que la prolongación no puede darse en el presente
caso, teniendo en consideración el principio de legalidad pro-
cesal, en la medida que los presupuestos habilitantes para que
esta pueda darse son dos y necesariamente deben ser concu-
rrentes: i) circunstancias que importen una especial dificultad,
y; ii) que el imputado pueda sustraerse de la acción de la justi-
cia.
23 Resaltado nuestro
IV.18. Como lo ha señalado la doctrina de manera pacífica y unánime
al tener la prolongación dos requisitos unidos por el conector
“y” es necesario que ambos estén presentes, es decir, tiene que
haber una especial dificultad en la investigación (por lo tanto
el proceso debe estar en la etapa de investigación preparatoria
y no en otra) así como tiene que haber un peligro eminente de
fuga.
[Link] este contexto se debe advertir que la prolongación es una
facultad del juez, por lo que en el caso de que no se presenten
los dos requisitos anteriormente señalados el juez debe optar
por la comparecencia restrictiva siempre que sea necesaria su
presencia para determinadas diligencias24.
IV.20. Ahora debemos analizar y descartar porque no se debió pro-
ceder a otorgar la prolongación de la prisión preventiva. El pri-
mer requisito es la existencia de circunstancias que importen
una dificultad de la investigación. La respuesta salta a la vista
y no es necesario que se abunde sobre el particular pues ac-
tualmente estamos en etapa intermedia (con una acusación de
por medio) por lo que no es necesario realizar acto de investi-
gación alguno, pues esta etapa ya precluyó, es decir, que no es
necesario realizar investigación alguna pues los elementos de
investigación ya están asegurados y por lo tanto tampoco existe
peligro de obstaculización alguno.
IV.21. Como lo refiere la doctrina nacional25 y extranjera26 es necesa-
rio la prolongación para el acopio de material probatorio que
24 Cfr. Gálvez Villegas, Tomas Aladino; Rabanal Palacios, William & Castro Tri-
goso, Hamilton. El Código Procesal Penal. Comentarios. D’Jus. Lima – Perú. Pág.
559.
25 San Martín Castro, Cesar. Derecho Procesal Penal. Vol. II. Jurista. Lima – Perú.
Pág. 839.
26 Ascencio Mellado, José María. La Regulación de la Prisión Preventiva en el Perú.
En: El Nuevo Proceso Penal. Palestra. Lima – Perú. Pág. 509.
sustente la necesidad de emitir una acusación o un sobresei-
miento, situación que no se presente en este caso, en la medida
que ya se encuentra en etapa de control de acusación, por lo
que es necesario que se revoque la resolución apelada.
IV.22. Para darnos cuenta debemos de referir que los elementos de
convicción que obran en la carpeta demuestran la forma como
los elementos de convicción han ido perdiendo carga probato-
ria por lo que hablar a estar alturas de peligro de fuga o de obs-
taculización es improbable, máxime cuando en el requerimiento
acusatorio el Ministerio Público hace una división de organi-
zación con el fin de identificar a las cabecillas de cada banda,
así como a sus miembros, en ninguna de estas estable como
miembro a mi patrocinado, si no por lo contrario solo sindica
el título de imputación (coautor) en la medida que este exigía
cobro de cupos, por lo que la defensa considera que si existen
elementos de convicción que alteren o modifiquen la vincula-
ción de mi patrocinado, en tanto se ha acreditado la membresía
de mi patrocinado.
D. SOBRE LA DESPROPORCIONALIDAD DE LA MEDIDA DE PRO-
LONGACIÓN
IV.23. El principio de razonabilidad o proporcionalidad es consustan-
cial al Estado Social y Democrático de Derecho, y está configura-
do en la Constitución en su artículo 3º y 43º, y plasmado expre-
samente en su artículo 200°, último párrafo. Si bien la doctrina
suele hacer distinciones entre el principio de proporcionalidad
y el principio de razonabilidad, como estrategias para resolver
conflictos de principios constitucionales y orientar al juzgador
hacia una decisión que no sea arbitraria sino justa; puede esta-
blecerse, prima facie, una similitud entre ambos principios, en
la medida que una decisión que se adopta en el marco de con-
vergencia de dos principios constitucionales, cuando no respe-
ta el principio de proporcionalidad, no será razonable.
IV.24. En este sentido, el principio de razonabilidad parece sugerir
una valoración respecto del resultado del razonamiento del juz-
gador expresado en su decisión, mientras que el procedimiento
para llegar a este resultado sería la aplicación del principio de
proporcionalidad con sus tres subprincipios: de adecuación, de
necesidad y de proporcionalidad en sentido estricto o ponde-
ración.
IV.25. El principio de proporcionalidad que ha sido invocado en más
de una ocasión por el Tribunal Constitucional, especialmente
con ocasión de la restricción de derechos fundamentales en el
marco del proceso penal (Exp. n.° 0376-2003-HC/TC).
IV.26. En general, de la proporcionalidad se predica el adecuado equi-
librio entre la reacción penal y sus presupuestos, tanto en el
momento de la individualización legal de la pena (proporcio-
nalidad abstracta) como en el de su aplicación judicial (propor-
cionalidad concreta) o cuando se trata de la aplicación de una
medida cautelar que signifique la restricción de derechos.
[Link] precisar que el principio de proporcionalidad se erige en
un elemento definidor de lo que ha de ser la intervención pe-
nal, desde el momento en que trata de traducir el interés de la
sociedad en imponer una medida de carácter penal, necesaria y
suficiente, para la represión y prevención de los comportamien-
tos delictivos, y por el otro, el interés del individuo en la eficacia
de una garantía consistente en que no sufrirá un castigo que
exceda el límite del mal causado, en otros términos, la mini-
mización de la violencia en el ejercicio del ius puniendi. Así, la
justa medida de la pena se configura como un principio rector
de todo el sistema penal.
IV.28. En el presente caso no existe proporcionalidad en la medida
concedida a favor del Ministerio Público, esto es la prolonga-
ción de la prisión preventiva, pues no existe un peligro de obs-
taculización así como tampoco existe la necesidad de realizar
acto de investigación alguno por lo que es necesario que se re-
voque la resolución apelada.
III. LA MOTIVACIÓN APARENTE RESPECTO AL DICTADO DE LA
COMPARECENCIA RESTRINGIDA:
a. El auto apelado, recogiendo los fundamentos del requerimiento
fiscal recoge de manera tangencial el requerimiento de prolon-
gación de prisión preventiva por dos meses más, siendo a todas
luces deficiente no sólo porque no hay una descripción precisa
de los hechos sino porque además los fundamentos de derecho
del Ministerio Público y la motivación del A quo en la resolución
recurrida son incongruentes entre sí, más aún no se ha descrito
por qué razón es necesario prolongar por más tiempo la prisión
preventiva a pesar de que el Ministerio Público cumplió o ter-
minó sus diligencias en el presente proceso, puesto que ya nos
encontramos en la etapa intermedia.
b. Tal como lo ha establecido el Tribunal Constitucional en diver-
sas sentencias la tutela jurisdiccional efectiva se proyecta, entre
otros aspectos como un deber del órgano jurisdiccional pero
que en la actualidad se proyecta y extiende su vigencia y efica-
cia más allá de estos, es decir, se ha convertido en un deber exi-
gible para cualquier órgano o institución que tenga que resolver
algún confito de intereses.
c. Así, la motivación de resoluciones, en cuanto coartan derechos
fundamentales necesitan una mínima fundamentación y razo-
namiento lógico coherente, situación que no se ha dado en el
presente caso27, por las razones advertidas anteriormente y que
27 Sentencia recaída en el Exp. N° 5514-2005-PA/TC en la cual el Tribunal Constitu-
cional sentando una magnifica doctrina jurisprudencial ha señalado que “El Art.
139, inciso 3 de la Constitución establece que: son principios y derechos de la fun-
ción jurisdiccional. La observancia del debido proceso y la tutela jurisdiccional. So-
bre esta disposición constitucional debe realizarse dos precisiones interpretativas.
En primer lugar, pareciera desprenderse de la literalidad del texto de la disposición
constitucional aludida que el debido proceso constituye, antes que un derecho
fundamental, un principio de la función jurisdiccional. El tribunal Constitucional
no asume esta interpretación, pues desde la perspectiva de la interpretación cons-
siendo puntuales la constituyen el hecho de no establecer con
meridiana claridad siquiera la necesidad del porqué el A quo
prolonga por dos meses más la prisión preventiva fija y mucho
menos se ha esbozado siquiera los presupuestos que la legiti-
man pues no se ha tomado en cuenta que el mismo Ministerio
Público ha reconocido que ya se ha prolongado dicha prisión
preventiva en cuatro oportunidades.
d. En ese sentido el auto que ahora es materia de apelación, tiene
deficiencias en la motivación en la medida, el ad quo aduce que
se ha configurado los presupuestos materiales para su admi-
sión, en virtud a lo siguiente:
a. ESPECIAL COMPLEJIDAD. - para el ad quo este presu-
puesto se configura con el hecho de que existe una demora
procesal en la medida que se viene dilatando la instalación
de audiencia de control de acusación.
b. Peligro Procesal. En tanto ya se conoce de manera cierta
la prognosis de pena para cada uno de mis patrocinados,
siendo que para el recurrente se está solicitando 23 años
de pena privativa de la libertad.
c. Límite de Plazo. - Se da por cumplido el requisito en la me-
dida, que por máxime de la experiencia que en los hechos
de criminalidad organizada se demoran más de 15 meses
en desarrollarse el juicio oral, citando algunos casos que
han suscitado en la ciudad de Trujillo.
titucional de los derechos fundamentales, y a la luz del principio pro homine (artí-
culo V del Código Procesal Constitucional), es conforme con la constitución que se
interprete también que en dicha disposición constitucional se reconoce el derecho
fundamental al debido proceso. En segundo lugar, se ha reconocido el que en el
Art. 139, inciso 3 de la Constitución está implícito el derecho al debido proceso, tal
interpretación debe ser integrada con aquella otra que extiende la vigencia y efi-
cacia de este derecho fundamental más allá del ámbito de los procesos judiciales”.
Ver Exp. N° 5156-2006-PA/TC.
e. Sin embargo, para la defensa técnica, considera que ninguno
de los argumentos expuestos por el ad quo fundamenta la con-
figuración de los requisitos materiales para la prolongación de
prisión preventiva, en tanto que ya se ha establecido en el acá-
pite A, los presupuestos materiales que deben concurrir en el
estadio procesal que se encuentra.
f. Se puede apreciar del tener del auto recurrido una gran con-
tradicción con la parte resolutiva, es decir, que el Ad quo no ha
motivado de manera clara y precisa los motivos por los cuales
concede la prolongación de prisión preventiva por cuarta vez a
pesar que se ha descartado que exista peligro procesal puesto
que existen dos acusados que se encuentran con comparecía
restringida, porque no concederles la misma condición o situa-
ción legal, lo que nos lleva a concluir en una incongruente moti-
vación.
g. Siendo ello así sostenemos que “ejercicio de la potestad estatal
se atribuye a los órganos del Estado en la medida que actúan
con sumisión a la ley a que las resoluciones se ajusten a las exi-
gencias del ordenamiento jurídico, sólo así se estará actuando
dentro de los parámetros constitucionales”28.
h. Así se ha señalado que la motivación de las resoluciones judi-
ciales, extensible a los representantes del Ministerio Público no
sólo constituyen una garantía procesal, sino también un deber
de los jueces y fiscales29. Por lo cual es evidente que la falta de
motivación de una medida tan grave para los derechos de pro-
cesado, que implica que se le prolongue la prisión preventiva
sin justificación alguna, como en el presente caso lo es atenta-
28 Colomer Hernández, Ignacio. La Motivación de las Sentencias: sus exigencias
constitucionales y Legales. Tirant lo Blanch. Valencia, 2003.
29 Carrión Lugo, Jorge. Tratado de Derecho Procesal Civil. Tomo III. Editorial Grijley.
Lima 2005. Pág. 39.
toria contra el debido proceso y contra la tutela jurisdiccional
efectiva a que tienen derecho todos los justiciables.
i. El término motivación denota la justificación de la decisión
adoptada en la resolución30, cuestión que no ha ocurrido en el
presente caso, pues solo ha reproducido el contenido del reque-
rimiento fiscal, no existiendo una interrelación entre los funda-
mentos de hecho y de derecho31 en los cuales tendrían sustento
su pedido, situación indispensable para considerar que ha te-
nido motivación y consecuentemente se encuentra arreglada a
ley, estando de la mano con la argumentación.
POR ESTAS CONSIDERACIONES:
Solicito a vuestro digno despacho tener en cuenta
vuestros argumentos y proveerlos conforme a ley teniendo como INTER-
PUESTO NUESTRO RECURSO DE APELACIÓN, y en su debida oportu-
nidad REVOCAR LA PROLONGACION DE PRISIÓN PREVENTIVA QUE
AHORA SE IMPUGNA, lo que se justifica además en el principio de ra-
zonabilidad.
Lugar y fecha (………………………)
FIRMA Y SELLO DEL ABOGADO
30 Colomer Hernández, Ignacio. Op. Cit. Pág. 35.
31 Ibídem. Pág. 36.