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Historia de Propulsores de Plasma Espacial

El documento aborda la historia y funcionamiento de los propulsores de plasma en la carrera espacial, destacando dos tipos principales: los propulsores de plasma pulsado (PPP) y los propulsores magnetoplasmodinámicos (MPD). Los PPP son utilizados principalmente para correcciones de órbita en naves espaciales pequeñas, mientras que los MPD son más potentes y prometen un aumento significativo en la eficiencia de propulsión. Se concluye que estos sistemas eléctricos podrían revolucionar las misiones espaciales al reducir costos y tiempos de vuelo, especialmente en futuras exploraciones tripuladas.
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Historia de Propulsores de Plasma Espacial

El documento aborda la historia y funcionamiento de los propulsores de plasma en la carrera espacial, destacando dos tipos principales: los propulsores de plasma pulsado (PPP) y los propulsores magnetoplasmodinámicos (MPD). Los PPP son utilizados principalmente para correcciones de órbita en naves espaciales pequeñas, mientras que los MPD son más potentes y prometen un aumento significativo en la eficiencia de propulsión. Se concluye que estos sistemas eléctricos podrían revolucionar las misiones espaciales al reducir costos y tiempos de vuelo, especialmente en futuras exploraciones tripuladas.
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Propulsores de Plasma y su historia en la carrera Espacial

Daniela Sánchez Espinel

Universidad de Antioquia
Ingeniería Aeroespacial
Diseño Conceptual Aeroespacial
Septiembre, 2021
Índice general

Introducción .............................................................................................................................................2
Propulsores de plasma pulsado .................................................................................................................3
Funcionamiento....................................................................................................................................3
Aplicaciones.........................................................................................................................................4
Propulsores magnetoplasmodinámicos......................................................................................................5
Funcionamiento....................................................................................................................................5
Aplicaciones.........................................................................................................................................6
Conclusiones ............................................................................................................................................6
Referencias ...............................................................................................................................................7

Introducción
Los motores de cohetes funcionan de acuerdo con el principio básico de acción y reacción que conduce a
la transferencia de impulso. Básicamente, una fuerza F (empuje) se forma sobre la nave espacial al expulsar
un chorro de gas o plasma en dirección hacia atrás. Existen dos tipos principales de motores de cohetes
(químicos y eléctricos), los cuales se distinguen por la fuente de energía utilizada para acelerar el gas.
Mientras que los cohetes químicos utilizan líquidos y sólidos para expulsar los productos producidos
durante una explosión controlada, los propulsores de plasma expulsan el plasma sin que se produzca una
explosión.

En los motores eléctricos la propulsión electromagnética ioniza el propulsor (existente en forma gaseosa,
líquida o sólida) mediante una corriente muy elevada que puede alcanzar miles de amperios. El plasma
producido es expulsado por la fuerza de Lorentz resultante del acoplamiento entre la corriente y el campo
magnético inducido. Se puede superponer un campo magnético estático al campo inducido para guiar el
plasma y aumentar el rendimiento. Esta categoría de motores incluye los propulsores de plasma pulsado
(PPP) y los propulsores magnetoplasmodinámicos (MPD). Estos sistemas de propulsión tienen ventajas
sobre los cohetes químicos tradicionales y se discutirán con más detalle a continuación.

Para introducir los principales tipos de propulsores de plasma, es necesario interiorizar el concepto mismo
y entender su funcionamiento básico. Pues bien, el plasma es el cuarto estado de la materia y se caracteriza
por ser un gas eléctricamente neutro, es decir, un gas en donde todas las cargas positivas y negativas tienen
una carga neta combinada de cero. Este posee algunas de las propiedades de un gas, sin embargo, se ve
afectado por campos eléctricos y magnéticos, además de ser un buen conductor de electricidad. (Ejemplos
cotidianos de plasmas son los rayos y los bombillos fluorescentes). En resumen, el plasma es el bloque de
construcción para todos los tipos de propulsión eléctrica, donde se utilizan campos eléctricos y / o
magnéticos para empujar los iones y electrones cargados eléctricamente y así proporcionar empuje.
Propulsores de plasma pulsado

La idea básica de este sistema es formar un plasma y expulsarlo de la boquilla, como cualquier otro sistema
de cohetes. Analicemos los elementos de un PPP y la manera en que estos se desempeñan en conjunto. En
primer lugar, el sistema se compone del propulsor en sí, además de una fuente de alimentación (puede ser
cualquier fuente de energía eléctrica, aunque generalmente se usan las células solares ya que el propulsor
funciona a bajos niveles de energía.), y de una unidad de potencia de procesamiento (PPU), la cual convierte
la potencia de la nave espacial para cargar a su paso la unidad de almacenamiento de energía (ESU) del
propulsor.

Los PPP son propulsores eléctricos de alto impulso específico y baja potencia. Estos se utilizan
principalmente para realizar correcciones de órbita y controles de actitud en naves espaciales pequeñas
debido a su capacidad de producir un elevado impulso específico. Sin embrago, al tener un bajo consumo
de energía no son adecuados para aplicaciones en las que se requiere un gran empuje. Adicionalmente,
estos sistemas aprovechan las propiedades naturales del plasma para producir empujes por medio de efectos
electromagnéticos (Fuerza de Lorentz), y a su vez, altas velocidades con un consumo de combustible muy
bajo.

Algunas de las ventajas que representan este tipo de propulsores son que, además de funcionar con un
consumo de combustible muy bajo, el combustible utilizado es inicialmente sólido (lo que elimina
problemas de depósitos, válvulas, reguladores, etc). Por otro lado, estos propulsores funcionan a baja
potencia (de 6 a 30 W) y esta, al igual que el nivel de empuje deseado, pueden ajustarse fácilmente variando
la frecuencia de los impulsos. Con lo anterior, vemos que, a corto plazo los PPP siguen siendo una excelente
opción para aplicaciones de propulsión relativamente livianas, cuando la confiabilidad y precisión son
criterios importantes.

Figura 1: Descripción general del funcionamiento de PPP. (1) ESU (2) Encendedor. (3) Varilla de
combustible. (4) Aceleración de plasma Crédito: NASA

Funcionamiento
En el PPP, una barra de propulsor sólido, como el teflón, es empujada por un resorte entre un cátodo y un
ánodo y se hace la ablación, luego se ioniza en un arco de plasma (aproximadamente 20 kA durante unos
pocos microsegundos). El material ionizado se acelera posteriormente por la fuerza de Lorentz en el escape
(Ver figura 2).
Bujía
Resorte

Sólido Arco
(Teflón)

Condensador

Figura 2: Esquema PPP

Adicionalmente, los PPTs tienen una eficiencia de empuje muy baja pero una alta velocidad de escape, y
en general han sido volados con éxito. Además de las primeras aplicaciones como las sondas soviéticas
Zond-2 y LES, las naves espaciales TIP y NOVA han presentado este tipo de propulsores, al igual que la
nave espacial Goddard SpaceFlight Center EO-1 de la NASA.

Aplicaciones

La nave espacial Zond 2 fue lanzada por la Unión Soviética el 30 de noviembre de 1964 y fue el primer uso
de PPP en el espacio. Los motores de iones electrónicos se probaron con éxito poco después del
lanzamiento en condiciones ambientales del espacio real. Sin embargo, uno de los dos paneles solares falló
debido a un cable de remolque roto, por lo que solo la mitad de la potencia prevista estaba disponible para
la nave espacial. Los controladores pudieron finalmente abrir el segundo panel solar al encender los motores
de plasma para liberarlo, pero ya era demasiado tarde para la crucial maniobra. Un poco después, en 1968,
Estados Unidos lanzó su propio sistema PPP a bordo del satélite LES-6. Y luego, en 1976, los satélites
LES-8 y 9 se lanzaron en una misión dedicada a estudiar la forma, rotación y campo de gravedad terrestre.
En la parte superior de estos se escribieron los números del 1 al 10 en notación binaria y además se mostró
a la Tierra en órbita alrededor del sol. En esta ocasión los propulsores fueron probados para maniobras de
mantenimiento de estaciones. Además, la nave espacial Transit Improvement Program (TIP) y los satélites
de navegación de la Armada (NNS) utilizaron PPT para maniobras de corrección de arrastre.

La nave espacial Earth Observing 1 (EO - 1), lanzada en 2000, utiliza un PPP de doble eje para el control
del eje de cabeceo y la gestión del impulso. El propulsor de EO - 1 es capaz de producir un empuje de 860
micro-Newtons y una velocidad de escape de más de 13,700 metros por segundo mientras consume solo
70 vatios de potencia. Según la NASA y para poner estos números en perspectiva, la fuerza de este nivel
de empuje en la nave espacial es la misma que la fuerza que sentiríamos al sostener una hoja de papel de 2
por 2 pulgadas en la mano, y esta velocidad de escape, en un espacio ambiente desprovisto de atmósfera,
puede alcanzar una velocidad máxima de casi el doble que la del transbordador espacial (29.000 kilómetros
por hora).
Propulsores magnetoplasmodinámicos

El propulsor MPD, también llamado "acelerador de fuerza de Lorentz", es hasta ahora la forma más
poderosa de propulsión electromagnética que existe. Esencialmente es un acelerador en el que los procesos
electromagnéticos y de dinámica de gases aceleran el plasma a altas velocidades. Este sistema tiene la
capacidad de convertir grandes cantidades de energía eléctrica (en el rango de megavatios) en empuje. Este
aspecto es importante puesto que reduce el número de propulsores necesarios en una misión, y a la vez
representa una menor complejidad del sistema en conjunto. Gracias a esta tecnología se adquiere una nueva
perspectiva para la exploración espacial, especialmente para llevar carga a bases lunares o Marte, así como
para la exploración del espacio profundo. Las ventajas asociadas a estos propulsores son diversas. Una de
ellas tiene que ver con la potencia que pueden procesar, pues esto se traduce en un indiscutible aumento en
la creación de empuje. Asimismo, pueden mantener las altas velocidades de escape relacionadas a la
propulsión iónica, y este factor hace que se ubiquen por encima de tipos convencionales de propulsión.

El principal defecto del MPD es el desgaste prematuro del cátodo sometido al "fuego" de la descarga que
puede llegar a miles de amperios. Para corregir (al menos parcialmente) este defecto, es posible modificar
tanto el cátodo como el sistema de inyección del fluido propulsor. Y lo anterior constituye una mejora
reciente de los propulsores MPD, en donde se utilizan múltiples varillas de cátodo dentro de un
tubo aislante, a través del cual se inyecta el propulsor. Entonces es solo a la salida del tubo donde se ioniza
el gas, protegiendo así los cátodos de la erosión.

Funcionamiento
En un MPD el propulsor (gas inerte, hidracina o litio) se ioniza en un arco de corriente muy alta generado
entre dos electrodos. Estos son un cátodo calentado central y un ánodo que lo rodea. Mientras el cátodo se
calienta, emite electrones que chocan con el gas propulsor para producir plasma. Así la corriente induce un
campo magnético y ambos interactúan para que el plasma pueda ser acelerado por la fuerza de Lorentz, de
esta manera finalmente se produce empuje. (Ver figura 2)

Condensador

Figura 2: Esquema MPD. Figura 3: Propulsor MPD de 200

KW. Crédito: NASA


La investigación de los propulsores MPD de alta potencia comenzó en 1960 y según estudios desarrollados
por parte de la NASA el litio es capaz de proporcionar el funcionamiento más eficiente hasta la fecha, a
pesar de presentar algunos inconvenientes referentes al cubrimiento de las superficies. Por su parte, el
propulsor de hidrógeno presenta una solución a esta problemática, ya que elimina el problema del
recubrimiento y también puede proporcionar una mayor velocidad de escape. El Centro de Investigación
Glenn de la NASA está desarrollando un propulsor MPD de hidrógeno (en la escala de megavatios), y son
quienes mediante pruebas han demostrado velocidades de escape de 100,000 metros por segundo (un poco
más de 10 veces la velocidad máxima del transbordador) , al igual que niveles de empuje de 100 Newtons
a niveles de potencia de 1 megavatio. Según NASA y en perspectiva, esta velocidad de escape permitirá
que una nave espacial viaje aproximadamente 11 veces la velocidad máxima del transbordador espacial
(29.000 kilómetros por hora).

Aplicaciones

los propulsores MPD han logrado mejoras lentas pero constantes en términos de rendimiento y además han
sido financiados periódicamente a lo largo de su desarrollo. Rusia es una de las grandes potencias que se
ha tomado la tarea de investigar diferentes geometrías de propulsores, y hasta ahora han operado a niveles
de potencia de 100 kilovatios, con eficiencias de hasta el 45% y velocidades de escape de plasma cercanas
a los 50,000 m/s. Estados Unidos no se queda atrás, pues en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la
NASA y en el Laboratorio de Propulsión Eléctrica y Dinámica del Plasma de la Universidad de Princeton
se han establecido instalaciones de investigación sobre los MPD alimentados con litio y basados en
hidrógeno. Por otro lado se encuentran Alemania (Universidad de Stuttgart) , Italia(Centrospazio) y Japón
(ISAS y la Universidad de Saka), lugares donde también la investigación de este tipo de propelente no ha
cesado. Esta última gran potencia lanzó en 1996 el primer operativo impulsado por MPD, conocida como
la SFU (space flyer unit). Adicionalmente la empresa estadounidense Ad Astra Rocket Company está
desarrollando una variante de este tipo de propulsores, denominado VASIMR o cohete de magnetoplasma
de impulso específico variable, el cual sin lugar a duda es un proyecto ambicioso y prometedor.

Conclusión

Estos sistemas ofrecen un panorama de esperanza en reducción de costos y a la vez los tiempos de vuelo
de las misiones, puesto que los propulsores eléctricos permiten reducir drásticamente la cantidad de
combustible a bordo. A medida que se disponga de cantidades mayores de energía en el espacio, estas
podrían ser potencialmente el futuro de las misiones tripuladas a otros planetas del sistema solar.
Referencias
(Martinez-Sanchez y Pollard 1998, Tanabe 1994, Frisbee 2003),

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