TENDENCIAS DE LA NANOTECNOLOGIA:
MATERIALES Y SUS CARACTERISTICAS
Engloba aquellos campos de la ciencia y la técnica en los que se estudian, se obtienen y/o
manipulan de manera controlada materiales, sustancias y dispositivos de muy reducidas
dimensiones, en general inferiores a la micra, es decir, a escala nanométrica.
El ámbito de la Nanotecnología incluye, además de las áreas del saber relacionadas con su
origen, tanto de la Física, la Química, la Ingeniería o la Robótica, otros campos en su
comienzo más alejados, pero para los que ya hoy en día tiene una gran importancia, como
son la Biología, la Medicina o el Medio Ambiente. De esta manera, algunos ejemplos de
aplicaciones de las distintas ramas de la nanotecnología son: sistemas de magneto resistencia
gigante para almacenamiento magnético de la información, dispositivos nanoelectrónicos,
recubrimientos para mejora de técnicas de imagen, catalizadores nanoestructurados,
biosensores y biodetectores, nanosistemas para administración de fármacos, cementos,
pinturas especiales, cosméticos y sistemas para purificación y desalinización de agua.
Los nanomateriales son materiales con propiedades morfológicas más pequeñas que una
décima de micrómetro en al menos una dimensión. A pesar del hecho de que no hay
consenso sobre el tamaño mínimo o máximo de un nanomaterial, algunos autores restringen
su tamaño de 1 a 100 ni, una definición lógica situaría la nanoescala entre la microescala (1
micrómetro) y la escala atómica/molecular (alrededor de 0.2 nanómetros).
La nanotecnología puede ser pensada como extensiones de las disciplinas tradicionales hacia
la consideración explícita de estas propiedades. Además, las disciplinas tradicionales pueden
ser re-interpretarse como aplicaciones específicas de la nanotecnología. Esta dinámica de
reciprocidad de ideas y conceptos contribuye a la comprensión moderna del campo. En
términos generales, la nanotecnología es la síntesis y aplicación de las ideas de la ciencia y la
ingeniería hacia la comprensión y producción de nuevos materiales y dispositivos. Estos
productos suelen hacer uso copioso de las propiedades físicas asociadas a pequeña escala.
Materiales reducidos a nanoescala pueden repentinamente mostrar propiedades muy
diferentes en comparación con las que presentan en una exposición a macroescala, lo que
permite aplicaciones únicas. Por ejemplo, sustancias opacas llegan a ser transparente (cobre);
materiales inertes se conviertan en catalizadores (platino); estable su vez, los materiales
combustibles (aluminio), sólidos se convierten en líquidos a temperatura ambiente (oro);
aislantes se convierten en conductores (silicio). Materiales como el oro, que es químicamente
inerte a las escalas normales, puede servir como un potente químico catalizador en
nanoescalas. Gran parte de la fascinación con la nanotecnología se deriva de estos singulares
cuánticos y los fenómenos de superficie que en cuestión exhibe la nanoescala.
El constante avance en la investigación sobre nuevas aleaciones y componentes obedece a
varias razones. Por un lado, crece la preocupación social de la ciencia por el medio ambiente
y el desarrollo sostenible, que se plasma en la búsqueda de nuevas tecnologías para la
generación de energía, dispositivos energéticamente más eficientes y materiales reciclables y
menos tóxicos.
Paralelamente también se buscan nuevas aplicaciones en el campo de la salud, como el
desarrollo de huesos y tejidos artificiales biocompatibles, o sistemas de liberación de fármacos
más eficientes y seguros.
También el avance vertiginoso de las tecnologías de la información y la comunicación impulsa
el desarrollo de nuevos materiales magnéticos, ópticos y electrónicos, además de la búsqueda
orientada a los bienes de consumo, y los sistemas de transporte.
A medida, inteligentes y biomimeticos.
Estos nuevos materiales se desarrollarán a partir de los materiales ordinarios, que la
ingeniería agrupa en tres tipos principales:
Metálicos, que son sustancias inorgánicas compuestas de uno o más elementos metálicos
que también pueden contener elementos no metálicos, como el hierro, el cobre, el aluminio, el
níquel, el titanio y el carbono dentro del último grupo.
Poliméricos, como el caucho, los plásticos y adhesivos, que se producen creando grandes
estructuras moleculares a partir de moléculas orgánicas obtenidas del petróleo o productos
agrícolas.
Cerámicos, como los ladrillos, el vidrio, la loza, los aislantes y los abrasivos, que tienen escasa
conductividad eléctrica y térmica.
Estos nuevos materiales presentan tres características:
La nanotecnología, define las técnicas que se aplican a nivel de la nanoescala, medidas
extremadamente pequeñas que permiten trabajar y manipular las estructuras moleculares y
sus átomos. Permite fabricar materiales y maquinas a partir del reordenamiento de átomos y
moléculas, que hace que la materia, manipulada a esa escala minúscula, demuestre
fenómenos y propiedades totalmente nuevos. Así, los científicos utilizan la nanotecnología
para crear materiales novedosos y poco costosos, con propiedades únicas, tales como
nanotubos de carbón, pequeños instrumentos para el interior del cuerpo humano, materiales
más fuertes que el acero, pero mucho más livianos o componentes informáticos mucho más
rápidos.
Los materiales inteligentes, por su parte, revolucionaran nuestra forma de concebirlos porque
estos están diseñados para responder a estímulos externos, extender su vida útil, ahorrar
energía o simplemente ajustarse para ser más confortables al ser humano. Otra de sus
características, auto-reparables, e incluso si es necesario auto-destruibles, reduciéndose con
ellos los residuos y aumentando su eficiencia.
Los materiales Biomimeticos buscan replicar o mimetizar los procesos y materiales biológicos,
tanto orgánicos como inorgánicos. Conocer mejor los procesos utilizados por los organismos
vivos para sintetizar minerales y materiales compuestos puede servir, por ejemplo, para
desarrollar materiales ultra-duros y, a la vez, ultraligeros.
Otra tendencia es la investigación destinada a sustituir el silicio, presente en los chips de
todas las computadoras, que aun resulta caro y delicado. Una de estas alternativas es el
desarrollo de semiconductores poliméricos, y no se trataría de sustituir al silicio en las
computadoras sino de inaugurar nuevas aplicaciones basadas en circuitos y dispositivos
electrónicos hechos de material plástico, barato, flexible y resistente. Desde hace
aproximadamente veinte años se conocen las peculiares propiedades de toda una familia de
polímeros orgánicos capaces de conducir la corriente eléctrica en determinadas condiciones e
impedir su paso en otras, tal como lo hace el silicio. Estos primeros materiales orgánicos
encontraron diversas aplicaciones como materiales funcionales, pero en el duro terreno de los
semiconductores industriales no eran muy eficientes comparados con el silicio. Sin embargo,
se han logrado desarrollar otros materiales inorgánicos e incluso híbridos orgánico-inorgánicos
que se van acercando en eficacia a este.
Características:
Se trata de fabricar productos tangibles.
Elevados costes de equipamiento, acceso necesario a propiedad intelectual, conocimientos
muy especializados.
Materiales inteligentes (smart materials): En términos generales, un tipo de materiales, una
nueva generación de materiales derivadas de la nanotecnología, cuyas propiedades pueden
ser controladas y cambiadas a petición.
Es una de las principales líneas de investigación de la nanociencia con aplicaciones a muchas
industrias (desde las textiles a la industria de la Defensa).
Los materiales inteligentes tienen la capacidad de cambiar su color, forma, o propiedades
electrónicas en respuesta a cambios o alteraciones del medio o pruebas (luz, sonido,
temperatura, voltaje). Estos materiales podrían tener atributos muy potentes como la
autoreparación.
Relacionados con esto están los súper materiales (super materials) con extraordinarias
propiedades. La capacidad de crear componentes con precisión atómica puede llevar a
estructuras moleculares con interesantes características tales como una alta conductividad
eléctrica o potencia.