Método Delphi
El método Delphi es una herramienta de investigación que se ha utilizado para
lograr una mayor comprensión de la realidad desde diferentes perspectivas y para
llegar a un acuerdo sobre temas de los que no se dispone de información
concluyente. Este método tiene dos pilares fundamentales: la inteligencia
colectiva y la participación anónima. El primero de ellos, la inteligencia colectiva,
se lleva a la práctica posibilitando que los expertos puedan confluir en una
conformidad común. De esta forma, el Delphi propone que la opinión de un
individuo tiene menos fiabilidad que la de un grupo en igualdad de condiciones. En
relación al anonimato, implica que las ideas son consideradas sin un conocimiento
de la identidad de la persona que las presenta. Además, al no llevarse a cabo de
modo presencial protege que las respuestas de cada experto no estén
influenciadas por otros, porque evita situaciones que dan lugar al pensamiento de
grupo, es decir, a un modo de pensar colectivo que hace que el individuo puede
que no evalúe de modo realista.
El método Delphi se centra en el envío de cuestionarios sucesivos a un grupo de
expertos previamente elegidos. El consenso se obtiene por un procedimiento
matemático de agregación de juicios individuales, por lo tanto, pretende obtener
una visión colectiva de expertos sobre un tema a partir de rondas repetidas de
preguntas, siendo un método capaz de obtener y depurar los juicios de grupo.
"Técnica de recogida de datos que se utiliza para poner de acuerdo a un grupo de
expertos, sobre un tema de interés para el investigador. Consiste en aplicar un
cuestionario repetidamente, dando a conocer a todos los expertos las respuestas
de los demás en las aplicaciones anteriores e invitándoles a buscar el máximo
consenso entre ellos".
La clave de lo que se intenta es que un grupo llegue a una conclusión y no sólo un
especialista. Hay unas características inherentes y básicas en esta técnica, muy
útiles para las disciplinas que no son exactas, como es el caso del estudio que se
pretende en el presente proyecto. También es especialmente útil cuando hay
situaciones de incertidumbre, ya que permite definir posibilidades futuras. En estos
escenarios, no es posible una técnica estadística convencional aislada, y se deben
usar métodos que utilicen juicios subjetivos de los expertos implicados en el tema.
Cuanto más diferente es el perfil del panel de expertos, más rico será el estudio, y
más completos serán los resultados que se obtengan, al contemplar todas las
perspectivas posibles. Por tanto, se considera una técnica grupal, es decir, no
tiene en cuenta lo que un experto pueda definir de forma sesgada o imperfecta, ni
siquiera suma varias opiniones de expertos en el tema, sino que aúna y llega a un
consenso de distintas opiniones sobre un mismo tema. Un grupo siempre
manejará una información superior a la que puede manejar un solo individuo.
CARACTERÍSTICAS DEL MÉTODO DELPHI.
Los estudios Delphi poseen, básicamente, tres características principales:
transparencia, respuesta controlada y análisis estadístico grupal.
Según los estudios de Linstone & Turoff (1975) y Varela-Ruiz et al. (2012) los
pilares básicos del Delphi se pueden sintetizar en tres características:
Anonimato de las respuestas. Los participantes no tienen conocimiento de
las respuestas de los otros expertos. Así se consigue evitar la posible
influencia negativa de los miembros dominantes del grupo y la inhibición en
las respuestas de algunos individuos. El control de la comunicación lo
realiza el investigador y nunca hay comunicación directa entre los
participantes. Los participantes son informados de las respuestas de los
demás a partir de la segunda ronda cuando se envía el análisis de los
datos.
Análisis estadístico de los datos. Se analiza la respuesta del grupo y se
maneja la mediana de respuestas individuales para poderla plasmar en el
resultado final, comprobando que las respuestas personales no se queden
sin analizar.
Iteración del proceso. Se suceden las rondas en un proceso de
retroalimentación para que los participantes expresen su opinión. Ésta es
una característica diferenciadora con otras técnicas. El investigador es el
que regula el flujo de información. Este proceso consiste en una serie de
rondas; en las cuales cada participante trabaja en torno a un cuestionario
que debe ser retornado al investigador; éste, lo recopila, edita y devuelve a
cada participante. Cada participante, reevalúa sus juicios iniciales, en
función de la información recibida en los rondas previos. Es decir, el
proceso de retroalimentación permite que los participantes del estudio
reevalúen sus valoraciones iniciales según la información que se le provee
en cada iteración. Teóricamente, el proceso de la iteración puede repetirse
hasta que se llega a un consenso.