10. A.
SÍNDROME DE RESPUESTA INFLAMATORIA SISTÉMICA (SIRS)
Definición: El Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica (SIRS) es una respuesta
inflamatoria grave del organismo a una agresión sistémica, como una infección, un
traumatismo o una quemadura. No es una enfermedad en sí misma, sino un conjunto de
signos y síntomas que indican que el cuerpo está luchando contra una enfermedad
grave.
Criterios: Para diagnosticar SIRS, un paciente debe cumplir al menos dos de los siguientes
criterios:
• Temperatura corporal: Mayor de 38°C o menor de 36°C.
• Frecuencia cardíaca: Mayor de 90 latidos por minuto.
• Frecuencia respiratoria: Mayor de 20 respiraciones por minuto o presión arterial
parcial de oxígeno (PaO2) menor de 60 mmHg con fracción inspirada de oxígeno
(FiO2) mayor del 0,5.
• Recuento de leucocitos: Mayor de 12.000/μL o menor de 4.000/μL o con más del
10% de neutrófilos en bandas.
Explicación: El SIRS es una respuesta inflamatoria sistémica que puede desencadenarse
por diversas agresiones al organismo. Cuando el cuerpo se enfrenta a una amenaza,
libera una serie de sustancias químicas inflamatorias que ayudan a combatir la
infección o el daño. Sin embargo, si la respuesta inflamatoria es excesiva o prolongada,
puede ser perjudicial para el propio organismo y provocar daños en los órganos,
disfunción multiorgánica e incluso la muerte.
Tratamiento: El tratamiento del SIRS se centra en la identificación y el tratamiento de
la causa subyacente de la respuesta inflamatoria sistémica. Esto puede incluir
antibióticos para tratar infecciones, cirugía para controlar traumatismos o medidas
de soporte para mantener los órganos vitales funcionando.
Pronóstico: El pronóstico del SIRS depende de la gravedad de la respuesta inflamatoria y
de la causa subyacente. Los pacientes con SIRS grave tienen un mayor riesgo de
complicaciones y muerte.
B. SEPSIS
Definición: La sepsis es una disfunción orgánica grave causada por una respuesta
inflamatoria descontrolada a una infección. Se considera una emergencia médica que
requiere atención inmediata.
Criterios: Para diagnosticar sepsis, un paciente debe cumplir con los criterios de SIRS y
tener al menos uno de los siguientes signos de disfunción orgánica:
• Alteración de la función renal: Creatinina sérica mayor de 1,5 mg/dL o disminución
de la producción de orina en más del 50% en 24 horas.
• Alteración de la función hepática: Bilirrubina sérica mayor de 2 mg/dL o
aspartato aminotransferasa (AST) o alanina aminotransferasa (ALT) mayor de
2 veces el límite superior de la normalidad.
• Coagulopatía: Tiempo de protrombina (TP) o INR mayor de 1,5 veces el límite
superior de la normalidad o plaquetas menores de 100.000/μL.
• Acidosis láctica: Lactato sérico mayor de 2 mmol/L.
Explicación: La sepsis es una consecuencia grave de la respuesta inflamatoria a una
infección. La respuesta inflamatoria descontrolada libera sustancias químicas que
dañan los tejidos y órganos, lo que puede provocar disfunción orgánica, shock séptico y
la muerte.
Tratamiento: El tratamiento de la sepsis se basa en el soporte vital del paciente, el
tratamiento de la infección subyacente y el control de la respuesta inflamatoria. El
soporte vital incluye la administración de líquidos, vasopresores y ventilación mecánica.
El tratamiento de la infección se realiza con antibióticos y, en algunos casos, con
cirugía o drenaje de abscesos. El control de la respuesta inflamatoria se realiza con
corticosteroides y otras terapias inmunomoduladoras.
Pronóstico: El pronóstico de la sepsis es grave y depende de la gravedad de la infección,
la edad del paciente y la presencia de comorbilidades. La tasa de mortalidad
hospitalaria para pacientes con sepsis grave es de alrededor del 30%.
C. SHOCK SÉPTICO: DEFINICIÓN, EXPLICACIÓN, CRITERIOS Y TRATAMIENTOS
Definición: El shock séptico es la disfunción orgánica más grave causada por la sepsis,
una respuesta inflamatoria descontrolada a una infección. Se caracteriza por una
caída de la presión arterial que no responde a la administración de líquidos
intravenosos y que requiere el uso de vasopresores para mantener la presión arterial.
El shock séptico es una emergencia médica que requiere atención inmediata y tiene una
alta tasa de mortalidad.
Explicación: El shock séptico se produce cuando la respuesta inflamatoria a una infección
se vuelve excesiva y descontrolada. Las sustancias químicas inflamatorias dañan los
tejidos y órganos, lo que provoca una disfunción del sistema cardiovascular. Esto
conduce a una caída de la presión arterial, que no puede compensarse con la
administración de líquidos intravenosos. El shock séptico puede provocar fallo
multiorgánico, incluyendo disfunción renal, hepática, pulmonar y cardíaca, y finalmente la
muerte.
Criterios: Para diagnosticar shock séptico, un paciente debe cumplir con los criterios de
sepsis y tener una presión arterial sistólica inferior a 90 mmHg, a pesar de la
administración de al menos 20 litros de líquidos intravenosos en las últimas 24 horas, o
una presión arterial sistólica inferior a 80 mmHg en pacientes con antecedentes de
diabetes o hipertensión arterial.
Criterios adicionales:
• Lactato sérico mayor de 2 mmol/L.
• Oliguria: Disminución de la producción de orina a menos de 30 ml/hora.
• Alteración del estado mental: Confusión, agitación o letargo.
• Taquicardia: Frecuencia cardíaca mayor de 130 latidos por minuto.
• Respiración rápida: Frecuencia respiratoria mayor de 20 respiraciones por
minuto o necesidad de ventilación mecánica.
Tratamiento: El tratamiento del shock séptico se basa en los siguientes pilares:
• Soporte vital:
• Administración de líquidos intravenosos para restaurar el volumen sanguíneo.
• Vasopresores para aumentar la presión arterial.
• Ventilación mecánica para apoyar la respiración.
• Monitoreo cardíaco y respiratorio continuo.
• Tratamiento de la infección:
• Antibioterapia de amplio espectro.
• Drenaje de abscesos, si procede.
• Control de la fuente de la infección.
• Control de la respuesta inflamatoria:
• Corticosteroides en algunos casos seleccionados.
• Terapia con proteína C recombinante.
• Manejo de la disfunción orgánica:
• Soporte renal: Diálisis si es necesario.
• Soporte hepático: Trasplante de hígado en casos graves.
• Soporte coagulativo: Transfusiones de plaquetas y plasma fresco congelado.
Pronóstico: El pronóstico del shock séptico es grave y depende de la gravedad de la
infección, la edad del paciente y la presencia de comorbilidades. La tasa de mortalidad
hospitalaria para pacientes con shock séptico es de alrededor del 40%.
Prevención: La mejor manera de prevenir el shock séptico es prevenir la sepsis. Esto se
puede lograr mediante:
• Vacunación: Vacunarse contra las infecciones que pueden causar sepsis, como la
neumonía y la influenza.
• Lavado de manos frecuente: Lavarse las manos con frecuencia para prevenir la
propagación de infecciones.
• Tratamiento temprano de las infecciones: Buscar atención médica de inmediato si
presenta signos y síntomas de una infección.
• Control de las enfermedades crónicas: Controlar adecuadamente las
enfermedades crónicas como la diabetes y la enfermedad cardíaca, que pueden
aumentar el riesgo de sepsis.
11.
Proceso infeccioso: Tratamiento: Antifúngicos:
Bacterias Antibacterianos Tópicos
Parásitos Betalactámicos Sistémicos
Micobacterias Aminoglucósidos Antihelmínticos
Protozoarios Quinolonas Nematodos
Virus Macrólidos Cestodos
Tetraciclinas Trematodos
Polipéptidos
Otros
Anti
Anti protozoarios: Antivirales:
micobacterianos:
Fármacos de Antimaláricos Anti herpéticos
primera línea
Fármacos de Anti amebianos Antirretrovirales
segunda línea
Anti amebianos Antivirales contra la
hepatitis B y C
Otros Otros
Selección del quimioterapéutico:
Identificar el tipo de microorganismo
Tipo de agente causal: que causa la infección.
Considerar la severidad de la infección
Gravedad de la infección: para determinar la dosis y la duración
del tratamiento.
Seleccionar un quimioterapéutico al que
Sensibilidad del agente causal: el agente causal sea sensible.
Considerar los posibles efectos
secundarios del quimioterapéutico y
Toxicidad del quimioterapéutico: elegir uno con un perfil de seguridad
adecuado.
Tener en cuenta la edad, el estado renal
y hepático, y otras comorbilidades del
Factores del paciente: paciente al seleccionar el
quimioterapéutico.