Lección 1.
El estado mexicano
¿Qué es el Estado?
El concepto de Estado se usa con frecuencia para explicar una estructura
política que coloca a los individuos como ciudadanos desde la perspectiva de
pertenencia; además, es una de las fuentes de mayor análisis y estudio desde
tiempos antiguos. Sin embargo, aun con toda la información que se tiene de este
fenómeno, continúan surgiendo nuevas tendencias teóricas con el objetivo de
adaptarse a las necesidades sociales de la actualidad.
Definición de Estado
Tanto familia como Estado son conceptos que el ser humano ha utilizado para
definir ciertas estructuras; en el caso de la familia, una social; y del Estado, una
política.
Para retomar la reflexión anterior, piensa que tu casa delimita el espacio en donde
la familia ejerce su dominio. Asimismo, el Estado abarca cierto territorio; por otro
lado, los integrantes que habitan en tu hogar representan a los ciudadanos que
conforman dicha estructura siendo una de las características esenciales:
la pertenencia.
Ciertamente no se puede elegir la familia en la que se nace, como tampoco
seleccionar la organización política de la que formamos parte, por ello dicho
sistema se vale de ciertos medios para crear un sentido de integración; por
ejemplo, el Estado utiliza la cultura, religión, educación, entre otros.
Cada miembro de tu familia tiene derecho (igual que en el Estado) a realizar
las actividades que les ayuden a alcanzar fines individuales, pero también tienen
ciertas obligaciones que, en conjunto, y si se hacen correctamente, logran el
buen funcionamiento de la estructura.
Quien impone las reglas tiene la tarea de generar los mecanismos funcionales
para crear armonía y justicia para todos los integrantes y se valdrá de diversas
estrategias para hacerlas cumplir; sin embargo, para lograrlo debe imponerse
como autoridad, es decir, debe valerse del poder. De no acatar dichas reglas
deben existir sanciones para evitar que los individuos vuelvan a infringirlas o que
alguien más se atreva a hacerlo por primera vez.
De las ideas anteriores se pueden precisar los siguientes puntos:
1. Es una organización interna enfocada en administrar todos los recursos
económicos, humanos, empresariales, de bienestar, entre otros.
2. Establece reglas para lograr los objetivos sociales e individuales
(legislación), dichas normas son impuestas por un sujeto con el suficiente
poder para que puedan ser acatadas (gobierno) y en caso de que las reglas
se violenten, debe aplicar mecanismos de restauración del daño (justicia).
3. Todo lo anterior en un espacio debidamente delimitado (territorio) y enfocado
a un grupo de individuos que pertenecen a dicha organización (población).
Los elementos que podemos resaltar del Estado son:
•Territorio
•Población
•Gobierno
•Administración
•Legislación
•Justicia
•Poder
El Estado justifica su existencia porque protege los derechos de los individuos
que lo constituyen.
Toda la esencia del Estado es lograr que los individuos tengan una “vida buena” y
para ello debe atender cuestiones como salud, vivienda, educación, trabajo, etc.
Estos aspectos, se alcanzarán a través de los objetivos comunes, es decir, el
bienestar que requiere construir el Estado garante debe partir de lo social a lo
individual.
Naturaleza jurídica del Estado
Para entender la naturaleza jurídica del Estado es necesario comprenderlo
desde las disciplinas que lo estudian.
Historia de las instituciones y doctrinas políticas
Esta disciplina analiza al Estado a partir de los acontecimientos importantes del
pasado que repercuten en el presente, así como las leyes que regulan las
relaciones entre gobernantes y gobernados.
La separación de ambas fuentes ha permitido profundizar en la observación de
elementos particulares del Estado para asimilar las nuevas características que lo
describen, asimismo, comprender su proceso de formación moderna y
contemporánea.
Filosofía y ciencia política
A la par del avance histórico del Estado, también se examinan sus estructuras,
funciones, elementos constitutivos, órganos que lo integran y participan de la
administración, sistemas y mecanismos que utiliza para alcanzar sus objetivos.
Estas ciencias aportan conocimiento del Estado desde la justificación de su
existencia, hasta su relación con el poder político.
El papel del Estado se ha modificado porque deriva de la concepción social.
La sociedad es cambiante, así que las concepciones sobre la finalidad y los
objetivos del Estado también se transforman. Lo anterior se ejemplifica con la idea
arcaica acerca de que el Estado era superior a los ciudadanos, y que ponía los
intereses estatales sobre los individuales porque se consideraban más
importantes.
Sin embargo, al hablar de una sociedad contemporánea, el Estado modifica sus
principios para dejar de ser el ente primordial y convertirse en un dirigente social,
es decir, un promotor y protector de los objetivos individuales y comunes a través
de las diferentes atribuciones que posee. Para esta renovada modalidad surge
una adaptación legislativa, enfocada en los nuevos ideales de economía,
relaciones de comercio externo, priorización de derechos humanos a través de la
justicia, administración y buen gobierno.
Personalidad del Estado
Al tener personalidad jurídica, el Estado adquiere derechos y obligaciones.
Asimismo, realiza diversos actos jurídicos, no solo en el ámbito interno (necesario
para la regulación social y jurídica en su sociedad a través de la salud, vivienda,
trabajo, etc.), sino también en el externo (en las relaciones jurídicas con otros
Estados: comercio, soberanía, conflictos, entre otros).
La adjudicación de una personalidad jurídica al Estado es consecuencia
del análisis sociológico y jurídico.
Ambas ciencias están relacionadas, ya que no pueden expresarse las relaciones
jurídicas sin la dinámica social o considerarse una sociedad sin regulación
jurídica.
Sin embargo, la separación de estos puntos de vista tecnifica al derecho público, y
partiendo de esa premisa, el Estado se convierte en una persona jurídica. Por lo
que se plantea el Estado de derecho como un órgano creado para la producción
de normas jurídicas.
En este sentido, se afirma que el Estado existe y se conforma como se expone en
la Constitución. Por ello, hay distintas formas del Estado atendiendo a
su producción normativa, la cual se requiere para subsanar las necesidades de
cada sociedad, de ahí que se conozcan Estados parlamentarios, repúblicas,
monarquías, y otras formas estatales que se adecúan con base en los parámetros
constitucionales.
En México, el Estado, como persona jurídica se manifiesta en su ámbito interno y
externo.
Ámbito interno
Se representa a través de los órganos de gobierno, dependiendo si
es municipal (presidente municipal), o estatal (gobernador) serán las atribuciones
competentes.
Ámbito exterior
Se expone a través del presidente de la República, quien está revestido, por la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, de capacidad jurídica
suficiente para celebrar acuerdos de todo tipo que beneficien las relaciones con
otros Estados y las condiciones especiales de todos los mexicanos.
Lección 2. El aspecto administrativo del Estado mexicano
¿De dónde emana la función administrativa del Estado?
El Estado existe porque la ley suprema lo crea, desarrolla y mantiene con la
suficiente fuerza para alcanzar los objetivos establecidos por la propia legislación
En este sentido, el Estado mexicano tiene firmemente establecidas
sus actividades y cómo debe desarrollarlas. Dentro de estas tareas, se encuentra
la que estructura todo el orden administrativo, el cual sienta las bases de cómo
se aplica el cuerpo normativo que existe para regular todas las relaciones
jurídicas de la población.
¿Qué necesitas para que comience a funcionar?
Se puede pensar que lo básico son los profesores y alumnos ¿no?, lo cual es
correcto, pero tú solo no podrás hacerte cargo de las contrataciones, la promoción,
el aseo de los espacios, los pagos y cobros de colegiaturas, llevar la
documentación que te requiera la Secretaría de Educación, atender a los
interesados o promover actividades recreativas y de valor curricular para el
alumnado y el profesorado.
¿Te das cuenta? Son solo algunas de las actividades básicas, pero si consideras
todo lo que se necesita, las operaciones te sobrepasan, incluso alguien muy bien
organizado y metódico no tendría tiempo para cubrir todos los aspectos.
Básicamente, tendrías que dividir las actividades en departamentos o áreas,
poner a una persona encargada de cada una y dividir el trabajo para obtener un
mejor funcionamiento. Por lo que necesitarás un área de administración (que se
encargue de documentos y dinero), un área legal (para elaborar los contratos y el
reglamento interno) y un área que aplique sanciones al personal (descuentos por
llegar tarde o faltar, o bien un pequeño incremento por realizar los pagos fuera de
tiempo).
Ahora bien, de acuerdo con la respuesta del planteamiento anterior, puedes darte
una idea general de cómo funciona el Estado. Así como en la escuela,
el Estado requiere dividir su trabajo en áreas o actividades que le permitan
cumplir su propósito principal:
Hacer que sus habitantes alcancen sus objetivos individuales, así como
el bienestar social, a través de diversas estrategias que debe implementar.
La función principal del Estado se origina y desarrolla en el derecho, es decir, en
las normas jurídicas que guiarán el camino de todas las relaciones con los
ciudadanos y entre ellos.
¿Sabías qué?
¿Cómo se establece la relación del derecho con el Estado?
A partir de este vínculo se determinan las funciones más importantes del
Estado: crear el cuerpo normativo, ejecutar dichas normas y, por último,
la aplicación de las reglas a casos o hechos concretos. De lo anterior se derivan
las actividades legislativa, ejecutiva y judicial (división de poderes).
¿Sabías qué?
División de poderes
Partiendo de la división de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) se determinan
los órganos del Estado creados para poner en práctica todas las actividades
inherentes a este. Por lo que tenemos que acudir a la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos para conocer la función correspondiente a cada poder.
Poder legislativo
En el capítulo II del Título Tercero titulado Del Poder Legislativo se señala todo lo
relativo a la integración, organización y funciones de este poder, detallando
también cómo se crean las leyes que se encargan de dar forma a todo lo que se
relaciona con los aspectos individuales (derechos humanos) y comunes
(organización estatal) del pueblo mexicano. El artículo 50° refiere que este poder
se deposita en un Congreso general dividido en dos Cámaras, una
de diputados y otra de senadores.
Poder ejecutivo
En el capítulo III del Título Tercero llamado Del Poder Ejecutivo, se determina
todo lo relacionado a la función ejecutiva. El artículo 80° señala que esta función
se depositará en un solo individuo denominado “Presidente de los Estados
Unidos Mexicanos”. De igual manera, en este capítulo se hace referencia a la
forma de su elección, así como sus atribuciones, destacando que la función se
ejercerá a través de las Secretarías de Estado y será la ley orgánica la que
determine las atribuciones de cada una de estas.
Poder judicial
En el capítulo IV del Título Tercero de nombre Del Poder Judicial, se expresa lo
referente a este poder, el cual estará a cargo de una Suprema Corte de
Justicia, un Tribunal Electoral, Tribunales Colegiados y Unitarios de Circuito
y en Juzgados de Distritos. Estos serán vigilados por el Consejo de la
Judicatura Federal (a excepción de la Suprema Corte de Justicia) y sus
atribuciones estarán determinadas por la Constitución y leyes reglamentarias.
Atribuciones administrativas del Estado
La base constitucional de la función administrativa del Estado se encuentra
en el artículo 90 de la CPEUM, que la describe como centralizada y
paraestatal, cuyo ejercicio se determinará por la ley orgánica que expida el
Congreso de la Unión, en donde se establece la organización de las actividades
administrativas que estarán a cargo de las Secretarías de Estado con la
intervención del ejecutivo federal para su debido funcionamiento.
El artículo 26 de la LOAPF enumera las Secretarías de Estado que serán las
encargadas de la Administración Pública Centralizada considerando que todas
ellas tendrán la misma jerarquía y cada una de estas se encuentra representada
por un secretario de Estado.
Para conocer las atribuciones administrativas del Estado es necesario referirnos
a la competencia de las Secretarías de Estado, ya que cada una se encarga de un
aspecto específico de la Administración Pública.
¿Sabías qué?
Dominio directo del Estado respecto los bienes
De acuerdo con las interrogantes, es necesario hablar de propiedad y dominio.
Ambos términos se emplean en la práctica como sinónimos, aunque técnicamente
sí existe una pequeña diferenciación.
El dominio existe como un derecho sobre la propiedad, es un derivado de ella.
En el caso del Estado, para que pueda asumir la debida responsabilidad de los
bienes de la nación es necesario ejercer dominio sobre ellos. Este derecho le es
conferido por la CPEUM en el artículo 27.
Artículo 27: "La propiedad de las tierras y aguas comprendidas dentro de los
límites del territorio nacional, corresponde originariamente a la Nación, la cual ha
tenido y tiene el derecho de transmitir el dominio de ellas a los particulares,
constituyendo la propiedad privada” (CPEUM, 2020).
Al Estado mexicano no solo le corresponde lo relacionado con los bienes
públicos sino con la propiedad privada y sus modalidades priorizando el interés
público; su dominio contempla a todos los recursos naturales de la plataforma
continental y los zócalos submarinos de las islas; son de su propiedad las aguas
de los mares territoriales conforme se limite en el derecho internacional; en lo
referente al petróleo y los hidrocarburos puede celebrar contratos que promuevan
actividades en beneficio de la nación.
El citado artículo es la base constitucional del dominio directo del Estado sobre
los bienes nacionales y detalla todo lo relacionado a sus acciones, lo que está
permitido y sus obligaciones; asimismo, especifica los tipos de bienes que posee
la nación mexicana. Cabe resaltar que este dominio siempre es inalienable e
imprescriptible.
De igual manera, es importante precisar lo dispuesto en el artículo 22. El artículo
22 de la CPEUM también se relaciona con los bienes del Estado, ya que menciona
los procedimientos de adquisición de bienes propiedad de particulares que
pasan a ser del Estado por diversas razones como: el pago de impuestos, multas,
decomisos, por la acción de extinción de dominio y sobre bienes relacionados con
actos ilícitos, de lo cual se encarga el Gabinete Social de la Presidencia de la
República cuyas atribuciones se detallan en la LOAPF.
La tarea que desarrolla cada Estado (entendido como ente político, sujeto del
derecho internacional público) requiere la suma de muchos esfuerzos, múltiples
personas encargadas de pequeños y grandes aspectos (que en su conjunto
particular realizan las atribuciones de una Secretaría determinada) y que aportan
para la actividad administrativa estatal.
Resulta esencial conocer y comprender su estructura para visualizar los grandes
desafíos que enfrenta el Estado mexicano en cada administración pública e
interpretar por qué son tan juzgadas sus acciones.
Estar informados permite dar buenos argumentos sobre las tareas sociales de
México.
Lección 3. El Estado mexicano y la administración pública
El Estado, a través del poder ejecutivo, como representante de su función
administrativa, no puede atender todos los aspectos que le atribuye la
Constitución, por lo tanto, es necesario establecer una red de apoyo con entes
gubernamentales que también son regulados por la misma ley y con ello distribuir
las actividades delimitándolas a cada órgano.
Derecho administrativo y concepto de administración pública
Derecho administrativo
La jerarquía administrativa
magina que quieres armar un equipo de futbol y registrarlo oficialmente para
participar en diferentes campeonatos o torneos de primera división
¿Qué necesitas para empezar?
Probablemente requieras de jugadores, patrocinadores, director deportivo, director
técnico, preparador físico, médico, psicólogo, fisioterapeuta, nutriólogo y tú, que
aportarás el capital económico porque te constituyes como el dueño del equipo.
No obstante, es de esperarse que con tantas personas involucradas, todas
querrán emitir su opinión en asuntos de importancia.
Sin duda, no todos podrán opinar al mismo tiempo ni sobre el mismo tema, así que
lo primero que tendrás que considerar es: establecer una jerarquía.
Es decir, deberás colocar un orden jerárquico entre todas las personas que
integran el equipo, donde unas estarán subordinadas a otras. Lo anterior
atendiendo también a la comprensión de las áreas de especialización de cada
una de esas personas.
De manera que el orden podría ser: dueño, director deportivo, director técnico,
preparador físico y los auxiliares (médicos, psicólogos, nutriólogos, fisioterapeuta).
Así como en cualquier equipo deportivo es necesario establecer una
jerarquía para poder tomar decisiones, evitar conflictos y aplicar la mejor opción
para el fin en cuestión; de igual forma, el Estado, en su actividad administrativa,
también establece una jerarquía necesaria para determinar el modo de
operación de las dependencias que participan de dicha función.
Para poder jerarquizar a la administración pública es necesario que se
cumplan dos condiciones.
1. Que los órganos pertenezcan a la misma materia (por ejemplo, el director del
Instituto de Defensoría de Oficio no puede subordinarse ante el secretario de
Turismo porque no tienen la misma competencia).
2. Que prevalezca la voluntad del órgano superior sobre el inferior, es decir,
debe imponerse el mando y la obediencia.
La jerarquía administrativa: tipos
Es importante identificar cuáles son los diferentes tipos de jerarquía
administrativa que existen
I. Jerarquía común y especial
La jerarquía común se refiere a organismos sociales que contemplan todos los
fines y servicios de la administración pública. Son las autoridades que representan
la personalidad jurídica total de la administración en sus ámbitos federal, estatal y
municipal; mientras que la jerarquía especial se refiere a cada una de las
materias de la administración: turismo, financiera, relaciones exteriores, entre
otras.
II. Jerarquía territorial y no territorial
La jerarquía común será siempre territorial porque al abarcar todo lo
relacionado con el Estado necesariamente tiene que comprenderse que depende
de la distribución de sus órganos en la división territorial para que ejerzan sus
funciones; sin embargo, la jerarquía especial no siempre será dividida
territorialmente porque depende de la necesidad y extensión de los servicios que
ofrezca. Algunas materias serán atendidas solo en un determinado territorio, sin
necesidad de otros órganos auxiliares, lo que tiene relación con la
descentralización de algunos órganos que a pesar de tener atribuciones
específicas en un determinado territorio siguen sujetos a la autoridad del órgano
superior del cual se descentralizan.
III. Jerarquía activa, consultiva y deliberante
Los órganos administrativos operan de distintas formas atendiendo a sus
funciones específicas. Puede hablarse de jerarquía activa, consultiva y
deliberante. La jerarquía activa se compone de los órganos que están al mando
de otros inferiores; la jerarquía consultiva está relacionada con los órganos de
mando, porque son a quienes asesoran y les dan consejos sobre la mejor forma
de actuar y posibles soluciones ante situaciones adversas en el ejercicio de sus
actividades; y la jerarquía deliberante es la que se compone por los órganos que
pueden analizar y debatir sus asuntos para determinar soluciones, aunque al final
dependen del órgano de mando; pese a que, la argumentación se lleva a cabo en
este tipo de jerarquía. Como puedes apreciar el punto en común respecto de estos
tres tipos de jerarquía es la activa, es decir, la de mando.
La jerarquía administrativa: grados y líneas
La jerarquía administrativa puede extenderse en grados y líneas considerando
los órganos que pertenecen al ejecutivo en conjunto y en lo especial.
La jerarquía en línea establece la relación entre el órgano de mayor autoridad con
sus órganos inferiores y usualmente se representa en línea vertical.
La jerarquía en grado otorga un lugar específico a un determinado órgano de
autoridad respecto de otro superior.
La jerarquía administrativa: tipos de relaciones jerárquicas
El establecimiento de un orden jerárquico genera diferentes tipos de
relaciones entre los órganos como la obediencia, correspondencia,
suspensión y revocación.
1. La obediencia que le debe el órgano inferior al órgano superior, quien puede
sancionar, multar o revocar los actos cometidos por el órgano inferior y esta
situación es concedida por las leyes administrativas.
2. Para la suspensión y revocación es necesario establecer que hay
previamente una relación de dependencia o independencia, es decir, si el
órgano inferior depende del superior debe tomarlo en cuenta para todo tipo de
decisiones y, de no hacerlo, el superior puede revocar sus actuaciones, pero si
hay una relación de independencia, el órgano inferior puede tomar decisiones
propias; no obstante, el superior puede suspenderlas hasta que sean
valoradas.
3. La correspondencia es una obligación que se deben los órganos que se
encuentran en la misma línea acerca de mantenerse informados, lo que se
hace por medio de comunicados formales como los oficios; aplica también el
envío y recepción de correos electrónicos, mensajes de texto y otros medios
electrónicos siempre que sean reconocidos con tal formalidad ante las
autoridades de la línea.
La competencia administrativa
La competencia consiste en el conjunto de atribuciones y obligaciones que
corresponden a un órgano administrativo y a su titular. Considerando lo anterior,
es oportuno establecer la diferencia entre órgano institución y órgano
individuo.
El órgano institución se refiere al órgano estatal en sí, mientras que el órgano
individuo se enfoca en la persona física que lo representa; es decir, es la persona
que realiza las funciones determinadas para el órgano institución.
Ahora bien, de la competencia administrativa se pueden señalar las
siguientes clases:
I. Territorial
Imagina que compras una membresía de un gimnasio, la cual te da derecho al uso
de todos los aparatos que hay en él y por el tiempo que quieras utilizarlos. Sin
embargo, tu membresía no te da derecho de acudir a otro gimnasio, aunque esté
más cerca de tu casa o aunque tenga las mismas características, porque tu
derecho de uso se limita únicamente al espacio que ocupa el gimnasio. Así
funciona la competencia por territorio en materia administrativa. Cada órgano
está limitado a ejercer sus actividades dentro del territorio que se
especifique en las leyes y no puede interferir en las actividades de otros
órganos administrativos, aunque sean las mismas.
II. Material
Imagina que eres docente de bachillerato. Tu preparación es en ciencias sociales
por lo que tus clases son historia y sociología. Un día un profesor falta y la
dirección te pide que des la clase de matemáticas. Por mucha disposición que
tengas no eres competente para dar esa clase. Es decir, tus conocimientos no son
los de esa materia y si aceptaras, podrías causar confusión porque no dominas el
tema, aunque tus intenciones sean buenas. En la administración pasa algo
similar: cada secretaría o dependencia se especializa en actividades
específicas y no puede realizar actividades de otra secretaría o dependencia
porque salen de su especialización. Por ello, se encuentra limitada por
materia.
III. De grado
Básicamente se relaciona con la jerarquía interna. Es decir, dentro de las
secretarías existen dependencias o unidades de apoyo y cada una debe conocer
su posición jerárquica. Unas están subordinadas a otras. Hay una competencia
de grado que coloca a dependencias en un rango mayor y a otras en rangos
inferiores también ordenados verticalmente.
IV. Por el tiempo
Regresemos al ejemplo de tus clases en bachillerato. Tu contrato fue por un ciclo
escolar determinado. Al concluir, no podrás volver a clases a menos que se
renueve tu contrato. Así funciona esta clase, las acciones de la competencia de
un órgano determinado deben realizarlas en el tiempo que la ley señale, si lo
hiciere fuera de ese tiempo, dicha actividad caduca o sencillamente carece
de valor. Es por ello, que los órganos deben estar pendientes, no sólo de la
materia, territorio y grado que tengan respecto de un asunto determinado, sino
también del tiempo con el que cuentan para dar una respuesta, para ejercer un
derecho, para invalidar un derecho, o para realizar cualquier otra acción.
Finalmente, la actividad administrativa estatal funciona porque están bien
delimitadas las atribuciones de cada uno de los órganos que participan de ella y
de los funcionarios que los representan. Así se garantiza que cada uno de esos
órganos se avocará solamente a lo que le compete.
También es oportuno recalcar la relación que existe
entre jerarquía y competencia administrativa, para comprender ambas, es
necesario acudir a las leyes que regulan la materia administrativa en México.
Lección 4. Competencia administrativa del Estado mexicano
El Estado y su forma de organización administrativa
La forma de organización administrativa es importante porque determina
el buen funcionamiento del Estado. Son necesarias diferentes formas
de estructuración que atiendan los diversos sectores de especialización de
cada órgano a los que se aplican de manera específica
algunas consideraciones, técnicas y políticas.
Para que la administración pueda responder a un método de organización, es
necesario que todos los órganos tengan uniformidad en relación con
sus funciones y atribuciones dependiendo de su grado y línea jerárquica.
La uniformidad se fundamenta en la centralización que la CPEUM le da a
la administración pública, lo que funciona bien hasta el punto de homogeneizar
los órganos que existen en cada una de las entidades federativas y
municipios, en función con los principios de una administración general.
Hay que resaltar que también se debe establecer cierta flexibilidad entre cada
pequeña administración de las entidades federativas, porque cada municipio y
entidad federativa presenta condiciones sociales, territoriales y poblacionales
diferentes, y desconocerlas es desatender las necesidades específicas de la
población, invalidando uno de los objetivos de la administración pública que es
acercar al sector social todos los servicios públicos que disponga el Estado
para mejorar las condiciones de vida y los derechos humanos de los
ciudadanos.
La forma tradicional de la administración comprende dos tipos: centralizada y
paraestatal.
La organización centralizada atiende a un orden preestablecido en
los órganos que la conforman y se centra en una dirección y esquema de
decisiones determinadas por jerarquización.
Lo anterior quiere decir que existe una relación de coordinación entre los órganos
de esta administración, y se limitan por su competencia a no injerir con los otros
órganos.
La Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (LOAPF), en su artículo
2, señala que: la Administración Pública Centralizada está compuesta por
el ejecutivo federal (Presidente de los Estados Unidos Mexicanos) y
las Secretarías de Estado (Secretaría de Energía, Secretaría de Relaciones
Exteriores, Secretaría de Gobernación, Secretaría de Bienestar, Secretaría de
Cultura, entre otras), además de la Consejería Jurídica y Órganos Reguladores
Coordinados en Materia Energética.
En esta forma de administración, la jerarquía determina las relaciones de mando y
obediencia en línea vertical, esto permite el adecuado funcionamiento de los
órganos.
Paraestatal
Otras estructuras que crean órganos y que también participan en la administración
pública federal son: la descentralización y la desconcentración de órganos.
La descentralización se conforma por los órganos creados por decreto o
ley, los cuales gozan de personalidad y patrimonio propio, con el fin de tener
libertad para manejar sus recursos y realizar actos que les permitan mejorar las
condiciones de los servicios sociales como asistencia o seguridad
independientemente de su estructura legal.
La necesidad de crearlos es para obtener celeridad y especialización en los
asuntos en los cuales la administración centralizada no puede ejercer debido a su
estructura. De manera que, ya sea por motivos jurídicos, políticos o
financieros el nuevo órgano se descentraliza en menor o mayor grado para
cumplir con el requerimiento específico.
Estos órganos descentralizados están administrados por un órgano de gobierno
que podrá ser una Junta de Gobierno, su equivalente o un director general. Por
ejemplo: La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos y el Instituto del Fondo
Nacional para el Consumo de los Trabajadores tienen autonomía en gestiones,
pero están bajo el mando de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
¿Sabías que…?
Existe un registro especial en el cual deben inscribirse los órganos
descentralizados y está a cargo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; se
denomina Registro Público de Organismos Descentralizados.
Por otro lado, la descentralización puede establecerse por región, servicio y
colaboración. La primera se refiere a la atención brindada por el órgano
descentralizado en determinada zona; la segunda hace alusión a las actividades
que ejecuta el órgano descentralizado para dar atención a algún tipo de servicio
público; y la tercera se da cuando el Estado permite que participe el sector público
y privado al mismo tiempo para alcanzar determinado fin público.
En la Administración Pública Centralizada sucede algo similar. Se encomiendan
tantas funciones a un solo órgano que, por la carga de trabajo o la distancia que
tienen que recorrer las personas o documentos para que sus decisiones lleguen al
lugar correcto, se desconcentran algunas actividades en dicho órgano (sin salir
de su lugar jerárquico), para realizar con cierta libertad y autonomía tales
asignaciones.
Esta forma de organización administrativa la puedes reconocer en el Diario
Oficial de la Federación, medio público y oficial que confiere atribuciones a estos
organismos. Un ejemplo de órgano desconcentrado es el Servicio de Protección
Federal, que es el órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de
Seguridad y Protección Ciudadana.
Empresas de participación estatal
Las empresas de participación estatal representan otra forma, a través de la
cual se apoya la administración pública para su buen funcionamiento. Son entes
procedentes del derecho privado; asimismo, se pueden crear o comprar por el
Estado, para encargarse de ciertos servicios, mantener fuentes de empleo o
desarrollar alguna actividad económica. Estas empresas se enumeran en el
artículo 46 de la LOAPF y son llamadas mayoritarias porque son las que se
consideran en la actualidad.
1. Las sociedades nacionales de crédito, como la Sociedad Hipotecaria
Federal, S.N.C. o el Fondo de Operaciones y Financiamiento Bancario a la
Vivienda.
2. Las sociedades de cualquier otra naturaleza, incluyendo las
organizaciones auxiliares nacionales de crédito, por ejemplo las casas
de cambio o las arrendadoras financieras.
3. Las instituciones nacionales de seguros y fianzas, como la Comisión
Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro o la Casa de Moneda de
México.
4. En general, todo tipo de sociedades mercantiles y asociaciones
civiles.
¿Sabías qué?
Como estas empresas forman parte de la administración pública paraestatal, le
corresponde al ejecutivo federal agruparlas por sectores definidos o ramos,
considerando el objeto de cada una de ellas para que colaboren con las
Secretarías de Estado, adecuándose a las competencias de ambas.
Por su parte, como las sociedades y asociaciones civiles son reguladas por el
derecho civil que pertenece al derecho privado, al entablar la relación con el
Estado y ser regulada por el derecho administrativo, participan de una dualidad
de normas.
Competencia administrativa del Estado mexicano
Cabe mencionar que en la CPEUM se reconocen dos tipos de administración
federal: la centralizada y la paraestatal.
Delegación de competencia
Distribuir equitativamente las actividades de acuerdo con la facultad competente
de cada órgano.
Imagina que tus papás deben salir de emergencia ór unos meses y te dejan como
responsable de la casa. Deberás delegar actividades a tus hermanos para que
entre todos puedan sacar el trabajo del hogar de manera más efectiva.
Delegación de competencia: un órgano superior transfiere a un órgano
inferior el ejercicio de algunas facultades, ya sea de manera total o parcial.
El órgano superior se apoya en el inferior para cumplir un determinado objetivo,
aunque el órgano superior continúa siendo el responsable.
Goza de poder de vigilancia para modificar lo que resulta conveniente hasta que
esté de acuerdo con el cumplimiento de la función delegada.
Para que tenga formalidad:
Publicar el acuerdo delegatorio
No aplica para facultades explícitamente encomendadas al órgano superior
Avocación
Eres el segundo de los hermanos así que no estás a cargo.
Avocación: atracción que hace el órgano superior de funciones o actividades
encomendadas a un órgano inferior.
Se avoca al conocimiento y resolución de dichos asuntos. Esta figura jurídica
debe utilizarse para evitar conflictos de competencia entre dichos órganos.
Tres niveles de gobierno
Figuras de carácter administrativo auxilian a los órganos superiores
Administración pública
Gran estructura donde cada órgano tiene establecidas sus funciones y pueden
actuar en relación a su mando para resolver asuntos específicos.
La administración pública federal tiene formas de organización que atienden
todos los aspectos de la sociedad mexicana. Se crean órganos
administrativos si se consideran necesarios, con el objetivo de cubrir
los servicios sociales y generar un mejor funcionamiento del órgano bajo el
cual estará al mando.
Lección 5. Los servidores públicos
El Estado, como ente con poder público para realizar sus tareas, trabaja
ejerciendo sus funciones mediante personas físicas que representan al órgano
administrativo con lealtad. Estos individuos son considerados bajo un régimen
especial en la legislación porque mantienen una relación particular con el Estado.
Definición
El Título Cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
(CPEUM) está dedicado a las responsabilidades en las que pueden incurrir
los servidores públicos y en el artículo 108 se enuncia quiénes deben ser
considerados en esta esfera jurídica.
Servidores públicos
Son los representantes de elección popular, los miembros del Poder Judicial de la
Federación, los funcionarios y empleados, y en general, a quien realice alguna
actividad, encargo o comisión en el Congreso de la Unión o en la Administración
Pública Federal; así como las personas a las que se les conceda por la CPEUM
autonomía.
El derecho público explica la relación entre los servidores y la administración
pública, a partir de tres teorías.
I. Teoría del acto unilateral
Resalta la unilateralidad como esencia al concebir al Estado como aquel ente
que impone la actividad y al servidor público como aquel que se somete a ella; sin
embargo, se debate esta teoría porque si el artículo 5 de la CPEUM concede la
libertad de trabajo, entonces el servidor público accede a este por voluntad y no
por imposición.
II. Teoría contractual
Reconoce la relación como contrato administrativo y defiende el acuerdo de
voluntades, pero, como se trata de actividades de interés público, no pueden
dejarse a un acuerdo entre las partes, sino que es necesario aplicar
consideraciones especiales en torno a esta relación.
III. Teoría del acto condición
Es un punto intermedio entre las dos teorías anteriores porque considera
la importancia de la voluntad, pero también la necesidad de aplicar los
estándares predeterminados. Se conoce como acto-condición y debido a esta
conjugación es la teoría más aplicada.
Se reconoce que la voluntad de las partes es necesaria para adecuar esa norma
preestablecida al caso concreto, es decir, a la individualización del supuesto al
servidor público en específico en relación con su actividad estatal desempeñada.
La CPEUM fundamenta un principio básico que separara al Poder
Supremo en: legislativo, ejecutivo y judicial. Esta puntualización resulta
oportuna, ya que la idea original de división de poderes surgió en México desde la
Independencia y quedó asentada en la primera Constitución Mexicana.
La teoría de la división de poderes fue debatida por Jean-Jacques Rousseau,
quien afirmaba que el Poder Público Estatal no puede ser dividido. No obstante,
esta teoría tuvo que evolucionar y adoptar la formalidad de un solo Poder
Soberano que representa la voluntad general del pueblo pero dividido en tres
formas de ejercicio y, a estas actividades se les llama actualmente funciones
públicas porque están relacionadas con el poder público estatal.
De manera que la función pública preexiste al servidor público, es decir, no le
es propia.
El servidor público es un representante del órgano administrativo y no puede
utilizar la función pública como medio que no sea el estipulado en las leyes
administrativas, esa es la garantía estatal de sujeción de sus servidores públicos
para priorizar los intereses públicos
Lección 6. El uso del servicio público
El servicio público es de interés general. El sujeto que realice funciones públicas
debe ser supervisado por la Administración Pública.
Acceso al servicio público
Un servidor público es incorporado al órgano administrativo con el otorgamiento
de su cargo y la toma de protesta.
Inicia la sujeción al órgano y el cumplimiento de una serie de obligaciones y
derechos que debe respetar.
Existen diversas maneras a través de las cuales el servidor público puede ser
designado para acceder al servicio público.
Glosario:
Designación: se entiende como la manifestación expresa del Estad para que el
sujeto pueda obtener ciertas aptitudes que le permitan desempeñar la actividad
estatal que se le encomienda.
Tipos de designación para acceder al servicio público
1. Por elección. Es la manifestación de la voluntad de los electores hacia el
sujeto que fungirá en su representación. Debe seguirse el procedimiento
establecido donde se aseguran características especiales de electores calificados
y sujetos elegibles.
2. Por nombramiento de un órgano superior. Generalmente, en la
Administración Pública Centralizada, los ´+órganos superiores cuentan con una
facultad jerárquica para designar a los integrantes de su equipo de colaboración
del órgano que tienen a su cargo. En la mayoría de los casos es determinación
absoluta del órgano superior jerárquico; no obstante, la ley contempla algunas
excepciones, en donde se requiere la aprobación de otro órgano.
3. Por contrato de prestación de servicios. La relación de estos servidores
públicos con el Estado nace de un contrato civil, el cual se encuentra
reglamentado por las leyes administrativas.
4. Por contrato administrativo. La ley contempla este tipo de contrato para
aquellas situaciones donde el Estado requiere contratar a alguna empresa para
servicios de construcción o limpieza; mientras el Estado limita su relación con la
empresa mediante el contrato administrativo, la empresa establece su relación
particular con sus empleados que prestan el servicio, pero estos no pertenecen ni
se incorporarán al servicio público.
¿Sabías que...?
Los procedimientos que deben seguirse para la licitación de este tipo de contratos
administrativos por obras y servicios los encuentras en la Ley Federal de
Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria que además remite a la observación
de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público, así
como a la Ley de Obras Públicas y Servicios.
Si se considera las formas de designación de un servidor público y la relación que
surge de los contratos de carácter civil, se puede llegar a generar la duda de
quiénes son servidores públicos y quiénes no. Para ello, es necesario considerar
algunos aspectos especiales de los servidores públicos como: su incorporación,
regulación de su relación, retribución y sometimiento a las normas de carácter
administrativo.
Conceptos clave
Incorporación. Sucede cuando el sujeto físico es asimilado al órgano
administrativo. A partir de esa asimilación todos los actos que realice son
imputables al Estado y al órgano que representa. Por ello, se le otorga carácter
específico del cargo que desempeña y deja de ser un sujeto físico para convertirse
en un sujeto órgano. Se distinguen dos fases: la aceptación y la toma de protesta.
Regulación de su relación. El sujeto que se integra al órgano administrativo lo
hace a partir de una relación de permanencia, es decir, no debe considerarse con
carácter eventual o por obra. Desde que acepta y protesta el cargo, se asume que
durará en él hasta que termine su ejercicio tal como lo señala la ley respectiva.
Retribución. Los servidores públicos asumen su cargo como una forma personal
de vida, de modo que, al no tener otros medios de subsistir, debe considerarse un
pago por sus servicios prestados, los cuales estarán regulados por el presupuesto
de egresos.
Sometimiento a la norma administrativa. El servidor público debe considerarse
parte del órgano estatal, por ello, deja de ser un sujeto físico para ser el órgano, el
que lo representa y en ese sentido, se sujeta a las normas prestablecidas para la
existencia y funcionamiento del órgano administrativo que regulan al órgano en lo
general y en lo particular, sin importar el cargo que desempeñe.
La calidad del trabajador al servicio público
Para garantizar la calidad ejecutoria de los servidores públicos y asegurar que
el ejercicio de su cargo cumpla con su misión de beneficio social, serán
regulados por normas administrativas.
Normas administrativas que regulan la calidad de trabajador al servicio
público
La CPEUM señala que los nombramientos de los servidores públicos
provienen del ejecutivo federal, pero en la práctica se delega esta libertad de
elección y remoción a los superiores de cada órgano administrativo.
Cada uno de ellos atiende a sus necesidades específicas y conoce las
características del personal que requiere para obtener mejores resultados.
En 2003 se publicó una ley que concede las mismas oportunidades de
incorporarse al servicio público a todas las personas y señala que los
servidores tengan la preparación necesaria para desempeñar su cargo y mejorar
sus aptitudes.
Ley del Servicio Profesional de Carrera en la Administración Pública Federal
Esta ley señala que existen principios que deben regir el sistema de servicio de
carrera profesional, los cuales son: legalidad, eficiencia, objetividad, calidad,
imparcialidad, equidad, competencia por mérito y equidad de género.
El sistema de servicio de carrera profesional depende del ejecutivo federal, por lo
que será dirigido por la Secretaría de la Función Pública y su operación estará a
cargo de cada una de las dependencias. Este sistema se dirige a los servidores
públicos que desempeñan un cargo de confianza en alguna dependencia y se
clasifican en: servidores públicos eventuales y titulares. También pueden
acceder a este sistema profesional los servidores públicos de libre designación
y los trabajadores de base, siempre que se sujeten a los procedimientos de
reclutamiento, selección y nombramiento previstos en la propia ley del sistema de
carrera.
¿Sabías que...?
La Ley del Servicio Profesional de Carrera en la Administración comprende y
desarrolla en el Título Tercero los Subsistemas de Planeación de Recursos
Humanos: ingreso, desarrollo profesional, capacitación y certificación de
capacidades, evaluación del desempeño, separación y control y evaluación.
Conocer las formar de acceso al servicio público crea garantías de igualdad
para los ciudadanos mexicanos que quieran participar en las funciones públicas.
El proceso de ingreso, permanencia, capacitación, calidad y mejora de los
servidores y del servicio público sea cada vez superior en beneficio de todos los
mexicanos.
Lección 7. Tipos de servidores públicos
El servicio público necesita personas interesadas en garantizar el interés
público y, sin importar la forma en que accedan a la función pública, quedan
sometidas a principios y normas que les imponen obligaciones para vigilar su
cumplimiento.
Servidores públicos y sus tipos
No existe una forma única para enumerar los tipos de servidores públicos,
la clasificación dependerá del punto de vista a través del cual se aborde dicha
categorización.
A continuación, se enuncian algunas formas:
1. Por el nivel jerárquico al que pertenecen: Pueden ser servidores
estatales, municipales o federales. Un ejemplo de servidor público federal
es el secretario de la Defensa Nacional, un servidor estatal es el gobernador
de cualquier entidad federativa y un servidor municipal puede ser un regidor
de educación.
2. Por el carácter con el que adquieren su nombramiento: Inamovible o
amovible. Por ejemplo, los servidores públicos de base son inamovibles a
partir de los seis meses de servicios ininterrumpidos, mientras que los
servidores públicos con un puesto de confianza pueden ser amovibles.
3. Por la forma en que ingresan al servicio público: Pueden ser electivos o
por nombramiento. Por ejemplo, los diputados son servidores públicos
electos (mayoría relativa) y el director de la Secretaría de Desarrollo Social es
servidor público por nombramiento.
Otras formas/maneras de la clasificación de los servidores públicos.
Atendiendo las necesidades especiales de cada Secretaría
La Administración Pública Federal se apoya en diferentes Secretarías de Estado,
por lo que puede hablarse de diferentes servidores públicos atendiendo a las
necesidades especiales de cada Secretaría. Por ejemplo: secretarios,
subsecretarios, oficiales mayores, titulares de unidad, titulares de órganos
desconcentrados y sus equivalentes para desempeñar un cargo o comisión en las
Secretarías particulares, coordinadores de asesores, coordinadores de servicios
de apoyo, entre otros.
Eventuales y titulares
De acuerdo con la Ley del Servicio Profesional de Carrera en la Administración
Pública Federal, los servidores públicos pueden ser eventuales y titulares. Esta
ley describe a los eventuales como aquellos que se encuentran en su primer año
de desempeño, los que han ingresado por algún caso excepcional y los que entran
por motivos de convenio. En el caso de los titulares, igualmente, se reconoce en
esta ley que para el sistema de profesionalización existen varios rangos dentro de
los servidores como director general, director de área, subdirector de área, jefe de
departamento y enlace.
Colegiados y unipersonales
Dependiendo del órgano al que pertenecen y de acuerdo con las funciones que
desempeñan, el servidor público puede ser colegiado, como en el caso de las
cámaras de diputados y senadores, que funcionan en conjunto; o bien,
unipersonales como los directores de cualquier Secretaría de Estado.
La responsabilidad de los servidores públicos
En el tema de los servidores públicos resulta importante resulta importante cuidar
dos aspectos:
Todas las actuaciones relacionadas con el desempeño de su función están
destinadas al interés público.
El funcionario asume, en todo momento, el compromiso adquirido con su
nombramiento y toma de protesta.
Interés público
Aunque el término interés público tiene varias formas de emplearse, en este caso
se refiere a la garantía de respeto en las relaciones entre los individuos y el
gobierno que en ejercicio del poder debe ser transparente e imparcial.
El servidor público no solo debe ejercer su función con base en la norma
jurídica que lo regula, también en cada una de sus actuaciones debe justificar y
fundamentar sus decisiones, atendiendo siempre al interés público.
Para garantizar que los servidores públicos realicen sus funciones anteponiendo
siempre el interés público, se regularán bajo una serie de normas
jurídicas derivadas de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
(CPEUM), como leyes en la materia, códigos, reglamentos, normas secundarias,
entre otros.
A este conjunto de normatividad jurídica se le conoce como régimen jurídico de
los servidores públicos, donde se especifica una serie de derechos y
obligaciones.
De esta forma, cuando un servidor público toma protesta del cargo queda
sometido a responsabilidades que debe garantizar, para no incurrir en algún tipo
de incumplimiento de obligación.
Responsabilidad penal
El Código Penal Federal y los códigos estatales en materia penal regulan todo
lo referente a este tipo de responsabilidad.
La responsabilidad penal se encuentra señalada en la fracción II del artículo 109
constitucional que contempla delitos como: corrupción o enriquecimiento
ilícito, hechos que serán sancionados con el decomiso y la privación de la
propiedad de los bienes que el servidor público no pueda justificar.
Responsabilidad civil
Se contempla en el Código Civil Federal, así como en los ordenamientos civiles
de cada entidad federativa.
La responsabilidad civil se da cuando el servidor público obtiene un beneficio
económico indebido por el ejercicio de sus funciones y ocasiona con ello
perjuicio a Hacienda Pública o a un particular y como consecuencia debe reponer
los daños ocasionados.
En las leyes civiles no hay precisión sobre cuándo procede este tipo de
responsabilidad, ya que requiere acreditar un vínculo entre el actuar del servidor
público y el daño ocasionado; tampoco precisa cuándo ni cómo se debe actuar en
favor de la Secretaría de Hacienda, por lo que aún existen muchas lagunas en
este aspecto de la función civil.
Responsabilidad política
La norma que regula este tipo de responsabilidad es la Ley Federal de
Responsabilidad de los Servidores Públicos (LFRSP).
Esta responsabilidad se fundamenta en el juicio político, medio por el cual
se castiga a los titulares de los poderes y los órganos constitucionales
autónomos federales y locales.
En el artículo 110 de la CPEUM, se señala como sanciones: destitución,
inhabilitación para desempeñar funciones, cargos o comisiones. El juicio político
solo debe instaurarse cuando el servidor público cometa un ataque a las
instituciones democráticas y al gobierno; o bien, violaciones graves a
los derechos humanos.
El juicio político puede iniciarse con la solicitud expresa (fundada y justificada) de
cualquier ciudadano en contra del servidor público ante la Cámara de Diputados, y
este caso será resuelto por ambas cámaras (diputados y senadores).
Responsabilidad administrativa
Como la función pública en la mayoría de los casos tiene relación cercana con el
manejo de los recursos públicos, resulta fácil detectar problemas relacionados con
la corrupción. Por ello, el artículo 113 de la CPEUM detalla la existencia
del Sistema Nacional Anticorrupción, instancia de coordinación entre
autoridades de los diversos niveles de gobierno para detectar, prevenir y
sancionar la responsabilidad administrativa y hechos de corrupción en los que
incurran los servidores públicos.
Otras leyes: Además de la CPEUM existen otras leyes que regulan la
responsabilidad administrativa como la Ley General de Responsabilidades
Administrativas (LGRA), la cual regula el ejercicio de la función pública con base
en los principios constitucionales: honradez, imparcialidad, integridad y
profesionalismo.
Responsabilidad administrativa: La responsabilidad administrativa tiene
relación con el ejercicio de funciones públicas en el interior del órgano
administrativo, así como con los valores propios de la ética profesional. Por ello,
las diversas normativas jurídicas en la materia, enumeran una serie de
obligaciones para los servidores públicos que los llevan a actuar siempre en favor
de los intereses públicos y, de no hacerlo, ameritan sanciones como la destitución,
inhabilitación o remoción del cargo, sin exceptuar el incurrir en otro tipo de
responsabilidad penal o civil.
Procedimiento: El procedimiento que resuelve una falta de responsabilidad
es autónomo y está comprendido en las normas de derecho administrativo
sancionador. De manera que, las autoridades que intervienen en las sanciones
administrativas pueden ser la Secretaría de la Función Pública o la Auditoría
Superior y el Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
Como te darás cuenta, la función de los servidores públicos se encuentra bajo
una vigilancia estricta; sin embargo, a pesar de las iniciativas de la ciudadanía y
las legislaturas, aún quedan algunas cuestiones por esclarecer en la
responsabilidad civil, la que más inexactitudes presenta.
El trabajo sigue en las mesas de debate para lograr mejores mecanismos con el
fin de que el servicio público sea totalmente eficaz, según las necesidades
sociales y el ejercicio de la función pública.
Lección 8. El acto administrativo
La Administración Pública tiene un objetivo principal: el interés público. Para
lograrlo se apoya de distintos órganos con sus competencias previamente
establecidas y de una figura jurídica imprescindible en su labor: el acto
administrativo.
Concepto de acto administrativo
Debido a la situación de la pandemia por COVID-19, que se desarrolló en 2020,
varios países ejecutaron diversos mecanismos para asegurar la salud de sus
ciudadanos.
En México, el 14 de mayo de 2020, la Secretaría de Salud emitió un acuerdo que
establecía la estrategia para la reapertura de las actividades sociales,
educativas y económicas, así como un sistema de semáforo por regiones, el
cual indicaba una evaluación semanal del riesgo epidemiológico en cada entidad
federativa del país.
Este acuerdo encuentra su fundamento en el artículo 12 de la Ley Orgánica de
la Administración Pública Federal, que otorga a cada Secretaría de Estado la
facultad de formular proyectos de leyes, reglamentos, decretos, acuerdos y
órdenes del presidente de la República.
De igual manera, está fundamentado en el artículo 39, fracción VII, de la ley en
mención, donde se señala la facultad de planear, normar, controlar los servicios
de atención médica, salud pública, asistencia social y regulación sanitaria
correspondiente al Sistema Nacional de Salud (SNS).
Con base en lo anterior, se expresa la competencia de la Secretaría de
Salud para gestionar todo lo necesario para afrontar la enfermedad ocasionada
por el COVID-19, con el objetivo de que sea controlado y así garantizar la salud
de los ciudadanos.
De manera que las gestiones que considere necesarias la Secretaría de
Salud, así como los efectos jurídicos que se siguen con sus estrategias, deben
hacerse del conocimiento de todos los involucrados a través de los órganos de
publicación oficiales.
El planteamiento anterior es un claro ejemplo de un acto administrativo, por lo
que es posible referir que dentro de las responsabilidades del
Estado para garantizar el bien público se encuentra el hecho de proteger la
salud de sus administrados. Por ello, se requiere tomar decisiones de carácter
obligatorio que coadyuven a preservar el orden público.
A través de estas decisiones, el Estado cumple con su deber y se desprenden
efectos jurídicos directos e inmediatos que reciben el nombre de actos
administrativos, los cuales producen consecuencias jurídicas que crean,
modifican o extinguen derechos y obligaciones. De manera que el acto
administrativo es el modelo jurídico por el cual el Estado realiza sus funciones
públicas como la prestación de los servicios públicos, la conservación del orden y
la forma en que organiza y controla la actuación de los administrados.
Sin embargo, la administración puede acudir a otras formas de actuación que
no son considerados actos administrativos, sino simplemente actos de
administración. De estos últimos podemos mencionar tres tipos diferentes:
1. En la colonia Matamoros de la Ciudad de México, los vecinos se unieron
para reportar un paredón natural ubicado al frente de diez casas habitación y
que por las lluvias de temporal han comenzado a caer piedras grandes que
pueden dañar a los habitantes o a sus propiedades. Ante este caso,
la administración pública tiene que actuar para cubrir con cemento, malla o
cualquier otro material y así evitar un derrumbe; por lo que requiere de
personal para hacer un estudio de la situación. De manera que la solución que
la autoridad administrativa brinde a los colonos pertenece a un hecho jurídico.
2. La Secretaría de Desarrollo Social está por inaugurar un programa de apoyo
para las familias mexicanas, y para la ceremonia de presentación del
programa envió una serie de invitaciones a diversos funcionarios de otras
dependencias, así como a algunas familias beneficiadas. Dichas invitaciones
forman parte de sus actuaciones necesarias para el inicio del programa; sin
embargo, se trata de simples actos no jurídicos.
3. Cada dependencia administrativa requiere, en su organización interna,
recursos humanos y económicos para la limpieza de las áreas de oficina,
además de la adquisición de recursos materiales; sin embargo, las
actuaciones que emita cada secretaría para cubrir dichas necesidades no
generan efectos jurídicos, por lo tanto, se trata de hechos no jurídicos.
Elementos del acto administrativo
De acuerdo con la teoría del acto jurídico, el acto administrativo debe
actualizar sus elementos en el momento en que se constituyen para tener plena
validez; de lo contrario, se considera viciado por las irregularidades que se lleguen
a presentar en sus elementos.
Los elementos del acto administrativo pueden ser subjetivos, objetivos y
formales.
1. Subjetivos
Este elemento lo encontramos en las fracciones I, IV, VII, IX, X, XV y XVI del
artículo 3 de la Ley Federal de Procedimiento Administrativo, donde especifica
que el acto administrativo debe ser expedido por el órgano competente a
través del servidor público y constar por escrito, junto con la firma de la autoridad,
la consideración de las normas del procedimiento administrativo y señalar los
puntos propuestos por las partes y los recursos que procedan. En general, este
elemento hace referencia a las especificaciones que contempla la ley para que se
pueda emitir un acto administrativo.
Ejemplo:
Un ejemplo de acto administrativo es la designación de empleados o
funcionarios públicos. Este acto se sustenta en el artículo 14 de la Ley Orgánica
de la Administración Pública Federal, que determina los funcionarios públicos
que integran las Secretarías de Estado.
Derivado del ejemplo anterior, es posible visualizar el elemento subjetivo, dado
que un órgano administrativo emite un acto para designar un funcionario
público con el objeto de resolver una situación de su competencia que genera
efectos jurídicos directos e inmediatos. El órgano administrativo debe cumplir los
requisitos que enuncian las leyes administrativas para conocer y resolver sobre un
asunto y además, debe actuar por su voluntad.
La voluntad de un órgano administrativo no es como la voluntad en el
derecho privado, es decir, no es un ejercicio de la autonomía del órgano, sino
que ejerce funciones públicas. Su voluntad administrativa se refiere a la
ausencia de vicios que pueden afectar su ejercicio público como: dolo, error,
intimidación o violencia.
2. Objetivos
Este elemento se desprende de las fracciones II, III y V del artículo 3 de la Ley
Federal de Procedimiento Administrativo, las cuales señalan que el acto
administrativo debe expresar el objeto materia del mismo, que es determinado
o determinable, preciso en cuanto las circunstancias de tiempo y lugar, y debe
estar motivado y fundado, así como cumplir con la finalidad del interés público que
se especifique en las normas concretas de la autoridad que emite el acto
administrativo.
Ejemplo:
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, a través del artículo 30
BIS de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, trabaja en garantizar
la seguridad pública de la Nación y de sus habitantes, y propone políticas
para prevenir los delitos de orden federal y del fuero común; atendiendo lo
anterior, emite actos encaminados a combatir la delincuencia y garantizar la
seguridad de los ciudadanos.
Dentro de los elementos objetivos se menciona el objeto, motivo y fin. Objeto
es la materia o contenido del acto, puede ser una cosa (que se expropia), una
actividad (concesionar un servicio público) o un estatus (nombramiento de servidor
público).
De manera que el objeto debe ser lícito, posible y determinado. El motivo se
refiere a las circunstancias de hecho y de derecho que debe observar el órgano
administrativo al emitir el acto y fin es el propósito que persigue la autoridad con el
acto que emite; es decir, lo que pretende resolver con la emisión del acto.
3. Formales
Este elemento del acto administrativo deriva de las fracciones XIII, XIV del artículo
3 y del artículo 4 de la Ley Federal de Procedimiento Administrativo, que
señala los requisitos formales: notificación, lugar, fecha de emisión y el medio
por el cual deben ser publicados, es decir, el Diario Oficial de la Federación.
Ejemplo:
A la Comisión Nacional del Agua le fueron autorizados ciertos días y horas para
que las áreas administrativas realizaran procedimientos de contratación en
materia de adquisiciones, arrendamientos y servicios de obra pública. Dicha
autorización se hizo pública a través del Diario Oficial de la Federación con
fecha de 27 de marzo de 2020, de acuerdo al artículo 4 de la Ley Federal de
Procedimiento Administrativo. En este sentido, los elementos formales del
acto administrativo deben de ser necesariamente expresos y por escrito.
Por lo anterior, para que un acto administrativo tenga plena validez es necesario
que cuente con los elementos que se enuncian en los artículos 3 y 4 de la Ley
Federal de Procedimiento Administrativo.
Perfeccionamiento del acto administrativo
Un acto administrativo es perfecto cuando cuenta con todos los elementos que
enuncia el marco jurídico correspondiente. Además, debe ser válido y eficaz.
Por lo que la Ley Administrativa especifica que la validez del acto se presume
siempre y cuando no sea declarado inválido expresamente por la autoridad que lo
emite. Su eficacia y exigibilidad dependan de que surta efectos la debida
notificación, a menos de que se trate de un beneficio a un particular cuya
exigencia será a partir de la fecha en que el órgano emitió el acto o declaró
iniciada su vigencia.
Según los artículos 8, 9 y 10 de la Ley Federal de Procedimiento Administrativo, si
el acto requiere que otra autoridad lo autorice, no surte efectos hasta en tanto
haya procedido la observancia de dicha autoridad.
Por ejemplo, cuando la Administración Pública, a través de la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público, emite una orden para que un ciudadano justifique
ciertos ingresos que no ha declarado y el órgano administrativo actúa mediante
un procedimiento formal por el delito de evasión de impuestos, en realidad no le
deja a su consideración o a su voluntad al ciudadano la decisión de dar o no
respuesta a la orden emitida; por el contrario, obliga al ciudadano a sujetarse
a la investigación que proceda, por lo que este debe acudir inmediatamente
ante la autoridad que lo requirió
De manera que en el momento en que el ciudadano acuda ante la autoridad e
intente cumplir con el requerimiento solicitado se dice que el acto administrativo
se perfecciona.
La Administración Pública tiene la facultad de emitir estos
actos justificándolos en su necesidad de proteger su propia organización y
los intereses colectivos; por lo que estos actos administrativos se
presumen válidos y efectivos en la fecha en que se dicten y se ejecuten.
Es válido cuando se apega en todo momento al ordenamiento administrativo
vigente y es eficaz cuando el interesado lo cumple. Aunque puede darse el caso
de actos que sean válidos, pero no eficaces.
El silencio administrativo
El artículo 14 de la Ley Federal de Procedimiento Administrativo señala que el
procedimiento se puede instar a petición de la parte interesada, se expone el
siguiente ejemplo:
El señor Miguel Campos presentó una solicitud debidamente requisitada ante
la Secretaría de Educación para que se le autorice la apertura de una
Guardería Infantil en el sector privado. Sin embargo, han transcurrido los tres
meses que señala el mismo ordenamiento en su artículo 17 y no recibió
respuesta de la dependencia, por lo que presumió que estaba desestimada su
solicitud debido al silencio de la autoridad.
Debido a esto, presentó su recurso de revisión, como lo prevé el artículo 86 de
la ley en mención: “...tratándose de actos que por no haberse resuelto en tiempo
se entiendan negados, deberá acompañarse el escrito de iniciación del
procedimiento...”
Este caso ejemplifica lo que se conoce como silencio administrativo, que se
interpreta como la ausencia de respuesta por parte de la autoridad
administrativa ante una petición directa de un ciudadano. Aunque
toda autoridad administrativa tiene la obligación de dar solución a una
situación jurídica planteada por los administrados, puede ocurrir que pase el
tiempo y no se pronuncie nada, esto puede causar confusión a los
interesados.
No obstante, ¿cómo debe ser entendida esta ausencia de respuesta?
La ley otorga al interesado recursos para conocer la situación jurídica del
silencio por parte de la autoridad administrativa y, lo que es más importante,
conocer la solución a su petición.
Para evitar que la autoridad demore tanto sin dar respuesta a los administrados
y que se presuma que evade sus obligaciones administrativas, se consideran
un par de excepciones dentro del silencio administrativo, el cual se conforma de
dos elementos:
1. Que la administración tenga la obligación de pronunciarse respecto de la
situación jurídica.
2. Que transcurra un plazo determinado sin que dé respuesta. De manera
que el silencio administrativo puede entenderse a través de estas dos
figuras: negativa ficta y afirmativa ficta.
Negativa ficta
Si transcurre el plazo que fija la ley para que la autoridad emita una respuesta al
interesado y no lo hace, este silencio administrativo debe entenderse en sentido
negativo; es decir, el ciudadano debe interpretar que la autoridad ha negado su
solicitud o petición. Lo anterior, con fundamento en el artículo 17 de la Ley Federal
de Procedimiento Administrativo.
Afirmativa ficta
Cuando transcurre el tiempo de ley y la autoridad no da respuesta al interesado,
puede considerarse la respuesta de la autoridad de manera afirmativa. Para ello,
la ley especial de cada materia y de cada entidad federativa especifica los casos
en que debe ser considerada en sentido afirmativo.
El acto administrativo es por excelencia la figura jurídica de los órganos
administrativos, pero no es el único. Existen otros tipos de actos que realiza la
autoridad administrativa sin que necesariamente se traten de actos
administrativos, por ejemplo: tapar un bache.
Se necesita un seguimiento oportuno de la necesidad específica del
interesado para determinar si lo que la autoridad administrativa ha emitido puede
o no ser un acto administrativo, o bien, se trata de otra figura con o sin efectos
jurídicos, de acuerdo con lo que se señale en la legislación correspondiente.
Lección 9. Clasificación del acto administrativo
Clasificación del acto administrativo
1. Por la esfera de aplicación. En esta categoría existen los actos internos y
externos.
Internos
Son internos por las medidas que considera cada autoridad administrativa en el
interior de su organización.
Externos
Son los actos que crean, modifican o extinguen algún derecho u obligación
relacionado con los gobernados.
2. Por su finalidad o naturaleza. En esta clasificación, los actos administrativos
mantienen una relación de orden y dependencia, ya que uno es la antesala para
que proceda el otro.
Asimismo, se subdivide en tres tipos de actos:
1) Acto preliminar
Ocurre cuando su intención es preparar una situación presente ajustándola a las
condiciones necesarias para el momento en que se emita el acto principal.
2) Acto decisorio o resolutivo
Puede considerarse como un acto principal porque a través de este se crean,
modifican o extinguen derechos y obligaciones.
3) Acto ejecutorio
Tiene la finalidad de complementar el acto decisorio o resolutivo para que se
cumplan todos sus efectos.
3. Por los efectos que produce. Los actos emitidos bajo este criterio solo tienen
relación con los gobernados en el sentido de aumentar o limitar sus derechos,
o certificar un hecho o derecho.
4. Por el órgano que lo emite. Se dividen en:
5. Por el sujeto al que se refieren. Pueden ser singulares, si van destinados a
un solo sujeto determinado, o plurales si se dirige a sujetos indeterminados, pero
bien definidos.
6. Por las voluntades que intervienen. Este tipo de actos se determinan por las
voluntades que participan en su emisión. Se clasifican en:
Simples: si dependen de un solo órgano para su emisión.
Complejos: si requieren de la participación o autorización de varios
órganos administrativos.
7. Por el margen de libertad para su creación. Se dividen en:
Reglados
Actos que se producen con apego a lineamientos precisos establecidos en los
ordenamientos legales.
Discrecionales
Si contemplan un margen de subjetividad del órgano administrativo.
Lección 10. Forma de extinción del acto administrativo
Los actos administrativos se expiden con la finalidad de satisfacer el interés
público y forman parte del ejercicio de la función administrativa. Para cumplir con
este objetivo se acompañan de ciertos efectos, cuya vigencia está determinada
por distintas razones.
Extinción por fecha de vencimiento
1) Cuando acudes a la Secretaría de Relaciones Exteriores y realizas un trámite
de pasaporte, tienes la opción de escoger el tiempo por el cual quieres que
sea expedido. En este caso, supongamos que has decidido solicitarlo por 10
años, cumples con los requisitos para su expedición, realizas el pago
correspondiente y se te otorga el documento solicitado.
2) ¿Qué crees que suceda con tu pasaporte una vez que se cumplen los diez
años por los cuales lo solicitaste? ¿Crees que se renueva automáticamente o
te requieran para que realices un pago y se considere nuevamente activo? Sin
duda, tú deberás acudir ante la autoridad administrativa y solicitar su
renovación.
3) Esta situación nos permite observar dos cosas: primera, que el trámite es a
petición de parte, es decir que la autoridad no te va a requerir la renovación
sino que tú como interesado acudirás cuando lo necesites; y segunda, que el
acto administrativo, a través del cual se emitió tu pasaporte, se extingue al
momento en que llega la fecha de vencimiento.
Extinción por terminación o conclusión de objeto
Imagina que realizaste una solicitud para una licencia de construcción. Después
de dos años, terminas de construir tu casa y decides habitarla al momento. Un
tiempo después, quieres realizar un par de remodelaciones.
¿Crees que te ampara la licencia que obtuviste un par de años atrás? ¿Crees que
el tiempo transcurrido influye en dicha licencia de construcción? Ante este
caso, no será posible que utilices la misma licencia de construcción para
realizar las remodelaciones, pues en la licencia se precisa lo que abarca la
construcción, es decir, uno de los requisitos para la expedición de tu licencia es un
plano arquitectónico.
Una vez que has concluido la construcción que ampara la obra y la licencia,
el acto se extingue. No es el tiempo lo que influye en la extinción del acto
administrativo, sino la terminación del objeto que dio origen al acto, en este
caso, la terminación de la casa.
Extinción por disolución o muerte del destinatario
Ejemplo:
Una sociedad mercantil cuyo objeto es la renta de limosinas para eventos
sociales, realizó una serie de trámites para iniciar el negocio. Cinco años más
tarde, la sociedad se disuelve.
¿Qué sucede con los permisos solicitados como la circulación de las limosinas?
Cualquier licencia que se haya otorgado se extingue una vez que la sociedad
haya sido disuelta, aunque en tiempo siguieran vigentes. En este mismo sentido,
si el sujeto que fue destinado el acto administrativo muere, también es una causa
de extinción del acto.
Existen otras formas de extinguir el acto jurídico: la caducidad y la revocación
Caducidad
Consiste en el incumplimiento de prerrogativas impuestas al propio acto
administrativo, como algún plazo o una carga. La caducidad está impuesta al
destinatario del acto administrativo y las consecuencias del incumplimiento recaen
sobre el mismo. Por tanto, siempre genera sanciones administrativas cuya
severidad dependerá de si el incumplimiento ha sido sobre cuestiones leves o de
mayor importancia.
Revocación
Tiene relación con la autoridad administrativa para hacer prevalecer el interés
público. La autoridad administrativa puede retirar el acto administrativo por
conveniencia u oportunidad si determina que en otro momento el acto
producirá efectos más viables al interés público y, por tanto, revoca los
derechos que hubiera otorgado con la expedición del acto.
Para poder comprender el efecto de la extinción es importante identificar que nos
referimos a los actos administrativos que han sido expedidos conforme a
los lineamientos administrativos y, por lo tanto, son válidos y eficaces. Las
causas que extinguen un acto administrativo se mencionan en el artículo 11 de la
Ley Federal de Procedimiento Administrativo y son:
La anulación de los actos administrativos
En la Universidad Prestigio se lleva a cabo un concurso donde los participantes
presentan proyectos de investigación sobre recursos renovables. Los jueces
calificadores recibieron un “estímulo económico” para que elijan uno de los
proyectos.
Al recibir el estímulo, otorgaron el premio de primer lugar al proyecto de Energías
Renovables. A petición de los otros concursantes y con base en los vicios en la
voluntad de la autoridad administrativa, se realizó la investigación oportuna y se
determinó la nulidad el acto administrativo. Lo anterior independientemente de
las consecuencias dirigidas a las autoridades del jurado.
Ejemplo de la anulabilidad del acto administrativo
Ejemplo:
La autoridad administrativa emitió un acto administrativo que ordena a
particulares abandonar un edificio, al señalar una multa por no acatar la orden
de desalojo. Sin embargo, dicha orden no manifiesta la razón por la cual debe
darse el desalojo.
Este acto no cumple con todos los requisitos y elementos señalados por la ley;
sin embargo, se considera válido y surte sus efectos. De manera que la omisión
debe subsanarse a petición del destinatario del acto.
Es preciso hacer una distinción entre nulidad absoluta y anulabilidad o nulidad
relativa del acto administrativo; ambos son consecuencias de la falta de los
elementos y requisitos de nacimiento del acto administrativo que señala la Ley
Federal de Procedimiento Administrativo (LFPA) en su artículo 3. Cuando la
omisión de esos elementos o requisitos corresponden a la fracción I a la X se
produce la nulidad del acto y si la omisión encuadra con lo descrito en la fracción
XII a XVI, se produce la anulabilidad del acto administrativo.
Nulidad
Las fracciones que se señalan en el artículo 3 de la Ley Federal de
Procedimiento Administrativo cuya omisión producen la nulidad son: I. Ser
expedido por órgano competente; II. Tener objeto que pueda ser materia del
mismo; III. Cumplir con finalidad de interés público; IV. Hacer constar por escrito y
con la firma autógrafa de la autoridad que lo expida; V. Estar fundado y motivado;
VII. Ser expedido sujetándose a las disposiciones relativas al procedimiento
administrativo en la ley; VIII. Ser expedido sin que medie error sobre el objeto; IX.
Ser expedido sin que medie dolo o violencia en su emisión; X. Mencionar el
órgano del cual emana.
Anulabilidad
Las fracciones del artículo 3 de la LFPA cuya ausencia pueden producir la
anulabilidad del acto son: XII. Ser expedido sin que medie error respecto a la
referencia específica de identificación del expediente, documentos o nombre de
las personas; XIII. Ser expedido señalando lugar y fecha de emisión; XIV. Los que
deban notificarse deben mencionar la oficina en que se encuentra y que puede ser
consultado el expediente; XV. En actos recurribles deberá hacerse mención de los
recursos que procedan; XVI. Ser expedido decidiendo expresamente todos los
puntos propuestos por las partes o establecidos por la ley.
El acto administrativo se conforma de elementos subjetivos,
objetivos y formales. Es en atención a esos elementos y requisitos (descritos en
las fracciones del artículo 3 LFPA) que se pueden generar algunos vicios que
hacen al acto nulo o anulable
Error
Puede ser de hecho o de derecho. El primero se da cuando el funcionario aprecia
de manera equivocada la situación real o de las personas y circunstancias. El error
de derecho es una incorrecta interpretación de las leyes aplicables por parte del
funcionario.
Dolo
Puede provenir del administrado o del funcionario y consiste en que el funcionario
utiliza astucia, artificios, maquinación o simulación con el fin de que el acto
administrativo se expida en el sentido que no lo pretende el autor que lo solicita.
Violencia
Es la imposición violenta que se hace sobre el funcionario para obtener de este la
expedición del acto administrativo, quien percibe que de no hacerlo sufrirá
consecuencias sobre su persona.
Vicio en el objeto
Cuando este es ilícito, oscuro, impreciso, imposible de hecho o contradictorio,
desproporcionado o hasta inmoral.
Vicio en el motivo
Cuando los hechos que motivaron el acto no se realizaron o que hayan ocurrido o
sido apreciados de forma diferente; cuando se dictó en contra de las normas
establecidas o se dejaron de aplicar; cuando entre el motivo que se señala y los
preceptos no hay concordancia.
Si no se expide en atención a todas las normas de procedimiento que deben
seguirse se dan vicios en el procedimiento; si no se expide conforme a la norma
para su exteriorización, el vicio será de forma; y hay vicio en las formalidades de
tipo sustancial (donde se producen cambios de fondo y de no cumplirse se
produce la anulación del acto) y no sustancial (su influencia es en el contenido del
acto por lo que no produce su anulación).
Los actos administrativos son presumiblemente válidos y eficaces. Para que
puedan declararse nulos se debe solicitar esa acción por parte del interesado y
la autoridad administrativa debe hacer una investigación sobre las causas en
las que puede ser nulo y determinar su nulidad o su validez. La nulidad del
acto trae como consecuencia su extinción y, por tanto, sus efectos también se
extinguen.
Conceptos relacionados con el acto administrativo
Debido a que el acto administrativo es una manifestación de voluntad de la
autoridad administrativa, puede haber algunas ocasiones en las que no cumpla
con el fin que persigue y que, por tanto, los interesados se ven afectados.
Son dos conceptos los que, por excelencia, se relacionan con el acto
administrativo:
1. Procedimiento administrativo
2. Sanciones administrativas
La ley Federal de Procedimiento Administrativo contempla todo lo relativo a
este, el cual es aplicable a la actuación de los particulares ante la
Administración, así como a los actos mediante los cuales se ejerce la función
administrativa.
El procedimiento puede iniciar de oficio o por solicitud de la parte interesada.
Procedimiento administrativo
La Ley Federal de Procedimiento Administrativo contempla todo lo relativo a este
procedimiento, el cual es aplicable a la actuación de los particulares ante la
Administración, así como a los actos mediante los cuales se ejerce la función
administrativa. El procedimiento puede iniciar de oficio o por solicitud de la parte
interesada. Las consideraciones más importantes sobre el procedimiento
administrativo son:
Sanciones administrativas
Están determinadas en el artículo 70 de la Ley Federal de Procedimiento
Administrativo. Amonestación con apercibimiento, multa, multa adicional por
cada día que persista la infracción, arresto hasta por 36 horas, clausura temporal
o permanente, parcial o total y las demás que se establezcan en otros
reglamentos, como prevé las sanciones contenidas en la Ley Federal de
Responsabilidades de los Servidores Públicos.
Para concluir:
El procedimiento administrativo y las sanciones administrativas son formas
que se utilizan para lograr la eficacia del acto administrativo, sus efectos puedan
darse en atención al interés público para que el destinatario también logre el
efecto que busca con la expedición del mismo.
La ley administrativa señala los requisitos y elementos que debe cumplir el acto
administrativo para que surta sus efectos y sea considerado válido y eficaz. La
validez del acto depende de varias razones que se pueden extinguir o nulificar si
no se cumplen los requisitos que establece la ley.