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Faltas y Penas en el Código Penal Hondureño

El ensayo aborda el concepto de falta y su distinción con los delitos, así como la regulación de las faltas en el código penal de Honduras. Se exploran las diferentes clases de penas, incluyendo privativas de libertad y otros derechos, y se detalla la importancia de las penas principales en el contexto del derecho penal hondureño. Se menciona específicamente la clasificación de las penas y su duración, destacando los artículos relevantes del código penal.

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Faltas y Penas en el Código Penal Hondureño

El ensayo aborda el concepto de falta y su distinción con los delitos, así como la regulación de las faltas en el código penal de Honduras. Se exploran las diferentes clases de penas, incluyendo privativas de libertad y otros derechos, y se detalla la importancia de las penas principales en el contexto del derecho penal hondureño. Se menciona específicamente la clasificación de las penas y su duración, destacando los artículos relevantes del código penal.

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Mira es un ensayo con

 Quiero un ensayo:
 Concepto de falta
 Diferencia con los delitos
 Como regula el código penal las faltas
 Exponer una clase de falta en honduras
 Importancia de las penas principales en honduras

concepto de falta y diferencia con los delitos. Y como regula el código penal las faltas y exponer
una clase de falta en honduras

Y la importancia de las penas principales del derecho penal

35 al 55 del código penal

TÍTULO IV LAS PENAS CAPÍTULO I CLASES Y EFECTOS DE LAS PENAS SECCIÓN I CLASES DE PENAS

ARTÍCULO 34.- CLASIFICACIÓN DE LAS PENAS. Las penas que pueden imponerse son privativas de
la libertad, privativas de otros derechos y multa, ya sea con carácter principal o como accesorias.
No se consideran penas las medidas cautelares, las privaciones de derechos establecidas en las
leyes civiles y las sanciones administrativas. Las penas se clasifican por su naturaleza y por su
duración. ARTÍCULO 35.- CLASES DE PENAS POR SU NATURALEZA. Las penas por su naturaleza se
clasifican en privativas de libertad, privativas de otros derechos y multa. 1) Son penas privativas de
libertad: a) La prisión a perpetuidad; b) La prisión; c) El arresto domiciliario; y, d) La detención de
fin de semana. 2) Son penas privativas de otros derechos: a) La expulsión del territorio nacional; b)
La prestación de servicios de utilidad pública o a las víctimas; c) La privación del derecho de
conducción de vehículos automotores, aeronaves y embarcaciones; d) La privación de los derechos
a la tenencia y portación de armas de fuego, explosivos y similares; e) La inhabilitación para
obtener subvenciones y ayudas públicas, para contratar con el sector público y para gozar de los
beneficios o incentivos fiscales o de la Seguridad Social;

f) La suspensión de la ciudadanía; g) La pérdida de nacionalidad; h) La inhabilitación absoluta; i) La


inhabilitación especial de cargo u oficio público; j) La inhabilitación especial de profesión u oficio,
industria o comercio; k) La inhabilitación especial de la patria potestad, tutela, guarda o curatela; l)
La prohibición de residencia; m) La prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima; y, n)
La localización permanente. 3) Son penas de multa: a) Los días-multa; y, b) La multa proporcional.
ARTÍCULO 36.- CLASES DE PENAS POR SU DURACIÓN. Las penas se clasifican en función de su
duración en graves y menos graves: 1) Son penas graves: a) La prisión a perpetuidad; b) La prisión
superior a cinco (5) años; c) Las privaciones de los derechos a conducir vehículos automotores,
aeronaves y embarcaciones, a la tenencia y portación de armas de fuego, explosivos y similares,
superiores a cinco (5) años; d) La pérdida de la nacionalidad; e) Suspensión de la ciudadanía;

f) La inhabilitación absoluta; g) Las inhabilitaciones especiales superiores a cinco (5) años; y, h) Las
prohibiciones de residencia o de aproximarse o comunicarse con la víctima superiores a cinco (5)
años. 2) Son penas menos graves: a) La prisión de seis (6) meses a cinco (5) años; b) Arresto
domiciliario de seis (6) meses a tres (3) años; c) La detención de fin de semana superior a quince
(15) fines de semana; d) La prestación de servicios de utilidad pública o a las víctimas igual o
superior a noventa (90) días; e) Las privaciones de los derechos a conducir vehículos automotores,
aeronaves y embarcaciones, a la tenencia y portación de armas de fuego, explosivos y similares,
superiores a un (1) año hasta cinco (5) años; f) Las prohibiciones de residencia o de aproximarse o
comunicarse con la víctima superiores a seis (6) meses hasta cinco (5) años; g) Las inhabilitaciones
especiales superiores a un (1) año hasta cinco (5) años; h) La localización permanente superior a
seis (6) meses hasta cinco (5) años; i) Los días-multa superiores a cien (100) días; y, j) La multa
proporcional. 3) Son penas leves:

a) La prisión inferior a seis (6) meses; b) El arresto domiciliario de menos de seis (6) meses; c) La
detención de hasta quince (15) fines de semana; d) La prestación de servicios de utilidad pública o
a las víctimas inferior a noventa (90) días; e) Las privaciones de los derechos a conducir vehículos
automotores, aeronaves y embarcaciones, a la tenencia y portación de armas de fuego, explosivos
y similares, de tres (3) meses a un (1) año; f) Las inhabilitaciones especiales de tres (3) meses a un
(1) año; g) Las prohibiciones de residencia o de aproximarse o comunicarse con la víctima de hasta
seis (6) meses; h) La localización permanente hasta seis (6) meses; e, i) La multa inferior a cien
(100) días. SECCIÓN II PENAS PRIVATIVAS DE LIBERTAD ARTÍCULO 37.- LA PENA DE PRISIÓN A
PERPETUIDAD. Cuando la Ley así lo prevea, la pena de prisión será a perpetuidad. Esta pena
supone la privación de la libertad de por vida, sin perjuicio de su revisión; y, La pena de prisión a
perpetuidad debe ser revisada por el Órgano Jurisdiccional competente para valorar la
procedencia de su suspensión, cuando se cumplan los requisitos siguientes: a) Que el penado haya
cumplido treinta (30) años de su condena; b) Que el penado haya observado buena conducta en el
establecimiento penitenciario y no exista peligro de reiteración delictiva, a la vista de las
características del hecho y de las circunstancias personales del autor; y, c) Que el penado haya
satisfecho, en su caso, las responsabilidades civiles derivadas del hecho delictivo,

salvo que el Órgano Jurisdiccional competente, después de oír a los interesados y al Ministerio
Público (MP), declaren la imposibilidad total o parcial de que el sujeto haga frente a las mismas. El
Órgano Jurisdiccional competente debe resolver sobre la suspensión de la pena de prisión a
perpetuidad tras un procedimiento oral contradictorio en el que intervienen el Ministerio Público
(MP) y el penado, asistido por su abogado defensor. La suspensión de la ejecución debe tener una
duración de cinco (5) a diez (10) años. Son aplicables las normas contenidas en los artículos
referentes a la suspensión condicional de la ejecución de la pena, que no contravengan lo
estipulado en el presente artículo. El Órgano Jurisdiccional competente, a la vista de la posible
modificación las circunstancias valoradas, puede cambiar la decisión que anteriormente hubiera
adoptado y acordar la imposición de nuevas prohibiciones, deberes o prestaciones, la modificación
de las que ya hubieran sido acordadas o la revocación de las mismas. Asimismo, el Órgano
Jurisdiccional competente debe revocar la suspensión si se produjere un cambio de circunstancias
que no permita mantener ya el pronóstico de falta de peligrosidad en que se fundaba la decisión
de suspensión adoptada. Denegada la suspensión de la pena de prisión a perpetuidad no puede
volver a revisarse la pena hasta transcurrido un año desde la denegación. ARTÍCULO 38.- PENA DE
PRISIÓN. La pena de prisión consiste en la privación de la libertad del penado y conlleva la
suspensión, restricción y limitación de otras libertades conexas e inherentes al régimen de
privación de libertad, de conformidad con lo establecido por la Ley. Debe cumplirse en los
establecimientos penitenciarios o bajo el régimen que establezca la Ley. La pena de prisión tiene
una duración mínima de un (1) mes y máxima de treinta (30) años, salvo aquellos delitos que
llevan pena de prisión a perpetuidad.

ARTÍCULO 39.- ARRESTO DOMICILIARIO. El arresto domiciliario obliga al penado a permanecer en


su domicilio o en un lugar determinado fijado por el Órgano Jurisdiccional competente en la
sentencia o posteriormente en auto motivado. El arresto domiciliario tiene una duración de hasta
cinco (5) años. El Órgano Jurisdiccional competente puede autorizar, excepcionalmente, la salida
del domicilio para evitar los posibles efectos desocializadores de la pena, considerándose ese
tiempo también de cumplimiento del arresto. Para garantizar su cumplimiento el Órgano
Jurisdiccional competente puede acordar la utilización de medios mecánicos o electrónicos que
permitan la localización del penado. Si el penado incumple la pena, el Órgano Jurisdiccional
competente, sin perjuicio de deducir testimonio por quebrantamiento de condena, debe acordar
que el tiempo restante de privación de libertad se ejecute en el establecimiento penitenciario más
cercano a su domicilio. A estos efectos cada día de arresto equivale a un día de prisión. Si la pena
de arresto domiciliario resulta de imposible o muy difícil ejecución por indeterminación del
domicilio del culpable u otra causa similar, debe ser sustituida por prisión. A estos efectos un (1)
día de arresto equivale a un (1) día de prisión. ARTÍCULO 40.- LA PENA DE DETENCIÓN DE FIN DE
SEMANA. La pena de detención de fin de semana consiste en la privación de libertad durante los
días sábado y domingo en un centro de detención destinado a tal efecto, con una duración mínima
de treinta y seis (36) horas y máxima de cuarenta y ocho (48) horas por cada fin de semana. No
obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, el Órgano Jurisdiccional competente, en
consideración a las circunstancias laborales, familiares o educativas del penado, oído éste y el
Ministerio Público (MP), puede ordenar que la pena de detención de fin de semana se cumpla en
otros días de la misma.

Si el penado incurriera en dos (2) ausencias no justificadas, el Órgano Jurisdiccional competente,


sin perjuicio de la responsabilidad que pueda corresponder por el quebrantamiento de condena,
puede acordar que la detención se ejecute ininterrumpidamente en el establecimiento
penitenciario más cercano a su domicilio o en su defecto, en el que el Órgano Jurisdiccional
competente designe. A estos efectos, cada fin de semana equivale a dos (2) días de prisión. La
pena a la que se refiere éste artículo tiene una duración mínima de cuatro (4) y máxima de
cincuenta y seis (56) fines de semana. SECCIÓN III PENAS PRIVATIVAS DE OTROS DERECHOS
ARTÍCULO 41.- PÉRDIDA DE LA NACIONALIDAD. La pérdida de la nacionalidad supone la privación
de la nacionalidad a los hondureños que no lo sean de origen y la imposibilidad de obtenerla
durante el tiempo de la condena. ARTÍCULO 42.- SUSPENSIÓN DE LA CIUDADANÍA. La suspensión
de la ciudadanía supone la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio activo y
pasivo, para optar a cargos públicos y ser funcionario o empleado público, así como asociarse para
constituir partidos políticos. La pena de suspensión de la ciudadanía tiene una duración máxima de
diez (10) años, excepto en aquellos supuestos en los que su duración esté asociada a una pena de
prisión, en cuyo caso tiene la duración de ésta, a no ser que se disponga expresamente otra cosa.
ARTÍCULO 43.- INHABILITACIÓN ABSOLUTA. La inhabilitación absoluta produce la privación
definitiva de todos los honores, cargos u oficios públicos, aunque sean electivos, así como su
incapacidad para obtener éstos u otros cargos u oficios públicos y la de ser elegido para cargo
público durante el tiempo de la condena.

La pena de inhabilitación absoluta tiene una duración de cinco (5) a veinte (20) años, a no ser que
se disponga expresamente otra cosa en el presente Código. ARTÍCULO 44.- INHABILITACIÓN
ESPECIAL DE CARGO U OFICIO PÚBLICO. La inhabilitación especial de cargo u oficio público
produce la privación definitiva del cargo u oficio público sobre quien recayere, aunque sea electivo
y de los honores que le sean anexos, siempre que hayan tenido una relación directa con el delito
cometido. También produce la incapacidad para obtener el mismo u otros análogos durante el
tiempo de la condena. La sentencia debe especificar el cargo u oficio público y los honores sobre
los que recayere. La pena de inhabilitación especial para cargo u oficio público tiene una duración
de tres (3) meses a veinte (20) años, a no ser que se disponga expresamente otra cosa en el
presente Código. ARTÍCULO 45.- INHABILITACIÓN DE PROFESIÓN, OFICIO, COMERCIO O
INDUSTRIA. La inhabilitación especial de profesión, oficio, comercio o industria, supone la
privación del derecho a su ejercicio, durante el tiempo de la condena, siempre que hubieren
tenido relación directa con el delito cometido. La sentencia debe especificar la profesión, oficio o
actividad sobre los que recayere la inhabilitación. La pena de Inhabilitación especial de profesión,
oficio, comercio o industria tiene una duración de tres (3) meses a veinte (20) años, a no ser que se
disponga expresamente otra cosa en el presente Código. ARTÍCULO 46.- PRIVACIÓN DEL DERECHO
A LA CONDUCCIÓN DE VEHÍCULOS AUTOMOTORES, AERONAVES Y EMBARCACIONES. La pena de
privación del derecho a la conducción de vehículos automotores, aeronaves y embarcaciones
supone la imposibilidad de ejercer estos derechos durante el tiempo de la condena. La pena tiene
una duración de tres (3) meses a diez (10) años, a no ser que se disponga expresamente otra cosa
en el presente Código.

ARTÍCULO 47.- PROHIBICIÓN DE TENENCIA Y PORTACIÓN DE ARMAS DE FUEGO, EXPLOSIVOS,


MUNICIONES Y MATERIALES RELACIONADOS. La prohibición de tenencia y portación de armas de
fuego, explosivos, municiones y materiales relacionados supone la imposibilidad de tener y portar
éstas, durante el tiempo de la condena. La pena tiene una duración de tres (3) meses a veinte (20)
años, a no ser que se disponga expresamente otra cosa en el presente Código. ARTÍCULO 48.-
INHABILITACIÓN PARA OBTENER SUBVENCIONES Y AYUDAS PÚBLICAS, PARA CONTRATAR CON EL
SECTOR PÚBLICO Y CON ALIANZA PÚBLICO-PRIVADA Y PARA GOZAR DE BENEFICIOS O INCENTIVOS
FISCALES O DE LA SEGURIDAD SOCIAL. La inhabilitación para obtener subvenciones y ayudas
públicas, para contratar con el sector público y alianza público-privada y para gozar de beneficios o
incentivos fiscales o de la Seguridad Social supone la imposibilidad de obtener tales beneficios
durante el tiempo de la condena. La pena tiene una duración de tres (3) meses a diez (10) años, a
no ser que se disponga expresamente otra cosa en el presente Código. ARTÍCULO 49.-
INHABILITACIÓN ESPECIAL DE LA PATRIA POTESTAD, TUTELA, GUARDA O CURATELA. La
inhabilitación especial de la patria potestad, tutela, guarda o curatela priva al penado de los
derechos inherentes a la primera y supone la extinción de los demás, así como la incapacidad para
obtener nombramiento para dichos cargos durante el tiempo de la condena. La inhabilitación de la
patria potestad deja subsistentes los derechos de los que sea titular el hijo respecto del penado. El
Órgano Jurisdiccional competente puede imponer estas penas respecto de todos o alguno de los
menores o personas con discapacidad que estuvieren a cargo del penado, en atención a las
circunstancias del caso.

La pena tiene una duración de tres (3) meses a veinte (20) años, a no ser que se disponga
expresamente otra cosa en el presente Código. ARTÍCULO 50.- PRESTACIÓN DE SERVICIOS DE
UTILIDAD PÚBLICA O A LAS VÍCTIMAS. La prestación de servicios de utilidad pública o a las víctimas
obliga al penado a realizar gratuitamente actividades de utilidad pública, que pueden consistir en
labores de reparación del daño causado, apoyo o asistencia a las víctimas, participación en talleres
o programas formativos o de reeducación, laborales, culturales, de educación vial, sexual u otros
similares que guarden relación con el delito cometido. El servicio debe ser prestado en los lugares
y horarios que determine el Órgano Jurisdiccional competente para lo cual debe tener en cuenta
las actividades laborales y educacionales del sujeto y sus concretas capacidades. Su duración diaria
tiene un mínimo de cuatro (4) y un máximo de ocho (8) horas de trabajo. No se debe imponer
menos de veinte (20) ni más de cuarenta (40) horas de trabajo por semana. La pena de prestación
de servicios de utilidad pública o a las víctimas tiene una duración de un (1) mes a un (1) año, a no
ser que se disponga expresamente otra cosa en el presente Código. Los servicios de utilidad
pública o a las víctimas deben ser facilitados por la Administración Pública, la cual puede
establecer los convenios oportunos a tal fin. Los servicios de utilidad pública o a las víctimas no se
pueden imponer sin el consentimiento del penado, deben respetar en todo caso su dignidad y éste
debe gozar de la protección dispensada por la legislación penitenciaria en materia de seguridad
social. Si el condenado incurre en dos (2) ausencias injustificadas, el Órgano Jurisdiccional
competente, sin perjuicio de la responsabilidad que pueda corresponder por quebrantamiento de
condena, puede acordar la sustitución del tiempo restante de servicios de utilidad pública o a las
víctimas por arresto domiciliario o localización permanente. A estos efectos cuatro (4) horas de
trabajo son equivalentes a un (1) día de arresto domiciliario o a un (1) día de localización
permanente.

ARTÍCULO 51.- LAS PENAS DE PROHIBICIÓN DE RESIDENCIA, PROHIBICIÓN DE APROXIMACIÓN O


DE COMUNICACIÓN CON LA VÍCTIMA. La prohibición de residencia priva al penado del derecho a
residir o acudir al lugar en que haya cometido el delito o a aquel en que resida la víctima o su
familia, si fueren distintos. La prohibición de aproximarse a la víctima, o a aquéllos de sus
familiares u otras personas que determine el Órgano Jurisdiccional competente, impide al penado
acercarse a su domicilio, a sus lugares de trabajo y a cualquier otro que sea frecuentado por ellos.
La prohibición de comunicarse con la víctima o con aquéllos de sus familiares u otras personas que
determine el Órgano Jurisdiccional competente, impide al penado establecer con ellas, por
cualquier medio de comunicación, informático o telemático, contacto verbal, escrito o visual. Para
garantizar el cumplimiento de estas penas el Órgano Jurisdiccional competente puede acordar la
utilización de medios mecánicos o electrónicos. Estas penas deben tener una duración de tres (3)
meses a diez (10) años, a no ser que se disponga expresamente otra cosa en el presente Código.
Las prohibiciones de residencia y de aproximación a la víctima no pueden ser objeto de
cumplimiento simultáneo con las penas de prisión o de arresto domiciliario. Su ejecución sólo
debe comenzar cuando el sujeto haya sido puesto en libertad. ARTÍCULO 52.- PENA DE
LOCALIZACIÓN PERMANENTE. La pena de localización permanente obliga al penado a someterse a
control judicial a través del cumplimiento de alguna o algunas de las condiciones siguientes: 1)
Obligación de estar siempre localizable mediante medios electrónicos; 2) Prohibición de
ausentarse de su domicilio a determinadas horas;

3) Prohibición de acudir a determinados lugares; 4) Prohibición de ausentarse del lugar de


residencia sin autorización del Órgano Jurisdiccional competente; y 5) Obligación de presentarse
periódicamente ante el Órgano Jurisdiccional competente. Para garantizar el cumplimiento de la
pena, el Órgano Jurisdiccional competente puede acordar la utilización de medios electrónicos. La
pena de localización permanente puede tener una duración de hasta cinco (5) años. Si el penado
incumple las obligaciones o prohibiciones impuestas, sin perjuicio de la responsabilidad que pueda
corresponder por quebrantamiento de condena, puede sustituirse el tiempo restante de la
localización permanente por prisión o detención de fin de semana. A estos efectos, un (1) día de
localización permanente se convierte en un (1) día de prisión, y dos (2) días de localización
permanente en un fin de semana de detención. Asimismo el penado debe notificar al Órgano
Jurisdiccional competente el eventual cambio de domicilio durante el período en que dure su
pena. SECCIÓN IV MULTA ARTÍCULO 53.- PENA DE DÍAS MULTA. La pena de días multa obliga a la
persona condenada a pagar una cantidad de dinero al Estado de Honduras, a través de la Tesorería
General de la República o de la institución que la Ley designe. La pena de multa se impone por el
sistema de los días multa, salvo que el presente Código disponga otra cosa. Su extensión es de diez
(10) a dos mil (2,000) días y cada día multa tiene un valor no menor de Veinte Lempiras (L.20) ni
mayor de Cinco Mil Lempiras (L5,000). El Órgano Jurisdiccional competente debe fijar
motivadamente en la sentencia la extensión de la pena dentro de los límites

señalados para cada delito y atendiendo a las reglas de determinación de la pena previstas en el
presente Código. Igualmente debe determinar en la sentencia la suma de dinero correspondiente
a cada día multa, conforme exclusivamente a la situación económica de la persona condenada,
teniendo en cuenta todos sus ingresos diarios así como los gastos razonables para atender sus
necesidades y sus cargas familiares. Para la concreción del valor del día multa, el Órgano
Jurisdiccional competente debe recabar la información necesaria en entidades públicas y privadas,
sin perjuicio de la aportación de prueba que sobre tal extremo facilite el penado. ARTÍCULO 54.-
MULTA PROPORCIONAL. No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, cuando el presente
Código así lo determine, la multa se establece en proporción al daño causado, al valor del objeto
del delito o al beneficio obtenido o perseguido con el mismo. En estos casos, el Órgano
Jurisdiccional competente debe fijar la multa dentro de los límites señalados para cada delito,
considerando, para determinar su cuantía en cada caso, no solo las circunstancias atenuantes y
agravantes del hecho sino principalmente la situación económica del culpable. Cuando no es
posible calcular la multa en base a los conceptos indicados en el primer párrafo de este Artículo, el
Órgano Jurisdiccional competente debe motivar dicha imposibilidad, sustituyendo las multas
previstas por una de las siguientes: 1) Multa de mil (1000) a dos mil (2000) días, si el delito
cometido está castigado, además de la pena de multa, con una pena de prisión superior a cinco (5)
años; 2) Multa de seiscientos (600) a mil (1000) días, si el delito cometido está castigado, además
de la pena de multa, con pena de prisión entre dos (2) y cinco (5) años; y, 3) Multa de trescientos
(300)

ARTÍCULO 55.- PAGO DE LA MULTA. La pena de multa, ya sea como días-multa o proporcional,
debe

satisfacerse dentro de los treinta (30) días siguientes a la firmeza de la sentencia. No obstante lo
dispuesto en el párrafo anterior, el Órgano Jurisdiccional competente, atendida la situación
económica del penado, puede acordar su pago aplazado o en cuotas dentro de un período de dos
(2) años. En este caso, el impago de dos (2) plazos determina el vencimiento de los restantes. Si
después de la sentencia empeora la situación económica del penado, el Órgano Jurisdiccional
competente, excepcionalmente y tras la verificación de dicha situación, puede modificar tanto el
importe de las cuotas diarias o de la multa dentro de los límites señalados por la ley para el delito
de que se trate, como los plazos para su pago. ARTÍCULO 56.- INCUMPLIMIENTO DE LA PENA DE
MULTA. RESPONSABILIDAD PENAL SUBSIDIARIA POR IMPAGO DE LA MULTA. Si el penado no
satisface voluntariamente o por vía de apremio la multa impuesta, queda sujeto a una
responsabilidad personal subsidiaria de un (1) día de privación de libertad por cada dos (2) cuotas
diarias no satisfechas, que puede cumplirse bajo la forma de detención de fin de semana o arresto
domiciliario. También puede el Órgano Jurisdiccional competente, previa conformidad del penado,
acordar que la responsabilidad personal subsidiaria se cumpla mediante servicios de utilidad
pública o a las víctimas. En este caso, cada día de privación de libertad equivale a una (1) jornada
de trabajo. En los casos de multa proporcional el Órgano Jurisdiccional competente debe fijar, a su
prudente arbitrio, la responsabilidad personal subsidiaria que proceda, la cual no puede exceder,
en ningún caso, de dos (2) años de duración. También se puede acordar, previa conformidad con
el penado, su cumplimiento mediante servicios en beneficio de la comunidad. Esta responsabilidad
personal subsidiaria no se impone a los penados a privación de libertad por más de cinco (5) años.
El cumplimiento de la responsabilidad personal subsidiaria extingue la obligación de pago de la
multa, aunque el sujeto mejore su situación económica.

SECCIÓN V PENAS ACCESORIAS ARTÍCULO 57.- PENAS ACCESORIAS. Las penas de inhabilitación son
accesorias en los casos en que, no estando previstas específicamente en un delito, la Ley declara
que otras penas las llevan consigo. ARTÍCULO 58.- PENAS ACCESORIAS DE INHABILITACIÓN
ABSOLUTA Y ESPECIAL. La pena de prisión por más de cinco (5) años lleva consigo la de
inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, salvo que esté ya prevista como pena
principal en el delito de que se trate. La pena de prisión que no exceda de cinco (5) años lleva
consigo alguna o algunas de las siguientes penas accesorias, salvo que estén ya previstas como
pena principal en el supuesto de que se trate: 1) Inhabilitación especial de cargo o empleo público
durante el tiempo de la condena, siempre y cuando estos derechos hayan tenido relación directa
con el delito cometido; 2) Inhabilitación especial de profesión, oficio, comercio o industria durante
el tiempo de la condena, siempre y cuando estos derechos hayan tenido relación directa con el
delito cometido; y, 3) Inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, custodia, tutela
o curatela durante el tiempo de la condena, siempre y cuando estos derechos hayan tenido
relación directa con el delito cometido. S

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