UN DÍA EN EL SECTOR DE JUEGOS DEL AULA BURBUJAS
CREATIVAS
Yo Bayela Lucina Jaramillo Ponce, docente de la cuna Jardín 30571
“Coronel José Andres Razuri” en el aula la Burbujitas Creativas Trabajo
con niños de 12 a 36 meses. Todos los días observo a mis estudiantes,
entre ellos se encuentra Sebastian de 2 años, quien llega al jardín a
veces alegre, a veces triste y a veces renegando, al ingresar él me
saluda con un gesto de mano y luego a las auxiliares, después se
cambia sus pantuflas y guarda sus zapatos en donde corresponde;
una vez en el salón se dirige al estante de los juguetes y lo coge
todos, cuando sus compañeros se acercan a que les preste o piden
que comparta Sebastian no quiere hacerlo.
En una ocasión Sebastian al no querer compartir los juguetes empezó
a gritar, cuando su compañero Jadiel tomó un juguete, Sebastian
quiso arañar su cara y le dio de manotazos. En ese instante tuve
presente las estrategias para fortalecer vínculos afectivos
seguros y decidí ponerlas en práctica, empecé garantizando un
trato sensible por eso mantuve la atención sobre las emociones que
Sebastian y Jadiel estaban sintiendo, lo reconocí y me acerque
calmada para ayudarlos a que ellos también las reconozcan y lo
expresen; me puse a su nivel y le dije “Sebastian entiendo que te
estes sintiendo enojado porque no quieras compartir los juguetes,
recuerda que los juguetes que tenemos en el aula pertenece a todos
y si no compartimos con los demás se pondrás tristes cono Jadiel en
este momento. Te parece que escojas un juguete para ti y dejes que
Jadiel escoja otro para que juguemos juntos” Sebastian me miro un
rato y luego vio llorar a Jadiel, luego me dijo “esta bien” y empezamos
a ver los juguetes, escogieron los que querían cada uno y empezamos
a jugar. Ante esta situación necesite asegurar un clima positivo,
para ello converse con mis colegas y les propuse mantener mayor
atención en los niños y observarlos, para poder registrar lo que
sucede y de esa manera compartir información valiosa de cada niño
para poder conocerlos mejor y ajustar nuestras estrategias en caso
sea necesario.
Gracias al trato sensible y el clima positivo las situaciones
emocionales de niños y niñas están mejorando, favoreciendo sus
aprendizajes lo que beneficia su desarrollo infantil, dado que ellos se
sienten valorados y entendidos.
Durante la aplicación de la estrategia sentí varias emociones, primero
cuando se dio esta situación me sentí un poco angustiada, pero
mientras iba aplicando las estrategias, poco a poco me fui sintiendo
mejor, más calmada y contenta porque podía ver los resultados de
manera positiva. Escogí esta estrategia porque desde que inició el
curso de programa de formación me llamó la atención, dado que en
los momentos de reflexión me di cuenta de que es fundamental crear
vínculos afectivos seguros ya que estos influyen en el desarrollo
integral de los niños y niñas y somos nosotros quienes debemos de
empezar por generar estos vínculos y promoverlos. Se muestran
resultados positivos, debido a que poco a poco nuestros estudiantes
están creando vínculos afectivos seguros con nosotras sus maestras,
se muestran seguros de expresar como se sienten y si comparamos la
situación actual a cómo iniciaron es muy notorio el cambio.
Anteriormente pensaba que poner atención a las emociones de los
niños y registrar la información de cada uno, no tenía mayor
importancia; pero al poner en práctica esta estrategia he
comprendido lo fundamental que es conocer a cada niño y en base a
ello establecer la estrategia adecuada para poder asegurar un clima
positivo. También cría que a veces ser un poco dura con los niños era
adecuado para algunas situaciones, pero me di cuenta de que es
importante brindar un trato sensible a los niños, ya que lo primordial
es reconocer las emociones que ellos están sintiendo y guiarlos para
que ellos también los reconozcan y así puedan regularlos; puesto que
las emociones son uno de los principales factores que influyen en el
desarrollo integral y en el aprendizaje de nuestros niños y niñas.
Al principio fue difícil poner en práctica el trato sensible, debido a los
momentos de estrés provocado por los llantos y gritos que algunas
veces es incontrolables de los niños; sin embargo, poco a poco estoy
logrando poner en práctica lo aprendido y me resulta cada vez más
familiar aplicar estas estrategias. Lo más fácil ha sido el ir conociendo
a los niños y niñas, ya que con mis compañeras compartimos cada
vez más nuestras observaciones y fortaleciendo nuestro trabajo en
equipo.
Estoy integrando la práctica y la teoría debido a las orientaciones que
tenemos en las charlas virtuales con nuestra formadora, quien a
través de ejemplos nos explica cómo desarrollar las estrategias
aprendidas en el curso. Gracias a este curso del programa entendí
que es fundamental capacitarse para mejorar mi práctica docente, y
que poniendo en práctica lo aprendido es donde lograré cambios
significativos en la educación.