La historia de Moisés es una de las más importantes en la Biblia, narrada principalmente en el
Libro del Éxodo y continuada en Levítico, Números y Deuteronomio. Aquí te cuento su historia
completa:
1. Nacimiento y rescate en Egipto
Moisés nació en Egipto en una época en que el faraón había ordenado matar a todos los niños
varones hebreos para evitar que los israelitas se multiplicaran y se volvieran una amenaza. Para
salvarlo, su madre lo puso en una canasta de juncos y lo dejó en el río Nilo. La hija del faraón lo
encontró y lo adoptó como su hijo, criándolo como un príncipe egipcio.
2. Moisés huye de Egipto
A pesar de haber sido criado en la realeza, Moisés sabía que era hebreo. Un día, vio a un
egipcio golpeando a un esclavo hebreo y, en un arrebato de ira, lo mató. Al darse cuenta de
que su acción era conocida, huyó al desierto de Madián para evitar la ira del faraón.
3. El llamado de Dios en la zarza ardiente
Mientras pastoreaba ovejas en Madián, Moisés vio una zarza ardiendo que no se consumía.
Dios le habló desde la zarza y le encomendó la misión de liberar al pueblo de Israel de la
esclavitud en Egipto. Moisés, al principio, dudó y puso excusas, pero Dios le aseguró que lo
ayudaría y le dio señales milagrosas para convencer a los israelitas y al faraón.
4. Moisés regresa a Egipto y las diez plagas
Moisés regresó a Egipto y, junto con su hermano Aarón, pidió al faraón que dejara salir al
pueblo de Israel. Como el faraón se negó, Dios envió diez plagas sobre Egipto:
1. Agua convertida en sangre
2. Ranas
3. Piojos
4. Moscas
5. Muerte del ganado
6. Úlceras
7. Granizo
8. Langostas
9. Oscuridad
10. Muerte de los primogénitos
La última plaga llevó a la institución de la Pascua judía: los israelitas debían marcar con sangre
de cordero las puertas de sus casas para que el ángel de la muerte pasara de largo y no matara
a sus primogénitos. Tras esta última plaga, el faraón finalmente permitió que los israelitas se
fueran.
5. El cruce del Mar Rojo
Cuando los israelitas salieron de Egipto, el faraón cambió de opinión y envió su ejército tras
ellos. Dios, a través de Moisés, dividió el Mar Rojo, permitiendo que los israelitas cruzaran en
seco. Cuando los egipcios intentaron seguirlos, el mar volvió a cerrarse, ahogándolos.
6. La travesía por el desierto y los diez mandamientos
Los israelitas vagaron por el desierto, donde Dios los alimentó con maná y codornices. En el
Monte Sinaí, Dios entregó a Moisés los Diez Mandamientos, que establecían las leyes morales
y religiosas del pueblo de Israel.
Sin embargo, durante su ausencia, el pueblo construyó y adoró un becerro de oro, lo que
provocó la ira de Dios y de Moisés. Moisés rompió las tablas de la Ley y castigó a los idólatras.
Luego, Dios le entregó nuevas tablas.
7. Los 40 años en el desierto
Por su desobediencia y falta de fe, los israelitas fueron condenados a vagar 40 años en el
desierto antes de entrar en la Tierra Prometida. Durante este tiempo, Dios guió al pueblo con
una columna de nube de día y una columna de fuego de noche.
Moisés lideró al pueblo, pero debido a un acto de desobediencia (golpear una roca en vez de
hablarle para que diera agua), Dios le prohibió entrar en la Tierra Prometida.
8. La muerte de Moisés
Moisés llevó al pueblo hasta la frontera de Canaán, la Tierra Prometida. Desde el monte Nebo,
Dios le permitió verla, pero no entrar. Moisés murió allí a los 120 años, y Josué asumió el
liderazgo para guiar a los israelitas a Canaán.
Importancia de Moisés
Es considerado el gran libertador de Israel.
Recibió y entregó la Ley de Dios (Torá).
Es una figura clave en el judaísmo, cristianismo e islam.
Su historia es un relato de fe, liderazgo y obediencia, y sigue siendo una de las más influyentes
en la tradición religiosa y cultural del mundo.