Monición
Buenos días.
Hoy, 31 de enero, nos reunimos para celebrar con alegría el Día de la Juventud. Es un
día en el que damos gracias a Dios por la juventud, su energía, su fe viva y su
compromiso con el Evangelio.
Pedimos a Dios que ilumine el camino de todos los jóvenes, que les dé fortaleza y
sabiduría para seguir siendo luz en el mundo. Que en esta misa, podamos sentirnos
inspirados por el fervor y el entusiasmo de los jóvenes en su caminar hacia el Señor.
Que esta celebración nos impulse a todos a vivir nuestra fe con renovada esperanza y
amor.
Les invito a ponerse de pie para recibir al celebrante y sus acompañantes con el canto
de entrada.
1. La carta a los Hebreos nos recuerda la importancia de perseverar en la fe,
incluso en medio de las dificultades. Nos anima a no perder la confianza,
porque la recompensa que Dios nos promete es grande y eterna. Que, como
jóvenes de esperanza, sigamos firmes en nuestra fe, sabiendo que Dios siempre
está con nosotros. Escuchemos
2. En el evangelio de Marcos 7Jesús enseña que el Reino de Dios, aunque
comienza pequeño como una semilla, crece y da frutos de manera misteriosa.
Nos invita a confiar en su crecimiento, sabiendo que, aunque no veamos todo
de inmediato, Dios actúa y su obra se cumplirá en su tiempo. Puestos de pie,
escuchemos
ORACIÓN DE LOS FIELES
1. Oremos, Por la Iglesia, para que a través de la celebración eucarística pueda
habitar siempre en Cristo, vivir de Él y por Él. Oremos al Señor.
2. Por los gobernantes de las naciones, para que trabajen continuamente por la paz
en el mundo, eviten actitudes confrontativas y sean accesibles a un diálogo que busque
el bien de la humanidad. Oremos al Señor.
3. Por todos los que sufren en el mundo, especialmente por aquellos necesitados.
Oremos al Señor.
4. Por todos nosotros, para que la gracia que recibimos en esta eucaristía nos
permita mantenernos constantes en los sacramentos y convertirnos en motivadores
para que también muchos más valoren la eucaristía diaria. Oremos al Señor.