ÍNDICE
Introducción………………………………………………………………………………2
Definición……………………………………………………………………….............. 3
Aspecto Histórico.……………………………………………………………………… 6
Criterios para el diagnóstico…………………………………………………………. 7
Causas.…………………………………………………………………………………….9
Síntomas…………………………………………………………………………………10
Rituales…………………………………………………………………………………..13
Características………………………………………………………………………….14
Relatos de pacientes…….………………………………………………………….....18
Investigaciones…………………………………………………………………………20
Niños y el toc.…………………………………………………………………………...22
La familia y el toc……………………………………………………………………….26
Tratamientos…………………………………………………………………………….28
El trabajo del AT con el paciente…………………………………………………….33
Conclusión………………………………………………………………………………34
Bibliografía………………………………………………………………………………36
1
INTRODUCCION
En esta monografía nos centramos en explicar el trastorno obsesivo compulsivo
(TOC), perteneciente al grupo de los trastornos de ansiedad crónico, que
actualmente es reconocido como un trastorno poco común que afecta al 2% de la
población. Abarcaremos los diversos detalles que lo caracterizan.
Se ha dividido el contenido en distintos puntos los cuales van explorando la
definición del mismo, los criterios que permiten enmarcar su diagnostico,
clasificación, causas, síntomas, etiología, historia, testimonios personales,
diferentes tratamientos con psicofármacos , abordajes cognitivos ,técnicas
conductuales , trabajo del equipo terapéutico ,entre otros creando de esta forma
un panorama que contempla la amplitud de lo que conlleva el trastorno obsesivo
compulsivo, desde sus características hasta la forma de tratarlo.
Cabe resaltar la importación que nos parece este trastorno debido a la relevancia
que cobra en las personas que a muchos les impide continuar con su vida
normalmente, sino que son presas de pensamientos que constantemente se
hacen presente produciendo ansiedad y malestar (obsesiones, compulsiones,
rituales) llevándolo al aislamiento social, depresión y en muchos casos graves al
suicidio.
Algunas personas también pueden vivir toda su vida con el trastorno sin sentirlo
como un problema, es aconsejable buscar tratamiento cuando los efectos de este
se vuelvan imposibles de sobrellevar y comenzar a mejorar la calidad de vida.
Sin más que agregar, queda el presente trabajo esperando satisfacer las
expectativas del caso y su abordaje.
2
DEFINICION
El trastorno obsesivo compulsivo es un síndrome psiquiátrico perteneciente al
grupo de los desordenes de ansiedad en el cual las personas que lo padecen
tienen pensamientos, sentimientos, ideas, sensaciones (obsesiones) y o
comportamientos repetitivos e indeseables que los impulsan a hacer algo
(compulsiones).
Obsesiones: Son ideas, pensamientos, imágenes o impulsos recurrentes y
persistentes que son egodistonicos, es decir que no son experimentados como
producidos voluntariamente sino mas bien pensamientos que invaden la
conciencia y que son vividos como repugnantes o sin sentido. El enfermo realiza
intentos para ignorarlos o suprimirlos, a veces sin conseguirlo.
Compulsiones son conductas repetitivas y aparentemente finalistas, que se
realizan según determinadas reglas de forma estereotipada. L a conducta no es un
fin en sí misma, sino que está diseñada para producir o evitar algún
acontecimiento o situación futura, relacionados con la obsesión en cuestión.
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ASPECTO HISTORICO
La palabra obsesión (del latín obsidiré que significa asediar, investir, bloquear) es
utilizada por primera vez en su sentido actual por Watburgen 1799. ([Link]
Ruiloba1991) La primera descripción del cuadro que actualmente se define como
TOC en la literatura fue en 1838 y corresponde a Jean Etienne Dominique
Esquirol. La obra de Janet sobre Las obsesiones y la psicoastenia (1903) fue
importante en el estudio de estos trastornos. A comienzos del siglo XX surgieron
las teorías psicológicas de la neurosis obsesivo compulsiva. Con los escritos de
Sigmund Freud se conceptualiza la neurosis obsesiva como derivado de conflictos
inconscientes. A partir de la década del 50, con el advenimiento de la terapia
conductual., las teorías del aprendizaje utilizadas para las fobias se aplicaron al
TOC.
El TOC es descripto con dicho nombre (1995) en el DSMIV y CIE10. En la década
del 90 se comenzó a hablar del Espectro Obsesivo Compulsivo., que sería un
grupo de síndromes relacionados. Costa incluye un conjunto de trastornos en este
espectro. Como ha señalado Berrios (1987), la etiología y nosotaxia de los
estados obsesivos ya fueron fuente de confusión y discusión en el siglo XIX,
donde se discutió su origen intelectual, emocional o volitivo. En los últimos años, la
investigación biológica del TOC avanzó a partir de estudios farmacológicos, de
imágenes cerebrales y genéticos. La aparición de nuevos psicofármacos, en
algunos casos con respuesta positiva en el tratamiento habla de cierta
fisiopatología subyacente
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Criterios para el diagnóstico de
F42.8 Trastorno obsesivo-compulsivo
(300.3) DCM IV
A. Se cumple para las obsesiones y las compulsiones:
Las obsesiones se definen por 1, 2, 3 y 4:
1. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se
experimentan en algún momento del trastorno como intrusos e inapropiados, y
causan ansiedad o malestar significativos
2. Los pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples
preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real
3. La persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o
imágenes, o bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos
4. La persona reconoce que estos pensamientos, impulsos o imágenes obsesivos
son el producto de su mente (y no vienen impuestos como en la inserción del
pensamiento)
Las compulsiones se definen por 1 y 2:
1. Comportamientos (p. ej., lavado de manos, puesta en orden de objetos,
comprobaciones) o actos mentales (p. ej., rezar, contar o repetir palabras en
silencio) de carácter repetitivo, que el individuo se ve obligado a realizar en
respuesta a una obsesión o con arreglo a ciertas reglas que debe seguir
estrictamente
2. El objetivo de estos comportamientos u operaciones mentales es la prevención
o reducción del malestar o la prevención de algún acontecimiento o situación
negativos; sin embargo, estos comportamientos u operaciones mentales o bien no
están conectados de forma realista con aquello que pretenden neutralizar o
prevenir o bien resultan claramente excesivos
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B. En algún momento del curso del trastorno la persona ha reconocido que estas
obsesiones o compulsiones resultan excesivas o irracionales. Nota: Este punto no
es aplicable en los niños.
C. Las obsesiones o compulsiones provocan un malestar clínico significativo,
representan una pérdida de tiempo (suponen más de 1 hora al día) o interfieren
marcadamente con la rutina diaria del individuo, sus relaciones laborales (o
académicas) o su vida social.
D. Si hay otro trastorno, el contenido de las obsesiones o compulsiones no se
limita a él (p. ej., preocupaciones por la comida en un trastorno alimentario,
arranque de cabellos en la tricotilomanía, inquietud por la propia apariencia en el
trastorno dismórfico corporal, preocupación por las drogas en un trastorno por
consumo de sustancias, preocupación por estar padeciendo una grave
enfermedad en la hipocondría, preocupación por las necesidades o fantasías
sexuales en una parafilia o sentimientos repetitivos de culpabilidad en el trastorno
depresivo mayor).
E. El trastorno no se debe a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p.
ej., drogas, fármacos) o de una enfermedad médica.
Especificar si: Con poca conciencia de enfermedad: si, durante la mayor parte
del tiempo del episodio actual, el individuo no reconoce que las obsesiones o
compulsiones son excesivas o irracionales.
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Criterios modificados
CAUSAS
El trastorno obsesivo-compulsivo es más común de lo que alguna vez se pensaba
y la mayoría de las personas que lo desarrollan muestra síntomas hacia la edad
de 30 años.
Hay varias teorías acerca de la causa del trastorno obsesivo compulsivo, pero
ninguna ha sido confirmada. En algunos informes, este trastorno se asocia con un
traumatismo craneal o con infecciones. Algunos estudios han mostrado que hay
anomalías cerebrales en pacientes con este trastorno, pero se requiere de más
investigación.
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Aproximadamente el 20% de las personas con este trastorno presenta tics, lo que
sugiere que la afección puede tener relación con el síndrome de Tourette, pero
este vínculo no es claro. El TOC constituye una enfermedad real. ¿Por qué lo
aclaramos? Porque es común creer que obsesiones y compulsiones se deben a
caprichos o extravagancias de quien las padece. “Tiene manías” suele decirse,
“eso lo hace porque quiere”. Nada más alejado de la verdad. A tal punto que la
posibilidad de tener TOC depende en buena medida del legado genético de
nuestros padres, abuelos y más lejanos ancestros. De acuerdo con numerosas
investigaciones científicas parece quedar claro que no tiene TOC quien quiere sino
quien puede. Resultan mucho más factibles en quienes portan las particularidades
genéticas necesarias para que, en algún momento de la vida, se manifieste.
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SINTOMAS
A continuación vamos a enumerar los síntomas más comunes del trastorno, sin
embargo cada persona puede experimentarlo de una forma diferente ej:
*Preocupación por la suciedad, los gérmenes o a la contaminación. Entre las
compulsiones incluye ej.: lavarse las manos.
*Dudas reiteradas ej.: si la puerta está bien cerrada o no.
*Pensamientos Persistentes acerca de la violencia, las heridas, matar, o herirse a
sí mismo.
+Periodos excesivos de tiempo tocando cosas, contando, pensando en números y
secuencias.
+Preocupación por el orden la simetría o la exactitud
+acumulación, recolecion de objetos insignificantes, dificulta para deshacerse de
ellos.
*Pensamientos preocupantes
*Pensamientos persistentes acerca de actos sexuales repugnaste o la
demostración de conductas prohibidas o consideradas tabú
*La necesidad de decir o confesar
Temor a causar daño a su familia o a un tercero
*Psicosomáticos, y/o Hipocondriacos, dudas respecto a haber contraído una
enfermedad
*Metafísicos, dudas persistentes sobre el futuro o la existencia
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RITUALES
El ritual es destinado a restablecer el orden y neutralizar la angustia provocada por
las obsesiones. Varios tipos de obsesiones pueden ser identificadas a pesar de
que la mejoría de pacientes tienen trastornos complejos asociados a varios
rituales.
Los lavadores
Los verificadores
Los ruminadores
Las obsesiones del orden, simetría y perfección.
Los lentos
Los coleccionistas patológicos
Los que se obsesionan con las enfermedades.
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CARACTERISTICAS
*
Cuando hablamos de Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC) no hacemos
referencia a esa preocupación intensa, por más excesiva o persistente que fuera,
relacionada con los problemas de la vida comunes a todos, que cada tanto se nos
cruzan por el camino. Muy por el contrario, al TOC lo caracteriza un fenómeno
particular y desgastante para quien lo padece: la presencia frecuente y sistemática
de obsesiones o rituales compulsivos y, con mayor frecuencia, ambos elementos a
la vez.
Las obsesiones son ideas, pensamientos o imágenes intrusivas, repetitivas e
inadecuadas, que aparecen de golpe en tu mente, suscitando gran ansiedad e
incomodidad. Las compulsiones, por otra parte, son acciones motoras (lavarse las
manos, acomodar cosas, verificar cerraduras o llaves de gas, golpetear la mesa
un número determinado de veces…) o mentales (repetir determinadas frases,
repasar conversaciones, memorizar, enumerar…), que uno se ve obligado a
realizar con el objetivo de calmar la ansiedad provocada por las obsesiones. En
otras palabras, la persona que sufre obsesiones intenta controlarlas o suprimirlas
mediante actos compulsivos denominados rituales o compulsiones.
Estas obsesiones y compulsiones no reflejan tu modo de pensar o sentir, por lo
que las percibís ajenas y absurdas (¿cómo puede ser que me aparezca este
pensamiento que no tiene nada que ver conmigo?). Sin embargo, a diferencia de
otras patologías más severas (como por ejemplo algunas psicosis) las personas
con TOC reconocen tales pensamientos como producto de su propia mente,
aunque no entiendan el cómo ni el porqué. Como hemos dicho, las obsesiones no
se identifican con las preocupaciones normales de cualquier persona que no
padezca TOC, sino que responden a determinadas temáticas, muy típicas, como
el temor de contagiarse una enfermedad o contaminarse con algún producto
tóxico, la necesidad de determinado orden y simetría en los objetos,
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preocupaciones exageradas acerca de cuestiones morales, de la sexualidad y de
la posibilidad de hacer daño a sí mismos o a terceros. Debido a su carácter no
deseado e intrusivo, sentimos gran ansiedad y urgencia por suprimirlas o, al
menos, controlarlas. Para ello echamos mano a rituales y compulsiones que nos
alivian y pasan, de ese modo, a instalarse y a formar parte del conjunto
sintomático.
Otra característica importante del TOC es el tiempo que obsesiones y
compulsiones ocupan a diario. Se acepta que para confirmar el diagnóstico la
actividad obsesivo-compulsiva debe ocupar al menos una hora por día, además de
producir un elevado nivel de estrés.
Es importante distinguir entre los rasgos obsesivo- compulsivos y los síntomas obsesivo-
compulsivos. Según una serie de estudios realizados, casi todo el mundo
Tiene uno o dos rituales. La diferencia reside en el grado de ansiedad y convicción
de la necesidad de realizar la compulsión. Las personas con TOC sienten que no
pueden controlar su ansiedad de otra forma que no sea llevando a cabo las
compulsiones. Sus cerebros les dicen que si realizan los rituales, sus miedos
disminuirán. Es mejor rechazar o identificar esa conducta como un “síntoma”, no
como “fallos”. Todos practicamos uno o dos rituales, pero las conductas se
convierten en “síntomas” de un trastorno si “no son deseadas” e interfieren en las
relaciones sociales o laborales. Cuando una persona no puede controlar las
compulsiones, es importante no culparla.
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Algunos ejemplos de obsesiones:
Obsesiones de agresión
Temor a actuar un impulso indeseado. Por ejemplo, acuchillar a algún ser querido,
o ceder al impulso de empujar a alguien por el balcón.
Obsesiones sexuales
Preocuparse excesivamente por la aparición de ideas con contenidos sexuales
vividas moralmente como inapropiadas. Ejemplo de esto son imágenes con niños
o personas del mismo sexo.
Algunos ejemplos de compulsiones:
Lavado
Lavarse las manos una y otra vez por miedo a estar contaminado con algún
químico, fluido corporal o contraer una enfermedad. A veces las compulsiones
pueden ser mentales, una persona con miedo a tocar tachos de residuos puede
pensar en ese momento, en la marca comercial de un detergente.
Verificación
La imperiosa necesidad de chequear una y otra vez el cierre de la llave de gas, las
hornallas de la cocina por el temor a que ocurra una catástrofe. Frente al miedo
de haber provocado un accidente, la persona vuelve a pasar por el
lugar que había transitado para asegurarse que no atropelló a nadie.
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Repetición
Personas que se ven obligadas a enjuagar los platos una cantidad predeterminada
de veces. Ducharse una cantidad de veces cada parte del cuerpo o alguna en
particular. Para calmar la ansiedad, algunas recurren a repetir un nombre o una
frase una y otra vez.
Religiosas
Ante la aparición de algún pensamiento, considerado prohibido, los obsesivos-
compulsivos rezan o se persignan reiteradas veces.
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RELATOS DE PACIENTES
TESTIMONIOS DE PERSONAS QUE SUFREN TRASTORNOS OBSESIVOS COMPULSIVOS
(TOC):
TESTIMONIO 1:
- "RECUERDO QUE CUANDO ERA NIÑA, SIEMPRE TENÍA QUE TOCAR LOS PASAMANOS DE
LAS ESCALERAS DE UNA MANERA ESPECÍFICA, SI NO LO HACÍA, SENTÍA UNA ANSIEDAD
TERRIBLE. CON EL TIEMPO, MIS RITUALES SE VOLVIERON MÁS COMPLEJOS Y
COMENZARON A AFECTAR MI VIDA DIARIA. AHORA, COMO ADULTA, LUCHO
CONSTANTEMENTE CONTRA MIS PENSAMIENTOS INTRUSIVOS Y MIS COMPULSIONES, ES
UN DESAFÍO DIARIO." - ANA, 28 AÑOS.
TESTIMONIO 2:
- "MI TOC SE CENTRA EN LA LIMPIEZA Y EL ORDEN. ME SIENTO OBLIGADO A LIMPIAR
MI CASA DURANTE HORAS, INCLUSO CUANDO ESTÁ IMPECABLE. SI NO LO HAGO, SIENTO
QUE ALGO TERRIBLE SUCEDERÁ. HE PERDIDO AMIGOS Y OPORTUNIDADES LABORALES
DEBIDO A MI INCAPACIDAD PARA CONTROLAR MIS COMPULSIONES. ES UN CICLO
AGOTADOR QUE SIENTO QUE NO PUEDO ROMPER." - JUAN, 35 AÑOS.
TESTIMONIO 3:
- "MIS OBSESIONES SON RELACIONADAS CON LA SEGURIDAD. ME PREOCUPA
CONSTANTEMENTE QUE ALGO MALO LE SUCEDA A MI FAMILIA O QUE YO SEA
RESPONSABLE DE UN ACCIDENTE. ME SIENTO ATRAPADA EN UN CICLO DE
PENSAMIENTOS NEGATIVOS QUE NO PUEDO DETENER. HE INTENTADO BUSCAR AYUDA,
PERO ES DIFÍCIL ENCONTRAR A ALGUIEN QUE ENTIENDA LO QUE ESTOY PASANDO." -
SOFÍA, 22 AÑOS.
TESTIMONIO 4:
- "MI TOC SE MANIFESTÓ DESPUÉS DE UN TRAUMA INFANTIL. COMENCÉ A
DESARROLLAR RITUALES PARA SENTIRME SEGURO, PERO CON EL TIEMPO, SE
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VOLVIERON MÁS INTENSOS Y FRECUENTES. AHORA, COMO ADULTO, LUCHO CONTRA MIS
COMPULSIONES Y MIS PENSAMIENTOS INTRUSIVOS. ES UN DESAFÍO CONSTANTE, PERO
ESTOY DETERMINADO A ENCONTRAR UNA MANERA DE CONTROLARLOS." - MARCOS, 40
AÑOS.
TESTIMONIO 5:
- "VIVIR CON TOC ES COMO VIVIR EN UNA PRISIÓN MENTAL. MIS PENSAMIENTOS Y
COMPULSIONES ME CONTROLAN, ME SIENTO SIN LIBERTAD. HE INTENTADO OCULTARLO,
PERO ES IMPOSIBLE. ME SIENTO SOLA EN ESTO, COMO SI NADIE ENTENDIERA LO QUE
ESTOY PASANDO. PERO ESTOY BUSCANDO AYUDA Y ESPERO ENCONTRAR UNA MANERA
DE SUPERAR ESTO." - LUCÍA, 25 AÑOS.
INVESTIGACIONES
El maltrato a los trastornos de ansiedad
Un estudio internacional muestra que solo el 10% de las personas con estas
dolencias recibe el tratamiento adecuado
Los trastornos de ansiedad, desde el caso más leve hasta los ataques de pánico,
las fobias o los trastornos obsesivo compulsivos (TOC), no están bien
diagnosticados ni bien tratados. Pese a ser los problemas de salud mental más
comunes en la población —se estima que afectan al 10% de la población mundial
—, los pacientes afectados no reciben el diagnóstico ni el tratamiento adecuado
con facilidad. Así lo constata un estudio internacional liderado por el Hospital del
Mar de Investigaciones Médicas de Barcelona (IMIM) que muestra que solo una
de cada 10 personas con trastornos de ansiedad recibe el tratamiento adecuado.
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Los científicos analizaron las encuestas psiquiátricas realizadas a más de 51.000
individuos de 21 países diferentes y encontraron que apenas un 28% de las
personas con ansiedad recibieron algún tipo de tratamiento a lo largo de su vida.
De ellas, solo en el 9,8% de los casos se considera, según los especialistas, que
fue el adecuado. "Creemos que hay un infra diagnóstico pero no lo podemos
medir. Hay una parte importante de personas, y no solo las menos severas, que
no son conocidas por el sistema de salud", avisa el doctor Jordi Alonso, primer
autor del estudio y director del Programa de Epidemiología y Salud Pública del
IMIM. La investigación se ha publicado en la revista científica Depression and
Anxiety.
Alonso advierte de que el sistema solo está abordando "una parte del problema
potencial que hay" en torno al diagnóstico de los trastornos de ansiedad. El riesgo,
agrega, es el desarrollo de otras comorbilidades vinculadas al mal tratamiento del
trastorno inicial. "Si no se trata correctamente, un trastorno de ansiedad puede
degenerar en una depresión o en un abuso de las sustancias que se toman como
calmantes de los síntomas", advierte Alonso. Las malas estrategias de atención,
también pueden acarrear otras dolencias vinculados a la somatización de esa
ansiedad, como por ejemplo, la hipertensión o los problemas gastrointestinales.
Las causas del mal trato a la ansiedad, asegura Alonso, pueden ser múltiples:
"Hay pacientes que presenta síntomas físicos y puede estar tratado por estos
problemas somáticos pero no por la ansiedad. Y también hay gente que no
consideran que tienen un trastorno y no ven la necesidad de tratarse. ", señala el
epidemiólogo del IMIM. De hecho, solo el 41% de las personas con ansiedad
perciben la necesidad de recibir tratamiento y cuando esta dolencia no está
combinada con ningún otro tipo de trastorno, esta percepción de precisar ayuda
baja al 26%. "Se considera un tratamiento adecuado el que incluye tratamiento
farmacológico con al menos cuatro visita al médico o bien psicoterapia con un
mínimo de ocho visitas", apunta Alonso.
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Con todo, pese a los datos globales, también hay diferencias entre países. Así, por
ejemplo, en Estados Unidos hay el doble de prevalencia de la media (19%), pero
también el 40% de los pacientes están en tratamiento. "Aunque no siempre es el
adecuado", puntualiza el médico. En los países ricos hay más prevalencia, más
uso de los servicios sanitarios y más adecuación del tratamiento, según el estudio.
"El sistema tiene que ser capaz de responder a trastornos tan frecuentes como
estos. Debería haber una buena transferencia de pacientes e información de
atención primaria a especializada", valora Alonso, que considera también que el
sistema público de salud de España hay "pocos profesionales de salud mental"
para mejorar los circuitos de atención. El médico señala además, la necesidad de
educar a la población para que sea consciente de estas dolencias. "Hay que hacer
educación sanitaria para saber detectar o imaginar que lo que le sucede puede
ser un trastorno de salud mental. Hay que empoderar al paciente pero también
luchar contra el estigma que existe aún con los problemas de salud mental",
apunta el epidemiólogo
INFORMACION SOBRE EL TOC EN TIEMPOS DE PANDEMIA:
Cómo afecta la pandemia por COVID-19 a las personas con TOC?
La situación de pandemia ha aumentado la ansiedad y el estrés en la población
general, pero cuando se trata de personas con trastornos mentales, como el
trastorno obsesivo-compulsivo, este estrés puede hacer que empeoren de manera
considerable sus síntomas. En especial las personas con TOC de contaminación,
debido a las características de la pandemia y las medidas de desinfección
recomendadas, pueden llegar a obsesionarse demasiado con la limpieza y la
descontaminación, tanto de ellos mismos como del lugar donde viven
El trastorno obsesivo-compulsivo (abreviado, TOC) es un trastorno mental
frecuente y que puede provocar mucho sufrimiento a las personas que lo tienen y
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a su entorno. Un tipo habitual de TOC es el de contaminación o de limpieza. Son
personas que tienen miedos excesivos relacionados con la suciedad y se lavan de
manera compulsiva las manos u otras partes del cuerpo. Otro de los TOC más
comunes es la obsesión por los posibles daños, que hace que las personas
afectadas tengan un miedo excesivo a que pase algo muy negativo a sus seres
queridos y ser ellos los responsables. Estos dos tipos de TOC puedo verse
especialmente afectados durante la pandemia por COVID-19.
NOTICIA SOBRE :”El trastorno obsesivo compulsivo está vinculado a un
desequilibrio neuroquímico en el cerebro, según un estudio de Cambridge”
El equipo de científicos descubrió que los pacientes con TOC presentan una alteración en zonas
cerebrales implicadas en la toma de decisiones. Los hallazgos abrirán nuevos horizontes para los
tratamientos. La opinión de tres especialistas a Infobae
Un estudio de la Universidad de Cambridge publicado ayer en la revista Nature Communications
encontró que un desequilibrio en los niveles de dos neurotransmisores, glutamato y GABA, en dos
áreas concretas del cerebro puede ser la base de los comportamientos compulsivos.
El trastorno obsesivo compulsivo se caracteriza por “un patrón de pensamientos y miedos no
deseados (obsesiones) que provocan en quien lo padece comportamientos repetitivos
(compulsiones). Estas conductas interfieren en las actividades diarias y causan un gran sufrimiento
emocional. A pesar de los esfuerzos por ignorar o deshacerse de esos pensamientos o impulsos,
estos vuelven una y otra vez” según los expertos de la Clínica Mayo.
Comprender el trastorno obsesivo-compulsivo es una cuestión fundamental para la psiquiatría.
Ahora hemos demostrado que se producen cambios definitivos en estos neurotransmisores clave
en las personas que padecen TOC”, afirmó el autor principal, el profesor de Neurociencia Trevor
Robbins de la Universidad de Cambridge.
La persona con TOC se siente impulsada a realizar la compulsión de carácter recurrente, lo
suficientemente grave como para provocar pérdidas de tiempo significativas (por ejemplo, el
individuo le dedica más de una hora por día a estas actividades), un deterioro acusado de la
actividad general y malestar significativo. La persona reconoce que las obsesiones o compulsiones
son exageradas e irracionales”, dijo a Infobae la licenciada Gabriela Martínez Castro, directora del
Centro de Estudio Especializado en Trastornos de Ansiedad (CEETA).
El doctor Harry Campos Cervera, médico especialista en Psiquiatría UBA, psicoanalista en función
didáctica Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y magíster en
Psiconeuroinmunoendocrinología por la Universidad Favaloro, explicó a Infobae sobre el estudio:
“Desde el punto de vista neuromolecular, se pensaba que el TOC se producía por un desequilibrio
22
de la serotonina y se trataba, desde el punto de vista biológico, con inhibidores de recaptación de
serotonina, además del complemento de los tratamientos psicológicos, psicoanalíticos y
neurocognitivos
Y agregó: “Pero, últimamente, se piensa que hay un desequilibrio entre neurotransmisores
excitatorios como el glutamato e inhibitorios como el GABA, en el área cingulada anterior, que es
un área motora del cerebro, y que esto tiene que ver con el trastorno obsesivo compulsivo. Pero
es una teoría que está todavía en desarrollo y todavía no hay tratamientos clínicos vinculados con
esto”, señaló Campos Cervera.
Cómo se realizó la investigación
Para llevar a cabo el estudio, los investigadores de Cambridge evaluaron escáneres cerebrales de
31 personas con TOC y de 30 más sin este problema de salud mental, que no estaban medicados y
que no tenían antecedentes de afecciones neurológicas o psiquiátricas. En las pruebas, los
investigadores midieron el nivel de neurotransmisores en dos regiones distintas del cerebro y, a
partir de ahí, se compararon los resultados.
Los afectados por el TOC tenían niveles más altos de glutamato y más bajos de GABA en el córtex
cingulado anterior, en comparación con las personas que no padecían el trastorno.
El glutamato es un neuroquímico “excitador” que facilita los impulsos eléctricos que disparan las
neuronas para enviar información por las redes cerebrales, mientras que el GABA es un
neurotransmisor “inhibidor” que actúa en oposición al glutamato y amortigua la excitabilidad
neuronal para dar equilibrio.
Además, los investigadores descubrieron que la gravedad de los síntomas del TOC, junto con la
inclinación hacia comportamientos habituales y compulsivos, estaba relacionada con niveles más
altos de glutamato en la región motora suplementaria.
Esto se observó tanto en pacientes con TOC como en participantes sanos con tendencias
compulsivas más leves.
Algunos tratamientos ya actúan sobre el desequilibrio del glutamato de forma indirecta”, detalló
Marjan Biria, autora principal del estudio e investigadora del Departamento de Psicología de
Cambridge , que realizó el trabajo en el laboratorio de Robbins en Cambridge. Y agregó: “Ahora
tenemos las pruebas de por qué ciertos enfoques parecen tener algunos efectos beneficiosos”.
Nuestros hallazgos son una pieza importante del rompecabezas para comprender los mecanismos
que subyacen al TOC. Los resultados sugieren nuevas estrategias de medicación para el TOC
basadas en los fármacos disponibles que regulan el glutamato”, dijo Robbins.
La doctora Alejandra Gómez, psicoanalista y psiquiatra, secretaria del Departamento de Psicosis
de Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), presidenta del capítulo Interfase, Neurociencias y
Psicoterapias de Apsa, manifestó a Infobae: “El estudio confirma lo que ya se sabe sobre la
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neurobiología del TOC. Aporta artículos de investigación sobre el glutamato y GABA, ambos tienen
funciones excitatorias (glutamato ) e inhibitorias (GABA), respectivamente”.
“El correlato neurobiológico del TOC está hasta ahora explicado como una disfunción de
conectividad entre áreas de la corteza prefrontal y núcleos de la base del cerebro como el estriado
y el tálamo (núcleo anterior). Estos circuitos son muy complejos e incluyen como
neurotransmisores la serotonina y los nombrados en el artículo glutamato y GABA. Hasta ahora, el
target farmacológico que se usa son fármacos inhibidores de la recaptación de serotonina (IRSS).
Es decir, por su acción “aumentan” la serotonina pero también modulan a través del GABA
(inhibidor) los niveles de glutamatos (excitatorios). Hasta ahora parece no haber aún un fármaco
de acción directa sobre el glutamato o GABA pero podría ser un target”, señaló la especialista.
NINOS Y EL TOC
El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad en el
que el niño o adolescente presenta generalmente obsesiones y
también compulsiones, aunque a veces sólo tiene obsesiones o sólo
compulsiones. Al menos alguna vez el niño reconoce que las obsesiones o las
compulsiones son excesivas o absurdas. No se trata solamente de obsesiones
en el contexto de otros trastornos psiquiátricos (como una obsesión por el peso en
la anorexia, o por la apariencia corporal en el trastorno dismórfico corporal)
Las obsesiones se definen como ideas, impulsos o imágenes
mentales recurrentes que el niño tiene sin querer (no las puede evitar aunque
no le gusten) y que le producen mucha ansiedad o distress. No se trata de
simples preocupaciones sobre problemas de la vida diaria. El niño intenta
ignorarlas o suprimirlas y generalmente reconoce que son producto de su mente y
no son reales.
Las compulsiones se definen como comportamientos repetitivos (lavarse las
manos, ordenar cosas, asegurarse de cosas) o acciones mentales (contar,
24
repetir palabras, rezar) que el niño se siente empujado a hacer en respuesta a
una obsesión, o según reglas aplicadas rígidamente. Estos
comportamientos repetitivos tienen por objeto prevenir o reducir la ansiedad
o evitar que pase algo malo, aunque no tienen conexión con la acción que
intentan prevenir o son claramente excesivas.
¿Cómo se presenta el TOC en niños?
Las obsesiones y compulsiones más frecuentes en niños con TOC incluyen:
Obsesiones
Temor a contaminarseTemor a causar daño a otros o a que le pase algo a los
padres, familia...Ideas agresivas o de contenido sexual Escrupulosidad /
religiosidad excesiva Pensamientos prohibidos Necesidad de simetría
Necesidad de decir o confesar
Compulsiones
LavarseRepetir una acción hasta hacerla "bien “Asegurarse (de haber cerrado
la puerta, de haber cerrado el agua...)TocarContar objetos o hasta un determinado
númeroOrdenarAcumular (no poder tirar nada) Rezar
Más del 85% de los niños que sufren TOC tienen compulsiones de lavarse, y
deben pasar varias horas al día lavándose las manos (u otra parte del cuerpo). A
veces hasta se hacen heridas por tanto lavarse. El 51%tienen compulsiones
de repetir acciones, y pasan horas al día vistiéndose de forma "correcta", o
repasando los deberes y haciéndolos una y otra vez si cometen un error (no
toleran borrar un error o tacharlo). La tercera compulsión más frecuente es
asegurarse, que está presente en el 46% de los niños afectados, y pasan mucho
tiempo mirando a ver si han cerrado bien la puerta de casa, o el grifo, o
preguntando a los padres si han apagado el gas o cerrado el coche con llave, etc.
Las obsesiones pueden variar con la edad, por ejemplo, un niño pequeño
puede temer que le hagan daño a él o a sus padres (a que un ladrón entre por
la ventana o puerta abierta), y realizará compulsiones de comprobación de las
cerraduras antes de acostarse. Un niño en edad escolar puede tener miedo a
25
contagiarse de alguna enfermedad o a los gérmenes, y realizará rituales de
lavarse de forma repetida.
Cierta obsesividad y compulsividad son normales en niños pequeños, entre
los 2 a los 10 años, y en los adolescentes. Debe distinguirse ésta obsesividad o
rigidez normal para la edad del TOC. Los rituales a la hora de dormir o en la
higiene o la eliminación son frecuentes en niños pequeños y no representan
patología, pero si duran mucho tiempo todas las noches o si no disminuyen con la
edad pueden sugerir la existencia de un problema.
El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) afecta a uno de cada 200 jóvenes y en
muchos casos tiene un impacto grave sobre su funcionamiento académico, social
o familiar. Sin embargo, pocos niños son diagnosticados y aún menos son
tratados correctamente. El TOC es uno de los grandes desconocidos entre los
trastornos de ansiedad en los niños. Muchos niños lo sufren en silencio hasta que
sus padres se dan cuenta, pero a veces tampoco ellos piden ayuda,
convirtiéndose en un problema secreto, del que no se habla o se hace con
vergüenza. Otras veces se confunde con "manías" o costumbres del niño, o con
una personalidad limpia o muy ordenada.
El TOC en niños empieza entre los 7 a 10 años (coincide con los primeros años
de educación primaria, pero no es ésta su causa) y tiene una prevalencia de vida
de entre 0,3 al 1,9 % en niños y adolescentes. Un 33% de los adultos con TOC
dicen que sus síntomas empezaron en la infancia. Frecuentemente el niño se
avergüenza de sus compulsiones porque no son lógicas, pero no las puede
evitar, por miedo a que algo mucho peor suceda. A veces los síntomas afectan
mucho al niño en el colegio (no pudiendo usar los baños por miedo al contagio,
repitiendo los ejercicios una y otra vez a pesar de que el maestro diga lo
contrario...) Otras veces sólo están presentes en casa, y los padres pueden creer
que el niño los hace para "fastidiarles".
26
¿Cómo se trata el TOC en niños?
La mayoría de los niños con TOC se pueden tratar y mejoran con una
combinación de tratamiento psicológico de tipo cognitivo conductual llamado
de "exposición y prevención de respuesta" (E-PR) y un medicamento del grupo
de los antidepresivos inhibidores selectivos de recaptación de serotonina
(ISRS) (fluoxetina, sertralina, paroxetina, o fluvoxamina). El tratamiento debe ser
realizado por un médico experto en niños con TOC (a veces la psicoterapia la
hace un psicólogo).
Generalmente se necesita un tratamiento farmacológico más largo (más de 1
año) y una dosis superior a la necesaria para tratar la depresión, pero si se
hace correctamente, se obtienen resultados muy satisfactorios.
En los casos donde hay un posible origen en una infección con estreptococos se
puede tratar con antibióticos y terapia inmunológica para retirar los anticuerpos
dañinos que están atacando al núcleo caudado.
La psicoterapia psicoanalítica no ayuda en niños con TOC y hace perder meses o
años de tiempo muy valioso.
Parte del tratamiento conductual incluye enseñar al niño y a los padres a
hablar de una forma diferente del TOC, y separar lo que es el niño de lo que es
el TOC. El niño aprende a anticipar los pensamientos involuntarios y
absurdos, y se le enseña poco a poco a evitar hacer la compulsión. Por
ejemplo, se le hace tocar un picaporte y resistir el impulso de lavarse las manos.
Mientras el niño no puede lavarse se hacen ejercicios de relajación, de valoración
realista del riesgo, y de distracción, así, disminuye la ansiedad sin recurrir al acto
compulsivo. Poco a poco el niño va eliminando las compulsiones, primero las más
sencillas, las que le cuestan menos. Además del trabajo en el despacho, el niño
realiza ejercicios en casa con sus padres. La asociación del tratamiento
conductual a la medicación, aumenta la probabilidad de que el niño siga sin
síntomas cuando en el futuro se interrumpa gradualmente la medicación.
27
Es importante que los padres que crean que su hijo pueda estar sufriendo
TOC acudan pronto a su pediatra o psiquiatra infantil. También pueden ser
útiles los grupos de apoyo para padres de niños con TOC,
las asociaciones nacionales o regionales de pacientes con TOC, y la información
en internet.
LA FAMILIA Y EL TOC
La intervención de la familia es un importante complemento de la medicación y la
terapia de conducta.
Una intervención adecuada de los familiares puede ayudar a abordar esos
problemas, y facilitar la recuperación.
Las respuestas de los familiares a las personas afectadas por un TOC varían.
Existen cinco respuestas típicas:
1) familias que cooperan en los rituales para mantener la paz familiar,
2) familias que no participan en ellos pero permiten la compulsión,
3) familias que se niegan a reconocer o a permitir las compulsiones en su
presencia
4) familias que se dividen en su respuesta: algunos miembros ceden
continuamente y otros se niegan a ello, y
28
5) familias cuyos miembros oscilan entre uno y otro extremo, intentando encontrar
la solución “correcta”.
En cualquier caso, las respuestas extremas o incoherentes crean más
sentimientos de 26 frustración y desesperación, pues los síntomas del TOC
parecen aumentar. La tendencia natural a ignorar las señales de advertencia del
TOC parece que demora la búsqueda de ayuda profesional. Cuanto más se sabe
sobre el TOC, más optimista se puede ser sobre el tratamiento y la recuperación.
En un esfuerzo por ayudar a otras familias, algunas personas afectadas por el
TOC y sus familiares, buenos conocedores de la dificultad de abordar este
problema de primera mano, han elaborado la siguiente lista.
1. Aprender a reconocer las señales indicativas de que una persona tiene
problemas.
2. Modificar las expectativas durante los períodos de tensión.
3. Evaluar el progreso teniendo en cuenta el nivel funcional de cada persona.
4. No hacer comparaciones entre un día y otro.
5. Reconocer las “pequeñas” mejorías.
6. Crear un ambiente de apoyo en casa.
7. Mantener una comunicación clara y sencilla.
8. Atenerse a un contrato de conducta.
9. Fijar límites, pero siendo sensibles al estado de ánimo de la persona.
10. Seguir con la rutina familiar “normal”.
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11. Recurrir al humor.
12. Apoyar el régimen terapéutico.
13. Dedicar tiempo a otros miembros de la familia.
14. ¡Los familiares tienen que ser flexibles!
Tratamiento
El trastorno obsesivo compulsivo se trata utilizando medicamentos y terapia.
El primer medicamento que se considera usualmente es un tipo de antidepresivo
llamado inhibidor selectivo de la recaptación de la serotonina (ISRS). Estos
medicamentos abarcan:
-Citalopram (Celexa)
-Fluoxetina (Prozac)
-Fluvoxamina (Luvox)
-Paroxetina (Paxil)
-Sertralina (Zoloft)
Si un antidepresivo ISRS no es efectivo, el médico puede prescribir un tipo de
antidepresivo de la vieja generación llamado antidepresivo tricíclico. La
clomipramina es uno de estos y es el medicamento más antiguo para el trastorno
obsesivo compulsivo. Por lo regular funciona mejor que los antidepresivos ISRS
en el tratamiento de esta afección, pero puede tener efectos secundarios
desagradables, como:
-Dificultad para iniciar la micción
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-Caída de la presión arterial al pararse
-Resequedad en la boca
-Somnolencia
En algunos casos, se pueden combinar la clomipramina y un ISRS. Otros
medicamentos, como los antipsicóticos atípicos en bajas dosis (incluyendo
risperidona, quetiapina, olanzapina or ziprasidona), han demostrado que sirven.
Las benzodiazepinas pueden ofrecer algún alivio para la ansiedad, pero por lo
general sólo se usan con los tratamientos más confiables.
Terapia Cognitivo Conductual (TCC) es el método más utilizado en el
tratamiento de TOC. La TCC es un tipo de psicoterapia que tiene como objetivo
ayudar al paciente a cambiar su forma de pensar, sentir y comportarse. Se suelen
utilizar distintas técnicas de tratamiento:
● Exposición. Consiste en exponer al paciente a situaciones y objetos
que activan al miedo y la ansiedad. Con el tiempo, la ansiedad
generada por estas señales obsesivas disminuye y llegan a disminuir
sensiblemente el nivel de ansiedad que provocan. Esto se
llama habituación.
● Prevención de Respuesta. La prevención de respuesta se refiere a los
comportamientos rituales que las personas con TOC utilizan para
reducir la ansiedad. Esta parte del tratamiento ayuda a los pacientes a
aprender a resistir la compulsión para llevar a cabo estos rituales.
Otras técnicas se centran en la terapia puramente cognitiva (TC). Las personas
que participan este tipo de terapia, trabajan para eliminar el comportamiento
compulsivo. Esto se realiza mediante la identificación y la reevaluación de sus
creencias sobre las consecuencias de llevar a cabo o no en el comportamiento
compulsivo.
31
Una vez que se reconocen estos pensamientos intrusivos y los significados que la
persona se aplica a ellos, el terapeuta anima a la persona a:
● Identificar las distorsiones cognitivas en las evaluaciones de la
obsesión
● Desarrollar una respuesta menos amenazante y alternativa a la intrusiva
actual.
● ¿Qué es la terapia cognitiva?
El fundamento central de esta modalidad terapéutica es que lo que hace que una
persona no pueda superar o gestionar adecuadamente su malestar, no es tanto un
suceso determinado (lo que no niega la importancia de determinados sucesos
traumáticos o relevantes), sino la interpretación que se hace del mismo. De esta
manera, el tratamiento cognitivo irá destinado a promover un cambio en aquellos
procesos psicológicos y estados mentales que se han identificado como causa del
malestar de la persona, flexibilizando la adscripción de significados y favoreciendo
la elaboración de interpretaciones más funcionales y adaptativas
¿En qué consiste el tratamiento cognitivo entonces?
Para poder ofrecer una explicación sencilla y comprensible, vamos a hablar de los
procedimientos o técnicas cognitivas más utilizados, que son:
● Psicoeducación. Está ampliamente comprobado que una buena explicación,
objetiva y realista sobre el problema a abordar, su origen y su mantenimiento,
ayuda a reducir el malestar de forma casi inmediata, ya que se está
interviniendo sobre las creencias erróneas y los mitos que puedan circular
acerca del trastorno, en este caso sobre el TOC. En definitiva se trata de
proporcionar una explicación alternativa no-catastrofista del problema y cada
uno de los elementos que lo confirman, favoreciendo una reformulación más
realista y tranquilizadora. Una vez logrado este objetivo, se pasará a intervenir
sobre cada uno de estos elementos.
32
● Entrenamiento atencional. Con el objetivo de minimizar los sesgos
atencionales presentes en el TOC y su efecto mantenedor de los síntomas. Se
ha comprobado que modificar los procesos atencionales facilita a la
elaboración de creencias más adaptativas. Esta técnica consiste en la
realización de ejercicios que permitan al paciente dirigir su atención a otros
estímulos, de forma consciente y voluntaria. Esto le ayudará a adquirir un
mayor control atencional ejecutivo. El objetivo por tanto no es aprender a no
prestar atención a sus obsesiones, si no entrenar la capacidad atención para
poderla dirigir a otros elementos, a pesar de las obsesiones.
● Diferenciación entre pensamientos obsesivos y valoraciones subjetivas:
mediante la discusión cognitiva o dialogo socrático se busca llegar a la
comprensión de que una cosa es el pensamiento intrusivo y otra la valoración
que yo hago del mismo sobre la probabilidad de su ocurrencia.
● Reestructuración cognitiva: con el objetivo de identificar aquellos
pensamientos distorsionados y modificarlos por otros más adaptativos y
realistas. Principalmente se intervendrán sobre las creencias disfuncionales
relacionadas con : la responsabilidad excesiva, el perfeccionismo, la
sobrevaloración del peligro y la importancia de los pensamientos obsesivos, la
ansiedad como algo peligroso, la incertidumbre y la necesidad de control.
● Pruebas de realidad: Consiste en realizar una serie de acciones o preguntas
que pongan a prueba la validez de las creencias o interpretaciones asociadas
a los pensamientos obsesivos. Su uso es de vital importancia para promover y
afianzar los cambios cognitivos y la elaboración de nuevas creencias
adaptativas.
● Difusión cognitiva: Implica detectar los pensamientos disfuncionales y verlos
como hipótesis y no como hechos. El objetivo es reducir la credibilidad y el
impacto de los pensamientos negativos o desadaptativos, pero no desde el
debate o a la lógica, sino aprendido a ver a los pensamientos por lo que son y
no por su contenido. Por tanto no se trata tanto de cambiar el contenido del
pensamiento (como se haría desde la reestructuración cognitiva) si no de la
33
relación que se tiene con el pensamiento. Esta técnica es muy empleada en la
Terapia de Aceptación y Compromiso.
● Atención plena (Mindfulness): aunque aún se precisan de más estudios que
avalen su eficacia, en la actualidad se está incrementando su aplicación clínica
y en concreto al tratamiento del TOC como complemento al tratamiento
cognitivo conductual, con muy buenos resultados, Permite que se preste
atención directa a las intrusiones y a sus automatizaciones propias lo que
favorecerá la aceptación y observación los pensamientos sin juzgarlos o con
intentos neutralizadores. También ayuda a cambiar las creencias
metacognitivas, al comprobar que los pensamientos no son hechos, y por
último el entrenamiento de la atención permite tomar conciencia de las
compulsiones e impulsos de forma no ansiogena y elegir otras alternativas de
comportamiento más adaptativas y acorde a sus valores y metas.
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EL TRABAJO DEL A.T. CON EL
PACIENTE
● Motivar la continuidad de los tratamientos, acompañando los vaivenes
emocionales en relación al mismo, haciendo presente la lógica del
tratamiento en lo cotidiano del acompañado.
● Disminuir el estrés, reconstrucción de relaciones sociales.
● Prevención de recaídas
● Llevar a cabo un planeamiento terapéutico personalizado, adaptado a sus
necesidades junto al equipo terapéutico.
● Monitorear la ansiedad que se dispara por una idea, imagen o impulso
considerado peligroso y sus oscilaciones hasta encontrar una estrategia útil
● Ayudar al paciente a resistir a la necesidad de realizar sus rituales de
neutralización. Por ejemplo si presenta un ritual de lavarse las manos
constantemente, no podrá lavarse las manos hasta haber transcurrido un
tiempo fijado en acuerdo con el paciente.
● Reportar al equipo observaciones realizadas sobre la ansiedad provocada y
sus evitamientos.
● El trabajo terapéutico consta de un paquete de técnicas cognitivas
conductuales.
EL ACOMPAÑANTE Y LA FLIA DE LOS PACIENTES CON TOC.
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El trabajo de un Acompañante Terapéutico (AT) con familias de personas con
Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es fundamental para el tratamiento y apoyo
integral. A continuación, te presento algunos aspectos clave de su labor:
1. _Educación y concienciación_: El AT informa a la familia sobre el TOC, sus
características, síntomas y tratamientos, para promover la comprensión y reducir
el estigma.
2. _Apoyo emocional_: Brinda apoyo y orientación a la familia para manejar el
estrés y la ansiedad generados por el TOC, fomentando una atmósfera de
comprensión y tolerancia.
3. _Estrategias de afrontamiento_: Enseña técnicas y estrategias para ayudar a la
familia a manejar las situaciones difíciles y reducir la ansiedad, como la
comunicación efectiva, la resolución de conflictos y el establecimiento de límites
saludables.
4. _Participación en la terapia_: Colabora con el terapeuta en la implementación
de técnicas y ejercicios terapéuticos en el hogar, promoviendo la coherencia y la
continuidad del tratamiento.
5. _Fomento de la autonomía_: Ayuda a la persona con TOC a desarrollar
habilidades para la vida diaria, fomentando su independencia y autonomía.
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6. _Coordinación con profesionales_: Trabaja en estrecha colaboración con otros
profesionales de la salud, como psicólogos y psiquiatras, para garantizar un
enfoque integral y coordinado.
7. _Seguimiento y evaluación_: Realiza un seguimiento regular para evaluar el
progreso y ajustar el plan de tratamiento según sea necesario.
El Acompañante Terapéutico desempeña un papel crucial en el tratamiento del
TOC, brindando apoyo y orientación a la familia y ayudando a la persona con TOC
a desarrollar habilidades y estrategias para manejar sus síntomas y mejorar su
calidad de vida.
CONCLUSIÓN
Luego de realizar el trabajo en grupo sobre el Trastorno Obsesivos Compulsivo,
pudimos observar que las personas con este síndrome sufren diariamente, tienen
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problemas internos que no los pueden expresar y los manifiestan a través de los
síntomas mencionados en esta monografía.
Notamos también la importancia e influencia de las personas que los rodean ya
que no solo lo padece el paciente, sino que también algunos miembros de la
familia sufren al convivir con ellos.
También nos pudimos informar que generalmente donde hay un paciente con toc
hay familiares sumamente exigentes, con altas expectativas de rendimiento y baja
tolerancia al error acompañado de reiteradas críticas sobre el desenvolvimiento
general.
También hay familias que son cómplices de los rituales y modifican la convivencia
en el hogar para evitar confrontamientos sin saber que están empeorando la
situación.
Los familiares pueden ayudar, mediante la educación y los contratos de conducta,
a que la persona supere el TOC. Posiblemente les sea útil a las familias recordar
que, una vez tratado el TOC, la terapia de apoyo es beneficiosa para muchas de
las personas afectadas.
Son típicos los sentimientos de depresión, ansiedad.
Cuando disminuyen los síntomas del TOC, es posible que la persona empiece a
darse cuenta de cómo ha desaprovechado su vida, lo que suele confundir a los
familiares, porque suponen que, una vez mejorado el TOC, todo lo demás también
mejorará. También aquí son frecuentes los síntomas y los sentimientos
mencionados antes y forman parte del proceso de recuperación. La mejoría se
produce con ayuda profesional, comprensión de los familiares y amigos y tiempo.
La mejor manera de ayudar a un individuo con este padecimiento es acompañarlo
para controlar y revertir sus rituales y para evitar que se aisle y manifieste
acitudes antisociales.
La mayoría de las personas que tienen este trastorno, no tienen solo un síntoma o
“toc”, sino que poseen varios comportamientos obsesivos- compulsivos por lo cual,
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sufren la mayor parte del día al estar ante situaciones que los lleva a manifestar
estos comportamientos.
Sin un tratamiento adecuado, un paciente con TOC no logra llevar una vida normal
ya que además del apoyo familiar, necesita de un equipo de profesionales.
La mejor respuesta se logra asociando el esquema farmacológico a la terapia
cognitivo conductual. Combinar ambas partes en pro del bienestar del paciente.
Como AT somos un recurso humano preparado para asistir personas que se
encuentran atravesando por alguna circunstancia o proceso que afecte su salud,
trabajamos de forma terapéutica en equipo parta la atención, prevención y
resocialización del paciente.
Estamos junto al paciente día a día en su entorno habitual, alojando sus dolencias,
ayudándolo a desenvolverse, a detectar dificultades y posibilitándole sostener con
mayor facilidad el tratamiento.
Nuestro trabajo no es una mera compañía sino una labor con objetivos a corto y
largo plazo para el bienestar y la autonomía del paciente.
A lo largo de la monografía elegida, nos sentimos con más herramientas con este
trastorno, ya que nos pusimos a investigar a fondo sobre un tema conocido por
sus siglas pero no por lo que realmente significa.
BIBLIOGRAFÍA
39
⮚ [Link]
⮚ DSM-VI Manual Diagnóstico y Estadístico de los trastornos mentales, 1995.
⮚ Historia médica psiquiátrica docente de la Cátedra de Psicofarmacología,
Facultad de Psicología Universidad de Buenos Aires, Maestrando en
psiconeurofarmacología Universidad Favaloro, Sonia kodysf.
⮚ [Link]
⮚ Libro “Aprender a vivir con el trastorno obsesivo compulsivo”, Bárbara L. Van
Noppen , Dra. Michele T. Pato y Dr. Steven Rasmussen. 2001
⮚ Libro “TOC. Obsesiones, compulsiones y rituales, 100 preguntas, 101
respuestas” Enzo Cascarado, Pablo E. Resink. 2016
⮚ Diario “El País”. Edición América “el maltrato a los trastornos de ansiedad”.
⮚ [Link]
⮚ DSM-V criterios modificados
⮚ [Link] “salud, patologías, niños.
⮚ [Link]
40