0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas10 páginas

Propiedades y Fases de los Suelos

El suelo es la capa superficial de la corteza terrestre, compuesta por residuos de roca y materia orgánica, y es fundamental para la agricultura, la construcción y el ecosistema. Se caracteriza por su estructura granular y sus propiedades físicas y químicas, que incluyen textura, cohesión, permeabilidad y humedad, las cuales son cruciales para la ingeniería geotécnica. Los suelos se clasifican en cuatro grupos principales (gravas, arenas, limos y arcillas) basados en estas propiedades, lo que permite su análisis y aplicación en diversas áreas.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas10 páginas

Propiedades y Fases de los Suelos

El suelo es la capa superficial de la corteza terrestre, compuesta por residuos de roca y materia orgánica, y es fundamental para la agricultura, la construcción y el ecosistema. Se caracteriza por su estructura granular y sus propiedades físicas y químicas, que incluyen textura, cohesión, permeabilidad y humedad, las cuales son cruciales para la ingeniería geotécnica. Los suelos se clasifican en cuatro grupos principales (gravas, arenas, limos y arcillas) basados en estas propiedades, lo que permite su análisis y aplicación en diversas áreas.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Suelos

Definición

El suelo es la porción más superficial de la corteza terrestre, constituida en su mayoría por


residuos de roca provenientes de procesos erosivos y otras alteraciones físicas y químicas, así
como de materia orgánica fruto de la actividad biológica que se desarrolla en la superficie.

El suelo es la porción más visible del planeta Tierra, en donde sembramos las cosechas,
edificamos nuestras casas y enterramos a nuestros muertos. Se trata de una superficie
sumamente variada y multiforme, sobre la cual se producen los fenómenos climáticos como la
lluvia, el viento, etc.

De igual manera, el suelo es escenario de complejos procesos químicos y físicos, así como de
un ecosistema subterráneo de pequeños animales y abundantes microorganismos, cuya
presencia impacta directamente en la fertilidad de este. Los suelos se forman por la
destrucción de la roca y la acumulación de materiales distintos a lo largo de los siglos, en un
proceso que involucra numerosas variantes físicas, químicas y biológicas, que da como
resultado una disposición en capas bien diferenciadas, como las de un pastel, observables en
los puntos de falla o fractura de la corteza terrestre

Fase de los suelos

Un suelo es considerado como un conglomerado de partículas de diferentes tamaños que se


encuentran dispersos en un mismo espacio (Potes, 2016), por esta razón los suelos tienen la
característica de ser materiales granulares, lo que al mismo tiempo produce que dentro de su
estructura se formen huecos o vacíos, lo cuales podrían estar llenos de aire o agua, bien sean
las condiciones externas del lugar donde se ubique la sección (Bowles, 1988); por lo tanto es
correcto afirmar que los suelos cumplen con una estructura general, esto pues, los suelos son
un sistema multifase, bien sea bifásico o trifásico (Vallejo, 2002) o en palabras más sencillas,
estos tienen una parte sólida, y una líquida o una gaseosa

Figura 1. Estado de los suelos

“Como se puede analizar en la figura 1 el suelo puede estar en condiciones secas, parcialmente
saturadas o saturadas, es decir que los vacíos se encuentren llenos de aire, llenos de agua y
aire o simplemente que estos poros están completamente llenos de agua” (Tesis,
Conceptualización de la metodología de estudio geotécnico definitivo con base en literatura
científico y la normativa legal vigente, Julián David Gil Ariza)
Propiedades básicas de los suelos

Por su parte los estratos de suelo se encuentran ubicados sobre la parte más superficial de la
corteza terrestre y, por ende, poseen mayor accesibilidad para los procesos de ingeniería de
cimentaciones. Por lo tanto y para fines prácticos se hará énfasis en el desarrollo de los
estudios geotécnicos de estructuras cementadas en suelo, en donde se analizarán los
parámetros más importantes de este con relación a las cimentaciones.

A través del tiempo y con la necesidad de analizar y clasificar los suelos, se ha creado un
sistema metodológico para evaluar y estudiar las principales propiedades del suelo, con el fin,
de constituir una serie de parámetros generales que puedan ser aplicables a la vida ingenieril
(Vallejo, 2002), de tal forma que a lo largo del tiempo se han clasificado los suelos en 4 grandes
categorías con base en sus propiedades (gravas, arenas, limos y arcillas) (Das, 2015); sin
embargo resultaría imposible clasificar correctamente un suelo utilizando los conceptos y las
técnicas establecidas por una única propiedad, esto pues, el suelo es un material anisotrópico
y heterogéneo (Bowles, 1988), en el cual la variación de sus propiedades es directamente
proporcional a los agentes internos y externos que tengan contacto con este.

 Textura

La textura es la propiedad más básica de los suelos, pues esta es definida como la apariencia
visual que posee el material basado en la composición de los tamaños de las partículas que
éste tiene en un masa determinada (Bowles, 1988), aunque es importante resaltar, que a
pesar de que no existe un respaldo técnico para poder realizar una clasificación teóricamente
adecuada mediante la textura, esta es una propiedad que resulta bastante útil para poder
generar una idea inicial de lo que será el material estudiado, pues a pesar de que
posiblemente no se logre identificar ni clasificar específicamente el material, al menos
mediante la apreciación visual y el tacto se podrá lograr establecer en cuál de los 4 grandes
grupos de suelo se encuentra la muestra estudiada, sin embargo resulta un poco más difícil
para los limos y arcillas puesto que estos poseen partículas diminutas y la clasificación para
uno u otro material es algo más complejo (Bowles, 1988). No obstante, se ha recopilado
información de varias fuentes con el fin de determinar un modelo “ideal” de la textura del
suelo para los 4 grandes grupos como se puede apreciar en la tabla 1.

TABLA 1. Textura ideal de los suelos

 Cohesión
Una de las propiedades básicas más importantes del suelo es la cohesión, esta es una
propiedad que indica la atracción entre las partículas de un suelo cuando este se encuentra en
estado sólido esto pues, debido a que si se encontrara en estado líquido, las partículas del
suelo tenderían a permanecer unidas a causa de la tensión superficial del agua, por esta razón
la cohesión de un suelo, debe medirse cuando este se encuentre en una fase seca (Bowles,
1988); por otra parte, la cohesión es una propiedad que puede representarse mediante la
afirmación de sí un suelo “es o no cohesivo” sin necesidad de utilizar formulas, ni
procedimientos teóricos, no obstante también existen formulaciones para el análisis de la
cohesión de un suelo, sin embargo estas serán contempladas más adelante en el documento
en los análisis de resistencia.

De tal forma, partiendo de lo establecido previamente, se podría clasificar a los materiales


granulares (grava y arena) como no cohesivos, puesto que estos son suelos que poseen
grandes espaciamientos entre partículas lo que causa que al estar bajo condiciones secas
presentan valores de fricción interna insuficientes para mantenerse juntos por si solos. Por
otra parte, se considera que los suelos arcillosos (limo y arcillas) a diferencia de la arena y la
grava son suelos cohesivos, esto, debido a que son materiales que gracias al tamaño
microscópico de sus partículas poseen efectos electroquímicos superficiales que permiten que
las partículas que lo componen permanezcan unidas sin importar si hay o no presencia de
agua.

 Permeabilidad

El agua podría considerarse como el factor más influyente en el estudio de las propiedades
físicas y mecánicas del suelo y por ende del comportamiento que éste tendrá bajo la acción de
una carga determinada, por esto, en los análisis de la ingeniería geotécnica, resulta
fundamental estudiar el efecto que tiene el agua sobre una masa de suelo, no solo por lo
mencionado previamente sino que también, por el hecho de que el agua es un agente que
estará constantemente en contacto directo con el suelo, bien sea por la presencia de agua
subsuperficial (nivel freático) o por las acciones naturales a causa de la precipitación (Bowles,
1988).

Una de las propiedades que tiene relación directa con la hidráulica de los suelos es la
permeabilidad, la cual se define como la capacidad con la que se mueve el agua a través de un
medio poroso (Bowles, 1988), está a su vez, guarda una relación estrecha con el tamaño de las
partículas y los vacíos que conforman un suelo, puesto que el agua fluirá con mayor facilidad a
través de materiales con poros más grandes y por ende de materiales cuyas partículas sean
relativamente proporcionales al tamaño de dichos poros; es por esto que un suelo será
clasificado como permeable, en función de su capacidad de liberar el agua que pase a través
de él, y por el contrario será catalogado como impermeable si no posee una capacidad
adecuada de drenaje del fluido. Es así como el coeficiente de permeabilidad “k” de un material
estará relacionado en función de la velocidad de descarga de un fluido que lo atraviesa
(Lambe, 2010).

En la tabla 2 se clasifican los suelos según sus coeficientes de permeabilidad y según su


capacidad de drenaje

TABLA 2. Grado de permeabilidad en los Suelos


 Propiedades gravimétricas

Como ya se había mencionado previamente, los suelos son un conglomerado de partículas de


distintos tamaños que comparten una estructura de fases en general, estos pueden ser de una,
dos o tres fases, o representado de otra manera pueden ser, secos, parcialmente saturados o
saturados bien sea el caso; de igual forma y en relación con la estructura de fases del suelo
establecido en la figura 1, en la ingeniería geotécnica se ha establecido un esquema base que
representa una sección de suelo ideal y que ha sido de gran utilidad para establecer y estudiar
las relaciones masa/volumen de los suelos y con ello poder establecer adecuadamente las
propiedades fundamentales que estos poseen, en la figura 2 se representan las características
básicas de los suelos en función de su peso y de su volumen, lo que será de vital importancia
para el desarrollo teórico y el análisis técnico de las propiedades básicas de los suelos.

Figura 2. Diagrama de fases de suelo

VT= volumen total de la masa de suelo

WT = peso total de la masa de suelo

Vv = volumen de los vacíos

Wv = peso de los vacíos

Va = volumen del aire

Wa = peso del aire


Vw = volumen del agua

Ww = peso del agua

Vs = volumen de los sólidos

Ws = peso de los sólidos

 Humedad

El contenido de agua o humedad “W”, es la propiedad del suelo que indica la cantidad de agua
que se encuentra en una muestra de suelo con respecto al peso de sus partículas sólidas
(2015), este valor es básicamente la relación que existe entre el peso de los sólidos “Ws” y el
peso del agua “Ww” expresado en porcentaje.

𝑤=𝑊𝑆𝑊𝑠𝑥100

Es importante aclarar que la humedad del suelo es una propiedad relativa, la cual dependerá
directamente de la ubicación de la muestra en el terreno, esto pues, si se tratase de una
muestra ubicada a una profundidad considerablemente alta, el contenido de humedad de
esta, será el mismo independientemente de cualquier cambio externo que se produzca, por el
contrario, si se analiza una muestra de suelo obtenida en las cercanías de la superficie, la
humedad de dicha muestra estará condicionada por los fenómenos climáticos y esta sería
variable en función de la lluvia o de la sequía que presente la zona (Bowles, 1988).

También, es importante aclarar que los valores de humedad de una muestra determinada
pueden superar el 100% puesto que este valor no es el máximo posible como se podría pensar,
este valor por el contrario sólo indicaría que el peso del agua de la muestra es equivalente al
peso de los sólidos de esta, por lo tanto también cabe la posibilidad de que bajo algunas
condiciones, existan muestras de suelos donde el peso de agua sea mayor al de sólidos y como
resultado la humedad natural de dicha muestra se encuentre en valores mayores al 100%
(2015)

 Relación de vacíos

Con base en lo anterior, una de las principales características para determinar el


comportamiento de los suelos es conocer la relación existente entre los vacíos y los sólidos de
una muestra, esto es normalmente conocido como la relación de vacíos “e”, que se define
simplemente como la relación volumétrica existente entre el espacio que ocupan los poros con
respecto al ocupado por el suelo.

𝑒=𝑉𝑣𝑉𝑠

La relación de vacíos es una propiedad que depende en gran parte de la distribución de las
partículas presentes en el suelo; en la figura 3 se pueden observar dos muestras de suelo
cualquiera con tamaños de partículas iguales, no obstante las partículas se encuentran
distribuidas de manera diferente en cada una de ellas, allí es posible analizar a simple vista que
el espacio que ocupan los vacíos en la muestra (a) es mayor a los que ocupan en la muestra (b)
y por ende es posible deducir que ea>eb
Figura 3. Relación de vacíos de un suelo

Además de esto, la relación de vacíos, al igual que la porosidad, es una propiedad que está
directamente relacionada con la capacidad que tiene un suelo de deformarse ante la acción de
una carga de compresión (Potes, 2016), puesto que al estar sometida a una carga, las
partículas sólidas de un suelo se desplazaran hacia los espacios ocupados por el aire, lo que
reducirá su volumen inicial en función de cuán grande sea el espacio ocupado por los vacíos,
por lo tanto sería correcto afirmar que la relación de vacíos (al igual que la porosidad) es
directamente proporcional al grado de deformación de un suelo (Potes, 2016).

 Porosidad

Una de las propiedades gravimétricas más importantes y fundamentales en los análisis


geotécnicos es el peso unitario “𝛾”, este se puede definir básicamente como la relación
existente entre el peso y el volumen del material (Bowles, 1988), no obstante como se pudo
apreciar en el esquema de fases (figura 2), una sección típica de suelo se comporta como un
conjunto de elementos que conforman un solo material, por tal razón seria consecuentemente
lógico pensar que una sola muestra de suelo podría presentar más de un valor de peso
unitario, esto debido a que el peso del suelo, es simplemente una sumatoria que relaciona el
peso de los sólidos, el peso del agua y el peso del aire, lo que sucede igualmente con el
volumen, y por ende no sería correcto hablar únicamente de peso unitario, sino que por el

de fases figura 2 (Potes, 2016), por lo tanto se debe analizar el peso unitario total “ 𝛾𝑇” y
contrario se debe caracterizar y clasificar con base las variables establecidas por el diagrama

saturado “𝛾𝑠𝑎𝑡” así como también los pesos específicos del agua “𝛾𝑤” y de la muestra seca
“𝛾𝑑” según se requiera

𝛾𝑇=𝑊𝑡𝑉𝑡𝑥100

𝛾𝑊=𝑊𝑤𝑉𝑤𝑥100

𝛾𝑑=𝑊𝑠𝑉𝑡𝑥100

𝛾𝑠𝑎𝑡=𝑊𝑠𝑎𝑡𝑉𝑡𝑥100

 Tamaño

El tamaño de las partículas que lo componen, que al igual que la textura, es una propiedad que
se relaciona con la forma física del suelo, pero a diferencia de esta, el tamaño del grano podría
ser una de las propiedades más importantes de los suelos, debido a que con base en este
parámetro se podrá clasificar el material de manera más exacta, además de determinar los
ensayos de laboratorio a los que se dispondrán las muestras obtenidas (Bowles, 1988).
En teoría, el tamaño de las partículas, hace referencia a la forma y/o el diámetro que tienen los
granos que componen una masa de suelo (Bowles, 1988), esta propiedad a pesar de parecer
técnicamente muy no compleja, es fundamental para poder determinar en primera instancia
que clasificación inicial recibirá el suelo, puesto que como se ya se había mencionado antes
este puede ser catalogado como granular o grueso (gravas y arenas), y también como arcilloso
o fino (limos y arcillas) dependiendo de la textura de la masa de suelo y tamaño de sus
partículas a lo que comúnmente se le conoce también como análisis granulométrico (Das,
2015)

Clasificación del suelo

A lo largo de los últimos apartados se ha podido visualizar la relación que tienen algunas
propiedades como la textura, la permeabilidad o las relaciones gravimétricas, con respecto a la
clasificación que recibirá un suelo, no obstante, como ya se había mencionado previamente
estas propiedades permitirán caracterizar el material dentro de los cuatro grandes grupos de
suelos conocidos (gravas, arenas, limos y arcillas), lo anterior, podría resultar técnicamente
inapropiado o insuficiente, si se analiza desde un punto de vista geotécnico, debido a que esta
clasificación tan general del suelo representaría una gran gama de características y
propiedades ingenieriles que serían incapaces de describir específicamente el posible
comportamiento de un material (Bowles, 1988), por esta razón, y con base en la necesidad de
establecer un método que fuera capaz de clasificar y caracterizar el suelo en grupos y
subgrupos que presenten comportamientos y características semejantes, se han desarrollado
una gran variedad de sistemas de clasificación de suelos, los cuales utilizan, en su gran
mayoría, los conceptos de tamaño y consistencia como parámetros principales para dividir los
cuatro grupos de suelos, en sub grupos aún más específicos y permitir también poder
establecer los criterios de determinación que estos deberán tener con base en dicha
clasificación (Das, 2001); igualmente, a lo largo de los años se han creado un sin número de
sistemas de clasificación de suelos, los cuales han sido descartados con el tiempo por
inconsistencias técnicas, o simplemente porque no lograron obtener la popularidad necesaria
para ser utilizados frecuentemente, sin embargo, del gran número de sistemas de clasificación
que han sido propuestos, el sistema AASHTO (American Association of State Highway and
Transportatios Officials) y el sistema unificado de clasificación de suelos (Unified Soil
Classification System) son normalmente, los más utilizados en gran parte del mundo.

Por lo tanto, con el fin de facilitar la compresión del presente proyecto, es importante analizar
con un poco más detalle la composición de los sistemas de clasificación, sin embargo, para
fines prácticos, solo se ahondara en el sistema unificado de clasificación de suelos, puesto que
este, es usado principalmente en el análisis de cimentaciones y sus derivados, mientras que el
AASHTO es un sistema utilizado principalmente ´para la clasificación de las capas de suelos
utilizadas en carreteras (Das, 2001), lo cual no tiene relación directa con el contenido del
presente documento.

 Sistema unificado de clasificación de los suelos

El sistema unificado de clasificación de suelos o por sus siglas (SUCS) fue un sistema
desarrollado por Casagrande en 1942, el cual era utilizado únicamente en la construcción de
aeropistas, sin embargo, en el año 1952 fue adaptado y ligeramente modificado por el cuerpo
de ingenieros de Estados Unidos con el fin de poder ser utilizado para todo tipo de
construcciones (Das, 2001). Este sistema, contempla la caracterización de los suelos mediante
el uso de la distribución granulométrica de las partículas y la plasticidad del material, esto, con
el propósito de designar un tipo de suelo específico dentro grupos y subgrupos, los cuales
puedan ser representados e identificados por su comportamiento y sus características, para
esto, el SUCS estableció un sistema que utiliza sufijos y prefijos para nombrar los tipos
principales de suelo, y las subdivisiones existentes respectivamente (Bowles, 1988).

TABLA 3. Nomenclatura del SUCS para clasificar suelos

Con base en la tabla 3 es posible evidenciar que el SUCS no solo contempla los 4 grandes
grupos de suelo, sino que además de estos, el sistema incluye a los suelos orgánicos y a la
turba dentro de la caracterización primaria, estos básicamente representan suelos de
procedencia orgánica, prominentes del producto de descomposición de las plantas; por otra
parte, también se puede observar la inclusión de conceptos como “bien gradado”,
“pobremente gradado” “arcilloso” y “limoso”, estos conceptos, como ya se había mencionado
previamente, se utilizan para distribuir los suelos primarios, en categorías más específicas. El
sistema unificado de clasificación de suelos, establece inicialmente, que para realizar la
caracterización de algún material en específico, se debe determinar primero si el suelo es fino
o grueso, esta división se realiza mediante un análisis granulométrico, el cual determina que si
más del 50% de la muestra analizada es retenida por el tamiz número 200, el suelo será
grueso, y por el contrario, si más del 50% de la muestra pasa el tamiz 200, se tratara de un
suelo fino (Das, 2015); esta clasificación inicial determinara no solo si se trata de un suelo
grueso o fino, sino que también, determinara que tipo de ensayos y bajo que metodología se
deberá analizar y estudiar la muestra de suelo.

 Clasificación para suelos grueso

Una vez que una muestra de suelo sea clasificada como gruesa, se debe determinar a qué
grupo y subgrupo pertenece, no obstante es importante aclarar que un material grueso no
podrá adoptar todos los prefijos que subdividen los tipos de suelos primarios, debido a que
algunos de estos solo pueden aplicados a cierto tipo de material, sin embargo, el suelo solo
podrá ser arena o grava dependiendo de los tamaños de sus partículas, propiedad, de la cual
dependerá igualmente su clasificación secundaria (Das, 2015). La tabla 4 establece las
relaciones granulométricas de un suelo grueso, con respecto a su clasificación primaria y
secundaria.

TABLA 4. Sistema de clasificación para suelos gruesos


Como se pudo observar en la tabla 4 los suelos gruesos se clasifican con base en la distribución
y tamaño de sus partículas, igualmente es posible apreciar que los suelos gruesos se
encuentran divididos en 8 categorías distintas, en donde pueden ser relacionadas con 4 sufijos
sin importar su composición principal, sin embargo, también es posible evidenciar que existen
clasificaciones que agrupan 2 categorías distintas, estas, representan suelos que poseen
comportamientos que no pueden ser definidos por sola una categoría, sino que por el
contrario, tienen características que deben ser representadas mediante un símbolo dual, no
obstante estas no se incluyeron dentro de la clasificación principal con el fin de mantener el
sistema tan sencillo como fuera posible (Bowles, 1988).

 Clasificación para los suelos finos

A diferencia de los suelos gruesos, los suelos finos no pueden ser clasificados adecuadamente
en función del tamaño de sus partículas, sino que estos deben ser clasificados con base en su
límite líquido y su índice de plasticidad, esta clasificación, se debe llevar a cabo haciendo uso
de la carta de plasticidad de Casagrande, la cual es una gráfica que representa el índice de
plasticidad que posee una muestra de suelo, con respecto al porcentaje del límite líquido de la
misma, allí es posible caracterizar los suelos finos en 6 categorías distintas con base en la
ubicación cartesiana obtenida a partir del Ip y del Ll (Lambe, 2010). la figura 4 contempla la
carta de plasticidad de Casagrande y su delimitación por zonas.

Figura 4. Esquema de la carta de Plasticidad

Como se puede observar en la figura 6, la carta de plasticidad se divide básicamente en 4 zonas


delimitadas en función la línea A y de la línea que representa el 50% del límite líquido, estas se
utilizan para clasificar los suelos finos como lo establece la tabla 5.

TABLA 5. Sistema de clasificación para suelos finos

También podría gustarte