SOLO
Había acabado el verano y era mi primer año en el instituto, por suerte
coincidiría con mis amigos, Marcos y Sergio. Yo me llamo Javi y estoy
intentando dormir para el instituto.
EL DÍA
Hoy era el día, el día del instituto. Nada más llegar al instituto me encontré
a Marcos y a Sergio. Dimos clases, la verdad es que se me dio bien. Llegó
el recreo, estaba almorzando con mis amigos, cuando de repente un niño
me dijo:
- ¡Oye imbécil, dame el bocadillo!
- No - le murmuré.
- ¡Que me lo des! - dijo enfadado.
- ¡No quiero! - dije harto.
Entonces, el niño se quedó quieto mirándome como diciendo: ‘’te voy a
reventar.’’
MARTES 11
Al día siguiente me levanté, desayuné y me fui al instituto. Estaba
asustado por la mirada de aquel tipo, podía sentir como pensaba que me
iba a hacer la vida imposible.
Llegué a clase y noté que Sergio y Marcos tal vez tenían miedo como yo
porque le había dejado en vergüenza al repetidor con una palabra: NO.
Ahí me sentí solo contra un monstruo. En el recreo lo vi, vi al niño él me
empujó y rápidamente me robó el bocata, y salió corriendo, yo, fui tras él
y me llevó al baño allí me encerró y empezó a insultarme y empecé a
llorar porque me tiraba basura y papel mojado era bullying psicológico.
No satisfecho, entró y empezó a pegarme puñetazos mientras estaba
llorando en el suelo llorando. Sacó unas tijeras y empezó a apuñalarme
por todo el cuerpo. Sonó el timbre y salió corriendo. Yo estaba
desangrado, salí como pude y un profesor al verme, aterrorizado, me dijo:
- ¡Qué ha pasado y qué te han hecho!
- Llama a urgencias - respondí reventado.
Y me llevaron al hospital.
EL HOSPITAL
Ahora mismo estoy casi muerto.
El repetidor ha ido a un centro de menores.
Mis amigos me envían mensajes de ánimo y no me siento tan solo, pero
sí me sentí solo el día del baño, muy solo.
Espero no pasar el resto de mi vida solo y con miedo, porque el miedo,
paraliza vidas.
Diego Pardo Duque
Esta historia va dedicada a las personas que han sufrido bullying
y para las que no, no lo hagan.