Salí como todos los días de casa luego de tomar el
desayuno con mi familia y darle un pequeño
aventón a mi hermano a la escuela. Comencé mi
recorrido hacia la pequeña tienda de café que
quedaba cerca de la estación de policías en la q
trabajado.
-Buenos días!- Irrumpí como siempre con mi
enorme sonrisa en el rostro levantando mi mano
derecha con la bolsa llena de aquel liquido tan
preciado para los que trabajaban en aquel lugar.
-Buenos días- Recibí como respuesta de los que se
encontraban sentados ya en sus asientos.
-Señorita Lee- Se acercó a mí en el señor Park
tomando la bolsa y entregándole a cada uno sus
vaso- Necesito que se haga carago de estos
documentos- Extendió un sobre el cual hojeé con
curiosidad.
- Que debería hacer con esto señor Park?-
-Hoy va a venir una persona a buscarlos así que
necesito que los revises y tenga en cuenta todo
para que estén en orden y no haya ningún
problema- Dijo mientras desempacaba su café- Por
favor pequeña debes empezar lo más rápido
posible, la persona que los recogerá no puede
tomar mucho tiempo aquí.
Solo le asentí y le ofrecí una reverencia
dirigiéndome a mi pequeño escritorio terminando
mi trabajo dos horas después, asegurándome de
que todo estuviera en orden y de que hubiera dos
copias de aquel documento.
-Señorita Lee-
El llamado de mi nombre me hizo salir de mi
burbuja y mirara hacia la dirección de dónde
provenía la voz que lo nombraba. Dejé caer la
carpeta con los papeles de mis manos al ver el
rostro de la persona que lo había pronunciado.
-Es usted la señorita Lee?- Volvió a hablar solo que
esta vez se estaba acercando a mí y por si fuera
poco llevaba una sonrisa en su hermoso rostro.-
Hola- Dijo frente a mí con la carpeta entre sus
manos moviendo una de ellas de un lado al otro
frente a mi rostro.- Está bien?- Preguntó levantando
una de sus cejas mientras me miraba confundido,
yo por otro lado solamente no podía analizar a la
persona que se encontraba delante de mí.
No podía comprender lo que estaba sucediendo,
estaba a punto de abofetearme para poder salir de
aquel trance en el que me encontraba. Me debía
haber imaginar mi rostro en esos momentos, con
certeza el de una completa idiota. Desperté al
darme cuenta que el chico se estaba impacientando
y preocupando, seguramente por mi cara de
estúpida enamorada.
- Ho-la, es usted la Señorita Lee?- Preguntó
nuevamente solo que esta vez se aseguró de
hacerlo con detenimiento ya que había notado que
estaba en shock.
- Es usted el reportero Kim?- Pregunté yo ahora con
algo de temor en la voz, me aterraba que fuera una
alucinación su presencia.
- Amm… sí- Contestó por una leve sonrisa- Como
sabía que…-Lo interrumpí con un gritito ahogado
por mis manos las que terminaron en mi boca
cubriéndola.
- En serio eres KIM NAMJOON!!!!-
Esta vez dije gritando eufóricamente su nombre
llamando la atención de todos los que se
encontraban en el lugar quienes dirigieron su vista
hacia la esquina donde nos encontrábamos ambos
de pie.
-Sí- Contestó presionando sus labios para contener
una risa al ver mi reacción- Y… Ahora podría
decirme ¿Es usted la señorita Lee?
-Sí- Conteste aun eufórica- Dios mío no me lo puedo
creer!- Avancé por su costado comenzando a
caminar por todo el espacio de la estación en
círculos con una enorme sonrisa en el rostro- Esto
tiene que ser un sueño, un hermoso sueño- Me
acerque nuevamente a él y coloqué una de mis
diminutas manos en una de sus enormes bíceps
volviendo a dar otro gritito quietándola con rapidez
de donde la había colocado atrevidamente si su
autorización.
[…]
-Y bien Eun Saeg, que estudiaste? Eres una chica
bastante joven para trabajar en la estación- Dijo
llevándose la tasa a la boca.
Reí ante su comentario- Hablas como si tú no
tuvieras 27 años- Bufé mirándolo mal para sonreírle
luego tomando mi tasa y hacer su misma acción.
-Tienes razón- Reímos ambos- Oye, sueles evadir las
preguntas?- Se cruzó de brazos frunciendo el seño
juguetonamente tratando de intimidarme pero yo
lo miré de la misma manera desafiándolo para al
cabo de varios segundos en nuestra pequeña guerra
de miradas hacerlo desviara la suya indicándome el
triunfo de mi parte.- Serías una buena periodista-
Habló luego de darle el último sorbo su tasa.
- Disculpa?- Lo miré confundida ya que no había
entendido las palabras que había dicho.- Podrías
repetir lo que dijiste?-
-Dije: Sería una buena periodista, una de las
buenas- Pronunció para presionar sus labios y
darme una sonrisa, era simple pero para mí
confortante.- Ahora dime que no quiero irme sin
saber- Se apoyó sobre la mesa mirándome
fijamente pero con diversión- Qué fue lo que
estudiaste?-
- Periodismo-
[…]
Irrumpí en la casa llamando la atención de mi
pequeño hermano que se encontraba sentado en la
mesita del centro de la sala haciendo las tareas.
-Ya llegué!- Grité desde la entrada de la casa
mientras quitaba mis zapatos y los cambiaba por
mis pantuflas- Mamá, papá!!! Hola Marcki- Dije al
pasar por su lado y alborotar su cabello.
-Quieres dejar de llamarme así- Me miró mal, pero
yo estaba de demasiado buen humor como para
detenerme a contestarle y reprenderlo por las caras
que me hacía.- Oye Eun Saeg!- Gritó llamando mi
atención indicándome que mirara hacia la televisión
donde estaba mi adorado Namjoon hablando sobre
un caso que al parecer tenía que ver con los
documentos de hoy.
Me dirigí hacia mi habitación luego de indicarles a
mis padres que debíamos tener una conversación
al terminar la cena. Me adentre al cuarto de baño
minutos después de que mi hermano se diera su
mejor ducha de 30 minutos sin acordarse de que yo
también deseaba ducharme. Me coloqué mi pijama
saliendo del baño y dirigiéndome hacia la cocina
para salir a cenar.
Ahora estábamos sentados todos en la sala, yo en
suelo junto mi hermano y mis padres en el sofá,
mirábamos la televisión hasta que decidí romper el
como silencio que había.
-Hoy conocí a Namjoon- Hablé tratando de no sonar
como una fan loca por haber visto, hablado e
inclusive tocado a su IDOL.
-Ya sabía yo que te tuvo que haber pasado algo
increíblemente bueno para que no borraras esa
cara de estúpida q te traías, ni siquiera con los
comentarios más molestos que te podido haber
dicho desde que nací hasta hoy.- Dijo en un tono
insidioso lo cual me hizo molestar y golpear su
cabeza con fuerza logrando que se tambaleara
hacia un lado y callera al suelo.
-Eun Saeg!- Regaño mi madre provocando que se
burlara de mi hermano desde el suelo.
-Mark!- Habló ahora mi padre a lo que yo le sonreí
victoriosa a mi hermano quien se incorporó
inmediatamente- Hija- Se dirigió a mí por lo que me
voltee hacia él.- Lo que nos quieres decir tiene que
ver con ese muchacho cierto?- Levantó una ceja
justo luego de haber terminado su pregunta.
-Cómo lo sabía?- Pregunté inocentemente.
-Por desgracia, eres mi hija- Dijo en tono juguetón.
-Papá!- Me quejé y el solo rió al mi madre regañarlo
también.
-Pero bueno hija- Esta vez la voz de mi madre fue la
que se dirigió a mí - Qué es exactamente lo que
querías decir?
-Bueno…- Bajé mi mirada vacilante y comencé a
jugar con mis pulgares- Me quiero ir a Seúl-
Pronuncié las palabras con velocidad ya que no
sabía la reacción de mis padres cual sería, pero
estaba segura que no se lo tomarían muy bien en
especial mi padre.