Entendemos por dogma una verdad que pertenece al campo de la fe o de la moral, que ha
sido revelada por Dios, transmitida desde los Apóstoles ya a través de la Escritura, ya de la
Tradición, y propuesta por la Iglesia para su aceptación por parte de los fieles.
El concepto de dogma, entonces, abarca una doble relación: con la revelación divina y con la
enseñanza autorizada de la Iglesia (Cfr. Núm. 85-95 del Catecismo de la Iglesia católica).
Una vez proclamado solemnemente, ningún dogma puede ser derogado o negado,
ni por el Papa ni por decisión conciliar.
La Iglesia Católica proclama la existencia de muchos Dogmas, siendo 44 el número de sus
principales dogmas. Ellos están subdivididos en 8 categorías diferentes:
Dogmas sobre Dios
Dogmas sobre Jesucristo
Dogmas sobre la creación del mundo
Dogmas sobre el ser humano
Dogmas marianos
Dogmas sobre el Papa y la Iglesia
Dogmas sobre los sacramentos
Dogmas sobre las últimas cosas
3- La Unidad de Dios
"No existe más que un único Dios." (Juan 17:3)
5- Santísima Trinidad
"En Dios hay tres personas: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo (1Juan 5:7,8) y cada una de ellas posee la esencia
divina que es numéricamente la misma."
Dogmas sobre Jesucristo
6- Jesucristo es el verdadero Dios (Juan 10:30) e hijo de Dios por esencia
"El dogma dice que Jesucristo posee la infinita naturaleza divina con todas sus infinitas perfecciones, por haber sido
engendrado eternamente por Dios."
7- Jesús posee dos naturalezas que no se transforman ni se mezclan
"Cristo es poseedor de una íntegra naturaleza divina y de una íntegra naturaleza humana:
la prueba está en los milagros y en el padecimiento."
8- Cada una de las naturalezas en Cristo posee su propia voluntad física y su
propia operación física
"Existen también dos voluntades físicas y dos operaciones físicas de modo indivisible, de
modo inseparable y de modo no confuso."
9- Jesucristo, además de hombre, es el Hijo natural de Dios.
"El Padre celestial cuando llegó a la plenitud, envió a los hombres su Hijo, Jesucristo."
10- Cristo se sacrificó en la cruz como verdadero y propio sacrificio
"Cristo, por su naturaleza humana, era al mismo tiempo sacerdote y ofrenda, pero por su
naturaleza Divina, juntamente con el Padre y el Espíritu Santo, era lo que recibía el
sacrificio."
11- Cristo nos rescató y reconcilió con Dios por medio del sacrificio de su muerte
en la cruz.
"Jesucristo quiso ofrecerse a sí mismo a Dios Padre, como sacrificio presentado sobre a ara
de la cruz en su muerte, para conseguir para ellos el perdón eterno."
12- Al tercer día después de su muerte, Cristo resucitó glorioso de entre los
muertos
"Al tercer día, resucitado por su propia virtud, se levantó del sepulcro."
13- Cristo subió en cuerpo y alma a los cielos y está sentado a la diestra de Dios
Padre (Marcos 16:19; Lucas 24:50-51; Hechos 1:9-11; y Efesios 4:7-13)
"Resucitó de entre los muertos y subió al cielo en Cuerpo y Alma."
Dogmas marianos
20- La Inmaculada Concepción de María.
"La Santísima Virgen María, en el primer instante de su concepción, fue por singular gracia
y privilegio de Dios omnipotente en previsión de los méritos de Cristo Jesús, Salvador del
género humano, preservada inmune de toda mancha de culpa original."
21- La Perpetua Virginidad de María
"La Santísima Virgen María es virgen antes, durante y después del parto de su Divino hijo,
siendo mantenida así por Dios hasta su gloriosa Asunción."
22- María, Madre de Dios
El símbolo apostólico (el Credo) muestra la base en el artículo "nació de María Virgen". El
Concilio de Éfeso (431), proclamó con San Cirilo, en contra de Nestorio: “Si alguno no
confesare que Emmanuel es verdaderamente Dios, y que, por lo tanto, la Santísima Virgen
es Madre de Dios, Theotokos, porque parió según la carne al Logo de Dios hecho carne.
sea anatema”, Denzinger 113.
Los diversos concilios ecuménicos que trataron este punto confirmaron esta doctrina.
Juan 2:1, Lucas 1:43, Gálatas 4:4, San Ignacio de Antioquia (Eph. 18:2), Orígenes, Eusebio
de Cesárea, Atanasio, Epifanio y los Capadocios, entre otros, ya usan el término. San
Gregorio Nacianceno (Ep. 101, 4).
23- La Asunción de María
"La Virgen María fue asunta a los cielos inmediatamente después que acabó su vida
terrestre; su Cuerpo no sufrió ninguna corrupción como sucederá con todos los hombres
que resucitarán hasta el final de los tiempos, pasando por la descomposición."
Dídimo, De Espíritu Santo, l. 2 Aun cuando puede existir algún demente que se empeñe en bautizar suprimiendo
algunos de los tres nombres antedichos -esto es, oponiéndose a la ley de Jesucristo- bautizará, pero sin validez y
por eso no podrá librar del pecado a aquellos a quienes creyese bautizados. De esto se deduce cuán indivisible es la
esencia de la Trinidad y que el Padre es verdadero Padre del Hijo, que el Hijo es verdadero Hijo del Padre y que el
Espíritu Santo es verdaderamente el Espíritu del Padre y de Dios Hijo y que además lo es de la Sabiduría y de la
Verdad, que es el Hijo. Este es el fundamento de la felicidad de los creyentes y todo el Pian de la salvación está
basado en está Trinidad.
Todo esto, aun cuando los herejes no pueden cambiarlo, lo quieren acomodar a la humana inteligencia, porque
Sabelio 4 dice que el Padre está en el Hijo y cree que la distinción entre el Padre y el Hijo es cuestión de nombres
màs que de realidades, porque imagina que el Hijo es el mismo que el Padre. Ebión 5 se esfuerza en demostrar que
en Maria està exclusivamente el origen del Hijo de Dios, y en realidad no hace proceder al hombre de Dios sino a
Dios del hombre. Los arrianos dicen que la forma, la sabiduria y el poder de Jesucristo, en cuanto Dios, proceden de
la nada y han principiado en el riempo. F Qué de extrano tiene que piensen también del Espiritu Santo de diferente
modo, si son tan temerarios que invierten y cambian tales cosas
San Jerónimo
Este orden se considera corno esencial. Mandò a sus Apóstoles que ensenasen primero a todas las gentes, después
que los bautizasen con el sacramento de la fe y que después de la fe y del bautismo les ensenasen todo lo que
debian hacer. Por esto sigue: "Ensenàndolas a observar todas las cosas que os he mandado”.
1. Herejia norafricana que toma su nombre de Donato, obispo cismàtico de Cartago en el siglo IV. Los donatistas
sotenian que los sacramentos administrados por ministros indignos eran invàlidos, negando asi su eficacia "ex
opere operato" en virtud del poder de Cristo, el ùnico y verdadero ministro de los sacramentos. Fueron refutados
por San Agustin.
2. La misión de bautizar està implicada en la misión de evangelizar, porque el sacramento es preparado por la
Palabra de Dios y por la fe que es consentimiento a està Palabra. Ver Catecismo de la Iglesia Católica, 1122.
3. "Forma" tiene aqui probablemente el mismo significado que "imagen". Estos dos términos aparecen juntos en
muchos pasajes de La Trinidad de san Hilario
4. Sabelio, fundador de la herejia conocida corno sabelianismo en el siglo III. Sostenia que el Padre, el Hijo y el
Espiritu Santo no son personas distintas realmente entre si, sino manifestaciones del ùnico Dios existente.
5. Ebión es el nombre del supuesto fundador de de la llamada secta de los ebionitas. Estos negaban la divinidad del
Senor Jesùs, considerandolo un simple hombre, aunque nacido de manera extraordinaria. Sus origenes se remontan
al siglo I y San Hilario (310-367) la considera aun viva en su tiempo.
“Fides Damasi”, la fe de Dámaso (S.S. Dámaso I) es la fórmula que contiene una de las
primeras definiciones concretas de la Santísima Trinidad, escritas allá por el año 400
(siglo V). “Creemos en un solo Dios, Padre omnipotente, y en un solo Señor Jesucristo,
Hijo de Dios y en [un solo] Espíritu Santo Dios. No adoramos y confesamos a tres
dioses”.
Aunque la igualdad del Padre y el Hijo se le debe al concilio de Nicea (año 325), y su
conjunción con el Espíritu en el año 381 en tiempos del emperador Teodosio I de
Constantinopla, la Trinidad siempre ha estado rodeada de un misterio indescifrable.
Unión hipostática
Término teológico usado en referencia a la Encarnación para expresar la verdad revelada de que
en Cristo subsiste una persona en dos naturalezas, la Divina y la humana. Hipóstasis significa, literalmente, lo
que yace debajo, la base o fundamento. De ahí vino a ser usado por los filósofos griegos para denotar la
realidad en oposición a las apariencias (Aristóteles, "Mund.", IV, 21). Aparece también en las Epístolas de San
Pablo (2 Cor. 9,4; 11,17; Heb. 1,3-3,14), pero no en el sentido de persona. Antes del Primer Concilio de
Nicea (325) hipóstasis era sinónimo de ousia, y aun San Agustín (Sobre la Santísima Trinidad, v.8) afirma que él
no ve diferencia entre ellas. La diferencia de hecho fue apareciendo gradualmente en el curso de las
controversias que surgieron de las herejías cristológicas, y fue definitivamente establecida en el Concilio de
Calcedonia (451), que declaró que en Cristo las dos naturalezas, cada una retiene sus propiedades y están
unidas en una existencia y en una persona (eis en prosopon kai mian hpostasin) (Denzinger, ed. Bannwart, 148).
Ellas no están ligadas en una unión moral o accidental (Nestorio), ni mezcladas (Eutiques), y sin embargo, están
substancialmente unidas. Para más explicación y bibliografía, vea: La
Encarnación, Jesucristo, Monofisismo, Naturaleza, Persona.