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Religiosidad Indígena en Oaxaca: Historia y Proyecciones

El documento analiza la evangelización en el obispado de Oaxaca durante la llegada de los dominicos en el siglo XVI y su impacto en la religiosidad indígena. Se describe la organización de la Iglesia Católica en México, la resistencia y adaptación de las culturas indígenas, y el establecimiento de doctrinas y misiones que llevaron a la transformación de las prácticas religiosas locales. A pesar de la imposición del cristianismo, se desarrolló una religiosidad popular que fusionó elementos del catolicismo con tradiciones indígenas.

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Religiosidad Indígena en Oaxaca: Historia y Proyecciones

El documento analiza la evangelización en el obispado de Oaxaca durante la llegada de los dominicos en el siglo XVI y su impacto en la religiosidad indígena. Se describe la organización de la Iglesia Católica en México, la resistencia y adaptación de las culturas indígenas, y el establecimiento de doctrinas y misiones que llevaron a la transformación de las prácticas religiosas locales. A pesar de la imposición del cristianismo, se desarrolló una religiosidad popular que fusionó elementos del catolicismo con tradiciones indígenas.

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I.

A REIJGIOSIDAD INDÍGENA EN NL OBISPA-DO


DE OAXACA DÜRANTE I,A @IONIA
Y SUS PROYECCIONES ACTUALES

Por3 Gu¡Do MüNCII G.

In ewngeli,xnión

EI Estado Español orga¡rizí la evangelizaeión en Amérfca


por meüo del Regio P¿tronato Indianq el cua.l enviaba mi-
sioneros, permitía percibir üezmos, desigrraba arzobispos,
obispos y canónigos. Así mismo, autorízaba la construcción
do i,glesias, conveotos y hospitales. La Iglesia Católica en
México erigió diez diócesis en: 1525 Tlaxcala, 1530 Méxicq
1536 Oaxaca, 1536 Miohoacár, 1539 Chiapas, 1548 Guada-
tejara, 1561 Yucatán, 1620 Durangq 1777 Lirrar€s y en 17?9
. Sonora.l
Los primeros doce dominicos llegaron a la Nuwa España
el dos tl€ julio de 1526 al manclo del vica¡io fray Tomrás de
Ortiz, El mismo año, cioco de ellos murieron y cuatro regrre-
saron a l¿ península Ibérlca. Se quedaron evangelizando fray
Domir¡gs cLe Betanzos, fray Gonzalo Lucero y fray Vicente
de las Oasas, En 1528 llegó [Link] Vicmte ds Sa,nta María con
seis compañeros miá"s que vinieron a reforzar la conquista
espiritual. Ios dominicos aüninistraban desde la ciudad de
México las parroquias ds Chimalhuaqán , ú:yoacán, Oaxtepec
a bd@,r. Esta 'úlüima fue muy importante, descüe ahí se pre
paró l*a evangelización de Oaxac¿. En LV29 fray Domingo ds
Betanzc envió a Lucero y a Min¿ya a hacer numeros¿g fun-
daciones.2

____1^Fg8elio Alvsrrz. Enci¿W,e¡lia de Méaico. México, 19??. IX-968;


vrt-234-
r- Wigberto
_Jirnéneu Moreno, .&'t cóitire ¿Ie
yankü[Link],n, Métüo, Mu-
s@ Nacional, 1940. p. 23.

I1851
186 ANALES DE ANTROPOIOGfA

Los ilominicos no encontraron ningún obstáculo a su ini-


ciativa, [Link] a Acatlán, 'Chila, Tiopozcdlula y Yan-
huit]án. Desale aquí irradiaron su actividad on totl¿ la Mix-
teca Alta. hicíeron ias fundaciones de Tlaxiaco, Achiutl4
Coixtlalruaea, Tor¡alá, Tarrazulapan, Nochistlán, Jaltepec,
Tilantongo y Etlatongo.B Alrerledor del convento de Ante-
quera s6 organizaron: Etla, Cuilapan, Ocotlán, [Link]'
ienetze, Totontepec, Nexapa, Jalapa, Huamelula y Tehuan-
tepec. La misión oaxaqueri a empü6 a conforrnar una red
muy amplia clo catequización. Se erigió Ia provinsia de los
clominieos, bajo la advocación cle Santiago Apoc'toü de México
en 1532. Sin ernbargo, sólo hastá 1'592 se instituyó la provin-
cia de San Hipólito Mártir de Oa:<ac¿ con cinco prioratos:
Santo Dorningo O¿x¿ca, Santiago Chi'lapan, San Pedro Te-
huantepec, Sa:rto Domingo Yanhuitlán y la Asunción Tiaxia-
co. Adernás, so establecieron 30 vicarías.a
La arquiüócesis cl,e Oaxaca fue eregida en Rom¿ por Pau-
lo III el 21 de junio de 1535 y ejecutada por su primer obispo
J:uran IÁpu do Zárate eI 29 de septiemb¡e de 1536' Se c¡ea'
ron las parroquias de Ocotláq Villa AIta, Cuilpan v Achiu-
tla. Tambié¡r, se trajeron clérigos. El obispo gesüionó ante
el rey que [os religiosos evangelizaran a los indios a costa de
los encomenderos.
La Corona eonsid€ró que la integridad rdligioea em que
se apoyaba la unidad polítipa de las colonias, podía ser man-
tenirl¿ meiliante la estrecha vigilancia ilel Santo Oficio de la
Inquisición. Los dominicos que tuvieron el cargo de comisa-
rios de la Inquisieión fueron: fray Tomá¡ de Or"tiz, fray Do'
miugo rle Betanzos y fray Vi,eente de Santa María' En 1535
fray Juan de Zuníwaga, primer obispo de México, recibió
el título de Inquisidor Apostólico. El Santo Oficio de la In-
quisición se estableció definitivame,nt¿ en México en el año
tle 1571 p¿ra castigar los delitos contra la fe y las buenas
costurnbres, asi couro la idolatría y la herejía. Pedro Moya

s Robert Ricard. Lu conauísta eqriÍ¿t1nül ile Méoino; etua;yo tohrc


s b" ,"¿to¿oi [Link]ütoe da laa Oldeneg .$eail'incnntas
Ñwia lí"eand d.e 1523-2I a' 1572. NI&ico, Jus, 1947. p. 166-167'
á-ii"eiáliíriao
"t,
19?0.
¿ Euloeio Gtflow. Apunles hist6ti@s: los oeflerebl¿s mó¡tbea ilc
Cqtonos ñ. luan BautiÁta v Jdainto de los Angelas. México, ftnp. <!el
Sagrado Corazón, 1889. p. 65-67; Apéntlice II-21.
LA R¡LICIOSIDAD INDIGENA 18?

de Contreras fue nombrado primer Inquisidor Mayor en la


Nueva España. La Inquisieión fue abolida hasta 1820.6
En ei rnomento de contacto con la clvi,ljzación occidental,
Ias condiciones on que se encontrab¿n los diversos grupos
indígenas oaxaqueños eran diferentes eritre sí, en cuanto a
progreso económico, político y soeial. En algunas zonas la
inaomunicación no permitió la uni,clad política, ni Ia existen-
cia de grandes centlos urbanos con fuerte coocentración de-
mográfiea. Donde las condiciones ecológicas fueron f¿vora-
bles, e:ristieron señoríos que mantuvieron, hasta cierto punto,
relacÍones pdlític¿s independientes, conservando su identid¿d
étnioa y lingüística.o
En 1570 los grupos indlgenas del obispado de Oaxaca eran
er¡ orden do importancia nurné¡ica los siguientes: mixtecoc,
zapotecos, tequistlatecos, nahuas, mixes, chinantecos, cuicate-
cos, tnazatecos, chatinos, amuzgos, choohos, ayacastecos, ix-
catecos, triqués, popolucas, huaves, tlapaneeoc, zoques y cua-
huitecos. Las provincias incorporaban numerosos grupos, de
Los cuales los mixtecos y zapotecos, fueron lingüística y euL-
turalment€ los más impodantes. La provincia de la Mixteca
era l* más densamente poblada; su núme¡o de habitantes y la
extensión de su territorio sobrepasó a las demás provincias,
I)a zapoteca siguió en importancia, sue habitantes ocuparon
u.n terdtorio menor, con un patrón de asentaniento más dis-
perso y con menos concentración dernográfica en sus centros
urbanos. Exclusivarnente los mixtecos y los zapotecos consti-
tuyeron el 82% de la población tributaria del obispado.?
La necesidad de wangeüzar llevó ¿ los misioneros a cono-
cer las culturas indíge,nas, eü especi¿l su lengua, sus prácticas
y creencias religiosaa, su historia, tradiciones y costumbres.
Inisialmente comenz&roar a predicar con cartillas, sermones
escritos en ienguas ir¡dígenas o con la traducción simultánea
de algunos intérpretes. Poco des,pués aprendieron gran va-
riedad de iengu¿s y sus dialectos. De la Colon¡a s€ conoc€n
16 obras de dominicos, entre la.s que destacan la Doctrhn
mirteca de fray Benito Ferná¿dez y el Arte en Lengta za-
poteca de fray Juan de Gírdoba eseritas en el siglo xn. Es-

6 Alva¡ez. Op. CiL, VaI-468. Cfr. A. S. Tu¡berville, Lo lwttitición


Española. México, FCE, 1971. p. 7-8, 39, 45. 73.
{ Guido Münch. "La población del Obispado de Oax¿ce e¡r 1570".
Anales de Antrcpologíd, XV. México, IIA de la UNAM, 19?8. p. ?1-7¡1.
I TÚúE'N.
188 ANAIES DE ANTRoPoI,oGfA

tos libros fueron muy import¿ntes en la obra misionera. Fray


Jordán rtre Santa Catarfura fue un gran conocedor dol zapo-
teco y fray Pedr¡o Guelrero del mixe.8
La doctrina que enseñ[Link].n los dominicoe encerrab¿ el
conocimiento de las principales oraciones, ¿rtículos de fe, los
mandamientos, los sacramentos, la creación del mundo y la
vida de Jesucristo. Todas lae prédicas se orientaban a la
per{ección de Dios, contrastaban con la idolatría y los sacri-
ficios sangrientos. Los misioneros tuvieron una terrible des-
conlianza a las prácticas cristianas de los indígenas. Se di-
vidió ¿ los indios en dos sectores, en uno estaban las perso-
nas qrro después de ser ex¿minadas recibían licencia de co-
mulgar cuando quisiera,rn, en el otro estaba¿ las que sola-
mente podían hacerlo en üa Pascua, en peligru de muerüe,o
cuando lo permitiera el confesor. L¡a administración de los
sacramentos entrs los indios influyó de manera import¿nt€
en la evangelización, susciüí [Link] polémicas. Domin-
€!o de Bgtanzos declaró en el Consejo de Indias que los natu-
ralers eran incapaces de asfunilar l,a doctrin¿ cristiana y vivir
[Link] a ella. Los defensores de los indios, entre ellos el
obispo López de Zarate, arguyeron 1¿ f¿lta de celo de loe re-
ligiosos y el interés encubierto de los laicos por despojar a
lo indígmas de sus bienes y üsponer de sus servicios. En
1537 ]a Santa Sede ded¿ró \a racionnkdnd, de los indígenas,
no justifieó el despojo nii la esclavitud. Asl mismo, reafirmó
la empresa apostólica de la evangelización. Fray Bernardino
de Minaüa traj o la resolución de Roma a la Nueva España..e
En el obispado de Oaxaca los dominicors fueron los pri-
meros en cultivar las ciencias, en 7647 fray Fernríndez tle
Méndez empezó a dar lecciones de teología. La necesidad de
ensanchar el área de conosimientos hizo que en 1553 fuera
nombrado Maestro en Artes y Teología fray Juan Martínea.
Tres años má.s tarde se €mpezó con l¿ cáüedra de cramática
latina y s€ prescribió que los regulares dieran conferencias
morales. En la ciudad [Link] se inició la educacióa para
jóveaes. Sin erxbargo, el cuidado principal de los dominicos
fue la instrucción de los indios. En 1558 fray Jordán do
8 F¡ancisco de Burgoa, GeográÍia, daeoriAci.6n.2 v. México, Talls.
Gráfs. de la Nacióm, 1934, 11161.
s Ibid4nt4 l-29s. Cfi'. Agustln Dávila Padüa, Histor"ia de la lunda
ción g di,scurso d.e la Proún¡ia de Sdntía,go ile Méd¿o de 14 Olrtq,
d¿ [Link]|ee. México, Academia Lité¡adia, 1965. p. 91.
LA BEIJGIOSIDAD INDIGENA 189

Santa Catarin¿ fuldó la doctrina ds Vill¿ Alta. comenzó ¿


instruir a uno,s 500 niños indígenas, los cuales aprendieron
a leer y es,cribir e! ggpa.ñal, así como los principios rle la fe,
Fray Jordáu tuvo por compañeros en esta labor a fray pedro
Guerrero, fray Pablo de San Peclro y fray [Link]án de Santo
Domingo, desde ¿hí emprrendieron Ia conversión cle los mi-
xes, los ctrinantecos y los zapoteeos de la sierra,1o
En 159Q a conse€uencia de la rel¿ció¡ Estado-Iglesia,
surgió ,la política de congregación y rcduoción, la cual sitvió
para tener un nu¡yor dominio sobre la pobiación. Las congre_
gacionm abarcaron las provincias de l¿ l\Iixteca AIta. la
Mixüeca Baja, las zapoteeas los huaves y los
mixss- Coatzacoolcos y las villas -incluyendo
del narqués del valle. De
los datos que se tienen, se sabe que por lo menos desapar€-
cieron 66 pueblos, los cuales fueron reacomodados de 159g
a 1604. Para dar mayor alcanee a esta medida se establecie-
ron nueyas doctrinas en las zonas más apartaclas, como entre
los z¿potecos de la sierra, los mixes del Cepoaltepe| y los
tequistlatecos o chontalels de Oaxaca. En 1620 se establecie_
ron las siguientes doct¡inas: Totontepec, euetzaltepec, Choa-
p¿n, Juquila, Tlapalcatepec y Tequisisttán. En 16b2 se i¡s-
tauró Can Francisco Caxonos. De 1?06 a 1T0Z se ere¿rotr:
San Pedro Ayutla, Santiago Atitlán, San Melchor Betaza,
lan _Juan Comaltepec, San Cristobai Chiohicastepec, Santa
M-aría ásu¡leión Lachixila, Santo Domingo Lutani, Santa
María Puxrnecatán, San Juan Taba, Santa María yahuive y
San Juan Yalalag. Muohas de estas doctrinas fueron aten-
di as inicialmente por ,los dominicos, tiempo después pasa-
ron ¿l clero [Link]
Las activid¿des evangelizadoras tenelieron a exterminar
la tradición religiosa indígena, en espeeial loo sacrificios
humanos y la idolatría, los [Link] estaban en cont¡¿ de la
justificación filosófica y rnoral ilel cristianismo. Los pueblos
oaxaqueñoc desarrcllaron ur:a religiosidad popular que dio
espareimieato a la actividad social. Esta religiosidad orsciló
mtre el catolicismo orLodoxo y Ia tradición religiosa foeal de
origen mesoarne¡icano. Los elementos paralelos ent¡e ambas
.. t-l
tl t-Wqrq
p.7-41.. Clr. Ricard Op. Cit- p. ttg.
Mé4gg,. A¡chivo Gene¡al de ü Nació;. Ia-bro úni"o de Conore_
gtrky :: El|: ^f . 6]!: 61 6\ 132_1 34, _1-87_1ás. ¡¡ ¿, llá." zlÉ_zó e,' itz,
1

"1 71' r' 46i v 5 r' 56-57' 62-63'


b1";.hIkfíf'#í. ífiIfft];-fu."ü3:
190 ANALES DE ANTROPOIOGÍA

religiones, en buena medida, pennitieron a los indígenas con-


tinuar con sus prácticas y creencine religiosas meacladas con
las de la fe católica. Las sernejanzas se asociaton, las dife-
¡encias tendieron a eli¡ninarse y se buscó la homogeneidad
en todos los aspectos de la cultura. Sin embargo' nunca se
logró eliminar la religiosidad de los pueblos indígenas, los
cuales han conservado su peculiaridad hasta nuestros dí46.
La obra de la Iglesia tuvo trascend€ncia en la cultura de
la soci,edad novohispana, el imp¿cto puede advertirse en la
arquitectura, la pintura y Ia escultura do la époea. No obs-
tante, Ia influencia más señalada fue en la educa,ción, la cual
abarcó a todos los grupos étnicos y sus diferentes e,str¿tos
socÍales. Algunas actividades creadas por los misioneros como
'la cría de l¿ grana, Ia seda y el ganado menor, el cultivo
de la seda o el trigo, así como la construcción de molinos de
harir.-a, fracasaron en breve fiempo, La cria de ganado me-
no¡ trashumante aún eubsiete en las mixtecas, sin embargo,
no se encuent¡a en rru]nos ds los indígenas. Las aeciones so-
ciales se vieron influidas por el espíritu de fraternitlail ce
munitaria del cristianismo, en especial: los hospitales, Ias
cajas de comunidad, las cofradías y herrnantlades con su,s
mayordomos, los cualas daban cohesión e identidad a los
pueblos indígenas.u

Ib s pr oc es o s,inqui'sít orinl'es
El monarca español t¡ató de disminuir la influencia de las
órdenes religiosas en el obispado de O¿xaca reemplazando
a tos frailes por cJérigm, subordinando a los dominicos al
Regro Patronato Indi¿no. Desde finalss del siglo xtfl se em-
pezaron ¿ quitar las principales doctrinas a los religiosos.
El conflicto religioso se desencadenó hasta 1627 en que se
[Link]ó a los dominicos subordinarse al obispo Barbolorné
de Bohorquez, Esfa disposición originó una disputa intetr-
mitente la cual duró hasta el sig:lo xrx. La eustitución fue
paulatina para no provocar teacciones violentas entre los
pueblos indlgenas, donde los frailes tenían arraigo y prefe-
renci¿ sobre los clérigos. En 1704 el virrey Duque de Al-
buquerque removié a los dsminios de diez doctrinas: Santa
1¿ José Mira¡da. V¿dÁ, @l,orlüLl u o,lbores ile la Inlependeneb, M6
xico, SEP. 1972 p. 83-98.
I,A RELIGIOSIDAD INDÍGENA 191

Cruz }lixtepec, Santa Ana Zegache, Ocotlán, Zaachllz' Tla.


listac, Huitzo, S¿n Francisco Caxonos, San Ildefonso Vill¿
Aita, Achiutla y Juxtlahuae¿. En ese tiempo había en el
obispado 282 ctrérigos y 60 curatos. En 1889 la provincia
de San Hipólito Martir quedó reducida a cuatro doctrinas:
Tlaxiaco, Y¿nhuitlán, Achi,utla y Coixllahuaca-Tepozco-
lula.s
A largo cle la Colonia l¿ ddolatría y 'la ürerejía fuercn
üo
perseguidas y severamenfo casligadas, su destrucción y ex-
terrninio fue una justifica,ción de la conquista y cotroniza-
ción hispanas. En el c',onflicto religiroso ambas se utilizaron
s¡¡¡s ¿¡gumentos de ineficiencia en ia evangelización rea-
lizada por los dominicos. La vigencia de la tradición reli-
giosa indígena fue un argumento sólido para aumentar eI
número do cuaratos en poder de los clérigos, err,prender
campañas de adoctrinamiento y castigo de la herejía. En
el siglc [Link] fue notabie la construcción de iglesias' ésta fue
uD reflejo de los esfuerzos para intensificar la evangeliza-
ción.
Los procesos inquisitoriaies nos permiten entender la im-
portancia que tenían las cuestiones religiosas, no sólo para
los indígenas, sino también para lo,s españoles, Lros fun-
darnentoe teológieos y legales apoy¿ron los procesoc coleo-
tivos contra indígenas. La Corona española nunc¿ dejó de
sxpresarss en términos rtre un colonialismo ehnoéntrico que
trató a toda costa de imponer las norrnas de cornportamien-
to de la cultur¿ occidental y erradicar las manifestaciones
indÍgenas incompatibles co'n el modelo tle vida eepa.ñol.
Sólo hasta mediados del siglo xvI erUlezó a consolidars€
el poder de las autoridades re¿les y eciesiásticas, se comenzó
a difundir el c¡istianismo y a tratar de er-ti,rpar l¿ tradi-
ción [Link] indígena. En octubre de 1544, la Inquisición
abrió un proceso en contra del cacique de Eclatongo, del
gobernador, los principales y s¿cerdotes indígenas, quienes
fueron oastigados, para ejempio en todo ei obispado, por loe
delitos de herejía, apostasía, idolatría y superstición. El
cacique fue enca¡celado en la ciudad de México en los sepa-
ros del Tribun¿{ de tr¿ Inquisieión, permaneció preso hasta
dieiembre cle 1546 en que su fiador se hizo cargo de á ofi-
18 cillow. Op. Cit., Lpéúdrcg ll-26.
192 ANATES DE ANTROPOITOGIA

ciaknente. El proceso q9 un buen eiemplo de las prácticae


y creencias religiosas de los indígpnas y zu s¿rrción.a

En el puebl,o de Etlatongo gue gs-la -Mix-beca' .mar-


tes a 14 ilias del mes de octubrs del año de 1544'..
Dijo que don Domingo cacique, dolr F-ra¡cisco Gober-
nador y don Juan que antes se decia Xrtstobal'.. (dll
poco temor de Dios Nuestro Señor y en gran menos-
los susodichos b¿u-
irecio de la. Ley [Link]élica, siendoparfe
tizados e de muchos años a esta doctrrnados en
las cos:rs de nuestra Santa Fe Católica por relig:¡osos
de la orden de Santo Domingo'.. los susodichos y cada
uno de ellos con ostinación diahilica e animo del rnis-
mo demonio. .. muchas veces han apoñtatado e al- pne-
sente apostatan... tenimdo casas o cuev&s de eülos y
su" Dadas v suardas, que edhan las fiestas de los di-
chos- ditnoriioJ e ofrécióndoles sacrificios de sang¡e de
sus mismas personas, cabellos, mantas, copal, plumas,
piedra,s y otrás cosas y en sus'dicha's fiestas han heoho
3us borrácheras e invocaciones públicas e ayunt"[Link]-
tos v en ellas han muerto muchas personas oscl¿voa
y mácehuales, ansi en las dichas fiestas del demonio'
óomo en las iruert¿s y enferrnedades que por alguno d.e
los de s'ug casas ale estos dichos han acanciilo¡ de todo
to .üfu tegolta muy gran daño... ¿ la colversión,-ansi
dol dicho pueblo de Anguitlan, como de t¡da la Mixte-
ca, porque-lm siendo cocno es, una de las cabeceras prrn-
cifaieis, otros pueblos de la comarca, con este mal
eismolo e doctrina se atreven a comeler e otros mu-
-
cLos pecados
-
y ofensas contra Dioe Nuestro Señor-'7
Fuéle pregr¡ntádo- [al papa Caxaa] dijo: qqe cu¿ndo
no llo¡¡la este testigo sacaba su ídolo y Io ponía del¿nte
de si con mucha réverencia, el cu¿l ídotro era de piedra
y luego esüe testigo ss ponía en cuclillas dela¡te del
ídolo y le ofrecía copal, pl-umas' €¿ngre y decrale que
se doliése, que los macehuales tenian han'lbre, q¡e pues
era dios del. agua, que lloviése, que él le prometía sacri-
ficarle: DaJo¡ñas, códornices, perms, papagayos do lm
gran¿deg y alguna persona... tomába agua en una jí-
cara y derramábala hacia arriba enci¡na de lo que tenía
ofrecido at íilolo y tomaba un¿ pelota cle esta -ti-erra,
que s€ llarná hule, que es de resina y goma de árboles
y la echaba en el suélo, que saltáse y después quemaba
ia dicha pelota y con aiuell¿ resina untaba ¿l demonio.
Y luego hecho su sacrificio, hacía llamar al cacique y
a, donir¿ncisco lara que tiajesen todas aquellas cosas

14 México. Archivo Gd€c.a¡ de la Nación. Ra'mo de Inry;iei¿ión,


164¿, a. 37, exp. 6 f. 1-30.
LA RELIGIOSIDAD INDIGENA 198

y a la persona que habían de sacrificar... se dba al


corro más alto que habÍa y llevába su ídolo y a la D€r-
sona que había de sacrificar; y ponía el ídólo en una
palLe,donde le pare_cÍa y delanie le daba humo y copal
y nabtaban con eI tdolo un rato y d€spués ponía ¿l mu_
chacho delante y lo sacrificaba... al- ¿lichó niño le s¿-
caba el co¡azón por el peoho y lo ponía ante el ídolo
y ansí estaba dos días o más tiempo, y después que-
maba_ el _corazón y la ceniza la tomábá y la ponía con
todo Io demás ofrecido al ídolo y lo hacía un envoito-
rio y 1o [Link]
En el obispado de Oaxaca al propagarse la evangeliza-
ción y extenderse la poJítica tributari¿ se originaron las
sublsvaciones de los zapotecos de LS47 y 15b0, así como la
de los mixes de 1570. En est¿s rebeliones apareciemn mo-
virnientos rnesiánicos que pretendían ¡estaur,¿r las condicio-
nes anteriores a la [Link] hispana,re SóIo hasta finales
del siglo xvr es cuando ocurren nurnexosos milagms cono
los de üa Sa,nta Cruz de Huatulco, Ja Virgen de la Soletta.d
y la Virgen de Juquila, los cuales ponen on evidencia la di-
fusión del cristia¡ísmo.
Los misioneros destruyeron multitud de santuarios. cr!
dices, joyas y repr',esentaciones de la,s deidades inrlíglnas.
Fray Francisco de Burgoa señala algunos casos notables
en San Juan Teticpac, Mitla, Teoüitlán, Zaachinz, San Dio-
nisio, Quijechapa, Quiegolani, Jalapa, Chaloatongo, Achiu-
tla y Yolomecatl, Los dominicos también castigaban sev+
rarnente a los indígenas, en el año de 1589 fray pedro Gue-
rrero aprehendió al cacique de Comaltepec, lo llevó a ViIa
Alta donde fue juzgado y castigado por I¿s autoridailes. En
Taaba consignó a los principales y nuevamente en Villa AIta
rn¿udó azotar a un fanáticq quien fingiéndose muertq iba
dejarse enterrar vivo para disfrutar del paraíso.r?
El 30 de noviembre cte 1539 fue quemado vivo por he-
reje el caciqus de Texcoco don Carlos Ometoehtzin, algo se-
mejante pasó al señor de Tehuantepec Cosijopii. Después
de ser bautizado se llamó don Juan Cortés, fue sorprendido
por fray Bernardo de Santa María como pontffice, hacien-
do ofrendas y sacrificios a sus antiguas ileidades. A pes,ar
L6 fbidem.
16. Bursoa- lI-747, Cfr. rL€ rebelidn de Te-
.hua¡lepec". -Op. Cít.,Mé\ico,
Tlalocan,
Guido Münch.
UNAM, 1981.
r?Bu¡go¿. Op. Cit. p, II-769.
194 ANAr,xs DE ANTRoPor,oGlA

de que él había sido generoso con los españoles en la cons-


trucción ile iglesias y conventos, fue consignado al Santo
Oficio. En México fuo sentenciado a perder sus pueblos,
rentas y el cargo de gobernador. En 1563, de regreso a
Oaxaca, murió en la villa de Nexapa. En un auto de fe fue-
ron sacrificatlos sew sacerdotes indígenas de Mitla' los cua-
les con anteriorid,ad habÍ¿n huido a refugiarse con sus üo'
ses aI palacio de Zaachila dond.e reinaba don Juan Cortés'l8
En 1653 Gonzalo de Balzalob're, cura del pueblo zapoteco
de San Miguel Sola, abrió un pmoeso de idolatría en contra
de numerrosos oficiales de república, saoerdotes y vecinos'
En su librp Relani1n otu"ténüco' de las id,olnf'rías, superstí- (k
ei,ones. 't)anfl,s obseramcio'nes d.e los i'núías d'el' obispado
Oonaóa, ptblioattro en 1656, y en los tomos 442, !+S y lfZ
del Ramó de Inquisición del Archivo General de la Nación
ile México, se encuentran registradas muctras de las pr4cti-
cas y ereencias religiosas tle los zapotecos del siglo xvlr' Los
docurnentos nos hablan tle los dioses, los sacerdotes y el ca-
lentlario ritual. De cómo éstos regian 7a vida de los indivi-
cluos en el nacimiento, el matrimonio, la vida diaria, las en-
f ermeilatles y la muerte. También de su influencia en
la
agricultura, la caza, la pesca y el comercio. Así mismo, de
su íntervención en múltiples asuntos como: augurlos' pre-
sagios, sueños, robos, pérclidas, catfutrofes, prisiones, la
construcción tle la c¿sa, manilar decir misa, dar limosna,
adquirir la riqueza o la fortuna. Los sacerdotes manejaban
con el calendario ritual el c¿non del culto, las ofrendas, los
sacrificios de animales, ayunos, pmitencias, promesas y
orá[Link] E[ ca endario ritual estab¿ dedicado a t'rec'e dio'
ses que presitlían los veinte días del mes, se repotía eíoli'
c¿rnüte.-tle tal forma que 10ñ 365 dlas del año sotrar siempre
estaban tleclicaclos a una deidatl buena, mala o indiferente'
Las festividades se ajustaban al ciclo anual de la natu¡a-
leza, con el fin cle propiciar su fecundidad. El año festivo
se organizaba m torrro a las principales actividades agríco-

ní"\:A*oF,J,;y"?tr!#:"%:";##!t',frr#.:,
,^i?yt"tr\#:#:;,ffi
sria- de F¡mento, 1888, p 13?.
19 Míguel S,¡¡T'Ós
HeiÍrich Berli¡. -Lae qjr¿ti'guas eteenci@8 En San Fla,nch' ol'qr
oop*1,'liZr¿áo.-ttiÁi""g., rs¡f. p. 12- Cfr, trr¡Éé Alcina
íñüi.i-i,áñii¿" T"p;r*;". Azw,ies de Anttopolosía, rx México' ITA
de la IINAM, 1972. P,9-43,
LA REI¡CIOSIDAD INDICENA 195

las, el ceremonial católico complernentaba el ritual tradicio_


nal. El calendario oficial cristi¿no no reEía del todo las ae.
tividades de los individuos,
A pesar de las disposiciones [Link] y las del Santo Ofi-
c¡q respecto a que no se castigara con rigor los delitos con-
tra la fe, entre los nuevos cristianos, se persiguió y ss cas-
tigó de manera inhum¿n¿ la idolatría. Dur¿nts el siglo xvru
se agudizó la intoüerancia religiosa y se acentuó la wange-
lización La represión fue más drástica, se trató de impo-
ner el catolicismo de manera más compulsiva. Los procesoo
lnquisitoriatres y las penas se tornaron más minuciosas. Las
evidencias oMenidas por la delación o por los rumores pú-
trlicos, originaban la delención de los [Link] por el
Santo Oficio. A los culpables se les intetvenían de inmedia-
to sus bienes y les eran confisc¿dos. Los incullmdos y los
testigos eran interrogados por un sacerdote y un escribana
Después del interrogatorio y el tormento so prnonunciaba la
formal sentencia sin la posibiüidad de defensa. Generalmen_
te, se hacía una ceremonia pública donde los acusados corn_
parecían, a la que también se le llamó auto de fe. Los cas_
tigog espirituales eran penitencias, ayunos, abstinencias y
[Link]. Lias penas corporales podían Ser üa nr¡ugr-
te, la flagelación, la cárcel y el exi¡io. Los penitentes sran
rnontacloe ra horcajadas en un burro, con una capucha en la
cabeza donde se inscribían los delitos. Los reos estaban so.
metidqs'al ridículo público; mientras eran co¡ducidos por
las calles, el ejecutor los azotaba con golpes de co¡rea. -En
todos los casos la inhabilitación fue automática para cual-
quier cargo público.¿o Los obispos, en algunos casos, ejer_
cieron el papel do inquisidores. Sin embargo, la Inquisición
[Link]" celos¿ de sus prerrogativas y atribíciones, no per-
mitió que se invadima su jurisdicción.
El 14 de septiembre del año de 1700, en el puebtro de San
Francisco Caxonos, el sacerilote inilígena o ,.maestro cle ido_
'I¿tría" Joeé Floleq hacía una creremonia ,colectil¡a con los
oficiales de república, los principales y gente de varios pue.
blos circunvecinos. El brujo celebraba los festejos por el
término do su cargo como mayordomo de su sanio pátrono
San José, el cual había estado desempeñanrlo durante un
año. En ,la reunión se elcontr¿ba invitaclos de los pue los
20 Turberville. Op Cit., p. E4-gO.
196 ANALES DE ANTROPOLOCfA

de San Mateo, Santo Domingo, San Pedrq San Pablo, Ya'


zache, Í alalag, San Miguel, Santa Lucía y el mismo S¿n
Franci,sco Caxonos.?¡
Lm fiscales inclígenas del pueblo ds San Fr¿ncisco Ca-
xonos, Juan Bautista y Jacinto de los Aaigeles, elr l¿s -vis-
peras de,ia festividad, por su colo cristiano,. habían dela-
[Link] ante los frailee de la iglesia, la celebr¿ción de l¿ ma-
yorclomía ido,látric¿. Los frailes, los fiscales indígenas, ias
autoridattes civiles y algunos vecinos sorprondieron en el
patio de la casa alel mayordomo, a una multitud de indíge'
nas e¡r la celeibración ritual. La mayoría huyeron dejando
abanilonailas l¿s ofren¿las. Los frailes encontraron un¿ cier-
va sacrificaila, aves degollaclas, papel de amate salpicado
con éangre, la re0resentación de la deidad principal cle los
zapotecoi de le sierra Yactao, diversas comidas v leb1dry'
Estos "instrumentos de i¿lolatría" fueron llevados a Ia igle'
sia y tlecomisailos' El resultado de tal rnedida origÍnó un
levantamiento general, conciuyó con el rescate violento de
las ofrenrlas y Ia captúra tle los fisc¿les i¡dígen¿s delatores'
En eI motín quemaron la casa de uno de los fiscale"s y agre-
dieron ferozmente a las autoridades civiles y religiosas es-
pañolas. Juan Bautista y Jacinto de los Angeles fueron en-
carcelatlos y azotatlos por las autoridades indígenas de San
Pedro. Posteriormente, los alcaldes, regidores y principales
de los diferentes luebloe, también sacerdotes indígenag que
ejercían los cargos civiles y religiosos, acordaron d¿r muer-
to a los delatores en el monte tle Yavesa. Los inilígenas Ni-
colás de Aquino y Francisco Lópw dec;ollaron a los fiscales,
bebieron su sangl€, dieron de comer sus coraz'ones a 1os pe-
rros y quenurron sus cuerpos.
Los frailes sospechando la muolte de los fiscales y por: el
ternor ile un leva,ntamie¡rto general de los pueblos rnaldaron
pedir auxilio a las autoriclades civiles de Villa Alta' Inte¡-
hnieron en los sucesos: el aguacil mayor del Tribunal de l¿
Inquisición, el a,lcalde nnayor de la mer¡ciona'da villa, aboga-
dos asesores re"sitlentes en Oaxaca y otras autoridadee civi
les y eelesiásticas. Se mandó notific¿r a las jurisdicciones
ds Tlacolula, Teotitlán, Ixtepeji y otras más, para que apor-
taran información y estuvieran aler-tas' Se ¡ecabaron nu-
el Gillow. Op. Cü., P. 177-786
I,A R¡LIGIOSIDAD INDÍGUNA 197

merosas inJormaciones üestimonia;les con vecinos indígenao


o español,es, El 17 ds octubre de 1700, ee comuaicó ¿l virrel¡
el asunto, el dict¿men del fiscal del rey mandó los despa-
chos nercesarios paru ia averiguación sumaria de seclición.
tumulto e idolatrÍa; se ordenó la prisión de los culpables y
el ernbargo de sus bie¡res. Se nonbró un intérprete de len-
guas zapot€ca y española, por medio del cual se notificó a
los indígenas del estado del proceso en su contr¿, compelién-
dolos nuevamente a entregar más ,,instrumentos de la ido-
latría". Se requirió Ia entrega del dios Yactao. Los rem
rindieron sus declaraciones en el momento de ser atormen-
tados. El saoerdote mayonrlromo José Flores, en el torrnento
reveló lo$ nombres do otros sacerdotes indígenas de los pue-
blos de Yazache, Santiago, Betalilaga, Yalalag, S¿n Mateo,
San Pablo y Santo [Link]
La defensa iegal de los reos se apoyó en la benignirlad
y moderación con que debía juzgarse a Ios i¡diw, por su
cor'üa capaeidad, mioeria e ignonancia" según las instruccie
nes de los morurrcas españoles, que en rcpetid¿s cédulas arn-
paraban la condición socíia,l de los indígenas. Sin embargq
la emtencia a la pena ordinaria de muerte a garrote fue
impuesta a quince de los indígenas complicadoe, en Ia cele-
bracirí,r¡ de la mayordomía idolátrica y eI crimen de ios fis-
[Link] católicos. Dos i¡dividuos fue¡on [Link] ¿ recibir
200 azotes y destierro por diea años de su jmrisdiceión. Otros
17 individuos, fueron condenarios a la pena ds muerte, pero
con dereeho a apelación, euya sentencia fin¿l desconocemos.
La sentenci¿ fue sjecuta¿la, Ios reos indígenas fueron dego-
llados y despedazados, expuestas sus partes, clavadas en
estacas en Ia plaza pública del pueblo de San Francisco Ca-
xonos y los caminos vecinales. Después de los acontecimien-
tos, se suscitó un alegato por el abogad.o alefensor, b¿r,[Link] en
tra f¿lta de apelación y ratificación de la sentencia Dor la
Sala del Crirnen ds la Re¿l Aurliencia. El juez eclesiástieo
de Oaxaca, pidió al virrey ordenara lo conveniente para los
cinco reog restantes de idolatría que tenía presos ersu Tri.
bunal de la Inquisición, cuya sentencira también desconoce-
mos. El alcalde mayor de Villa Alta, entre otras cle st¡s
disposiciones, pidió al virrey mandara honrar ¿ los hijos
de los fiscales católicos, para premiar su fidelidad ¿l cris_
n lbidptt" p. !45, 147.
198 ANAI,ES DE [Link]

tianismo, como ejemplo para todos los indígonas del obis-


pado de Oaxaca, dontle se consideraba generalizada la idola'
tría en todos los pueblos indígenas.
En 1702 tornó posesión el nuevo obispo de Oaxaca fray
Angel Maldonatlo, quien trató de crear nuevos curatos acu-
sando ¿ los dominicos do tener aba¡ldonada la zona. En 29
pueblos de la jurisdicción de San Francisco Caxonm, San
Juan Tepanzacualco, San Francisco L¿ Oya y San Ildefon-
so Villa AJta se recogieron los "instrume,ntos d'e idolatrla",
es decir, los testimonios de las prácticas y creencias reli-
giosas de los indígenas, donde se incluyen una serie de li-
brillos o calenilarios rituales de origen prehispánico. En el
Archivo General de Indias do Sevilla se encuentran estos
calendarios, los cuales contienen las trece¡as dedicadas a
los dioses, cuyo conocimiento sel"vía para regir las activid¿-
des cotidianas del indiüduo. Se inició un largo proceso en
contra de los maestros de iclolatría que por lo menos d,uró
hasta el año de 1712.8
En ta segunda mitad del siglo xrx el obispo de Oaxaca
Eulogio Gillo¡v, retomó el caso proponi,endo que ¿ loe már-
tires Juan Bautista y Jacintp de los Angeles descendientes
de los caciques de Caxonos, por su sacrificio en favor del
cristianismo, se le's canonizata para despertar el espíritu
católico, no sólo de los indígenas oaxaqueños, sino también
ttre la nación mexicana.2a

El, siste,ma ifu gabdetno indiema


Los procesos inquisitoriales abiertos en coatra de los in-
dígpnas de diferentes pueblos oxaqueños durante la Colonia,
contienen valiosos tlatos para el estudio de la organización
ceremonial y el sisterrna de globierno' El gobierno tradisio
nal inclígena se fusionó eon la república tle indios, el caci-
eazgo y la organización ce¡emonial cristiana. Los datoe
muestran la influencia trascendental de la religión en las
institucio,nes novohispanas. A pesar de la influencia coio-
23 José Alcina }'ranch.
"C¿ledda¡ios zapot€cos prchispinico€ 8€g1l¡
¿o"o--*t"s-áii iigl; XVi y XVII". Estudios ¡le ctrltwú n&hu'rtl' VL.
- -¿<
México, IIH de f¿ UNAM, 1966. p' 121.
éillow. Óp. Ci.t., p. 2zz-zz¿.- n¡ b iglesia de san [Link] Dios
en óir¡dad li Ou"ái se encuentla.n grandes cua-dros con ley€üdas
b
de los márLires de Caxo¡os.
LA RELICIOSIDAD INDÍGENA 199

nia,l existió una continuidad cultural de la tradición prehis-


pánica cuya vigencia es evidente hasta nuestros días, Las
autoridades virreinales no pudieron desarraigar del todo las
costumbres indígenas. En la organüación regional de pue-
blos existía un sistema de gobierno cívico-religioso Los
cargos civiJes de la república de indios que aparecen en loe
documentos son: gobernador, alcalde, regidoras, alguaciles
y topiles. Los cargos religioeos eran: f,iscal, cantor, teopan-
topil y mayordorno. Todos ellos, en su mayoría, estaban
ocupados por los descendientes de los caciques y principalee,
los cuales a su vez eran sacerdotes in:dígenas o maestros de
idolatría, como rlo señ¿lan ,las fuentes. Esto sistema de go.
bierno fue urro de loa rasgos caraclerísticos de lae comuni-
dades campesinas oaxaqueñas.
La organización político-religiosa no oólo funcionaba par,a
un pueblo en particular, sino para un gnupo de pueblos de
pequeñas regiones geográficas. Con esta organización no sig-
nificaba que existiera una dependencia entre los pueblos, cada
uno tenía sus propias autoridades en un escala ón de car-
gos anuales, donde todoe los individuos tenían derecho a par-
ticipar y ascender en los puestos. Sin embargo, Ia organi-
zación regional presurpone que existieron fuertes nexos de
integración sociopolítica mtre los pueblos.
En la época prehispr4nica el sistema de carg:os civiles y
religiosos te¡ía su mayor expresión en i¿ celebración de ri-
tuales colectivos. El gobierno indígena tuvo como base la
acumulación de bienes y prestación de servicios p¿ra estas
ceremoniag rituales, las cuales daban a los individuos mayor
rango y posición socia,l, La religión y la política no se en-
contraban desligadas, ambas fom¿ban un sistema de con-
trol social e idertidad. La mayordomía española englobó
este sistsma de cargos en la adm'inistración de bienes y servi
cios para la celebración del culto a las deidades cristianas.
Este nuevo sistsna alcanzó un profundo desarrollo mani-
fiesto hasta la fecha. La rnayordomía cumplió con la fun-
ción soci¿l de dar cohesión e identidad a eda barriq pueblo
o región, ¡eafirmando la estructura sociopolítica con la cele-
bración de fiestas.¿s
96 Pédro Ca¡rasco. "The civil-religiou$ hiera¡chy in mesoame¡ican
communities; prehispanich backgtound and colo¡ial development".
-reprint
-AnthropoLogi.s¿, 63. USA, 1961. (The bobbs merrio
Arh,erican
series in the Eocial s¿ienses. 28)-
200 ANALES DE ANTROPOI-OGÍ A

l-,a ma''ordomí¿, como hernos visto, no revistió form¿s


puramente cristianas, sng:lobó la fusión de ambas religio-
nes, incluyó numerosos elernentos de tradición prehispánica.
Los sacrificios de animaies, múltiples ofrendas peculiares en
oueva,s, montes, ríos o s¿ntuarios antiguos, así como el fes-
tejo so,cial fueron comunes y corrientes en el culto.
'La políti'ca española logró desvincular ias regiones in-
dígenas hasta convertir a cada pueblo en una unidatl ais-
[Link] desligada de los pueblos vecinos. A esto debe aumame
la política liberal del siglo xrx, Ia cual sornetió al indio al
Ídeal de iguaJdad jurídica, destruyendo las corporaciones
indlgenas, promoviendo su división y despojo de tie¡ras. En
la actualidad, a posar clo los ide¿Ies revolucion¿rios de igual-
darl jurírlica, restitución de ti,erras, educaclón laica, obliga-
toria y gratuita, las rivalidades entre los piueblos corcanos
so agudüan por la f¿r1ta de reeursos y autodeterrninación
iocal. Los pudb,los actua,les coüter:van ürdivildtralmente eI
sisterma de cargos [Link] y religiosos, lo obstante que la ma-
yordomía se encuentra desligada del gobierno munieipal. En
muchos pueblos las autoridades municipales hacen festejos
tr¿dicion¿,les en el desempeño de su cargo. Si'guen exiretien-
do fuer"tes reüaciones entre l¿s autoridades municipales, ma-
yordomors, sacerdotes indígenas o brujos y autoridades pa-
rroquia,les. El noxo entre 1o sagrado y lo profano se ha ve-
nido perp€tuando hasta ¡uestros días.
Actualrnente, la jerarquía político-religiosa es un punto
clave de los valores sociales, los cargos arin siguen siendo
sagrados y son vistos como fuente de prsstigio. Se dice que
las prácticas religiosas del ciclo anual y las relacio¡railas con
l,a viila de los individuos, fueron crea¿las por los antepasa-
dos. En consecue¡rcia, son sagradás. En algunos pueblos
oaxaqueños aún se sigue atribuyendo a los viejos mayordo-
mos o principales, pocler sobrenatural y sabiduría. Todavía
los funcionarios municipales actúan de manera coordinad'a
con ,Las autoritlades retigiosas conservando numer''osos ele-
¡nentos de l¿ tradición proh'ispánica y colonial' En muchos
puet os aún se destinan, de los biene,s comunales o ejidos,
de manera semejante a l¿ partcela, escolar, tierras para los
sa¡tos. Estas tierras se tr¿baj¿n de manera cooperativa,
o bien, con peones [Link] y eI usufructo es ailminis-
trado por l¿ sociedad tle cófrades para los feste,jos patronales.
LA RELIGIOSIDAD INDfGENA zOL

El control social fundanlentado en la religión, mantie-


no el respeto entre los individuos, conserv¿ una moral den-
tro del grupo y obliga a cumpl,ir con los patr"ones estat e-
cidos, Este contlol social tiende a m¿ntener formas de or-
ganización conounal donde colectj,v¿mente deben disfrutar-
se los bienes y servicios producldos por el grupo. Hace
unos 30 años todavía la Ju¡ta Parroquial sancionab¿ a im
delinouentes, los paseaban por el pueblo al toque de t¿mbor
para ridiculizarlos. Con dl impacto del moderni,smo las nor-
mas de comportamiento establecidas por este sistema de
control van p€,rdiendo eficacia. El gobierno religioso
'¡a poder, mantenía el contrdl esonómi¿o y moral
tuvo mucho
de la población, se orientaba hacia una política de convi-
vencia social e identitl¿d medi¿nte el corxumo ritusl de
bienes y la ayuda mutua. En muchas comunidades los in-
dígenas han [Link] desplazados en el poder político por los
megtizos ¿caudalados. Ilos indígpnas se han visto relega-
dos al gobierno religioso fundarnentado en un orden sobre-
natural, con esc¿sos recursog monetarios que prnovienen de
las limosnas. El poder oficial se ha enca"rninado al dominio
de los reoursos natu.¡ales y las prinripales actividades eco-
nómi,cas por un pequeño grupo de l¿ él,ite. En la mayoría
de los [Link] esta minoría se encuentr¿ ligada a la política
erberior que dictan los dirigentes de ios partidos ofici.¿les
de los grandes centros urbanoc. Es decir, el gobierno re-
ligioso se ha clesplazado del poder.
En las regiones de Oa:raca aún se conserva la costum-
bre cle que todo hombre debe servir ¿ los santos, haciendo
los festejos [Link] de la m¿yordomía. EI cargo de
mayordouno es voluntario y para solicitarlo se necesita cie¡-
ta riqueza para hacer la fiesta. La mayor'domía constituye
el eje de la organización ceremonia:I, cumple con un¿ fun-
ción cocial muy irnpo,rtante, en ella se realiza el consumo
ritual de excedentes. A c¿rnbio de los gastos se tiene corno
recompensa el prestigio social y numelosfft dones de las
aleidades como: bienestar, salud, buenas cosechas, longe-
viilad o feliz sol,uoión de pro,blen¿s cor¡cretos.
Las autoridades del gobierno parroquial son: presiden-
te, secletario, tesorer.o, vocales, fiscales, sacristanes, cantor,
rnúsicos, mayordomos, diputados, et)eÁleta, t¡dos ellos atien-
den los asuntos relacionados con Ia Iglesia. Cu¿ndo un in-
202 ANA],ES DE ANTRoPoI¡oGfA

divid¡e 6ggemteña un cargo ¿stiende al inmedi¿ta¡nente su-


perior del escalafón, Ultima,mentq las reg:las ya no se ob-
servan de manera rígida, se puede subir a los altos puestos
sin haber estado en los anteriores. Esta situación se debe
a quo el ceremonial va perdiendo importancia por el des-
arrollo de las relaciones socialles de tipo individualista y
competitivo. En otros casos a la misenia. En los pueblos
pobres los mayordomos 6on esca,¡ros por el elevado costo de
la vid,a, 'las fiestas significan un gran desembotrso. Patro-
cinar fiestás va perdiendo importancia, alrora el prestigio
deriva del poder adquisitivo y de poseer bienes materiatres
que simbolizan la riqueza. Con ante¡ioridad: se creía que
el indÍvidualismo ss encontraba sancionado por ,las deida-
des, los antepasados o los br"ujos, quienes regul¿ban la con
ducta del individuo mediante el envío de enfermed¿des o
desgracias. A:hora este punto de vista está carnbiando. Sin
ernbargo, en donde aún prevaleco la tr¿dición las fiestas
son grandiosas. Los presidentes munioipales se hacen m¿-
yordomos de un santo para tener mayor popularidad. Así
mismo, los brujos, como en antaño, hacm grandes mayor-
domías par.a elevar su Frestigio.¿o
E¡ pocos lugares de México se hacen celebraciones tan
fastuosas oorno úas de Juchitan y Tbtruantepec. En ellas
e:<iste una organüación cornpleja, para integrar un sistema
de cargo,s honoríficos con funciones cívico-rituales, en cad¿
barrio de la ciudad. A la cabeza se encuentran los socios
rtre Ia cofradla del santo, es decir, loc antiguos principales,
tienen a su cargo las siguientes activitlades: recolectar fon-
dos, prestar dinero a.l Éditq hacer las invitaciones, elegir
a los mayordomos, labrar las velas y hacer todo lo relacio-
nado con el festejo, Estos integran el consejo de arcianos
o eonsejo do auaru,s, autoridades pasadas de los ba¡rios.
Anualmente, el día primero del año, se elige un Íun1ur,, Ee
instal¿ de manera solemns pre-sentándolo oficialmente a las
autoridades municipales y eclesíásticas, quienes le otorgan
el no¡nbramieato, El mnrut", literalmente "el que tiene el
poder en manos", es la autoridad máxima d,e la ciudad,
'las
es el intemedi¿rio de la iglesia y el municipio, dirimen
disputas, ofrecen consejos y dan soluciones a los problemas
,6 Guido Müncü. El Istuno Varatn&o,no. Méxicq IIA de la UNAM,
1981. p. 138-149.
I,]I 8T][Link] TNDTGENA 208

sociá,]€[Link] Antig,uarnentq contaba el ouatul con un grupo


de adole,seentes varones ll¿rmado rondn, el cual hacía guar-
dr,as en la iglesia por la noche y prestaba algunos servicios
para gu¿rdar el orilen, También, le ¿yudaba un grupo de
niños a [a limpieza y cuidado del templo, así como a ]a re-
colwción de ofrendas. I"a esposa del atmna tiene un pap'el
muy irnportante en las actividads ferneninas. El nunnn
eliga al guzana, o "el que sifl¡e con las manos", es el encar-
gado do atender a Jros invitados, especialmente a los prin-
cipales, su papel ritual es bendecir la fiesta, rezar por Ia
fertilidad y pedir por todos lo,s del pueblo. Generatmente
son viudas, hacen las peti,ciones de mano de las novias o
acorsejan a los matrirnonios desavenidos. Fil ch.t'gola, o "el
predieador", es el jefe cle cada barrio, represe¡rtante del
üun/nn, w el conciliador de cualquier problema antes de re-
currir a las autoridades municipales. Para la mayordo-
mía, o servicio social, se €Booge un matrimonio desta¿ado
que previamenüe üo solicite, organiza las actividades del cul-
to duramte el año y administra los bienes del santo: üi6-
rras, anirnales, árboles o capital en el banco. Los mayor-
domos pueden ser profesionistas acomodados, residentes en
las ciud¿des de Méxi,co, Coatzacoalcos, Minatitlán o Salina
Cruz. La, ernigración no rolnp€ con la tradición cultural
de los za,potecoB del Istmo, se mantienen relaciones con eI
lugar de origen. I-ras coloniae de inmigrantes celebran sus
"velas" eon el esplendor de Juchitán o Tehuantepec, pro-
pagan entre otros grrrpos cl,e pobl¿ción los rasgos de su cul-
tura. El importante papel de la mqjer en la organización
social, deriva de su actividad en el cotnercio, alin conserva
su posición directiva dentro de la familia, el barrio o pue-
blo. Por io general, las mayordomas son duefias de impor-
tantes negocios, muchas de eltras atribuyen su riqueza a la
eelebración de ma,yordomfas.
lfasta hace algunos años exj,stía el cargo de caporuú,
ayudaba al mayordomo en la admi¡ristración de bienes del
santo y la organización de lm se¡vieio , Aho¡a se ha sr¡s-
tituido po¡ los cargos de at'pi'td,n y cq,pi,to,nt, niños o ado-
s? Nicolás Vichido Rito y Anastasio Castillejos Chiñas. "Alg!¡ros
Dersonajes significa,tivoa e¡ las tradiciones zapot4caE de los bar¡ios de
Tehuaniepec,- Oax." Fi,estos tradiciolútlas ilei Istmo ile Iehatantepe*,
Ooe@. M&ico, FONADAN, 1980. s.p.
204 ANALES DE ANTnOPOI/0GÍA

loscentes qu€ encabezan las prnocesiones o desfiles oon eus


estandartes, para llevar las velas al templo. En el caso de
Ias señoritas, es un rito de iniciación a, Ia edad propia p¿ra
el casamiento. A todo el festejo se le llama "velas", se,ini-
ci,a con la llevada de ias velas al templo por ia tarde, sigue
en baile en 'la noshe don:rtre se anuncia al nuevo ma¡¡ordo-
mo, en la mañ¿na se hace una misa solemne, después todos
van a desayarnar a casr¡, del mayordorno y finalmente se
hace la regada rle la fruta o regalos, en el desfile por Ia
tarde. A la celebración de las fie$tas antecede¡r las c¿Ien-
das, dondo se hacen procesiones cdn bandas de m,úsica por
las pri'ncipales calles del pueblo para anunciar la proxim"i-
dad del festejo del santo patrón, Tdnbién, se queman her-
mosos castiülos de color€s y se hace baiJe en la plaza del
pueblo o barrio de la ciudad. Los mayordomos haeen co-
midas con música e,n las [Link], antovísperas, vísperas,
el día de la fiesta y el de la lavada de la olla, Nuevarnente,
se empieze ¿ renovar la tr¿diciórn de tocar músiea tradicio-
nal con tambor, flauta, ast¿s de venado y conchas de tor-
tuga con un profundo sig?ific¿do ritual de renova¿ión de
la natu¡aleza y [Link] de la fertilidad. Los trece
ba¡¡ios de la ciudaLd de Tehuantepec y su celebración du-
rants el año nos reouerdan a los trecs diorses que regían el
calendario zapoteco en eI pasado, como 1o señala Balsalobre.
En el transcurso de cuatrocientos años se han ineor¡ro-
rado numerosos elementos europeos a la tradioión indíg+
na, otros propios de ella se han perdidq pero aún subsis-
tel irnportantes aspectos culturales de la tradición meso-
¿rnericana. Hay una evidencia clara de 1¿ continuidad cul-
tural, los cambio's causadoe por l¿. Conquista, la Colonia,
la Independencia, eI Porfiriato y la Revolución no han im-
pedido que muchos aspectos de la cultur¿ indígena hayan
persistido hasta nuestros días y se pr$yectsn al patrünonio
cultural del futuro.

SIÍMM¡.BIir

The pFocess of missio¡ization suposedly so,Bght to elimin¿t€


¡ativé traditions especially human s¿crifice a¡d
religious traditions
n¿tivé relicious
idolatry. Inquisitior¡
Inguisitio¡lr
-{ne
procedings
procer show much about religious
p¡¿¡tiés in tbe colonial period.
practiies in Inili¿n govements
perio4. Inü¿n g-ovements levolved
áround ritual orga¡izatioD ion ettd sought to m¿ln-
conBaiously sought
an¿l consaiously
commu¡ities with co-
tai!¡ cultural pattens th¿t provid€d col¡munitieB
LA RELIGIOSIDAD INDfGENA 205

hesion anil an identity. Duriug the four hu¡d¡ed years since


t¡e conquest t¡ere ha,ve been numerous surope¿-n elements
incorpqratcd into indigernous traditions a¡d m¿ny ot¡er ele.
ments have been lost, yel t¡ere remai¡r n¡¡me¡ous significant
¿spects of mesoame¡ican traditiod, Thele ig clear evidence
of a coa¡tinuity t¡at has not been impeded by imposed cha¡ges
in iaügenous cültural t!áditions cha¡¿cteristic of Meso.
an€ricar

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