Código Ético Mundial para el Turismo
"El turismo es un auténtico motor de solidaridad y desarrollo.
Aprovechemos plenamente su poder para unir a las personas y las
comunidades, respetando el Código Ético Mundial para el Turismo. De este
modo, el turismo puede seguir ofreciendo mejores oportunidades y un
desarrollo sostenible a millones de personas en todo el mundo."
Zurab Pololikashvili,
Secretario General de ONU Turismo,
Agosto 2020
Como marco de referencia fundamental para el turismo responsable y
sostenible, el Código Ético Mundial para el Turismo (GCET) es un conjunto de
principios generales que tienen el propósito de guiar a los actores clave del
desarrollo turístico. Dirigido a gobiernos, sector turístico, comunidades y
turistas, su aspiración es ayudar a maximizar los beneficios del sector
reduciendo al mínimo el posible impacto negativo de este en el medio
ambiente, el patrimonio cultural y las sociedades del planeta.
Adoptado en 1999 por la Asamblea General de ONU Turismo, su
reconocimiento por parte de las Naciones Unidas dos años después alentó
expresamente a ONU Turismo a promover un seguimiento efectivo de sus
disposiciones. Aunque el Código no es jurídicamente vinculante, incluye un
mecanismo voluntario de aplicación, mediante el reconocimiento del papel del
Comité Mundial de Ética del Turismo (CMET), al que los interesados pueden
remitir asuntos relativos a la aplicación e interpretación del documento.
Los 10 principios del Código cubren ampliamente los componentes
económico, social, cultural y medioambiental de los viajes y el turismo.
Artículo 1.
Contribución del turismo al entendimiento y al respeto mutuos entre
hombres y sociedades
Tourism's contribution to mutual understanding and respect between
peoples and societies1. La comprensión y la promoción de los valores éticos
comunes de la humanidad, en un espíritu de tolerancia y respeto de la
diversidad de las creencias religiosas, filosóficas y morales son, a la vez,
fundamento y consecuencia de un turismo responsable. Los agentes del
desarrollo turístico y los propios turistas prestarán atención a las tradiciones y
prácticas sociales y culturales de todos los pueblos, incluso a las de las
minorías nacionales y de las poblaciones autóctonas, y reconocerán su
riqueza.
2. Las actividades turísticas se organizarán en armonía con las
peculiaridades y tradiciones de las regiones y países receptores, y con respeto
a sus leyes y costumbres.
3. Tanto las comunidades receptoras como los agentes profesionales
locales habrán de aprender a conocer y a respetar a los turistas que los visitan,
y a informarse sobre su forma de vida, sus gustos y sus expectativas. La
educación y la formación que se impartan a los profesionales contribuirán a un
recibimiento hospitalario de los turistas.
4. Las autoridades públicas tienen la misión de asegurar la protección de
los turistas y visitantes y de sus bienes. En ese cometido, prestarán especial
atención a la seguridad de los turistas extranjeros, por su particular
vulnerabilidad. Con ese fin, facilitarán el establecimiento de medios de
información, prevención, protección, seguro y asistencia específicos que
correspondan a sus necesidades. Los atentados, agresiones, secuestros o
amenazas dirigidos contra turistas o trabajadores del sector turístico, así como
la destrucción intencionada de instalaciones turísticas o de elementos del
patrimonio cultural o natural, de conformidad con la legislación nacional
respectiva deben condenarse y reprimirse con severidad.
5. En sus desplazamientos, los turistas y visitantes evitarán todo acto
criminal o considerado delictivo por las leyes del país que visiten, y cualquier
comportamiento que pueda resultar chocante o hiriente para la población local,
o dañar el entorno del lugar. Se abstendrán de cualquier tipo de tráfico de
drogas, armas, antigüedades, especies protegidas, y productos y sustancias
peligrosos o prohibidos por las reglamentaciones nacionales.;
6. Los turistas y visitantes tienen la responsabilidad de recabar
información, desde antes de su salida, sobre las características del país que se
dispongan a visitar. Asimismo, serán conscientes de los riesgos de salud y
seguridad inherentes a todo desplazamiento fuera de su entorno habitual, y se
comportarán de modo que minimicen esos riesgos.
Artículo 2.
El turismo, instrumento de desarro llo personal y colectivo
Tourism as a vehicle for individual and collective fulfilment1. T El turismo,
que es una actividad generalmente asociada al descanso, a la diversión, al
deporte y al acceso a la cultura y a la naturaleza, debe concebirse y practicarse
como un medio privilegiado de desarrollo individual y colectivo. Si se lleva a
cabo con la apertura de espíritu necesaria, es un factor insustituible de
autoeducación, tolerancia mutua y aprendizaje de las legítimas diferencias
entre pueblos y culturas y de su diversidad.
2. Las actividades turísticas respetarán la igualdad de hombres y
mujeres. Asimismo, se encaminarán a promover los derechos humanos y, en
particular, los derechos específicos de los grupos de población más
vulnerables, especialmente los niños, las personas mayores y minusválidas, las
minorías étnicas y los pueblos autóctonos.
3. La explotación de seres humanos, en cualquiera de sus formas,
especialmente la sexual, y en particular cuando afecta a los niños, vulnera los
objetivos fundamentales del turismo y constituye una negación de su esencia.
Por lo tanto, conforme al derecho internacional, debe combatirse sin reservas
con la cooperación de todos los Estados interesados, y sancionarse con rigor
en las legislaciones nacionales de los países visitados y de los países de los
autores de esos actos, incluso cuando se hayan cometido en el extranjero.
4. Los desplazamientos por motivos de religión, salud, educación e
intercambio cultural o lingüístico constituyen formas particularmente
interesantes de turismo, y merecen fomentarse.
5. Se favorecerá la introducción en los programas de estudios de la
enseñanza del valor de los intercambios turísticos, de sus beneficios
económicos, sociales y culturales, y también de sus riesgos.
Artículo 3.
El turismo, factor de desarrollo sostenible
Tourism, a factor of sustainable development1. Todos los agentes del
desarrollo turístico tienen el deber de salvaguardar el medio ambiente y los
recursos naturales, en la perspectiva de un crecimiento económico saneado,
constante y sostenible, que sea capaz de satisfacer equitativamente las
necesidades y aspiraciones de las generaciones presentes y futuras.
2. Las autoridades públicas nacionales, regionales y locales favorecerán
e incentivarán todas las modalidades de desarrollo turístico que permitan
ahorrar recursos naturales escasos y valiosos, en particular el agua y la
energía, y evitar en lo posible la producción de desechos.
3. Se procurará distribuir en el tiempo y en el espacio los movimientos de
turistas y visitantes, en particular por medio de las vacaciones pagadas y de las
vacaciones escolares, y equilibrar mejor la frecuentación, con el fin de reducir
la presión que ejerce la actividad turística en el medio ambiente y de aumentar
sus efectos beneficiosos en el sector turístico y en la economía local.
4. Se concebirá la infraestructura y se programarán las actividades
turísticas de forma que se proteja el patrimonio natural que constituyen los
ecosistemas y la diversidad biológica, y que se preserven las especies en
peligro de la fauna y de la flora silvestre. Los agentes del desarrollo turístico, y
en particular los profesionales del sector, deben admitir que se impongan
limitaciones a sus actividades cuando éstas se ejerzan en espacios
particularmente vulnerables: regiones desérticas, polares o de alta montaña,
litorales, selvas tropicales o zonas húmedas, que sean idóneos para la creación
de parques naturales o reservas protegidas.
5. El turismo de naturaleza y el ecoturismo se reconocen como formas
de turismo particularmente enriquecedoras y valorizadoras, siempre que
respeten el patrimonio natural y la población local y se ajusten a la capacidad
de ocupación de los lugares turísticos.
Artículo 4.
El turismo, factor de aprovechamiento y enriquecimiento del patrimonio
cultural de la humanidad
Tourism, a user of the cultural heritage of mankind and contributor to its
enhancement1. Los recursos turísticos pertenecen al patrimonio común de la
humanidad. Las comunidades en cuyo territorio se encuentran tienen con
respecto a ellos derechos y obligaciones particulares.
2. Las políticas y actividades turísticas se llevarán a cabo con respeto al
patrimonio artístico, arqueológico y cultural, que deben proteger y transmitir a
las generaciones futuras. Se concederá particular atención a la protección y a
la rehabilitación de los monumentos, santuarios y museos, así como de los
lugares de interés histórico o arqueológico, que deben estar ampliamente
abiertos a la frecuentación turística. Se fomentará el acceso del público a los
bienes y monumentos culturales de propiedad privada con todo respeto a los
derechos de sus propietarios, así como a los edificios religiosos sin perjuicio de
las necesidades del culto.
3. Los recursos procedentes de la frecuentación de los sitios y
monumentos de interés cultural habrían de asignarse preferentemente, al
menos en parte, al mantenimiento, a la protección, a la mejora y al
enriquecimiento de ese patrimonio.
4. La actividad turística se organizará de modo que permita la
supervivencia y el florecimiento de la producción cultural y artesanal tradicional,
así como del folklore, y que no conduzca a su estandarización y
empobrecimiento.
Artículo 5.
El turismo, actividad beneficiosa para los países y las comunidades de
destino
Tourism, a beneficial activity for host countries and communities1. Las
poblaciones y comunidades locales se asociarán a las actividades turísticas y
tendrán una participación equitativa en los beneficios económicos, sociales y
culturales que reporten, especialmente en la creación directa e indirecta de
empleo a que den lugar.
2. Las políticas turísticas se organizarán de modo que contribuyan a
mejorar el nivel de vida de la población de las regiones visitadas y respondan a
sus necesidades. La concepción urbanística y arquitectónica y el modo de
explotación de las estaciones y de los medios de alojamiento turístico tenderán
a su óptima integración en el tejido económico y social local. En igualdad de
competencia, se dará prioridad a la contratación de personal local.
3. Se prestará particular atención a los problemas específicos de las
zonas litorales y de los territorios insulares, así como de las frágiles zonas
rurales y de montaña, donde el turismo representa con frecuencia una de las
escasas oportunidades de desarrollo frente al declive de las actividades
económicas tradicionales.
4. De conformidad con la normativa establecida por las autoridades
públicas, los profesionales del turismo, y en particular los inversores, llevarán a
cabo estudios de impacto de sus proyectos de desarrollo en el entorno y en los
medios naturales. Asimismo, facilitarán con la máxima transparencia y la
objetividad pertiniente toda la información relativa a sus programas futuros y a
sus consecuencias previsibles, y favorecerán el diálogo sobre su contenido con
las poblaciones interesadas.
Artículo 6.
Obligaciones de los agentes del de sarrollo turístico
Obligations of stakeholders in tourism development1. Los agentes
profesionales del turismo tienen obligación de facilitar a los turistas una
información objetiva y veraz sobre los lugares de destino y sobre las
condiciones de viaje, recepción y estancia. Además, asegurarán la absoluta
transparencia de las cláusulas de los contratos que propongan a sus clientes,
tanto en lo relativo a la naturaleza, al precio y a la calidad de las prestaciones
que se comprometen a facilitar como a las compensaciones financieras que les
incumban en caso de ruptura unilateral de dichos contratos por su parte.
2. En lo que de ellos dependa, y en cooperación con las autoridades
públicas, los profesionales del turismo velarán por la seguridad, la prevención
de accidentes, la protección sanitaria y la higiene alimentaria de quienes
recurran a sus servicios. Se preocuparán por la existencia de sistemas de
seguros y de asistencia adecuados. Asimismo, asumirán la obligación de rendir
cuentas, conforme a las modalidades que dispongan las reglamentaciones
nacionales y, cuando corresponda, la de abonar una indemnización equitativa
en caso de incumplimiento de sus obligaciones contractuales.
3. En cuanto de ellos dependa, los profesionales del turismo contribuirán
al pleno desarrollo cultural y espiritual de los turistas y permitirán el ejercicio de
sus prácticas religiosas durante los desplazamientos.
4. En coordinación con los profesionales interesados y sus asociaciones,
las autoridades públicas de los Estados de origen y de los países de destino
velarán por el establecimiento de los mecanismos necesarios para la
repatriación de los turistas en caso de incumplimiento de las empresas
organizadoras de sus viajes.
5. Los Gobiernos tienen el derecho –y el deber–, especialmente en
casos de crisis, de informar a sus ciudadanos de las condiciones difíciles, o
incluso de los peligros con los que puedan encontrarse con ocasión de sus
desplazamientos al extranjero. Sin embargo, les incumbe facilitar esas
informaciones sin perjudicar de forma injustificada ni exagerada el sector
turístico de los países receptores y los intereses de sus propios operadores. El
contenido de las advertencias eventuales habrá, por tanto, de discutirse
previamente con las autoridades de los países de destino y con los
profesionales interesados. Las recomendaciones que se formulen guardarán
estricta proporción con la gravedad de las situaciones reales y se limitarán a las
zonas geográficas donde se haya comprobado la situación de inseguridad.
Esas recomendaciones se atenuarán o anularán en cuanto lo permita la vuelta
a la normalidad.
6. La prensa, y en particular la prensa especializada en turismo, y los
demás medios de comunicación, incluidos los modernos medios de
comunicación electrónica, difundirán una información veraz y equilibrada sobre
los acontecimientos y las situaciones que puedan influir en la frecuentación
turística. Asimismo, tendrán el cometido de facilitar indicaciones precisas y
fiables a los consumidores de servicios turísticos. Para ese fin, se desarrollarán
y se emplearán las nuevas tecnologías de comunicación y comercio electrónico
que, al igual que la prensa y los demás medios de comunicación, no habrán de
facilitar en modo alguno el turismo sexual.
Artículo 7.
Derecho al turismo
Right to tourism1. La posibilidad de acceso directo y personal al
descubrimiento de las riquezas de nuestro mundo constituirá un derecho
abierto por igual a todos los habitantes de nuestro planeta. La participación
cada vez más difundida en el turismo nacional e internacional debe entenderse
como una de las mejores expresiones posibles del continuo crecimiento del
tiempo libre, y no se le opondrá obstáculo ninguno.
2. El derecho al turismo para todos debe entenderse como consecuencia
del derecho al descanso y al ocio, y en particular a la limitación razonable de la
duración del trabajo y a las vacaciones pagadas periódicas, que se garantiza
en el artículo 24 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en el
artículo 7.d del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales.
3. Con el apoyo de las autoridades públicas, se desarrollará el turismo
social, en particular el turismo asociativo, que permite el acceso de la mayoría
de los ciudadanos al ocio, a los viajes y a las vacaciones.
4. Se fomentará y se facilitará el turismo de las familias, de los jóvenes y
de los estudiantes, de las personas mayores y de las que padecen minusvalías.
Artículo 8.
Libertad de desplazamiento turístico
Liberty of tourist movements1. Con arreglo al derecho internacional y a
las leyes nacionales, los turistas y visitantes se beneficiarán de la libertad de
circular por el interior de sus países y de un Estado a otro, de conformidad con
el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y podrán
acceder a las zonas de tránsito y estancia, así como a los sitios turísticos y
culturales sin formalidades exageradas ni discriminaciones.
2. Se reconoce a los turistas y visitantes la facultad de utilizar todos los
medios de comunicación disponibles, interiores y exteriores. Se beneficiarán de
un acceso rápido y fácil a los servicios administrativos, judiciales y sanitarios
locales, y podrán ponerse libremente en contacto con las autoridades
consulares del país del que sean ciudadanos conforme a los convenios
diplomáticos vigentes.
3. Los turistas y visitantes gozarán de los mismos derechos que los
ciudadanos del país que visiten en cuanto a la confidencialidad de los datos
sobre su persona, en particular cuando esa información se almacene en
soporte electrónico.
4. Los procedimientos administrativos de paso de las fronteras
establecidos por los Estados o por acuerdos internacionales, como los visados,
y las formalidades sanitarias y aduaneras se adaptarán para facilitar al máximo
la libertad de los viajes y el acceso de la mayoría de las personas al turismo
internacional. Se fomentarán los acuerdos entre grupos de países para
armonizar y simplificar esos procedimientos. Los impuestos y gravámenes
específicos que penalicen el sector turístico y mermen su competitividad
habrán de eliminarse o corregirse progresivamente.
5. Siempre que lo permita la situación económica de los países de los
que procedan, los viajeros podrán disponer de las asignaciones de divisas
convertibles que necesiten para sus desplazamientos.
Artículo 9.
Derechos de los trabajadores y de los empresarios del sector turístico
Rights of the workers and entrepreneurs in the tourism industry1. Bajo la
supervisión de las administraciones de sus Estados de origen y de los países
de destino, se garantizarán especialmente los derechos fundamentales de los
trabajadores asalariados y autónomos del sector turístico y de las actividades
conexas, habida cuenta de las limitaciones específicas vinculadas a la
estacionalidad de su actividad, a la dimensión global de su sector y a la
flexibilidad que suele imponer la naturaleza de su trabajo.
2. Los trabajadores asalariados y autónomos del sector turístico y de las
actividades conexas tienen el derecho y el deber de adquirir una formación
inicial y continua adecuada. Se les asegurará una protección social suficiente y
se limitará en todo lo posible la precariedad de su empleo. Se propondrá un
estatuto particular a los trabajadores estacionales del sector, especialmente en
lo que respecta a su protección social.
3. Siempre que demuestre poseer las disposiciones y calificaciones
necesarias, se reconocerá a toda persona física y jurídica el derecho a ejercer
una actividad profesional en el ámbito del turismo, de conformidad con la
legislación nacional vigente. Se reconocerá a los empresarios y a los
inversores –especialmente en el ámbito de la pequeña y mediana empresa– el
libre acceso al sector turístico con el mínimo de restricciones legales o
administrativas.
4. Los intercambios de experiencia que se ofrezcan a los directivos y
otros trabajadores de distintos países, sean o no asalariados, contribuyen a la
expansión del sector turístico mundial. Por ese motivo, se facilitarán en todo lo
posible, de conformidad con las legislaciones nacionales y las convenciones
internacionales aplicables.
5. Las empresas multinacionales del sector turístico, factor insustituible
de solidaridad en el desarrollo y de dinamismo en los intercambios
internacionales, no abusarán de la posición dominante que puedan ocupar.
Evitarán convertirse en transmisoras de modelos culturales y sociales que se
impongan artificialmente a las comunidades receptoras. A cambio de la libertad
de inversión y operación comercial que se les debe reconocer plenamente,
habrán de comprometerse con el desarrollo local evitando que una repatriación
excesiva de sus beneficios o la inducción de importaciones puedan reducir la
contribución que aporten a las economías en las que estén implantadas.
6. La colaboración y el establecimiento de relaciones equilibradas entre
empresas de los países emisores y receptores contribuyen al desarrollo
sostenible del turismo y a una repartición equitativa de los beneficios de su
crecimiento.
Artículo 10.
Aplicación de los principios del Código Ético Mundial para el Turismo
Implementation of the principles of the Global Code of Ethics for
Tourism1. Los agentes públicos y privados del desarrollo turístico cooperarán
en la aplicación de los presentes principios y controlarán su práctica efectiva.
2. Los agentes del desarrollo turístico reconocerán el papel de los
organismos internacionales, en primer lugar el de ONU Turismo, y de las
organizaciones no gubernamentales competentes en los campos de la
promoción y del desarrollo del turismo, de la protección de los derechos
humanos, del medio ambiente y de la salud, con arreglo a los principios
generales del derecho internacional.
3. Los mismos agentes manifiestan su intención de someter los litigios
relativos a la aplicación o a la interpretación del Código Ético Mundial para el
Turismo a un tercer organismo imparcial, denominado Comité Mundial de Ética
del Turismo, con fines de conciliación.