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CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO
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CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO
El marco teórico del presente estudio se desarrollará haciendo una
indagación de teorías, de criterios derivados de juristas y expertos en el
área, con la finalidad de confrontar estudios de doctrina y presentar las
bases teóricas sobre la categoría objeto de investigación, la aplicación
del principio de oportunidad en los delitos graves dentro del proceso
penal venezolano; del mismo modo se señala y da significado a lo
expuesto, a través del sistema de categoría construido al efecto.
1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN
Los antecedentes son indagaciones previas que sustentan una
investigación, tratan sobre el mismo problema o se relaciona con el estudio
que se realiza, sirviendo de guía, permitiendo hacer comparaciones y tener
ideas sobre cómo se trató el problema en esas investigaciones; en ese
sentido, los antecedentes en este caso están representados por trabajos de
grado, artículos y otros estudios realizados con anterioridad por expertos en
el área investigada sobre el objetivo de la investigación la aplicación del
principio de oportunidad en los delitos graves dentro del proceso penal
venezolano.
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Dentro de los estudios consultados, se destaca la investigación
presentada por, Loyo (2005), quien presentó una investigación titulada
“Alternativas a la prosecución del proceso”, en la Universidad Fermín
Toro, para optar el título de abogado.
La investigación tuvo como objetivo general, determinar y analizar las
medidas alternativas a la prosecución del proceso, dentro de las cuales
se encuentra el tema de estudio, este estudio se vio fundamentado en
fuentes legales; Código Orgánico Procesal Penal (2012), Código Penal
(2005), Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), y
doctrina; Manual de Derecho Procesal Penal (2000).
Al efecto de la investigación se utilizó el tipo de investigación
documental, y tomando en consideración que la población de este
estudio fue de carácter documental, y se encontró comprendida por
documentos legales, leyes y códigos, también se abordó la técnica de
recolección de datos que fue la revisión bibliográfica-documental sobre
textos y jurisprudencias relativas a la materia. La validez del instrumento
se efectuó por los facilitadores miembros del comité académico de
investigación de la escuela de derecho de la facultad de ciencias
políticas y jurídicas.
Se evidenció como resultado de la investigación que en Venezuela,
desde la entrada en vigencia de las alternativas para la prosecución del
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proceso, permitió descongestionar en gran proporción la actividad
procesal de los Tribunales de Justicia, permitiéndose con ello que los
funcionarios judiciales hayan volcado sus esfuerzos en casos que se
amerita la tutela judicial como mediadora de conflictos por tratarse de
delitos que no encuadraban en los supuestos de procedencia de los
acuerdos reparatorios; así como tampoco en los casos de suspensión
condicional del proceso.
Adicionalmente se comprobó que por ser de carácter enjuiciable, por
su entidad, magnitud del daño causado, pluriofensividad del delito y la
penalidad a imponer, le corresponde una medida de privación judicial
preventiva de libertad, al no haber más alternativas, en virtud de la
peligrosidad del sujeto activo.
El aporte obtenido en la presente investigación, dio como resultado la
aplicación de la fórmula alternativa a la prosecución del proceso en caso
de delitos graves bajo el supuesto especial normativo del principio de
oportunidad previsto en el artículo 40 Código Orgánico Procesal Penal
(COPP) (2012), así como también contribuyó en el aporte de definiciones
relativas a la investigación, y doctrina utilizada. El estudio también
permitió determinar las fuentes utilizadas a efecto de desarrollar las
unidades de análisis, debido a que, esta institución que rige la ley
adjetiva penal, comprende la aplicación del principio de oportunidad.
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De igual modo, se consultó el estudio publicado por el Ministerio
Público, de fecha (2003), titulado “El supuesto especial de oportunidad
en el artículo 39 del Código Orgánico Procesal Penal procede mientras el
tribunal de control no se haya pronunciado sobre la admisión de la
acusación, y el imputado decide delatar a otras personas que hayan
participado en la comisión del correspondiente hecho punible”.
El objetivo de este texto, se enfoca respecto a la viabilidad en la
aplicación del supuesto especial del principio de oportunidad
contemplado en el artículo 39 del Código Orgánico Procesal Penal, una
vez que se ha presentado formal acusación contra el imputado que
decide convertirse en delator, observando; las bases mínimas requeridas
para poder concebir criterios de oportunidad dentro del sistema penal
venezolano.
Al efecto, se pudo obtener como resultado del texto la importancia de que
del principio de oportunidad, nace de la necesidad en la cual se ve el
Ministerio Público de seleccionar aquellas causas en las cuales va a trabajar,
es decir, aquéllas que ameritan que el fiscal del Ministerio Público realice una
investigación exhaustiva, sin que con ello se fomente la selección de causas
que existía en el anterior sistema, no sujeta a controles y además violatoria
de derechos y garantías procesales.
Este texto aportó a la investigación fundamentos teóricos relaciones con el
supuesto especial del principio de oportunidad, el cual es el aplicado en los
delitos graves, así como también permitió determinar las unidades de análisis
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de acuerdo a los requisitos exigidos por el legislador patrio para la
procedencia del supuesto especial en materia del principio de oportunidad.
En esta misma línea se destaca la investigación realizada por, Vilchez
(2002), quien presento una investigación titulada “El principio de
oportunidad como excepción al principio de legalidad formal en el
derecho procesal penal venezolano”, en la Universidad Dr. Rafael
Belloso Chacin (URBE), para optar el título de abogado.
La investigación tuvo como objetivo general, analizar la aplicación del
principio de oportunidad como una excepción al principio de legalidad
formal en el proceso penal venezolano, sustentándose en fuentes legales
tales como Código Orgánico Procesal Penal (2012), Código Penal
Venezolano (2005), doctrina y jurisprudencia relativa al tema de estudio.
A tal efecto, se utilizó un tipo de investigación documental-descriptivo,
la población de este estudio es de tipo documental y estuvo comprendida
por los documentos legales empleados para su desarrollo, tales como; la
doctrina, la norma y la jurisprudencia. Como instrumento de recolección
de información se realizó una guía de información, la cual consiste en
una serie de preguntas directas al investigador, las cuales deben guardar
pertinencia con el objetivo general, específico y unidad de análisis. La
validez del mismo se realizó a través de un instrumento de validación
conformado por un total de tres (3) expertos, magísteres en derecho, con
amplio conocido en la materia.
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Se pudo obtener como resultado principal de la investigación, la
eficacia y la efectividad en la aplicación del supuesto especial del
principio de oportunidad en los delitos graves dentro del proceso penal
venezolano, como una excepción al principio de legalidad formal.
En el mismo orden de ideas, se determinó que la doctrina venezolana,
considera que el principio de oportunidad es una excepción a la regla, en
razón de que este precepto constituye una excepción al principio de
legalidad que establece la materialización del Ius puniendi y el Ius
persiguendi del Estado.
Esta investigación constituye un aporte importante para este estudio al
presentar una orientación para configurar el principio de oportunidad
como una alternativa a la prosecución del proceso, determinando de esta
manera los dos supuesto; el genérico y el especial; siendo este último el
objeto de la investigación, aportando de esta manera, criterios
jurisprudenciales y doctrinarios para el desarrollo de este estudio.
Asimismo, debe citarse la investigación realizada por, Flores (2002),
en la Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín (URBE), titulada “Evaluación
de la aplicación del principio de oportunidad en el proceso penal
venezolano establecidos en los artículos 37, 38 y 39 del Código Orgánico
Procesal Penal”. Trabajo especial de grado para optar por el título de
Abogado.
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Esta investigación tuvo como objetivo general, analizar la evaluación
de la aplicación del principio de oportunidad en el proceso penal
venezolano, sustentándose en fuentes legales como lo son; Código
Orgánico Procesal Penal (2012), Código Penal Venezolano (2005), y
diferentes criterios de autores y jurisprudencia con relación al tema de
estudio.
En este sentido, se utilizó una investigación de tipo documental, por
estar basada en documentos o revisión bibliográfica, con una población
referente a fuentes bibliográficas, artículos, libros, leyes y códigos. La
recolección de datos se realizó por medio de la observación directa y el
análisis documental, por ser las técnicas utilizadas en este tipo de
investigación, el instrumento de recolección de información utilizado fue
la guía de observación. La validez del instrumento estuvo a cargo de
expertos en el área del derecho, basada en la opinión y aprobación de
guía de observación por parte de los integrantes de la coordinación de
tesis de grado de la escuela de derecho.
Se obtuvo como resultado la diferencia de la aplicación del principio de
oportunidad en los delitos menos graves, y en el supuesto especial, que
es la materia de estudio de esta investigación, así como también
importantes conclusiones y recomendaciones a la aplicación de esta
medida de prosecución del proceso.
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En lo referente a este estudio, contribuyó, a las definiciones de
principio de oportunidad a través de la exposición hecha en el Código
Orgánico Procesal Penal, así como también este estudio sirvió de aporte
para las definiciones de unidades de análisis.
En esta misma línea, se consultó el artículo arbitrado presentado por
Gazelle (2000), en la Universidad del Zulia (LUZ). El cual se titula: “Los
principio de legalidad, oportunidad, y el fiscal del Ministerio Publico en el
proceso penal venezolano”.
De este estudio se pudo determinar que fue realizado con el objetivo de
estudiar la actuación del Fiscal del Ministerio Publico en cuanto al principio
de oportunidad y el principio de legalidad, verificando de esta manera que el
solicitante de estos principios cumpla con los requisitos de forma y fondo,
garantizando así una efectiva administración de justicia.
Con la realización del artículo se buscó analizar la actuación del Fiscal del
Ministerio Publico respecto a los principios de legalidad y oportunidad en el
proceso penal venezolano, con el propósito de destacar aspectos relevantes,
de acuerdo con el modelo garantista propio de un estado de derecho.
De este estudio, se puede tomar como aporte para la investigación la
evaluación de estos, depende el buen funcionamiento del sistema de
administración de justicia, siendo necesario estudios cuidadosos al momento
de su aplicación.
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2. FUNDAMENTACION LEGAL, DOCTRINAL Y JURISPRUDENCIAL
Las bases normativas del presente trabajo de investigación se
fundamentan en el estudio en indagación de algunas teorías, criterios
jurisprudenciales e investigaciones en otras universidades, con el fin de
presentar referencias teóricas concernientes a la categoría de la aplicación
del principio de oportunidad en los delitos graves dentro del proceso penal
venezolano.
2.1. PRINCIPIO DE OPORTUNIDAD EN LOS DELITOS GRAVES DENTRO
DEL PROCESO PENAL VENEZOLANO.
El principio de oportunidad es un área de estudio relativamente novedosa,
incluida como una de las formulas alternativas a la prosecución del proceso
dentro la normativa adjetiva vigente, ello en razón de que esta institución es
una solución de carácter procesal para una efectiva y expedita
administración de justicia para los procesados por delitos graves propios de
la delincuencia organizada y de la criminalidad violenta en el proceso penal
venezolano. Requiriendo la solicitud del Fiscal del Ministerio Publico al Juez
de Control en la fase preparatoria de la investigación para la correcta
aplicación de este supuesto especial dentro del proceso.
En este sentido, Roxin (2000, p. 90), lo define como: “la contraposición
teórica del principio de legalidad mediante el cual se autoriza al Fiscal a optar
entre relevar la acción penal o abstenerse de hacerlo, cuando, las
investigaciones llevadas a cabo conduzcan a la conclusión de que el
acusado, con gran probabilidad ha cometido el delito”.
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Se tiene como base legal del supuesto especial del principio de
oportunidad la disposición establecida por el legislador venezolano en el
Código Orgánico Procesal Penal (COPP) (2012), en su artículo 40, el cual
dispone lo siguiente:
El o la fiscal del Ministerio Publico solicitara al Juez o
Jueza de Control autorización para aplicar el
presente supuesto especial, cuando se trate de
hechos producto de la delincuencia organizada o de
la criminalidad violenta y el imputado o imputada
colabore eficazmente con la investigación, aporte
información esencial para evitar que continúe el
delito o se realicen otros, ayude a esclarecer el
hecho investigado u otros conexos, o proporcione
información útil para probar la participación de otros
imputados o imputadas, siempre que la pena que
corresponda al hecho punible por el cual se le
investiga, sea menor o igual que la de aquellos cuya
persecución se facilita o continuación evita.
El Juez o Jueza competente para dictar sentencia,
en la oportunidad correspondiente, rebajara la pena
aplicable a la mitad de la sanción establecida para el
delito que se le impute al informante, cuando hayan
sido satisfechas las expectativas, lo cual deberá
constar en el escrito de acusación.
En todo caso, el Estado adoptara las medidas
necesarias para garantizar la integridad física del
informante.
En este orden de ideas, el principio de oportunidad presupone, en el caso
del supuesto especial la procura de atender e incluir en este supuesto, por
razones de política criminal, aquellos hechos de impacto y trascendencia
política o social, que afecten bienes jurídicos de mayor tutelaje. Se permite
este supuesto independientemente del quantum de la pena comprometida,
para otorgarle flexibilidad a la actuación investigativa adelantada por los
órganos de seguridad del Estado y el Ministerio Publico.
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Siguiendo con lo anteriormente planteado, los investigadores consideran,
que existiendo cuatro (4) fórmulas alternativas a la prosecución del proceso,
el imputado puede hacer uso de ellas, con el objeto de no llegar a una
sentencia condenatoria, o que esta, sea según el caso disminuida, en el caso
del supuesto especial, cuando al acusado se le impute la comisión de un
hecho de carácter grave, porque afecto bienes de mayor tutelaje,
acogiéndose al principio de oportunidad puede disminuir su pena a la mitad,
siempre y cuando hayan sido satisfechas las expectativas con respecto a la
información brindada por el delator.
En el momento de hablar de expectativas satisfechas se refiere a que con
la información brindada se pudo bien sea esclarecer el hecho producto de la
investigación o se logró probar la participación bien sea de otros imputados o
alegar la participación de otras personas que aún no han sido imputadas por
la comisión del hecho punible.
2.1.1. DELITOS GRAVES PRODUCTO DE LA DELINCUENCIA
ORGANIZADA O CRIMINALIDAD VIOLENTA.
En la legislación venezolana, en la norma sustantiva penal, existe una
clasificación, considerada como delitos menos graves y delitos graves,
siendo estos últimos los cuales deben ser cometidos por el imputado para
poder solicitar el supuesto especial del principio de oportunidad. Para
determinar los delitos graves producto de la delincuencia organizada o
criminalidad violenta, es necesario, establecer la definición de estas
instituciones.
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Al efecto, la Ley Orgánica contra la Delincuencia Organizada y
Financiamiento al Terrorismo (2012), establece en el Título I, la cual señala
en el artículo 4, ordinal 9 la definición de la delincuencia organizada,
considerándolo como: La acción u omisión de tres o más personas asociadas
por cierto tiempo con la intención de cometer delitos previstos en esta ley y
obtener directa o indirectamente, un beneficio económico o de cualquier
índole para sí o para terceros.
En este sentido, García (2007, p. 267) refiere que “La delincuencia es la
conducta resultante del fracaso del individuo en adaptarse a las demandas
de la sociedad en que vive”. Por otra parte Gabaldon (15/03/18) considera la
criminalidad violenta como: El crimen espontaneo y organizado que conlleva
causas sociales, económicas o psicológicas.
De lo anteriormente expuesto, los investigadores consideran, que dentro
de la delincuencia organizada y criminalidad violenta existen tres (3)
aspectos relevantes como lo son; agresión, violencia y agresión violenta,
tomando en cuenta que estos aspectos deben darse con el objetivo de
determinarse la delincuencia organizada o criminalidad violenta desglosando
de los mismos los delitos graves, objeto de la investigación.
[Link] DELITOS CUYA PENA EXCEDA LOS 8 AÑOS.
En el marco penal, nos encontramos con una serie de delitos, que estos a
su vez, se dividen en delitos menos graves y delitos graves, siendo los
graves los cuales la pena excede los ocho (8) años por los efectos que estos
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producen, bien sea por su relevancia jurídica, o por el efecto que produce el
daño ocasionado. En este sentido,
Siguiendo este mismo orden de ideas, el Código Orgánico Procesal Penal
(2012), en su artículo 43, en el último aparte, identifica cuales son los delitos
graves:
Quedan excluidas de la aplicación de esta norma,
las causas que refieran a la investigación de los
delitos de: homicidio intencional, violación, delitos
que atenten contra la libertad integridad e
indemnidad sexual de los niños, niñas y
adolescentes; secuestro, el delito de corrupción,
delitos que causen grave daño al patrimonio público
y la administración pública; tráfico de drogas de
mayor cuantía, legitimación de capitales, contra el
sistema financiero y delitos conexos, delitos con
multiplicidad de víctimas, delincuencia organizada,
violaciones graves a los derechos humanos, lesa
humanidad y delitos graves contra la independencia
y seguridad de la nación y crímenes de guerra.
Delitos estos que se encuentran previstos en la norma sustantiva penal y
que son acogidos por este supuesto especial establecido en el Código
Orgánico Procesal Penal (2012), como alternativa a la prosecución del
proceso en el tratamiento de delitos graves, procediendo a definir los tipos
penales que abarca la norma adjetiva en el principio de oportunidad bajo la
figura de este supuesto especial.
Homicidio intencional: El Código Penal, en su Título IX De los delitos
contra las personas, Capítulo I Del homicidio, en su artículo 405, define el
homicidio intencional: “El que intencionalmente haya dado muerte a
alguna persona…”
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Violación: Según lo establecido en el artículo 374 del Código Penal, se
entiende que la violación es el acto por medio del cual una persona por
medio de violencias o amenazas haya constreñido a alguna persona, de
uno u otro sexo, a un acto carnal por vía vaginal, anal u oral, o
introducción de objetos por alguna de las dos primeras vías, o por vía oral
se le introduzca un objeto que simulen objetos sexuales.
Secuestro: De conformidad con lo establecido en la Ley contra el
secuestro y la extorsión (2009), en su Capítulo II, articulo 3, establece la
definición del secuestro considerándolo como el acto mediante el cual
quien ilegalmente prive de su libertad, retenga, oculte, arrebate, o
traslade, de a una o más personas, por cualquier medio, a un lugar
distinto al que se hallaba, para obtener de ellas o terceras personas
dinero, bienes, títulos, documentos, beneficios, acciones u omisiones que
produzcan efectos jurídicos o que alteren de cualquier manera sus
derecho a cambio de su libertad.
Trafico de drogas de mayor cuantía: Según la Ley Orgánica de Drogas
(2010), en su Título VI De los delitos y de las pena Capítulo I De los
delitos cometidos por delincuencia organizada y de las penas, contempla
en el artículo 149 lo siguiente:
El o la que ilícitamente trafique, comercie, expenda,
suministre, distribuye, oculte, transporte por
cualquier medio, almacene o realice actividades de
corretaje con las sustancias o sus materias primas,
precursores, solventes y productos químicos
esenciales desviados a que se refiere esta Ley, aun
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en la modalidad de desecho, para la producción de
estupefacientes o sustancias psicotrópicas.
Legitimación de capitales: Según el artículo 4 ordinal 9 de la Ley Orgánica
contra la delincuencia organizada y financiamiento al terrorismo (2012), lo
define de la siguiente manera “Es el proceso de esconder o dar
apariencia de legalidad a capitales, bienes y haberes provenientes de
actividades ilícitas”.
En relación con lo anteriormente expuesto, el artículo 35 de la misma ley,
se analiza que la legitimación de capitales es el acto por el cual quien por si o
por interpuesta persona sea propietario poseedor de capitales, bienes,
fondos, haberes o beneficios, a sabiendas de que provienen directa o
indirectamente de una actividad ilícita.
Violaciones graves a los derechos humanos, lesa humanidad: Para la
definición de esta clase de delitos, es necesario remitirse al Estatuto de
Roma (1998) firmado y ratificado por Venezuela, debido a que, la
legislación venezolana no tipifica este tipo penal.
En este sentido, el Estatuto de Roma, en el artículo 7 contempla lo
siguiente en relación a este delito:
A los efectos del presente Estatuto, se entenderá
por "crimen de lesa humanidad" cualquiera de los
actos siguientes cuando se cometa como parte de
un ataque generalizado o sistemático contra una
población civil y con conocimiento de dicho ataque:
a) Asesinato;
b) Exterminio;
c) Esclavitud;
d) Deportación o traslado forzoso de población;
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e) Encarcelación u otra privación grave de la
libertad física en violación de normas
fundamentales de derecho internacional;
f) Tortura;
g) Violación, esclavitud sexual, prostitución forzada,
embarazo forzado, esterilización forzada o cualquier
otra forma de violencia sexual de gravedad
comparable;
h) Persecución de un grupo o colectividad con
identidad propia fundada en motivos políticos,
raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos,
de género definido en el párrafo 3, u otros motivos
universalmente reconocidos como inaceptables con
arreglo al derecho internacional, en conexión con
cualquier acto mencionado en el presente párrafo o
con cualquier crimen de la competencia de la Corte;
i) Desaparición forzada de personas;
j) El crimen de apartheid;
k) Otros actos inhumanos de carácter similar que
causen intencionalmente grandes sufrimientos o
atenten gravemente contra la integridad física o la
salud mental o física.
Delitos graves contra la independencia y seguridad de la nación: El
Código Penal (2012), en su Libro Segundo De la diversas especies de
delito, Título I De los delitos contra la independencia y la seguridad de la
nación, establece una clasificación de estos delitos.
El capítulo I de este título versa sobre la traición a la patria y otros delitos
contra esta, según el artículo 128 del Código Penal (2012), podemos
establecer la definición de este delito:
Cualquiera que, de acuerdo con país o Republica
extranjera, enemigos, exteriores, grupos o
asociaciones terroristas, paramilitares, insurgentes
o subversivos, conspire contra la integridad de la
patria o contra sus instituciones republicanas, o las
hostilice por cualquier medio para algunos de estos
fines.
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Siguiendo el mismo orden de ideas ya establecido, el capítulo II del título
ya antes mencionado tipifica los delitos contra los poderes nacionales y de
los estados, estableciendo el artículo 143 del Código Penal (2012), una
clasificación la cual engloba los siguientes delitos: Los que se alcen
públicamente, en actitud hostil, contra el Gobierno legítimamente constituido
o elegido, para deponerlo o impedirle posesión del mando, los que sin el
objeto de cambiar la forma política republicana que se ha dado la Nación,
conspiren o se alcen para cambiar violentamente la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela y los que promuevan la guerra civil entre
la Republica y los Estados o entre estos.
Y la última clasificación de estos delitos, se consagra en el capítulo III
denominado de los delitos contra el Derecho Internacional, delito que se
configura en el artículo 152 del Código Penal (2012), considerando este
delito como aquel venezolano o extranjero que cometa actos de piratería, así
como también incurren en este delito los que rigiendo o tripulando un buque
no perteneciente a la Marina de Guerra de ninguna nación, ni provisto de
patente de corso debidamente expendida, o haciendo parte de un cuerpo
armado que ande a su bordo, ataquen naves o cometan depredaciones en
ellas o en lugares de la costa donde arriben, o se declaren en rebelión contra
el Gobierno de la Republica.
Crímenes de guerra: Esta clasificación de delito grave tampoco se
encuentra tipificado en el ordenamiento jurídico venezolano, siendo
entonces, necesario en este caso consultar el Estatuto de Roma (1998),
30
firmado y ratificado por Venezuela. En este sentido, encontramos la
definición de este delito en el artículo 8 del Estatuto:
A los efectos del presente Estatuto, se entiende por
"crímenes de guerra":
a) Infracciones graves de los Convenios de Ginebra
de 12 de agosto de 1949, a saber, cualquiera de los
siguientes actos contra personas o bienes
protegidos por las disposiciones del Convenio de
Ginebra pertinente:
i) El homicidio intencional;
ii) La tortura o los tratos inhumanos, incluidos los
experimentos biológicos;
iii) El hecho de causar deliberadamente grandes
sufrimientos o atentar gravemente contra la
integridad física o la salud;
iv) La destrucción y la apropiación de bienes no
justificadas por necesidades militares, y efectuadas
a gran escala, ilícita y arbitrariamente;
v) El hecho de forzar a un prisionero de guerra o a
otra persona protegida a servir en las fuerzas de
una Potencia enemiga;
vi) El hecho de privar deliberadamente a un
prisionero de guerra o a otra persona protegida de
su derecho a ser juzgado legítima e imparcialmente;
vii) La deportación o el traslado ilegal, la detención
ilegal;
viii) La toma rehenes.
Tomando en consideración lo anteriormente expuesto, los investigadores
consideran que, para que pueda darse el supuesto especial, es necesario
verificar el tipo penal que ha cometido el imputado, configurándolo de esta
manera, bien sea, dentro de un delito menos grave o un delito grave,
pudiendo así, determinar si el procesado puede acogerse al supuesto
especial de la institución procesal principio de oportunidad, debido a que; si
el tipo penal se configura como un delito menos grave, el procesado debe
acogerse al supuesto genérico, teniendo este otros efectos diferentes en
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cuanto a la rebaja de la pena, pudiendo en el caso genérico extinguirse la
acción penal, y dictar el sobreseimiento de la causa.
[Link]. SANCIONES PARA LOS DELITOS CUYA PENA EXCEDE 8 AÑOS.
Toda persona que efectúe la comisión de un hecho punible, debe ser
sancionada de acuerdo a lo establecido a la norma sustantiva penal,
garantizándole el derecho a la defensa y no incurriendo de esta manera a la
violación del debido proceso como derecho fundamental de todas las
personas. Siguiendo el mismo orden ideas, en el Titulo III De la aplicación de
las penas, del Código Penal (2012), en el artículo 37, establece la manera de
la aplicación de las penas:
Cuando la ley castiga un delito o falta con pena
comprendida entre dos limites, se entiende que la
normalmente aplicable es el término medio, que se
obtiene sumando los dos números y tomando la
mitad; se le reducirá hasta el límite inferior o se la
aumentara hasta el superior, según el mérito de las
respectivas circunstancias atenuantes o agravantes
que concurran en el caso concreto, debiendo
compensárselas cuando las haya de una y otra
especie.
No obstante, se aplicara la pena en su límite
superior o en el inferior, cuando así lo disponga
expresamente la ley, y también se traspasara uno u
otro limite cuando así sea menester en virtud de
disposición legal que ordene aumentar o rebajar la
pena correspondiente al delito en una cuarta parte,
que entonces se calculara en proporción a la
cantidad de pena que el juez habría aplicado al reo
si no concurriese el motivo del aumento o de las
disminución, si para el aumento o rebaja mismo se
fijaren también dos limites, el Tribunal hará dentro
de estos el aumento o rebaja respectivo, según la
mayor o menor gravedad del hecho.
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En todos estos casos se tendrá siempre presenta la
regla del artículo 94.
Ahora bien, continuando con el anteriormente expuesto, la legislación
venezolana, en su diversidad legislativa, prevé las sanciones para cada
delito, estableciendo atenuantes y agravante, según sea el caso, exponiendo
de esta manera, las penas para los delitos ya definidos con anterioridad.
Homicidio intencional: Según la disposición del Código Penal (2012), en
el artículo 405, establece: “…será penado con presidio de doce (12) a
dieciocho (18) años”
Violación: En el caso de violación, el Código Penal (2012), en el artículo
374, establece sanciones para dos vertientes diferentes, el caso de que el
delito se perpetre sobre una persona de alguna u otro sexo, el
responsable será castigado, como imputado de violación, con la pena de
prisión de diez (10) años a quince (15) años. El otro caso se configura en
el caso si el delito de violación previsto en ese artículo se ha cometido
contra un niño, niña o adolescente, la pena será de quince (15) años a
veinte (20) años.
Secuestro: Según el artículo 3 de la Ley contra el secuestro y la extorsión,
la persona que incurra en el delito de secuestro, ya definido anteriormente
“…será sancionada con prisión de veinte (20) a treinta (30) años”.
Trafico de drogas de mayor cuantía: El que incurra en este delito, según
la Ley Orgánica de Drogas (2010), en su artículo 149 “…será penado o
penada con prisión de quince (15) a veinticinco (25) años”
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Legitimación de capitales: Según el artículo 35 de la Ley Orgánica contra
la delincuencia organizada (2012) y financiamiento al terrorismo, quien
cometa este delito será penado con prisión de diez (10) a quince (15)
años y multa equivalente al valor del incremento patrimonial ilícitamente
obtenido.
Violaciones graves a los derechos humanos, lesa humanidad: Para ubicar
la pena aplicable a los sujetos que cometen este delito es necesario hacer
referencia al Estatuto de Roma (1998) debido a que, este delito no se
encuentra tipificado en la ley penal sustantiva venezolana, en este
sentido, quien es acusado por este delito, es sancionado de acuerdo a lo
establecido en dicho estatuto, en este caso, el articulo 7 referido a la
aplicación de las penas, establece que la pena será: “La reclusión por un
número determinado de años que no exceda de 30 años”
Crímenes de guerra: En concordancia con lo anteriormente expuesto en
relación a los crímenes graves de lesa humanidad según el Estatuto de
Roma (1998) en su artículo 77, determina que quienes cometan los
crímenes de guerra serán penados con “La reclusión por un número
determinado de años que no exceda de 30 años”
De lo antes expuesto, los investigadores opinan que para que se
produzca el efecto principal del supuesto especial del principio de
oportunidad, el cual en todo caso seria, la rebaja de la pena hasta la mitad,
es necesario primero determinar la penalidad aplicada al imputado, debido a
que, es necesario aplicar las reglas para la determinación de la pena con el
objeto de garantizar una efectiva administración de justicia, luego de
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determinada la pena, el Juez de Control acogiéndose al supuesto especial
rebajara la pena aplicada hasta la mitad.
2.1.2. COLABORACION DEL IMPUTADO PARA ESCLARECER EL
HECHO INVESTIGADO.
Haciendo un estudio del supuesto especial del principio de oportunidad
contemplado en el artículo 40 del Código Orgánico Procesal Penal (2012),
para su efectiva procedencia, es necesario el cumplimiento de una serie de
requisitos que se desglosan del mismo artículo, siendo uno de estos, la
colaboración del imputado para esclarecer el hecho investigado. Este
supuesto es conocido en algunas legislaciones y doctrinas como la delación.
En este sentido Saiz (14/03/18), considera que la delación es un instrumento
al servicio de la justicia penal, por cuanto puede ayudar a la obtención de
pruebas facilitando la investigación.
Considerando el criterio anteriormente expuesto, Díaz (14/03/18), por su
parte considera lo siguiente en función a la delación:
Consiste en un acuerdo alcanzado por el
investigado por la comisión de un delito y el Estado,
titular del ius puniendi, a través del Fiscal del
Ministerio Publico, en el que, a cambio de la
prestación o información relevante, se ofrece al
presunto delincuente determinados beneficios.
Considerando lo anteriormente expuesto, el Diccionario Jurídico
Elemental define la delación de la siguiente manera: Manifestación, por lo
general clandestina o anónima, que se hace de un delito, o de los actos
preparatorios para cometerlo, y de la intervención en aquel o en estos de las
personas que constituye en sus autores, cómplices o encubridores.
35
De acuerdo a la normativa legal se encuentra lo establecido en el artículo
40 del Código Orgánico Procesal Penal (2012), el supuesto especial prevé
una rebaja de la mitad de la sanción, establecida para el o los delitos
imputados al informante. Ahora bien, teniendo una rebaja de la mitad de la
pena, por la colaboración eficaz aportada para desmantelar de delincuencia
organizada o criminalidad violenta, siendo un aporte eficaz para el imputado
y los órganos encargados de administrar justicia el uso de esta fórmula
jurídica en virtud de que, el imputado obtiene una menor pena contribuyendo
así también a la economía procesal al aportar información que contribuya a
que el proceso termine de la forma más rápida y expedita.
De lo antes explanado se comprende que la figura de una colaboración
eficaz por parte del imputado, se plantea con la necesidad de fijar los
términos en que la cooperación del imputado permite prevenir un delito igual
o de mayor gravedad, identificar otros individuos que hayan perpetrado el
hecho punible, en términos sencillos, la colaboración eficaz consiste en un
acuerdo celebrado entre el Ministerio Publico y un imputado por la comisión
de un delito.
[Link]. INFORMACIÓN ESENCIAL PARA EVITAR QUE SE CONTINUE EL
HECHO.
En Venezuela, la delación se ha introducido, bajo el supuesto especial del
principio de oportunidad, atendiendo a las razones del Estado de perseguir y
condenar aquellos delitos que afecten realmente los intereses de la nación,
36
es utilizado mayormente con el objetivo para disminuir los índices de
delincuencia organizado. Este supuesto abre la posibilidad para el Fiscal del
Ministerio Publico de rebajar la pena hasta la mitad, en el caso del supuesto
especial, cuando el imputado; colabore con la investigación de los hechos, y
siempre que la persecución de la que se trate sea menor o igual que la de
aquellos cuya persecución facilita.
En relación con lo anteriormente expuesto, cuando el informante colabore
eficazmente con la causa, aportando información esencial para que se no
continúe el hecho producto de la investigación, la delación produce efectos
diferentes en los caso del supuesto genérico con el supuesto especial, y en
consecuencia, en este caso del supuesto especial no se extingue la acción
penal, sino que es aplicada otra modalidad que es la rebaja de la pena del
informante.
En la misma línea de ideas, se extrae que la oportunidad procesal para
que ocurra la delación es desde la fase preparatoria hasta la fase de juicio,
puesto que, el Fiscal del Ministerio Publico solicitara autorización al Juez de
Control para suspender el ejercicio de la acción penal, en este caso el Juez
competente para dictar sentencia, en la oportunidad correspondiente
rebajara la pena.
En este sentido, la colaboración de los sujetos investigados en el sistema
probatorio criminal, se verá retribuida con beneficios judiciales o de
protección a su favor. La delación o información a cambio de beneficios
penales o penitenciarios aparece como una forma de cooperación con el
37
sistema judicial penal. Estos beneficios se orientan a estimular la disociación
de las organizaciones del crimen.
Del argumento anteriormente expuesto, podemos afirmar lo planteado
según Taruffo (1974, p. 107): “el proceso judicial está orientado hacia la
búsqueda de la verdad, al menos cuando se adopta una concepción legal-
racional de la justicia, de acuerdo con la cual una condición necesaria de la
justicia y de la legalidad de la decisión es la reconstrucción verídica de los
hechos causales”.
Cuando imputado, colabora con información para que el hecho
investigado termine o se pueda facilitar su investigación esto es conocido en
la doctrina como delación premiada, que es considerada para Flavio
(18/03/18) de la siguiente manera:
La delación premiada consiste en un acuerdo
celebrado por un lado por el investigado, acusado o
condenado, y por el otro, por el Estado. Este
acuerdo se hace con la confesión o con información
relevante del agente criminal, que negocia con el
Estado beneficios que reduzcan su pena o le
propicien hasta la obtención del perdón judicial.
De lo explanado anteriormente, los investigadores deducen, que para
quienes se acogen al supuesto especial por colaborar con información útil
para evitar que se continúe el hecho investigado, los aportes dados por el
imputado deben producir un efecto positivo y se satisfagan las expectativas
tanto del Fiscal como del Juez de Control con respecto al caso, así como
también con la información aportada se evitó la continuidad del hecho.
38
[Link]. INFORMACION UTIL PARA PROBAR LA PARTICIPACION DE
OTROS IMPUTADOS.
Esta figura viene a ser un mecanismo de simplificación del proceso, de
conformidad con las nuevas corrientes doctrinarias, tiene su base en el
derecho procesal penal transaccional, cuya finalidad es evitar un proceso
regular largo e innecesario, bajo la condición de someterse a un acuerdo con
el Fiscal y obtener la reducción de la pena, pero siempre con la aprobación
del Juez en la fase preparatoria. Es un instrumento procesal similar a una
confesión post-delictual, que premia al acusado que se conforma con la
rebaja de un tercio de la pena solicitada a través de su testimonio.
Por su parte Paz (1992, p. 53), define el testimonio como: “Versa sobre
aquellas declaraciones de las personas que en su sano juicio y el interés que
tienen sobre el hecho que se averigua participan en el proceso, mediante
comunicación de sus dichos”. Es decir, el testimonio o la declaración del
delator es la utilización de medios distintos para declarar sobre ciertos
hechos y aportar datos relevantes.
En este sentido, Barrios (2005, p. 5) considera el testimonio como:
La declaración de la persona natural, rendida en el
curso del proceso penal y ante autoridad
competente, sobre lo que conoce, sabe, o le consta,
por percepción de sus sentidos, en relación al
objeto y fines del procesal, con el propósito de
contribuir a la reconstrucción judicial de hecho con
la finalidad de producir certeza.
Es importante resaltar, que este mecanismo transaccional proviene de la
cultura jurídica del derecho anglosajón, donde la utilidad y eficacia del
39
procedimiento constituyen los ejes del sistema. También cabe mencionar que
algunos autores la denominan como una forma de manifestación de la
justicia penal consensuada. Este acuerdo realizado por el imputado
informante y el Ministerio Publico y los tribunales respectivos con información
relevante que emite el indagado, que negocia con el funcionario pertinente
los beneficios que podrían minimizar su pena.
En la misma línea, cabe destacar, que esta función de la delación
conlleva aspectos positivos como; esclarecer un delito, evitar la continuidad
del mismo, prevenir la realización de otros delitos, y buscar descubrir a los
autores participes de una acción delictiva.
Siguiendo el orden de ideas, la colaboración del imputado que asegure la
participación de otros imputados en la comisión del hecho punible, no basta
con su testimonio, sino que también deben ser satisfechas las expectativas
requeridas tanto por el Fiscal del Ministerio Publico como por el Juez
respectivo que lleva la causa.
En la misma línea se entiende que el premio a la colaboración es una
respuesta procesal frente al delito que en determinados casos como lo
serían; corrupción, terrorismo, y delitos de criminalidad violenta ha surgido de
una necesidad práctica, ya que, sin la delación difícilmente se hubiese
podido acceder a la acusación a fuentes de prueba.
De lo anteriormente expuesto los investigadores aportan que el Juez
competente para dictar sentencia, en la oportunidad correspondiente,
rebajara la pena aplicable, a la mitad de la sanción establecida para el delito
40
que se le impute al informante arrepentido, cuando hayan sido satisfechas
las expectativas por las cuales se suspendió el ejercicio de la acción, lo cual
deberá constar en el escrito de acusación.
2.1.3. MEDIDAS NECESARIAS PARA GARANTIZAR LA INTEGRIDAD
DEL INFORMANTE.
En el caso de que un imputado inmerso en el principio de oportunidad
colabore eficazmente con el proceso, a este debe garantizarse su integridad
física, El Estado es el responsable de brindar medidas de seguridad
necesarias. En este caso, es necesario referirse a la Ley Orgánica de
protección de víctimas, y demás sujetos procesales (2006), a efectos de
determinar quienes son destinatarios de protección, encontrando esto en el
artículo 4 de la mencionada ley:
Son destinatarios de la protección prevista en esta
Ley, todas las personas que corran peligro por
causa o con ocasión de su intervención actual,
futura o eventual, en el proceso penal, por ser
víctima directa o indirecta, testigo, experto o
experta, funcionario o funcionario del Ministerio
Publico o de los órganos de policía, y demás
sujetos principales o secundarios que intervengan
en ese proceso.
En este sentido es importante determinar que estas medidas de
protección tienen por objeto proteger los derechos e intereses de las
víctimas, testigos y demás sujetos procesales que intervengan en el proceso,
como lo sería en este caso el imputado informante.
Estas personas que son imputadas por la comisión de un hecho punible
que se convierten en colaboradores del hecho investigado, los cuales
41
atemorizados por las represalias no hacen uso de este medio de
beneficencia para la pena impuesta, es por ello que el Estado en pro de
garantizar la integridad física del informante o delator, ha creado una serie
de medidas de seguridad para la protección de los mismos.
Siguiendo con el orden de ideas de lo anteriormente expuesto, la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999) en su artículo
55 contempla lo siguiente:
Toda persona tiene derecho a la protección por
parte del Estado, a través de los órganos de
seguridad ciudadana regulados por la ley, frente a
situaciones que constituyan amenaza,
vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de
las personas, de sus propiedades, el disfrute de sus
derechos y el cumplimiento de sus deberes.
En relación a lo anteriormente planteado, el artículo 37 de la Ley Orgánica
del Ministerio Publico, establece que:
Articulo 37.- Son atribuciones y deberes de los
Fiscales del Ministerio Publico:
Numeral 5. Atender las solicitudes de protección a
las víctimas, testigos, y expertos, y procurar que
sean informados acerca de sus derechos, con
arreglo al Código Orgánico Procesal Penal y demás
leyes.
Es notorio que el contenido de estos artículos llevan implícito la protección
de las personas, y para el caso que se ocupa, el de la figura del delator,
tomando en consideración que el imputado de un hecho punible, al asumir
ese papel, cumple con un deber ciudadano de activar el aparato
jurisdiccional y garantizando una efectiva administración de justicia de forma
idónea y expedita.
42
De lo antes expuesto, los investigadores opinan, que las medidas de
protección tienen por objeto brindar seguridad al imputado delator,
atribuyéndole al Fiscal del Ministerio Publico y a los Tribunales de Control
respectivos, el deber de instrumentar todo tipo de medidas de protección y
de seguridad, las cuales pueden ser informales, judiciales y de cualquier otro
carácter, garantizando así el cumplimiento de las mismas en procura de la
protección y resguardo de los derechos del informante involucrado dentro del
proceso penal.
[Link]. FUNDAMENTOS PARA LA SOLICITUD DE LAS MEDIDAS DE
PROTECCION
Todo imputado por la comisión de un hecho punible de carácter grave,
que asuma la figura de delator, acogiéndose al supuesto especial del
principio de oportunidad previsto en el artículo 40 del Código Orgánico
Procesal Penal (2012), a los fines de obtener la rebaja correspondiente de la
pena establecida para el delito en mención por el cual es procesado, en
razón a ello el Fiscal del Ministerio Publico debe realizar la solicitud
pertinente de las medidas de protección que estime necesarias para
salvaguardar la integridad física del informante.
Por su parte la norma adjetiva procesal penal, tutela, reconoce y garantiza
a través de su amplio recorrido los derechos de las personas amparadas por
las medidas de protección y seguridad. Así, en su artículo 23 Título
Preliminar, relativo a los Principios y Garantías, establece el derecho de
acceso a los órganos de administración de justicia y además reconoce que la
43
protección de la víctima y la reparación del daño son objetivos del proceso
penal.
Las víctimas de hechos punibles tienen el derecho
de acceder a los órganos de administración de
justicia penal de forma gratuita, expedita, sin
dilaciones indebidas o formalismos inútiles, sin
menoscabo de los derechos de los imputados o
imputadas o acusados o acusadas. La protección
de la víctima y la reparación del daño a la que
tengan derecho serán también objetivos del proceso
penal. Los funcionarios o funcionarias que no
procesen las denuncias de las víctimas de forma
oportuna y diligente, y que de cualquier forma
afecte su derecho de acceso a la justicia, serán
sancionados conforme al ordenamiento jurídico.
En el mismo orden, la Ley Orgánica de Protección de Victimas, Testigos y
demás sujetos procesales (2006), en su artículo 17 establece el fundamento
para la solicitud de las medidas de protección.
Las medidas a las que se refiere la presente Ley
serán solicitadas por el Ministerio Público, ante el
órgano jurisdiccional correspondiente, previo
análisis de los siguientes aspectos:
1. La presunción fundamentada de un peligro cierto
para la integridad de una persona, a consecuencia
de su colaboración o declaración relevante en una
causa penal.
2. La viabilidad de la aplicación de las medidas
especiales de protección.
3. La adaptabilidad de la persona a las medidas
especiales de protección.
4. El interés público en la investigación y en el
juzgamiento del hecho en razón de su grado de
afectación social; o la validez, verosimilitud e
importancia del aporte de la persona cuya
protección se requiere para la investigación y juicio
penal correspondiente.
44
Por lo antes expuesto, los investigadores consideran el imputado que se
acoge al principio de la delación por medio del supuesto especial por la
comisión de un hecho punible considerado como grave para la legislación
venezolana, además de contar con una rebaja de hasta la mitad para la pena
impuesta por el Juez, cuenta además con medidas de protección que pueden
ser solicitadas por el Fiscal del Ministerio Público para asegurar la integridad
e indemnidad física del imputado, siempre y cuando exista temor fundado de
que el mismo o su familia corren riesgo a su vida, seguridad personal o salud
por la información aportada por el sujeto activo del delito para el
esclarecimiento del hecho investigado o para probar la participación de otros
imputados.
[Link]. TRAMITES DE LAS MEDIDAS DE PROTECCION.
La ley que regula las medidas de protección aplicadas a los testigos,
victimas y demás sujetos procesales, que aporten información esencial para
el hecho investigado, por realizar un aporte trascendente a una investigación
judicial, y que, como consecuencia de su colaboración se encuentran en
situación de riesgo real e eminente, es por ello que el imputado en este caso,
tramitara fundada solicitud al Fiscal del Ministerio Público la gestión de las
medidas de protección de manera inmediata y efectiva, ante el Juez de
Instancia que lleva el conocimiento de la presente causa de averiguación
penal, dichas medidas deben de ser llevadas a cabo respetando ciertos
principios procesales.
45
De acuerdo al criterio expuesto anteriormente los principios procesales
son considerados por Ovalle (1994, p. 187), como: “Criterios o ideas
fundamentales, contenidos en forma explícita o implícita en el ordenamiento
jurídico, que señalan las características principales del derecho procesal y
sus diversos sectores, y que orientan el desarrollo de la actividad procesal”.
El fundamento legal para el trámite de las medidas de protección se
encuentra consagrado en la Ley Orgánica de Protección de Victimas,
Testigos y demás sujetos procesales (2006), en el artículo 18.
Artículo 18.- Toda medida de protección debe ser inmediata y efectiva. El
trámite para su dictado debe llevarse a cabo respetando estrictamente los
principios procesales de celeridad, inmediación, concentración, economía
procesal y oralidad.
Según lo planteado anteriormente quienes investigan consideran que
dentro del debido proceso se enmarcan una serie de requisitos para poder
cumplir el mismo y garantizarle así al imputado una efectiva administración
de justicia sin violentar sus derechos, y de esta manera, las medidas de
protección para el imputado informante deben ser tramitadas bajo los mismos
principios que rigen el debido proceso, de modo que, no sea vea
menoscabado su integridad física y bienestar.
[Link]. PROVISIONALIDAD DE LAS MEDIDAS DE PROTECCION.
Así como también se protege la integridad física del imputado informante
deben de resguardarse también los derechos de terceros que se puedan ver
46
afectados con las medidas de seguridad impuestas, las cuales están
revestidas de provisionalidad de acuerdo a las necesidades de cada caso.
Este criterio encuentra su fundamento en el artículo 19 de la Ley Orgánica de
Protección de Testigos Victimas y demás sujetos procesales (2006), donde
se establece que:
Toda medida de protección debe ser impuesta
provisionalmente de acuerdo con las particulares
necesidades del caso. Ante diversas posibilidades,
debe aplicarse la medida que resulte adecuada y
que, además, resulte menos lesiva o restrictiva de
derechos de terceros. Cuando por el cambio de las
circunstancias que dieron lugar a la medida de
protección sea necesario modificarla, se podrá
imponer una o más medidas. Cuando las medidas
de protección previstas en la presente Ley resulten,
por especiales circunstancias, ineficaces,
inadecuadas o insuficientes para asegurar los
derechos e intereses de la persona protegida, el
Ministerio Público debe requerir la aplicación de
otras medidas de protección que resulten
sustancialmente análogas a las reconocidas
expresamente en la presente Ley, mientras sean
compatibles con su objeto y fin.
Según el artículo anteriormente explanado, se encuentra el criterio de
acuerdo a las medidas provisionales establecido por Fix-Zamudio (1992, p.
1): “Aplicación de facultades excepcionales y no regulares de la competencia
del tribunal por tratarse de asuntos que no son de su pleno conocimiento”
En el mismo orden de ideas, según Martinez (1990, p. 27/29), considera:
“Las medidas provisionales son disposiciones judiciales que se dictan para
garantizar el resultado de un proceso y asegurar el cumplimiento de la
sentencia, evitando la frustración del derecho del peticionante derivada de la
duración del mismo.”
47
De acuerdo a los criterios anteriormente expuestos, quienes investigan
consideran que las medidas de protección para el imputado informante
deben de ser de carácter provisional y no pueden extenderse ni perdurar en
el tiempo por cuestiones de protección de derechos a terceros, bien sea
pertenecientes a la causa o ajenos a ella, de modo que, así como se debe
garantizar los derechos del informante, también deben ser resguardados y
protegidos los derechos de los terceros, cumpliendo así con un debido
proceso para todas las partes que se encuentra vinculadas al juicio de
manera directa o indirecta.
[Link]. MEDIDAS DE PROTECCION EXTRAPROCESO.
Dentro de las medidas de protección consagradas en la Ley Orgánica de
protección de Testigos, Victimas y demás sujetos procesales (2006) en su
artículo 20, se encuentra una clasificación de las mismas, consideradas
como medidas de protección intraproceso y extraproceso.
Artículo 20.- Las medidas de protección a las que se refiere esta Ley son
extraproceso e intraproceso.
Las medidas aplicadas al imputado que se acoge a la delación bajo el
supuesto especial del principio de oportunidad son las medidas de protección
extraproceso bajo la premisa de que las medidas de protección intraproceso
solo son aplicadas para la protección de la identidad bien sea víctima, testigo
u otro sujeto procesal.
Las medidas de protección extraproceso contemplan custodia personal o
residencial, bien mediante la vigilancia directa o a través de otras acciones
48
de seguridad, según las disposiciones establecidas en el artículo 21 de la
Ley Orgánica de protección de Victimas, Testigos y demás sujetos
procesales (2006), donde se indica que:
Las medidas especiales de protección, cuando las
circunstancias lo permitan y lo hagan aconsejable,
consistirán en:
1. La custodia personal o residencial, bien mediante
la vigilancia directa o a través de otras medidas de
seguridad, incluso en la residencia de la víctima del
delito o sujeto protegido o protegida según sea el
caso.
2. El alojamiento temporal en lugares reservados o
centros de protección.
3. El cambio de residencia.
4. El suministro de los medios económicos para
alojamiento, transporte, alimentos, comunicación,
atención sanitaria, mudanza, reinserción laboral,
trámites, sistemas de seguridad, acondicionamiento
de vivienda y demás gastos indispensables, dentro
o fuera del país, mientras la persona beneficiaria se
halle imposibilitada de obtenerlos por sus propios
medios.
5. La asistencia para la reinserción laboral.
6. El cambio de identidad consistente en el
suministro de documentación que acredite identidad
bajo nombre supuesto, a los fines de mantener en
reserva la ubicación de la persona protegida y su
grupo familiar.
7. Ordenar al victimario o victimaria, imputado o
imputada, o acusado o acusada, a abstenerse de
acercarse a cualquier lugar donde se encuentre la
víctima, testigos o demás sujetos procesales.
8. Ordenar al victimario o victimaria, imputado o
imputada, acusado o acusada, entregar a los
órganos de investigaciones científicas, penales y
criminalísticas, con carácter temporal, con la
suspensión del permiso de porte de arma
respectivo, cualquier arma de fuego que posea,
cuando a juicio de las autoridades de aplicación
dicha arma de fuego pueda ser utilizada por el
victimario o victimaria, imputado o imputada o
acusado o acusada, para causarle daño a algún
49
sujeto procesal u otra persona que intervenga en el
proceso penal.
9. Cualquier otra medida aconsejable para la
protección de las víctimas, testigos y demás sujetos
procesales, de conformidad con las leyes de la
República.
Según los criterios anteriormente explanados, quienes investigan
consideran que las medidas extraproceso son decisiones dictadas por el juez
fuera de lo solicitado, es decir, que estas medidas son resoluciones judiciales
que conceden derechos que fueron más de lo pedido por las partes, debido a
que las medidas de protección son decretadas por el Juez con el objetivo
principal de salvaguardar los derechos del delator arrepentido quien es
también un imputado pero que ha colaborado eficazmente con la causa de
investigación penal, bien sea esclareciendo el hecho o probando la
participación de otros imputados.
3. SISTEMA DE CATEGORIAS.
De acuerdo a Hurtado (2010, p. 48) las categorías son clasificaciones
básicas de conceptualización, y se refieren a clases de objetos de los que
puede decirse algo específicamente. En tal sentido Thiebaut (1998, p. 13)
indica que los datos recogidos necesitan ser traducidos en categorías con el
fin de poder realizar comparaciones y posibles contrastes, de manera que se
pueda organizar conceptualmente los datos y presentar la información
siguiendo algún tipo de patrón o regularidad emergente, a este proceso se le
denomina categorización.
50
En este orden de ideas, cerrar o establecer las categorías, facilita la
clasificación de los datos registrados y, por consiguiente, propicia una
importante simplificación. La categorización consiste en la segmentación en
elementos singulares, o unidades, que resultan relevantes y significativas
desde el punto de vista del interés investigativo, se realiza por unidades de
registro, estableciendo una unidad de sentido. Al construir las categorías no
se deben hacer interpretaciones previas y siempre respetar la información
obtenida
3.1. DEFINICION NOMINAL.
Principio de oportunidad en los delitos graves dentro del proceso penal
venezolano.
3.2. DEFINICION CONCEPTUAL
Según Cafferata (1990, p. 12), el principio de oportunidad se refiere a la
posibilidad que tienen los órganos encargados de la promoción de la
persecución penal, fundada en razones diversas de política criminal y
procesal de no iniciar la acción, o de suspender provisionalmente la acción
iniciada, o de limitarla en su extensión objetiva o subjetiva, o de hacerla
cesar definitivamente antes de la sentencia, aún cuando concurran las
condiciones ordinarias para perseguir y castigar.
Para Maier (01/04/18) el principio de oportunidad se enmarca como una
herramienta eficaz para la descriminalización de hechos punibles, en
51
aquellos casos donde otras formas de reacción frente al comportamiento
desviado pueden alcanzar mejores resultados ó, no es necesaria su
aplicación; ó para contribuir a la eficiencia del sistema penal como método de
control social y fórmula de descongestionamiento de la Administración de
Justicia, a los efectos de lograr un tratamiento preferencial de los casos de
mayor gravedad que necesariamente deban ser resueltos por el sistema.
3.3. DEFINICION OPERACIONAL.
Los investigadores consideran que la aplicación del principio de
oportunidad es la potestad que tienen los órganos jurisdiccionales facultados
para la efectiva administración de justicia de prescindir o limitar la acción
penal, a uno o varios imputados involucrados en una causa de investigación
penal y siendo en el caso especial que de considerar los aspectos
identificativos de la causa penal en particular, se tomara en cuenta la porción
a la rebaja de la pena correspondiente al imputado que se acoja a la
delación, en el entendido de la aplicación de un tercio hasta la mitad, siempre
y cuando con su testimonio hayan sido cubiertas y satisfechas las
expectativas procesales y materiales, bien sea, probando la participación de
otros imputados o bien cuando haya evitado la continuidad del hecho punible
en mención, siempre y cuando el delito que haya cometido sea considerado
como un delito grave y la pena a imponerse sea mayor de ocho años.
52
CUADRO 1
CUADRO DE OPERACIONALIZACIÒN DE LA CATEGORÌA
Objetivo General: Analizar la aplicación del principio de oportunidad en
delitos graves dentro del proceso penal venezolano.
OBJETIVOS
CATEGORÍA SUB- UNIDAD DE ANÁLISIS
ESPECÍFICOS
CATEGORIA
Analizar los
delitos graves Delitos graves Delitos cuya pena exceda
producto de la producto de la de 8 años.
Principio de Oportunidad en delitos graves dentro del proceso penal venezolano.
delincuencia delincuencia Sanciones de los delitos
organizada y organizada y cuya pena sea mayor a 8
criminalidad criminalidad
años.
violenta. violenta.
Analizar la
colaboración
del imputado Colaboración Información esencial para
para del imputado evitar que se continúe la
esclarecer el para esclarecer comisión del hecho punible.
hecho el hecho Información útil para probar
investigado. investigado. la participación de otros
imputados.
Analizar las Fundamento para la
medidas Medidas solicitud de las medidas de
necesarias necesarias para protección.
para garantizar la
Tramites de las medidas de
garantizar la integridad del
integridad del informante. protección.
informante. Provisionalidad de las
medidas de protección.
Medidas de protección
extraproceso.
Establecer
semejanzas y Semejanzas y
diferencias diferencias
entre el entre el
Principio de principio de
Oportunidad oportunidad en
en delitos delitos graves
graves dentro dentro de la
RESULTADOS
de la legislación
legislación Venezolana con
Venezolana la legislación
con la Argentina.
legislación
Argentina.
Fuente: Jiménez, Molero, Sosa (2018)