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Morir para Vivir entre Tus Manos

El documento presenta una serie de letras de canciones religiosas que expresan devoción y súplica a Dios y a la Virgen María. Los temas incluyen la transformación espiritual, la búsqueda de perdón, la esperanza en la vida eterna y el consuelo en la fe. A través de metáforas como el alfarero y el pastor, se enfatiza la relación entre el creyente y lo divino.
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Morir para Vivir entre Tus Manos

El documento presenta una serie de letras de canciones religiosas que expresan devoción y súplica a Dios y a la Virgen María. Los temas incluyen la transformación espiritual, la búsqueda de perdón, la esperanza en la vida eterna y el consuelo en la fe. A través de metáforas como el alfarero y el pastor, se enfatiza la relación entre el creyente y lo divino.
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TU ERES EL ALFARERO

Tú eres el alfarero, que con tus


manos me has transformado

Y mientras pasan los días, pasan


los años, yo te venero

Rompe mi cántaro, rompe mi forma,


rompe mi vida y hazla de nuevo

ENTRE TUS MANOS


Entre tus manos Hay que morir
Está mi vida, Señor Para vivir
Entre tus manos Entre tus manos
Pongo mi existir Confío mi ser
Hay que morir Y si vivimos
Para vivir Para Él vivimos
Entre tus manos Y si morimos
Confío mi ser Para Él morimos
Si el grano Si avivamos
De trigo no muere O que muramos
Si no muere Somos del Señor
Sólo quedará Somos del Señor
Pero si muere Entre tus manos
En abundancia dará Está mi vida, Señor
Un fruto eterno Entre tus manos
Que no morirá Pongo mi existir
Entre tus manos Hay que morir
Está mi vida, Señor Para vivir
Entre tus manos Entre tus manos
Pongo mi existir Confío mi ser
MÁS ALLÁ DEL SOL también una casa para cada hermano
Aunque en esta vida no tengo riquezas, Él fue a prepararnos a la santa Sión
se que allá en la gloria tengo una
mansión. ALABADAS SEAN LAS HORAS
Cual alma perdida, entre las pobrezas,
de mí Jesucristo tuvo compasión. Jueves santo en la mañana
Madrugó la Virgen Santa
CORO En busca de Jesucristo
//Mas allá del sol, Porque el dolor ya no aguanta
mas allá del sol, Por aquí pasó, Señora
yo tengo un hogar, Antes que el gallo cantara
hogar, bello hogar Cinco mil azotes lleva
más allá del sol// En sus sagradas espaldas

Así por el mundo, yo voy caminando Sacaron a mi tesoro


de pruebas rodeado y de turbación. A padecer por las calles
Pero a mi lado, viene consolando Con una ronca trompeta
mi bendito Cristo en la tentación. Y un clarín muy destemplado
Y alabadas sean las horas
A todas las razas del linaje humano Las que Cristo padeció
Cristo quiere darles plena salvación Por librarnos del pecado
Bendita sea su pasión

PERDONA A TU PUEBLO SEÑOR


PERDONA A TU PUEBLO SEÑOR
PERDONA A TU PUEBLO
PERDÓNALE SEÑOR

No estés eternamente enojado


No estés eternamente enojado
Perdónale Señor.

Por tus profundas llagas crueles


Por tus salivas y por tus hieles
Perdónale Señor

Por tus heridas de pies y manos


Por los azotes tan inhumanos
Perdónale Señor

Por los tres clavos que te clavaron


Por las espinas que te punzaron
Perdónale Señor

Por las tres horas de agonía


En que por madre diste a María
Perdónale Señor

Por la abertura de tu costado


No estés eternamente enojado
Perdónale Señor

Crece su dolor,
pues no halla sudario
AYÚDEMOS ALMAS para revestir
el cuerpo sagrado.
Ayudemos, almas, Tanta es su pobreza,
de tanto penar pues no hay un sepulcro
a la Virgen pura para sepultar
de la Soledad. a su Hijo difunto.

Al pie de la cruz Tres necesidades


la vemos que está tuvo esta Señora,
la Madre sin Hijo pero Dios le envía
porque ha muerto ya. quien se las socorra.

Se aumenta su pena José y Nicodemo


de ver a Jesús, de Arimatea
que no hay quien lo baje bajan a Jesús
de la Santa Cruz. y a María lo entregan
OH MARÍA, MADRE MÍA PUES CONCEBIDA
Pues concebida
OH MARÍA, MADRE MÍA, fuiste sin mancha
OH CONSUELO DEL MORTAL, Ave María,
/ AMPARADME Y GUIADME llena de gracia.
A LA PATRIA CELESTIAL. / (2)
¡Oh Virgen Madre!
Con el ángel de María nuestra abogada
las grandezas celebrad; refugio dulce
transportados de alegría de quien te llama.
sus finezas publicad.
Aurora hermosa,
Quien a ti ferviente clama luna sin mancha,
halla alivio en el pesar; sol refulgente,
pues tu nombre luz derrama, estrella magna.
gozo y bálsamo sin par.
A Tí suspiran
De sus gracias tesorera todas las almas
la nombró tu Redentor; arrepentidas
con tal Madre y medianera, oye sus ansias.
nada temas, pecador.

Pues te llamo con fe viva Sóis nube hermosa


muestra oh, Madre, tu bondad; llena y cargada
a mí vuelve compasiva de aguas que salen
tu mirada de piedad. del mar de gracia.

Hijo fiel quisiera amarte Cuando este valle


y por ti sólo vivir; perdido estaba
y por premio de ensalzarte, vino el remedio
ensalzándote morir. de tus entrañas.

Del eterno las riquezas Olivo verde,


por ti logré disfrutar paloma blanca
y contigo sus finezas, iris que anuncia
para siempre publicar. paz a las almas.

Para alabarte
siempre en tu gloria,
donde esperamos
cantar victoria.

Has que tu Hijo


nos dé su gracia
y en ella siempre
perseverancia.
CIEN OVEJAS Curo sus heridas
La tomo en sus brazos
Eran cien ovejas Y al redil volvió.
Que había en el rebaño
Eran cien ovejas
Que un pastor cuidó EL ALMA HUMILDE
El alma humilde, que a ti se acoge
Pero en una tarde Frutos recogedores de bendición.
Al contarlas todas Dichosa el alma, Santa Señora, Que
Le faltaba una humilde implora tu protección.
Le faltaba una
Y triste lloro Cuando, agobiado de mis pesares, en tus
altares busco el perdón, Oh, dulce Madre de
Las noventa y nueve la Esperanza, en ti descansa mi corazón
Dejo en el aprisco
Y por la montaña Formando alfombras, las azucenas, de
A buscarla fue aroma llena la rica mies; y allí florece el lirio
hermoso que yo, amoroso, pongo a tus pies.
La encontró gimiendo
Temblando de frío Cuando te invoco, luz de mis ojos, en vez
Curo sus heridas de abrojos veo brotar hermosas flores de
La tomo en sus brazos amor divino que de continuo llevo a tu
y al redil volvió altar.

Esta misma historia


Vuelve a repetirse YO TE SALUDO
Hay muchas ovejas YO TE SALUDO REINA DEL CIELO,
Que sin rumbo van DULCE CONSUELO DEL CORAZON

Con el alma rota Eres clemente, eres piadosa, y es


Van por los collados poderosa tu protección.
Temblando de frió
Vagando en el mundo No puede el labio sin dulce encanto tu nombre
Sin Dios y sin fe. santo articular.

Las noventa y nueve Si en sus pesares te invoca el alma su


Dejo en el aprisco antigua calma torna a cobrar. El que sus
Y por la montaña culpas llora y expía por ti, María logra el
A buscarla fue perdón.

La encontró gimiendo Aquí nos tiene s puestos de hinojos tus


Temblando de frío dulces ojos vuelve hacia nos.
Curo sus heridas
La tomo en sus brazos Haz que podamos ¡oh, qué consuelo! Siempre
Y al redil volvió. en el cielo gozar de Dios
Junto a ti buscaré otro mar
SALVE SALVE Junto a ti buscaré otro mar
SALVE, SALVE CANTABA MARÍA,
QUE MAS PURA QUE TU SOLO
DIOS Y EN EL CIELO UNA VOZ
REP ETÍA:MÁS QUE TU SOLO
DIOS,SOLO DIOS.

Con torrente de luz que te inunda los


Arcángeles besan tus pies, las estrellas tu
frente circunda y hasta Dios complacido
te ve.

Pues llamándote, pura y sin mancha De rodillas


los mundos están; Y tu espíritu arroba y
ensancha, Tanta fe, tanto amor tan afán

¡Oh! bendito que el señor en la tierra pura y


limpia te podría formar, Como forma el
diamante la cierra como cuaja las perlas el
mar.

Y al mirarte entre el ser y la nada Modulando tu


cuerpo exclamó, Desde el seno será Inmaculado,
Si del suyo nacer debo yo.

Flores, flores las nubes derramen, De la Virgen


sin mancha en honor Y su reina los cielos la
llaman Y los hombres su madre y su amor.

PESCADOR DE HOMBRES
Tú has venido a la orilla
No has buscado ni a sabios ni a ricos
Tan solo quieres que yo te siga
Señor, me has mirado a los ojos
Sonriendo has dicho mi nombre
En la arena he dejado mi barca
Junto a ti buscaré otro mar
Tú sabes bien lo que tengo
Que en mi barca no hay oro ni espadas
Tan solo redes y mi trabajo
Señor, me has mirado a los ojos
Sonriendo has dicho mi nombre
En la arena he dejado mi barca

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