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Características del Recién Nacido Normal y Patológico

El documento describe las características y condiciones de los recién nacidos, abarcando desde su definición hasta las características morfológicas y somatométricas. Se detallan aspectos como el peso, talla, perímetro cefálico y torácico, así como la anatomía de la cabeza, cara, ojos, nariz, boca, oídos, cuello, tórax, abdomen, genitales, extremidades y piel. Además, se mencionan anomalías comunes y la importancia de la observación en la detección de problemas de salud durante el período neonatal.
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Características del Recién Nacido Normal y Patológico

El documento describe las características y condiciones de los recién nacidos, abarcando desde su definición hasta las características morfológicas y somatométricas. Se detallan aspectos como el peso, talla, perímetro cefálico y torácico, así como la anatomía de la cabeza, cara, ojos, nariz, boca, oídos, cuello, tórax, abdomen, genitales, extremidades y piel. Además, se mencionan anomalías comunes y la importancia de la observación en la detección de problemas de salud durante el período neonatal.
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RECIEN NACIDO

NORMAL Y PATOLOGICO
1. CONCEPTO

Un recién nacido es un bebé que se encuentra en sus primeras semanas de vida, es decir, hasta los 28
días posteriores a su nacimiento. Este período se conoce como período neonatal y es una etapa de
cambios rápidos en la que se pueden descubrir la mayoría de los defectos congénitos.

Un recién nacido normal se entiende todo neonato sano, sin enfermedad posible ni probable, con una
edad inferior a 28 días. Se trata de un periodo fundamental donde es crucial la observación y el
conocimiento de las características normales, para poder detectar la aparición de alguna anomalía.
CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS

Existen tres características morfológicas que definen a un recién nacido: macrocéfalo, braquitipo y
macroesplácnico. Es macrocéfalo porque el tamaño de su cabeza supone un ¼ de la parte total de la
talla, mientras que en el adulto sólo representa 1/8. Es braquitipo porque las extremidades son
pequeñas en relación con el resto del organismo, situándose su punto medio del cuerpo a nivel ombligo
a diferencia del adulto que se haya a nivel del pubis. Y es macroesplácnico, es decir, tiene un abdomen
grande y abombado, sobrepasando el nivel torácico, y que persiste hasta los 3 años edad.
Somatometría
PESO

El peso medio al nacimiento se encuentra alrededor de 3.300 g, entre el intervalo de 2500 g y 4000 g.
Suele ser algo superior en los niños que en las niñas y en los segundos hijos, y también depende de
varios factores como:

• Constitución corporal de los padres.

• Estado de la nutrición de la madre.

• La raza.

• Los hábitos tóxicos durante la gestación, como


el consumo de tabaco, etc.

Existe una pérdida fisiológica del peso en los primeros días de vida que puede llegar a ser de hasta un
10%, debido principalmente a una pérdida de líquidos (pulmonar, meconio, orina, etc.). Pero a partir del
quinto día de vida se inicia una recuperación ponderal, y hacia el quinceavo, o incluso antes, alcanza el
peso inicial.

La talla
media de un recién nacido es de 50cm, entre un intervalo de 48-52 cm, y las diferencias están
relacionadas con los mismos factores que condicionan el peso.
PERÍMETRO CEFÁLICO

Es la medición de la circunferencia anteroposterior máxima


del cráneo, y su tamaño depende, en gran parte, del
desarrollo del contenido craneal.

El perímetro cefálico de un recién nacido a término es de 34


cm, con un intervalo de normalidad entre 32-36 cm. Si el
perímetro esta aumentado, podría tratarse de una
hidrocefalia que debe ser investigada. La microcefalia indica
patología prenatal que puede ser grave, aunque debe
distinguirse de aquella producida por el moldeamiento
craneal durante el parto vaginal.
PERÍMETRO TORÁCICO

El perímetro torácico medio, medido por la base del apéndice xifoides, es de 33 cm, entre un intervalo
de 31-35 cm. Y tiene interés para ciertas malformaciones torácicas.
2.2. Cabeza

Es la parte mayor del cuerpo y al moldearse durante el parto


puede tener una forma ovalada o “apepinada”.

Existen en la cabeza dos zonas no osificadas, de tejido


membranoso, llamadas fontanelas: fontanela anterior o
bregma, que tiene forma de rombo, se encuentra en la
unión entre los dos huesos frontales y los dos parietales,
mide 2,5 a 4 cm de longitud por 2 a 3 cm de anchura y se
suele cerrar alrededor de los 12-18 meses, y la fontanela posterior que se encuentra entre el hueso
occipital y los dos huesos parietales con forma triangular, con un tamaño menor de 0.5 a 1 cm y que se
suele cerrar alrededor de los 3 meses.

Las fontanelas pueden ser unos buenos indicadores del estado del neonato, de tal forma que una
fontanela deprimida puede indicar un signo de deshidratación, mientras que una fontanela abombada
puede indicar un aumento de la presión intracraneal.

Es frecuente encontrar por la presión de la cabeza durante el parto, una tumefacción discreta de las
partes blandas llamadas “caput sucedaneum”, que debe distinguirse del cefalohematoma o hemorragia
subperióstica (sangrado entre el periostio y el hueso):

“Caput sucedaneum”: Se trata de una protuberancia edematosa del tejido blando del cuero cabelludo,
causada por una presión prolongada del occipucio en el cérvix materno durante el parto. Habitualmente
se extiende más allá de los bordes del propio hueso, pero no fluctúa. El edema puede conservar la huella
del dedo y desaparece en pocos días.

El cefalohematoma es una hemorragia subperióstica de uno de los huesos craneales. Es mínima la


hinchazón al nacimiento y suele aumentar a las 24-48 horas de vida. Los límites suelen estar claramente
delimitados de manera que no rebasa los bordes del hueso y no cruza las suturas. Puede ser bilateral y la
masa es blanda y fluctuante y se absorbe entre las dos semanas y los tres meses.

CARA
En las primeras horas de vida suele estar abotargada con edemas palpebrales que dificultan la apertura
de los ojos y hasta que no pasan uno o dos días no se aprecian los rasgos faciales.

OJOS
Al nacer son de color azul-grisáceo y adquiere su color definitivo alrededor de los 3 meses.

Los ojos se abren espontáneamente si se levanta y se balancea con suavidad hacia adelante y atrás al
niño

La esclerótica debe ser blanca, pero en un pequeño porcentaje de recién nacidos puede aparecer una
hemorragia subconjuntival debida a los cambios de presión intraocular durante el parto, que suele
desaparecer en un día y que no indican nada patológico.

Las pupilas reaccionan a la luz contrayéndose, y el aparente estrabismo o nistagmus pueden ser
hallazgos comunes en el recién nacido normal.

No hay producción efectiva de lágrimas en el recién nacido ya que las glándulas lacrimales no funcionan
completamente durante los 2 primeros meses.

En los primeros días puede ser normal el fenómeno de “ojo de muñeca” donde al cambiar la posición de
la cabeza del niño de izquierda a derecha y viceversa, los ojos se mueven en la dirección opuesta debido
a la inmadurez en la coordinación entre la cabeza y los ojos.

NARIZ
Suele ser plana y achatada desde el nacimiento.

La mucosidad blanca y acuosa, así como los estornudos son frecuentes y normales en los recién nacidos.

Es importante comprobar la permeabilidad de las coanas, para detectar atresia de coanas.

BOCA
Su estructura al nacimiento esta completa y se
encuentra adaptada para la succión. Entre las
estructuras normales, podemos detectar:

Paladar arqueado y úvula en la línea media.

Repliegues membranosos de Maigot en las encías, que


ayudan agarrar el pezón.

Bolas adiposas de Bichat. Unas almohadillas adiposas en


el interior de las mejillas que sirven de cojines de succión y evitan el colapso de las mejillas mientras
dura la succión.
Perlas de Epstein. Son grupos de células epiteliales situadas en el paladar duro. Y los quistes de inclusión,
que son unos nódulos pequeños, blanquecinos y duros. Ambos desaparecen espontáneamente.

En alguna ocasión puede aparecer en las encías los llamados “dientes congénitos”, que se recomienda
extirparlos para evitar aspiraciones y para evitar que puedan interferir con la lactancia materna.

En las primeras semanas la salivación es mínima, es por ello por lo que esto favorezca la aparición de
“muguet”, una lesión producida por un hongo llamado “Candida Albicans” y que se manifiesta como
placas blancas adheridas a la mucosa de la boca y que sangran al intentar desprenderlas. Por otro lado,
en caso de salivación excesiva debe descartarse la atresia esofágica.

Por último, es importante detectar cualquier anomalía de la línea media en forma de labio leporino (uni
o bilateral) y fisura palatina que pueden ocasionar algunos trastornos en la alimentación

OIDOS
La parte superior del pabellón auricular suele estar a la misma altura que el ángulo externo de los ojos.

Es frecuente hallar unos pequeños apéndices cutáneos preauriculares que pueden ser extirpados de
forma precoz o tardía.

Es importante valorar siempre la implantación, forma y tamaño ya que la anomalía en estas estructuras
es característica de algunos síndromes (como por ejemplo el de Down) y también pueden indicar
malformaciones en órganos internos.

Por último, la capacidad de audición en un recién nacido puede evidenciarse por el reflejo cócleo-
palpebral, que consiste en el cierre de los párpados provocado por un ruido brusco cercano.

2.3. Cuello
El cuello de un recién nacido es corto y grueso con los pliegues habituales. La piel excesiva sugiere un
síndrome malformativo.

En ocasiones se observa rigidez de nuca que puede indicar torticolis por oligoamnios y malposición fetal
por hematoma del músculo esternocleidomastoideo.

Es importante la palpación de ambas clavículas para descartar su fractura. Dicha fractura aislada no
precisa de tratamiento.

2.4. Tórax
El tórax del recién nacido tiene un diámetro anteroposterior igual al bilateral. Mide algo menos que la
cabeza y el tejido muscular es escaso.

Las mamas deben ser simétricas, pudiendo existir mamilas supernumerarias como variante de la
normalidad. Durante los primeros días de nacimiento puede existir (en ambos sexos) intumescencia
mamaria producida por el paso de estrógenos maternos y podría acompañarse de una secreción láctea
(“leche de brujas”).
2.5. Abdomen
El abdomen del recién nacido es grande, blando y distendido y sobrepasa el nivel torácico debido al
tamaño de las vísceras abdominales y la falta de tono muscular.

El hígado y el bazo se pueden llegar a palpar unos 2 cm por debajo de los bordes costales, y en ocasiones
es posible palpar los riñones. Mediante la palpación abdominal es como se pueden detectar la presencia
de alguna masa anómala intraabdominal.

En la inspección también se observa el


cordón umbilical pinzado para verificar la
presencia de dos arterias y una vena de
calibre superior. Parte del ombligo empieza
a secarse a las pocas horas del nacimiento y
se desprende a los 6-10 días

2.6. Genitales
Mujer

Los labios de la recién nacida son edematosos y el clítoris prominente. Si la recién nacida es a término
los labios mayores suelen cubrir a los menores.

Suele ser visible el himen en el orificio posterior a la vagina.

Y normalmente se observa en la vagina secreciones blanquecinas e incluso sanguinolentas


(pseudomenstruación), secundarias a la estimulación fetal por hormonas maternas.

Varón

El recién nacido a término tiene un pene aproximadamente de 3 a 4 cm de longitud, y un escroto


pigmentado y rugoso. Un pene de longitud inferior a 1 cm sería anormal y requeriría una valoración
endocrinológica.

Los testículos se palpan en el escroto, pero en ocasiones pueden localizarse en la parte alta escrotal o en
el canal inguinal, o podrían no palparse por encontrarse en el interior del abdomen.

Algunas anomalías frecuentes son:

Hidrocele. Acumulación de líquido en el escroto produciendo ensanchamiento y turgencia escrotal.


Generalmente no comunica con la cavidad peritoneal y desaparece en varias semanas.

Fimosis. Prepucio adherido al glande.

Hipospadias. Salida del meato urinario en la parte inferior del pene y no en la punta. Y epispadias, que es
la salida del meato urinario en la cara superior.
2.7. Extremidades
Las extremidades del recién nacido son pequeñas en
comparación con el resto del organismo. Las plantas de los
pies son planas. Las manos y los pies suelen estar fríos al
tacto y pueden tener un color azulado debido a la poca
circulación periférica, siendo esto normal y se llama
acrocianosis. Son frecuentes las anomalías en las
extremidades debido a los efectos de la postura fetal o a
traumatismo durante el parto. Los traumatismos más
frecuentes son la fractura de húmero, de tibia y/o de
clavícula. Dentro de las deformaciones fisiológicas más frecuente encontramos el encorvamiento de las
tibias que puede persistir hasta el segundo año de vida.

Las anomalías más frecuentes en las manos y en los pies son la fusión de los dedos llamado sindactilia, o
el exceso de ello, llamado polidactilia.

Siempre es importante la exploración de ambas caderas, mediante las maniobras de Barlow y Ortolani,
para descartar la existencia de la luxación congénita de cadera. Su importancia radica en la utilidad del
tratamiento precoz que evitará problemas graves en la deambulación.

2.8. La piel
La piel del recién nacido es fina y elástica. Durante las primeras horas de vida presenta una coloración
rojiza e intensa debida a la inestabilidad vasomotora y al enlentecimiento de la circulación periférica. A
las 24 horas ese color tan intenso cede, y hacia el segundo-tercer día, adquiere un tono natural y
sonrosado. Aunque también es normal que, hacia el segundo o tercer día de vida, algunos recién nacidos
presenten una ictericia fisiológica que alcanza su mayor intensidad antes del séptimo día y que suele
desaparecer alrededor de las 2 semanas.

Otras características normales de la piel del recién nacido son las siguientes:

Vérnix caseoso: Es un unto sebáceo que cubre la piel del recién nacido. Es una sustancia blanquecina y
espesa compuesta por células y secreciones de glándulas y sirve para proteger de infecciones cutáneas,
nutrir la piel, evitar la descamación, favorece la curación de posibles lesiones cutáneas y para regular
mejor la temperatura. Por todo ello, lo ideal es que no se le bañe al recién nacido hasta que no pase un
mínimo de 24 horas, ya que a partir de las 24-48 horas se suele secar y desaparecer.

Lanugo: Vello fino que recubre los hombros, espalda, frente y sienes del recién nacido y que suele
desaparecer al final de la primera semana.
Millium facial: punteado blanco minúsculo en cara,
nariz, y en menor frecuencia, en el mentón y en las
mejillas. Son obstrucciones de las glándulas
sebáceas que desaparecen en unas semanas.

Nevus telaginésicos o mordidas de cigüeña: son


áreas rosadas y planas localizadas frecuentemente
en párpados, entrecejo o en la nuca, que al llorar el
recién nacido se enrojecen y que suelen
desaparecer al final del primer año.

Nevus flámmeus: Son angiomas capilares que se encuentran debajo de la piel. Parecen unas manchas de
color de vino tinto, cuya forma y tamaño cambian, pero no desaparecen.

Mancha de Baltz o mancha mongólica: Son manchas de color azul pizarra en glúteos hombros o espalda,
resultado de depósitos de melanina. No tiene relación con el mongolismo y suele desaparecer
espontáneamente al final del primer año de vida.

Exantema toxoalérgico: Son máculas rojas con vesículas que aparecen alrededor del segundo día,
predominan más en el tronco y desaparecen al cabo de una semana aproximadamente.

Por último, son frecuentes en el recién nacido una serie de fenómenos relacionados con una
inestabilidad circulatoria general, como:

Acrocianosis, cianosis de manos y pies sin significado patológico.

Cutis marmorata: Moteado de color violáceo en la piel del recién nacido cuando se les somete a bajas
temperaturas.

Síndrome de arlequín: Enrojecimiento de una mitad del cuerpo y palidez en la contralateral producido
por un fenómeno vasomotor de tipo vagal.

3. CARACTERISTICAS FISIOLÓGICAS
3.1. Termorregulación

El recién nacido es homeotermo, pero mantiene su


temperatura corporal dentro de un estrecho margen y
pierde calor con facilidad.

El mecanismo que regula la temperatura del recién nacido


no está plenamente desarrollado y la producción de calor
se originan fundamentalmente a partir del metabolismo
de la “grasa parda”. Son depósitos localizados en la región
superior torácica y paravertebral, en el área interescapular,
cuello, axila y alrededor de los grandes vasos. Aparece en
el feto entre la semana 17 y las 20 semanas de gestación y
desaparece hacia el tercer mes de vida. Al bajar la temperatura ambiente, se estimula la producción de
noradrenalina lo que aumenta el metabolismo del tejido adiposo pardo, con el fin de producir calor, es lo
denominado termogénesis química.

La hipotermia pues, afecta más a los recién nacidos que a los adultos y un recién nacido hipotérmico
utiliza toda su energía para producir calor, y este gasto constante de energía puede ocasionarle
trastornos en las demás funciones vitales, produciendo cuadros de apneas, hipoglucemias y retraso en el
aumento de peso, e incluso, en casos extremos, un problema neurológico que comprometa su estado.
Por otro lado, las temperaturas elevadas también activan mecanismos de sufrimiento que requieren un
aumento del trabajo metabólico. Con lo que, la hipertermia dificulta tanto el mecanismo
termorregulador como la hipotermia. Por todo ello resulta imprescindible ofrecer una neutralidad
térmica, es decir, un ambiente térmico en el cual el recién nacido pueda mantener una temperatura
corporal normal con el consumo de energía mínimo. Lo ideal es que la temperatura corporal del recién
nacido se mantenga entre 36ºC y 37ºC.

3.2. Función pulmonar


El recién nacido respira a través de la nariz, con una frecuencia de 35-60 respiraciones por minuto. Son
respiraciones irregulares, abdominales (el abdomen sube y baja y el tórax se mantiene inmóvil
prácticamente) y ocasiones presenta respiraciones periódicas fisiológicas, es decir, periodos de apnea
entre 10 y 15 segundos.

En el inicio de la respiración influyen varios factores químicos, térmicos, sensoriales y mecánicos:


Estímulos químicos: El aumento de la cantidad de CO2 en la circulación del recién nacido, como
consecuencia de una disminución de O2 originada al cortar el cordón, y una disminución del pH que
origina acidosis, sirven de estímulo al centro respiratorio del bulbo raquídeo para iniciar la respiración.

Estímulos térmicos: El cambio brusco de temperatura que sufre el recién nacido al salir al exterior (pasa
de una temperatura de 37ºC a una temperatura ambiente entre 22-24ºC), estimula el centro
respiratorio.

Estímulos mecánicos:Relacionado con la expulsión del líquido


amniótico de los pulmones tras el paso del feto a través del
canal del parto. Al salir el líquido amniótico de los pulmones
permite la inhalación de aire hacia los pulmones.

Estímulos sensoriales: Como son los sensores de luz, ruido


ambiental y sensores cutáneos al secar, abrazar y envolver al
niño.

3.3. Función cardiaca


En el momento del nacimiento el recién nacido sufre grandes
modificaciones en el aparato circulatorio, ya que se interrumpe la circulación placentaria y se instaura la
circulación pulmonar, y esto lleva a importantes modificaciones anatómicas.

La frecuencia cardiaca durante los primeros 10 minutos de vida es de 160 latidos por minuto de media
(entre 120-200 está la normalidad) y después oscila entre 90-170 latidos por minuto con una media
entre 120-140 lpm.
El vértice del corazón puede auscultarse del 3ª al 4ª espacio intercostal en la línea media clavicular
izquierda.

La tensión arterial sistólica es de 50-70 mmHg y la diastólica es de 25-45 mmHg durante las primeras 12
horas de vida. La tensión arterial varía con la edad gestacional, el peso y la edad cronológica.

3.4. Función digestiva


La capacidad del recién nacido para digerir, absorber y metabolizar los alimentos está muy limitada. El
aparato digestivo está preparado especialmente para la succión y la digestión de la leche.

El aparato digestivo presenta las siguientes características:

La boca está preparada con los labios gruesos.

En las encías no suele haber dientes, sólo 1/2000 presentan dientes congénitos.

El estómago tiene una capacidad reducida de unos 20-


30 ml, y el tiempo de vaciamiento gástrico es entre 2 y 4
horas (más rápido si el alimento es leche materna que
de fórmula), pero se inicia inmediatamente después de
la ingestión. Por ello el recién nacido requiere de una
alimentación frecuente y en pequeñas cantidades.

La mucosa gástrica es delicada y la musculatura está


poco desarrollada.

Las secreciones digestivas son normales desde las 28-30 semanas de gestación. Digiere con facilidad las
proteínas y los hidratos de carbono, pero no las grasas, porque la lipasa es deficiente al principio y por
ello el calostro es ideal los primeros días de vida, por su menor contenido en grasas que la leche de
fórmula. Durante las primeras semanas de vida es normal el reflujo gastroesofágico debido a la
inmadurez de la válvula que existe entre el esófago y el estómago llamada cardias, y también puede
existir náuseas y vómitos durante las primeras horas de vida, debido a lo deglutido durante el parto.

La primera deposición del recién nacido se llama meconio y se expulsa generalmente dentro de las
primeras 24-48 horas. Es una deposición de un color verdoso negruzco y de consistencia alquitranosa,
compuesta por bilis, restos epiteliales y líquido amniótico. Su producción dura de 2 a 4 días. Después de
estos días, cuando el recién nacido ha iniciado la alimentación, las deposiciones son menos espesas y
tienen un color verde amarillento, son las llamadas deposiciones de transición. Posteriormente cambian
a deposiciones amarillas, que son ya las deposiciones de leche. Y es que, la consistencia y el olor de estas
deposiciones dependen de que el lactante tome leche materna o leche de fórmula; si es lactancia
materna el color es amarillento brillante y son suaves y pastosas, y si se alimentan con leche de fórmula
son amarillentas, más oscuras y sólidas.

3.5. Función urinaria


La estructura del aparato urinario está completa al nacimiento y presenta las siguientes características:

Los riñones son grandes y lobulados, de posición baja y fácilmente palpables.


La vejiga tiene una capacidad, al nacer, de 40-50 ml llegando a una capacidad al final de la primera
semana de 200 ml.

La densidad urinaria es de 1010-1015 los primeros días. El filtrado glomerular y el gasto urinario son
bajos durante los primeros días de vida.

El recién nacido orina en las primeras 12-24 horas de vida. Y la orina es de color amarillo claro e inodora.
La hematuria es patológica y debe investigarse.

En ocasiones, puede aparecer una orina de color rojizo o anaranjado debido a la presencia de uratos.

Por otro lado, un aporte bajo de líquidos puede dar a la orina un color amarillo oscuro.

3.6. Función inmunológica


El sistema inmunitario del recién nacido es muy
inmaduro y durante los primeros meses de vida no es
capaz de formar sus propios anticuerpos. Por ello es tan
importante la alimentación con leche materna, por su
contenido en inmunoglobulinas.

Durante estos primeros meses, la protección procede de


las inmunoglobulinas que le han llegado a través de la
placenta, y las que obtiene a través del calostro y leche
materna, entre ellas, destacamos:

La IgG: Muy abundante en el plasma de la mujer gestante. El niño inicia su síntesis en el primer año.

La IgA: Presente en la saliva, calostro y leche materna. Muy importante para la protección de infecciones
que se desarrollan en la infancia, ya que el feto no las sintetiza intraútero.

La IgM: Casi toda la sintetiza el feto a partir de la semana 10-15 de gestación, ya que no atraviesa la
placenta. Es muy importante para la protección frente a las infecciones bacterianas.

Generalmente los neonatos son inmunes a la difteria, tétanos, viruela, sarampión, parotiditis,
poliomielitis y algunos otros procesos víricos y bacterianos. Sin embargo, no tienen inmunoglobulinas
para otras infecciones como la toxoplasmosis, citomegalovirus, rubeola o infección por herpes.

El periodo de resistencia frente a las infecciones es variable, la inmunidad frente a determinadas


infecciones víricas comunes puede durar 4-8 meses, mientras que la inmunidad frente algunas bacterias
puede desaparecer a las 4-8 semanas.

3.7. Características hematológicas


El recién nacido tiene un color rosa púrpura por la baja concentración de O2 en su sangre de su
circulación fetal, pero cuando se estabiliza la respiración, el color cambia a rosa, pudiendo presentar
acrocianosis (manos y pies y el área de alrededor de la boca un tono azulado) debido a la escasa
circulación.
El número de hematíes en el recién nacido es inicialmente alto, entre 5 y 7 millones, dado a las
necesidades de oxígeno del neonato en los primeros días de vida. Después del nacimiento disminuyen
liberando más bilirrubina de la que puede metabolizar el hígado inmaduro del recién nacido. Este exceso
de bilirrubina da un color amarillento a la piel y es lo que se conoce como ictericia fisiológica, suele
aparecer al segundo o tercer día del nacimiento y desaparece en 4 o 5 días más tarde.

El número de leucocitos oscila entre 6.000 y 30.000/mm3 y tras la primera semana el recuento
leucocitario suele bajar y aparece la linfocitosis relativa característica del lactante.

El número de plaquetas es similar al de otras etapas de la vida, y oscila entre 150.000 y 300.000/mm3.

3.8. Función neurológica


El último trimestre del embarazo es un período de rápida maduración del SNC (sistema nervioso central).
Pero, aun así, el sistema nervioso del recién nacido, tanto el central como periférico, es inmaduro y
presenta insuficiente mielinización. Por ello el periodo postnatal se considera un momento de riesgo
para el cerebro y el sistema nervioso, ya que todavía tiene que experimentar grandes cambios
bioquímicos e histológicos.

La valoración del nivel de alerta, el examen motor y sensorial y los reflejos arcaicos del recién nacido,
ayudan a determinar la normalidad de la función neurológica del neonato.

Valoración del nivel de alerta

Prechtl describió cinco estadios de sueño-vigilia, siendo los estadios 3 y 4 los más eficaces para la
valoración neurológica del niño:

Estadio 1: Ojos cerrados, respiración regular, sin movimientos.

Estadio 2: Ojos cerrados, respiración irregular, algunos pequeños


movimientos.

Estadio 3: Ojos abiertos. movimientos poco amplios.

Estadio 4: Ojos abiertos, movimientos amplios sin llorar.

Estadio 5: Ojos abiertos o cerrados, llorando.

En la exploración normal existe apertura espontánea de los párpados y


los movimientos de los ojos, cara y extremidades, así como la respuesta
a estímulos.

La excesiva irritabilidad con llanto inconsolable y, por el contrario, la letargia (dificultad para despertarlo)
constituyen situaciones anómalas.

Examen motor y sensorial

Inicialmente la postura habitual del recién nacido a término es la de flexión con las extremidades
inferiores cerca del abdomen. El tono muscular es simétrico y es algo hipertónico ya que se resiste a la
extensión de las rodillas y de los codos. La hipotonía y la flacidez muscular puede indicar disfunción
neurológica.

Respecto a la reacción del recién nacido a los estímulos sensoriales, el recién nacido es capaz de fijar la
mirada en los objetos brillantes y seguir sus desplazamientos. El reflejo cócleo-palpebral existe desde el
nacimiento, y también responde de distinta manera entre sabores y olores agradables o desagradables

3.10. Órganos de los sentidos


Visión

El recién nacido durante los primeros días reacciona a estímulos luminosos y es capaz de seguir con la
mirada los objetos más cercanos, sobre todo si se encuentra a una distancia entre 20 y 30 centímetros.
Su capacidad visual es limitada, pero sí que distinguen entre la luz y la oscuridad, y prefiere los
contrastes como el blanco y el negro y las imágenes formadas.

Oído

El recién nacido reacciona a ruidos intensos y a la voz humana, en especial a la de su madre. Tiene una
audición normal y mejora con el paso de las horas y los estornudos, a medida que el oído se aclara de
vérnix y líquido amniótico. La forma de valorar la audición, entre otros, es con un ruido repentino e
intenso al que debe reaccionar con el reflejo de sobresalto o parpadeo.

Gusto

El recién nacido distingue lo agradable, lo desagradable y


responde de distinta forma a los distintos sabores.

Olfato

En el recién nacido está poco desarrollado, pero sí que es


capaz de identificar algunos olores como es el aroma de su
madre y el de la leche materna.

Tacto

El recién nacido es muy sensible al contacto y los abrazos. Por ello es tan importante el contacto físico de
la madre hacia el niño.
Recién nacido patológico
Un recién nacido patológico es aquel que presenta alguna condición médica anormal o grave al nacer. A
continuación, se presentan algunas de las condiciones más comunes que pueden afectar a un recién
nacido patológico:

Condiciones respiratorias

1. Distres respiratorio
2. Apnea del prematuro
3. Enfermedad de la membrana hialina
4. Neumonía congénita

Condiciones cardíacas

1. Defectos del tabique auricular o ventricular


2. Estenosis pulmonar
3. Coartación de la aorta
4. Cardiomiopatía congénita

Condiciones neurológicas

1. Parálisis cerebral
2. Epilepsia neonatal
3. Hemorragia intraventricular
4. Enfermedad de Tay-Sachs

Condiciones gastrointestinales

1. Atresia esofágica
2. Atresia intestinal
3. Enfermedad de Hirschsprung
4. Fístula traqueoesofágica

Condiciones genéticas

1. Síndrome de Down
2. Síndrome de Turner
3. Síndrome de Klinefelter
4. Enfermedad de Tay-Sachs

Condiciones infecciosas

1. Infección por citomegalovirus


2. Infección por herpes simple
3. Infección por listeria
4. Infección por toxoplasma

Condiciones metabólicas
1. Hipoglucemia neonatal
2. Hipocalcemia neonatal
3. Enfermedad de la orina con olor a jarabe de arce
4. Enfermedad de Pompe

Es importante destacar que cada condición tiene sus propias características y requerimientos de
tratamiento.
Los medicamentos que se administran a un recién nacido patológico dependen de la condición médica
específica que presente. A continuación

Medicamentos para condiciones respiratorias

1. Oxígeno: para mejorar la oxigenación del cuerpo.


2. Ventilación mecánica: para apoyar la respiración.
3. Surfactante: para reducir la tensión superficial en los pulmones.
4. Broncodilatadores: para relajar los músculos bronquiales.

Medicamentos para condiciones cardíacas

1. Digoxina: para controlar la frecuencia cardíaca.


2. Propranolol: para reducir la frecuencia cardíaca y la presión arterial.
3. Dopamina: para aumentar la presión arterial y la frecuencia cardíaca.
4. Milrinona: para mejorar la función cardíaca.

Medicamentos para condiciones neurológicas

1. Fenobarbital: para controlar las convulsiones.


2. Fosfenitoína: para controlar las convulsiones.
3. Diazepam: para controlar las convulsiones y la ansiedad.
4. Cafeína: para mejorar la alerta y la función neurológica.

Medicamentos para condiciones gastrointestinales

1. Pantoprazol: para reducir la producción de ácido estomacal.


2. Ranitidina: para reducir la producción de ácido estomacal.
3. Simeticona: para reducir la formación de gas en el intestino.
4. Lactulosa: para tratar la constipación.

Medicamentos para condiciones infecciosas

1. Ampicilina: para tratar infecciones bacterianas.


2. Gentamicina: para tratar infecciones bacterianas.
3. Aciclovir: para tratar infecciones virales.
4. Fluconazol: para tratar infecciones fúngicas.

Medicamentos para condiciones metabólicas


1. Glucosa: para tratar la hipoglucemia.
2. Calcio: para tratar la hipocalcemia.
3. Vitamina K: para prevenir la hemorragia.
4. Fórmula de alimentación: para proporcionar nutrientes esenciales.

Es importante destacar que la administración de medicamentos a recién nacidos patológicos debe ser
realizada por un profesional de la salud capacitado y bajo estricta supervisión. Además, es fundamental
monitorear cuidadosamente los efectos secundarios y la respuesta del paciente al tratamiento.

GLORSARIO:

1. Macrocefalo: Condición en la que la cabeza es significativamente más grande de lo normal.

2. Ponderal: Relacionado con el peso o la masa corporal.

3. Hidrocefalia: Condición en la que hay un acumulo anormal de líquido cefalorraquídeo en el cerebro.

4. Apéndice xifoides: Parte inferior del esternón que se une a las costillas.

5. Abotargada: Condición en la que hay un edema o hinchazón en una parte del cuerpo.

6. Estrabismo: Condición en la que los ojos no se alinean correctamente.

7. Reflujo gastroesofágico: Condición en la que el ácido estomacal fluye hacia atrás hacia el esófago.

8. Leucocitario: Relacionado con los leucocitos (glóbulos blancos) en la sangre.

9. Vernix: Capa de grasa y células muertas que cubre la piel de los recién nacidos.

BIBLIOGRAFÍA
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Enfermería del recién nacido. Madrid: Enfo ediciones;2012. p. 377-398.

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recién nacido. Madrid: Enfo ediciones; 2012. p. 287-305.

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Madrid: Editorial Panamericana; 2008.

Bernalte P, González MJ, Jiménez S. Crecimiento y desarrollo del lactante. En: Martin-Crespo C, Medina
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Hernández A, Gómez J. Enfermería del recién nacido.

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