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Delitos sexuales infantiles en México

El documento aborda el grave problema del abuso sexual infantil en México, destacando la falta de documentación y estadísticas precisas sobre el tema, así como los efectos devastadores que estos abusos tienen en las víctimas. Se enfatiza la importancia de la atención psicológica adecuada y el uso de técnicas terapéuticas que permitan a los niños expresar sus experiencias y emociones, así como la necesidad de una coordinación efectiva entre profesionales para garantizar la protección de los menores. Además, se menciona la influencia de factores sociales y políticos en la educación sexual y la necesidad de combatir tanto la resistencia conservadora como la delincuencia organizada que perpetra estos delitos.

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Delitos sexuales infantiles en México

El documento aborda el grave problema del abuso sexual infantil en México, destacando la falta de documentación y estadísticas precisas sobre el tema, así como los efectos devastadores que estos abusos tienen en las víctimas. Se enfatiza la importancia de la atención psicológica adecuada y el uso de técnicas terapéuticas que permitan a los niños expresar sus experiencias y emociones, así como la necesidad de una coordinación efectiva entre profesionales para garantizar la protección de los menores. Además, se menciona la influencia de factores sociales y políticos en la educación sexual y la necesidad de combatir tanto la resistencia conservadora como la delincuencia organizada que perpetra estos delitos.

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UCP

UNIVERSIDAD DE CIENCIAS PENALES Y


SOCIALES
NOMBRE: EMBA GARCIA LESLIE CITLALLI
PROFESORA:
MATERIA: SEMINARIO DE TESIS
GRADO: 9 GRUPO: 01
TEMA: DELITOS SEXUALES CONTRA MENORES DE
EDAD
LICENCIATURA: DERECHO
Ahora bien, en lo que se refiere a México, el abuso sexual es un tipo de maltrato
infantil pobremente documentado en las áreas de la medicina, en lo social y en la
parte legal; en lo que se refiere a las estadísticas, la información es muy poca y no
se cuenta con un sistema que permita identificar el número real de los abusos. Si
bien es cierto que ya existen instancias donde se les da atención a nivel legal y
psicológico, no son suficientes; aunado a la falta de educación de las personas
quienes la llegan a padecer, en virtud de que todavía existen perjuicios alrededor
de este tipo de abusos. Por lo tanto, el identificar los casos y niveles de violencia
ejercidos en contra de la población infantil es poca, pues solo es un acercamiento
de ésta; tampoco se conoce la cantidad de niñas y niños quienes han sido atendidos
y de Justicia del Distrito Federal, en el año de 1997, se reportó que, del total de las
víctimas menores de 13 años atendidas, el 52% eran víctimas de abuso sexual; de
estos, el 31% víctimas de violación; el 70% eran niñas y el 30% niños. Sumado a
estas cifras, se encontró que de las denuncias presentadas por abuso y violencia
sexual infantil ante el Sistema de Desarrollo Integral de la Familia (DIF), desde el
año 2000 a junio del 2005, se recibieron 7.823, lo que representa el 4,86% del total
de las denuncias recibidas. Otras estadísticas revelaron que el 56% de las jóvenes
de entre los 15 y 19 años son víctimas de la violencia; y la sexual representa el
7,24%, dato proporcionado por una encuesta del Encuesta Nacional sobre la
Dinámica de las relaciones en los Hogares

Los efectos de esta adversa experiencia llegan a ser devastadores, ya que se trata
de una vivencia que deja huellas psíquicas negativas permanentes. Estos efectos
pueden aparecer a corto o largo plazo. Dentro de la sintomatología que se
manifiesta está la ansiedad, la depresión, sentimientos de culpa, desvalorización,
hipersensibilidad,conductas autodestructivas, vergüenza, disociación, compulsivita,
necesidad de aceptación, control y de perfección, inquietud con determinados
adultos, baja autoestima, perdida de la su integridad física, psicológica y biológica.

En casos más graves, se pueden encontrar ideación suicida o tener conductas que
pongan aún más en peligro su integridad física, a partir de tener sensaciones de ser
un cuerpo dañado o sucio, abuso de sustancias tóxicas, trastornos de ansiedad y
perdida de la realidad

Blix señala que en los infantes que han sido víctimas de abuso sexual se manifiestan
indicadores de estrés postraumático: “que es el producto de un estado alterado de
conciencia instintivo que afecta al organismo”. Asimismo, se caracteriza por: un
estado alterado de sobrevivencia en el cual se percibe la vida como si estuviera en
una constante amenaza, si es sobrepasado en esta experiencia puede quedarse
atrapado, tratando de activar respuestas defensivas a corto plazo, las cuales
posteriormente se vuelven síntomas. Dentro de los más frecuentes que pueden
manifestar los niños y las niñas son: el insomnio, pérdida de apetito, aumento del
apetito, dolores de cabeza, debilidad muscular, coordinación motriz; en su estado
emocional puede presentar depresión, ansiedad, aplanamiento afectivo

Técnicas para la atención del abuso sexual infantil

La psicoterapia infantil ha desarrollado encuadres de atención, así como


herramientas clínicas de ayuda para esta problemática; en la experiencia se observa
que se asumen como ciertos un conjunto de falsos supuestos; entre ellos, el que se
les minimiza pensando en que como son pequeños(as) reprimirán el recuerdo como
una defensa para evitar que les perturbe o bien, como son seres humanos de corta
edad, podrán olvidarse fácilmente del evento; en consecuencia, en la práctica clínica
en pocas ocasiones se les brinda la oportunidad de expresar sus verdaderos
sentimientos. Los efectos de estos falsos supuestos cobran factura en el transcurrir
del tiempo; una vez adultos por la falta de un adecuado tratamiento psicoterapéutico
viven los ecos negativos de aquellos episodios impidiéndoles el desenvolvimiento
sano de sus habilidades sociales en lo general y familiares y laborales en lo
particular. A esto habrá que añadir que el cuadro se agrava en aquellas víctimas
infantiles de violencia sexual que no fueron tratadas en ningún momento de su vida

Se entiende que el juego en la terapia es la expresión de los sentimientos, además


de servir como un medio para experimentar sus vivencias personales que le han
causado algún malestar, por medio de este dispositivo se le permite al niño(a)
simular, sin preocupación y sin tener consecuencias negativas, lo que desea hacer,
lo que realmente quiere decir y desea hacia el conflicto o conflictos vividos; para
tener soluciones ante esos temores, esas angustias, los conflictos que tenga con
sus propios padres o con personas ajenas a su núcleo familiar o con otros niños de
sus edad con quienes presenten alguna dificultad

En este sentido, se esperaría que los psicólogos, por ser los profesionales
especializados en el tema, dominasen este tipo de encuadre; sin embargo, son
pocos los especialistas que se han adentrado en el estudio y uso de técnicas
específicas. Ha sido gracias a la acción de las instituciones públicas y de
organizaciones civiles que se han podido establecer espacios de atención acordes
con las necesidades de este grupo vulnerable. Y la experiencia empírica junto con
el estudio sobre el tema ha producido condiciones de manejo, discusión de los
recursos técnicos y teóricos con los cuales se cuenta, además de la identificación
clínica del cuadro presentado por las víctimas.

Técnicas de diagnóstico y tratamiento

Como se puede observar, los signos y síntomas de los menores abusados


sexualmente y en los que concuerdan los especialistas, se detecta una afectación
emocional, cognitiva y conductual. En este sentido, es claro que el proceso
terapéutico, en aras de lograr la recuperación de la víctima, deberá hacerse a través
de técnicas variadas. Se puede intervenir de manera individual y grupal;
independientemente de la alternativa elegida, es indispensable reconocer las
habilidades que el niño(a) tienen, su edad, su desarrollo biopsicosocial. Asimismo,
es importante que el terapeuta cuente con un conocimiento amplio sobre el abuso
sexual, como el tener una claridad y conocimiento sobre las técnicas que aplica,
contar con habilidades para la atención con infantes. Lo anterior, en virtud que los
niños se tornan hipersensibles y en consecuencia requieren de contactos
empáticos, no amenazantes, hay que recordar que estos hechos causan vergüenza
y que el expresarlos resulta difícil para los menores; por eso, es necesario darle su
tiempo para que adquieran la confianza necesaria y puedan sentirse cómodos y
tranquilos en le aula de juego. Considerando estas observaciones, es pertinente
hacer los siguientes señalamientos que facilitan la atención con los niños(as)
quienes han sido abusados sexualmente

Se puede anticipar que en algunos casos el menor desarrolle un gran temor hacia
el agresor(a); de ser así, se puede trabajar con técnicas proyectivas que le ayuden
a disminuirlo, en las que se involucren acciones concretas de destrucción imaginaria
del agresor(a), de reparación del sí mismo, manejando el binomio héroe villano;
disolución de confusiones, utilizando el dibujo, los cuentos, los dilemas, imágenes
semiestructuradas, videos infantiles como el árbol de chicoca de Sánchez, cuentos
infantiles como “Carola y su amigo perro” de la visualización del pasado, presente
y futuro en sus aspectos positivos y negativos, junto con técnicas de relajación, a
través del manejo de la respiración y del conocimiento del cuerpo, de las
sensaciones y los cambios propios que tiene por el crecimiento. De manera tal que
con el uso de ellas, el menor se descargue, clarifique sus dudas, pueda ver que
sucede, cómo se puede resolver de forma asertiva y dirigir la responsabilidad a
quien le corresponde. Si el menor presenta sus temores constantemente a través
de las pesadillas, es necesario identificar cómo las está percibiendo; en esta parte
es necesaria la ayuda de la madre o tutor, quien de forma inmediata tiene la
información dada la vida compartida que tiene con la víctima, también porque
conoce con mejor precisión las formas de expresión y entendimiento de las
experiencias vividas. Esto es entendible desde el marco de la psicología del
desarrollo. Hay menores que en virtud de su corta edad carecen de claridad al
momento de relatar lo que sucede; sobre todo en los niños(as) más pequeños(as),
a diferencia de aquellos otros que son más grandes, como el caso de aquellos cuya
edad está en el rango de 6 a 12 años y que pueden relatar la vivencia, apuntando
el cómo, cuándo, dónde y quién, o bien las pesadillas o alteraciones que tienen. La
idea es ayudar al menor a identificar lo más nítidamente los distintos elementos con
los que está lidiando, psíquica, social y corporalmente, brindándoles recursos de
protección, todo lo cual se puede lograr a través de técnicas como las mencionadas.
Como se puede visualizar, las técnicas son una herramienta sencilla, pero no por
ello carecen de riqueza; de hecho, representan un recurso valioso para mejorar el
estado emocional, cognitivo, conductual y social de la víctima. Su uso en la práctica
produce buenos resultados y una vez que se finaliza la intervención con ellas, el
menor logra tener un desenvolvimiento positivo a nivel familiar, escolar y social. Este
tipo de trabajo a corto, mediano y largo plazo abona en una recuperación de los
niños(as) abusados, pues de manera progresiva se van integrando sus emociones,
su cuerpo sus pensamientos, sus sentimientos y sus conductas, de forma favorable,
ayudándole a resignificar la experiencia adversa vivida, a comprenderla,
descargándolo de la culpa, ayudándole a sentirse más fuerte, más seguro(a), menos
ansioso(a), más tranquilo(a) consigo mismo(a) y a anticipar situaciones de peligro,
actuando frente a ellas con menor o nula incredulidad, de forma activa para
resistirse y denunciarlas, y así no ser parte de ellas. Conclusiones Con base en lo
expuesto, se puede concluir que: - Los buenos resultados de intervención con
menores víctimas de abuso sexual se ven incrementados con el uso de técnicas. -
El juego y la creatividad son elementos sustantivos para la aplicación de estas
técnicas. - El contacto empático por parte del psicólogo(a) es fundamental para la
obtención de buenos resultados. - Es fundamental reconocer al niño(a) como un
pleno y auténtico ser humano, poseedor de derechos, opiniones y sobretodo sujeto
de protección.

Para empezar, como se mencionó en apartados anteriores, no se debe olvidar que


en el Abuso Sexual Infantil se produce en el contexto de una relación asimétrica de
poder. Esto implica una situación desigual en la que el niño se ve coaccionado por
el agresor y le sitúa en una posición de vulnerabilidad que hace estrictamente
necesario velar por la protección del menor. Los inconvenientes a la hora de
detectar cuando un menor ha sufrido abusos sexuales, están muy ligados a esta
relación de desequilibrio. Rozanski expone algunos de los factores por los que la
detección de este tipo de maltrato resulta complicada. Tal y como se planteó en el
apartado de tipos de ASI en este trabajo, el abuso intrafamiliar que se produce
dentro de las familias y se conoce como “incesto” es el que conforma la mayoría de
los casos. En este tipo de situaciones, el agresor suele ser el padre/padrastro, o
incluso en ocasiones el hermano mayor de la víctima. Y por su parte, la víctima
suele ser niña debido a que la mayor parte de los agresores son hombres
heterosexuales.

Una de las características que define a este tipo de abuso y que complica su
detección, es el secreto. Al ser algo que ocurre dentro de una familia, resulta fácil
su ocultación. Rozanski explica que una investigación realizada en España
determinó que tan sólo un 2% del abuso intrafamiliar y un 6% del abuso extra familiar
es denunciado. En cualquier caso, más allá de los datos numéricos, cabe destacar
que la proporción de abusos que se producen es en realidad, mucho mayor que las
denuncias. Además, otro de los factores que hace difícil su detección está producida
por el miedo de los menores a las consecuencias, debido a las amenazas que sufren
por parte de su agresor en caso de que revelen lo sucedido.

puede que cuando las víctimas tratan de revelar el abuso sufrido, no sepan
exactamente cómo ha sucedido. Al tratarse de un hecho que puede ser traumático
para los menores debido a su gravedad, éstos muchas veces se sienten confusos
y no pueden explicar con exactitud los sucesos vividos. En este sentido, los
profesionales no deben insistir en ningún momento ni pretender que el menor cuente
detalladamente cómo ha sido el abuso, ya que esto no ayudará al niño, al contrario,
tendrá repercusiones negativas en el mismo incluso pudiendo llevar a las víctimas
“a efectuar revelaciones parciales, unas veces exageradas, otras con retrocesos.
Esto no es otra cosa que la consecuencia lógica del fenómeno que sufre Por todo
esto es crucial atender a los síntomas, tanto físicos como psicológicos que tiene el
niño, así como a las manifestaciones conductuales del mismo para posteriormente
actuar y garantizar su protección

Es muy importante que el trabajador social de Servicios Sociales, y el del Centro de


Atención a la Infancia mantengan una comunicación permanente y trabajen
conjuntamente. A esa coordinación deben sumarse los profesionales de otros
recursos o servicios a los que pueda ser derivado el menor
El tema de la educación sexual es una arena de disputa política entre grupos
conservadores y el Estado mexicano, con una línea progresiva consistente. Lo que
muestra la dialéctica en el nivel macro sistémico en el que se conectan e impactan
marcos ideológicos que afectan de forma transversal a los sistemas micro, meso y
sexo. En consecuencia, se afecta directamente la enseñanza-aprendizaje de los
niños, a lo que indefectiblemente no escapa la educación integral de la sexualidad.

Al transcurrir el tiempo las disputas entre ambos sectores han cambiado sus
configuraciones, las décadas de los 30 a los 40 se distinguieron por el fuerte peso
de los grupos conservadores, mientras que las últimas décadas se han definido por
un Estado mexicano firme y claro para articular los contenidos de libros de texto con
políticas públicas que compromete puntos medulares de agenda como lo es la
salud, la demografía y los derechos humanos. Los datos históricos muestran una
línea de acción gubernamental aplicada a proveer a la infancia los contenidos más
actualizados en su momento, con el objetivo de exponerles los conocimientos más
modernos para coadyuvar sólidamente en la formación de su propio criterio. La
oportunidad que ofrecen los libros de educación gratuita para la niñez en México es
valiosa, por cuanto permite homologar contenidos alineados a los derechos a la
educación con calidad y a los derechos humanos por los que el gobierno federal
está obligado a velar. Pese a las acciones de necia resistencia y, en consecuencia,
carente de argumentación, por parte de los grupos conservadores, las generaciones
infantiles se han visto beneficiadas tanto en los libros de texto, como en materiales
adicionales disponibles en acceso abierto desde la red. Es importante tener
presente que el Estado no sólo deberá combatir a grupos radicales conservadores,
sino también a toda una mafia de delincuencia organizada que perpetra delitos
sexuales en contra de los menores, entre los que se cuentan: turismo sexual,
pornografía y prostitución infantil

En 2012 con la finalidad de dar un panorama más amplio acerca de la violencia


sexual, la SEP distribuyó un manual llamado Violencia sexual, identificación y
prevención del abuso sexual infantil que buscaba enseñar a los padres a identificar
el abuso sexual y otros delitos hacia los menores. Primero se definía el abuso sexual
infantil, algunas conductas de riesgo, el marco legal para el castigo de delitos
sexuales y las leyes que protegen a los menores contra estos delitos. También, a
modo de identificarlos, se busca que los padres discrimen las características típicas
y consecuencias que provoca el delito, y como último apartado se proponen
medidas de prevención y un listado de las principales instituciones que pueden
manejar este tipo de casos.

En 2016 se elaboró una agenda de actividades en torno a la educación de la


sexualidad, armonizada con el Plan Nacional de desarrollo, el marco legal nacional
e internacional. Impartición de talleres, conferencias y contenidos en educación
primaria para que la enseñanza se impartiera con enfoque preventivo, con la
participación de los padres y maestros. Con la entrada del nuevo sexenio
gubernamental 2018-2024 regido por Andrés Manuel López Obrador, se observó
que durante 2019 no hubo cambios en los contenidos de los libros, sin embargo, se
prospecta un periodo interesante en el que se tomarán decisiones con efectos
masivos. Ejemplo de esto es el marco legal que alcanza indefectiblemente las
cuestiones delictivas de defensa y protección de la niñez
CRONOGRAMA

TEREAS MECANISMOS

Observación activa y Cumplo con mi obligación de fomentar en mis hijos el


detección de factores respeto a la dignidad humana hacia ellos mismos y
de riesgo para con los demás.
Estoy alerta de cómo se relaciona con los miembros
de la comunidad educativa, familiares y/o sociedad en
general
Observo cambios de conducta reiterados a los
habitualmente esperados en su entorno.
Estoy al pendiente del uso, manejo e interacción de mi
hija o hijo, a través de las tecnologías y redes sociales.
Reviso de manera permanente el historial de sitios
que frecuenta dentro de internet.
Vigilo el tiempo que mi hija o hijo pasa en internet.

Platico con mi hija o hijo sobre las características del


Información y autocuidado y las situaciones que debe evitar para que
comunicación no sea lastimado o lastimada, abusado o abusada y
maltratado o maltratada, así como las formas de
salvaguardar su derecho a la intimidad.
Leo y firmo de enterado los documentos y normas
sobre la organización del plantel, así como las
acciones y procedimientos de atención en casos de
abuso sexual.
Ubico la información sobre las instancias que pueden
apoyar en caso de abuso sexual. (Procuraduría de
Protección de Niñas y Niños
Mantengo comunicación constante con la escuela a
través de comunicados escritos y visitas previa cita,
sobre la conducta y forma de socializar de mi hija o
hijo con los miembros de la comunidad educativa.
CRONOGRAMA

Procedimiento En caso de observar alguna posible conducta de abuso


sexual en mi hija o hijo, informo de inmediato a la
directora o director del plantel; o bien, al superior
jerárquico del nivel que corresponde.

En caso de observar alguna conducta de abuso sexual


en mi hija o hijo, acudo a la Procuraduría de Protección
de Niñas, Niños, Adolescentes y la Familia en el Estado
de Hidalgo, para que se le brinde la atención integral
(médica, psicológica y jurídica entre otras).

Utilizo, si es necesario, los canales de comunicación


establecidos en la escuela para reportar cualquier
inconformidad relativa al abuso sexual.

Doy credibilidad a lo que expone mi hija o hijo, no


minimizando los hechos.

Mantengo reserva sobre los hechos narrados por mi hija


o hijo, a efecto de salvaguardar su dignidad humana.

Evito divulgar información de los hechos que tenga


conocimiento, en donde se ven involucrados otras
niñas, niños o adolescentes que no sean mi hija o hijo.

Evito confrontar al presunto generador de violencia de


mi hija o hijo, y hacer justicia por mi propia mano.

Colaboro con la autoridad escolar en las acciones que


permitan mantener la seguridad de mi hija o hijo.
CRONOGRAMA: SIRVE COMO APOYO PARA DOCENTES QUE SE INTERESEN
POR EL TEMA

Observación activa y Observo constantemente la dinámica de interacción de mis


detección de factores alumnos dentro y fuera del aula.
de riesgo Mantengo comunicación asertiva con el alumnado, para generar
confianza y empatía.

Estoy alerta del regreso de mis alumnos cuando solicitan salir del
aula.

Evito realizar actividades que pongan en riesgo la seguridad de


mis alumnos.

Mantengo la visibilidad en ventanas e iluminación del salón de


clases de acuerdo a las condiciones de infraestructura del Plantel.

Identifico lugares y espacios dentro del plantel, que puedan


poner en riesgo a mis alumnos.

Mantengo estrecha supervisión sobre la forma en que


Observación activa y se relaciona el personal docente con el alumnado.
detección de factores
Realizo visitas periódicas de supervisión a las aulas.
de riesgo
Identifico en el plantel los espacios físicos de riesgo y
establezco en el Consejo Técnico Escolar medidas de
seguridad.
Constituyo mensualmente un grupo rotativo de
docentes para la vigilancia en lugares de tránsito
escaso o temporal (baños, talleres, aulas de cómputo,
patios traseros, bodegas, escaleras, estacionamientos,
ente otros y áreas identificadas como de riesgo).
Observo y controlo el manejo de espacios físicos no
utilizados por las y los docentes.
CONCLUSIONES

El abuso sexual en menores es una problemática alarmante que le atañe a todos


los países del mundo, pero es un tema amplio del que aún hace falta investigar.
Todo niño puede ser víctima de abuso sexual, independientemente de su género,
físico, trasfondo socioeconómico, familiar y demás; al igual que cualquiera puede
ser el perpetrador. Si bien en general se tienen datos acerca de la epidemiología y
consecuencias de la violencia sexual, no es válido ceñirse a ellos o a los
estereotipos que la población suele tener; siempre se deberá tener la suspicacia
para no desapercibir posibles agresiones que se puedan detectar y denunciar a lo
largo de la vida laboral o social.

Lo anterior es de vital importancia, puesto que se deberá trabajar con las


consecuencias derivadas del abuso sexual en los menores; si bien la manifestación
de estas es multifactorial y su gravedad depende de diversos aspectos, es esencial
brindarle a todos la mejor atención según sus necesidades, una atención
individualizada, para asegurarles un mejor futuro. El abordaje del abuso sexual debe
hacerse desde distintas perspectivas. Finalmente, todo país debería estudiar la
prevalencia de este tipo de violencia con el fin de dirigir más efectivamente las
medidas preventivas, y estudiar a fondo cuáles de estas traerán mayores beneficios
para toda su población. El abuso sexual es un problema que nos incumbe a todos
y por ende debemos estar en la capacidad de contribuir con el combate de este tipo
de maltrato infantil.

BIBLIOGRAFIAS

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