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Abuso y Secreto Profesional en Psicología

El documento presenta dos casos de abuso donde se discuten las implicaciones éticas y legales del secreto profesional en la psicología. En el primer caso, un niño informa sobre el abuso a su prima, lo que obliga a los psicólogos a romper el secreto profesional para prevenir un delito, de acuerdo con la Ley Nacional 26061. En el segundo caso, una mujer relata el abuso físico de su padre por parte de su esposo, lo que también requiere la intervención de las autoridades según la Ley Nacional N° 24.417 de protección contra la violencia familiar.

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Abuso y Secreto Profesional en Psicología

El documento presenta dos casos de abuso donde se discuten las implicaciones éticas y legales del secreto profesional en la psicología. En el primer caso, un niño informa sobre el abuso a su prima, lo que obliga a los psicólogos a romper el secreto profesional para prevenir un delito, de acuerdo con la Ley Nacional 26061. En el segundo caso, una mujer relata el abuso físico de su padre por parte de su esposo, lo que también requiere la intervención de las autoridades según la Ley Nacional N° 24.417 de protección contra la violencia familiar.

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CASO 1:

Juan, paciente de 6 años, comenta en una sesión que una semana antes de la misma, fue de
visita a la casa de su tío y que en un momento sus padres se fueron a comprar algo. Unos
minutos más tarde, presenció cómo su tío abusaba de su prima. Si bien el paciente no utilizó el
término abuso propiamente dicho, dio una descripción del hecho que no permite dar lugar a
dudas. A su vez, el paciente comenta habérselo contado a sus padres, quienes no tomaron
cartas en el asunto por no creer que esto fuera posible.

Acorde al Código de Ética de la Federación de Psicólogos de la República Argentina (Fe.P.R.A.),


dentro de las normas deontológicas bien sabemos que el secreto profesional es la segunda y
una de las más importantes. A pesar de esto, el caso aquí descripto entra dentro de los límites
de la misma, específicamente el decretado en el apartado [Link]. que dicta: “Los psicólogos
podrán comunicar información obtenida a través de su ejercicio profesional sin incurrir en
violación del secreto profesional, cuando se trate de evitar la comisión de un delito o prevenir
los daños que pudieran derivar del mismo.”

En el presente caso, podemos ver cómo el secreto profesional debe ser levantado debido a
que se pone en juego la comisión de un delito, acorde a la Ley Nacional 26061 la cual tiene por
objeto “la protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes que se
encuentren en el territorio de la República Argentina, para garantizar el ejercicio y disfrute
pleno, efectivo y permanente de aquellos reconocidos en el ordenamiento jurídico nacional y
en los tratados internacionales en los que la Nación sea parte.”

En este caso, se presenta un incumplimiento de los artículos 7 y 9 de la misma, que giran en


torno a la responsabilidad familiar y al derecho a la dignidad e integridad personal del niño.

Artículo 7º.- Responsabilidad familiar.

La familia es responsable en forma prioritaria de asegurar a las niñas, niños y adolescentes el


disfrute pleno y el efectivo ejercicio de sus derechos y garantías. El padre y la madre tienen
responsabilidades y obligaciones comunes e iguales en lo que respecta al cuidado, desarrollo y
educación integral de sus hijos. Los Organismos del Estado deben asegurar políticas,
programas y asistencia apropiados para que la familia pueda asumir adecuadamente esta
responsabilidad, y para que los padres asuman, en igualdad de condiciones, sus
responsabilidades y obligaciones.

Artículo 9º.- Derecho a la dignidad y a la integridad personal.

Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a la dignidad como sujetos de derechos y de
personas en desarrollo; a no ser sometidos a trato violento, discriminatorio, vejatorio,
humillante, intimidatorio; a no ser sometidos a ninguna forma de explotación económica,
torturas, abusos o negligencias, explotación sexual, secuestros o tráfico para cualquier fin o en
cualquier forma o condición cruel o degradante. Las niñas, niños y adolescentes tienen
derecho a su integridad física, sexual, psíquica y moral. La persona que tome conocimiento de
malos tratos, o de situaciones que atenten contra la integridad psíquica, física, sexual o moral
de un niño, niña o adolescente, o cualquier otra violación a sus derechos, debe comunicar a la
autoridad local de aplicación de la presente ley. Los Organismos del Estado deben garantizar
programas gratuitos de asistencia y atención integral que promuevan la recuperación de todas
las niñas, niños y adolescentes.

CASO 2

Mariana, paciente de 36 años, dentro de una sesión comenta que una semana atrás su marido
abusó físicamente de su padre mayor de edad, por una discusión en torno a la herencia.

La paciente refiere haberlo contado porque le resultó angustiante, pero que no quiere tomar
cartas en el asunto porque su marido es de temperamento fuerte y, si bien a ella nunca le
levantó la mano, teme que, si le cuenta a alguien de lo sucedido, esto acontezca.

Si bien el Código de Ética de la Federación de Psicólogos de la República Argentina (Fe.P.R.A.)


establece como norma el secreto profesional, a su vez decreta que la información obtenida
debe ser comunicada a las autoridades correspondientes cuando se trate de evitar la comisión
de un delito o prevenir los daños que pudieran derivar del mismo.

En este caso, el marido de la paciente está incumpliendo la Ley Nacional N° 24.417 de


protección contra la violencia familiar. En este caso concreto, se apela al artículo número 2 de
la misma, el cual decreta que: “Cuando los damnifica dos fuesen menores o incapaces,
ancianos o discapacitados, los hechos deberán ser denunciados por sus representantes legales
y/o el ministerio público. También estarán obligados a efectuar la denuncia los servicios
asistenciales sociales o educativos, públicos o privados, los profesionales de la salud y todo
funcionario público en razón de su labor. El menor o incapaz puede directamente poner en
conocimiento de los hechos al ministerio público.”

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