1.
Cocaína
1. Aumento de la presión arterial y frecuencia cardíaca.
2. Ansiedad y nerviosismo.
3. Paranoia y alucinaciones.
4. Insomnio y problemas de sueño.
5. Riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.
6. Pérdida de peso y desnutrición.
7. Problemas respiratorios, especialmente en consumidores crónicos.
8. Daño nasal (cuando es inhalada).
9. Depresión y cambios de humor al dejarla.
10. Dependencia física y psicológica.
2. Heroína
1 1. Depresión respiratoria que puede causar la muerte.
2. Riesgo de sobredosis.
3. Infecciones en venas y tejido cuando se inyecta.
4. Daños en órganos vitales, como hígado y riñones.
5. Pérdida de control y juicio.
6. Trastornos de sueño y fatiga crónica.
7. Sistema inmunológico debilitado.
8. Problemas digestivos y estreñimiento.
9. Abandono de la vida social y laboral.
10. Síndrome de abstinencia intenso.
3. Marihuana
1. Pérdida de memoria a corto plazo.
2. Disminución de la capacidad de concentración.
3. Problemas respiratorios (si es fumada).
4. Dependencia psicológica en algunos usuarios.
5. Cambios de humor, ansiedad y paranoia.
6. Bajo rendimiento académico y laboral.
7. Alteración del desarrollo cerebral en adolescentes.
8. Síndrome amotivacional (pérdida de motivación).
9. Aumento de la frecuencia cardíaca.
10. Posible exacerbación de trastornos mentales.
4. Éxtasis (MDMA)
1. Deshidratación severa.
2. Aumento de la temperatura corporal (hipertermia).
3. Daño en el hígado y los riñones.
4. Problemas cardíacos, como arritmias.
5. Confusión y pérdida de la memoria a corto plazo.
6. Depresión y ansiedad después del uso.
7. Sobrecarga en el sistema nervioso central.
8. Cambios de comportamiento y humor.
9. Dependencia psicológica.
10. Posible daño cerebral a largo plazo.
5. LSD (ácido lisérgico)
1. Distorsiones de la realidad y alucinaciones.
2. Episodios de ansiedad y pánico.
3. Cambios de humor intensos.
4. Paranoia y sentimientos de persecución.
5. Pérdida de control de pensamientos y acciones.
6. Flashbacks (revivir efectos de la droga sin consumirla).
7. Despersonalización (sentirse desconectado del cuerpo).
8. Problemas de memoria a largo plazo.
9. Episodios psicóticos en personas predispuestas.
10. Dependencia psicológica en algunos usuarios.
6. Metanfetaminas
1. Aumento de la frecuencia cardíaca y presión arterial.
2. Problemas de memoria y concentración.
3. Alucinaciones y paranoia extrema.
4. Comportamiento agresivo y violento.
5. Pérdida de peso severa y desnutrición.
6. Envejecimiento prematuro y daño en la piel.
7. Problemas dentales graves (conocido como “boca de metanfetamina”).
8. Daño cerebral y deterioro cognitivo.
9. Depresión y ansiedad al suspender el uso.
10. Dependencia física y psicológica fuerte.
7. Alcohol
1. Daño hepático, como cirrosis y hepatitis.
2. Riesgo de accidentes de tránsito y caídas.
3. Deterioro cognitivo y pérdida de memoria.
4. Debilitamiento del sistema inmunológico.
5. Pérdida de coordinación y reflejos lentos.
6. Riesgo de cáncer en boca, garganta y esófago.
7. Problemas digestivos y úlceras.
8. Abuso y dependencia del alcohol.
9. Problemas familiares, sociales y laborales.
10. Síndrome de abstinencia y delirium tremens.
8. Tabaco
1. Enfermedades respiratorias, como bronquitis y enfisema.
2. Aumento del riesgo de cáncer de pulmón.
3. Problemas cardiovasculares, como infartos.
4. Adicción severa a la nicotina.
5. Envejecimiento prematuro de la piel.
6. Pérdida de olfato y gusto.
7. Problemas dentales y mal aliento.
8. Daño en el sistema reproductivo (en ambos sexos).
9. Riesgo de enfermedades crónicas para fumadores pasivos.
10. Dificultad para respirar y disminución de la capacidad física.
9. Benzodiacepinas (medicamentos ansiolíticos)
1. Sedación excesiva y somnolencia.
2. Pérdida de memoria y confusión.
3. Problemas de coordinación motora.
4. Dependencia física y psicológica.
5. Riesgo de sobredosis si se combinan con alcohol.
6. Depresión y falta de motivación.
7. Insomnio de rebote al dejar de usarlas.
8. Dificultad para concentrarse y realizar tareas.
9. Cambios de humor y ansiedad intensa.
10. Síndrome de abstinencia grave.
10. Ketamina
1. Alucinaciones y pérdida de la realidad.
2. Pérdida de memoria a corto plazo.
3. Sedación profunda y pérdida de control motor.
4. Dependencia psicológica.
5. Problemas urinarios graves a largo plazo.
6. Comportamiento impulsivo y arriesgado.
7. Problemas de coordinación y juicio.
8. Náuseas y vómitos.
9. Dificultades para hablar y moverse.
10. Depresión y ansiedad al suspender su uso.