UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA
DE MÉXICO
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y SOCIALES
SUAyED
CARRERA: SOCIOLOGÍA
ASIGNATURA: SOCIOLOGÍAS RELACIONALES
ACTIVIDAD: ANALIZA Y DESCRIBE LA RELACIÓN QUE HAY ENTRE
ESTRUCTURA Y ACCIÓN, BAJO LAS PERSPECTIVAS DE LOS
SIGUIENTES AUTORES:
GIDDEENS
BOURDIEU
NORBERT ELIAS
ALUMNO: CABRERA MENDOZA DANIEL
MATRÍCULA: 422096692
RELACIÓN ESTRUCTURA – ACCIÓN. GIDDENS
Desde la perspectiva de Anthony Giddens, la teoría de la estructuración
pretende resolver el sentido que se le da a la relación entre las acciones de las
personas y las estructuras que conforman las sociedades. No pretende dar por
sentado de la existencia de los sujetos (personas), los cuales están
constituidos como la base de la historia, sino el tratar que los actores o sujetos
intervengan en las relaciones sociales, los cuales puedan ser parte o sentirse
constituidos del mismo sistema en el cual están inmersos.
La estructura social de Giddens, resalta la importancia de la acción de los
sujetos y de la relación que éstos tienen con las estructuras sociales. en su
teoría se perciben factores propios de la actividad de los sujetos, desde la
misma intersubjetividad, y de las características del sujeto como agente de
conocimiento. Entre los aportes que pretende la teoría de Giddens, desde un
enfoque contemporáneo, es dar claridad de la acción humana y la estructura
social, pues este es el contenido fundamental de su teoría de la estructuración.
Giddens, retoma sus planteamientos, buscando un alcance de su teoría que
trate de vincular y explicar la acción humana con las estructuras. Mismas
estructuras pueden ser las propiedades con las que cuentan las instituciones
sociales. Dentro de éstas, se relaciona la acción humana, misma que propicia
un significado a la acción, con base a la relación que ésta tiene con las
instituciones.
Para Giddens, su teoría social tiene su fundamento en las acciones humanas,
desde una visión de análisis, y destaca las características de los mismos
elementos, los cuales explican esta constitución y reproducción de la vida
cotidiana, en lo social. Estas acciones son consideradas como momentos de la
conducta. Por lo que las acciones son actos que dan cuenta sólo de momentos,
y como tal, no representa una acción determinada. Pero estas conductas,
dentro de un ejercicio de reflexión, se pueden encontrar las intenciones que
estas tienen, mismas que se encuentran en una continuidad de la vida social,
generando una suposición de intención y racionalidad.
Estas acciones, como actividades en contextos físicos y sociales, tienen una
capacidad de racionalización de las conductas. Las personas, en la condición
de actores sociales, crean condiciones que hacen posibles sus actividades,
mismas que se ejecutan dentro de las estructuras, las cuales se reproducen a
través de la práctica continua de actividades, acciones, que suponen una
intención y racionalidad.
Las estructuras se van integrando por acciones, actividades humanas,
actividades que se consideran prácticas sociales. Las acciones se recrean y
reproducen dentro de un contexto social. Lo social es producto de las acciones,
y por consiguiente se van reformulando éstas, lo que también es conocido
como la praxis. Estas acciones o actividades humanas, se perciben en todas
las dimensiones de la vida social, y tiene como fundamento la misma actividad
humana. Estas acciones son intervenciones causales, es un continuo flujo de
experiencias vividas. La acción es la conducta cotidiana de los actores. En este
sentido, Giddens observa la acción como las intervenciones que realizan los
actores. Bien menciona que toda acción es intencional, por lo que los actores
examinan su proceder, las circunstancias que lo hacen, y la forma en que se
reacciona ante ello.
Por tanto, las acciones del ser humano desarrollan actividades intencionadas y
dan razón de su proceder. Y con ello, la racionalización de la acción se aprecia
como la característica de la conducta. Un aspecto de la teoría de la
estructuración es cuando se da cuenta de que la acción es estructurada y del
como los rasgos de las acciones, se reproducen. Un aspecto a resaltar en las
acciones, es que las intencionadas pueden producir consecuencias no
deseadas. Los cuales pueden repercutir en los sistemas sociales. Por eso, la
teoría de la estructuración pretende incorporar algunos tópicos relacionados
con la actividad humana.
Para Giddens, la acción-estructura es la unidad de momentos de dualidad;
acción-estructura, que es preciso en el desarrollo social. Estos se integran en
una visión estructuralista de la realidad social, asumiendo que la realidad social
se concibe de forma interdependiente e interrelacionada. Para Giddens, esto
sólo tiene sentido si la contextualidad de la acción permite un tratamiento
analítico de lo social.
RELACIÓN ESTRUCTURA – ACCIÓN. BOURDIEU
En la relación de estructura – acción desde una visión de Bourdieu busca una
aproximación que de manera general sea posible distinguir y explorar las
distintas formas en la que se observa la separación de la estructura y acción,
vista en diversas dimensiones. Una de ellas es la ideas estructura y actor. Una
segunda idea es que se reconozca la diferencia en que se necesitan ser
pensadas como si fueran elementos distintos, pero que aun así, existe una
relación entre la estructura y actor. Una tercera dimensión se centra en poner
énfasis en la construcción histórica de la vida social. Una dimensión más busca
la aproximación relacional, en ésta, se observa como un proceso único, donde
las interacciones generan acciones y estructuras.
La relación y, más bien, la separación que se da entre la estructura y la acción,
se observa mediante esquemas, donde la estructura está en la acción.
Guiddens y Bourdieu comparten la idea de que la oposición que se ve entre la
acción y la estructura es una insuficiencia en el pensamiento social. Para
Guiddens eso se logra equiparando la estructura con los recursos y las reglas
que requiere el actor en su vida cotidiana.
Las estructuras tienen un significado mayor de lo que representa el mismo
actor, es algo interno a él. Para Bourdieu, esta noción cumple esa función, en
la cual el actor presenta una cierta homologación con las condiciones
estructurales en las que también está el actor, visto como la acción.
La idea que presentan tanto Guiddens y Bourdieu es una noción de hábitus, en
la que se cumple la función. Esta es una disposición en la que el actor presenta
una homologación con las condiciones que se genera. En este sentido, la
estructura también está en la acción. La idea que tiene Giddens y Bourdieu,
residen en que la estructura está en el actor y que es algo tradicional en el
pensamiento social. Esta es una visión de la estructura en donde no puede ser
pensada como un límite a la libertad de los actores, y es algo que también per
mite un límite entre la libertad que tiene el actor y lo que le permite la acción
cierta libertad del mismo actor, dependen de esas estructuras.
Las estructuras forman parte de los sujetos, están en ellos, y son como
consecuencia una creciente relevancia de la corporalidad en ambos autores:
Giddens y Bourdieu. Lo que constituye una de las características
fundamentales del enfoque de la práctica. El que las estructuras estén en el
actor, implica una dimensión significativa de la vida social.
Giddens hace hincapié en el hecho de que los actores conocen las reglas y
prácticas que forman parte de la vida social, y que éstos, al mismo tiempo son
un conocimiento implícito que no corresponden a lo explícito de los actores.
Para Bourdieu, esta lógica se constituye como una forma de dominio del actor
sobre las reglas, y esto le permite que pueda jugar con ellas, lo cual sería
aplicar la lógica de la teoría del mundo de las prácticas. Para Bourdieu, el actor
sabe hacer y logra realizar la acción, aunque lo hace sin realizar un cálculo
racional.
Por otra parte, Bourdieu destaca que el habitus está en unan homología con las
condiciones estructurales, y entiende que al darle mayor importancia al espacio
como tal, incluye actores como parte de su funcionamiento. Si bien a Bourdieu
se le critica por estructuralista, esta importancia ha tenido una aproximación en
la investigación social, y por el hecho que se ilustran las dificultades de
superar la antinomia entre acción y estructura.
Para Bourdieu el individuo es un agente social impulsado por un interés, y por
ello realiza prácticas en un marco elaborado por su habitus. Sobre la base de
principios normativos que corresponden a una posición social y una condición
material. Por lo que el agente desarrolla que mejor se adapten a sus objetivos.
Para el actor hay mucho en juego, desde su perspectiva, esto no es un mejor
juego de reproducción, pues a través de estas acciones bien pueden cambiarse
las estructuras.
La estructura es algo que está presente, que existe ante los actores, pues la
estructura tiene una capacidad causal separada, no reducible a los actores. Las
estructuras no serían producto de las acciones de los actores y estas
diferencias requieren de un análisis coherente de la vida social.
RRLACIÓN ACCIÓN – ESTRUCTURA, NORBERT ELIAS
Norbert Elias propone una visión dinámica de la sociedad centrada en un
concepto de proceso. Para él la sociedad no es estática ni está compuesta por
entidades separadas, sino que está formada y transforma a partir de procesos
interdependientes. Desde esta perspectiva, no se encuentra compuesta por
entidades separadas, sino que esta se forma y se transforma a partir de
procesos interdependientes, lo cual se contrapone a las teorías estáticas que
consideran a la sociedad como una suma de individuos o de estructuras.
Elias estableció una relación entre el individuo y los fenómenos intersubjetivos,
tomando en cuenta no solo el entorno de las personas, también el proceso
histórico en la que dicha relación está inmersa, la cual contribuye a formar a los
sujetos.
Una propuesta entre la relación de individuo y la sociedad, se entiende no de
forma aislada, sino que están inmersos en roles de interdependencia, y que
desde esta perspectiva resalta la interconexión y mutua influencia entre los
procesos individuales y sociales. Los cambios sociales permiten analizar como
las interdependencias entre individuos y grupos contribuye a los cambios. La
evolución de normas, mismas como las transformaciones en las estructuras
que pueden ser comprendidas desde esta perspectiva.
Este enfoque de Elias permite ver a la sociedad como un entramado dinámico
en el que las configuraciones sociales y las acciones individuales se entrelazan
y evolucionan. Norbert Elías ofrece una visión integradora y compleja de una
sociedad que trasciende de las formas simplistas entre lo individual y lo social.
Para Norbert Elías las concepciones críticas a la teoría de la acción social no
se encuentran ampliamente desarrolladas como tales. Elías no concibe la
posibilidad de una acción social y considera que esta debe responder a una
noción fallida y poco acertada. Considera que el concepto de individuo es uno
de los más confusos de la sociología. Para Elías la teoría de la acción social
representa una ambivalencia no resuelta.
Elías critica la teoría de la acción de Weber retomando este contenido, y ser
considerada como una acción no social. Esta crítica reitera que la explicación
sobre lo social no puede basarse en el individuo como si este fuera punto de
partida de la vida en sociedad.
La sociedad aparece entonces como un mosaico de acciones llevadas a cabo
por individuos, como si las acciones estuvieran aisladas en el mundo. Cada
individuo social implica a otros individuos. La pluralidad de los seres humanos.
Como consecuencia de esta teoría de la acción social, el pensamiento se
aferra a una noción estática de individuo. La condición aislada del individuo
pierde de vista la trayectoria social de los demás individuos. Al incorporar las
ideas de los micro procesos.
Estas críticas a la acción social se reiteran de manera aislada y poco
sistemática a lo largo de la trayectoria intelectual de Elías. Para Elías las
relaciones de las personas entre ellos no son adictivas. La sociedad no tiene el
carácter para enfrentar una inmensidad de cosas y acciones individuales,
comparadas hasta con sustancias como la arena, programados por la
concepción mecánica.
Desde esta perspectiva él también rechaza la concepción de sistema como
modelo y sus críticas se extienden a las teorías de otros autores; apunta que
Durkheim, en un sentido opuesto al de Weber, privilegia el término sociedad
sobre el de individuo y al hacerlo concibe modelos de sociedades estáticas.
Tanto las teorías de la acción como las de los sistemas.
Frente a las teorías de la acción y de la estructura, Elías propone el concepto
de habitus: los procesos de civilización y la consecuente autocontención
contribuyen a la formación de un habitus social. Elías ve este concepto como
una de las formas de escapar a la permanente oposición entre el individuo y la
sociedad. Elías considera que la racionalidad se conforma con base en
coacciones determinadas para el autocontrol. La transformación de las
sanciones externas en auto coacciones es una condición para la producción de
formas de comportamiento. Así para Elías, la racionalidad podría entenderse
como la planificación de la propia ganancia o pérdida de ganancias.
Una de las críticas que lleva a cabo Elías al concepto de racionalidad es la de
que, en términos generales, concibe al proceso civilizatorio como una
racionalización que afecta las ideas o los pensamientos en los cambios e
ideologías. Cuando de lo que se trata es de la transformación de los hábitos
humanos, sólo constituye una