CALIDAD DE VIDA EN PERSONAS CON ACCIDENTE
CEREBROVASCULAR
Planteamiento del problema:
El Accidente Cerebrovascular (ACV) es una de las principales causas de
morbilidad y mortalidad a nivel global. Según la Organización Mundial de la
Salud (OMS), cada año se registran aproximadamente 15 millones de casos
de ACV en todo el mundo, de los cuales cerca de 5 millones resultan en
discapacidad permanente (World Health Organization, 2021).
Los accidentes cerebrovasculares (ACV) representan una de las principales
causas de discapacidad y mortalidad a nivel mundial. su incidencia está
estrechamente relacionada con los factores de estilo de vida como la dieta,
sedentarismo, alcoholismo, tabaquismo; así como enfermedades
subyacentes como la hipertensión y la diabetes.
Los pacientes que sobreviven a un accidente cerebrovascular se ven
involucrados en diferentes desafíos importantes como la necesidad de
prevenir secuelas de otro accidente cerebrovascular o enfrentar desafíos
como la depresión, la ansiedad y ciertos problemas psicosociales a pesar de
todo esto es un factor importante ya que influye en la recuperación de los
pacientes y su estado psicológico, social y físico.
De acuerdo con Jessica Cinthya fisioterapeuta en neurorrehabilitación nos
dice que los síntomas emocionales, tanto la depresión como la ansiedad
son frecuentes en pacientes con post accidente cerebrovascular y de
acuerdo con un estudio realizado en el 2017 se encontró que la frecuencia
de ambas es de 78% y se concluyó en ese estudio, que parte de la
neurorrehabilitación se debe complementar con la salud mental (Loyola
Zevallos, 2022)
La calidad de vida en personas con ACV es un constructo complejo que
engloba no solo los aspectos físicos relacionados con la capacidad motora y
la autonomía, sino también los aspectos emocionales y sociales que pueden
verse profundamente alterados debido a la condición. De acuerdo con la
investigación de Liu et al. (2020), las personas que sufren un ACV
experimentan una reducción significativa en su bienestar emocional,
incluyendo altos niveles de depresión, ansiedad y estrés postraumático, lo
cual repercute en su capacidad para llevar una vida plena.
A pesar de los avances en la rehabilitación post-ACV, como la fisioterapia y
los tratamientos farmacológicos, los pacientes continúan enfrentando
desafíos en su proceso de recuperación, lo que afecta su calidad de vida de
manera persistente. Además, la literatura muestra que los efectos negativos
de un ACV en la calidad de vida no se limitan únicamente a la discapacidad
física, sino que también incluyen dificultades en la integración social, la
percepción del autocuidado y la participación en actividades cotidianas
(Cheung et al., 2020).
Si bien se han realizado varios estudios sobre la calidad de vida en
personas con ACV, aún existen controversias sobre los factores más
determinantes que influyen en el bienestar de estos individuos. Algunos
estudios sugieren que el nivel de funcionalidad física es el determinante
más relevante, mientras que otros apuntan a factores psicológicos como la
depresión o el aislamiento social como influencias clave. Esta falta de
consenso resalta la necesidad de un enfoque más integral y personalizado
en la evaluación y mejora de la calidad de vida de los pacientes con ACV.
El propósito de este artículo es revisar y analizar los principales factores que
afectan la calidad de vida de las personas que han sufrido un ACV, con el
fin de proporcionar recomendaciones sobre intervenciones que puedan
optimizar la rehabilitación integral y mejorar el bienestar general de los
pacientes a largo plazo.
Marco teórico: Las que deje en verde ya estarán parafraseadas
/1/Las redes de apoyo primarias son muy importantes dentro del marco
funcional, emocional y social. Para los propósitos de este análisis, el concepto
de calidad de vida relacionada con la salud, se ha definido como la capacidad
de un individuo de realizar actividades funcionales y sociales que estén
influenciadas por la percepción subjetiva. El proceso de envejecimiento
provoca cambios importantes en el estilo de vida de la población, afectando
significativamente la extensión y distribución de la carga social de
enfermedades, así como la calidad de vida.//
/1/(«Calidad de. Vida Relacionada Con la Salud (CVRS) En Adultos
Mayores de 60 Años: Una Aproximacion A la Teoria», s. f.)
/2/ (Rodrigo Juárez) /2/ Menciona que los procesos de cuidado y atención
están directamente relacionados con las relaciones que los sistemas de salud
establecen con los procesos salud-enfermedad, o con cómo conceptualizan o
explican estas relaciones. En este sentido, la atención de salud ha sido
históricamente principalmente terapéutica y ha proporcionado un estilo de
atención caracterizado principalmente por procedimientos basados en
conocimientos estructurados. Como resultado, el trabajo profesional queda
aislado del resto del trabajo de salud, del trabajo interdisciplinario y alejado de
las relaciones usuario-empleado.
Esto supone perder responsabilidad, lo cual es costoso y a veces muy
importante para el sistema. Desde esta última perspectiva, el problema no es la
ayuda en sí, sino la forma en que se implementa, ya que la ayuda puede
enriquecerse desde una perspectiva orientada al usuario y centrada en las
personas.
En este contexto, los profesionales trabajarán para gestionar los procesos de
trabajo dentro del equipo de salud de forma más colectiva, multiprofesional e
interdisciplinaria, y guiados por los intereses de los usuarios.
/3/ Hernández y Salazar (2020) //propusieron en su estudio confirmar la
identidad del doctor Pedro Iturbe. El método utilizó un diseño cuantitativo,
descriptivo y no experimental: encuesta de características sociodemográficas
SF-36. El estudio involucró a 80 pacientes de edad avanzada. Las variables
estudiadas fueron calidad de vida y eventos cardiovasculares. Los principales
resultados mostraron que el 53,8% de los individuos evaluados fueron mujeres
con una edad media de 60,7 ± 9,4 años. El ictus isquémico fue el más
frecuente, mientras que el 67,5% de los sujetos estudiados presentaron algún
grado de deterioro de la CVRS, siendo mayoritario el deterioro moderado
(36,3%) y el deterioro leve (27,5%). Vida.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) representan una carga
significativa a nivel social, sanitario y económico, ya que requieren
una atención integral y una considerable inversión tanto por parte del
paciente como de su familia en las instituciones de salud. Además,
estas enfermedades afectan la calidad de vida (CV), de manera
similar a otras enfermedades crónicas y sus respectivos tratamientos.
(Silva A, Támara C, Álvarez A, Londoño M, Alonso L.)
La Calidad de Vida Relacionada con la Salud (CVRS) se define como la
valoración que se le otorga a la duración de la vida, considerando
factores como la discapacidad, el estado funcional, la percepción
individual y las implicaciones sociales para la persona. Dado el alto
índice de morbimortalidad asociado a las enfermedades
cardiovasculares (ECV) en la actualidad, así como los cambios físicos,
psicológicos, sociales y económicos que estas provocan en la
población afectada, resulta relevante abordar esta problemática. Sin
embargo, existen pocos estudios en nuestra región que evalúen el
impacto de esta enfermedad en la calidad de vida de los pacientes.
(Khanna D, Tsevat J.)
El accidente cerebrovascular (ACV) es la tercera causa de mortalidad
a nivel mundial, y el 60% de quienes lo padecen desarrollan algún
grado de discapacidad que afecta la realización de actividades
básicas de la vida diaria (AVD), como vestirse, alimentarse o
desplazarse, lo que genera una dependencia física. La incidencia del
ACV es mayor en países de ingresos económicos bajos y medios que
se encuentran en un proceso de transición demográfica y
epidemiológica. Estas poblaciones enfrentan diversos factores de
riesgo, como obesidad, hipertensión arterial esencial, diabetes
mellitus tipo 2, bajo nivel educativo, tabaquismo, dislipidemias y un
acceso limitado a los servicios de salud. (Gutiérrez JP,)
En México, la incidencia de accidente cerebrovascular (ACV) es de 90
casos por cada 100,000 habitantes. La prevalencia de discapacidad
causada por infarto cerebral en personas de entre 60 y 74 años
alcanza el 67%. Los principales factores de riesgo asociados al
desarrollo de discapacidad incluyen la edad, especialmente en los
rangos de 60 a 69 años, 70 a 79 años y mayores de 80 años, así
como la presencia de diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial
esencial, el sexo femenino y el tipo de ACV isquémico. (Salinas-
Rodríguez )
Objetivo general:
● Identificar la calidad de vida en personas mayores con secuelas
accidentes cerebrovascular.
Objetivos específicos:
● Analizar cómo influye el nivel de ansiedad y depresión en el adulto
mayor.
● Concientizar a la sociedad sobre como influyen los problemas
psicológicos en los pacientes con secuelas de ACV.
● Promover el cuidado del aspecto emocional.
REFERENCIAS:
● World Health Organization. (2021). Stroke: A global public health
challenge. World Health Organization. [[Link]
room/fact-sheets/detail/stroke]
● Liu, L., et al. (2020). Psychosocial factors influencing quality of life in
stroke patients: A review. Journal of Stroke and Cerebrovascular
Diseases,
● Cheung, C. W., et al. (2020). Quality of life after stroke: A systematic
review of observational studies. International Journal of Stroke,
● Loyola Zevallos, J. C. (2022). Síntomas emocionales y la calidad de vida en
pacientes post accidente cerebrovascular en el Hospital Daniel Alcides Carrión,
Huancayo, 2022.