Crónicas de La Plata: Historia y Vida
Crónicas de La Plata: Historia y Vida
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PRIMERA EDICl6N
Noviembre de 1997
SECUNDA EDICl6N
Diciembre de 1997
ISB.N. N° 987-9248-02-3
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Nota de la autora:
Para reeorrer las diagonales de esta novela, eonsul
tar la Hoja de Ruta (pagina 173 y siguientesJ.
Cr6nica Periodistica I
Cr6nica Periodistica 9
Cr6nica periodfstica II No pasara muoho tiempo sin que los argentinos se enorgullez
can de la ciudad modelo.
Cronica Periodistica 11
Cronica de Delia I Cronica de Patricia I
Delia se ve envuelta en imprevistas limpiezas, en razon de impre Patricia, de regreso, escribe para matar el tiempo.- Patricia, sin pro
vistos regresos de Patricia a casa de sus padres, en noviembre de pont?rselo, presenta a algunos de los protagonistas de esta historia.
mil novecientos noventa y dos.
Delia esta vieja. Pasa el trapo por los muebles con la misma caden EI mapa era asf: mama, dona Irene, Irenita, senorita Irene Tapia, de
cia de siempre, pero las canas la delatan. Su culo se sostiene con espiri dicada a los quehaceres y costuras que sus dos hijos Ie demandaban
tu emprendedor, pero las lfneas violetas de las varices recuerdan anos y a la Escuela Provincial Numero Ocho Domingo Faustino Sarmien
ni bien se recorren sus pantorrillas. Trabaja por hora en casa de dona to. Entre las doce y las cinco, mama se convertia en maestra y salfa no
Irene Tapia, la mama de Jorge y de Patricia; de dona Sara, vecina de en sin antes regar de recomendaciones a Delia.
frente y amiga de toda la vida de los Tapia y cuya Unica hija, Marielita, En casa, Delia todo el tiempo, limpiando, tendiendo camas, hacien
la tiene a mal traer; y limpia en casa del Dentista. Por eso conoce como donos la leche, apagandonos la tele a Jorge y a mi. Jorge, mi hermano
nadie los cuchicheos de las mocosas y de las patronas, las razones del menor, atacado de alergias y debilidades varias, al que debf cargar
doctor. Y los llantos de dona Irene, que anda con la muerte de su hijo a por orden materna a cuanto cumpleanos me invitaban, me avergon
cuestas desde hace diez anos. Los sabados la senora Irene Ie paga por zaba con sus pantalones cortos y su timidez bobalicona.
limpiar las vejeces de dona Ana y es casi un dfa libre: dona Ana no la Ala noche y los domingos apareda el doctor Alberto Tapia, don Al
deja hacer nada y Ie ceba mates y Ie cuenta historias como telenovelas. berto, papa. Un silencio sin juegos se aduenaba de la casa, porque el
Tres veces por semana la senora Sara la manda al departamento de su debfa descansar y leer el diario. Guardo de el unas vacaciones en la pla
nena, de Mariela, que se cas6 pero la siguen consintiendo. Los domin ya y algl1n buen humor que me dej6 subir a caballito de sus hombros.
gos Delia descansa de tanta intimidad ajena y se dedica a la suya. Los sabados a la tarde se sumaba al paisaje una casona antigua ace
Dona Irene la mand6limpiar a fonda la habitaci6n que Patricia ce lestada de glicinas y perfumada de limoneros, donde mi abuela Ana
rr6 de un portazo despues del accidente de Jorge. Hoy vuelve, ie han buscaba hormigas para insultarlas en ruso y envenenarlas en todos los
dicho. Por unas semanas, Ie ac1araron. Delia olfatea que sera por mu idiomas. Mientras Jorge y YO'buscabamos hormigueros, mama y Delia
cho mas. Delia huele hombre en la historia que no se cuenta. limpiaban y ventilaban las piezas que ella apenas transitaba.
No ha quedado nada de diez anos atras y menos despues de la Ana era nuestra unica abuela. Los otros abuelos, tenues fotograffas
muerte de Jorge. No es tentador espiar ala Mariela, que Jorge perdfa ajadas. Los hermanos y hermanas de papa y la hermana de mama,
el aliento por ella y Delia Ie pasaba los secretos de tanto conocerle las entreverados en celos y reproches mutuos, una ristra de nombres que
bombachas y los caprichos. No hay tesoros escondidos. Ya no se co papa usaba en sus insultos, rostros desconocidos que cruzabamos du
tizan a precios de oro aquilatado sus rumores y novedades. De que rante las fiestas de fin de ano y en algUn que otro velorio.
hablara con Patricia ahora que no pasa nada, ni siquiera pasa el tur Vivfamos en un barrio alejado del centro. Enfrente, justo enfrente, es
co, que agoniza gracias a una cirrosis galopante. taba la casa y la verdulerfa de Lalo y Sara, orgullosos padres de Marie
Por que Ie parece, por que esta tan segura de que se ha detenido el lao Sara fue tia Sara, porque la unfa a mama una colecci6n de chismes y
mundo. Pero hay que desconfiarle a las calmas y quien sabe este re telenovelas. Lalo fue el ti~ Lalo pem no era 10 mismo, la verdulerfa y los
greso sea un puro presagio de tormentas. cigarrillos Ie consumian la vida y supongo que no tenia nada que com
Delia pasea sus formas voluptuosas por la casa del Dentista. Qui jY llego el gran dial El dia solemne de la fundacion. Desde muy
zas no sea Delia. Puede ser Mabel, 0 Iris, 0 Mirta. Entonces es mejor temprano y con gran retraso -mas de dos horas de viaje- fue
decir: unas formas voluptuosas se pasean por la casa del Dentista. ron Uegando a Tolosa los trenes de Buenos Aires, atestados de pu
Y el Dentista las mira de reojo, apenas puede, porque las nenas es blico curioso.
tan alii. Y en un pequeno ferrocarril improvisado 0 en los pocos coches
de que se disponia, 0 simplemente a pie, la gente se encaminaba
por la calle real en procura del sitio donde habria de realizarse la
gran ceremonia.
Era un dia desapacible de cielo turbio y [Link] de
vapores. La gente de los alrededores, atraida por el prestigio de la
fiesta, montada en sus mejores caballos y con sus arreos mas lu
josos, se unieron a los portenos. Todos eran forasteros en la ciu
dad que iba a nacer.
En la futura plaza principal estaban dispuestas formando semi
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circulos, la tribuna de los invitados y las graderias para los espec
tadores. Banderas, gallardetes, escudos y guirnaldas recubrian el
conjunto en profusion barroca.
Y asi, bajo los rigores de la siesta y entre el estampido de los
cohetes, los gritos y los aplausos de jubilo, se procedio al formal y
solemne rito de la fundacion.
He doce, a la altura del Instituto Britanico, hay unos arboles de uva Cronica Periodistica VI
china que podriamos haber deseado comer cada verano, y sin embar
go no tengo memoria de chicos trepando a esas ramas retorcidas y
Domingo Faustino Sarmiento: Aqui esta el porvenir
elegantes.
Los patios del Normal. Un perfecto damero azul y blanco para las
grandes y otro de aires moriscos para los primeros grados. Y ningtin
t
arbol, ni siquiera una maceta, apenas nuestros frascos de porotos ger i
l
minados sobre los alfeizares de las ventanas. Imposible romper un i
I:
guardapolvo en aquel sereno gobiemo de la geometria. La senorita r
I'
Susana desconocia las conjugaciones de todos los modos de trepar, I
romper, sentir. Y la ciudad, numerada y discreta, Ie agradeda su con r
sagraci6n a las buenas costumbres. I·" Todo es febril actividad aqui. Esto me excita de tal manera que
Pero quizas 10 mio s6lo sea un prejuicio contra cuadrados perfectos. esta noche estoy seguro de no dormir; me he de pasar la noche
Y contra tres infinitivos que s6lo permitian amar, temer, partir. sintiendo el golpe del martillo, el silbato del vapor y la respira
f
I cion agitada de esos motores que dominan todo 10 que hay que
I· destruir para la gran obra. Me parece estar en Norteamerica.
t Estados Unidos es un moceton con la sonrisa en los labios y
t: los pufios fornidos y endurecidos de trabajo, al que siempre Ie
t
t quedan cortas las piernas de los calzones y las mangas de la
r chapona.
I Pero sale el viajero de aquella zona ancha que toca los dos
oceanos y cesa aquella vegetacion de ciudades. Mejico es el mis
mo Mejico de antes, con veinte ciudades estereotipadas, sin los
encantos de la leyenda, con sus ranchos que ganan a nuestros
gauchos en extravagancias de perendengues y cribaos y chorre
ras de botones. Bancarrota y militarejos a la vuelta de cada es
r quina, en la encrucijada de caminos. En el istmo (pasemos por las
t~
cinco republiquetas centrales con el panuelo en las narices), en el
istmo Aspimwal 0 Colon, un puerto. Demonos prisa a llegar a
nuestros pagos. Valparaiso, Santiago, es America, es colonial. 6No
andan acaso los dandies con poncho a caballo y montura recorta
da y espuelas con rodajas arrancadas a las maquinarias y las da
mas con envoltorios negros que las separan de la especie huma
I
na y de la moda elegante? Ninguna ciudad nueva, y esta dicho to
do. Pasamos la cordillera y Mendoza revela al viajante que un
nuevo tipo de sociedad, que otras ideas que las coloniales, empie
zan a prevalecer. El Rosario es la primera ciudad improvisada a
10 yanki, con el mismo espiritu mercantil y politico, si bien es ver
f dad que esta enclavada en Santa Fe, la madre del caudillo.
Hablabamos de Buenos Aires. No habia visto esta ciudad. Aqui
Cronica Periodistica 29
28 Cronica de' Patricia
esta el porvenir, tal como 10 entiende un pueblo que fue virreina
to y que tuvo que buscar a su actividad un asilo.
Toda la America espanola esta inm6vil en sus formas antiguas. En
estas ciudades se respira la esperanza de cambio y movimiento.
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"I
30 Cronica Periodfstica
Cr6nica de Patricia IV
I
I
Cronica de Patricia 33
r
l Cr6nica de La Culpa
alma. Una tarde me jura que nunca venderia papas y no la volvi aver
detnis del mostrador ni siquiera para pedir plata.
La verduleria. El carnian en la puerta cada madrugada listo para ir
Discurso pronunciado por don Alberto Tapia (padre) a don Alber
al mercado y Lalo resoplando rnilagros para hacerlo arrancar. Un in
to Tapia (hijo) el dia en que 10 inscribi6 en la Facultad de Derecho.
somnio en cada intento. Mi deseo feroz de que la maldita catrarnina
arrancara de una vez para poder seguir durmiendo, y mama desper
tandome justo cuando me venda el suefto. Cajones acumulados en el
patio y la vereda y un polvillo que se desprendia de las bolsas de ar
pillera girando en espirales todo el tiempo, siempre, por mas que Sa
ra y Delia baldearan el patio y la vereda cada tarde. La verduleria in
vadiendo vidas y alrededores con sus dukes putrefacciones y sus ris
Mira Albertito. trabaje como un burro toda la vida, desde que ba
tras de ajo. Mariela sufriendo cada visita de sus arnigas, y sufriendo
je del barco no hice otra cosa mas que trabajar, carpi esta tierra has
en serio, porque ninguna dejaba de fruncir la nariz. Con el tiempo de
ta con las urias cuando fue necesario. y con tu santa madre Ie di cin
ja de festejar cumpleanos y organizar reuniones y se dedica a escapar.
co hijas mujeres y dos hijos varones. Y me jure, Alberto, que alguno
iba a estudiar, y se iba a recibir de doctor. asi Ie daba una mano a
sus hermanos con 10 que ganara. Asi que hijo. lIego tu hora. A esta
ciudad Ie entregue treinta arios de cajones de lechuga y tomate, es
hora de que ella me de un hijo doctor.
34 Cr6nica de Patricia
! Cr6nica de la Culpa 35
Cronica de Patricia V
r
!t Cronica de Patricia VI
II
El primer dia que entre a su casa me costo entender: detras de los ca Como olvidarme de Margot. El poeta descorre los velos del arcana pa
jones apilados en un patio que no se pintaba ni se cuidaba, se abria la ra mostrarnos la sonrisa de un nino, el perfume de una rosa, las Iagrimas de
puerta de su habitacion. Los techos altos, el piso de parquet que acom una mujer, el brillo de la luna...
pasaba nuestras pisadas con ecos graves. En el centro su camita de vo Abrfa ellibro de poesfas que la acompanaba y nos leia una fruta sa
lados, atiborrada de munecas. La bicicleta en un rincon lurninoso, los zonada a principios de siglo con ademanes de actriz. Primer ano del
juguetes en baUles de madera clara y el ropero rebalsando vestidos Normal.
nuevos. No entendia esa extrana distribucion del decorado hogareno. Yo habia leido El principito y los Cuentos para Veronica de Poldy
Con el tiempo me acostumbre a caminar entre cebollas y boisas de Bird, y coleccionaba frases en un cuaderno donde tambien pegaba fo
tos de Robert Redford y Paul Newman. Alentada por la eficacia del
carbon para verla a Mariela en su refugio.
Nunca pregunte. Pero todo concuerda, todo es crimen. Todo es una cine dejaba que otros, detras de la pantalla, vivieran por mi. Despues
silenciosa obediencia a las leyes invisibles. Mientras papa construia 10 escribia.
eternamente la casa, los padres de Mariela la construian paciente Margot se fijo en mis redacciones, se admiro de mis rimas, y me
mente a ella. Un dia, inevitablemente, fue la mujer apetecida. empez6 a invitar a las tertulias literarias que organizaba en su casa y
La casa grande, las invitaciones a cenar, el auto ultimo modelo, las en el Jockey Club.
felicitaciones, llegaron a traves del excelente matrimonio de la hija (Tranquilidad paterna. Las movilizaciones no me subyugaban y la
patria socialista era un eco vago. Ahora entiendo por que para Mar
tinica. Fueron distintas maneras de invertir.
got obtuve todos los permisos.)
La casa de Margot. Era un departamento que daba a la plaza Mo
reno, viejo, humedo, al que se llegaba por escaleras de marmol grises
y quebradas. En una suerte de living, ella atesoraba jarrones chinos y
copias de cuadros famosos, 10 que-Ie daba al conjunto un aire barro
co y sefiorial. La ultima vez que fui, algunos anos despues, descubri
que todo era tan falso como el nombre de la duefia de casa, y que el
departamento se venia abajo a fuerza de no pagar expensas. Pero yo
tenia trece afios y alcanzaba con una mujer que culpaba a porteros in
sensibles que no entendfan nada de arte.
Margot sobrevivia como profesora de literatura y dedicaba sus tar
des solteras a frecuentar los drculos literarios de la ciudad. Alli leia sus
poesias a la espera de elogios y aplausos encendidos. Cuando llegaban,
Cr6nica de Patricia 37
36 Cr6nica de Patricia
10 que sucedia todas las veces, agradeda, suspiraba complacida y se Cr6nica de Patricia VII
sentaba a escuchar a sus contertulios con el mismo empeno.
Se jactaba de descubrir talentos femeninos en abulicos secundarios,
por eso llegaba a estas reuniones acompanada de chicas que iniciaba, De cuando Patricia conoce lugares que s6lo Margot Ie podia mostrar.
desde un tierno madrinazgo, en las delicias de la cultura. La envolvia
una leyenda de novio muerto en la patagonia mientras buscaba pe
tr6leo para los yanquis. Vivia con un hermano menor, Dardo, a quien
ella concedia dotes de poeta autodidacto y singular.
Margot creci6 frente a mi hasta 10 inalcanzable Ypor eso la segul. La
realidad me resultaba vulgar y las primaveras y los arroyos cristalinos
debian quedar en alguna parte, muy cerca de ella.
La primera vez que me invit6 a recitar en sus tertulias lei temblando Margot me invit6 a una conferencia que ella misma habia organiza
y de corrido un espantoso soneto de mi autoria que lamentablemente do con el nombre de Actualidad Poetica. Le ayude a dibujar gacetillas
au.n recuerdo. Me aplaudieron, pero yo sabia que la aplaudian a ella. y carteles que paredan glorietas en rniniatura, y la acompane a repar
Me sentia feliz, al menos Ie devolvia con creces la gracia concedida. tirlos por el centro de la ciudad. En el sa16n espejado del Jockey, bajo
cientos de lamparitas encendidas entre cristales, recit6 para sus ami
C6mo olvidarme de Margot.
C6mo olvidarme del soneto que lamentablemente aun recuerdo. gos -siempre eramos los rnismos, al fin de cuentas- hasta quedar
exhausta. Un viejo adrnirador Ie acerc6 entre los aplausos un ramo de
rosas que me encargue de comprar en la floreria de la diagonal, si
guiendo los ritos exactos de cinco anos de asistirla. Despues de los be
sos y los elogios nos invit6 a todos a tomar anis a su casa, y alIi fuimos,
para dejarla volver sobre una poesia que comenzaba a impacientarme.
Margot me estaba cansando, pero no sabia c6mo decide que no y
por culpa 0 lastima me prestaba a sus citas.
Aquella tarde, mientras su hermano Dardo repartia licores a una
media docena de pacientes escuchas, mientras Margot hojeaba revis
tas literarias del cuarenta y se lamentaba por los tiempos idos, oi por
ultima vez, en estricto orden de importancia, los apellidos de todas
las familias fundadoras que mi anfitriona conoci6 en sus multiples
actividades ciudadanas. Su discurso reca16 finalmente en su hermano
Dardo, cuyo nombre homenajeaba al fundador, quien se dedicaba ad
honorem a investigar manuscritos que guardaba el museD hist6rico
de la ciudad algunos pisos abajo. Dardo tendria unos treinta anos y
apestaba a corbatas y trajes viejos.
Mientras Margot hablaba, Dardo mojaba sus bigotes finos en la co
pa de anis. Esa ultima tarde, Margot me oblig6 a quedarme con expli
caciones oblicuas. Llev6 a los otros invitados a un sa16n contiguo que
ella present6 como su biblioteca personal, con la excusa de unos ori
ginales de Borges y Lugones que nadie conoda y de los que era feliz
depositaria.
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38 Cr6nica de Patricia
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42 Cr6nica·de Patricia
Cr6nica de Patricia 43
~
Cronica de Patricia IX
amorosa, pero agoto al dios conquistado del olimpo en escasos tres
anos. El resto fue un naufragio que salvo el hijo con sus lloriqueos.
Cuantas cosas quisiera preguntarle a Mariela. Como sera. Como se
Patricia reflexiona sobre los mantos que cubren las historias dignas
moveran los hilos de 10 invisible. Cuando la vuelva aver se que ape
de ser escondidas. nas Ie preguntare la edad de su bebe.
44 Cr6nica de Patricia
Cr6nica de Patricia 4.1;
Cr6nica de Patricia X Cr6nica de Ana
De cuando Patricia revisa sus pareceres a la luz de sus nuevas cir Cinta N°2
cunstancias.
El odio que senti por Margot desde aquella tarde fatidica me sirvi6 bendito el dia en que nikita encontr6 afedor cuando llegamos dejamos los
para bucear literaturas lejos de ella. El mundo dej6 de concentrarse en bultos en migraciones y salimos a caminar por buenos airesy yo me imagi
el siglo de oro, el romanticismo frances y los sonetos a destiempo. Co naba un pueblito que iba a pensar yo semejante ciudad si en mi vida habia
nod a los otros y al principio los enfrente como en una competencia. visto nada igual al rata de dar vueltas y vueltas yo me sente en el cord6n de
A Europa Ie opuse la magia latinoamericana y a los modernistas la la vereda y Ie dije a nikita segui vos y la irenita en mifa Ida me decia que que
critica social y a los hombres Simone de Beauvoir. Crei en el dios de ria hacer pis y yo sentfa una vergiienza tan grande que no me alcanzaban las
Herman Hesse y descrei con Camus. Record el Mississipi de Faulk manos para taparme la cara y me miraba los zapatos me acuerdo bien de mis
ner y la isla de Carpentier. A los poetas de Margot les opuse el resto zapatos tan sucios y encima ese calor y ese sol y nikita que iba y venia con
del mundo. un papelito con la direcci6n de un paisano que habiamos conocido en porto
Hoy ya no creo estar jugando ninglin partido. Leer lejos de Margot alegre que Ie hab16 de la argentina y de los campos que frutaban con s610 mi
me mostr6la anchura del mundo, nada mas. Con mas 0 menos rimas, rarlos nikita con su papelito sin saber ni una palabra de castellano pregun
en la linea de fuego 0 en el ultimo vag6n de las vanguardias, todos taba en portugues en ucraniano en ruso en aleman y la gente trataba de ayu
buscan con sinceridad y encuentran con fragilidad. Cada uno bucea darlo pero quien se animaba a salir con ese calor y encima cruzarse con un
en sentido opuesto a su antecesor para aumentar probabilidades, pe extranjero sucio era tan comun cruzarse con extranjeros cerca del puerto la
ro 10 necesita como referencia. Como yo la necesite a Margot. gente ya estaba acostumbrada y seguia su camino irene lloraba sin un grito
Tan fragil como ella, llegue a los treinta anos que desprecie en Deo porque a ella tambien Ie daba vergiienza tener ganas de hacer pis hasta que
lindo con sus mismos pobres sonetos. me anime Ie baje la bombachita pobre hijita mfa y solt6 el chorro con Juerza
Ovillados en el vientre. en la zanja tpor que no 10 hice antes me queres decir? hacerla esperar no se
que milagro como si el paisano pudiese aparecer a la vuelta de una esquina
yo no te se decir por que calles anduvimos pero por la noche llegamos a ave
llaneda y encontramos la casa del paisano que nos dio la bienvenida sin mu
chas ganas porque no habia recibido carta nuestra y despues de todo que
compromiso tenia con nosotros ninguno Ie rogamos Ie suplicamos que nos
dejara dormir en un rinconcito y al otro dia cuando nikita sali6 a buscar tra
bajo encontr6 afedor para mi queJue un milagro encontrarnos con un ami
go de la aldea por fin alguien que se alegraba de vernos y fue el que nos ha
b16 de berisso de los frigorificos y del murall6n del rio y de que no tenia pla
ta para mudarse asf que Ie ofrecimos alquilar con nuestros ahorros y a la se
mana de llegar ya estdbamos aqui en la nueva york era como estar en euro
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48 Cronica de Ana
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Cr6nica Periodistica VII
Invito a todos los hombres libres, para los cuales la gratitud no
es una palabra vana, a saludar en este dia festivo al fundador de
Tercer aniversario ciudadano
La Plata, al hombre benemerito, con cuyo advenimiento al sm6n
presidencial de la republica, se desarrollara una nueva era de
grandeza y de prosperidad.
Amigo lector que me has seguido benevolamente hasta aqui, le
vanta la copa en este banquete de fiesta y brinda conmigo a la sa
Iud de la Republica Argentina, de Italia, de Europa, del doctor Dar
do Rocha y de la fraternidad de los pueblos.
iQue impresi6n causan al viaJero los multiples negocios comer
ciales! Y las fabricas que comienzan· a levantar por todas partes R. Castelnuovo
sus penachos de humo, como banderas victoriosas en las grandes El Dia, noviembre de 1885.
cuanto victoriosas luchas de las industrias y de los mercados. Lu
chas santificadas por las metas de prosperidad y bienestar que re
dundan en seguro beneficio de todo el pais.
A mis paisanos les digo, si las tristes condiciones de nuestra pa
tria nos impulsan a la vida en el destierro, abrid los corazones a
la esperanza y dirigios con confianza a esta tierra hospitalaria
donde reina el trabajo, donde hay pan para todos. Aqui encontra
reds una fraternal acogida en los laboriosos, inteligentes y valero
sos argentinos, sobre todo en el Dr. Dardo Rocha y en su beneme
rito partido. Porque el Dr. Rocha alimenta singular predilecci6n
por los hijos de la tierra italiana, y con su mirada de aguila, ve
claramente en el porvenir el tesoro de prosperidad que debe pro
ducir a la Republica Argentina la sana fusi6n de razas en el cam
':~
po del trabajo.
Hay aqui extensiones interminables de terreno pingue que espe
ran brazos y arados, tierras que tienen en su seno virgen la po
tencia fructifera suficiente para inundar no s6lo los mercados de
Sudamerica sino tambien los de la vieja Europa.
jVenid, venid hermanos! Yo os saludo en este momenta y salu Intuyo, senor Castelnuovo, que si todas sus profecfas siguieron el
derrotero triunfal de Rocha Presidente, estamos salvados.
do a los hospitalarios argentinos en el nombre sagrado de la fra
ternidad de los pueblos.
La ciudad, en poco tiempo, extendera sus palacios y sus nego
cios hasta perderse de vista en torno al nucleo actual: una selva
de mastiles convergera a su puerto amplio y seguro de todas par
tes del mundo. Los productos de sus establecimientos manufactu
reros ocuparan el primer puesto en los principales mercados, es
ta sera la escala mas importante de los puertos del Atlantico.
Cr6nica Periodf.~t;rt1r:;1
Cronica de Ana Cronica de Delia III
Cinta N°3 De los inolvidables gozos y las inolvidables lluvias de Delia, acon
tecidos durante los gloriosos setenta.
en el club segufamos hablando como si algun dfa fu-eramos a volver es que Delia trabaja sin respiro en la casa del Dentista. Es tan grande, los
algunos volvieron despues de la guerra y nos escribfan desde ucrania cartas techos son tan altos, los chirimbolos de plata y bronce son tantos. De
maravillosas con el tiempo aprendf a no creerles demasiado porque desde aquf lia se agota y transpira y se agita porque quiere conservar el empleo
nosotros tambien escribfamos cartas mentirosas nos sacabamos fotos delante y qUiere que la feliciten y quiere ser la mejor.
de casas lindas de la plata y deC£amos que eran nuestras asf que yo creo que Adelante se escuchan murmullos de consultorio. El doctor esta
todos sabfamos que lascartas eran hermosas pavadas para consolarnos nadie atendiendo. En el comedor deambulan, como fantasmas, las chicas.
las contradeC£a era lindo pensar que en los koljos y en los sovjos y en los Despues de la leche se pegan como garrapatas al televisor, a la estufa
consejos vecinales la tierra nos perteneC£a lefamos novedades de la union so ya sus deberes. Son tan buenitas, tan modositas, ni siquiera se les de
vietica y yo miraba bien todas las fotos porque en alguna podfa aparecer mi sarma el peinado de colitas en la escuela. Yno necesitan que nadie las
familia junto a una nueva casa sin tuberculosis y sin guerra preciosas las fo obligue, elIas solitas van y se sientan a estudiar. La senora, un piso
tos de la revista vos vieras las maquinas nuevas para el campo con todos los arriba, duerme su jaqueca. La abuela puebla de pasos cortos y viejos
libros y las revistas que venfan de alla armamos una biblioteca y un maestro la cocina, y de ahi no se mueve hasta muy tarde. Desde alIi frie sobre
nos Ida a makarenko y agorki a sholojov y a maiakowski con ez lloramos tan sus nietas un poder de reina madre, astuta receta inglesa.
to tiempo la muerte de nuestro lenin y el club se empezo a hacer famoso por Hace un mes que Delia trabaja en casa tan importante, y todo gracias
las reuniones y los bailes y los picnics en el rfo y era como estar alla todos haa la senora Irene, que la habra puesto casi de patitas en la calle pero bien
blando ucraniano y nadie riendose de nosotros y los cursos de idioma de dan que la recomend6 a sus amistades. Delia es toda una mujer, si va a cum
zas tradicionales y los festivales plir diecinueve y puede alquilarse una piecita en Los Homos y trabajar
el tiempo pasa mas rapido por hora, que las chiquilinas son las que trabajan cama adentro. Ya no
si la memoria verdea es la chaquemta boluda de MOS atras que ni siquiera conoda los f6sfo
era como si mi madre estuviese apenas a la vuelta de la esquina como si ros y la enceradora la aterraba. Ahora sabe tomar los micros que la lle
pudiese prestarme su pafioleta de rosas bordadas en cualquier momento pa van de una casa a otra y atiende el telefono con la musica de los demas:
ra ir al baile del club lHolaa? lDe parte de quieen? Un momentito por favoor.
como haber regresado regresar estar regresando El doctor la esta llamando.
...
~:'
Delia corre y se olvida de elegancias. Ese hombre Ie mete un miedo
y un respeto distinto al del senor Alberto, porque esta todo el dia en la
casa y alH trabaja y lustra su escopeta y reparte palabras y miradas.
Elle pide que se siente en el sill6n del consultorio porque Ie va a revi
sar la boca. Una bocanada de olores picantes y fuertes y dulces Ie inun
....
~.:' .
da la respiraci6n y huele por primera vez perfumes de asepsia dental.
52 Cr6nica de Ana
No. No quiero. Piensa Delia mientras sube y se acomoda sobre la
Cronica de Delia IV
cuerina mullida y el doctor Ie hace abrir bien grande la boca y Ie me
te los dedos gordos y suaves. De las rutinas y los fuegos que Delia entremezcla por aquel entonces.
Le siente el aliento a tabaco. Prefiere cerrar los ojos y casi que la ali
vian del miedo esas manos blandas, calientes, y esa respiracion pro
funda.
Una piema se apoya en su music y un cuerpo tense Ie aprisiona las
tetas. Las manos dejan la boca y recorren la blusa y una lengua tibia
invade los huecos que dejaron abiertos los dedos entre sus dientes. EI
corazon se agita y las manos de Delia buscan un cuerpo desconoci
do de varon. Nada puede parecerse tanto al paraiso. En un revoltijo
de manos y piemas y lenguas y cuellos logra sacarse el vestido, ba Habia dias en que era Delia la que Ie daba la sorpresa al Dentista.
Cuando el abria el consultorio ella ya estaba recostada en el sillon,
jarse la bombacha. Sabe orientar al hombre hacia sus valles, y alIi
jugueteando con el torno 0 los espejitos 0 los pedales que la subian
llueve torrencialmente. y la bajaban hamacandola con suavidad. A el Ie gustaba ese atrevi
Cuanto hada que no bailaban amor sobre ella. Extrafia ciudad, que
miento y la abrazaba con fuerza mientras los dos aguantaban la risa
Ie dedica tan poco tiempo a la piel. que podia delatarlos.
Asi esta mejor. Asi esta el sexo. Su boca descansa placeres anudada
Shh... las chicas, deda el mordiendole la oreja, enredandole el pe
a la boca del doctor. El Dentista se aparta suavemente y Ie sonde y
10, desabrochandole el corpino. La musica funcional ahogaba los ge
ella se despega con ruido a ventosas de la cuerina transpirada del si
midos que Delia no podia contener. Los afios y la rutina habian borra
lIon. Otro dia te sigo revisando, Ie dice, y Ie recorre el music con una
do imperfecciones y descartado preambulos. Les bastaban quince mi
seda quehabita en las manos velludas.
nutos, el tiempo que tardaba en tocar el timbre el primer paciente.
Delia queda prendada del amo para siempre.
Otras veces Delia se metfa en el consultorio detras del ultimo y si
mulaba limpiar. Entonces el doctor la abrazaba por detras con una
t: ternura que Ie venia del cansancio y Ie deda al oido cosas que ella
.~ :or
amaba escuchar.
El Dentista se sumergia en su cuerpo con lentitud y Delia disfrutaba
las aguas que Ie brotaban del cuello, de la boca, de la vagina, de la sed.
'''i:
~.
Cronica de Delia 55
54 Cronica de Delia
Cr6nica de Delia V Cr6nica de Delia VI
El asunto es asi. '"-Yes las latas? Bueno, si tiras todas con estas pelo Delia apura el paso. Viene de lejos un retumbar de tambores que
tas te elegis uno de esos osos de peluche. Si tiras una pila nada mas, hace temblar el asfalto por donde camina. Caminan, vuelan, apenas
te llevas un chocolatin. Y si no tiras ni una lata, y bueno, piba, por 10 apoyan los pies en la vereda los dos chicos que este viemes quedaron
menos te diste el gusto de estar un rato con el turco. El Bocha me dijo a su cargo y que lleva aferrados uno en cada mano; dona Irene Ie re
si no querfa trabajar con ellos y yo agarre viaje, por 10 menos hay mu comendo encarecidamente su cuidado asi ella salla con don Alberto,
sica, no tenes que agachar ellomo en una obra iahi va! ,"-ves que facil? contenta de que Patricia y Jorgito prefirieran el corso al restaurant.
,"-como te llamas? lDelia? Me gusta. Pone el brazo asi, Delia, aver de Delia no quiere perderse ni un brillo. Ella cosio hace unas semanas
jame que te ayudo. jEso! Hay dias que no viene nadie, pero los saba las lentejuelas que hoy lucira el turco. Juventud de Los Hornos. Boca Ju
dos a la noche se llena. El Bocha es medio lerdo para pagar, pero 10 niors. Yen la espalda Saul. Delia ha besado cada letra al escribirla. Una
apuro un poco y al finallarga. Estos kioskitos son bastante calurosos, blusa violeta y satinada las movera al compas del turco, para ella.
pero con un blanco bien frio se aguanta. Cuando paramos en Los Hor El corso esta por estallar. Los Homos tiembla. Delia se deja inun
nos no hay problema, me corro hasta 10 de mi vieja y me refresco con dar de papel picado mientras busca el cordon de la vereda a los em
la manguera, me cambio la camisa, esas cosas. Mala suerte, Delia, otra pujones, llega justo a tiempo, porque mientras acomoda a los chicos
anuncian jJu-ven-tud-de-Los-Hor-nos!
vez sera, no dejes de venir. Toma estos aritos, gentileza de la casa.
Pasan las borreguitas como mujercitas en miniatura y sueltan un
sacudon de caderas que el publico festeja. Pasan los pibes saltando
como elasticos, como muftecos de goma, pasa la reina de la compar
sa, pasa la bandera de tres hojas con tres escoltas altivos, pasa el es
tandarte tornasolado, y ahi llega, rodeado de tambores, solo, transpi
rando saltos de acrobata.
El turco.
Delia aplaude enloquecida porque nunca vio un hombre igual.
Y el turco la ve, claro que la ve. Delia se ha corrido hasta la rnitad
de la calle.
El turco Ie guifia un ojo y Ie manda un beso con la mano y Delia mi
ra a su alrededor, a los chicos, al mundo, para cerciorarse que han vis
to que el reyes de ella.
Para Patricia y Jorge las cosas empeoran. Delia ha decidido seguir
a su turco por todo el trayecto, asi que para adelantarse y poder salu
darlo los tres buscan los huecos que deja la gente, se cuelan por alIi y Cr6nica de la Culpa
se sientan dispuestos a levantarse y correr cada vez que Saul Assad
se aleja.
El turco baila como un dios. Su negrura brilla aguas sudadas que
caen en gotones sobre la pechera de volados. Un panta16n blanco, in
maculado, descansa sobre sus alpargatas claras recien compradas. El
turco luce los colores de Los Homos y Los Homos 10 luce a el. LQuien
honra el estandarte con saltos tan perfectos como los suyos? Salta en
cruz, vuelve sobre su paso, alarga los muslos y vuelve a saltar, en el
tiempo que marcan los tambores.
Juventud de Los Homos ensaya desde hace varios meses. Al turco 10
llaman siempre porque Ie frena el vino a los pendejos y los dirige con Querida Delia:
disciplina militar. La comparsa no es joda, suele decirles. Y el tambien espero que te encuentres bien y gosando de buena salud. aqui to
se mide el vino porque un tropiezo, un vertigo, una caida, serian el fin. dos estamos bien y con trabajo gracias adios. EI hugo sigue creciendo
La cuida a Mimi, porque el puto es fija que termina cogido en una con salud y ya esta hecho un hombresito. pregunta siempre por su ma
zanja si el no se impone. Le alaba el vestido y las medias finas, pobre dre y yo Ie cuento. ayer fui a la estafeta y no lIegaron noticias tuyas,
Mimi, que el resto del ano se desvanece bajo un mameluco de taller por eso te escribo para que me mandes la platita y si podes unas sapa
de chapa y pintura. Ypara la mane el turquito, que no son dias de tra tillas numero treinta y ocho para mi y unas veintiseis para el hugo, y
bajar con billeteras. si tu patrona te da esa ropa tan linda como la otra yes no te olvides de
Desde enero que la Delia cose bajo el calor de la piecita lentejuela nosotros. mama ya esta muy viejita y siempre me pide tus fotos para
por lentejuela. Les ha robado a sus patronas hilos finos y el turco se verias, asi que si podes mandame fotos nuevas, de como estas ahora
emociona: una tarde Ie trae una sandia fresca, cortadita sobre hielos, porque la ultima tiene como cinco anos y si no no te vamos a conoser
y la desviste un rate antes de irse a ensayar. Delia agradece con acro .cuando te veamos. el rafa se fue al monte a trabajar con el estanciero
bacias que aprendi6 entre otras piemas. ..f que trabajaba papa ,te acorclas? y parese que se junto con una para
Cuando llega la calma Delia prepara unos mates que inauguran el guayita pero son mentas que nos lIegaron el todavia no dijo nada la
idilio. Ninguno dice nada en especial y asi marcan los modos que se laurita que apenas si te conoce siempre dise que quiere ir a ver a su
nin entre ellos. El turco se calza con cuidado las alpargatas de baile y hermana mayor y que quiere irse con vos asi que si sabes de algun tra
Delia vuelve a las lentejuelas. bajo avisa porque la lauri ya va a cumplir los quince y puede trabajar
Una palmada sonando sobre su traste Ie recuerda intimidades an y ayudar y pod ria vivir con vos en la piesita. mama te manda este dul
tes de volver a quedar sola. Claro que la pieza Ie brilla de otro modo ce de sapallo que hiso ella y estas sintas rojas para que te anudes en
y resuelve limpieza general y recorte de revistas para engalanar pare la muneca que son para los danos y el empacho. a mama se Ie hase de
des, no sea cosa que el pr6ximo domingo ellugar siga pareciendo va golpe que estamos todos aca como cuando eramos chicos y nos nom
do y sin mujer enamorada. Delia sabe con quien se casara algun dia bra uno por uno y nos reta y nos manda a dormir que a veces arropa
y besa la camisa que pespuntea con mucho mas cuidado. tu cama como si estuvieras y te manda a hacerte las trenzas por la ma
Los camavales Ie recordaran cada ana el dia de su minimo aniver nana. yo la dejo, total que no hase mal a nadie y se entretiene. menos
sario. mal que Iidia y yo nos quedamos con ella sino no se que haria. el hu
guito ella cree que es el hugo, el hijo que se Ie murio en el cincuenta
y pico, asi que 10 acostumbro a decirle mama y 10 quiere un monton.
un beso
marta.
Abril de 1979 De las prisiones en las que Delia encierra los vapores de Mariela.
De los secretos favores a Jorge, cuando ann no habla estallado el
mundo.
Esta tarde estuvo tia Sara. Mi vieja se sienta a hablar con ella horas Delia 10 espia complacida. Jorge estruja entre sus manos el interior
y horas y yo aprovecho para ir al fondo, salgo aver la parra, Ie busco de Mariela, sus perfumes intimos, se llena de ella. Lo necesita. La
alglin racimo, me pongo a comer uvas como distraido, voy a buscar ventana de su pieza en la planta alta de la casa da al patio, y alIi es
revistas viejas allavadero. Es un solitario, escucho que dice mama. tan Patri y Mariela tomando sol.
Yo no se si sabra 10 de Delia. Es verano, son chiquilinas sin nada que hacer, han descubierto que
La oigo a la negra chancletear cuando cruza el patio, llega allava el bronceador les dora rapidamente la piel y se pasan tardes ent~ras
dero cantando bajito, no, si no es ninguna tonta, pone a funcionar el juntas preparando una belleZa que luciran el sabado en el baile. Se ha
lavarropas, entrecierra la puerta, y empieza a revolverme el pelo cen la toea y aprietan un panuelo sobre los piquitos y prueban cada
mientras tararea no se que muska. Ahi es cuando me vuelvo loco, cie tarde una receta nueva que alisa mejor el pelo. Mojadas en transpira
rro los ojos y pienso que es Mariela que por fin me da bola, creo que cion se pintan las unas, se depilan, se sacan granitos.
digo Mariela en voz alta y Delia me tapa la boca con besos. Yo la de No saben de Jorge.
jo hacer, se ve que sabe, y a rni me gustan sus manes cuando desabro Y Jorge no sabe que Delia.
chan la camisa, cuando se meten en el panta16n entre las piernas. Ella Jorge muerde la piel dorada de Mariela escondida en la memoria
hace todo y 10 hace muy bien. Ella esta muy bien. Cuando para el re de su corpino mientras la mira dormitar al sol. Lo refriega por su ca
loj dellavarropas ella se aleja, saca la ropa, la mete en el pHeton y se ra, por sus muslos, Ie exprime Mariela.
pone a enjuagar como si nada. Pero c6mo calcula esta mina, es el Sube de pronto por la ventana una carcajada de mujeres que 10 pa
raliza.
tiempo exacto.
Me deja cansado y feliz, si siguieramos un segundo mas me vendria Delia Ie adivina el miedo y entra, 10 tranquiliza con sus caricias, 10
el asco. Yo salgo al rato leyendo una D'Artagnan y me siento bajo la abraza fuerte. No te descubrieron, tontito. A Delia la invade una ter
parra creyendo que toda la tarde estuve ahi. Delia sale a colgar ropa y nura tibia y 10 deja terminar en su vientre. Esta cansada de lavar cal
me vienen unas ganas de que las viejas terminen de una vez. No las zoncillos con semen que no se hunde en hueco de mujer.
soporto cuando hablan de nosotros porque no entienden nada y por
que se que mi vieja se olfatea algo y se hace lei tarada. Son cosas de
hombres, dira, y se consolara igual que cuando el viejo vuelve tarde.
,.,.. ........ _ _0 _ ~_ T __ • __
Diario de Jorge (que guarda y llora Patricia) Cr6nica Periodistica VIII
Delia cree que no me doy cuenta. Anoche encontre bajo mi almo Que entusiasmo puede despertar el bautismo de una ciudad y la
hada un corpino. aHa a Mariela. Antes de ayer un peine con su per colocacion de su primera piedra, una multitud atrae la noticia de
tal espectaculo, el cual se reduce a contemplar un terreno desier
fume. Cada tanto un lapiz de labios, un papel con su letra. Se los ro
to, especie de plaza inmensa donde las generaciones futuras van a
~
ba cuando limpia su pieza y me los regala sin decirme nada. Se que ~
es ella, quien otra. Mariela no se olvida esas cosas cuando viene a vi escribir una historia que todavia no se vislumbra. Todos los que el [1
19 de noviembre de 1882, dia hermoso de verano, concurrieron a ¥
g
sitar a Patricia. ,
Manana la invito, tengo que poder. Lo hacen millones de boludos
la meseta desde donde se les habia de mostrar el espejismo de una
repartidos en miles de boludas ciudades, frente a millones de boludas ciudad, eran americanos 0 americanizados, y todo vieron y feste ~,
minitas. Que a veces dicen sf y a veces dicen no. A muchos les dicen
jaron de antemano en esa atmosfera transparente el porvenir que &
l:::
sf. A muchos les dicen no. LQue hay de terrible? Nada. Si Mariela di
divisaban a traves de su imaginacion. [
'.
ce no, seguin~ sufriendola como hoy. Y si Mariela dice sf, cambia to
Si ese dia pudieron ser victimas de un espejismo,. poeos meses
despues, 10 entrevisto en suenos se convertia en realidad. Enton
do. Entonces LPor que mierda me resulta tan diffcil? LA que Ie tengo
ces -hace de esto unos cinco anos- 10 que se contemplaba alli
miedo?
A la cara de Luis, a la cara de Sara, a la cara de Patricia al otro dfa. era el sitio que debia ocupar una ciudad. Para guiar la vista y el
A todas las caras de todas las personas que al otro dfa van a saber que
espiritu se colocaron de trecho en trecho estacas adornadas de ga
soy el boludo al que Mariela Ie dijo no, mira, mejor no salgamos, deja llardetes, que servian para mostrar la futura direccion de las ca
10 para otra vez. A todas las caras, a la de mama, a la mfa en el espejo,
lles, plazas, edificios, estaciones de ferrocarriles, 0 palacios desti
a la de Delia, esperando que una minita nueva me derrita el bocho, es nados al gobierno. Nunca olvidare la impresi6n que experimente
perando el dfa en que alguna, en nombre de todas, diga sf, tengamos en 1886, al poner el pie en el anden de la estacion, de la que arros
piedad de este pelotudo, salgamos a tomar algo con el, que la mami
antes solo existia la estaca que indicaba el sitio que mas tarde de
espera ver al nene arreglandose para una cita. A eso Ie tengo miedo.
bia ocupar. Hoy es un monumento imponente: alli terminan todas
las grandes vias urbanas, grandes calles y hermosos boulevares,
Y por eso aca estoy, varado en Mariela para siempre.
muy bien pavimentados, con numerosos carruajes y tranvias y to
do 10 que contribuye a hacer creer que se halla uno en una gran
ciudad.
Mas, aunque esta ciudad decretada, trazada, creada y edificada
de orden suprema, porque tal ha side el beneplacito de los que re
solvieron que alii debia existir una gran ciudad, posea el sella que
es comun a todas las ciudades de la republica, difiere de elIas sin
Cr6nica Periodfstica 65
64 Diario de Jorge
embargo por la rapidez de su desarrollo, pues no ha tenido esa in
fancia larga y oscura de las demas ciudades americanas.
Puede decirse que, desde el primer instante de su ser, hemos po
dido contar todos y cada uno de los latidos de su coraz6n. Con ella
se ha hecho 10 que cierta escuela hace hoy con los nifios, a quienes
vigila minuto a minuto, colocando la cuna sobre una balanza, que
automaticamente marca todos los dias las diferencias de peso.
Al abrir los ojos a la luz la ciudad se ha encontrado con un es
tadistico a cada lade de su cabecera, se encuentra con otro en la
mesa y parece que hubiese uno apostado en cada una de las es
quinas de sus calles. De aqui el que sepa, dia por dia, los millares
de ladrillos que gasta, cuantos pies cubicos de madera y cuantas
toneladas de hierro entran en los edificios, cuantos carpinteros tie
ne y cuantas cepilladas de cada uno de ellos. Estos guarismos se
ven muy en breve agrupados en magnificos volumenes y las foto
grafias de la ciudad hechas, por decirlo asi, todas las mafianas,
nos permiten seguir paso a paso la serie rapida de su progresos.
Estos son reales, aunque no todos indispensables. Si es cierto que
sus anchas calles no conducen sino a las llanuras desiertas, ni
ofrecen otro horizonte que el de las soledades de la pampa, por
eso mismo nos causa estupor su granmovimiento y la rapidez con
quese levantan a 10 largo de sus calles, apenas trazadas, filas de
casas y palacios.
Senor Honorio, lquien nos espia desde el fondo del siglo? Quien
nos mide, quien lleva la cuenta exacta de nuestros ladrillos y made
ras. Quien conoce todo 10 que hacemos y decimos.
Quisiera saber la medida exacta de mis furias. Quisiera saber a
quien presentar mis estadisticas, dadas mis ausencias. Quien sacara
mis promedios. En que esquina.
Senor Honorio, es un placer volver a un territorio sin imprevistos.
66 Cr6nica Periodistica
Cr6nica Periodistica IX
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Cr6nica Periodistica 71
70 Cr6nica Periodistica
Cronica de Patricia XII Mariela baila con Luis hasta enloquecerlo y Jorge inventa un disi
mulo que no Ie creo y volvemos los tres, Mariela, Jorge y yo, en el ta
xi que nos regresa de la misma fiesta de carnaval 0 de carnavales dis
Patricia comienza a recorrer los fatidicos aftos ochenta.- Radiogra tintos. Todo me resulta obvio y se que Jorge subira a su cuarto sin de
fia de Jorge, tal como era antes del estallido del mundo.- La made cir una palabra para sentarse y escribir sus furias y sus intentos en el
ja a desenredar mas bien se enreda. diario que Ie calma los nervios, escribo en el diario que me calma los
nervios.
Es impensable entrar a su pieza para decir alguna cosa que no sir
va de mucho pero que alcance para que no este solo. Hubo noches
que estuve parada frente a su puerta mas de media hora. Escuchaba
el rasguido de la birome sobre sus cuadernos. Lloraba aferrada al pi
Luis reina sobre los carnavales del Jockey Club. EI sal6n es un ma caporte que sabfa que no iba a abrir. 5610 me demoraba para probar
nojo de cuerpos calientes y entre ellos Luis habita con luz propia. la fuerza irresistible, desconocida, que me detenfa. Nunca, como
Cuenta chistes ingeniosos que dirigen las risas, deja traslucir su des aquella noche, me pareci6 tan poderosa.
gano, su condescendencia con los seres inferiores, cuando apenas sos Fue en aquellos carnavales que empollaban una guerra cuando
tiene el cigarrillo que fuma. Mariela 10 toma como una provocaci6n a Mariela decidi6 que se casarfa con Luis Balbuena. Eran nuestros ulti
sus habilidades. mos bailes. Mariela estaba aranando su tftulo de bachiller a fuerza de
Jorge viene con nosotras al baile de carnaval. Alimenta una debil profesoras particulares y ya estaba lista para iniciar el noviazgo que
esperanza. Si llega con Mariela puede invitarla a bailar disimulando se atiborra de formalidades, el que se comenta en el barrio y se pre
las ganas. Pero cuando entramos al sal6n Luis 10 llama, Ie palmea la senta a las abuelas porque promete futuros.
espalda y 10 encierra en su circulo. Y el se une al coro de las risotadas Pero faltaba solucionar un ultimo detalle. Luis era el mejor amigo
y pasa a ser uno mas. Lo se antes que suceda, puedo numerar la se de Jorge y Jorge era el candidato de Mariela. Al menos asi 10 sentfa Jor
cuencia. Ahora Mariela queda demasiado lejos de sus seducciones. £1 ge y asf 10 sentfa el barrio. Inesperadamente, la guerra la salv6 a Ma
sabe que yo se. Cuando pasa allado mio me dedica un gesto que in riela de urdir planes mas complicados. Las folkl6ricas islas 10 sacaron
tenta tranquilidades, no te preocupes, hermanita lno yes 10 feliz que a Jorge del escenario y las visitas de Luis a su casa pasaron desaperci
soy? Escribo. Creo que me hacia ese gesto. Nunca me cont610 de Ma bidas. Quien se acordaba, aquel otono, de las pasiones del celo.
riela. Jorge, nunca hablamos de Mariela. Jorge fue citado los primeros dfas de abril para presentarse en el
Yo sufrfa como una condenada porque sabfa, eran las reglas de jue mismo cuartel donde habfa aguantado estoicamente su colimba. La
go, que Jorge no tenfa chance. Y Luis, su poderoso amigo que 10 sal vida se estaba partiendo en pedazos. El mundo y la televisi6n pasa
vaba de despreciarse, tenfa todas. Aquella noche vi a las marionetas ban por la vereda de nuestras casas, de pronto un hermano, un veci
acomodarse en su exacto lugar. Las reglas debfan ser ridfculamente no, un inutil que se desperdiciaba hasta ayer en una esquina, eran he
simples para que estuvieran tan a mi alcance. Cuando Mariela se se roes. El mundo los arrancaba del anonimato y de sus casas y quien no
par6 de mi supe todo 10 que seguirfa. Que yo bailarfa. con compane se conmovfa. Mama pas6 a ser el centro de los saludos y las cuforias
ros olvidables que me hablarian al oido con aliento a cigarrillos fuer vecinales.
tes. Que debia probar otro y otro companero con la esperanza de un Cuando Jorge volvi6 y nos preocupaba su locura, el noviazgo de
principe que de antemano era de las otras, las Marielas. Que Mariela Luis y Mariela ya era un hecho. Las vecinas 10 festejaban y de paso
se acercarfa dibujando curvas en el aire para pedirle fuego a Luis, pa esquivaban los lamentos de mama, que no encontraba a las amigas
ra soltar su risa ensayada y hermosfsima, para apretar sobre el ciga solidarias de meses anteriores.
rrillo sus labios perfectos, para decir las cosas que podrfamos decir Delia trafa informaci6n fresquita cosechada en la vereda de enfren
todas pero nunca con la gracia de ella. te y la volcaba como un derroche de agua sobre tierra esteril. Anoche
r""_.~ __ ~ __ .J T\ • • • _ ....
72 Cr6nica de Patricia
Luis se quedo hasta las tres de la manana. Esta dona Sara no cambia Cr6nica de la Culpa
mas, Mariela se levanta despues del mediodia y no Ie dice nada. Ayer
Luis Ie regalo un anillo. Que cosa, la guerra de las Malvinas. Vengo
aca y no hay otro tema. E110s ni la nombran. Discurso pronunciado por el doctor Alberto Tapia frente a su espo
Luis no eludiolos incomodos deberes de la derrota. Empezo a vi sa e hijos el dia en que Jorge fue convocado por el Regimiento Sie
sitar a Jorge en tempranos horarios de geriatrico y cuando mama en te para participar de la recuperacion de las Islas, aHa por 1982.
sayo disculpas en nombre del hijo ausente el sentencio que era 10 me
nos que podia hacer.
Claro que Luis no fatigo charlas explicando 10 de Mariela. No hu
biese tenido sentido. Igualmente y para su tranquilidad, Jorge era una
ausencia que apenas nombraba, de vez en cuando, una novela que es
taba escribiendo. Hijo: Argentina te llama. Mi corazon de padre esta henchido de or
Luis Ie empezo a dar manija a aquel asunto. Me acuerdo que mama gullo. Hubiese deseado que en esta hora grande la nadon me hubie
acuno una ardiente esperanza de mejoria porque Jorge se despertaba se convocado a mi. Pero el hado es insoldable en sus designios. Qui
del limbo cada vez que hablaba de esa obra. La novela paso a ser el so Dios que sea la sangre de mi sangre la que enfrente al enemigo
tema de todos los almuerzos. Luis Ie dijo un dia a mama que podia para recuperar las Islas injustamente arrebatadas. EI lIanto· de tu
leerla en la radio, por entregas, si era buena. Como no iba a ser bue madre. de tu hermana. deben fortalecer tu corazon. No dejes lugar
na si la hada Jorge. Pobre mama, que enloquecio a su manera. al miedo 0 la duda. porque 10 que esta en juego son los altos desti
Luis logro, con cuatro 0 cinco visitas y un golpe certero, disipar sos nos de la patria. Que la muerte no te acobarde. porque la razon es
pechas de traicion. Lo que yo no entendia era por que necesitaba que ta de nuestro lado y es nuestra la victoria.
dar bien con nosotros, si Jorge vivia ajeno a todo y no Ie estaba serru No quiero verte triste. ni apocado. ni debil. EI futuro abogado ne
chando el piso. cesita este bautismo de fuego. Los argentinos debemos jugarnos y
Un dia Delia, a los gritos, anuncio 10 tranquila que estaba dona Sa tener 10 que hay que tener bien puesto. Asi te eduque.
ra si 10 de Luis y Mariela no nos caia mal. Con que era eso. Asi que No sea flojo. varon. y venga un abrazo.
Luis la cuidaba como suegra. Senal infalible. Mariela habia decidido
casarse. .?
La torta del Centenario Patricia recuerda la novela que Jorge escribi6 al regresar de la gue
rra.- Patricia comienza a atar cabos sueltos desde 1982.
Uno de los temas del Centenario que anda en boca de todos es El asunto de la novela creci6 gracias a la lena que echaron al fuego
el de la torta del festejo. mamayLuis.
"La Asociaci6n de Panaderos quiere devolverle a la ciudad todo Yo deseaba con toda el alma que fuese buenisima. En una de esas,
10 que la ciudad Ie ha dado", explica el presidente de la entidad. la guerra habia despertado al escritor y un chispazo de genio cruza
"Va a llevar 26.000 huevos, 600 kilos de [Link], 680 de hari ba las neuronas descoloridas de mi hermano. Cada sanfrancisco a su
na, y va a pesar alrededor de 3.000 kilogramos, por 10 que se es manera, Jorge senalaria al mundo desde su literatura.
pera que van a comer de ella aproximadamente 30.000 personas" Es cierto que desde que se habia enamorado de Mariela, a los ca
agrega el secretario de la Asociaci6n. torce 0 quince anos, no habia dejado una sola noche de calmar sus fie
"El disetio es un simi! del plano de la ciudad, con sus plazas y bres en el diario que nadie conoda. Lo guardaba, yo 10 sabia, dentro
centro civico decorados, su cobertura va a ser de merengue italia de un tome del Espasa Calpe ahuecado con paciencia digna de mejor
no y el interior de bizcochuelo batiado en almibar y dulce de le causa. Amini se me ocurria espiarlo, Mariela me hartaba como ami
ga y era demasiado padecerla por escrito.
che", nos aclara.
"Las autoridades han dado una gran importancia a la torta gi Cambiar diario sinuoso por novela temprana pareda saludable.
gante, a tal punta que el corte y el reparto de la misma se ha to Todo indicaba que Mariela ya no ocupaba sus dias, y Luis podia se
rnado como broche de los festejos del dia 19 de noviembre." guir siendo su amigo. Por 10 visto, la guerra 10 habia delirado hacia
"A las 22.30, despues de que se corra el cl8osico, se va a comen costados serenos y los vecinos podian dormir tranquilos: el heroe
zar a cortar, y todo esta organizado de tal manera que cada una accidental no se trepaba a los techos para cagamos a tiros a todos. Un
de las personas presentes en la plaza podr8o probar un pedacito." loquilo manso no dejaba de ser una suerte, y un infiemo puertas
"Pero 10 que quiero resaltar -concluye- es que esto es un ho adentro.
menaje simple, sencillo, un regalo que la Asociaci6n de Propieta Papa prefiri6 seguir en la suya. El estudio Ie absorbia el tiempo y Ie
rios de Panaderias Ie hace a la ciudad en que ha crecido." 11. calmaba la vergiienza. Si Jorge no podia ser el heredero de su reino
que 10 jodiera 10 menos posible. Creo que por eso us6 sus influencias
El Dia, 4 de setiembre de 1982. para encerrarlo siete horas al dia en una dependencia ministerial que
no recuerdo. AlIi se1l6 infinitas entradas y salidas de expedientes y las
manos se Ie azularon cr6nicamente de tinta.
Cuando papa llegaba, mama 10 porna al tanto de los adelantos de
la novela que Jorge urdia cada tarde cuando regresaba de la oficina.
Se calzaba esa risita inc6moda que Ie servia cada vez que queria con
vencerlo de algo. Papa alejaba el tema preguntandome por las ma
Cr6nica de Patricia 77
76 Cr6nica Periodistica
""""~'~"""""'-~'''''''"'''''. "". ''"'" ... "
.,~
terias que habia rendido. Invente varios meses una prolija concurren Cronica Periodistica XII .. ~
cia a la facultad porque no sabia c6mo mirarlo a los ojos y decirle es 1
:!~
to no 10 elegi yo. Fueron los meses en los que muri6 mi familia. En los .j'
que decidi que me ida lejos y 10 antes posible. La torta del Centenario ,
i.
.J
Un domingo, mama, vocero de prensa del zombie, anunci6 que la
novela estaba Hsta. Que Jorge se la llevaria a Luis para probarla en 1a
radio. Destap6 una sidra patetica y mire a los ojos, por ultima vez, a
mi hermano. Queria saber si aparentaba.
No encontre mas que vidrios. A Jorge 10 habian desaparecido.
Cronica Periodistica 79
78 Cr6nica de Patricia
Diario de Jorge (que guarda y 110ra Patricia) Cronica Periodistica XIII
La yeo pasar cada mediodfa, el solerito ajustado, los pezones que "Las hormigas empezaron a salir de todos lados, de los cante
se dibujan c1aritos sobre los pechos redondos, el pelo recogido, dere ros cercanos a la carpa. Al principio nos entro la desesperacion
chita la espalda, la sonrisa sostenida entre los dientes cuando saluda, perc despues las controlamos con insecticidas con agua. Ahora no
cuando me saluda, hola, Jorge, (,camo andas?, bien (,y vos? y siento la hay peligro."
lastima con que me 10 dice y me dan ganas de ac1ararle que estoy en Una imprevista invasion de hormigas atraidas por los 1.500 ki
tero 10 mismo. Cuando volvf, las primeras semanas quiero decir, sen los de dulce de leche altero las tareas programadas. "Despues tu
tfa un murmullo de heroe en el barrio, como un aire que me rodeaba vimos que cambiar el merengue porque no era 10 suficientemente
y me levantaba. Pero despues, con las noticias, me habran crefdo lo duro y se nos caia la estructura. Le pusimos otro tipo de azlicar,
co, no se, pero Mariela deja de saludarme con esos ojos dukes y los mas 0 menos 1.000 kilos, y con eso s'olucionamos el problema."
cambia por estos ojos indiferentes y este saludo indiferente que me Por su parte, la comuna hizo saber que el reparto de las porcio
mata cada mediodfa. Bola, Jorge, (,camo andas? y yo se que ella esta nes sera gratuito a toda la poblacion. En ese sentido, el presidente
ra pensando si conseguf trabajo, si no se me dara por suicidarme 0 de los panaderos pidio que "por favor nadie compre bonos para co
por ametrallar gente desde la terraza, inc1uida ella. mer la torta como se que han estado vendiendo por alli. La torta
Me aguanto estas ganas de invitarla a saHr, seguro que reboto co es un regalo para nuestra ciudad y 10 que se regala no se cobra."
mo el ano pasado y como el anterior, cuando me deda el sabado que Mucho publico se acerca a la baranda detras de la cual trabajan
viene y todavfa la estoy esperando. Me muero de ganas de besarla, de los panaderos. Estos cuentan con la inestimable ayuda de una pa
soltarle el pelo y de morder esos pechos diciendole al oido que la ado naderia ambulante instalada en un gran carnion.
ro, que la espeto cada mediodfa, pero no, para que, si ella esta hecha Todos estan sonrientes bajo la carpa impregnada con olor a dul
para Luis y yo, yo no se si estoy hecho para alguien. ce de leche. "Alguna gente nos pregunta por que no hicimos otra
cosa, no repartimos pan y 10 demas. Esto nos enoja un poco. Todo
el sobrante, es decir los recortes de los bizcochuelos -la torta tie
ne la forma del plano de la ciudad- son llevados diariamente a
instituciones de bien publico. Ademas, la torta es de todos, ya 10
dijimos."
"Yo estuve averiguando -agrega el secretario de la Asociacion
de Panaderos- y solo tengo conocimiento de una torta similar he
cha en el festival de folklore de Salta. Esa torta fue armada con
escaleras perc en su interior era de carton. En Alemania se hizo
'~i,., una torta gigante perc tenia nada mas que seis mil huevos, me pa
,J"
~fl ninrin tIlJ TnrCTP ',I; Cr6nica Periodistica 81
rece que la nuestra es la mas grande del mundo. Es nuestro orgu Cr6nica Periodistica XIV
llo darle a la ciudad un regalo de eumpleanos linieo."
Los 4.500 kilos de torta descansan sobre las mesas que la for
man. Los panaderos trabajan con apuro, eontrolan las hormigas Y Efectu6se anoche en el Jockey Club la velada tradicional
miran e1 cie10. "Esperemos que no llueva. No, no va allover, segu
ro", nos comentan.
E1 Dia, 18 de noviembre de 1982.
El dfa del Centenario. La plaza colmada desde muy temprano y los ...el secretario del Jockey Club, el Rector de la Universidad Na
funcionarios purgando agradecimientos, mimeros musicales, flores, cional, el Fiscal de Estado, el pro-secretario del Jockey Club, el Di
medallas. Felicitaciones, sefior gobemador. Una bendici6n, monse rector de Loteria de la Provincia, el Vice-consul de Espana, el Di
fior. El premio Centenario en las patas de los caballos del hip6dromo. rector General de Hipodromos, el Consul de Francia, el presidente
La inauguraci6n del reloj solar con el perfecto cien dibujado en barras de la Comision Cultural y Cientifica del Jockey Club, ...
luminosas. Invitados famosos recordando que nacieron aquf alguna i!
vez. Cien velitas de cafio escualido en el cantero central de la plaza Y las hormigas. Calladas. Insistentes. Fanaticas buscadoras del dul
Moreno, esmerandose por sonreir. ce de leche. A elIas nq les asusta la muerte subita. Y vuelven a trepar.
El dfa se desliza por carriles livianos. Una multitud despaciosa se Un huracan se agolpa contra las vallas. La gente se enfervoriza :i
sumerge en galas callejeras, bebidas al paso y dulzores calientes de l frente al tinico show que qued6 en la plaza al anochecer. Los nume
garrapifiada. ros artfsticos han pasado y la torta parece guardar una catastrofe in
Recostada en una esquina de la plaza, maquilla sus ultimos deta minente. Algo va a estallar junto a ella.
nes la torta descomunal que realzara la fiesta con su generosidad de Y las hormigas. Ningtin insecticida las detiene. Ninguna valla es
porciones. Mariela y yo dejamos a Jorge en calles tranquilas porque tan minuscula como elIas. Mariela. Jorge. Yo. Los que no cenamos esa
queremos acercamos y verla. Es un delirio tal vez irrepetible: un biz ·.l nocheen la velada del Jockey Club. Los que no cenamos esa noche en
cochuelo gigante, salpicado de hormigas, decorado a duras penas, ;1,. ningtin lado, esperando fuegos artificiales y torta regada con el cham
que nos dibuja. . 'l pan que afiej6 cien afios la piedra fundacional bajo la historia. Quere
i;
Los muchachos de Ceremonial y Protocolo 10 han previsto: vallas y mos probar. Brindar. Comer. Queremos ver.
policfas almidonados nos parten en dos la curiosidad. Desde la fronte Un murmullo recorre la marea humana. En oleadas llega hasta no
ra impuesta con buenos modales s610 se distinguen las corridas de un .. }~ sotras la noticia del inicio del reparto. Entonces se arma. A los empu
hombre que reparte gritos y afonias, urgido por los omamentos nup jones, Mariela y yo nos abrimos paso, y a los gritos, despejamos es
ciales de la reina pastel que protagonizara la hora cumbre. En las en ;;1' torbos. Una tozudez de insectos. Una clarfsima convicci6n. Hay que
trafias de la torta repartida en tablones y partida en pasillos, decenas comer de esa torta.
',;:f~.
de pasteleros preguntan al panadero en jefe cientos de detalles. Bajo Los policfas se dedican a 10 suyo, tratando de frenar a los forajidos
una carpa que previ6 nuestras etemas humedades, ellos decoran con ;:li '
que no esperan que no forman filas que quieren clavarle los dientes a
sus mangas y el controla en su reloj la cuenta regresiva que 10 separa la monumental obra de la pastelerfa vemacula, el plano de la ciudad
del momento en que debe descuartizar a la vedette. Al fin la vemos. perfecta. Y nosotros nos dedicamos a 10 nuestro, tocarla, morderla,
Blanca, Hvida, atiborrada de minimos palacios, dulce maqueta de la abarrotamos de dulzura prometida.
ciudad. Su duefio da indicaciones a los policfas, a los pasteleros, a los La cana entra a dar con esmero y modela golpes a la altura de los
nn ,.. _~ __ __
~ ~_ Tl_~ ••: _ : _ Cr6nica Periodistica 89
j~
Cr61lica de Patricia XV Embarrada de dulce, cansada, ahora les ruega que no la traten asi,
si dan ganas de arrancarle los monos que Ie quedan, borrarle su so
berbia de diagonales, dejarla lloriqueando porque se Ie arruin6 el ves
Patricia insiste en caminatas sobre la torta del Centenario.- Patricia tido. Pero si no es mas que una nena de quince muerta de temores su
insiste en ver las cosas desde ese panonimico lugar de sus recuerdos. surrando al oido que la perdonen, que en realidad esta enamorada de
ellos pero nadie debe saberlo porque sino.
La noche se apiada de sus papelones y la tapa con silencio, que
duerma y se tranquilice. Se aquietan las ganas de cagarla a trompadas.
Descuidada ciudad, a este cumpleanos de cien velitas y gigantes
cos merengues Ie faltan algunos hijos.
!i
No te olvides.
Mariela y yo y otros que no conozco pero que conozco muy bien su
bimos a la torta y decidimos una dnistica, contundente repartija al voleo.
Toda la masa queda aplastada bajo ese amor de vejaciones y flore
i "
ce en cada pecho una pegajosa escarapela de veinticinco mil huevos 1: ~
platenses.
Caen treinta mil porciones sobre treinta mil cabezas, gracias a quie
nes descubrimos, despues de tanto tiempo, que las vallas se pueden
saltar.
Al policia gordito que esta meta palo Ie chorrea merengue de la go jj :
92 Cronica Periodistica
r.,.nHi,..n Dn... ;,.."~_J.': __ n...,
:
"I"- ,~
i 1
Cr6nica Periodfstica XVII ja donde estuvo guardada desde 1882 la plancha de marIDol de Carra
ra piedra fundamental de la ciudad- se encontraban cubiertos par
una bandera argentina contenidos en una bandeja de cedro farrada con
Fragmento del discurso que pronuncia Reynaldo Benito Bignone pana raja construida los mas previos por carpinteras municipales.
durante la manana de aquel memorable 19 de noviembre de mil no A las doce cuarenta y tres, el Presidente de la Nacion, el Gober
vecientos ochenta y dos, mientras cae del cielo la bolsa de polietile nador, el Intendente y el Ministro del Interior, descubrieron los do
no.- Del alivio de flores que desparrama la bolsa, cuando impacta a nes del Centenario, concretandose asi la exhumacion de la piedra
treinta metros del palco oficial.- Del azaroso destino de la cabeza de fundamental, exactamente un siglo despues de su colocacion por
Benito, que se salva por treinta mil providenciales miHmetros.- De los fundadores. Un prolongado aplauso de los asistentes se confun
las cajas de plomo enterradas durante cien anos y de la prolija exhu dio con los sones marciales del Regimiento Siete de Infanteria, , I
maci6n realizada por el mismo Benito, una vez a salvo su cabeza. mientras una salva de morteros aturdia el ambito de la plaza. !!
Dicen que debajo de la piedra hay sidra. Champan. Y copas para . Permiso es 10 de menos. Que patrona no da permisos en dias como
beberlo. Secretos. Oro. Lingotes de oro. Masones. Mensajes cifrados. hoy. Y quien no va a plaza Moreno. Seguro que va. C6mo no va a ir
Delia mejor no opina porque el alcohol Ie trae malos recuerdos y el turco si no se pierde ninguna. Son dias para forrarse de plata, con
porque las botellas no habnin sido guardadas bajo la plaza justo para tanto boludo en tumulto que delira por los fuegos artificiales y se la i
ella. Escucha chismosear a las pobres donas que ya no tienen hijas pa pasa mirando el delo, mientras el turco 10 pela en la tierra.
ra peinar ni hijos a salvo de la guerra. Dona Irene insiste con 10 del La catedral. El pastito de la catedral. Atras de la catedral, la oscuri
oro y dona Sara con el champan. dad. Y ahora sl, senoras y senores, los fuegos artifidales que todos es
La dudad las entretiene en algo. Les prepara un secreto bajo el cen peraban. Yo sabia turquito que te iba a encontrar en medio del quilom
tro de la plaza. Perfecta ciudad de ceremonias trazadas con cien anos boo Cuanto hacia que no te veia, turco. Cuanto que no te besaba. Que
de racional, geometrica antelaci6n. Maiiana es el dia. hermoso dolor, cuidado el vestido, cuantos fuegos, vamos turco, no ; !'
: i
Delia sigue sin entender tanto glace, tanto cristal, y vuelve a 10 su perdamos tiempo, la catedral, los ojos, la noche, la calentura de dias y
yo porque esa conversaci6n la aburre. Alcanza a preguntar por los [ i:
11 dias que plancho, que lavo mierda ajena y duermo sola sin un abrazo
fuegos de medianoche. Las patronas Ie confirman los fuegos artificia de hombre. Mi hombre. Que no me alcanza la boca ni los dientes para
les de cada ano y eso es fiesta que ella entiende. Dicen que teiiiran de , morderte, que no me alcanzan las piemas para enredarte, que no me
ruidos y atronaran de colores la noche del siglo como nunca antes se .;1., alcanza esta noche porque es demasiado corta, no me alcanzan los fi
vi6. Dicen. Me dijeron. Parece que sera asL nes de semana en Los Homos, es tan poco tiempo y tan poca la pieza
por que no nos juntamos, turco, yo salgo a laburar por horas, no me
!i II
v'engas con 10 de tu vieja, con 10 del trabajo, si yo no te quiero para que ! i
labures. Rojo brillante verde dorada tu luz turquito tus gritos bombas !i
silbidos misiles mis gritos azul amarillo la fiesta en la tierra en el delo
en el pasto que hermoso dolor. AsL Chau, turquito.
'$:'
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Mala estrella Diciembre de 1982 j j
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Mi amigo, (,quiere que Ie diga 10 que pienso de 10 que ha pasa Los poderosos amos del universo
do ayer? Pues bien, pienso que una comision compuesta por los Autor: Jorge Tapia
mas encarnizados enemigos del gobernador Dardo Rocha, no ha
bia podido hacer las cosas mejor para poner a este ultimo en el Capitulo Uno
mas espantoso ridiculo y hacerlo colmar de maldiciones. Estas pa En la galaxia Ceres, mil billones de anos luz distante de la Tierra, la
labras reflejan con exactitud 10 ocurrido con motivo del fandango princesa Marielle II desea hablar con su padre sobre los problemas
inaugural del domingo. Aquello no fue una fiesta sino un martirio. que aquejan a su corazon. Ramses IV, quien sospecha de las andanzas
La promesa de eclipsar las bodas de Camacho en cuanto a la pro de su hija con un joven plebeyo de una comunidad satelitaria, debe
fusion de comestibles y bebidas no se hicieron humo, pero se hi~ ocuparse de algo mas urgente: diez naves pertenecientes a Androme 1 !
cieron tierra, Unica cosa de la cual comian en abundancia los in da, equipadas con los rayos laser mas potentes jamas logrados y con : i
i!
felices a quienes su mala estrella arrastro a aquel sitio en tales el ejercito que mas conoce sobre traslacion material, estan camino de
circunstancias. j i
atacar el planeta Glm. Aun no ha avisado a la poblacion. Ante la ca
tastrofe inminente, nada se puede hacer, ni siquiera armar un ejercito
EI Mosquito, 20 de noviembre de 1882. propio que se encontraria en desventaja.
~;\11 .~
Capitulo Dos
,t
En el satelite Jus X, el joven George ha armado con antiguas lentes
<,:' un telescopio que Ie permite vigilar la boveda celeste. Su instinto de
'. I~;~ guerrero Ie hace suponer 10 peor.
Nadie Ie presta demasiada atencion a los trabajos cientfficos de Geor
}~"
ge, que resuelve pesadas ecuaciones, dibuja pIanos, acude a la trigono
metria, para disenar una poderosa nave espacial de emergencia que
permita a los pobladores de Glm huir en caso de catastrofe 0 guerra im
prevista.
Capitulo Tres !
::'~
E1 joven George emite senales intermitentes con su rayo laser a su
amada Marielle y en el codigo con el que hasta entonces enviaba men
sajes de amor, Ie anuncia la proximidad de diez naves majestuosas que
98 Cr6nica Peridistica : l
Diario de Torsre 99
T~
se acercan a aIm a una velocidad supersonica, preparadas para un Se dispone la evacuacion para el dia Uno de la Nueva Era, llama
ataque militar de alta tecnologia. Le exige dar aviso a su padre y Ie da, en honor del joven, era Georgiana. Los dias, en aIm, equivalen a
propone una solucion que debera conversar personalmente con el. diez horas terrestres, dado que el planeta tiene un eje de pequenas di
mensiones. Su geografia esta gobemada por este unico reino, y su po
Capitulo Cuatro blacion no alcanza a ser de tres mil habitantes, contando las dos co
Entrevista del joven George con el rey Ramses TV, de Dim, Ceres. munidades satelitarias, por eso todos participaran del mismo viaje.
En un palacio metalico de seguridad robotizada, de ambientes azu Dias de intenso trabajo y nerviosismo.
lados y modemos, donde funcionan los mas grandes laboratorios nu
cleares de la galaxia, el joven relata al rey sus avanzadas investigacio Capitulo Seis
nes con instrumental rudimentario, Ie habla de la catastrofe inminen EI viaje
te y de sus prodigiosos calculos que logran prever con ajustada exac La poblacion se encuentra ya a bordo de la nave Marielle I. El rey
i ;
titud dia y hora del ataque intergalactico. escribe el discurso de abdicacion en favor del joven George, a quien
Sus deducciones se agigantan por la pobreza de los recursos con dara la mana de su bienamada hija Marielle.
que conto para hacerlas. El muchacho revela al rey, finalmente, la George se ocupa de todos los detalles, en un momenta se 10 ve cal
"::,
existencia de una nave aun sin terminar, construida con material de .",li'
mando a los ancianos y a las angustiadas madres, en otro se encuen
desecho proveniente de la planta de reciclaje metalico que los talleres tra en el centro de la sala de control rodeado por todos los jefes de
reales poseen en el sateIite Jus X. area, de alIi pasa a la oficina tecnica y de pronto desaparece para ais
1 ;
El rey dispone que todos los ingenieros y directores de planifica , ~~ larse y sumirse en cavilaciones propias de un lider responsable del
cion, todos los calculistas cientificos y los arquitectos del reino, traba destino de sus compatriotas.
jen a partir de ese momento bajo las ordenes del joven George, a :~\ ! ~
Marielle se emociona al pensar que pronto ese hombre sera suyo.
quien reconoce como un muchacho valiente y de una inteligencia su '~,~;'"
.-i:l Poco despues del despegue, desde los grandes miradores de la nave, ~ !
perior. 'j~
se observa la destruccion del pequeno planeta aIm; diez naves reful
George traslada su nave y sus pobres herramientas a los talleres del '."; gentes disparan misiles nucleares sobre el, partiendolo en mil pedazos.
i
:i
Capitulo Cinco
Preparativos para el viaje
George es nombrado primer ministro y conductor del Programa Na
cional de Emergencia y Viaje Intergalactico en Nave Autopropulsada.
George se ocupa de planiHcar la vida en el espacio sin los gases res
pirables del planeta, sin el alimento cotidiano y bajo un regimen de
tripulacion en viaje.
La poblacion es avisada de la emergencia a traves del circuito tele
visivo de pantallas giratorias tridimensionales dependiente del pala
cio. Desde alIi se dictan todas las instrucciones. La figura de George
se hace popular.
."
vincial de Planeamiento de Area. Creo que se llamaba asf.
Por ultima vez cuelga el saco en el perchero y siente en la nuca la
ironfa de las chicas con flamantes tftulos de arquitectas. } i
Por ultima vez se sienta en el escritorio junto a la ventana que da a
~
plaza Moreno y revisa expedientes que sellara toda la manana. Aco ~
moda los numeros de goma en la fecha justa, entintandose los dedos ..g
• >
.
a saber quien los hace. Recuerdo esas indicaciones. Escribo estas pa
labras. ::~s.
Por ultima vez saca a relucir la memoria de Mariela, para recorrer ';'1~
Ie el contorno, besarla y volverla a guardar. \~~.
:1:• . .
Patricia recuerda una curiosa escena que juega con su madre cuan
do el ano 1982 llegaba a su fin.
Cronica de Delia X
':;11_.
Ceremonias
Delia la ve entrar del brazo de don Lalo y podrfa jurar que esta
:t, viendo una princesa. Una alfombra aterciopelada y roja simula pala
:;l cios bajo el paso de la novia y su padre.
Mariela es una mufteca fragil y distinguida salpicada de perlas. Un
broderie Ie cine el talle y Ie insimla contornos. Debajo de la falda apa
j'
rece y desaparece, rftmicamente, un zapatito blanco.
Una imponente musica nupcial estalla huracanes a su paso yen
. ~
vuelve las frias colurnnas de la basflica del Sagrado. Mariela reparte
AI sonrisas a los ojos que la devoran, inc1ina la cabeza donde unas rosas
·t;l,
j.
,;;.
diminutas amarran el pelo rubio en rodete como al descuido. Un fes
toneado despliegue de ingenuidad.
,iJl Delia se inc1ina ante la novia mas hermosa que ha visto en su vida,
i,1
,",,,J mientras gimen sus pies en zapatos prestados.
:~ Delia conoce la verdad bajo la moldura.
'''"
Esta noche sera la noche.
:}'IiII' Mientras Patricia guarde elluto de su hermano y apenas felicite a
:;"f su amiga, mientras Mariela baile el vals, mientras los invitados co
menten la fineza de los vinos y la suavidad del bizcochuelo de la bo
da, mientras don Lalo sude bajo el traje que jamas viste, mientras la
princesa sonria la beatifica belleza, Delia sabra que hacer.
No sera hora de lamentos. El difunto merece la ceremonia que De
lia Ie dedicara.
Al £ilo de la medianoche, Delia, que sabe los secretos de Mariela, mar
cara el orden de la ropa bajo las velas. Bajo la vela roja, un nudo unira
el slip de Jorge, el que atrope1l6 la muerte, con un corpino rosado y se
~~: diento que acun6 los pechos de Mariela cuando au.n no conocran.
Y bajo la vela negra, ~ajo todos los ritos proveedores de infortu
/-:
:(;'
nios, la ropa interior que Luis y Mariela olvidaron tantas veces en la
t1
;1'11>
.~~ Cr6nica deDelia 107
. ~
su fuerte.
Una t6rrida cascada cae entre sus muslos y detiene furiosa los jue- ..
gos de la seducci6n. Debe enjuagar su entrepierna y lavar el vestido
aprisionado bajo su cuerpo. Una menstruaci6n caliente y roja como nun
ca habfa padecido y un punzante dolor de cuchillos se instalan esa noche
en su vientre. Yno la dejaran, ella alin no 10 sabe, mientras pasee par Bari
lache una fracasada luna de miel.
Exhausta de vuelos, regresa Delia. Su cuerpo la espera en cuclillas,
castigado por infinitos calambres, junto a las velas derretidas sobre la
ropa anudada.
La cera roja se ha tenido de negro y la cera negra se ha derretido
turbia. Buena senal.
Hacer danos no es el oficio de Delia. Pero puede conjurarlos muy
bien cuando la provocan.
Ciilta N°S Patricia recuerda su posguerra.- Patricia esta decidida a recorrer toda
j la decada del ochenta, 10 que la acerca peligrosamente a su presente.
-,'
a mi tampoco me caia muy bien alberto al final tuve que aceptarlo porque Primero se 10 dije a mama.
irene tenia su caracter can el pudo comprarse una casita en la plata alberto :::}>' Largo Ia facultad.
trabajaba muy bien en la campania de seguros Ie faltaba poco para recibirse Se Ie cayo el plato que estaba lavando y se llevo las manos enjabo
de abogado y yo me sentia un poco incomoda cuando los visitaba porque elias , .~
nadas a la cara. La escena era previsible. Jorge muerto en un esrupi
hablaban de sus casas y se compraban lavarropas y heladera y todos esos apa do accidente de transito y yo dandoles la noticia que completaba el
ratos inutiles que se usan ahara porque .;~ caos. Escuche asordinadas todas las palabras y todos los llantos que
can jabon blanco siguieron. Era inutil.
y un chorrito de limon Explicar que odiaba el derecho.
dejas la ropa manchada tendida al sol Que me queria ir.
y ni siquiera tenes que refregarla Que no queria saber nada con el estudio de papa 0 con los juicios
y nunca una maquina va a ser 10 mismo que unas manos de mujer a garantes.
y a mi todo eso me parecia cosa de burgueses y cuando se los decia alber ,'"
Que no sabia que hacer con mi vida.
to se reia de mi y hacia chistes sabre lenin y rusia y me contaba unas casas ,~,
Era inutil. Mientras yo repasaba mis razones fragiles mama seguia
terribles de stalin asi que deje a las chicas hacer su vida cuando vera se caso enumerando las contundentes. Y me amenazaba con papa.
y se fue a rosario me parecio justa que Ie huyeran a la miseria cada una a su ',~ Papa.
manera Yo tenia veintidos aflos y la amenaza seguia surtiendo efecto. La
yo no reunion familiar tuvo lugar tres dias despues. El doctor Alberto Tapia
yo nunca pude dejar berisso hablo sin mirarme. Me trato igual que en los dias de boletines regula
ni podria res, recordandome el esfuerzo mal retribuido, la soberbia y la reveren
porque es la ciudad da estupidez. Subrayo el dolor de mi madre y caratulo mi idea de ir
que mas se parece me a vivir sola como abandono de hogar. De la casa debia salir bien
a volver casada.
Palabras discursos admoniciones. Discursos ladrillos palabras ca
yendo, golpeando. De tanto decirlas supongo que termino viviendo
las, pobre viejo.
Mientras caian los golpes palabras ladrillos admoniciones del olim
po, trate de descubrir que era 10 que me molestaba. No eran los gri
tos, ya estaba acostumbrada; ni las amenazas, ya les conoda el desti
no. Ni siquiera era el inmaculado modelo propuesto, ese no era el
:~
Patricia relata su encuentro con Pablo.- Patricia comienza a recordar Patricia se zambulle en un perfodo muy especial de su historia, 01
:.:~
un tiempo en el que, gracias a este intrepido sacerdote, vuelve a creer. vidandose de los rastros que sigue.
'j
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Una amiga que ya no recuerdo me invito a olvidar la muerte de Jor Por aquel entonces me jure que nunca me parecerfa a Mariela.
ge yendo a misa. Te va a hacer bien, me dijo. Comenzamos a ir juntas Me fui a Villa Nueva y alquile una casita sin revocar, buscandolo a el.
a misa de ocho de la catedral. En marzo del ochenta y tres era la maestra de cuiuto grado be de la
Ahf 10 conod. El padre Pablo debfa tener unos atlos mas que noso Escuela NumeroSiete Bomberos Voluntarios de Villa Nueva. A tiro
tras, pero no muchos mas. Despues de leer el evangelio contaba anec de Pablo.
dotas que cosechaba en un barrio alejado del damero. El escenario de , Yo no fumaba, no tomaba, no me habfa puesto de novia, no me ca
.}
las historias era un caserfo lIamado Villa Nueva. saba, no era la abogada reemplazante de mi hermano en el estudio de
Pablo me invitaba, desde sermones catedralicios, a vivir otra vida. :1
i')
papa. No era Mariela. No era perfecta. No era geometrica.
Una tarde, despues de viajar en micros que jamas habfa tornado, fui .<;;,
.:lJ Limpieza profunda. Ayuno y abstinencia de los acordes aprendidos.
,:[,~
a escucharlo dar misa en la capillita de Villa Nueva. Mis manos den ~
\~
>,\
1
Cr6nica de Patricia XXII I semana levantando paredes de otros, mujeres que habian fregado
)
propio y ajeno, estudiantes universitarios que se venian del centro s6
10 para escucharlo. Un enjambre que Ie seguia el paso buscando res
Orden Sagrado puestas. Me reuni con ellos desde el sabado siguiente. Note que Pa
blo los dejaba discutir acaloradamente y se reservaba un final pausa
do que, viendolo a la distancia, respondia siempre a la misma secuen
cia: abria el evangelio con parsimonia, 10 recorria con la mirada mien
tras se sonreia, cargaba el ambiente de intrigas, y soltaba algun versi
culo como al descuido. Dejaba flotar el silencio. Despues reunia, en
una sola idea, las partes encontradas: repetia 10 mejor de cada uno y
anudaba la reflexi6n con la frase biblica y algun aforismo de su cose
El primer domingo que pase en Villa Nueva fui a misa a la capilla. chao Que bien hablaba. Siempre quedabamos un esca16n mas abajo.
Yo ya habia estado alIi y sabia porquien iba. Un sabado que llovia a cantaros pude quedarme sola con el. Me ce
Los chicos que me miraban silenciosos desde los bancos de la es b6 el primer mate que probe en mi vida: nome atrevi a rechazarlo.
cuela metian un ruido a fiesta en el sa16n de madera. Los zapatos lus Que no hice por Pablo. Aquella noche el refut6 mis deslumbramien
trados y viejos, los vestidos de organdi de varias modas atnis, las .;; tos por Sartre y Beauvoir y Breton con una sonrisa condescendiente.
bombachas con puntillas. Ellos usaban rezagos con altaneria. Cada ·)1
Me present6 a Paoli y a Menapace y a BoH y a Sandino, a Helder Ca
vez que la visitaba, mama me cargaba de vestidos viejos desprovis mara y una ristra de obispos brasilenos y a Romero cuando todavia
tos de cierres y botones. No hay que darles el pescado, hay que en no 10 habia descubierto Hollywood.
senarles a pescar, me aclaraba mientras guardaba en el costurero el Me pase furiosas madrugadas leyendo hasta el agotamiento. Que-
botin de su propia pesca. Acababa de estrenar su jubilaci6n de ma ria deslumbrarlo con mis adelantos.
dre, maestra y modelo, y estaba muy segura de 10 que los demas ne Un lunes me vino a buscar a la escuela. Un huracan caliente se de
cesitaban. sat6 dentro mio y quede encajonada en una confusi6n desconocida.
J
Esa manana me hice ver. Presentars~ como la maestra del barrio es Quiero que te hagas cargo del comedor de la parroquia, me dijo. Lo
distinto que presentarse en ,':'"..1la catedral. El curita que habia conoci fuimos a charlar a un barcito de chapas viejas que 10 brillaba mas.
do unos meses atras, vaquero y zapatillas bajo la casulla, me salud6 .,.;f' Nos sumergimos en las aguas de 10 asistencial y 10 promocional y
sin disimular la sorpresa. Alto. Pablo. 10 religioso y 10 politico, y nos sacamos chispas. Por finllegamos a un
Lleg6 en la mota que me viaj6 despues por todas las campanas de acuerdo que nos convertia en pareja: el dependia de un obispo pero
solidaridad que invent6. Pero para eso faltaban algunos meses. Salu 'i tambien me escuchaba a mi, y eso me enloqueda de amor.
El acuerdo subscripto bajo aquel calor de zinc contemplaba un co
d6 a los demas mientras un sikus afinaba aleluyas en aymani.
Hasta entonces, Dios habia sido para mi una tenue senal. Lo habia ....~. medor popular en el sa16n comunitario, reuniones con las familias,
conocido en una antigua primera comuni6n arrepentida. Los demo .~
campanas durante los sermones, una revista de divulgaci6n de los
nios y las santas purgaciones me resultaban mas increibles que mis . "J~
._;"~;
problemas mas urgentes a resolver en el barrio, una charla con las
padres, y el normal, la ciudad y el derecho me alejaron definitivamen .,~,
maestras para sumar la escuela al proyecto, un censo a cargo del gru
te del incienso. \':.
/ po juvenil, reuniones de programaci6n en mi casa despues del ajetreo
.~~
Pablo era un sacerdote distinto. Ni velas negociadoras, ni rosarios, ,r#.; del dia. Los favores y subsidios los dimos por descontado. Ercilia,
ni castigos. Una acalorada reflexi6n desde el pulpito catedralicio 0 una militante transpirada en carnes a punto de caer bajo las seduccio
. ;',:~
desde un altar con piso de tierra. El evangelio era, desde su boca, la ,.\ nes de Pablo, 10 habia invitado a formar parte del Consejo de Acci6n
lucha exacta. ,;;'-11"
~~ Social del partido, que comandaba gracias a las fichas de afiliaci6n
En Villa Nueva, 10 confirmaban hombres que habian estado toda la que levantaba con artes de quinielera. Decidimos que el debia acep
.:f
116 Cr6nica de Patricia , Cr6nica de Patricia 117
'""""",
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I
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tar la invitacion y que no nos quedaba otra que incluir a Ercilia en la de capital, 0 cuando el obispo bajaba a reprender al sacerdote de los
'1
comision de mujeres del Comedor. Nos reiamos de nuestras peque '1 comedores populares, yo vivia un vertigo de primera dama.
nas astucias, seguros de que yo podria con ella y de que ella atraeria l,No era Mariela, acaso, la que conquistaba una minima tribu de va
los favores que necesitabamos. rones de calle siete? En cambio yo. Conquistaba el mundo porque te
El mundo era entonces tan diminuto. El ano ochenta y cuatro, sin nia a Pablo.
dictadura y sin duenos, nos regresaba suavemente a las utopias para
ocupar los lugares vaciados.
Empezamos casi al dia siguiente. Sus visitas a la escuela se hicieron
periodicas, 10 mismo que los encuentros en el barcito, los viajes en la
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.....
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moto, el vino y la biblia abiertos hasta las tres de la manana en mi ca .~! "
sa 0 en la capilla.
Deje de visitar a mis viejos casi con alivio. El recuerdo de Jorge se
dejo soportar y las fiestas de fin de ano me encontraron rodeada de
.~
Pablo y los chicos en ceremonias sencillas. Supe acomodar flores arti ,'I:
dios del cielo que la tortilla se vuelva. La democracia y el juicio a los mi
litares y las prohibiciones levantadas y Pablo depertaron mi pasion
de conversa. ,t~
Cada vez que iba a verlos, mama reclamaba y papa sonreia con su .,.~
"
.J
.~
Una tarde de domingo en la que anduve por La Plata fui a rezar a
la catedralla esperanza de encontrarlo. £1 estaba ordenando la sa
[Link] hizo pasar a la frescura de ese lugar oscuro, inhabitado,
al que se llegaba por una escalera lateral siempre y cuando uno fue
se "de la casali. La catedral era una mole de humedades y ladrillos
~~
muy distinta a la capilla del barrio, y los feligreses de calles asfalta
das perdonaban las disgresiones de Pablo atendiendo a la juventud
de su pastor. Siempre y cuando no manchara el atrio con denuncias
y bolivianos.
Algunas imagenes que Pablo habia hecho retirar del temple son
reian su beatitud desde los rincones. Un cristo de mirada resignada,
j'
de actor de cine mudo, me mostraba su corazon bajo la tunica. E1 co
raz6n, coronado de espinas, era una masa gelatinosa y roja. zQue con
vicci6n esb~tica habia llevado a alguien a imaginar tan ordinariamen
te el dolor de Dios? La figura era desagradable, impudica, una jactan
ciosa demostracion de poder: 10 divino podia ser obsceno. Pablo me
., )j
salud6 en voz baja, temiendo despertar leonos. Con ellos alli, era im ~ 'I~
~?'
tantes, cada uno a su manera. Y una gran biblioteca que les hizo revi
sar la historia, amar la politica, consagrarse a la iglesia. Pablo, en su fl
I
I
Diez materias mal estudiadas me sostuvieron el discurso que nece
site para salir del paso. Elena sabia derecho y su nivel era insoporta
I blemente alto.
El sacerdocio de Pablo me salvaba de ser rechazada como nuera
por ausencia irremediable de abolengo. zPor que la clase se nota, se
lleva, se destila?
Cuando volvimos al comedor Pablo era el centro de unas risas aho- '
;1,,] gadas en licores finos. Nos integramos a la ronda justo cuando Pablo
Cuando conoci a los padres de Pablo los admire como a el. Intelec
y don Santiago se trenzaron en una discusion que se acaloraba bajo
tuales, refinados, sin preocupaciones economicas, habitando una ca
un efecto de hesperidinas. Nombraban filosofos y teologos y textos
sona que recuerdo amarilla, decorada con grandes pinturas origina
c1asicos y encic1icas con una solvencia que descartaba lecturas ligeras.
les y delicadas reproducciones. Aquel sabado recibieron a Pablo co
La competencia retorica era feroz. De pronto, Santiago giro su cabeza
mo si volviera de alguna travesura, y Ie perdonaron el barro en la al
agitado y tenso, y me pregunto que opinaba sobre la definicion de
fombra. Le hicieron contar las anecdotas que los diveruan.
hombre que postula Unamuno. No supe que contestar. Largue que 10
Fui presentada como su amiga mas fiel, su companera de lucha, la
que opinase Pablo para mi estaba bien.
unica que comprendia a d6nde queria llegar el intrepido sacerdote.
Tan poca independencia de criterio en una mujer joven fue imper
Almorzamos en un comedor como yo jamas habia visto. El orgullo
donable, creo, porque don Santiago sonrio negando con la cabeza. Pa
platense no tenia esa clase. Los platos de porcelana delgadisima, los
blo bajo los ojos.
cubiertos, la atencion a las mujeres, el respeto por el padre.
Me odie todo el viaje de vuelta. La mota tragandose ciudades a
Los hermanos de Pablo me demolieron, delicadamente, a pregun
mil por hora me llevo las lagrimas a la boca y pude morder la sal ca
tas. Menu la mitad de las veces, y Ie regale a mi familia una preocu
pacion intelectual y un campo en Cordoba. lladamente.
Esa noche y las siguientes me comi todo el sentimiento tragico de lit
La senora Elena me llevo despues del postre a un escritorio de ma
.' vida y toda la agonia del cristianismo y toda la biografia de Unamuno.
deras perfumadas y vitrinas. Me mostro albumes familiares para sena
Tenia infinidad de respuestas para darle a don Santiago. Pero tarde.
larme a Pablo en la muchedumbre de cabezas que la rodeaban, cuando .. ,j-, Descubri que por razones muy distintas a los votos de castidad de Pa
era una Elena mas joven y atractiva. Me conto anecdotas infimas y las
blo, yo no era para el. Y supe, cuando ya no 10 necesitaba, que las jerar
pesadillas que despertaban a Pablo de noche. Me hablo de su ictericia
quias trajinadas en una capital provinciana son una inocente imitacion.
al nacer, de sus rebeldias en intemados maristas, de sus viajes de mo
Muchos otros sabados acompane a Pablo a su casa. Me recibian con
chilero. Hubiese rogado a esa mujer que se callara. No podia enamo
carino, sobre todo Elena, que obtenia mas informacion por mi que
rarme mas y 10 mio se estaba pareciendo peligrosamente a una fiebre.
por su hijo. _
Elena me pregunto como era el frio que se colaba por la madera de
Los visite tanto tiempo. Y hoy estoy sola. Y Elena nunca me llama
la capilla. Pintoresco, escribo. Pintoresco, tuve ganas de contestar.
ra ni se preocupara por mi. Busque padres a quienes admirar, pero
Una maestrita villera. Un viaje en moto. Misas escarchadas. Todo re
sultaba muy pintoresco. me olvide que les lleva demasiado tiempo protegerse entre ellos, y
una, no hay caso, es de afuera.
Elena me pidio que cuidara a Pablo, que no 10 dejara meterse en
A esas alturas no se llega nunca, doctorcito, no se llega. Las leyes
lios con la policia 0 el intendente, que 10 acompanara en sus proyec
invisibles. Toda mujer que accede a un hombre de casta superior, 10
tos. Porque sos una chica con formacion universitaria, y eso 10 ayuda
paga, mas tarde 0 mas temprano. Todo linaje proveniente de dinero
122 Cronica de Patricia
Cronica de Patricia 123
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rapido, no sirve. El dinero debe acompafiarse can poder, historia y Cronica de Patricia XXV
antecedentes familiares.
Pedigree, digamos, como los perros.
Guerras Santas, Cruzadas y Confirmaciones
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Cr6nica de Patricia XXVI Crei que Pablo se indignaba conmigo. Me dijo que estaba indigna
do pero que creia conveniente resignar protagonismos. Que 10 mejor
! era renunciar y dejar todo en manos de Liliana. &
Extrema undon Hoy se tantas cosas.
Cuando volvia para mi casa las calles me parecieron de un barro in- m
soportable. Antes de llegar me entere que un obrero que trabajaba en i;
m
el cano madre de unas cloacas que pasaban de largo moria, esa ma
nana, asfixiado bajo un derrumbe de tierra. Los bomberos trabajaban
y los pibes me saludaban y me contaban esa y otras novedades. Tuve
ganas de vomitar. ~
Creo que dormi tres dias. Pablo, me parece que me estas cagando.
Llegue a sospechar que a Pablo 10 habia inventado. ° A la semana siguiente decidi que algo habia que hacer. Volver. Pero
Teniamos reuniones los miercoles, los sabados, las noches, las ma .j no se vuelve a la ciudad de uno mismo cuando fue chico. Esa se de
:lI s~:m6/ se esfum6/ de-sa-pa-re-ci6. Tengo una vaga remota sensa- t
drugadas. La transformaci6n social era inminente. Habia un aire de "
guerrilla apaciguado, dulce, eramos los nuevos progresistas. i Clon de amor.
Pablo fascinaba por igual a estudiantes necesitados de lideres y a J Igualmente decidi pasar a buscar 10 que quedara en pie. Volvi un @
mujeres buscadoras de varones apetecibles. Les hablaba a los chicos I domingo. Faltaba poco para que se festejaran los ciento diez anos de I
"jl la fundaci6n de la ciudad. Cuando llegue a la plaza Moreno no senti
ya las donas y los punteros de barrio Ie envidiaban la cintura y el dis
curso preciso y accesible. 0, nada en especial, salvo un silencio partido en cuatro.
Si no eran campamentos, eran jornadas solidarias. Reuniones, fes ° A la misma hora y muy cerca de alIi, el Dentista disparaba con sa
tivales, asambleas en la capilla 0 en unidades basicas. Ercilia, mujer na. Pero yo entonces no 10 sabia, y de las cuatro mujeres que se fueron
fuerte de espaldas, vozarr6n inapelable, se hacia acompanar por Pa en sangre gracias a un cazador aficionado que guardaban en la fami
blo a las reuniones del partido para lucirlo frente a las companeras lia, me informe al otro dia. Que casualidad, pense. Si ayer a la tarde
del nuevo reino. me hubieran prestado cuatro tiros, en una de esas los hubiera usado.
Y empece a escribir esta historia. Digo. A quien Ie digo.
El cintur6n suburbano era una fiesta. El agua estancada, las calles
de tierra, los arroyos podridos, las fabricas cerradas, todo era detalle.
Por aquel tiempo no anduve por diagonales. Los prolijos modales
Tengo una vaga remota sensaci6n de amor.
,
radicales no me entusiasmaban. Estaba llamada a 10 que hervia en t
°
ideales. It .
,
Pablo, nos estan cagando, Ie dije un dia.
Estabamos en el comedor infantil, donde Ercilia amasaba lealtades
y traiciones. AlIi se reunia la comisi6n de mujeres cada dos dias, y yo
creia que ese asunto dependia de mi. ": i~
'''~~
Pero la fiesta habia terminado, las reuniones ya no eran las mismas,
Ercilia era concejal, y corrian anos desahuciados. Ercilia ya no necesi
taba aparentar y reparti6 una sospecha embalada en palabras de otra
historia: traici6n, enemiga del pueblo, gorila. Propuso a Liliana, la
nueva maestra de la escuela, para dirigir el comedor. Me pidi6 que .~
Confesi6n
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!
II
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I,
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1
.1
Diez anos despues del primer estallido, el mundo volvio a estallar.
I
Una tarde de frio y de inviemo en la mitad de este ano Pablo me
dijo que 10 nuestro no iba mas. Me dio explicaciones teologicas y se !. A
despidio con un santo polvo. A punto de salir para siempre de mi ca j
sa y de mf me beso en la frente como a una hija caprichosa demasia
do pequena para entender los insoldables designios de Dios.
!
Seis anos que Ie lavaba las zapatillas y los vaqueros y Ie almidona
ba las casullas.
Me empecine en preguntarle que pito tocaba Liliana en todo el
asunto. Liliana, no te hagas el gil, la maestra nueva que yo invite a :.~
'~J
j
11 Hubiese sido un sacrilegio nombrarle un forro al hijo de puta. Y yo '
.i nunca me cuide por miedo a la debilidad de mis convicciones.
J
Cuando tuve un atraso de dos meses se me ocurri6 que tenia que
·l1
. ~
tomar algunas decisiones.
1 La encontre a Liliana en la direcci6n del comedor parroquial, repar
j tiendo tareas y administrando calorias con una euforia que conoda.
Que sorpresa, Patri, vos aca.
j
Lili, obligalo a usar forros, no seas boluda.
~ No seas bestia, Patricia, dejame en paE.
~1 Cuando saH de allf me fui directo a 10 de Gladys, aver cuanto me
cobrab(i el aborto.
5
jl
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Cronica de Delia XII A Delia Ie llega la hora de tocar el timbre en 10 de dona Sara y la ca
lle Ie parece una cuerda tensa. Es una dulce embriaguez saber que el ba
rrio la espia parapetado detras de cortinas, puertas, soleadas terrazas.
Del poco elegante desembarco de Mariela en los chismes del barrio, Delia llama, Delia espera, Mariela abre la puerta, Delia la saluda
aquel fatidico lunes de fines del noventa y dos.- De la escurridiza con gruesos ademanes y la abraza con exageraci6n. Delia envia un
participacion de Delia en aquel episodio.- Reseiia de todo 10 que no beso con la mano al publico presente cuando Mariela no la ve. Nadie
paso porque no podia pasar y final sin orquesta de la pelea que De Ie responde tantas efusividades. Ni adentro ni afuera. Nadie dice na
lia gano por nocaut. da. Y nadie dira nada, ni adentro ni afuera, porque asi se juega y De
lia ya ha aprendido. La puerta se derra tras las dos mujeres lentamen
te, tragandose el escandalo para siempre.
Delia Ie regal a a los espfas un gesto de dedo mayor penetrando un
La noticia desborda los diques de la cortesia. EI barrio donde Lalo •..1.1: traste invisible, aprovechando el hueco fugaz de la puerta a punto de
acun6 un nombre entre cajones de verduleria, donde Sara teji6 y des .";i cerrarse.
teji6 lazos y afectos para el progreso de su llnica hija Mariela, donde J Dicen. Me dijeron. Parece que fue asf.
desde el accidente de Jorgeno hay algo grandioso que compartir,
~i
chisporrotea aquellunes con lanoticia improbable. :~i
Delia llega como si nada y se pone a hacer mandados para los Ta :;R
'f!
Patricia despierta de su letargo y comienza a entender.- Patricia des De heoho, el Dentista se hallaba separado de su Esposa, aunque
cubre las razones del Dentista.- Patricia vislumbra, cuando ya habia mantenia oierto grado de oonvivenoia desde el momento en que vi
perdido las esperanzas, la verdad. vian en la misma oasa, donde tambi€m se atendia el oonsultorio.
gui6 como una pesadilla. Tuve que volver cada manana hasta princi \
pios de diciembre, viajando a Villa Nueva como al fin del mundo. Me 1
I
l
despedi lentamente, y doli6 como la puta madre. j
1
Para colma la directora decidi6 invitar a la parroquia y al club a la 1'l
fiesta de fin de ano. Cuando 10 vi y no tembIe, cuando las rodillas me 1
,~
Reencuentro de Patricia y Mariela, a comienzos de mil novecientos Inminente desenlace de la historia de Patricia, a pesar de ella.
noventa y tres.
Ayer vino Mariela con su bebe a visitarme. Esta hermosa, como La panza me revienta por los cuatro costados. Me cansa respirar y
siempre. Se sigue recogiendo el pelo con cintas distraidas y parece me cansa pensar 10 que tengo que hacer.
una quinceafiera. Juan Manuel se trepa a ella como a un arbol, la lle En que hospital.
na de mocos y dukes y casi no la deja hablar. Con que plata.
Nuestra conversacion se hizo entrecortada y diffcil, Mariela la inte Panales.
rrumpia a cada rato con indicaciones y retos suaves a su hijo. Creo Autorizacion de la obra social y declaracion jurada de ausencia
que hie mejor as!. Hablamos de chicos y panales y ejercicios pre par irremediable de padre.
to. Nos reimos juntas del asombro que nos provocan las panzas enor Elnombre.
mes en nuestros cuerpos. La cuna.
No me pregunto por el papa del bebe. Sabe todo, como yo se todo, La mamadera y el chupete y esas valijitas primorosas que guardan
pero prefiere la superficie. las herramientas de los primeros dias del viaje.
No Ie pregunte por que volvio a dormir en su pieza de soltera. U1 Mama me 10 recuerda, item por item, cada vez que entra a mi pieza.
timamente yo tambien prefiero la superficie. Millones de mujeres 10 han hecho antes que yo, no yeo por que ha
Es una extrana sensacion volver a dormir a cincuenta metros de bria de ser tan complicado.
Mariela. Un dia de estos me voy hasta calle doce y compro todo. Lo guardo
Es una extrana sensacion saber que la extrane todo este tiempo. y espero el dia. Eso es todo. Por que sera que 10 riegan de cere
monias.
Vacunarlo, no me tengo que olvidar cada dos meses de vacunarlo.
La mamadera. No me tengo que olvidar de la mamadera.
Un camison viejo. No me tengo que olvidar de un camison viejo
para la sala de parto.
Batitas de lino.
Panales descartables para recien nacido. Un paquete.
Algodon y gasa y un sacaleche. Lech.e ese veintiseis para recien na
cido, porque no creo poder soportar que me muerdan el pezon dos
encfas virgenes.
Toallitas suaves y baberos minusculos. Todo puede medirse con la
palma de una mano.
y me juego a que :1
~
conmigo a la sombra ~
se acabaran las guerras 1
y las cirrosis ·1
J
A
y los asesinatos
y los hijos lejos por orden de las patronas ·1
y las chaqueiiitas obedeciendo por pelotudas.
1
:~
1
.1
3
·1
iJ
166 Cr6nica de la Culpa 1 Cr6nica de Patricia 167
Cr6nica de Ana Cronica de Delia XVI
Juan
LIBRO PRIMERO
REGRESO A LA CIUDAD PERDIDA
Cr6nica Periodistica I
EI mundo hablaba de la ciudad 9
Cr6nica Periodistica II
La ciudad modelo, esa maravilla .10
Cr6nica de Delia I
Delia se ve envuelta en imprevistas limpiezas, en razon de impre
vistos regresos de Patricia a casa de sus padres, en noviembre de
mil novecientos noventa y dos 12
Cr6nica de Patricia I
Patricia, de regreso, escribe para matar el tiempo.- Patricia, sin pro
ponerselo, presenta a algunos de los protagonistas de esta historia.
.....................................................................................................................13
Cr6nica de Patricia II
Reflexiones que Patricia vuelca en papeles mientras espera, en su
j casa paterna, la consumacion de 10 inevitable, a fines del noventa y
,I
-, dos.- Comienza su interes por el caso del Dentista.- Se inicia la co
leccion de cronicas periodisticas que esta recopilacion pone a con
I )
I
sideracion del lector 17
1
,
I
Cr6nica de Delia II
J
:1
Delia comienza a preocuparse.- Sospechas que construye en di
j
\1
ciembre del noventa y dos, cuando sopIan vientos reveladores de
"J tormentas 18
j
1
:1
Cronicas de la ciudad perfecta 173
1
Cr6nica Periodfstica IV Cr6nica de Patricia V
Se conocieron detalles en torno del multiple asesinato.- Revelador De cuando los tiempos remotos de Mariela Ie acercan algunas pis
testimonio de una amiga de las vfctimas 21 tas a Patricia.- Patricia descubre, en el pasado, hilachas del crimen
que convoca a todos 36
Cr6nica de la CUlpa 22
Cr6nica de Patricia VI
Cr6nica Periodfstica V En busca de las pistas que pueda guardar la curiosa historia que
19 de noviembre de 1882: el solemne rito de la fundacion . unio a Patricia con una mujer que se hacia llamar Margot y con un
.....................................................................................................................23 hombre que se hada llamar poeta, hermann de la anterior, durante .
los tormentosos aiios .setenta .
Cr6nica de Ana .....................................................................................................................37
Transcripcion de cintas que Patricia graba a Ana, su abuela materna,
a fines del noventa y dos.- La desorientacion y el tiempo libre que re Cr6nica de Patricia VII
balso sin Hmites, la llevan a Patricia a lamentables confusiones en la De cuando Patricia conoce lugares que solo Margot Ie podia mos
busqueda de pistas que develen el secreto del odontologo. trar .
Cinta N° 1 24 ............................................................................................................39
LIBRa QUINTO
Cr6nica de la Culpa , 146
EL MUNDO VUELVE A ESTALLAR
Cr6nica de Patricia XXXII
De cuando el turco se acerca a Patricia para colaborar en la investi
Cr6nica de Patricia XXVIII
gacion.- Patricia transcribe el testimonio mientras terminan de caer
Derivaciones insospechadas de una hi~toria que parece no haber ter las barreras que la separan del mundo.- EI vela se descorre, irreme
minado del todo.- Las secuelas de guerra que se siguen padeciendo en diablemente, y los padres, en los extrafios noventa, pueden estar 0
los noventa 131 no estar, 10 mismo da 147
Cr6nica de Patricia XXIX
Cr6nica de Delia XIII
Patricia se inclina por teorizar, pero se empantana en recuerdos per De cuando Delia es depositaria de una larga confesion del turco,
sonales.- Patricia ya no recuerda a donde quiere llegar.- Patricia ya que se anima a hablar el ultimo y fatal dfa de su cirrosis .
no recuerda si quiere llegar a alguna parte 132 ...................................................................................................................149
Cr6nica de Delia XV
Final de un gran amor y un tenue matrimonio 163