SISTEMA LINFATICO
El sistema linfático consta de una red de vasos que penetra casi todos los tejidos del cuerpo, y un conjunto de tejidos y
órganos que producen células inmunitarias. Tiene tres funciones:
1. Recuperación de líquidos. El líquido se filtra de manera continua de los capilares sanguíneos en los espacios
tisulares. Los capilares reabsorben casi 85% de éste, pero el 15% que no absorben sumaría, en el curso de un
día, de 2 a 4 litros de agua y de un cuarto a medio litro de proteínas plasmáticas.
2. Inmunidad: A medida que el sistema linfático recupera líquido tisular, también recoge células (que no
pertenecen al cuerpo) y sustancias químicas de los tejidos. En su regreso a la circulación sanguínea, el líquido
atraviesa los ganglios linfáticos, donde las células inmunitarias resguardan contra materiales externos.
3. Absorción de lípidos. En el intestino delgado, los vasos sanguíneos especiales denominados vasos quilíferos
absorben lípidos dietéticos que no son absorbidos por los capilares sanguíneos.
LA LINFA
La linfa suele ser un líquido claro, incoloro, similar al plasma sanguíneo, pero bajo en proteínas. Se origina como líquido
tisular tomado por los vasos linfáticos, puede contener macrófagos, hormonas, bacterias, virus, restos de células e
incluso células cancerosas en desplazamiento.
Las linfáticas no están agrupadas por uniones intercelulares herméticas, ni tienen una lámina basal continua; por cierto,
la separación entre ellas es tan grande que las bacterias, los linfocitos y otras células y partículas pueden entrar junto
con el líquido tisular. Por lo tanto, la composición de la linfa que llega a un ganglio linfático es como un reporte del
estado de los tejidos que se encuentran en ese sentido del flujo.
VASOS SANGUINEOS
La linfa fluye a través de un sistema de vasos linfáticos similares a los sanguíneos. Éstos empiezan con capilares linfáticos
microscópicos, que penetran en casi todos los tejidos del cuerpo pero están ausentes del sistema nervioso central,
cartílago, córneas, hueso y médula ósea. Están muy relacionados con los capilares sanguíneos pero, adiferencia de ellos,
están cerrados en un extremo
Un capilar linfático consta de un saco de células endoteliales delgadas que se superponen de manera laxa entre sí como
las tejas de un techo. Las células se encuentran dispuestas para rodear el tejido con fi lamentos proteínicos que evitan
que el saco colapse.
A diferencia de las células endoteliales de los capilares sanguíneos, las linfáticas no están agrupadas por uniones
intercelulares herméticas, ni tienen una lámina basal continua; por cierto, la separación entre ellas es tan grande que las
bacterias, los linfocitos y otras células y partículas pueden entrar junto con el líquido tisular. Por lo tanto, la composición
de la linfa que llega a un ganglio linfático es como un reporte del estado de los tejidos que se encuentran en ese sentido
del flujo.
Las orillas superpuestas de las células endoteliales actúan como válvulas que pueden abrirse y cerrarse. Cuando la
presión del líquido tisular es elevada, empuja los colgajos hacia adentro (los abre) y el líquido entra en el capilar. Cuando
la presión es más alta en el capilar linfático que en el líquido tisular, los colgajos se presionan hacia fuera (se cierran).
TOBULOS COLECTORES
1. La gran vena linfática está formada por la convergencia de los troncos yugular derecho, subclavio y
broncomediastínico en la cavidad torácica derecha. Recibe el drenaje linfático del brazo derecho y el lado derecho del
tórax y la cabeza, y se vacía en la vena subclavia derecha.
2. El conducto torácico, a la izquierda, es cada vez más grande. Empieza justo debajo del diafragma anterior a la columna
vertebral, en el nivel de la segunda vértebra lumbar. Aquí, los dos troncos lumbares y el tronco intestinal se unen y
forman un saco prominente denominado cisterna de Pecquet. EL conducto torácico pasa después por el diafragma con
la aorta y asciende por el mediastino, adyacente a la columna vertebral. A medida que recorre el tórax, recibe linfa
adicional del tronco broncomediastínico izquierdo, el subclavio izquierdo y el yugular izquierdo, y luego se vacía en la
vena subclavia izquierda. De manera colectiva, este conducto drena todo el cuerpo debajo del diafragma, la extremidad
superior izquierda y el lado izquierdo de la cabeza, el cuello y el tórax.
CIRCULACION DE LA LINFA
La linfa fluye bajo fuerzas similares a las que determinan el retorno venoso, excepto que el sistema linfático no tiene una
bomba como el corazón, y la linfa circula a una presión y una velocidad menores que la sangre por las venas. Las
contracciones rítmicas de los propios vasos linfáticos son el mecanismo principal de la circulación linfática; estos vasos
se contraen cuando el líquido los estira. Las válvulas de los vasos linfáticos, como las de las venas, evitan que el líquido
fluya hacia atrás. La circulación también es producida por la presión de los músculos estriados de los vasos linfáticos,
como la bomba de músculo estriado que mueve la sangre venosa. Debido a que, por lo general, los vasos linfáticos están
rodeados por una arteria en una vaina de tejido conjuntivo común, el pulso arterial también puede oprimir los vasos
linfáticos de manera rítmica, lo que contribuye a la circulación linfática. Una bomba torácica (respiratoria) promueve el
flujo de linfa desde la cavidad abdominal a la torácica mientras se inhala, tal como lo hace en el retorno venoso. Por
último, en el punto donde el conducto recolector se vacía en las venas subclavias, la rápida circulación sanguínea atrae
la linfa hacia él.