EL SANTO ROSARIO
MISTERIOS GOZOSOS
(Para lunes y jueves)
Ave María Purísima.
Por la señal de la santa † Cruz, de nuestros †
enemigos, líbranos † Señor, Dios nuestro. En el
nombre del Padre, y del hijo y del Espíritu Santo.
Amen.
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre
verdadero Padre Creador y Redentor mío, por
ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas
las cosas, a mí me pesa, pésame Señor de todo
corazón de haberos ofendido. Propongo
firmemente la enmienda de mi vida para nunca
más pecar, apartarme de todas las ocasiones
de ofenderos, confesarme y cumplir la
penitencia que se me fuere impuesta. Ofrezco
os mi vida, obras y trabajos en satisfacción de
todos mis pecados; y así como os lo suplico, así
confío en vuestra bondad y misericordia infinita,
me los perdonaréis y me daréis gracia para
perseverar en vuestro santo servicio hasta el fin
de mi vida. Amén.
Se hace el ofrecimiento del Santo Rosario,
con estas u otras palabras:
Me uno a todos los Santos del cielo, a las
almas justas de la tierra, y las almas piadosas
de este lugar.
Me uno a Vos, Jesús mío, para alabar
dignamente a vuestra santa Madre y a Vos en
Ella y por Ella.
A tus purísimos pies, ¡oh Sacratísima Virgen
María, Madre de piedad y misericordia!
Deseo llegar humilde, agradecido y devoto a
ofrecer, como te lo ofrezco, el corto obsequio de
este santo ejercicio, y Tú, Virgen Santísima,
alcánzanos gracia para rezar devotamente
vuestro Santísimo Rosario, que te ofrecemos a
mayor honra y alabanza de la Santísima
Trinidad y Tuya.
Renuncio a todas las distracciones que me
vinieren durante el rezo de este santo Rosario,
el cual propongo rezar con modestia, atención y
devoción, como si fuera el último de mi vida.
Virgen Santísima, Madre y abogada nuestra,
os ofrecemos humildemente esta parte del
Rosario en reverencia vuestra y de vuestro
santísimo Hijo, Señor nuestro, por el triunfo de
la religión Católica en todo el mundo, por la
extirpación de las herejías, conversión de los
infieles, herejes y pecadores; por la conversión,
salvación y santificación de los sacerdotes,
obispos y cardenales, por las santas y sabias
vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa,
por los que se hallan enfermos, moribundos y
en otras necesidades; por nuestros
bienhechores, amigos y conocidos, por aquellos
a quienes hemos ofendido y por quienes nos
han hecho algún mal, por nuestra Patria para
que la libres del comunismo, por la conversión
de nuestros gobernantes, por nuestra familia y
familiares, por quienes se han encomendado a
nuestras oraciones y por todas las necesidades
espirituales y temporales, con intención de
ganar las indulgencias concedidas, que
aplicamos por las benditas almas del purgatorio
en especial por las que sean de vuestro mayor
agrado y de nuestra particular obligación, para
que libres de sus penas, suban cuanto antes a
veros y a alabaros en perdurable gloria. Amén.
Se enuncia el misterio, luego un Padre
nuestro, diez avemarías, y Gloria al
Padre, y estas oraciones:
«Oh Jesús mío, perdona nuestras culpas,
líbranos del fuego del infierno, llevad al cielo a
todas las almas, especialmente a las más
necesitadas de vuestra misericordia».
«Dios mío: yo creo, adoro, espero, y os amo; te
pido perdón por los que no creen, no adoran, no
esperan y no os aman».
MISTERIOS GOZOSOS
El primer misterio es la anunciación del
Arcángel San Gabriel a María Santísima.
El segundo misterio es la visita que hizo María
Santísima a su prima Santa Isabel.
El tercer misterio es el nacimiento del Hijo de
Dios en el Portal de Belén.
El cuarto misterio es la presentación del Niño
Jesús en el Templo.
El quinto misterio es la pérdida y hallazgo del
Niño Jesús en el templo.
Al finalizar el Santo Rosario:
Ahora, rezamos las siguientes oraciones:
Dios te salve, Reina y Madre, Madre de
misericordia, vida, dulzura y esperanza
nuestra, Dios te salve a Ti clamamos los
desterrados hijos de Eva, a Ti suspiramos
gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
¡Ea, pues, Señora, Abogada nuestra! vuelve
a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y
después de este destierro, muéstranos a
Jesús, fruto bendito de tu vientre ¡Oh clemente!
¡oh piadosa! ¡Oh dulce y siempre Virgen María!
V/ Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
R/ Para que seamos dignos de alcanzar a gozar
las promesas y gracias de nuestro Señor
Jesucristo en el cielo. Amén.
Bendita sea tu pureza y eternamente lo
sea, pues todo un Dios se recrea en tan
graciosa Belleza. A Ti celestial Princesa, Virgen
Sagrada María, yo te ofrezco en este día: alma,
vida y corazón, miradme con compasión, y no
me dejes Madre mía. Amén.
Oh Señora mía, oh Madre mía: Yo me
ofrezco enteramente a Vos y en prueba de mi
filial afecto os consagro en este día mis ojos,
mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una
palabra todo mi ser. Ya que soy todo vuestro,
¡oh Madre de bondad!, guardadme y
defendedme como cosa y posesión vuestra.
Amén.
Bajo tu amparo nos acogemos santa Madre
de Dios, no desprecies las oraciones que te
dirigimos en nuestras necesidades, ante bien,
líbranos de todo mal y peligro, oh Virgen
gloriosa y bendita. Amen.
LETANÍAS A LA SANTÍSIMA VIRGEN
Señor, Ten piedad de nosotros
Cristo, Ten piedad de nosotros
Señor, Ten piedad de nosotros
Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
Dios Padre Celestial, Ten piedad de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo, Ten piedad de
nosotros.
Dios Espíritu Santo, Ten piedad de nosotros.
Trinidad Santa un solo Dios, Ten piedad de
nosotros.
Santa María, Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios, Ruega por nosotros
Santa Virgen de las Vírgenes, Ruega por
nosotros
Madre de Cristo, Ruega por nosotros
Madre de la divina gracia, Ruega por nosotros
Madre Purísima, Ruega por nosotros
Madre Castísima, Ruega por nosotros
Madre Intacta, Ruega por nosotros
Madre Virgen, Ruega por nosotros
Madre Inmaculada, Ruega por nosotros
Madre Amable, Ruega por nosotros
Madre admirable, Ruega por nosotros
Madre del buen Consejo, Ruega por nosotros
Madre del Creador, Ruega por nosotros
Madre del Salvador, Ruega por nosotros
Virgen Prudentísima, Ruega por nosotros
Virgen digna de veneración, Ruega por
nosotros
Virgen digna de exaltación, Ruega por nosotros
Virgen Poderosa, Ruega por nosotros
Virgen Clemente, Ruega por nosotros
Virgen Fiel, Ruega por nosotros
Espejo de Justicia, Ruega por nosotros
Trono de la Sabiduría, Ruega por nosotros
Causa de nuestra alegría, Ruega por nosotros
Vaso espiritual, Ruega por nosotros
Vaso digno de honor, Ruega por nosotros
Vaso insigne de devoción, Ruega por nosotros
Rosa Mística, Ruega por nosotros
Torre de David, Ruega por nosotros
Torre de marfil, Ruega por nosotros
Casa de oro, Ruega por nosotros
Arca de la alianza, Ruega por nosotros
Puerta del Cielo, Ruega por nosotros
Estrella de la Mañana, Ruega por nosotros
Salud de los enfermos, Ruega por nosotros
Refugio de los pecadores, Ruega por nosotros
Consuelo de los afligidos, Ruega por nosotros
Auxilio de los Cristianos, Ruega por nosotros
Reina de los Ángeles, Ruega por nosotros
Reina de los Patriarcas, Ruega por nosotros
Reina de los Profetas, Ruega por nosotros
Reina de los Apóstoles, Ruega por nosotros
Reina de los Mártires, Ruega por nosotros
Reina de los Confesores, Ruega por nosotros
Reina de las Vírgenes, Ruega por nosotros
Reina de todos los Santos, Ruega por nosotros
Reina concebida sin pecado original, Ruega por
Reina asunta a los Cielos, Ruega por nosotros
Reina del santísimo Rosario, Ruega por nos...
Reina de la Paz, Ruega por nosotros
Cordero de Dios que quitas el pecado del
mundo, Perdónanos Señor
Cordero de Dios que quitas el pecado del
mundo, Escúchanos Señor
Cordero de Dios que quitas el pecado del
mundo, Ten piedad de nosotros.
V/ Ruega por nosotros santa Madre de Dios.
R/ Para que seamos dignos de alcanzar las
promesas y gracias de nuestro Señor Jesucristo
en el cielo. Amen.
Oremos: Te rogamos, Señor, que nos concedas
a nosotros tus siervos, gozar de perpetua salud
de alma y cuerpo, y por la intercesión de la
bienaventurada siempre Virgen Santa María,
seamos libres de las tristezas de esta vida y
gocemos de las eternas alegrías del cielo. Por
Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
BENDICION
Contigo voy Virgen pura,
Y en tu poder voy confiado
Pues yendo de Ti amparado,
Mi alma volverá segura.
Dulce Madre no te alejes
Tu vista de mí no apartes,
Ven conmigo a todas partes
Y nunca solo me dejes.
Y ya que me proteges tanto
Como verdadera Madre,
Haz que me bendiga
el † Padre, †el Hijo y el Espíritu † Santo.
Amén.