1 CONCEPTO Y OBJETO DE LA CRIMINOLOGÍA
CONCEPTOS FUNDAMENTALES
Los objetos de estudio de la criminología son el delito, el delincuente, la víctima y el control social; pero también
existen otros posibles objetos de interés.
La criminología se ocupa del delito, cuyo concepto resulta problemático, de ahí que se hayan formulado desde la
criminología diversos conceptos como alternativa al concepto de delito que ofrece el Derecho Penal.
El delincuente es otro de los objetos de la criminología, que lo estudia desde una perspectiva individual y social.
La criminología, desde hace décadas presta especial atención a las víctimas, desde una doble perspectiva,
preventiva y protectora.
El control social constituye otro objeto de la criminología, que se ha convertido en el centro de la investigación y
actividad criminológica.
1. CONCEPTO DE CRIMINOLOGÍA
El concepto de Criminología ha variado a lo largo de los años, han existido muchas definiciones de Criminología,
cada autor formula la suya propia, pero todas ellas contienen un elemento común, el conocimiento científico del
delito.
El primer autor en usar el término de criminología fue Garofalo (1885), refiriéndose a “el estudio del delito, sus
causas y los medios empleados para su represión”.
García-Pablos de Molina define la criminología como “ciencia empírica e interdisciplinaria que se ocupa del
delito, el delincuente, la víctima y el control social del comportamiento delictivo; y que trata de suministrar una
información valida, asegurada, sobre la génesis y dinámica del problema criminal y sus variable; sobre los
programas y estrategias de prevención eficaz del delito; y sobre las técnicas de intervención positiva en el
hombre delincuente”.
Sutherland la define como “el cuerpo de conocimientos sobre el delito como fenómeno social. Incluye dentro de
su ámbito los procesos de elaboración de leyes, la infracción de la ley y de reacción a la infracción de la ley;
también se ocupa de la extensión del fenómeno delictivo. El objetivo de la criminología es el desarrollo de un
marco de principios generales contrastados relacionados con los procesos de creación de leyes, del crimen y de su
tratamiento” (punto de vista etiológico).
Según esto, el objeto de control de la criminología abarca los sucesos y origen de las leyes, la lesión de tales leyes
y la reacción de las infracciones legales.
No existe un concepto único de criminología, varía según la perspectiva que se adopte. Según la definición
Etimológica, la Criminología sería la ciencia del delito (Sellin). Es la ciencia que estudia el comportamiento
delictivo y la reacción social frente a ese comportamiento (Redondo Illescas y Garrido Genovés). La Criminología
es la ciencia que estudia la delincuencia y los sistemas sociales empleados para su control (Hassemer y Muñoz
Conde).
La Criminología crítica define la Criminología como la teoría de la desviación y el control social, (hay un control
social, es la estructura de la sociedad quien define al delincuente, lo etiqueta).
La European Society of Criminology, en el año 2000 “Todo el conocimiento académico, científico y profesional
acerca de la explicación, prevención, control y tratamiento del crimen y la delincuencia, del agresor y la víctima,
incluyendo la medición y detección del crimen, la legislación y la práctica del Derecho Penal, el cumplimiento de la
ley, y los sistemas judicial y correccional”.
Una definición amplia se referiría al "Estudio sistemático del crimen, los delincuentes, el Derecho Penal, el
sistema de justicia penal, y la criminalización (Wilson).
Otras definiciones más amplias de Criminología incluyen en ellas su carácter interdisciplinar, intersección o
integración de otras disciplinas: “La ciencia empírica e interdisciplinaria que tiene por objeto el crimen, el
delincuente, la víctima y el control social del comportamiento delictivo; y que aporta una información válida,
contrastada y fiable sobre la génesis, dinámica y variables del crimen.
Criminología es la teoría del delito, en cuanto fenómeno que se manifiesta en la vida de un pueblo y en la vida de
un individuo.
Se puede optar por una definición amplia (extensiva) o bien restringida (restrictiva) de Criminología.
Desde una perspectiva restringida: La Criminología se ocuparía de la investigación empírica del delito y de la
personalidad del delincuente. Definición estricta, según Kaiser, la Criminología se limita a la investigación
empírica del delito y de la personalidad del delincuente. Centrada en la búsqueda de las causas del delito, la
etiología criminal. Este concepto hoy en día no tendría apenas seguidores porque la Criminología, prácticamente,
ha dejado de ocuparse de las causas del delito, de la etiología criminal, y se centra en el control del delito.
En la actualidad domina una concepción amplia o extensiva de la Criminología que incluye:
La reacción social al delito, este aspecto ocupa actualmente el mayor interés, donde los mecanismos,
estrategias y, procesos del control social son objeto de la Criminología.
También se incluye en el análisis de la conducta delictiva el conocimiento experimental-científico, a lo que se
añade:
La lucha contra el delito;
El control de las conductas socialmente desviadas así como:
la investigación de los mecanismos de control policiales y, de la justicia y;
todos los procesos relacionados con el fenómeno criminal, como la interacción social, el ámbito donde
ocurre el delito y las relaciones o procesos donde sucede.
La Criminología se define como la ciencia que analiza los comportamientos delictivos y las reacciones sociales
frente a ellos. (Redondo Illescas y Garrido Genovés).
La concepción clásica de Criminología es la enunciada por Sutherland, que la define como “el cuerpo de
conocimientos sobre el delito como fenómeno social. Incluye dentro de su ámbito los procesos de elaboración de
las leyes, de infracción de las leyes y de reacción a la infracción de las leyes”, y también se ocupa de la extensión
del fenómeno delictivo.
Una definición extensiva del concepto de “Criminología”, que incluiría las definiciones anteriores, sería la
siguiente: “Ciencia que estudia el comportamiento delictivo y antisocial en sus dimensiones real y percibida, y los
mecanismos de control social formal e informal empleados para la prevención, control y tratamiento de la
criminalidad, el infractor y la víctima, con el fin último de velar por el bienestar personal y social del conjunto de la
ciudadanía”
El fin de la Criminología es el conocimiento de la conducta delictiva con un carácter integrador para comprender
el fenómeno delictivo, buscar sus causas, y los modos de control de la criminalidad. La Criminología debe hallar
las causas del delito y formular teorías explicativas del fenómeno criminal, tiene que ocuparse de la prevención
del delito y la intervención en el delincuente.
2. OBJETO DE LA CRIMINOLOGÍA
La delimitación de objeto de la Criminología está ligada al concepto que se adopte de Criminología, puede ser,
más o menos amplio, extensivo o restrictivo.
El objeto de cada disciplina científica va a permitir desarrollar un método de estudio propio, adecuado a las
características formales y materiales de su objeto de estudio.
El objeto de la Criminología ha evolucionado desde mediados del siglo XIX, en el inicio de esta ciencia, hasta
principios del siglo XXI y se ha ampliado. En un principio centra su objeto de estudio sobre el delincuente, en el
análisis empírico de los delincuentes, primero en sus características físicas y biológicas y en los factores sociales y
ecológicos, limita el estudio a las causas individuales de la delincuencia. Con la formulación de las teorías del
etiquetamiento cobra importancia el estudio de la reacción penal, social, ante la delincuencia. Más tarde,
también pasan a formar parte del objeto de estudio la víctima y el delito como evento. Frente a las primeras
fases de la Criminología, centradas exclusivamente en los delincuentes y sus características, la nueva Criminología
reivindica a la víctima e incluye los elementos de oportunidad a su Objeto.
Si nos decantamos por un concepto restringido de Criminología sus objetos serían el delito, el delincuente y la
ejecución de las penas, es el modelo causal explicativo propio de la Criminología positivista y etiológica.
Si optamos por un concepto amplio de Criminología, su objeto se amplía y serán el delito, el delincuente, la
víctima y el control social. En este concepto amplio el concepto de delito no se aborda únicamente como un
hecho individual sino que se trata como un hecho social.
Respecto al objeto u objetos de la Criminología hay varias posturas, por una parte se encuentran quienes
consideran que la Criminología tiene por objeto el delito, igual que el Derecho penal, la perspectiva de estudio
sería diferente.
Desde otra postura se considera que la Criminología tiene múltiples objetos: la delincuencia, como fenómeno
social, el delito, como fenómeno individual, los delincuentes, los sistemas de control, donde se incluirían los
sistemas de reacción frente al delito, y las víctimas.
La Criminología tiene como objetos: el crimen, que se estudia tanto como infracción individual y como un
acontecimiento social; el infractor, el delincuente en su aspecto individual y social, en sus interdependencias
sociales; la víctima del delito y el control social del comportamiento desviado.
La Criminología se ocupaba del estudio del delito, del origen, las causas del mismo, del control del delito, la
prevención y la respuesta al delito. En un momento posterior amplió su objeto de estudio a la víctima, disciplina
que hoy reclama su independencia como ciencia autónoma de la criminología.
El objeto de la Criminología sería el delito, el delincuente, la víctima y el control social del comportamiento
desviado.
Objeto de la Criminología no es sólo el delito sino también conductas desviadas que pueden tener repercusión en
conductas delictivas, el consumo de alcohol, que no es una conducta constitutiva de delito sino que por la
celebración de botellones, puede tener incidencia en la actividad delictiva, puede llevar a la comisión de delitos,
entre otros. Lo mismo ocurre con conductas relacionadas con la prostitución, consumo de drogas.
2.1. El delito
La Criminología se ocupa principalmente del delito, también de las conductas desviadas que tienen relación o
incidencia en la delincuencia. El concepto de delito lo toma la Criminología del Derecho penal. El concepto de
delito es cambiante y complejo experimenta modificaciones de acuerdo con la evolución que se producen en la
sociedad. No es un concepto estático e inmutable, cambia a lo largo del tiempo y de unos países o lugares a otros.
Se va modificando lo que la sociedad considera que debe ser tipificado como delito y aquellas conductas que
deben despenalizarse. En el concepto de delito influyen las concepciones éticas, jurídicas, políticas y sociales
imperantes en un determinado territorio y en una determinada época. Por otra parte, las conductas que sean
consideradas delito en un territorio pueden no serlo en otro. Hay conductas que son consideradas delitos en
todas las épocas y en todos los países, hay un número de delitos que ha permanecido estable a lo largo del
tiempo como es el caso del homicidio, lesiones, robo, hurto y estafas, cada país establece sus matizaciones y
distinciones.
El concepto de delito de la Criminología y el Derecho penal son diferentes. El Derecho penal opera con un
concepto formal y normativo de delito y su función es determinar la responsabilidad penal y establecer una pena
o sanción que impondrán los órganos de la Administración de Justicia. La Criminología tiene como función
averiguar las causas del delito, el origen del mismo, la personalidad y circunstancias del delincuente, las formas
de intervención en el autor de la conducta delictiva, la prevención de la comisión de delitos y el control de la
criminalidad.
Por una parte, existe un grupo de criminólogos que consideran al delito como una categoría preestablecida por el
derecho, que no plantea ningún problema epistemológico o que identifica el crimen como una conducta
particular. Por el contrario, existen autores que niegan que el delito sea una "realidad ontológica", que defienden
una concepción relativista o posmoderna, cercana al idealismo, que califica el concepto de delito como una mera
interpretación subjetiva o manipulación política.
Mientras que el realismo crítico entiende el delito como una construcción social compleja.
Es problemático el concepto de delito, porque la definición de las conductas delictivas tiene como tarea previa la
decisión del legislador sobre qué conductas considerará y definirá como delictivas.
¿Por qué se castiga una conducta?
Para que un comportamiento se considere delito no es suficiente con que se encuentre tipificado como tal en el
Código penal o en las ley o leyes penales especiales, sino que es necesario también que sea definido como delito.
Lo decisivo es conocer por qué unos hechos se definen y se consideran como delitos y otros no.
El delito es un concepto multidimensional que está apoyado en tres pilares: la ley, la moral y la sociedad.
Hulsman defiende una postura abolicionista y propone excluir el concepto de delito del marco conceptual de la
Criminología, al entender que el delito no es el objeto sino el producto de una determinada política criminal. Hay
una importante distinción entre "delito" y" situaciones problemáticas". Para que un acto o conducta devenga en
un delito resulta necesario que concurran algunas condiciones. En primer lugar, deber ser reprochable e
interpretado como ilegal. En segundo lugar, necesita ser legitimado y reconocido por los actores sociales (las
víctimas), En tercer lugar, se necesita un sistema normativo que tipifique estos actos cometidos por unos
determinados sujetos (activos y pasivos) como injustos reprochables. En cuarto lugar, resulta también necesario
de algún tipo de reconocimiento por parte del sistema de justicia criminal respecto de las reivindicaciones de la
víctima y del reproche y sanción al ofensor, en el sentido de que estas sean percibidas como apropiadas.
En los casos en que no ocurran los últimos dos requisitos, la “situación problemática” no se convertirá en delito
por mucho que una determinada conducta o victimización haya adquirido relevancia social.
La Criminología científica ha tratado de definir y explicar el delito a través de diferentes modelos teóricos, García-
Pablos define el DELITO en cuatro grupos:
1º. La Criminología clásica y neoclásica, parte del dogma libre albedrío, el hombre es capaz de determinarse a sí
mismo, puede elegir y tomar sus propias decisiones. El crimen es una decisión racional y libre, basada en criterios
de utilidad y oportunidad.
2º. La Criminología positivista. Intenta buscar las causas del delito y, por consiguiente, adopta el paradigma
etiológico. Mediante el análisis causal-explicativo, atribuye las causas del delito a ciertos factores biológicos,
psicológicos y sociales que lo determinarían.
3º. En el marco de la Sociología criminal, la teoría de la reacción social o etiquetamiento (labeling approach)
rompe con el paradigma etiológico, sustituido por las teorías de la criminalización; ciertas personas son
etiquetadas como delincuentes por las instancias de control social formal; consecuentemente, el centro de
atención y lo decisivo no es el hecho cometido, sino el estatus del autor.
4º. Diversas corrientes de la moderna Criminología, trata de explicar el delito siguiendo un enfoque dinámico
que tiene en cuenta los procesos de consolidación y cambio de la conducta de los sujetos, que evolucionan en las
diferentes etapas de la vida (infancia, adolescencia…).
2.1.1. Concepto de delito
Sutherland y Cressey definían el delito como el comportamiento que viola una ley penal. La Criminología toma
el concepto de delito del Derecho penal.
A pesar de que la Criminología tome el concepto de delito del Derecho penal, a la Criminología le compete
averiguar las causas del delito, su etiología, y además amplia su objeto de estudio a todas aquellas conductas
no delictivas que influyen en el comportamiento humano y puede llevar a la comisión de delitos (conductas
desviadas o antisociales).
El Derecho Penal se ocupa del delito desde el punto de vista normativo y la Criminología lo hace desde un punto
de vista empírico, estudiando la conducta, el hecho definido como delito. El concepto de delito del Derecho Penal
sería normativo y el de la Criminología cognitivo.
La Criminología parte del concepto de delito que le proporciona el Derecho Penal (por eso se cuestiona el carácter
de ciencia de la Criminología), pero este concepto de delito se realiza bajo la vigencia del principio de legalidad.
La valoración y el estudio que realizan del delito el Derecho Penal y la Criminología son diferentes, no hay
coincidencia entre la valoración jurídico penal de un hecho, y su categorización e importancia para la
Criminología.
[Link]. Concepto legal de delito
En nuestro ordenamiento jurídico viene recogido en el artículo 10 del Código penal: “son delitos las acciones y
omisiones dolosas o imprudentes penadas por la ley”. Las infracciones penales, los delitos, se recogen en los
Libros II y III del Código penal y en las leyes penales especiales. De acuerdo con el principio de legalidad, recogido
en el artículo 25 de la Constitución, son constitutivas de delito, las acciones u omisiones definidas como tales y
recogidas en las leyes penales.
El concepto de delito no es estático e inmutable, sino dinámico. En la definición de las conductas constitutivas de
delito influyen de forma importante las concepciones ético-sociales, jurídicas y políticas dominantes en una
sociedad. En nuestro país el Legislador, el poder legislativo, es el encargado de establecer y describir las conductas
constitutivas de delito. Lleva a cabo la criminalización de unas conductas y la despenalización de otras, de esta
forma, en el código penal y leyes penales especiales se recogen las modificaciones, las variaciones en las
concepciones sociales sobre lo que debe ser delito.
Los cambios legislativos en la tipificación de las conductas delictivas se aprecian en la conducta de malos tratos
habituales en el ámbito familiar, que no se introducen en el Código penal como conducta constitutiva de delito
hasta el año 1989. Desde esa fecha la redacción de este delito ha sufrido numerosas modificaciones, ampliando el
ámbito de protección de las personas e incluyendo nuevas conductas. Los delitos contra el medio ambiente, que
se introducen por primera vez en el Código penal en la reforma urgente y parcial del Código penal de 1983. Esta
inclusión responde a la nueva conciencia social de proteger el medio ambiente.
El enfoque del labeling approach niega la existencia de un concepto de delito, se trataría de una definición, de
una etiqueta que el sistema legal atribuye, de forma selectiva y discriminatoria, a una persona que realiza
determinados comportamientos.
El problema de aceptar en Criminología, y para el estudio criminológico, el concepto de delito del Derecho Penal
es que limita la capacidad de estudio de los criminólogos a lo descrito como delito en el Código Penal, porque hay
otras conductas, condiciones o situaciones que no son constitutivas de delito y que también interesan al estudio
criminológico.
Los criminólogos parten del concepto legal de delito, pero realizan unas clasificaciones o agrupaciones de delitos
o de comportamientos delictivos que no coinciden con la calificación legal de los delitos (delincuencia de cuello
blanco o delincuencia socioeconómica).
2.1.2. Concepto natural de delito
Una de las críticas que se le hacen a la Criminología, desde su consideración como ciencia, es la carencia de una
definición propia del delito, uno de los objetos de estudio y que tenga que recurrir al Derecho penal.
· Garofalo, representante de la Escuela positiva italiana, formuló un concepto natural de delito, propio de la
criminología:
Delito social o natural es una infracción de aquella parte del sentido moral que consiste en los sentimientos
altruistas fundamentales (piedad y probidad) según la medida media que se encuentra en las razas humanas
superiores y esta medida es necesaria para la adaptación del individuo a la sociedad. Una definición más concreta
definiría el delito natural como “la ofensa a estos sentimientos profundos e instintivos del hombre social”.
· Ferri propuso la siguiente definición de delito: Son acciones punibles las determinadas por móviles individuales
(egoístas) y antisociales que perturban las condiciones de vida y contravienen la moralidad media de un
determinado pueblo en un momento dado.
A estas les sucedieron otras propuestas, pero ninguna ha permanecido ni ha sido adoptada por la Criminología
como definición propia de delito.
2.1.3. Otros conceptos criminológicos de delito
En la Criminología contemporánea también se han formulada conceptos criminológicos de delito. A pesar de los
sucesivos y reiterados intentos de formular un concepto de delito propio de la criminología, y siendo conscientes
de la necesidad que tiene una ciencia de tener una definición propia e independiente de su objeto de estudio, no
ha sido posible encontrar una definición natural que satisfaga a la Criminología.
Serrano Maíllo formula una definición, Delito es toda infracción de normas sociales recogidas en las leyes penales
que tienda a ser perseguida oficialmente en caso de ser descubierta.
Felson considera que: Delito es cualquier conducta identificable que un número apreciable de gobiernos ha
prohibido específicamente y ha castigado formalmente.
A la Criminología no sólo le interesa el delito, sino también comportamientos desviados que tienen relación y
pueden incidir sobre la delincuencia. Comportamiento desviado es aquel comportamiento que infringe normas
sociales sin llegar a ser constitutivo de delito. A la Criminología sólo le interesan determinadas conductas
desviadas, no todas las conductas que infringen normas sociales son relevantes para la Criminología, no puede
considerarse como objeto de la Criminología.
Otro de los ámbitos relacionados con el delito en los que puede estar interesada la Criminología y donde no
interviene el Derecho Penal, es en el tiempo anterior a la comisión del delito. No obstante, delimitar cual sea el
ámbito previo a la comisión del delito, para que sea objeto de estudio por la Criminología, es complicado.
En la actual discusión criminológica la búsqueda de un concepto propio de delito ha perdido interés, no se
persigue con ahínco este objetivo debido a los siguientes motivos: en primer lugar, no se niega el carácter de
ciencia de la Criminología porque recurra al concepto de delito que recoge el Código Penal. En segundo lugar,
porque a la Criminología le interesa, más que una definición formal del concepto de delito, otros aspectos de los
que se ocupa el Derecho Penal. Y por último, por la conveniencia que tiene para la Criminología utilizar diversos
conceptos de delito según las finalidades u objetivos de la investigación.
Visto que todos los intentos de formular un concepto de delito propio de la Criminología han fracasado, la
solución adoptada ha sido la de utilizar diversos conceptos de delitos según convenga, para que se adecúe al tipo
de investigación que se pretende realizar.
2.2. El delincuente
Para la Escuela positiva el objeto de la Criminología era el delincuente. El positivismo criminológico negó el libre
albedrío y lo sustituyó por el determinismo. Existían unas causas, en unos casos de naturaleza endógena
(generalmente de carácter biológico), y en otros, de naturaleza o raíz externa (causa o motivos sociales), que
llevan al hombre a la realización de una determinada conducta, en este caso, el delito. Para el positivismo existe
el determinismo para delinquir.
Otras corrientes o teorías criminológicas enunciaron su concepción del delincuente. El correccionalismo
considera que el delincuente es un enfermo necesitado de ayuda, necesita un tratamiento individualizado para
conseguir su corrección.
Para el marxismo el delincuente es una víctima de la estructura o de la organización económica capitalista de la
sociedad.
Las orientaciones sociológicas de la Criminología desplazan el centro de atención del delincuente a los otros
objetos de la Criminología, el delito, la víctima y el control social, y el estudio del delincuente pierde la
importancia que había tenido en la Criminología positivista. Las teorías sociológicas se decantan por la
normalidad del delincuente, no considera que sea diferente a los demás o sufra alguna patología.
Para el enfoque del etiquetamiento, labeling approach, el delincuente es aquél que ha sido etiquetado (por
otros) como tal y se convierte en víctima la etiqueta de delincuente no se relaciona con la realización de una
conducta definida o considerada delito sino más bien con la posición, con el estatus de la persona en la sociedad.
La definición de quién es el delincuente, ha constituido una parte importante de los estudios criminológicos. En
nuestro país, en 1978 se publicó la obra El delincuente español. Factores concurrentes (influyentes) realizados por
Alfonso Serrano Gómez y José Luis Fernández Dopico, que recoge un estudio empírico realizado con 2.049
delincuentes reclusos en España, sobre los factores concurrentes en la conducta delictiva.
Aceptada la normalidad del delincuente, no compartida por la Criminología positiva, su estudio es importante
para determinar, los factores que influyeron en la conducta criminal para prevenirla.
El estudio del delincuente es importante para la Criminología porque es la persona que realiza la conducta
delictiva, pero la Criminología no debe limitarse al estudio de la persona individual sino que debe ampliar su
objeto de estudio a las personas jurídicas.
2.3. La víctima
La víctima constituye el objeto de estudio de la Criminología ,su inclusión como tal tuvo lugar después de la
Segunda Guerra Mundial, el Derecho penal como la Criminología se centraron en el delincuente, considerando a
la víctima como la parte pasiva, la parte de la Criminología que se ocupa del estudio de la víctima se la denomina
Victimología . La víctima puede ser definida en un sentido estricto como la persona que sufre el delito es la
persona a la que se agrede, a la que se le causa daño en su integridad. En un concepto amplio de víctima se
incluirían todas aquellas personas que sufren las consecuencias del delito, como serían familiares, allegados,
amigos, perjudicados…En la actualidad se produce una ampliación del concepto de víctima.
La victimización es el proceso por el que una persona sufre las consecuencias negativas de una infracción penal.
Se distingue entre:
Victimización primaria, la que sufre una persona, de modo directo o indirecto, los efectos negativos
derivados de la comisión del delito.
Victimización secundaria, es el proceso penal, que puede aumentar el sufrimiento que ya tuvo en la
victimización primaria.
Victimización terciaria es la que sufriría el delincuente como consecuencia del cumplimiento de la
condena y los costes de la penalización sobre el delincuente y sobre terceros, incluidos los costes sociales.
Los primeros autores que se ocuparon del estudio de la víctima, donde surgió la Victimología, fueron Henting,
Mendelshon, Woofgang, Amir, Neuman, se preocuparon del estudio etiológico de las víctimas, las causas por las
que una persona se convertía en víctima y realizaron clasificaciones de las víctimas.
La víctima proporciona conocimientos y datos importantes a la Criminología para descubrir al delincuente y para
la prevención de la delincuencia. Así como el estudio de la predisposición a ser víctima y la relación entre víctima
y delincuente.
El estudio de las víctimas a través de las encuestas de victimación aporta datos valiosos para la Criminología
sobre el conocimiento del fenómeno criminal.
Con la prevención de la victimación se lleva a cabo también la prevención del delito, porque se evita la comisión
del mismo.
En la sociedad postindustrial, se ha producido una despersonalización, y anonimato de la víctima debido a dos
motivos, debido a las características de la criminalidad de cuello blanco, delitos socioeconómicos, delitos
informáticos, delitos contra el medio ambiente, delitos contra la Administración, delitos contra la salud pública,
no aparece ninguna víctima, lo que no es correcto, porque la víctima es la colectividad, un número importante e
indeterminado de personas, que no están identificadas individualmente, en estos casos, el titular del bien jurídico
protegido no es la persona individual sino que se trata de bienes jurídicos colectivos o supraindividuales. En los
delitos de cuello blanco, la responsabilidad individual se diluye.
2. 4. El control social (siglo xx)
Por control social se entiende el conjunto de instituciones, estrategias y sanciones sociales que pretenden
promover y garantizar el sometimiento del individuo a los modelos y normas comunitarias.
Para que se ejerza el control social son necesarios tres elementos:
1. La existencia de una norma
2. la existencia de una sanción
3. la existencia de un procedimiento para imponer la sanción en caso de que se infrinja una norma
El control social es una condición básica de la vida social, que asegura el cumplimiento de las normas que rigen la
convivencia social, en caso de incumplimiento de las mismas impone la sanción correspondiente. El control social
se ejerce en la sociedad para mantener la paz y para conseguir la convivencia pacífica entre sus miembros. A la
Criminología no le interesa únicamente la infracción de las normas, la conducta delictiva, sino también la
reacción que se produce a la infracción de esa norma. Pues bien, la reacción a una infracción de las normas
puede realizarse a través del control social.
El control social se ocupa de los “mecanismos a través de los cuales la sociedad despliega su supremacía sobre los
individuos que la componen, consiguiendo que éstos acaten sus normas”.
Los teóricos del control distinguen entre controles sociales activos y reactivos.
El control social activo viene integrado por los mecanismos que intentan prevenir un comportamiento
socialmente no deseado. Los controles sociales reactivos, externos, se clasifican en formales e informales:
Se distinguen dos clases de control social, formal e informa.
El control social informal no está institucionalizado, se ejerce por la familia, la escuela, los amigos, el
trabajo, la opinión pública, el sistema sanitario, los medios de comunicación. Cada control social
informal actúa a un nivel sobre los sujetos en etapas diferentes de su vida e incide sobre él de forma
desigual, ante la realización de una conducta que no se considera adecuada o no es aprobada por el
grupo, manifiestan su rechazo.
El control informal se rige por normas no escritas pero que son conocidas por las personas, los usos, las
costumbres, normas éticas, morales, sociales que se dirigen a todos los sujetos que integran la sociedad.
El control social formal se rige por normas escritas, constituyen, conforman e integran el derecho
positivo, y establecen los supuestos de hecho, los presupuestos y las sanciones que llevan aparejadas la
realización de los presupuestos. Se lleva a cabo por las instancias de control institucionales que tienen
encomendada la protección y el mantenimiento del orden en la sociedad. Está constituido por el Derecho
penal, la policía, la Administración de Justicia, la Administración penitenciaria, las Instituciones.
Desde hace algún tiempo este objeto de la Criminología se ha convertido en el principal interés de la disciplina. La
Criminología se centra en el control social, en la reacción social a la delincuencia y en el control de la misma.
El control social penal es un subsistema en el sistema global del control social, difiere de este por sus fines
(prevención o represión del delito) y por los medios de los que sirve en su ejercicio (penas, medidas de seguridad
y consecuencias accesorias).
El control social dispone de numerosos medios o sistemas normativos entre los que se encuentran la religión, la
moral, la ética, la costumbre, la terapia, las diversas ramas del derecho o los diversos sectores del ordenamiento
jurídico (derecho penal, derecho civil, derecho administrativo); de diversos órganos o portadores: (la familia, la
Iglesia, la ciencia, el legislador, los partidos, los sindicatos, organizaciones diversas, la Justicia); dispone, asimismo,
de distintas estrategias o respuestas (prevención, represión, socialización...); de diferentes modalidades de
sanciones (positivas: premios, ascensos, recompensas, distinciones, y negativas: tratamiento clínico, reparación
del daño causado, sanción pecuniaria, privación de libertad), y de particulares destinatarios (estratos sociales
privilegiados, estratos sociales deprimidos...).
La Criminología de la reacción social, que está relacionada con el funcionalismo y la teoría de sistemas, considera
que el control social formal jurídico-penal realiza una función esencial de la estructuración del orden social.
En determinados ámbitos de conflictos poco graves o bien con un contenido específico, se ha iniciado desde hace
años un proceso de sustitución del sistema legal formal y las instancias oficiales del control social formal, por
otros mecanismos no institucionalizados y no formales.
Actualmente no es posible la sustitución del control social formal por mecanismos de control social informal, no
institucionalizado. El control social formal tiene aspectos negativos, pero su intervención asegura una respuesta
racional, igualitaria, previsible y controlable. Es un control garantista.
La intervención del Derecho penal como instrumento del control social formal, son de aplicación de intervención
mínima y ultima ratio, y debe evaluar sus efectos para establecer los presupuestos del control social, su
contenido, los casos en los que debe intervenir, los considerados más graves. La sociedad del riesgo ha
introducido un cambio de paradigma, de la protección de bienes jurídicos, como finalidad del Derecho Penal, se
lleva a cabo una ampliación de la intervención antes de que se haya puesto en peligro un bien jurídico, lo que
lleva a la tipificación de los delitos de peligro abstracto, y adelanta la intervención del Derecho penal antes de que
se produzca la lesión del bien jurídico.
El control social debe aspirar a ser eficaz en el control de la criminalidad sin que sea muy gravoso, se debe buscar
la eficacia en la prevención de delitos.
2.5. Procesos de infracción de las normas y de reacción a la infracción de las normas.
- Objeto de la Criminología es el proceso de infracción de las normas o Leyes
¿Por qué se infringen las leyes? Esto nos lleva al estudio de las causas del delito, “la génesis de las conductas
desviadas o divergentes, mediante lo cual le es posible la predicción o el control del fenómeno estudiado”. Esto
es, el objeto de la Criminología desde una perspectiva etiológica, averiguar las causas del delito para explicarlo y
también para prevenirlo.
- Objeto de la Criminología también lo son las reacciones al fenómeno
Objeto de la Criminología no es sólo la explicación causal del delito sino también el control y prevención del
delito. La respuesta al fenómeno delictivo para prevenirlo y controlarlo.
La Criminología no decide que penas o medidas hay que imponer sino que de eso se ocupa la Política criminal.
La Criminología diseña programas de prevención y control del delito y evalúa la intervención que se realiza sobre
el fenómeno criminal, si la reacción frente al mismo es eficaz o no.
2.6. Otros posibles objetos
- La medición del delito
Con la medición del delito realizamos un estudio mediante estadísticas del número de delitos que se cometen en
un determinado territorio en un período de tiempo, en un país, en una región, en una ciudad, en un barrio.
Los instrumentos de medición del delito que utiliza la Criminología son las estadísticas oficiales, las encuestas de
victimación y los estudios de autoinforme.
- La elaboración de las leyes penales
Cómo y por qué se elaboran las leyes penales.
Aquí es fundamental estudiar por qué unos comportamientos son considerados delitos y otros no. Qué variables
o factores sociales, políticas y económicas afectan a la creación y aplicación del derecho.
No todas las conductas socialmente dañosas son tipificadas como delitos, por lo que es necesario estudiar los
criterios que se tienen en cuenta para la elaboración de las leyes penales.
Habría que estudiar los intereses de los distintos grupos sociales en definir que conductas constituyen delitos y si
predomina el interés de los grupos dominantes en la sociedad.
- La conducta desviada
Se propuso, debido a los problemas que plantea el delito como objeto de la criminología sustituirlo por conducta
desviada, concepto más amplio que el concepto jurídico de delito y en el que se incluiría éste.
Las conductas desviadas infringen normas sociales. Si se adoptan las conductas desviadas como objeto de la
Criminología se amplía en demasía el objeto de la Criminología.
El concepto de desviación social también recibió críticas debido a que es un concepto relativo, circunstancial y
subjetivo, no existen conductas que a priori o en sí mismas sean desviadas, porque lo que se considera un acto o
una conducta desviado se establece en relación a las expectativas sociales, y estas cambian dependiendo de cada
momento.