Uso de PET-TC en Radioterapia: Guía Práctica
Uso de PET-TC en Radioterapia: Guía Práctica
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AUTORES (por orden alfabético)
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INDICE
1) INTRODUCCIÓN
3) ORGANIZACIÓN INTERDEPARTAMENTAL
4.2. Protocolo de TC
4.4 .Dosimetría
5.1. Interpretación
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8) IMPACTO PSICOLÓGICO Y SEGURIDAD DEL PACIENTE
9) CONCLUSIONES
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1) INTRODUCCIÓN.
Su efecto depende de la dosis de radioterapia recibida y del tejido irradiado. A más dosis y
más volumen irradiado, existen en general más probabilidades de control del tejido tumoral
, pero también más probabilidades de daño sobre el tejido sano. El objetivo del tratamiento es
administrar la máxima dosis posible sobre el tejido tumoral, con la máxima preservación del
tejido sano adyacente. En definitiva y como en el resto de los tratamientos, la intención es
conseguir la mayor tasa de curación posible, con los menores efectos secundarios.
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Una vez tomada la decisión terapéutica, por la que se considera a un paciente subsidiario de
recibir tratamiento radioterápico, es preciso “localizar” el volumen blanco (“diana”) a irradiar.
Hoy día esta localización se realiza en 3 dimensiones de forma rutinaria en nuestro medio,
mediante la adquisición de una Tomografía Computerizada (TC). Esta TC, es hoy por hoy
insustituible, dado que el diseño del plan de irradiación pasa por utilizar planificadores de
radioterapia basados en el uso de las densidades electrónicas de dicho estudio.
Sobre las imágenes obtenidas del paciente en unas condiciones determinadas que puedan ser
reproducibles en futuras sesiones de tratamiento, el oncológo radioterápico debe delimitar
el GTV (“gross tumor volumen”) o volumen tumor macroscópico1. Corresponde a la extensión
y localización demostrable del crecimiento maligno. Puede ser GTV primario (tumor primario),
GTV nodular (adenopatías metastásicas) o GTV metastásico (metástasis a distancia). Su
delimitación está basada en técnicas de imagen, examen clínico y otros métodos diagnósticos
que deben ser especificados. El documento ICRU 832 nos recomienda describirlo de forma
adecuada atendiendo a los sistemas de estadificación TNM /AJCC o UICC y al ICD-O
(international Code for Disease in Oncology de la Organización Mundial de la Salud). También
nos recomienda indicar el método usado para delimitarlo (ej.- TC , RM T2, FDG-PET, F-Miso-
PET…) y el momento del tratamiento en que se ha delimitado dado que puede sufrir cambios a
lo largo del mismo (ej.- al diagnóstico, a los 45Gy, etc…).
Una vez delimitado el GTV será preciso ampliar dicho volumen para incluir la enfermedad
maligna subclínica que debe ser eliminada. Este volumen constituye el CTV (“clinical target
volumen” o volumen blanco clínico) y debe ser tratado adecuadamente para alcanzar el
objetivo de la terapia radical.
Al CTV debemos añadirle un margen para tener en cuenta las variaciones en su posición,
tamaño y forma, durante cada sesión o entre sesiones del tratamiento (IM “ internal margin”
o margen interno); así como un margen que compense las imprecisiones y fallos de
reproductibilidad en el posicionamiento del paciente y la alineación de los haces terapéuticos
durante la planificación y a lo largo de las sesiones de tratamiento ( SM “set up margin” o
margen de configuración).
Por último debemos delimitar los órganos de riesgo (OAR “organs at risk” ) , con un margen
combinado para definir un PRV (volumen de planificación del órgano de riesgo) que nos
permita prever las posibles complicaciones de los tejidos sanos.
Una vez diseñado el PTV y prescrita una dosis al mismo, el oncólogo radioterápico
determinará las restricciones de dosis al PRV. El radiofísico hospitalario posteriormente
diseñará un plan de irradiación que cumpla dichas condiciones y que deberá aceptar el
oncológo radioterápico, que será también el responsable de supervisar que sea aplicado y
verificado correctamente.
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La RT conformada hace uso de las imágenes médicas en el proceso de planificación
(principalmente imágenes TC), utiliza avanzadas herramientas digitales de cálculo dosimétrico
y emplea estrictos procedimientos de control geométrico y dosimétrico.
La utilización directa de las imágenes PET-TC en aplicaciones terapéuticas sin una evaluación
crítica de sus limitaciones y sin una estandarización de los procedimientos puede conducir a
resultados insatisfactorios. De ahí que una de las primeras tareas, antes de implantar estas
técnicas en la rutina clínica, sea analizar los aspectos técnicos relevantes en la utilización de
equipos PET-TC para la planificación de RT y proporcionar algunas recomendaciones de uso
clínico.
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Por todo lo expuesto, la colaboración multidisciplinar entre oncólogos radioterápicos,
radiofísicos hospitalarios y médicos nucleares se hace imprescindible si pretendemos que el
uso de las imágenes PET-TC suponga una herramienta de extremada utilidad.
Existen extensos documentos que recogen recomendaciones acerca del uso de la PET-TC en la
planificación de la radioterapia, como las plasmadas por las sociedades europeas de Oncología
Radioterápica y Medicina Nuclear ( EANM-ESTRO ) en un monográfico dedicado por la revista
Radiotherapy & Oncology en septiembre de 2010 , cuya lectura recomendamos8.
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Apertura de gantry de la PET- TC
3) ORGANIZACIÓN INTERDEPARTAMENTAL
Inicialmente tiene que definirse sobre qué tumores se va a iniciar dicho procedimiento y cual
será el proceso desde que el paciente es valorado por el Servicio de Oncología Radioterápica
(SORT) hasta que las imágenes son analizadas para la obtención de los volúmenes
terapéuticos.
Dado que la avidez metabólica es distinta, según el tumor y localización que estemos
valorando, es recomendable analizar todos los factores implicados en un proceso tumoral
antes de sumergirnos en otro.
Siempre debe considerarse que el momento de realización del estudio PET-TC de planificación
es una oportunidad ideal para verificar el estadio tumoral de un paciente.
Muchos de los pacientes tendrán un TC diagnóstico (con contraste intravenoso y alta dosis de
radiación) antes de realizarse el estudio PET-TC, sin embargo, aún en estos casos, la PET-TC ha
demostrado cambios en la estadificación previa, preferentemente por ser capaz de detectar
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enfermedad a distancia no sospechada, en hasta aproximadamente un 20% de los procesos
tumorales más prevalentes. Por este motivo, la realización del estudio PET-TC estándar previo
permitirá una optimizada selección de los [Link] consecuencia, todos los pacientes
deberían someterse a una exploración PET-TC estándar, desde línea orbito-meatal hasta tercio
superior de extremidades inferiores, antes de ser incluidos en el protocolo de planificación con
esta técnica. En el caso de que el paciente tenga una PET-TC previa, realizada en un periodo
inferior a 4 semanas, la adquisición estándar podría obviarse.
En condiciones ideales, para reducir costes, demoras y radiación, la técnica estándar puede ser
adquirida el mismo día en el que se realice el estudio PET-TC de planificación. Una vez
verificada la ausencia de enfermedad a distancia se seguirá con el protocolo definiendo la hora
del estudio PET-TC de planificación para que los técnicos responsables del posicionado del
paciente y de la adquisición de la PET-TC, así como la enfermera que administre el contraste
IV, se coordinen.
La adquisición del estudio PET-TC de planificación origina una demora de al menos media hora
en la programación de la agenda habitual del resto de exploraciones PET-TC debido a que el
posicionado del paciente, con la colocación de inmovilizadores, máscaras y en algunos casos
sondaje vesical, tatuajes, preparación del inyector de contraste (en el caso de que se
adquieran exploraciones TC de calidad diagnostica) y adquisición de al menos 2 campos
consume este tiempo.
Una vez definidas las localizaciones y lesiones patológicas en PET-TC, y valorado el estudio por
los facultativos del SMN y SORT, se seleccionaran las áreas a tratar.
Existen varias estrategias para la utilización de la PET-TC en la planificación de RT. Por orden de
complejidad, estas estrategias podrían describirse como sigue:
a) Realizar la PET-TC sobre el tablero plano, sin contraste iv, con el paciente en una posición
aproximada a la establecida para el tratamiento, sin el uso de accesorios de inmovilización. Las
imágenes PET-TC se utilizarán para complementar las obtenidas en la TC-Simulación. Será
necesario co-registrar ambos conjuntos de imágenes. El tiempo extra dedicado en la sala PET-
TC será mínimo.
b) Realizar la PET-TC sobre el tablero plano, con contraste iv, con el paciente en la misma
posición que la establecida para el tratamiento, empleando los mismos accesorios de
inmovilización que se emplearán durante la RT y marcando sobre el paciente las referencias
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necesarias para el reposicionamiento diario. Los accesorios de inmovilización se habrán
confeccionado con anterioridad en otra sala. Las imágenes obtenidas en la PET-TC podrán ser
transferidas al sistema de planificación de RT y podrán ser utilizadas en la planificación. Esta
estrategia requerirá la presencia de un técnico de RT en la sala PET-TC y un tiempo extra,
treinta minutos en el peor de los casos.
La estrategia “a” es la más simple y menos gravosa en tiempo para la agenda de la PET-TC. En
contrapartida, las incertidumbres geométricas que implica limitan notablemente el uso de las
imágenes metabólicas: podrán ser utilizadas para identificar la localización de las lesiones
macroscópicas, pero no para definir contornos.
La estrategia “c” es la más exigente para la agenda de la PET-TC y por tanto difícilmente
asumible en un equipo PET-TC dedicado predominantemente al uso diagnóstico clínico.
Contados servicios de Oncología Radioterápica (no en España) han incorporado una PET-TC
exclusivamente dedicada a planificación, permitiendo la adopción de esta estrategia. Un
inconveniente añadido es la mayor exposición del personal a la radiación emitida por el
isótopo.
La estrategia “b” es moderadamente exigente para la agenda de la PET-TC, pero asumible por
un Servicio de Medicina Nuclear siempre que se limite el número de exploraciones. Por otra
parte, esta estrategia permite el uso directo de las imágenes obtenidas en el proceso de
planificación. Creemos que, considerando que en España todos los PET-TC instalados se
encuentran en los servicios de Medicina Nuclear, esta estrategia es la menos gravosa para
Medicina Nuclear sin comprometer la precisión geométrica del proceso de planificación a
desarrollar en Oncología Radioterápica.
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Los factores que pueden limitar el correcto posicionamiento del paciente son:
el deterioro físico ocasionado por la enfermedad neoplásica,
la presencia de comorbilidad y
el dolor o la incomodidad del paciente.
Sea cual sea la posición del paciente, su eje longitudinal debe ser paralelo al eje longitudinal de
la mesa de la PET-TC sin rotación en el plano axial en torno a este eje. Para conseguir esta
alineación y ausencia de rotación axial, la sala debe disponer de un haz de luz láser sagital y
dos haces de luz láser laterales, uno a cada lado de la sala, todos ellos alineados con los ejes
del scanner9 El láser sagital proyecta un haz estrecho (en torno a 1mm de grosor) en forma de
abanico cuya proyección en la piel del paciente forma una línea que debe coincidir con la línea
media del paciente en la cara anterior de cabeza, tórax y abdomen. Los láseres laterales
proyectan dos haces ortogonales estrechos cuya proyección en la piel del paciente forman dos
líneas perpendiculares definiendo los planos axial y coronal. Los puntos de intersección de las
líneas que definen los láseres sobre la piel del paciente se denominan puntos de triangulación.
El técnico de radioterapia debe situar los puntos de triangulación en el área anatómica de
interés para el tratamiento, tatuar la piel del paciente en la localización precisa de estos
puntos o marcar los accesorios de inmovilización (p. ej.: máscara termoplástica) si se
encontraran en la posición de estos puntos. Para poder reproducir la alineación, es necesario
tatuar sobre la piel o marcar sobre el accesorio de inmovilización algún punto adicional en el
plano sagital.
El objeto ideal sobre el que efectuar una planificación de RT sería un sólido rígido
(indeformable) e inmóvil. El cuerpo del paciente es deformable, externa e internamente, y
móvil, voluntaria e involuntariamente. Para reducir los movimientos externos, voluntarios o
involuntarios del paciente, se emplean en radioterapia diversos conjuntos de accesorios de
inmovilización. Es muy aconsejable que estos accesorios vayan fijados al tablero plano y vayan
también indexados (referenciados a una posición fija en el tablero) para reproducir
exactamente su colocación durante la planificación y durante el tratamiento. La utilización de
estos accesorios de inmovilización durante la adquisición de imágenes para la planificación se
ha demostrado de gran utilidad para la reducción de artefactos de movimiento. Si los
accesorios no se encuentran indexados y fijados al tablero de la mesa serán posibles
movimientos de traslación (lateral y longitudinal) y rotación (sobre el eje vertical o viraje y
sobre el eje longitudinal o alabeo).
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Tablero plano indexado
Los tableros que se colocan en las mesas de tratamiento de radioterapia son planos, estrechos,
rígidos y construidos en materiales de baja densidad. Planos para facilitar el reposicionamiento
del paciente, estrechos para facilitar el giro del gantry alrededor de la mesa y rígidos para
prevenir el combado bajo el peso del paciente. Generalmente están construidos en fibra de
carbono, un material muy resistente y de baja densidad.
Accesorios de inmovilización
Debe tenerse en cuenta que los pacientes con tumores en el área de cabeza y cuello o con
tumores pulmonares presentan con frecuencia tos y dificultades de deglución que les hacen
proclives a sufrir movimientos involuntarios durante la realización del PET-TC. La vigilancia del
paciente desde el exterior de la sala será necesaria para prever artefactos de movimiento o
incluso interrumpir estudios. Los accesorios de inmovilización individuales necesarios para el
estudio de planificación deben prepararse con antelación, idealmente en una sala contigua
para evitar una ocupación prolongada de la sala PET-TC.
ANTES DE LA CITA:
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- Ayuno durante 4-6 horas previas a la cita. Se evitará así mismo la ingesta de
caramelos, chicles o bebidas azucaradas. La ingesta de agua es muy
recomendable e indicada durante este periodo.
- No realizará ejercicio físico 24 horas antes de la prueba.
- Evitará la conducción de automóvil el día de la cita y cualquier otra situación
estresante. El paciente vendrá preferentemente acompañado por un familiar.
- Deberá beber agua (2-3 vasos) y tomar su medicación habitual antes de acudir
al SMN.
- SI ES DIABETICO: se interrogará al paciente sobre su pauta de tratamiento, tipo
de diabetes y cifras habituales de glucemia. Se le indicará al paciente que
acuda en ayunas citándole a primera hora de la mañana.
- En el caso de requerirse estudio TC con contraste intravenoso se seguirán las
mismas recomendaciones previa verificación de que el paciente no cumple
ningún criterio que contraindique la prueba (*).
(*) Contraindicaciones
Absolutas
Relativas
Procedimiento A:
Procedimiento B:
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A efectos prácticos no se administrará contraste IV a los pacientes
ambulatorios en tratamiento con Biguanidas o con valores de Creatinina
superiores a 1.3 mgr/dl.
□ TÉCNICA DE ADMINISTRACIÓN
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- Se suministrará 500 cc de SF durante los 50 primeros minutos de la espera.
- En el caso de lesión ganglionar o mamaria conocida se administrará el
radiofármaco en la extremidad contralateral.
- A los 45 minutos de la administración se quitará la vía al paciente y se le
indicará que orine. En el caso de exploraciones con contraste IV solo se quitará
la llave de 3 pasos.
CONTRASTE ORAL
Protocolo de administración
- Se administrarán 600cc (2-3 vasos) de agua por vía oral antes de la inyección
del radioisótopo.
- Se administrarán 250cc (1 vaso) de agua por vía oral en el momento de entrar
en la sala de exploración
Debe prestarse atención especial a la permeabilidad de la vía iv que se utilizará para la infusión
de contraste y al funcionamiento correcto de la bomba de infusión. Una extravasación o
infusión inadecuada puede arruinar el procedimiento por comprometer la calidad de las
imágenes TC o por ocasionar movimientos en el paciente por dolor en el lugar de la punción.
Será conveniente administrar una embolada de prueba con suero salino. Los inyectores de
contraste modernos permiten programar esta embolada de prueba.
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Momento de la administración:
Los pacientes deben vaciar la vejiga antes de la adquisición de las imágenes para limitar la
radiación en el sistema urinario.
Para la adquisición del campo de detección de la región anatómica a tratar con radioterapia, se
utilizará la camilla plana, semejante a la camilla utilizada en la sala de tratamiento de
radioterapia. Se colocará al paciente cuidadosamente en la misma posición que para la
simulación y el tratamiento, guiándose con rayos láser de alineación y se guiará con las marcas
en la piel que definen el área de tratamiento19. Se inmovilizará al paciente con los mismos
dispositivos empleados durante el tratamiento. Si se han hecho moldes de material
termoplástico, se usarán para mantener al paciente en la posición adecuada.
Para realizar el estudio de cabeza-cuello en condiciones óptimas, los brazos deben estar
extendidos, junto al cuerpo.
Para realizar el estudio de tórax-abdomen-pelvis en condiciones óptimas, el paciente debe ser
colocado con los brazos elevados encima de la cabeza, para evitar los artefactos de
endurecimiento del haz, así como artefactos causados por el truncamiento del campo de visión
en la imagen de TC.
El estudio de pelvis se adquiere en decúbito prono con vejiga llena en el caso de planificación
de tumores rectales.
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Generalmente se realiza la adquisición de las imágenes mediante movimiento de la camilla a
través del campo de detección, hasta completar la región a examinar. Dependiendo de los
modelos de tomógrafo, el campo de detección axial puede medir 15-25 cm y suelen ser
necesarios 5-10 movimientos de la camilla para un cuerpo completo, con una duración para
cada posición de camilla de 2-5 minutos.
Cuando la TC es sólo para corrección de atenuación, se realiza con un bajo miliamperaje (40-50
mAs) para reducir la dosis de radiación al paciente. Pero la adquisición TC de la región
anatómica a tratar con radioterapia se realiza con mayor miliamperaje (>120 mAs), para
obtener un estudio de buena calidad que permita la delimitación de contornos y sin medios de
contraste.
18
localización de las lesiones en las bases pulmonares y en la cúpula hepática. Por ello,
dependiendo de los recursos de cada servicio, se puede realizar una TC torácica adicional
inspiratoria para la evaluación de los nódulos pulmonares o 4D PET/CT.
Una vez finalizado el estudio de TC, la camilla se desplaza para posicionar al paciente en el
campo de visión del tomógrafo PET. El operador determina el momento del inicio de la
exploración, así como la dirección de la camilla durante la exploración, que será caudo-
craneal cuando se quiera disminuir el artefacto producido por la acumulación del
radiofármaco en la vejiga. El estudio de emisión se realiza adquiriendo los sinogramas o
proyecciones en las posiciones de la camilla que cubren el campo explorado por la TC. El
tiempo de adquisición por posición de camilla y el intervalo explorado determinan el
tiempo total de adquisición del estudio de emisión PET que, según los modelos de
tomógrafo (posibilidad de 2D o 3D), puede oscilar entre 6 y 35 minutos. La realización de
imágenes tardías de PET, entre 90 y 180 minutos post-inyección del radiofármaco, permite
mejorar la relación lesión/fondo, con lo que puede facilitar la interpretación de los
estudios.
4.4. Dosimetría
Con los estudios de FDG PET-TC la dosis efectiva de radiación al paciente es la combinación de
la dosis del radiofármaco, en torno a 10 mCi de 18F-FDG (6-7 mSv) y la dosis de la TC (2-4 mSv),
aproximadamente 10 mSv21. La dosis de la TC es muy variable dependiendo de los protocolos y
sistemas y se puede reducir la radiación, optimizando la dosimetría. El intervalo de la dosis
efectiva es de 2-80 mSv pero hay que calcularlo para cada sistema y para cada protocolo.
Los datos de dosis efectiva por unidad de actividad administrada para FDG (mSv/MBq) son:22.
Los criterios interpretativos de la Tomografía por Emisión de Positrones (PET) con 18F-Fluoro-
Deoxiglucosa (FDG) para el diagnóstico de enfermedad tumoral han sido ampliamente
reflejados en la literatura y recientemente recogidos en una revisión publicada en la Revista
Española de Medicina [Link] apartado incluido como documento de trabajo para
consensuar unas recomendaciones en el campo del PET en la planificación de la Radioterapia
aborda cuestiones más del orden reflexivo que propiamente criterios objetivos.
Los valores de Sensibilidad y Especificidad de la PET para cada tumor y situación concreta
influyen directamente en la planificación de Radioterapia. De modo general, si el objetivo es
tratar toda la enfermedad tumoral, debemos adoptar criterios interpretativos con una alta
sensibilidad (asumiendo una baja especificidad) y que probablemente se incluya en el campo
de radioterapia tejido no tumoral. Este puede ser el caso de tratamientos con intención
curativa y cualquier depósito ganglionar anómalo del trazador, regional o a distancia del tumor
primario deberá considerarse como positivo e incluirse en el volumen de radiación. Al
contrario, si el objetivo es evitar incluir tejido no tumoral, para disminuir por ejemplo la
morbilidad, deberemos adoptar criterios interpretativos con mayor especificidad, asumiendo
19
un incremento del riesgo de recaída. En esta disyuntiva es obligado agotar los procedimientos
diagnósticos, incluido la biopsia para descartar o confirmar la positividad de la PET antes de
iniciar el planteamiento terapéutico.
5.1. Interpretación.
20
corporal del paciente en gramos. Para la mayoría de los tumores, se ha descrito como umbral
entre benignidad y malignidad un SUV de 2,5-3. Estos datos se refieren al estudio PET en que
se realiza el mapeo de atenuación con fuentes isotópicas (68Ge o 137Cs); sin embargo, se ha
observado que las imágenes con corrección de TC presentan una captación significativamente
mayor que las obtenidas con fuente isotópica y, por lo tanto, debe tenerse en cuenta este
hecho en la interpretación del SUV para el diagnóstico de malignidad.
El valor del índice SUV está influenciado primariamente por factores biológicos y la histología
del tumor27. Por otro lado, en la valoración del SUV se deben considerar una serie de factores
que afectan a su interpretación28. Estos factores son: el momento en el que se obtiene el SUV,
los niveles de glucosa endógenos, el efecto parcial de volumen, el tamaño y la ubicación de la
región de interés (ROI) sobre el foco en la imagen.
Todos estos factores tienen menos influencia cuando se utiliza el SUV para la monitorización
de la respuesta terapéutica, al asumirse su valor relativo y su valoración evolutiva. No
obstante, la determinación del SUV debe ser estandarizada, idealmente realizar los estudios
evolutivos con el mismo tomógrafo, similar dosis del radiofármaco inyectado, etc. Esta
estandarización ha sido recientemente recogida en varios documentos de consenso29
21
La intención de esta definición es que se pudieran tener valores de una magnitud que sirvieran
como referencia, haciéndolos independientes del estudio y paciente, de manera que una
determinada captación se considera patológica si supera un determinado valor. Sin embargo
hay muchos otros factores que modifican el valor de la captación y que hacen del SUV un valor
difícilmente controlable. En la tabla 2 se da a modo de ejemplo un índice de los factores más
relevantes que afectan al SUV 30.
Sincronización incorrecta de
relojes
Por tanto el valor del SUV no es una magnitud física real sino que depende de factores como el
tamaño del voxel, el movimiento del paciente, las características del PET, la técnica de
reconstrucción de imagen, y el número de iteraciones en la reconstrucción.
22
Como conclusión, para reducir la variabilidad en los factores que se pueden controlar, es
necesario estandarizar los procedimientos en la medida de lo posible31. Son necesarias unas
guías para realizar estudios FDG PET de forma cuantitativa. Si no, no será posible la
comparación de estudios entre hospitales.
Las pruebas de imagen que utilizamos para la planificación en radioterapia, nos ayudan a
definir directamente sobre la imagen tumoral el GTV tanto primario como ganglionar. Menos
útiles serán para definir CTV. Clásicamente la imagen morfológica tumoral que obtenemos por
TC ha sido la herramienta usada a tal efecto. La introducción del PET, añadiendo información
funcional, parece ser prometedora.
23
Una sobreestimación del volumen tumoral real, conllevará un aumento innecesario del
volumen de tratamiento que podrá acarrear un aumento de toxicidad sobre órganos de riesgo
(OAR) adyacentes. Una infraestimación podrá comportar una peligrosa pérdida de control
local.
A lo largo de la evolución del uso de las imágenes PET en planificación, diferentes métodos de
segmentación han sido utilizados. La validación de estos métodos en su mayoría ha
considerado la pieza anatomopatológica como “gold estándar”.
No obstante, quizá deberíamos considerar que el análisis de la pieza “ex vivo” y su “volumen”,
no tiene por qué corresponderse con sus características “in vivo” ([Link].: pulmón).
A pesar de que se intentan aplicar métodos matemáticos que den una respuesta cuantitativa
que no dependa del observador, que sean reproducibles, y que sean lo más fieles posibles a la
“realidad tumoral”, esto todavía no se ha conseguido porque no consiguen incorporar de
manera fiel ni la experiencia clínica que poseen los diferentes profesionales, ni las
particularidades del paciente y de su enfermedad.
El primer método de segmentación usado, el más intuitivo (y no por eso menos válido) es el
“VISUAL O MANUAL”. Se basaría en el análisis CUALITATIVO de las imágenes. Es un método
útil en manos expertas. Una aplicación frecuente de este método es la selección por PET de
áreas con captación patológica y la delimitación de las mismas por TC, ya que los “ bordes “
son más fácilmente definibles por TC por su mayor resolución espacial. Esta metodología ha
sido criticada argumentando que la captación patológica metabólica, puede no coincidir con el
“límite” visualizado por TC36.
La subjetividad del método visual y por tanto su variabilidad intra e interobservador, motivó
que se buscaran métodos de segmentación automáticos con la intención de reducirla. Estos se
basan en el análisis SEMICUANTITATIVO de las imágenes, teniendo en cuenta el SUV. Por
tanto habrá que conocer los múltiples factores que afectan la cuantificación de las imágenes
PET descritos en el apartado de interpretación.
Surgieron así los métodos “UMBRAL”, en los que solamente los puntos por encima de un nivel
de captación se incluyen en el volumen. Algunos utilizaron valores de SUV determinados (SUV
24
de corte “cut-off value”). En otras ocasiones se utilizaron porcentajes del SUV máximo. Se
realizaron estudios en maniquíes37 para obtener la relación entre el volumen real de una lesión
y el óptimo umbral para representarla. Para lesiones poco contrastadas (↓cociente
señal/ruido “signal-to background ratio, S/B) los umbrales adecuados eran típicamente más
altos. Este tipo de segmentación automática requiere una estimación a priori del volumen de
la lesión de interés obtenido por las imágenes CT. Careciendo del conocimiento del tamaño de
la lesión, un umbral fijo entre 36 y 44% del SUV máximo podría predecir adecuadamente el
tamaño de la lesión, pero sólo en lesiones mayores de 4 ml y S/B >5.
Para resolver este problema Daisne y Gregoire 38 validaron un método de segmentación que
era independiente del tamaño del objeto de interés. Demostraron que la selección del umbral
de actividad adecuado era una función del cociente señal ruido, al menos para volúmenes
mayores de 2 ml y cocientes S/B >1.5. Esta validación se realizó para varios algoritmos de
reconstrucción.
Se define después por Davis 33 el nuevo concepto de “umbral relativo al fondo”. El nuevo
umbral será un porcentaje de la señal máxima, pero previamente sustraido el fondo (Fig. 2).
Fig. 2 (adaptada de ref.42).Umbral absoluto = Fondo + Umbral relativo (Señal máxima – Fondo)
De esta manera el umbral relativo que mejor representa el volumen real es 41% ± 2.5% (de la
señal sustraido el fondo) aunque lo sobreestima en lesiones < 12.5 mm. Gregoire39 y sus
colaboradores en una carta al editor ponen de manifiesto las limitaciones de este método.
Apuntan que el umbral óptimo que se requiere para encontrar el verdadero “borde” es una
función de su diámetro y su forma como afirmaron Kessler y King40 (fig. 3) por lo que es
evidente que no existe un umbral óptimo para todas las formas y los tamaños de objeto.
25
Fig. 3 (Adaptada de ref 44) Umbral óptimo dependiendo de la forma.
Considerando un objeto cuyo diámetro sea menor que 10 veces la resolución (FWHM: full
width at half maximum) existe un umbral único que permite representar el volumen real del
objeto solo si:
1) el objeto es esférico
2) la captación es uniforme dentro y fuera del objeto
3) el PSF (point - spread function) es isotrópico y constante en todo el fov (field of view)
26
Desgraciadamente los tumores no cumplen estas condiciones, por lo que va ser difícil que
encontremos un umbral óptimo para su representación.
Bielh41 muestra que existe una relación logarítmica entre el volumen del tumor y el umbral
óptimo, utilizando como gold estándar la delimitación de tumores de pulmón en imágenes TC.
Esta relación inversa (a menor volumen tumoral, se precisa un mayor umbral) es probada
posteriormente en estudios en maniquíes42 43.
El umbral adecuado para representar el tamaño correcto de una lesión depende tanto de la
relación señal-ruido como del efecto volumen parcial. Para hallar dicha relación es necesario
obtener una curva de calibración mediante el uso de maniquíes, con esferas de tamaño
conocido (figura 5) y misma actividad.
27
Posteriormente se han descrito métodos de gradiente ya comercializados y validados
anatomo-patológicamente para tumores de pulmón 45
A partir de este punto la complejidad matemática de los siguientes métodos descritos por
distintos autores, requiere de auténticos especialistas de tratamiento de la imagen. Estos
métodos intentan suplir las deficiencias de los anteriores mediante complejos algoritmos. Es
esperable que la diferencia de resultados aportada respecto a los anteriores sea del orden de
pocos milímetros; algunos de estos métodos presentan una precisión subpixel que no es
trasladable al uso en la práctica diaria.
Son métodos menos dependientes de tamaño y heterogeneidad pero requieren mayor calidad
de imagen. Los métodos de aprendizaje y estocásticos son algunos descritos
Como conclusión podríamos decir que el método más robusto y adecuado está aún por
determinar y solo se encontrará si la experiencia de los grupos se “estandariza” y comparte.
En general se desaconseja el uso de umbrales fijos, siendo más adecuado el uso de umbrales
adaptativos que tengan en cuenta el fondo. Para usarlos se precisa una calibración precisa
previa.
Probablemente en la actualidad el gran esfuerzo que supone usar métodos con una gran
complejidad (aprendizaje, estocásticos…), no compense de momento.
Para los servicios en los que no exista un apoyo importante del departamento de física médica
se aconseja la segmentación manual 35 .
28
se refiere a una cantidad (intensidad) de señal, indica la existencia de un volumen
blanco de radiación. Es la determinación de la señal.
Imagen funcional/molecular
(PET , SPECT , RMNf ,…)
Cuantificación de la señal:
Etapas de registro de imagen Evaluación de la relación
Imagen anatómica Señal/ruido
(TC,RMN,…)
Prescripción: contorneo de
Planificación del Impartición de la dosis
volúmenes y prescripción de
tratamiento: cálculo de la
dosis incorporando la
distribución de dosis dosis
información
funcional/molecular Radiación.
El objetivo del control de calidad del sistema PET-TC es verificar la integridad operacional de
los detectores y la electrónica de adquisición con objeto de mantener una alta calidad de
imagen y que sea consistente con el fin perseguido, minimizando la aparición de artefactos.
Este objetivo, cuando se incorpora la imagen PET-TC en radioterapia, implica satisfacer los
requerimientos en cuanto a la precisión en la cuantificación y el registro, apuntados en la
figura 9.
Esto supone realizar las pruebas comunes a los equipos TC usados en radioterapia, como son
las que nombramos a continuación.47, 48, 49, 50
Verificación del sistema de centrado láser.
Precisión en los movimientos de mesa.
Calidad de la de la imagen.
Registro de la dosis administrada al paciente.
Transferencia y manipulación de la imagen en el Sistema de Planificación de
Tratamientos, que el lector puede encontrar detallado en las referencias
29
Además hay que añadir aquellos aspectos nuevos relativos a las capacidades y características
de la imagen funcional PET; Hay que considerar la coincidencia entre los estudios de TC y PET,
nuevas funcionalidades relacionadas con el registro, fusión y segmentación, e influencia de la
calibración del activímetro.51, 52
En lo que sigue se describen las pruebas consideradas como conjunto mínimo para el uso de
las unidades PET-TC en el proceso de planificación de tratamientos radioterápicos 51 basados
en el SUV.
Idealmente, del resultado de cada una de las pruebas debiera salir un número, una
incertidumbre que permitiera trasladarse a la práctica clínica como un margen adicional sobre
el que basar la definición del los volúmenes de tratamiento. Sin embargo en la práctica se
limita a obtener unas tolerancias, dentro de las cuales se considera que la práctica es
aceptable.
Pruebas Mecánicas
En este apartado se engloban aquellas pruebas cuyo objetivo es asegurar que la bondad del
sistema de coordenadas definido por los centradores láser y la coincidencia de este sistema de
coordenadas con la del plano imagen, tanto del equipo TC como del equipo PET. La mayoría de
los equipos más modernos incluyen herramientas para la realización de test end-to-end que
verifican la coincidencia de los planos TC y PET.
Alineamiento entre láser del equipo y láser de sala. Ambos sistemas deben ser sino
coincidentes, paralelos.
Alineamiento del láser del equipo con el plano imagen del origen de coordenadas
del estudio.
Paralelismo y ortogonalidad de las proyecciónes de láser de sala y del equipo
respecto a los planos del estudio.
Movimiento mesa
En todo momento se plantea que la mesa cuente con un tablero plano, indexable si fuera
posible, para poder recrear, junto con los inmovilizadores, las condiciones de simulación y
tratamiento sobre las mesas empleadas en radioterapia.
30
Alineación PET-TC.
Pruebas de Imagen
Fig.7. Dependencia del Coeficiente lineal de Atenuación con la energía de los fotones.
Pruebas de cuantificación de la señal PET
31
Sensibilidad. Calibración 2D y 3D. El propósito es determinar la tasa eventos de
coincidencia por unidad de concentración de radioactividad. Tras aplicar este factor, el
valor del píxel de la imagen viene dado en unidades de concentración.
Cuantificación del Efecto de Volumen Parcial. El efecto de volumen parcial es
consecuencia de la resolución limitada de los detectores, provoca una pérdida de señal
en regiones de tejido de dimensiones cercanas al límite de la resolución del sistema. La
pérdida de señal puede cuantificar mediante maniquíes con insertos calientes de
diferentes tamaños, en distintas condiciones (dependencia con la concentración del
trazador, del fondo radiactivo, movimiento, etc.) obteniendo diferentes curvas en
diferentes condiciones que se aplican a la hora de segmentar54 55 56. Este efecto
también puede verse afectado por el tipo de algoritmo de reconstrucción empleado
(Filtered Back Projection, OSEM, …)
La segmentación de los volúmenes de interés puede ser realizada en una estación dedicada a
esta tarea, que denominaremos Estación de Contorneo, o en el propio Sistema de Planificación
de Tratamientos. Las pruebas de control de calidad en este apartado tienen como objetivo
asegurar que el facultativo cuente con la información adecuada para efectuar una
prescripción y contorneo de los objetivos de irradiación de forma fiable.
Los aspectos que deben cubrirse se refieren: Integridad de datos tras la transferencia, y la
verificación de la integridad espacial del estudio:
32
Fig. 8. Definición de los procesos de registro y fusión
En el caso de los equipos híbridos PET-TC el registro se realiza por hardware, están basados en
un desplazamiento relativo del paciente respecto de los detectores de cada modalidad y con
un rango conocido. Así, si el paciente está inmóvil, la mesa no tiene flecha por el peso y se
mueve de forma exacta entre las coordenadas definidas para cada modalidad, si además, los
planos de imagen del TC y del PET son paralelos entre sí y perpendiculares a la mesa. En ese
caso, las imágenes estarían registradas de forma exacta.
El objetivo de las pruebas consiste en determinar el grado de precisión de este registro y que
afectará a los márgenes geométricos aplicados a los volúmenes contorneados sobre la imagen
PET para su uso en radioterapia. La cuantificación de esta discrepancia debe considerarse
como un error sistemático. El tipo de prueba y objetivo es similar al indicado arriba en la
prueba de end-to-end para verificar la alineación del TC y del PET pero llevado a cabo
mediante la evaluación de las imágenes en la Estación de Contorneo. Además sería necesario
añadir peso a la mesa (en51 se sugiere usar 100 kg) para simular el peso del paciente.
Precisión de los algoritmos de fusión. Fusión es la síntesis de la información de cada una de las
imágenes en un único conjunto de datos. El uso no es exclusivo de los estudios de PET-CT sino
que abarca todas las modalidades de imagen (MRI, US,…) En el caso de que los conjuntos de
imágenes sean de diferente tipo, i.e. funcional vs. TC, esta fase de registro resulta más
complicada porque se trabaja con información muy diferente cualitativamente. Se hace
necesaria la cuantificación, en maniquíes rígidos, del error cometido por los algoritmos de
fusión (información mutua, etc.). La cuantificación en el caso de geometrías deformables es
complicado por la ausencia de herramientas sencillas de análisis y a que cada uno de los
métodos de registro deformable existente tienen un rango de aplicabilidad limitado, bien por
haber sido diseñados para casos determinados ([Link]. 4D) bien por la ausencia de un modelo
físico consistente ([Link]. deformación de tejido óseo como si fuese tejido blando). La aplicación
de estas herramientas debe ser realizada por un especialista con la formación suficiente, de
manera que no se introduzca un error mayor del que se quiere corregir.
33
indicados en el apartado de segmentación, por umbrales, basados en gradiente, etc. Se ha de
comprobar que cada herramienta de segmentación realiza exactamente la función que se
espera de ella y que no introduce información que no esté contenida en la imagen original,
como filtros de suavizado o realce, y corrección inadvertida de niveles de señal, perdida de
señal absoluta por normalización en tantos por ciento. Para paliar el efecto de volumen parcial
existen métodos matemáticos aproximados que deben ser verificados en situaciones de
geometrías sencillas además de estar adecuadamente documentados por el fabricante. La
ausencia de estos métodos en el software disponible para el usuario puede llevar a
infraestimar la dimensión de los contornos en el caso de volúmenes pequeños o elongados.
Una vez más, cuando se hayan obtenido los contornos por el proceso de segmentación, hay
que comprobar que son exportables a un formato DICOM RT compatible con el soportado por
los Sistemas de Planificación. Si bien existen utilidades que permiten definir ROI a partir de
ciertos niveles de intensidad en las estaciones de visualización para los especialistas en
Medicina Nuclear, éstos después no son compatibles con el software usado en Oncología
Radioterápica.
Archivo y copias de seguridad. Verificar que las acciones de archivado y copia se realizan de
forma fiel y que la recuperación de un paciente histórico puede ser realizada sin problemas en
un tiempo aceptable. Para el almacenamiento permanente en un PACS, también es relevante
garantizar la compatibilidad con éste último y la integridad del almacenamiento de la
información original.
Verificación de que el TPS tiene incluida la tabla de densidades del TC. Esta obviedad en
ocasiones se pasa por alto porque las unidades PET-TC suelen pertenecer a Servicios de
Medicina Nuclear, cuando la unidad de PET-TC también puede ser usada para simulación
virtual de pacientes de Oncología Radioterápica.
Calibración. Obtención del factor de calibración del activímetro. En ocasiones los Servicios de
Medicina Nuclear o Radiofarmacia no disponen de sistema de medición de la actividad y las
dosis son dispensadas por volúmenes. Esto supone grandes errores en la dispensación de la
actividad. Ahondando en este aspecto, un error en la calibración del activímetro se transfiere a
34
la unidad PET y por tanto a los kBq/ml de valor de píxel si se utiliza este para la determinación
de factor tasa de eventos/concentración de actividad (ver sensibilidad).
Tomando como base las referencias 51 y 52, a las cuales se remite al lector para un análisis
pormenorizado, se enumeran en las tablas 3 y 4 el resto de pruebas a realizar y su periodicidad
para los equipos PET-TC, no específicas de su aplicación en Radioterapia. Finalmente también
se ha de dirigir el lector al manual del equipamiento, para que adapte y ajuste estas pruebas a
su situación particular, de acuerdo con los recursos disponibles y las características del equipo.
PET
Normalización
Sensiblidad
Calibración cruzada
Cuantificación
con contador de
pozo.
Movimiento de la mesa
35
Tabla 4.- Pruebas genéricas y su periodicidad para TC
TC
Dosimetría CTDI
Pandeo de la mesa
Dentro del apartado de protección radiológica hay que establecer los niveles de radiación
dentro de la sala y la dosis recibida por los Técnicos Especialistas de Medicina Nuclear,
Técnicos Especialistas en Radioterapia y los pacientes.
Criterio ALARA. El técnico de radioterapia debe conocer que está manejando un paciente con
un radionúclido inyectado: el paciente es una fuente de radiación externa y de contaminación.
Es obligatorio actuar con destreza y con la preparación previa necesaria para reducir el tiempo
de exposición junto al paciente. El uso de calzas, guantes, y delantales desechables reducirán
la posible contaminación por contacto con el paciente.
En virtud del criterio ALARA, los inmovilizadores, cunas de vacío, máscaras, etc. se deben
preparar previamente sin el paciente inyectado, y ser reposicionado después en la unidad
PET-TC para la adquisición de imagen. En el caso de la localización de los tatuajes, puede ser
preferible el tatuaje del paciente no en el momento de la preparación del inmovilizador sino
cuando el paciente esté colocado en la mesa de exploración. La explicación está en que el
tiempo que se tarda en recolocar a un paciente previamente tatuado, una vez que está
36
inyectado, respecto a los láseres de la sala del PET-TC es superior al tiempo que se tarda en
colocar las marcas radio-opacas y dejar señalado la posición de las mismas. El tatuaje definitivo
puede ser realizado al finalizar el estudio, cuando la actividad es menor que al inicio del
mismo.
El uso de ropa protectora no es efectivo para la energía de los fotones de aniquilación (511
keV), ya que el 90% de los fotones atraviesan los espesores de Pb típicos empleados.
El uso de listas de chequeo antes y durante el estudio, para protocolizar todos los posibles
aspectos de la simulación del paciente, pueden conseguir la disminución del tiempo de
exposición y la probabilidad de error en el estudio. Así se minimizará la probabilidad de
repetición del estudio al paciente. También hay que establecer líneas claras de comunicación
entre el Servicio de Oncología Radioterápica y el Servicio de Medicina Nuclear para que no
haya errores de transmisión de información que puedan provocar errores de administración
del radiofármaco.
Embarazo y lactancia. También hay que contemplar la posibilidad de que haya pacientes
femeninas que estén embarazadas en el momento de realizar el estudio, ante lo cual se habrá
de valorar con la paciente los riesgos y beneficios del estudio. Si la pacientes estuviera dando
el pecho hay que dar instrucciones para que lo interrumpa durante al menos 18.5 horas (10
periodos de semidesintegración). La dosis recibida por el lactante es más importante por la
irradiación externa que por la contaminación recibida al mamar53. La información recibida por
el paciente en estos casos debe ser proporcionada previamente a firmar el consentimiento
informado y por el especialista que le competa, bien el Oncólogo Radioterápico o el Médico
Nuclear.
En la figura 9 se muestran unos valores de Tasa de Dosis medidos con una cámara de 0.5 l a 10
cm y a 1 metro en el Hospital Universitario La Paz. También mediante dosímetros de lectura
directa en el bolsillo del técnico de radioterapia durante la inmovilización del paciente en la
mesa PET, se tiene 7uSv/paciente en este mismo hospital.
37
Fig. 9. Tasa de dosis a 10cm y 1 metro de promedio de 10 pacientes inyectados con
aproximadamente 370MBq y tras 60 minutos de espera tras inyección.
También hay que cuantificar la dosis recibida por los pacientes, según las técnicas de
adquisición y actividad administrada, para obtener unos valores de referencia 31. En la figura 10
se pueden ver las dosis típicas administradas en las diferentes fases de una adquisición PET/CT
con FDG, con topograma, CT de baja dosis, adquisición PET y adquisición de CT con contraste
intravenoso.
Fig. 10. Dosis recibidas por el paciente en las diferentes etapas de un estudio PET/CT con
contraste.
El desarrollo de cada una de las pruebas apuntadas corresponde a la figura del radiofísico
hospitalario, que debiera quedar reflejado en el Programa de Garantía de Calidad en
Radioterapia, por la repercusión que la prueba de imagen tiene sobre el paciente, si bien la
estandarización de las mismas corresponde al consenso de las sociedades científicas
implicadas.
38
8) IMPACTO PSICOLÓGICO Y SEGURIDAD DEL PACIENTE
La preparación del paciente incluye su adecuada información. Algunos puntos importantes que
deben ser transmitidos al paciente antes del procedimiento son:
Qué es un PET/TC y cómo funciona
Explicar la necesidad del procedimiento PET-TC-Simulación en el proceso de
planificación de la RT
Concretar el tiempo aproximado de duración del procedimiento
Cómo debe prepararse el paciente para la prueba: ayuno, medicaciones, estado de
recto y vejiga, ejercicio, prótesis dentales, etc.
Describir el tamaño de apertura del gantry de la PET-TC
Describir la posición que debe mantener el paciente
Mostrar los accesorios de inmovilización que se van a emplear; En caso de utilizar
termoplásticos, explicar su uso.
Describir la localización de los tatuajes y/o marcas a realizar
Solicitar un ritmo respiratorio tranquilo y regular
Entrenar al paciente en relajación muscular y distracción ideatoria
Puede ser muy útil confeccionar un folleto para pacientes con toda la información necesaria.
Debe prestarse atención especial a la permeabilidad de la vía iv que se utilizará para la infusión
de contraste y al funcionamiento correcto de la bomba de infusión. Una extravasación o
infusión inadecuada puede arruinar el procedimiento por comprometer la calidad de las
imágenes TC o por ocasionar movimientos en el paciente por dolor en el lugar de la punción.
Será conveniente administrar una embolada de prueba con suero salino. Los inyectores de
39
contraste modernos permiten programar esta embolada de prueba. Siempre, antes de la
administración de contraste iv deben consultarse en la historia clínica antecedentes de
reacciones al contraste, datos de función renal (creatinina en suero) y condiciones de riesgo de
nefrotoxicidad inducida por contraste (nefropatía diabética o hipertensiva, nefrectomía,
administración reciente de contraste iv o de drogas nefrotóxicas).
9) CONCLUSIONES.
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