CARTOGRAFIA
La cartografía es la rama de la geografía encargada de la representación gráfica de un área geográfica, usualmente en términos
bidimensionales y convencionales. Es decir que la cartografía es el arte y la ciencia de hacer, analizar, estudiar y comprender todo
tipo de mapas. Por extensión, es también el conjunto de mapas y documentos similares que existen.
Historia de la cartografía
La cartografía nació con el deseo del ser humano de explorar y aventurarse, cosa que ocurrió bastante temprano en la historia: el
primer mapa de la historia data del 6.000 a. C., y consistía en una pintura mural en Anatolia, en la antigua ciudad de Çatal
Hüyük.
Posiblemente la necesidad de hacer mapas obedecía a tanto el establecimiento de rutas comerciales, como la planificación militar de
la conquista, ya que en aquel entonces no existían Estados dotados de territorio.
Importancia de la cartografía
La cartografía es fundamental hoy en día. Es imprescindible para todas las actividades globalizadas, como el comercio
internacional y los viajes masivos intercontinentales, ya que requieren una comprensión mínima de dónde están las cosas en el
mundo.
Dado que las dimensiones del globo son tan grandes que hacen imposible el contemplarlo en su conjunto, la cartografía es la ciencia
que nos permite las mayores aproximaciones posibles.
Ramas de la cartografía
La cartografía comprende dos grandes ramas: la cartografía general y la cartografía temática.
Cartografía general. Se ocupa de las representaciones del mundo de carácter amplio, es decir, dirigidas a todo público y para un
uso divulgativo. Los mapamundis, los mapas nacionales, son todos obre de esta rama específica.
Cartografía temática. Esta rama, en cambio, enfoca su representación geográfica a ciertos aspectos, temas o especificaciones
puntuales, como pueden ser elementos económicos, agrícolas, militares, etc. Un mapa de la explotación mundial del sorgo, por
ejemplo, pertenece a esta rama de la cartografía.
¿Para qué sirve la cartografía?
Como dijimos al principio, la cartografía tiene una gran función: la elaboración de representaciones de nuestro planeta, con diversos
grados de exactitud, escala y enfoques diferentes. También se ocupa del estudio, el cotejo y la crítica de estos mapas y
representaciones, para así poder debatir respecto a sus fortalezas, debilidades, objeciones y posibles mejorías.
Después de todo, no hay nada natural en un mapa: se trata de un objeto de elaboración tecnológica y cultural, una abstracción que
los seres humanos hemos desarrollado, un poco a partir del modo en que imaginamos nuestro planeta.
Elementos de la cartografía
A grandes rasgos, la cartografía basa sus labores de representación en una serie de elementos y conceptos que le permiten organizar
con exactitud los distintos contenidos de un mapa conforme a un punto de vista y una escala específicos. Tales elementos
cartográficos son:
La escala. Dado que el mundo es inmensamente grande, para representarlo visualmente necesitamos reducir el tamaño de las cosas
de manera convencional, para así mantener las proporciones de las cosas. Dependiendo de la escala empleada, las distancias que
normalmente se miden en kilómetros pasarán a medirse en centímetros o milímetros, construyendo así un criterio de equivalencia.
Los paralelos. El globo terráqueo se divide cartográficamente en dos conjuntos de líneas, el primero de los cuales son los paralelos.
Si el planeta se divide en dos hemisferios a partir del ecuador, entonces los paralelos son líneas paralelas a ese eje horizontal
imaginario, que seccionan el globo en franjas climáticas, a partir de otras dos líneas conocidas como trópicos (de cáncer y de
capricornio).
Los meridianos. El segundo conjunto de líneas que dividen por convención al globo terrestre, los meridianos cruzan los paralelos de
manera perpendicular, siendo el meridiano “eje” o central (llamado “meridiano cero” o “meridiano de Greenwich”) el que pasa por
el observatorio real de Inglaterra en Greenwich, Londres, y que coincide en teoría con el eje de rotación de la Tierra. A partir de
entonces el mundo se divido en dos mitades, demarcadas por un meridiano cada 30°, cortando la esfera terrestre en una serie de
gajos.
Las coordenadas. Cruzando paralelos y meridianos se logra una cuadrícula, y con ella un sistema de coordenadas que permite
asignar a cualquier punto terrestre una latitud (determinada por los paralelos) y una longitud (determinada por los meridianos).
Aplicando esta teoría es cómo funcionan los sistemas globales de posicionamiento.
Los símbolos cartográficos. Los mapas poseen su propio lenguaje, que permite identificar los elementos de interés, en base a una
convención específica. Así, por ejemplo, se asignan ciertos símbolos a las ciudades, otros a las capitales, otros a los puertos y
aeropuertos, etc.
¿Qué son los mapas?
Los mapas son una representación gráfica y a escala de la superficie terrestre. Pueden ser de diversos tipos: físicos, políticos,
topográficos, temáticos, entre los más frecuentes.
Características de los mapas
Las principales características de los mapas son:
Se trata de una representación gráfica y a escala de la superficie terrestre.
Se los utiliza para la ubicación y orientación en un territorio.
Se cree que existen hace más de 5.000 años.
Hay de distintos tipos: topográficos, físicos, políticos, temáticos, entre otros.
Son una herramienta muy utilizada en ámbitos escolares y educativos.
Pueden servir para comprender procesos y fenómenos que suceden en la Tierra.
En la actualidad, la mayoría son digitales.
Los GPS los utilizan para orientar a los usuarios sobre su propia ubicación o sobre otras direcciones.
Tipos de mapas
Los principales tipos de mapas que existen son:
Mapas físicos. Se enfocan principalmente en información vinculada con el relieve y la hidrografía.
Mapas políticos. Se enfocan principalmente en los límites políticos, las ciudades más importantes, las rutas y los caminos.
Mapas topográficos. Incluyen información sobre la elevación del terreno mediante el uso de curvas de nivel, así como la
localización de ríos, lagos, montañas, caminos, edificios importantes y otros elementos del paisaje.
Mapas temáticos. Representan información específica sobre un tema o fenómeno particular, como la densidad de población, el
clima, la distribución de recursos naturales, la prevalencia de enfermedades, entre otros.
Mapas históricos. Representan la geografía de una región en un período específico del pasado. Pueden mostrar la evolución de
fronteras, la distribución de poblaciones antiguas o el avance de los ejércitos durante una guerra, entre otros.
Mapas náuticos. Proporcionan información sobre profundidades, corrientes marinas, faros y elementos que pueden representar
peligros para la navegación.
Mapas urbanos. Son mapas de una ciudad o un sector de ella, en los que se detallan las calles, los servicios, la información turística
y otros elementos de interés.
Elementos de un mapa
Los principales elementos que constituyen los mapas, además de la imagen propiamente dicha, son:
Título. El título proporciona una descripción breve del contenido y el propósito del mapa. Indica de qué trata y qué área o tema
específico aborda.
Leyenda o referencias. La leyenda explica el significado de los símbolos, colores y otros signos utilizados en el mapa.
Escala. La escala indica la relación entre las distancias en el mapa y las distancias reales en el terreno. Puede representarse de
manera numérica (por ejemplo, 1:100.000) o gráfica (con una barra que muestra la equivalencia de las distancias).
Rosa de los vientos. La rosa de los vientos muestra la orientación del mapa a través de los puntos cardinales (norte, sur, este, oeste).
Fuente y fecha de publicación. La fuente indica la entidad o persona que ha creado el mapa y la fecha de publicación muestra
cuándo se realizó.
Proyección cartográfica. La proyección cartográfica es el método utilizado para representar la superficie curva de la Tierra en una
superficie plana.
Historia de los mapas
Los mapas son tan antiguos como la civilización misma. Surgieron apenas el ser humano tuvo la necesidad de recorrer territorios
desconocidos o infrecuentes, ya sea como parte de iniciativas de exploración, de comercio o de conquista.
Los primeros mapas de los que se tiene registro datan de la antigua Mesopotamia, hace 5.000 años. Estos eran mapas rudimentarios
tallados en piedra o dibujados en cuevas. No eran precisos en el sentido moderno, pero mostraban la necesidad de orientación y
ubicación de estos humanos prehistóricos.
Se cree que los primeros mapas planos fueron creados por los babilonios alrededor del 600 a. C. En la Antigua Grecia, la cartografía
se desarrolló gracias a filósofos y geógrafos como Anaximandro, Hecateo y, más tarde, Ptolomeo. Ptolomeo, en particular, con su
obra Geographia, sentó las bases de la cartografía moderna, al introducir conceptos como la latitud y la longitud, y al compilar un
atlas que incluía mapas del mundo conocido en su tiempo.
Durante la Edad Media, la cartografía en Europa sufrió un retroceso en términos de precisión y detalle. Los mapas que se producían
estaban influenciados por la Iglesia católica y solían enfocarse en representaciones simbólicas y religiosas. En el mundo islámico, la
cartografía se desarrolló con cartógrafos como Al-Idrisi, quien creó mapas del mundo conocido en su época con un gran nivel de
detalle.
El Renacimiento europeo marcó también el desarrollo de la cartografía, impulsada por la llegada de los europeos a América y la
invención de la imprenta. La producción de mapas se volvió más precisa y accesible: mapas como los de Gerardus Mercator, con su
famosa proyección que permitía una navegación más sencilla, se expandieron por toda Europa.
Esto sentó las bases para la expansión de los imperios coloniales, como España, Reino Unido, Francia y Alemania, que llevaron
adelante importantes iniciativas cartográficas para poder conocer, organizar y repartirse los territorios colonizados en América,
África y Asia.
En la actualidad, las fotografías aéreas y el desarrollo de la teledetección y de los sistemas de información geográfica (SIG) permiten
producir mapas con información muy precisa y detallada de la superficie de la Tierra. Estas herramientas posibilitan el análisis y la
visualización de datos en tiempo real y la utilización de navegadores como los GPS.
¿Para qué sirven los mapas?
La principal función de los mapas es ofrecer una visión simplificada y comprensible del territorio que les permita a las personas
encontrar rutas y ubicaciones, así como entender procesos y dinámicas que suceden en el espacio geográfico.
En el ámbito educativo, los mapas ayudan a los estudiantes a comprender conceptos y procesos geográficos, así como a
visualizar la distribución espacial de fenómenos naturales y humanos.
Además, los mapas son herramientas muy útiles para la planificación urbana y regional. A través de los sistemas de información
geográfica (SIG), se utilizan para estudiar datos relacionados con la demografía, la economía y el ambiente.