¡Queridos graduandos y familiares!
¡Me siento muy honrado de acompañarlos aquí el día de hoy para celebrar su graduación de la
escuela secundaria (nombre del colegio)!
Es muy triste para mí despedirme de ustedes, pues hemos estado juntos recorriendo el camino
de la secundaria desde hace muchos años.
Déjenme decirles que no solo ustedes han aprendido de mí, sino yo de ustedes; a través de sus
preguntas y aportes no solo me dejaron enseñanzas académicas, sino me han hecho una mejor
persona. Eso es invaluable y les estoy eternamente agradecido.
Lo que viene de ahora en adelante es un nuevo mundo ante ustedes. No solo les toca estudiar
en un nivel superior o conseguir un trabajo, sino que entrarán a una etapa que coincide con la
mayoría de edad y su inicio como jóvenes adultos.
Les toca asumir más responsabilidades y ser consecuentes en lo que hagan. ¿Mi mayor
consejo? Sigan adelante y cuando quieran rendirse, tómense un tiempo para ver todo lo que
han avanzado en su vida. Verán que el camino estuvo lleno de obstáculos para llegar a donde
están ahora.
Nos volveremos a ver, pero cada uno ustedes seguirán su propio camino. Sea cual sea el
camino que elijan, estoy seguro de que será de éxito.
Sé que el futuro es incierto, pero también sé que les esperan grandes cosas. No olviden de
todas las enseñanzas que han tenido de sus profesores, pero no me refiero a los conocimientos,
sino aquellas enseñanzas que le ayudaron y les ayudarán a ser mejores personas en la vida.
Nunca dejen de luchar por lo que más quieren. Hasta que nos volvamos a encontrar, mis
queridos alumnos ¡Muchas gracias!