Medicina Forense: Material Didáctico UNAM
Medicina Forense: Material Didáctico UNAM
ARAGÓN
LICENCIATURA EN DERECHO
MATERIAL DIDÁCTICO
Medicina Forense
Compilador
2008-II
.
RECONOCIMIENTOS
Esta publicación electrónica enmarca uno de los objetivos fundamentales de la División del SUAEC de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, así como la elaboración del material
didáctico para el Sistema Universidad Abierta de la UNAM.
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Responsable institucional
Jefe de la división
Asesoría pedagógica
PRESENTACIÓN
El Sistema Universidad Abierta ha cumplido 30 años de contribuir a la innovación del proceso enseñanza-aprendizaje en la Universidad Nacional Autónoma de México y en todo el país.
En 1972, a iniciativa del Dr. Pablo González Casanova se creó el Sistema Universidad Abierta enfocado al aprendizaje y en las necesidades a satisfacer del estudiante, permitiéndole a éste
integrar su educación a las exigencias prácticas de la vida tanto cotidiana como profesional.
La educación abierta es una forma de organización y políticas que tienden a la flexibilización en cuanto a tiempos, plazos y formas de interacción entre estudiante y asesor.
La participación de estudiante y asesor en la construcción del conocimiento es con base a la corresponsabilidad de ambos protagonistas.
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En este sentido, la División del Sistema Universidad Abierta tiene la responsabilidad de poner al alcance de la mano del estudiante todos los elementos necesarios para la consecución
de los objetivos de aprendizaje. Un elemento básico de este proceso lo constituye el material didáctico en torno al cual giran las fortalezas del sistema abierto.
Los materiales didácticos más que una antología de lecturas, es una estrategia de trabajo diferente para garantizar su uso adecuado. En este caso, los materiales didácticos son auto
administrables, es decir, cuentan con los elementos suficientes para que el estudiante por sí mismo pueda comprender los objetivos de aprendizaje, desarrollar las actividades que le permitan
alcanzarlos y contar con los elementos de evaluación y auto evaluación en el momento en que deben realizar sus exámenes.
Complementando lo anterior, la labor del asesor es potenciar la utilidad de estos materiales didácticos para hacer que los elementos básicos que se encuentran en ellos sean ampliados y
profundizados a través de la discusión no sólo con un estudiante en particular sino con el total de participantes en cada asignatura.
El material didáctico y las sesiones de asesoría personalizadas o grupales, a distancia o presénciales son espacios de análisis donde el estudiante es activo promotor de su aprendizaje y
no un pasivo oyente.
En este orden de ideas se cuenta con material didáctico de cuidadosa selección de lecturas que abarca los variados temas del programa de estudio e incluye de manera clara los
objetivos y actividades para conseguirlos, asimismo, se encuentran en este material didáctico los elementos para medir el avance del aprendizaje.
Como toda actividad universitaria es un material que está sujeto a la crítica bajo la premisa de que todo es perfectible. Dado el vertiginoso avance de la ciencia en esta área del
conocimiento, se considera también que es una obra temporal constantemente sujeta a revisión y modificación para mantenerla a tono con los cambios que el estudio del Derecho impone.
Finalmente, la División del SUA Aragón destaca el esfuerzo que significó hacer llegar a sus manos este material didáctico. Para lograrlo se conjugaron muchos esfuerzos tanto
académicos como prácticos por parte de los autores en un trabajo pionero en la más joven de las Facultades de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Índice
Introducción
Datos de identificación
Objetivos generales
Criterios de evaluación
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UNIDAD I. ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA MEDICINA FORENSE
UNIDAD V. IDENTIDAD
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UNIDAD VI. PSIQUIATRÍA FORENSE
8.1. Concepto.
8.2. Lesiones en clasificación Médico forense.
8.3. Modalidades de las lesiones en relación con el agente traumatizante.
8.3.1. Lesiones producidas por arma blanca.
8.3.2. Lesiones producidas por arma de fuego.
8.3.3. Lesiones producidas con agentes explosivos.
8.3.4. Lesiones producidas por agentes contundentes.
8.3.5. Lesiones producidas por quemaduras.
8.4. Accidentes de trabajo, concepto e importancia de estudio.
10.1. Concepto.
10.2. Formas de intoxicación.
10.2.1. Tóxicos.
10.2.2. Venenos.
10.2.3. Drogas.
10.2.4. Enervantes.
10.2.5. Niveles sanguíneos.
10.2.6. Compuestos químicos.
10.2.7. Alcoholismo.
10.2.8. Drogadicción.
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INTRODUCCIÓN
La Medicina Forense es una disciplina auxiliar de la Ciencia Penal en razón de que estudia los efectos de los hechos que pueden ser delictivos o no, para aportar al juzgado las
pruebas eminentemente técnico-científicas, constituyendo el punto de unión de las ciencias jurídicas y las biológicas, cuyos conocimientos deberán ser comunes a médicos y abogados.
La Medicina Forense es requerida para resolver problemas que afectan al individuo desde que inicia su existencia en el seno materno hasta mucho después de su muerte; en lo
penal, de acuerdo con las leyes en vigor, debe hacer el estudio del infractor desde el primer momento en que éste entra en contacto con los funcionarios del Ministerio Público o de la Policía
Judicial, durante el juicio dictaminará sobre el estado de salud mental del sujeto en proceso, sobre las lesiones, el aborto o los delitos sexuales y para orientar al juez a emitir la sentencia, en la
etapa de ejecución penal en la cárcel para la correcta identificación del sujeto a la hora de establecer su clasificación criminológica y en los momentos de establecer los tratamientos.
Con relación a las funciones del perito médico forense, en nuestro medio se ha pretendido encuadrar o limitar exclusivamente a la práctica de necropsias con finalidades jurídicas. Creo
definitivamente que tal error conceptual, que ha prevalecido aun entre los médicos, debe ser superado.
Es importante mencionar que en nuestro medio a ésta disciplina también se le denomina Medicina Legal, es decir, son términos sinónimos. En otros países de habla hispana se le
conoce como Biología Jurídica, Jurisprudencia Médica, Antropología Médica, Medicina Judicial.
Esta disciplina es tan amplia que para su mejor estudio y comprensión se divide en las llamadas ramas de la Medicina Forense, que son a su vez otras ciencias, como por ejemplo:
Gineco-Obstetricia Médico Forense, Sexología Médico-Forense, Traumatología Médico Forense, Tanatologìa Médico Forense, Psiquiatría Medico Forense, Asfixiologìa Médico Forense, Química
Legal, Odontología Forense, Toxicología Forense, entre otras.
En la actualidad la Medina Forense o Medicina Legal es una ciencia y un arte. Ciencia cuando investiga los fenómenos psico-biológicos y arte cuando proporciona los principios técnicos
para actuar.
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NOMBRE DE LA ASIGNATURA
Medicina Forense
LICENCIATURA
Derecho
SEMESTRE
Décimo
SERIACIÓN
Ninguna
CARÁCTER
Optativa
8
05 créditos clave 1003
El estudiante debe conocer que la finalidad principal de la Medicina Forense es auxiliar a las autoridades judiciales y que las funciones que el perito médico forense desempeña son
múltiples y que no solamente se refieren a la práctica de necropsias, sino también a la realización de exámenes y estudios en personas vivas, específicamente enfocadas a su misión de
auxiliar a la administración de justicia, como en los siguientes casos:
a) Clasificación médico-legal de las lesiones, para estimar o medir el daño, desde el triple enfoque de su gravedad, tiempo de reparación y consecuencias.
b) Exámenes ginecológicos y andrológicos, para aportar datos médico-legales en relación con los llamados delitos sexuales.
c) Exámenes para dictaminar acerca de si un sujeto es o notoxicómano, así como cuál es la droga de su adicción, en su caso.
d) Exámenes psiquiátricos para dictaminar sobre el estado mental de una persona en juicios civiles o penales.
e) Determinación de la edad en sujetos, desde el punto de vista médico-legal.
f) Identificación de sujetos vivos, principalmente delincuentes. Etc.
Criterios para la evaluación
El estudiante de la asignatura de Medicina Forense debe leer los materiales didácticos correspondientes a cada uno de los temas del programa de asignatura, para que al final resuelva
la guía de autoevaluación propuesta por cada unidad temática, la cual le permitirá apreciar desde su perspectiva el conocimiento y comprensión de los mismos.
Esta guía es una modalidad del proceso de evaluación del aprendizaje del estudiante, que el asesor puede tomar como parte de tu proceso de evaluación además de los
requerimientos individuales que bajo el principio de libertad de cátedra le otorga la Universidad Nacional Autónoma de México, como lo son los exámenes parciales por unidad, examen final,
trabajos de investigación, controles de lectura, ensayos, etc.
UNIDAD I
ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA MEDICINA FORENSE
Conoceremos los antecedentes históricos de la Medicina Forense y sus Conceptos Generales.
ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE:
1.1.- Elabora un resumen del contenido de los temas.
1.2.- Elabora un resumen de los aspectos característicos de la conquista de Tenochtitlan.
1.3.- Elabora un cuadro comparativo de las responsabilidades médicas a nivel federal y a nivel local.
Objetivo particular:
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Conocer los antecedentes históricos, tanto nacionales como internacionales de la Medicina Forense.
CONTENIDOS:
1.1. Concepto y terminología
1.2. Europa y Asia, Imperio Romano, Descubrimiento de América, España, la conquista de Tenochtitlán.
.1.3. Método y contenido.
1.4. latrogenia, Eutanasia, aborto, transplante de órgano, inseminación artificial, la pena de muerte.
1.5. Responsabilidad médica en el Código Penal para el Distrito Federal y para toda la República en materia federal (artículo 228 - 230).
UNIDAD I
ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LA MEDICINA FORENSE
Fichas bibliográficas de los documentos
Documento Ficha
1. A. Fernández Pérez, Ramón,
Elementos Básicos de la Medicina Forense,
4ª ed. Ed. Servicio Médico Forense del Distrito Federal, México, 1980.
Págs. 22-24, 25.
1. B. Martínez Murillo-Saldivar S.
Medicina Legal,
13ª. ed. Ed. Méndez Oteo,
México, 1985.
Págs. 1- 6.
1. C. Rojas, Nerio,
La Medicina Legal,
12ª. ed. Ed. El Ateneo, Argentina, 1982.
Págs. 9-10, 11-13
1. D. Witker, Jorge,
Técnicas de Investigación Jurídica,
Ed. McGraw-Hill,
México, 1996.
Págs. 12,13.
1. E. Facultad de Medicina Universidad de Navarra,
Diccionario de Medicina,
Tomo 1, 3, 4, 6.
Ed. Espasa Calpe S.A.
Madrid, 2001.
Págs. 4-5, 483, 657,1205.
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1. F. Código Penal para el Distrito Federal
Décima Séptima, ed.,
Ed. Ediciones Fiscales ISEF, S.A.
México, 2006.
Págs. 85- 87.
[…] Concepto
La medicina forense es una disciplina de aplicación de conocimientos científicos, de índole fundamentalmente médica, para la resolución de problemas biológicos humanos que están en
relación con el derecho. Estudia los efectos de hechos que pueden ser delictivos o no para aportar al juzgador las pruebas periciales de carácter médico-legal, p ruebas eminentemente
técnico-científicas, de suma importancia en la época actual en que nos encontramos en pleno desarrollo científico de la investigación judicial. Constituye la medicina forense el punto de unión de
las ciencias jurídicas y las biológicas, cuyos conocimientos deberán ser comunes a médicos, abogados y agentes investigadores de la policía científica. Es el eslabón entre abogados y médicos,
dando a unos las luces de los conocimientos biológicos humanos, y a los segundos, fundamentos jurídicos y sociológicos. Al agente investigador de la policía científica, en múltiples ocasiones le
dará orientaciones valiosas el perito médico forense en relación con la causa del hecho judicial; con la forma probable como ocurrió, posición de víctima y victimario y aun sobre el autor de dicho
hecho. Esta interdependencia establece, pues una relación, que deberá ser cada vez más estrecha, entre el médico-forense, las autoridades encargadas de la administración de justicia y los
agentes investigadores de la policía judicial.
Con relación a las funciones del perito médico forense, en nuestro medio se ha pretendido encuadrar o limitar exclusivamente a la práctica de necropsias con finalidades jurídicas. Creo
definitivamente que tal error conceptual, que ha prevalecido aun entre los médicos, debe ser superado y liquidado. En los tiempos que ocurren, el perito médico forense desempeña funciones
múltiples y distintas aparte de la práctica de autopsias, como es la realización de exámenes y estudios de personas vivas, específicamente enfocadas a su misión de auxiliar a la administración
de justicia:
a) Clasificación médico-legal de las lesiones, para estimar o medir el daño, desde el triple enfoque de su gravedad, tiempo de reparación y consecuencias.
b) Exámenes ginecológicos, para aportar datos médico-legales en relación con los llamados delitos sexuales.
c) Exámenes para dictaminar acerca de si un sujeto es o notoxicómano, así como cuál es la droga de su adicción, en su caso.
d) Exámenes psiquiátricos para dictaminar sobre el estado mental de una persona en juicios civiles o penales.
e) Determinación de la edad en sujetos, desde el punto de vista médico-legal.
Se trata de una ciencia relativamente nueva, a pesar de que sus esbozos aparecen ya en la antigüedad en ciertos registros arqueológicos, siendo de apreciarse las referencias
rudimentarias de estas actividades en el Código de Hammurabi; digno de mencionarse también el texto al respecto en las leyes del Talión, elaboradas por el pueblo hebreo, así como en los
libros sagrados. […]
[…] En resumen, Laccassagne, de acuerdo con la concepción de Comte sobre los tres estados de evolución de la ciencia: reli gioso, metafísico y positivo, divide también la historia de la
medicina legal, asimismo, en tres periodos, que serían:
a) El primero o ficticio, desde las épocas primitivas hasta el imperio romano; ya mencionamos al respecto la ley del Talión y los libros sagrados.
b) Este periodo comienza con la obra de los jurisconsultos romanos y comprende ya intentos legislativos en relación con la actividad médico-legal; a continuación los capitu lares de
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Carlo Magno, los juicios de brujería, y en el siglo XVI las leyes carolinas.
c) El tercero o positivo es ya el moderno y principia en el siglo XVIII, hasta la actualidad con el pleno desarrollo científico de la actividad judicial que, claro está, coincide con una mejor
organización para la administración de justicia. […]
1. B. Martínez Murillo-Saldivar S.
Medicina Legal.
13ª. ed. Ed. Mendez Oteo,
México, 1985.
Págs. 1- 6.
HISTORIA
Hacer historia es recordar a los que nos precedieron, es damos cuenta del progreso y evolu ción de cualquier rama del saber humano; con justísima razón, Augusto Compte dijo: "no se
conoce bien una ciencia si no se conoce su historia."
Por lo que toca a la Medicina Legal, su progreso y evolución en todos los países siempre ha estado en consonancia con los de la Administración de Justicia, y ésta a su vez bajo la
dependencia de las ideas imperantes de cada época.
La Medicina Legal en los tiempos antiguos era desconocida. Es necesario llegar a Numa Pompilio para tener conocimientos de mandatos, en los que ordenaba a los médicos hacer
examen de mujeres embarazadas que morían; lógicamente podemos pensar que tal ordenamiento implicaba en sí, una pericia.
En 1209, el Papa Inocencio III expidió un decreto, en que se exigía a los médicos visitar a los heridos, previa orden judicial. En la Edad Media, la Medicina tuvo algunos progresos, pero
por lo que hace a la Medicina Legal, ésta sólo intervino en casos de lesiones causadas por violencia, no teniendo más finalidad que procurar indemnizaciones de orden económico.
En el Siglo XV se comenzaron a hacer peritajes médicolegales en caso de abortos, infanticidios, homicidios, etc. En 1575, Ambrosio Paré, médico francés, publicó la primera obra de Me-
dicina Legal, considerándosele por ello, como el fundador de la materia.
En 1603, Enrique IV confió a su primer médico la organización de lo que hoy podríamos llamar Servicio Médico Legal, ya que para el efecto, se nombraron dos peritos médicos en todas y
cada una de las principales poblaciones del reino.
En 1651, Pablo Zacchías, notable médico forense del Tribunal de la Rota, publicó su obra magistral titulada "Cuestiones Médico Legales", en donde pueden apreciarse brillantes conclu-
siones de orden médico legal.
En los siglos XVI y XVII, la Medicina Legal adquiere carta de ciudadanía, comenzó a ilustrar con más seriedad a la Administración de Justicia, aunque esta ilustración en la mayoría de
los casos aún descansaba sobre base empírica. Fue necesario que Orfila, Devergie Tardieu, Brouardel, Hencke, Renard, Van Hassolt, Penrose, Smith, Webster, Gromev, Pirogroff, Plaksin,
Barzelloti, Puccinotti, Lombroso, Vucetich, Martin, Bertillon, Vivert, Thoinot, Laccasagne, Mata, Lecha Marzo, Nerio Rojas, Ruiz Ergozain, Hidalgo Carpio, etc., etc., le dieran base científica.
Los trabajos de Purkinje, Galton, y Vucetich sobre Dactiloscopía, los de Devergíe y colaboradores sobre investigaciones osteológicas; los de Ulenhat, Meyer, Van Deen, Teichmann,
Lecha Marzo, sobre manchas de sangre; los de Quenu y Delbet, Cannon y Bayliss sobre la teoría de la toxemia traumática; los de Grehant, Haldane, Mosso, etc., sobre el monóxido de carbono;
los de Rutherford sobre radiaciones; los de Ascheim - Zondek, Friedman, Weimann, Hogben, etc.,: sobre pruebas biológicas para el diagnóstico precoz del embarazo, etc., etc., nos dan clara
idea del adelanto científico alcanzado.
En la actualidad, el estudio de la Medicina Legal se exige en todas las facultades de Medicina y Jurisprudencia. Maestros de gran valía la imparten con dedicación y cariño; además de
acuerdo con los adelantos jurídicos y médicos de la época, se investiga y se resuelven nuevos problemas de orden médico legal.
Por lo que toca a la Medicina Legal en México, era lógico que ejercieran gran influencia en ella las culturas extranjeras como la española, francesa, alemana, italiana, etc. Al fundarse en
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México el Establecimiento de Ciencias Médicas, y crear la cátedra de Medicina Legal, sus maestros no escaparon a esta influencia. El primer titular fue don Agustín de Arellano, quien tomó
posesión de la cátedra el 27 de noviembre de 1833, siguiéndole después en ella, Liceaga, Durán, Lucio, Robledo, Espejo. En agosto de 1843 tomó la cátedra Jové y Febles, quien impresionado
por la escuela española, representada en esa época por Mata y Peyró Rodrigo, la impone, para dejarla poco después y seguir con la alemana de Casper y terminar con la francesa de Briand y
Chaudé.
Por lo anterior se colige que en los maestros de esa época, no había una orientación definitiva, ni menos se pensaba en crear una Escuela Mexicana. Toca en suerte al eminente
maestro don Luis Hidalgo y Carpio, sentar bases; para ello estudia con empeño todo lo escrito en su época sobre Medicina Legal, saca provecho, hace observaciones personales, y cuando en
1868 entra a formar parte de la comisión encargada de formular el Anteproyecto del Código Penal de 1871, consiguió imponer su amplio criterio en todo lo relacionado con temas de orden
médico legal. En su época regía el Auto de Heridores de 1765 que establecía la división de heridas leves y graves, estas últimas por esencia o accidente, quedaba pues confundido, el daño
causado al herido, que ameritaba sanción penal, y el que recibían sus intereses, que ameritaba sanción civil. Hidalgo y Carpio insistió, y consiguió, separar el daño causado a la persona y el
sufrido en sus intereses. En su tiempo igualmente se exigía a los médicos desde el primer reconocimiento, que determinaran definitivamente el resultado de la lesión; Hidalgo y Carpio consiguió
que no se exigiera desde el principio la clasificación definitiva de la lesión, sino que se diera de momento una provisional, y cuando sanara o muriera el individuo, se diera la definitiva. Los
bandos de 1777, 1793, 1794, los que prácticamente subsistieron hasta la caída del Imperio de Maximiliano, imponían severísimas penas (prisión o inhabilitación) a los médicos que no
concurrieran sin tardanza y aún sin llamado expreso, a atender heridos o enfermos: Hidalgo y Carpio terminó con ello, como terminó también con la revelación sin causa justificada de secretos
adquiridos en el ejercicio de la profesión. Señaló igualmente lo que debemos entender por lesión, etc., etc., definición que aún subsiste en el Código Penal. En colaboración con Ruiz Sandoval
publicó en 1877 un compendio de Medicina Legal, que encierra el claro concepto que tenía sobre la materia. Por todo lo anterior debemos considerar a Hidalgo y Carpio como el fundador de la
Medicina Legal en México. Posteriormente han ocupado esta cátedra en la Facultad de Medicina: Ramírez de Arellano, García, Castillo Nájera, Gutiérrez, Torres Torija, Gilbón, Maitrait, Millán,
Martínez Murillo, y Pérez Aragón.
La Medicina Legal está en íntima relación con la Anatomía, con la Fisiología, con la Biotipología, con la Patología, con la Química, con la Obstetricia, con la Psiquiatría, etc. No es la
Anatomía, ni la Fisiología, ni la Patología, ni la Biotipología, etc., y sin embargo es necesario tener amplios conocimientos de estas materias para su aplicación oportuna en casos concretos.
La Psiquiatría merece especial atención, porque es ella la que nos ayuda a entender mejor las manifestaciones anímicas de los individuos, a la investigación de algunas causas por las
que el individuo ha delinquido, a conocer mejor ciertos factores etiológicos de la criminalidad, de suma importancia en los órdenes Médico y Social. El estudio de la Biotipología nos es también
útil porque nos ayuda a conocer mejor al delincuente.
Pero, ¿qué debemos entender por Medicina Legal? Para Casper, la Medicina Legal es "El arte de periciar los hechos de las Ciencias Médicas para auxiliar a la Legislación y
Administración de Justicia"; para Mahón y Foderé "El arte de aplicar conocimientos y preceptos de las diversas ramas principales y accesorias de la Medicina, a la composición de las Leyes y a
las diversas cuestiones de Derecho, para ilustrarlas e interpretarlas convenientemente"; para Ferrer y Garcés; "Medicina Legal es la suma de conocimientos médicos y otros auxiliares
necesarios para dilucidar y resolver algunas de las cuestiones comprendidas en la Jurisprudencia Civil, Criminal, Adminis trativa y Canónica"; para Brunnelle "El conjunto sistemático de todos los
conocimientos físicos y médicos que pueden dirigir a los diferentes órganos de Magistrados, en la aplicación y composición de las leyes"; para Marc, "La aplicación de los conocimientos médicos
a los casos de procedimiento Civil y Criminal dilucidables por aquella"; para Orfila, "El conjunto de conocimientos médicos propios para ilustrar diversas cuestiones de Derecho y dirigir a los
legisladores en la composición de las Leyes"; para Adelón, "La Medicina considerada en sus relaciones con la existencia de las Leyes y la Administración de Justicia"; para Schurmeyer, "La
ciencia que enseña el modo y los principios como los conocimientos naturales y médicos adquiridos por la experiencia, se aplican prácticamente y conforme a las leyes existentes para auxiliar a
la justicia y descubrir la verdad; para el autor, "Medicina Legal es el conjunto de conocimientos (principalmente psicobiológicos y fisicoquímicos), utilizados por la Administración de Justicia para
dilucidar o resolver problemas de orden civil, criminal o administrativos y para cooperar en la formulación de algunas leyes".
En la actualidad, la Medicina Legal es ciencia y arte. Ciencia cuando investiga fenómenos psicobiológicos, y arte cuando proporciona principios técnicos para actuar. Algunos consideran
impropio el nombre de Medicina Legal, piensan que sería más correcto llamarle “Medicina Forense" o "Biología Jurídica", o "Antropología Médica", o "Jurisprudencia Médica", "Medicina Judi cial"
etc.; esto, teniendo en cuenta las tendencias modernas. Nosotros la seguiremos llamando Medicina Legal, porque con este nombre es universalmente conocida, sin olvidar que la Medicina Legal
debe tener dos aspectos:
I.- Como cuerpo de doctrina y materia de aplicación para el médico general, y
II.- Como especialidad, creando en este último caso un Instituto Médico Legal que tenga íntimas conexiones con las autoridades administrativas del Distrito Federal y Territorios, y con la
organización judicial de este Distrito y de toda la República.
HISTORIA DE LA MEDICINA LEGAL EN LA EPOCA PREHISPANICA - Y DEFINICIÓN
La Medicina Legal es relativamente nueva, pues sus progresos han sido paralelos a los avances de la Medicina y el Derecho.
Lacassagne divide la historia de esta materia en 3 periodos: 1o.- O ficticio que comprende las épocas primitivas hasta el Imperio Romano (Ley del Talión) -Libros Sagrados-. La pena era
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igual al daño causado (ojo por ojo y diente por diente), el homicida era entregado a los familiares del muerto: las adúlteras eran apedreadas hasta morir, etc. 2o.- Parte de la obra de los
Jurisconsultos Romanos, que comprende ya una legislación regular (Derecho Romano); Justiniano (482-565) el primero de ese nombre, célebre todavía por el ordenamiento de todos los
elementos del Derecho Romano, realizado por encargo suyo por un grupo de Juristas presidido por Triboniano. Posteriormente la legislación Carolina, en el reinado de Carlos V (1532), que
establece la intervención Médica obligatoria en ciertos asuntos, Ambrosio Paré (1575) que es considerado el fundador de la Medicina Legal, pues en esa fecha escribió la primera obra sobre la
materia: Médico de cámara de los Reyes de Francia (Enrique II, Francisco II, Carlos IX y Enrique III), además era el Médico de la Reina Madre Catalina de Médicis acompañaba a los Reyes al
campo de batalla para atender a los heridos. En una ocasión a causa de habérsele terminado el aceite hirviente que usaba para las curaciones de las heridas por proyectil de arma de fuego
(remedio tradicional), descubrió que los pacientes que no habían sido abrasados con aceite, evolucionaban mucho mejor, por lo que decidió no usarlo más. Algunos años después en 1552, Paré
abandonó el uso del cauterio para la hemostasis en las amputaciones y volvió a introducir el de la ligadura de las arterias. 3o.- O positivo, es ya el moderno y comienza en el siglo XVIII y se ha
ido perfeccionado con los adelantos de la Medicina y las Ciencias Jurídicas, especialmente el Derecho Penal. Como materia obligatoria de estudio en las Facultades de Medicina y Derecho y la
organización de Departamentos Médico- Legales, ha logrado un desarrollo cada vez mayor.
En México, cuando se formó la triple alianza entre Tenochtitlán, Texcoco y Tlacopan, Netzahualcóyotl que fue Rey de Texcoco, dio según el cronista Ixtlixóchitl, un Código de 80 notables
Leyes Penales y Civiles, que fueron aceptadas en todo el Anáhuac; las penas eran muy severas para los delincuentes; para que fueran justas en su aplicación, debía hacerse en algunos casos
un peritaje médico y al aprobarse, se aplicaba la pena. El homicidio se castigaba con la muerte y sí se hacía con veneno, morían el homicida y el que proporcionaba el veneno. La mujer que
tomaba con que abortar, moría y también la curandera que le había proporcionado el brebaje. El marido que mataba a la adúltera, moría porque usurpaba las funciones de la justicia,
generalmente les daban a estos la muerte ahorcándolos si eran principales; según una pintura del Códice Mendocino, los lapidaban. Si el homicidio era de hombre que tuviese mujer e hijos,
podía trocarse la muerte si la esposa del occiso lo perdonaba y entonces quedaba por esclavo de ésta. El que forzaba a una doncella, tenía pena de muerte si era en el campo o en casa de su
padre. Por honestidad se daba muerte al hombre que andaba vestido de mujer o a la mujer que se vestía de hombre. También castigaban con la pena de muerte el incesto y el infanticidio; no
toleraban tampoco la sodomía, el agente sodomita íncubo era condenado a morir sofocado en un montón de cenizas y el paciente o súcubo lo era a ser amputado de los órganos genitales y a
ser llenado el vientre de cenizas y luego quemado su cadáver. Era considerado el delito por tan repugnante, que periódicamente recogían a los pederastas que se encontraban, para matarlos,
previniendo terminantemente las leyes, que se les ahorcara o se les quemara vivos.
Para conocer si un individuo estaba bien muerto, creyeron encontrar un magnífico reactivo en el bulbo del Zozoyatic, cuyo polvo echaban en las narices del supuesto muerto, para
averiguarlo: ¿no provocaba el estornudo, su efecto infalible en el vivo?, el individuo estaba muerto; buscaban sin duda con él, despertar la suma excitabilidad de la mucosa pituitaria. Sin
embargo a veces fallaba la prueba, como en el caso de la Princesa Papantzin hermana de Moctezuma Xocoyotzin, la cual habiendo dejado de existir según los Médicos fue inhumada en la
cueva del jardín de su casa, habiéndola colocado sobre la repisa lateral pues entonces no se acostumbraba enterrarlas, y sucedió pues que al día siguiente andando jugando con el jardín una
niña, oyó que la llamaban y que le decían que le fuera a hablar a su mamá, por lo que ella corrió y al decirle quien la llamaba, dijo: pues si ayer murió y la llevamos al panteón, sin embargo
acudió al jardín y cual no sería su sorpresa al ver en la entrada a la Princesa, de lo cual se deduce que no estaba muerta sino bajo la influencia de un estado de catalepsia.
Posteriormente en México, el 27 de noviembre de 1833, se fundó el Establecimiento de Ciencias Médicas, creándose con ello la cátedra de Medicina Legal, siendo su primer titular el Dr.
D, Agustín de Arellano; en el año de 1843 entró el Sr. Dr. D. Luis Hidalgo y Carpio y aunque al principio se dedicó a otras materias, en los últimos diez años solamente impartió la cátedra de
Medicina Legal, renunciando en 1847, por cuestiones de salud y por tener que tomar parte en la elaboración del Código Penal. Escribió la primera obra de Medicina Legal en colaboración con el
Dr. Ruiz Sandoval y con justicia se le considera como el fundador de la Medicina Legal en México. Su definición de "lesión", persiste todavía en nuestro Código Penal.
El desarrollo de la Medicina Legal en la Provincia ha sido más lento, debido por una parte a factores económicos y por otra, al poco interés que los nuevos Médicos tienen por esta
disciplina: creen que por el solo hecho de ser Médicos pueden ser Peritos Legalistas, loq eu constituye un error, pues el Médico Legista no se improvisa, sino que adquiere sus concomientos a
través de años de práctica. La falta d local apropiado y lo reducido de sus emolumntos así como la gran responsabilidad que adquieren, hace que se alejen aun aquellos que tienen cierta
simpatía por esta especialidad.
La Medicina del Trabajo u Ocupacional, que es parte de la Medicina Legal, con el progreso industrial tiende a separarse y a formar una especialidad aparte; sin embargo la valuación de
las incapacidades por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, que constituyen los "riesgos profesionales", sigue siendo todavía del dominio de la Medicina Legal.
Definición.- "Medicina Legal es el conjunto de conocimientos Médicos, que tienen por objeto auxiliar a las Autoridades Judiciales, a resolver problemas del orden Penal, Civil y laboral”. Es
ciencia cuando investiga y arte cuando se practica. […]
1. C. Rojas, Nerio,
La Medicina Legal,
12ª. ed. Ed. El Ateneo, Argentina, 1982.
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Págs. 9-10, 11-13
Pero este carácter jurídico no debe hacer olvidar su base esencialmente médica. Por eso no está justificada la denominación de jurisprudencia médica que suele usarse en algunos
trabajos anglosajones y contra la cual ya protestó Hofmann con toda su autoridad.
SÍNTESIS HISTÓRICA.
La medicina legal es una ciencia relativamente nueva, aunque sus esbozos aparecen ya en la antigüedad. Pero entonces, más que una materia independiente, consistía en el estudio
aislado de algunas cuestiones. Su individualización y perfeccionamiento han respondido a una transformación simultánea del espíritu de la medicina, cada día más interesada en los problemas
de alcance colectivo. Y si la salud física de la sociedad ha desarrollado la higiene y la medicina social, su salud moral, que tiene en la justicia una de las bases más sólidas, ha desarrollado la
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Borri, Cevilalli y Leoncini: Trattato di Medicina Legale, tomo I, Milán, 1922.
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medicina legal. Como Borri lo ha hecho notar, “debido a la limitación de la ciencia y la práctica médicas a los problemas de la medina individual, no podían, no debían llegar sino muy tardíamente
el contacto y el encuentro de las disciplinas jurídicas y estatales con las dirigidas al estudio del organismo humano en el estado de salud y de enfermedad”. Y es evidente que de ese contacto se
beneficiaron por igual las ciencias médicas y las jurídicas.
Como resultado de la forma un poco desordenada de su evolución, no es fácil exponer con método una historia de la medicina legal. No sería útil una simple cronología de nombres y
hechos y una división en períodos me parece arbitraria. En realidad, la medicina legal no tiene vida y evolución autónomas y de ese modo, su historia marcha paralela y directamente vinculada
con la historia de la medicina y la de la organización legal de la justicia.
Lacassagne, siguiendo un poco la concepción de Comte sobre los tres estados de la evolución de la ciencia (religioso, metafísico y positivo), divide la historia de esta materia también en
tres períodos. El primero o “ficticio” abarca las épocas primitivas hasta el imperio romano (ley del talión, libros sagrados); el segundo, parte de la obra de los jurisconsultos romanos, comprende
ya una legislación regular. Aparecen después las Capitulares de Carlomagno, los juicios de brujería y, en el siglo XVI, las leyes carolinas y los progresos científicos y políticos de ese siglo y el
siguiente, que impusieron la intervención pericial de los médicos ante la justicia; el tercero o positivo es ya el moderno y arranca del siglo XVIII hasta la actualidad, con el perfeccionamiento
técnico, universitario y legal; es el período propiamente científico, correspondiendo a una mejor organización de la administración de la justicia.3
En realidad, el momento de iniciación seria de esta disciplina corresponde a la época del Renacimiento, simultáneamente con el desarrollo general de muchas otras ciencias, bajo el
impulso intelectual de aquella época de la historia, favorecida también por el perfeccionamiento y la difusión de la imprenta. Lo que había antes carece de valor científico médico, aunque pueda
tener gran valor jurídico, como el derecho romano.
En cambio, en el siglo XVI se producen dos acontecimientos importantes. Uno es legal: la legislación carolina, en el reinado de Carlos V (1532), que establece la intervención médica
obligatoria en ciertos asuntos; el otro es bibliográfico: la obra de Ambrosio Paré (1575), donde se abordan diversas cuestiones medicolegales (asfixias, heridas, embalsamamiento, virginidad,
etc.), entre muchas cuestiones de cirugía. Poco después, Juan Felipe Ingrassia escribió en Italia (1578), dejándolo inédito, un trabajo de conjunto; en el mismo país Fortunato Fedele (1598),
también siciliano, publicó una obra sobre temas de esta materia. Pero es durante el siglo XVII con Pablo Zacchia, también italiano, cuando la medicina legal adquiere un cuerpo serio de doctrina,
expuesta en su obra fundamental Cuestiones medicolegales publicada en 1621, en tres volúmenes. En ellos se trata de los partos, demencia, muerte, venenos, impotencia, milagros, etc.
De estos antecedentes resulta que Paré, por la prioridad, y Zacchia, por la importancia de su obra, son los verdaderos creadores de la medicina legal, que tiene así su origen en Francia
e Italia, dos países donde hasta la actualidad ella ha tenido siempre cultores de valor.
A partir de entonces y sobre todo después por las transformaciones que la revolución francesa produce en la administración de la justicia y en la codificación, la medicina legal ha ido
haciéndose más concreta en sus métodos, más eficaz en sus fines, tiende a abandonar la declamación y el subjetivismo pericial y aprovecha todo lo que puede las conquistas de las ciencias
afines. Con ella, la medicina ha adquirido una perspectiva intelectual más amplia y las ciencias jurídicas, especialmente el derecho penal, una mayor consistencia. En esta vasta obra, conviene
recordar los nombres de Orfila, Devergie, Tardieu, Legrand du Saulle, Foderé, Brouardel, Thoinot, Lacassagne, Balthazard, en Francia; Puccionotti, Lombroso, Ziino, Filippi, Tamassia, Severi,
Carrara, Ottolenghi, en Italia; Casper, Liman, Strassman, en Alemania; Hofmann, Haberla, en Austria; Taylor, en Inglaterra; Minovici, en Rumania; Lecha-Marzo, Maestre, en España; Bokarius,
en Rusia; Oscar Freire, Nina Rodríguez, en el Brasil, etc. […]
1. D. Witker, Jorge,
Técnicas de Investigación Jurídica,
Ed. McGraw-Hill,
México, 1996.
Págs. 12,13.
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DELITOS COMETIDOS EN EL EJERCICIO DE LA PROFESIÓN
CAPÍTULO I
RESPONSABILIDAD PROFESIONAL Y TÉCNICA
ARTÍCULO 322. Los profesionistas, artistas o técnicos y sus auxiliares, serán responsables de los delitos que cometan en el ejercicio de su profesión, en los términos siguientes y sin
perjuicio de las prevenciones contenidas en las normas sobre ejercicio profesional.
Además de las sanciones fijadas para los delitos que resulten consumados, se les impondrá suspensión de un mes a dos años en el ejercicio de la profesión o definitiva en caso de
reiteración y estarán obligados a la reparación del daño por sus propios actos y los de sus auxiliares, cuando éstos actúen de acuerdo con las instrucciones de aquellos.
CAPÍTULO II
USURPACIÓN DE PROFESIÓN
ARTÍCULO 323. Al que se atribuya públicamente el carácter de profesionista sin tener título profesional, u ofrezca o desempeñe públicamente sus servicios, sin tener autorización para
ejercerla en términos de la legislación aplicable, se le impondrá de dos a seis años de prisión y de doscientos a quinientos días multa.
CAPÍTULO III
ABANDONO, NEGACIÓN Y PRÁCTICA INDEBIDA DEL SERVICIO MÉDICO
ARTÍCULO 324. Se impondrán prisión de uno a cuatro años, de cien a trescientos días multa y suspensión para ejercer la profesión, por un tiempo igual al de la pena de prisión, al
médico en ejercicio que:
I. Estando en presencia de un lesionado o habiendo sido requerido para atender a éste, no lo atienda o no solicite el auxilio a la institución adecuada; o
II. Se niegue a prestar asistencia a un enfermo cuando éste corra peligro de muerte o de una enfermedad o daño más grave y, por las circunstancias del caso, no pueda recurrir a otro
médico ni a un servicio de salud.
ARTÍCULO 325. Al médico que habiéndose hecho cargo de la atención de un lesionado, deje de prestar el tratamiento sin dar aviso inmediato a la autoridad competente, o no cumpla
con las obligaciones que le impone la legislación de la materia, se le impondrán de uno a cuatro años de prisión y de cien a trescientos días multa.
ARTÍCULO 326. Se impondrá de dos a seis años de prisión y de doscientos a cuatrocientos días multa al médico que:
I. Realice una operación quirúrgica innecesaria;
II. Simule la práctica de una intervención quirúrgica; o
III. Sin autorización del paciente o de la persona que ante la imposibilidad o incapacidad de aquél pueda legítimamente otorgarla, salvo en casos de urgencia, realice una operación
quirúrgica que por su naturaleza ponga en peligro la vida del enfermo o cause la pérdida de un miembro o afecte la integridad de una función vital.
CAPÍTULO IV
RESPONSABILIDAD DE DIRECTORES, ENCARGADOS, ADMINISTRADORES O EMPLEADOS DE CENTROS DE SALUD Y AGENCIAS FUNERARIAS, POR REQUERIMIENTO
ARBITRARIO DE LA CONTRAPRESTACIÓN
ARTÍCULO 327. Se impondrán de tres meses a dos años de prisión, de veinticinco a cien días multa y suspensión de tres meses a dos años para ejercer la profesión, a los directores,
encargados, administradores o empleados de cualquier lugar donde se preste atención médica, que:
I. Impidan la salida de un paciente, aduciendo adeudos de cualquier índole;
II. Impidan la entrega de un recién nacido, por el mismo motivo; o
III. Retarden o nieguen la entrega de un cadáver, excepto cuando se requiera orden de autoridad competente.
La misma sanción se impondrá a los directores, encargados, administradores o empleados de agencias funerarias que retarden o nieguen indebidamente la entrega de un cadáver.
CAPÍTULO V
SUMINISTRO DE MEDICINAS NOCIVAS O INAPROPIADAS
ARTÍCULO 328. Al médico o enfermera que suministre un medicamento evidentemente inapropiado en perjuicio de la salud del paciente, se le impondrán de seis meses a tres años de
prisión, de cincuenta a trescientos días multa y suspensión para ejercer la profesión u oficio por un lapso igual al de la pena de prisión impuesta.
ARTÍCULO 329. A los encargados, empleados o dependientes de una farmacia, que al surtir una receta sustituyan la medicina específicamente señalada por otra que ponga en peligro la
salud o cause daño, o sea evidentemente inapropiada al padecimiento para el que se prescribió, se les impondrán seis meses a dos años de prisión y de cincuenta a doscientos días multa.
CAPÍTULO VI
RESPONSABILIDAD DE LOS DIRECTORES RESPONSABLES DE OBRA O CORRESPONSABLES
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ARTÍCULO 329 BIS. Al Director Responsable de Obra o Corresponsable de Obra que permita el desarrollo de la obra, en la que otorgó su responsiva, sin apego a la licencia,
autorización, permiso, registro o conforme a las disposiciones aplicables, se le impondrá de dos a cinco años de prisión y de cuatrocientos a setecientos días multa, así como suspensión para
desempeñar profesión u oficio hasta por un periodo igual a la pena de prisión impuesta. […]
GUÍA DE AUTOEVALUACIÓN
I. CONTESTA BREVEMENTE LO QUE SE TE PIDE A CONTINUACIÓN.
1. Concepto de medicina forense.
2. Concepto de medicina legal.
3. ¿Qué método emplea la medicina forense para llevar al cabo su función?
4. Menciona los periodos en que Laccassagne divide la historia de la medicina forense, y explicarlos.
5. ¿Cuál era la actividad de la medicina forense durante el imperio romano?
6. Durante la edad media, ¿En qué consistían las funciones del médico forense?
7. ¿A qué monarca se atribuye la creación del primer servicio médico forense del mundo?
8. ¿A quien se le considera el padre de la medicina forense en el mundo?
9. ¿Quién es el padre de la medicina forense en México y por qué motivo?
10. Menciona cinco ramas de la medicina forense.
BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA
Achaval, A. Manual de Medicina Legal. Ed. Abeledo-Perrot. Buenos Aires. 1988.
Bonnet, E. F. P. Medicina Legal. Ed. López Libreros. Buenos Aires. 1967.
Simonin,C. Medicina Legal Judicial. Ed. Jims. Barcelona. 1962
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