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Giardiasis: Causas, Síntomas y Prevención

La giardiasis es una infección intestinal causada por el parásito Giardia, que provoca síntomas como diarrea acuosa, cólicos y náuseas, y se transmite a través de agua y alimentos contaminados. Aunque generalmente se resuelve en unas semanas, puede causar problemas intestinales a largo plazo y se recomienda la prevención mediante buenas prácticas de higiene. El tratamiento incluye medicamentos antiparasitarios, siendo el metronidazol el más común, y se aconseja consultar a un médico ante cualquier duda.

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Giardiasis: Causas, Síntomas y Prevención

La giardiasis es una infección intestinal causada por el parásito Giardia, que provoca síntomas como diarrea acuosa, cólicos y náuseas, y se transmite a través de agua y alimentos contaminados. Aunque generalmente se resuelve en unas semanas, puede causar problemas intestinales a largo plazo y se recomienda la prevención mediante buenas prácticas de higiene. El tratamiento incluye medicamentos antiparasitarios, siendo el metronidazol el más común, y se aconseja consultar a un médico ante cualquier duda.

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GIARDIASIS

La infección por Giardia es una infección intestinal caracterizada por cólicos estomacales, hinchazón,
náuseas y episodios de diarrea acuosa. La infección por Giardia es causada por un parásito
microscópico que se encuentra en todo el mundo, en especial, en las zonas con higiene deficiente y
con agua contaminada.
La infección por Giardia (giardiasis) es una de las causas más frecuentes de las enfermedades
transmitidas por el agua en Estados Unidos. Los parásitos se encuentran en lagos y arroyos en las
zonas rurales, pero también en suministros públicos de agua, piscinas, jacuzzis y pozos. La infección
por Giardia puede transmitirse a través de los alimentos y mediante el contacto de persona a
persona.
Las infecciones por Giardia, por lo general, desaparecen en unas pocas semanas. Pero es posible
que tengas problemas intestinales durante mucho tiempo después de que los parásitos hayan
desaparecido. Varios medicamentos, por lo general, son efectivos contra los parásitos de Giardia,
pero no todas las personas responden a ellos. La prevención es tu mejor defensa.
Síntomas
Algunas personas que padecen infección por Giardia nunca tienen signos ni síntomas, aunque
efectivamente tienen el parásito y pueden contagiarlo a otras personas a través de las heces. En las
personas que contraen la enfermedad, los signos y síntomas suelen aparecen de una a tres
semanas después de la exposición, y pueden incluir los siguientes:
 Diarrea líquida y, a veces, con olor desagradable que puede alternar con heces blandas y
grasosas
 Fatiga
 Cólicos estomacales e hinchazón
 Gases
 Náuseas
 Pérdida de peso
 Los signos y síntomas de la infección por Giardia pueden durar entre dos y seis semanas,
pero, en algunas personas, están presentes por más tiempo o pueden volver.
Causas
Los parásitos Giardia lamblia viven en el intestino de las personas y de los animales. Antes de que
los parásitos microscópicos pasen a las heces, se recubren con costras duras llamadas "quistes" que
les permiten sobrevivir fuera del intestino durante meses. Una vez que están dentro de un huésped,
los quistes se disuelven y los parásitos se liberan.
La infección se produce cuando ingieres por accidente los quistes del parásito. Esto puede ocurrir
por beber agua no segura, por comer alimentos infectados o a través del contacto de persona a
persona.
 Beber agua contaminada: La forma más común de infectarse por Giardia es bebiendo agua
que no sea segura (contaminada). Los parásitos Giardia lamblia se encuentran en lagos,
lagunas, ríos y arroyos de todo el mundo, así como en suministros de agua pública, pozos,
cisternas, piscinas, parques acuáticos y spas. Las aguas subterráneas y superficiales se
pueden infectar con Giardia por escorrentía agrícola, vertidos de aguas residuales o heces de
animales. Los niños con pañales y las personas con diarrea pueden contaminar
accidentalmente piscinas y spas.
 Consumo de alimentos contaminados: Los parásitos de Giardia lamblia se pueden
transmitir a través de los alimentos, ya sea porque quienes los manipulan tienen una infección
por Giardia y no se lavan bien las manos o porque la producción cruda se irriga o lava con
agua no segura (contaminada). Debido a que la cocción de los alimentos mata a los parásitos
Giardia lamblia, los alimentos son una fuente menos frecuente de infecciones que el agua,
sobre todo en los países industrializados.
 Contacto de persona a persona: Puedes contraer Giardia si se te ensucian las manos al
entrar en contacto con heces; los padres que cambian los pañales de sus hijos tienen un
riesgo importante. Lo mismo sucede con quienes trabajan en la atención de niños y niñas en
centros de atención infantiles, donde los brotes son cada vez más frecuentes. Los parásitos
Giardia lamblia también se puede diseminar a través del sexo anal.

Prevención: Ningún medicamento ni vacuna puede prevenir la infección por Giardia. Pero las
precauciones de sentido común pueden contribuir en gran medida a reducir las posibilidades de que
te infectes o transmitas la infección a otras personas.

 Lávate las manos. Esta es la mejor y más sencilla forma de prevenir la mayoría de los tipos de
infección. Lávate las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos después de ir al
baño o de cambiar los pañales, y antes de comer o de preparar la comida. Cuando no se
dispone de agua y jabón, puedes usar desinfectantes a base de alcohol. Sin embargo, los
desinfectantes a base de alcohol no son eficaces para destruir el quiste de Giardia que
sobrevive en el ambiente.
 Purifica el agua de las áreas silvestres. Evita tomar agua sin tratar de pozos, lagos, ríos,
manantiales, estanques y arroyos poco profundos, a menos que primero la filtres o la hiervas
durante 10 minutos a 158 grados Fahrenheit (70 grados Celsius).
 Lava los productos. Lava todas las frutas y verduras crudas con agua segura y no
contaminada. Pela la fruta antes de comerla. Evita comer frutas o verduras crudas si viajas a
países donde puedan haber tenido contacto con agua no potable.
 Mantén la boca cerrada. Trata de no tragar agua cuando nades en piscinas, lagos o arroyos.
 Consume agua embotellada. Cuando viajes a partes del mundo donde el suministro de agua
tal vez no sea seguro, usa agua embotellada que tú mismo hayas abierto para beber y para
lavarte los dientes. No uses hielo.
 Mantén relaciones sexuales de manera más segura. Si practicas sexo anal, use preservativo
cada vez. Evita el sexo oral y anal, a menos que estés completamente protegido.
Tratamiento:
En niños y adultos sanos que no están en riesgo de transmitir la enfermedad a la población de
forma considerable, se puede plantear un abordaje de observación y cuidados en el hogar. A
menudo, el cuadro mejora por sí solo con el paso del tiempo y se puede paliar con una
hidratación adecuada (por vía oral en los casos más leves, intravenosa en los severos). En caso
de que se requiera una terapia farmacológica, el antiparasitario metronidazol es el tratamiento de
primera línea. La dosis típica es de 250 a 500 miligramos 3 veces al día durante 5 a 10 días,
aunque puede variar. En personas embarazadas, inmunocomprometidas o con otras
particularidades hay ciertas reservas y se debe consultar rápidamente con el médico. Otros
regímenes posibles incluyen tinidazol, nitazoxanida, mebendazol, albendazol y paromomicina.
La infección por Giardia o giardiasis suele considerarse una entidad clínica de leve a moderada.
De todas formas, si no se trata puede derivar en una deshidratación considerable y sus posibles
efectos secundarios. Además, también se ha asociado a síndrome de intestino irritable, fatiga
crónica, alergias alimentarias e incluso algunos tipos de artritis. Por estas razones y muchas más,
se recomienda acudir a un profesional médico ante cualquier duda.
La amebiasis: es una infección intestinal causada por el parásito microscópico Entamoeba
histolytica: Se transmite por consumir alimentos o agua contaminados con el parásito. La amebiasis
es una infección parasitaria provocada principalmente por Entamoeba histolytica, aunque también
hay que citar a otros posibles causantes como Entamoeba dispar y Entamoeba moshkovskii. E.
histolyitica es un protozoo parásito anaeróbico cuyo ciclo de vida comprende dos estadios: la forma
invasiva vegetativa ameboide (trofozoíto) y la forma de resistencia e infectante (quiste). Los quistes
pueden sobrevivir en el ambiente durante días e incluso semanas, lo que favorece mucho la
infección en ambientes poco higiénicos.
La amebiasis está presente en todo el mundo, pero está mucho más extendida en regiones de bajo
ingreso. Tal y como indican fuentes epidemiológicas, aproximadamente 50 millones de personas
contraen la infección y, cada año, se reportan más de 100 000 muertes por amebiasis. Cabe
destacar que, dentro de su grupo, Entamoeba histolytica causa la mayoría de las enfermedades
sintomáticas. Entre un 10 % y un 20 % de la población mundial está infectada.
También se puede contraer por contacto bucal o rectal con una persona infectada Es más común en
áreas tropicales con hacinamiento y poca higiene
Los síntomas del amebiasis pueden incluir:
 Náuseas
 Diarrea
 Pérdida de peso involuntaria
 Dolor abdominal
 Gases excesivos
 Dolor rectal al defecar
 Fiebre
 Vómitos
Para diagnosticar la amebiasis, el médico realiza un examen microscópico de una muestra de heces.
El tratamiento consiste en tomar antibióticos, como el metronidazol o el tinidazol, y luego un fármaco
para eliminar los quistes.
Para prevenir la amebiasis, se recomienda:
 Evitar consumir alimentos crudos, como ensaladas y verduras, en áreas donde la infección es
frecuente
 Evitar consumir agua y hielo potencialmente contaminados
 Hervir el agua
 Lavarse las manos con agua y jabón
Causas de la amebiasis
Tanto los quistes como los trofozoitos del parásito causal se excretan con las heces. La transmisión
se produce cuando una persona consume agua, comida o cualquier otro elemento que contenga
quistes viables. En el intestino delgado se produce la exquistación, dando lugar a trofozoítos móviles
que se instauran en el intestino grueso. Los trofozoitos pueden permanecer en el lumen del intestino,
invadir la mucosa intestinal o, en el peor de los casos, acceder al torrente sanguíneo.
Más allá de la alimentación, también hay que tener en cuenta que la amebiasis se puede propagar
durante el acto sexual (sobre todo en los casos de contacto boca-ano). El alcoholismo, el cáncer, la
desnutrición, ser muy joven, estar embarazada y la inmunosupresión se consideran factores de
riesgo tanto para el desarrollo como la gravedad del amebiasis.
Tratamiento de la amebiasis
Tal y como indican portales médicos, las personas asintomáticas que eliminan quistes de ameba
deben tratarse con paromomicina, yodoquinol o furoato de diloxanida. Esto, con el fin de prevenir el
desarrollo de la enfermedad invasora y la diseminación a otros sitios del cuerpo (y a otras personas).
En personas adultas con síntomas, se suele requerir una abundante hidratación y/o los siguientes
fármacos:
 La dosis de metronidazol para adultos es de 500 mg por vía oral cada 6 a 8 horas durante 7 a
14 días.
 La dosis de tinidazol para adultos es de 2 g por vía oral cada día durante 3 días.
Las complicaciones pueden requerir tratamientos específicos que se escapan a las competencias de
este espacio. La amebiasis es una infección intestinal que está presente en un porcentaje importante
de la población mundial. Aunque suele ser leve o asintomática en la mayoría de los casos, en ciertas
ocasiones puede conllevar complicaciones que ponen en peligro la vida. Realizarse una prueba
diagnóstica ante cualquier duda es esencial

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