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Aislamiento y Acondicionamiento Acústico

El documento aborda la protección contra ruidos en edificaciones, explicando el fenómeno físico del sonido, su fisiología en el oído humano y el concepto de ruido. Se discuten las características del sonido, su propagación y los efectos negativos del ruido en la salud y el bienestar. Además, se introduce la acústica subjetiva, que relaciona las propiedades físicas del sonido con la percepción humana, enfatizando la importancia de crear ambientes acústicamente confortables.

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Aislamiento y Acondicionamiento Acústico

El documento aborda la protección contra ruidos en edificaciones, explicando el fenómeno físico del sonido, su fisiología en el oído humano y el concepto de ruido. Se discuten las características del sonido, su propagación y los efectos negativos del ruido en la salud y el bienestar. Además, se introduce la acústica subjetiva, que relaciona las propiedades físicas del sonido con la percepción humana, enfatizando la importancia de crear ambientes acústicamente confortables.

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INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 1 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

CAPÍTULO V
PROTECCIÓN CONTRA LOS RUIDOS
AISLACIÓN Y ACONDICIONAMIENTO ACÚSTICO

47.- El fenómeno físico y la sensación auditiva. El oído y los perjuicios


del ruido.
Este tema será abordado de la siguiente manera: en primer lugar definiremos el
sonido como: El sonido es una sensación auditiva generada por una onda acústica.
Recordaremos a continuación los aspectos físicos del fenómeno acústico y luego
abordaremos la fisiología del oído, para así avanzar sobre el aspecto esencial de la
acústica teórica: la audición.
Posteriormente, realizaremos una síntesis entre el fenómeno físico y la fisiología
del oído, o sea abordaremos aspectos de la acústica subjetiva.
Por último, se desarrollará el concepto del ruido y la reverberación como los
aspectos a considerar para su manejo a favor del confort, tal las técnicas de aislamiento
del ruido y acondicionamiento acústico de los locales, temas de la acústica práctica.

47.1.- Fenómeno físico del sonido


Un fenómeno vibratorio de partículas que se propaga a través del aire y provoca
cierta sensación auditiva comprende: una variación periódica de presión P (t), que se dice
presión acústica o sonora, también llamada onda sonora; y la aplicación de cierta energía
que se propaga con las ondas de
presión W (t). compresión

El aire a presión atmosférica está
en equilibrio. Entonces, el fenómeno
sonoro - física y objetivamente - consiste
en la transmisión, en forma de ondas, de
una perturbación que el aire ha descompresión 
experimentado al punto de salir de su
estado de equilibrio. Este fenómeno está 
caracterizado por la magnitud presión.
Esta onda sonora se caracteriza
por una sucesión periódica de
compresiones y expansiones en el 
tiempo y en el espacio (Gráfico 47.1.1.).
La presión a la que está sometida
la partícula de aire, o sea, la diferencia Desequilibrio de Presiones (Gráfico 47.1.1)
con la presión atmosférica propia del
estado de equilibrio se mide en Pascal (Pa). Ver Gráfico 47.1.2.
Recordemos que: 1 Pa = 1 Nw / m2 = 10 dinas / cm2 = 10  bar = 9,85 x 10 -6 atm.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 2 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Presión
Sonora
Presión
Atmosférica

-
Onda Sonora (Gráfico 47.1.2)

Por otra parte la partícula de aire que es alcanzada por una onda sonora adquiere
un movimiento vibratorio sinusoidal caracterizado por una velocidad como la partícula
tiene una determinada masa, se podrá definir para ella una energía cinética, magnitud que
se puede expresar en joule.
Como el fenómeno sonoro no consiste en la perturbación descripta sino en la
transmisión de la misma a través del aire a una velocidad determinada, puede definirse
otra magnitud física del fenómeno sonoro: la intensidad acústica, entendida como la
potencia mecánica transportada por el sonido, o sea, la energía que atraviesa en la
unidad de tiempo una superficie unitaria perpendicular a la dirección de la propagación de
las ondas y se expresa en watt / cm2.
La velocidad (v) del sonido depende de la elasticidad (E) y de la densidad (), del
medio:
E
v  cte.

A mayor temperatura mayor velocidad, ya que aumenta la elasticidad y disminuye


la densidad.
Medio v [m / seg]
Aire a 15 ºC 340
Aire a 0 ºC 333
Agua a 20 ºC 1.482
Acero 5.200
Hormigón 3.500

47.2.- Características física de los sonidos


El fenómeno vibratorio se caracteriza por los siguientes parámetros:
Frecuencia ( f ):

Cantidad de pulsaciones o ciclos de una onda acústica que se propaga en la


unidad de tiempo (por lo general el segundo).
Su unidad es:
1 ciclo / seg = 1 Hertz (Hz)
Ciclo:
Secuencia completa de valores de una cantidad que se repite periódicamente.
Periodo (T):
Tiempo en segundos que demora el sonido en realizar un ciclo completo. Es decir:

T=1/f ó f=1/T
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 3 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Amplitud de la onda:

Es el desplazamiento máximo que experimenta una partícula en vibración. La


amplitud de la onda sonora es proporcional al nivel sonoro que produce.

Av

1 ciclo Amplitud

Seg.

Gráfico 47.2.1 Gráfico 47.2.2

Longitud de onda ():


Representa la distancia entre dos crestas de onda.
Octava:
Se denomina octava a una relación de frecuencias igual a 2 (octava superior) o a
0,5 (octava inferior).
Las frecuencias medias de análisis normalizadas en octava son: 16 - 31,5 - 63 -
125 - 250 - 500 - 1.000 - 2.000 - 4.000 - 8.000 - 16.000 Hertz.
Tercio de octava:
Es cada uno de los tres intervalos en que se divide una octava.

47.3.- Fisiología del oído


El oído se puede comparar a un sistema mecánico destinado a transformar las
diferencias de presión en corrientes eléctricas, que serán señales para las neuronas.
Al oído podemos dividirlo en: oído externo, medio e interno (Gráfico 47.3.1.).
47.3.1.- Oído externo
Esta formado por:
El Pabellón: sirve para la localización de los sonidos.
El Canal Auditivo Externo: tiene forma cilíndrica diámetro 1 cm y longitud 2,5 cm.
Por él penetran las ondas sonoras y al llegar al otro extremo impactan en el tímpano.
El Tímpano: es una membrana circular (se asemeja al parche de un tambor) que
se deforma, bajo la influencia de las variaciones de presión debidas a los ruidos
exteriores, como la membrana de un micrófono.
47.3.2.- Oído medio
Está compuesto por una cámara hueca en un hueso muy duro, el peñasco. En él
se encuentran situadas la cadena de huesecillos y la salida de la trompa de Eustaquio.
La Cadena de Huesecillos: el martillo, el yunque y el estribo constituyen un
amplificador sólido (55 a 60 veces). Están sujetos por ligamentos suspensores y
músculos.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 4 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Fisiología del oído (Gráfico 47.3.1.)

Estos músculos se contraen de una manera refleja frente a ruidos intensos para
altas y bajas frecuencias.
El martillo apoya en el tímpano y la base del estribo sobre la ventana oval.
La Trompa de Eustaquio: pone en comunicación la caja del tímpano con la parte
trasera de la nariz. Esta comunicación con el exterior permite equilibrar las presiones a
cada lado del tímpano. Se abre al deglutir.

47.3.3.- Oído interno

La sede verdadera del sentido de la audición es el oído interno; también llamado


laberinto por su forma compleja. La parte esencial del oído interno esta constituida por el
caracol.
El caracol: son tres canales o conductos distintos unidos los unos a los otros y
enrollados en espiral. El caracol esta bañado por un líquido viscoso. Los movimientos de
la cadena de huesecillos son trasmitidos a la ventana oval. El líquido del caracol registra
estas señales bajo la forma de deformaciones relativas de los tres canales. Estos
movimientos son transformados en impulsos eléctricos que excitan las células reunidas en
las fibras nerviosas. Los influjos son trasmitidos a las neuronas encargadas de interpretar
los mensajes sonoros.
Localización en el caracol: En el caracol, las células nerviosas están colocadas
en toda la longitud de un conducto. Según sus frecuencias, los sonidos recibidos en el
oído interno no se reparten de la misma forma sobre las células auditivas.
Para un sonido grave, son excitadas casi todas las células; para un sonido de
frecuencia media, solo son excitadas las células de la primera espira; para un sonido
agudo, reacciona una parte de las células de la primera espira.
Los ruidos de las frecuencias agudas son, pues, los más peligrosos.
Recordemos que todas las células auditivas destruidas no pueden regenerarse.
Por estas razones, la sordera traumática se produce por frecuencias superiores a
3.000 Hertz.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 5 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

47.4.- Concepto del ruido


El ruido es una sensación auditiva desagradable. Es el sonido que perturba o
interfiere en cualquier actividad humana. Es, en definitiva, un sonido indeseable.
El oído, a diferencia de otros órganos sensoriales, está expuesto y es vulnerable. El
ojo puede ser cerrado a voluntad, mientras que el oído está siempre abierto. El ojo puede
ser enfocado y orientado a voluntad, pero el oído capta todo lo que suena hasta el
horizonte acústico.
La más bella sinfonía oída a través del cerramiento que nos separa de nuestro
vecino será un ruido si nos molesta en nuestro trabajo. Para un enfermo, el tic - tac de un
reloj despertador puede ser un ruido.

47.4.1.- Un azote social

Si siempre hubo ruido, nunca ha sido tan intenso y tan omnipresente como en
nuestra época.
La concentración urbana hace disminuir, cada día, el número de privilegiados que
pueden vivir a cubierto de las fuentes de ruido.
El ruido y el trabajo intelectual son antagónicos. Las reflexiones más importantes
pueden interrumpirse bruscamente por un ruido intempestivo.
Los daños del ruido son denunciados por un gran número de fisiólogos. Hay
efectos negativos sobre la salud en general (hipertensión arterial, mayor incidencia de
accidentes cardiovasculares, alteraciones digestivas, alteraciones hormonales,
alteraciones de la voz, estrés, alteraciones del crecimiento en los niños), sobre la salud
auditiva (hipoacusia, socioacusia, profesoacusia, trauma acústico) y sobre las actividades
humanas (pérdida de inteligibilidad por enmascaramiento, dificultades para la
comunicación oral, trastornos del aprendizaje, pérdida de la concentración) fatigas
nerviosa, estrés y molestias auditivas de diferentes grados.
Desde el punto de vista de higiene y seguridad en el trabajo, se ha comprobado
que el ruido afecta la productividad y eficiencia de los obreros con las consecuencias
económicas del caso.

47.5.- Acústica subjetiva


Son dos los aspectos que definen la molestia frente a un ruido. Uno de ellos está
dado por las características físicas del mismo, tales como la frecuencia de aparición,
altura, intensidad, etc.; aunque un ruido no necesariamente debe ser fuerte para ser
molesto. El otro aspecto hace a la actitud del hombre frente al ruido.
En el primer caso, la molestia es mensurable y objetiva; en el segundo es no
mensurable y subjetiva. Tales aspectos son tratados por la acústica subjetiva.
La acústica subjetiva tiene como fin sintetizar los fenómenos físicos y la fisiología
del oído. En definitiva; la más interesante para el ingeniero preocupado por crear
condiciones de confort en sus obras.
Las medidas de sensibilidad del oído se efectúan en una cabina audiométrica, con
ayuda de auriculares colocados sobre los oídos del sujeto. La alimentación de los
auriculares se realiza con corrientes que permiten reglajes de la intensidad y en
frecuencia. Estas medidas permiten, entre otras, las observaciones generales siguientes:
a) El oído humano, independientemente de toda cuestión de nivel sonoro, no percibe
todas las frecuencias.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 6 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

b) Existe un umbral de audibilidad y, a la inversa, un máximo de presión que el


tímpano no puede sobrepasar sin riesgo de destrucción.
c) Nuestras impresiones sonoras obedecen a la Ley de Weber - Fechner, es decir,
que las impresiones varían según una progresión aritmética, mientras que las
excitaciones que la causan varían según una progresión geométrica.
d) Según las frecuencias, la sensibilidad del oído varía considerablemente.

47.5.1.- Sensibilidad del oído para las frecuencias

La banda de frecuencias audibles se extiende para el oído humano de 20 a 20.000


Hertz generalmente. Esta banda se descompone en tres zonas: graves, medios y agudos.

Infrasonidos Frecuencias audibles Ultrasonidos

Graves Medios Agudos

0 20 400 1.600 20.000 Hz

47.5.2.- Umbral de audibilidad y umbral del dolor

A las presiones mínimas susceptibles de ser detectadas por nuestro aparato


auditivo, corresponde al umbral de audibilidad, variable con la frecuencia. Para 1.000 Hz,
esta presión es de 2 x 10-5 Pascal.
El umbral del dolor es el límite de las variaciones de presiones por encima de las
cuales el oído es el origen de perturbaciones fisiológicas graves. Este límite es del orden
de 20 Pascal.

48.- Magnitudes características del ruido y niveles de sensación


auditiva. Mediciones.

48.1.- Curvas de isosonía


Fletcher y Munson construyeron estadísticamente el diagrama de curvas isósonas
del Gráfico 48.1.1. que, manteniendo sus lineamientos generales, ha sido modificado por
investigaciones posteriores.
Tomando p0 e i0 como valores de referencia, sobre la ordenada de los 1.000 Hz se
ha trazado una escala de niveles de presión y de intensidad tal que:
2
Nivel = log10 i / i0 = log10 (p / p0)
Esta expresión responde a una ley fundamental que aproximadamente rige las
percepciones de nuestros sentidos. Es la ley de Weber - Fechner: La sensación varía
como el logaritmo de la excitación. En términos generales se escribe:

S = k . log E / E0
Donde S representa la sensación, E la excitación, E0 la excitación mínima
perceptible y k es cierta constante propia de cada situación.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 7 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Curvas de isosonía - Gráfico 48.1.1.


dB Umbral de dolor
120 FON
120
110
110
100
100
90
90
80
80
70
70
NPS 60
60
50
50
40
40
30
30
Umbral de 20
20 audición
10
10
0
0

20 100 500 1000 5000 10000 Hz


frecuencia

Si la excitación caracterizada, por ejemplo, por la presión sonora varía como 1, 10,
100, 1.000, la sensación de fuerza sonora variará como 0, 1, 2, 3, es decir más
lentamente. Esta ley físico - fisiológica es aproximada y de valor relativo.
Aquellos niveles de intensidad y de presión quedan así medidos en unidades que
se llaman Bel (en honor al inventor Alexander Graham Bell). Como el Bel resulta un poco
grande en la práctica, normalmente se utiliza el decibel, dB.
El dB es una unidad sin materialización posible, resultado de acuerdos
internacionales, proporcional a la relación existente entre una intensidad acústica i y otra
intensidad acústica de referencia i0 = 10-16 watt / cm2. Se escribe:

Nivel de intensidad acústica en dB = 10 log10 i / i0


La intensidad acústica es proporcional al cuadrado de la presión acústica:

i = p2 / .c

En la fórmula anterior  es la masa específica del aire y c la velocidad de


propagación del sonido. Por lo que podemos escribir:

Nivel de presión sonora en dB = 20 log10 p / p0

En este caso, el nivel estará referenciado al nivel de presión sonora, donde la


presión de referencia es p0 = 2 . 10-5 Pascal.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 8 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Una escala establecida en dB constituye una escala física u objetiva del ruido que
indica niveles de intensidad acústica o de presión sonora, pero también constituye una
escala fisiológica de niveles de intensidad auditiva. Poco ruido corresponderá a pocos
decibeles y mucho ruido, a muchos decibeles. En estas condiciones, la escala de niveles
de la zona de audibilidad se extiende desde 0 dB hasta 120 dB.
Se trata de niveles de magnitudes físicas que, de acuerdo a la ley referida, en la
zona central se confunden con niveles de sensación auditiva.
Cada una de las curvas del diagrama corresponde a un nivel de sensación que
queda expresado en cierta unidad de sensación que se llama fon o fonio.
Un tono de 200 Hz y 40 dB de NPS (Nivel de Presión Sonora), ver Gráfico 48.1.1.,
provocará la misma sensación de sonoridad que uno de 1000 Hz y 20 dB de NPS. Se dice
entonces que tiene un nivel de sonoridad de 20 fon.
Obsérvese que a igual NPS los sonidos muy graves (baja frecuencia) y los muy
agudos (alta frecuencia) tienen menor nivel de sonoridad que los sonidos medios.
Además, en la zona de los 3000 Hz, el oído tiene la mayor sensibilidad.
La curva de 0 fon es el umbral de audición y la de 120 fon, el umbral de dolor más
allá del cual se producen perturbaciones más o menos graves y hasta el trauma del
aparato auditivo.
A partir de aquí, pueden medirse los ruidos con un instrumento que se llama
medidor de nivel sonoro o decibelímetro.
Si bien la escala en fon es, en cierto modo, una escala de sonoridad, la misma no
refleja realmente la magnitud de la sensación, ya que por ejemplo un sonido de 80 fon no
es el doble de sonoro que otro de 40 fon.
A efectos de establecer dicha escala, se hicieron experimentos pidiendo a los
sujetos que aumentaran el volumen hasta llegar a una sonoridad que duplicase la de un
sonido de referencia. Otros experimentos se propusieron variar el volumen de un tono
excitando un oído hasta igualar la magnitud de la sensación de sonoridad producida por
otros dos tonos de referencia (iguales entre sí) excitando sendos oídos.
El resultado de estos y otros experimentos es una curva que convierte el nivel de
sonoridad, expresado en fon, en la magnitud psicoacústica sonoridad, cuya unidad es el
son que puede medirse usando un analizador de espectro (instrumento de medición
capaz de separar y medir las frecuencias que componen un sonido o ruido).
Esta escala, denominada simplemente sonoridad, está mejor correlacionada con la
sensación subjetiva de sonoridad. Por ello, el Organismo Internacional de Normalización
(ISO) normalizó el procedimiento (Norma ISO 532). Un son tiene la fuerza sonora,
provoca la sensación, de un tono puro de 1.000 Hz y 40 fones.
El Gráfico 48.1.2. muestra la relación entre fones y sones y prueba un hecho que
tiene singular importancia en cuestiones relativas al aislamiento de ruidos. Por ejemplo,
entre 40 y 50 fones la sensación en sones aumenta de 1 a 2, en cambio, entre 10 y 30
fones esa sensación, es decir la "fuerza del ruido", aumenta de 0,015 a 0,4 es decir como
27 veces más.
Esto quiere decir que cuando se han tomado precauciones para aislamiento de
ruidos de niveles altos (40 fones, o sea un son) hacia arriba, no tiene mucha importancia
extremar detalles para ganar algunos decibeles más de aislamiento, porque no se
apreciarán los resultados como sensible disminución de ruido. En cambio, en el entorno
de los 20 fones, unos pocos decibeles de más o de menos tienen importancia porque se
relacionan con un apreciable aumento o disminución de la "fuerza sonora".
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 9 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Curva de sonoridad (sones) en función del nivel de la fuerza (fones)


(Gráfico 48.1.2)
100

10

1
son

0,1

0,01

0,001
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 110 120
NS fon
Normas de higiene y seguridad

El cuadro siguiente muestra una escala de niveles de ruidos propios de ciertas


fuentes típicas o de ciertas circunstancias típicas:
130 fones Umbral del dolor
120 fones Motor de avión a 6 m
Avión a reacción a 10 m
Difícilmente soportable Martillazos sobre el acero
110 fones Taller de calderería
Estación al paso de tren rápido
Penoso 100 fones Martillo neumático
90 fones Orquesta sinfónica
Bocina de automóvil
Ruidoso 80 fones Radio a todo volumen
Calle muy ruidosa
70 fones Música de cámara
Promedio en una fábrica
Palabra y música regular 60 fones Restaurante
Conversación normal a 1 m
50 fones Interior de ómnibus (silenciado)
Ruido ambiente habitual Departamento unifamiliar
Calma 40 fones Radio suave
30 fones Residencia tranquila
Mucha calma Estudio muy bien aislado
20 fones Parque tranquilo
10 fones Murmullos
Silencio anormal 5 fones Cámara anecoica
0 fones Umbral de audibilidad
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 10 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Por otra parte, los siguientes son niveles de ruido admisibles en diversos
ambientes:

Tipo Fones

Oficinas públicas 40 a 45
Despachos privados 35
Departamentos 30 a 35
Teatros 30
Hospitales 25
Estudios de radio 20 a 25
Laboratorios 10

La confrontación de los cuadros muestra la importancia del aislamiento que se


debe realizar según el objetivo propuesto y las circunstancias propias del ambiente. Como
el aislamiento es difícil y costoso, se deben evitar los problemas serios.
Para un aislamiento de 30 fones a 40 fones bastan disposiciones corrientes como
evitar las ventanas grandes y mal ubicadas o los tabiques demasiado livianos. Para
obtener un aislamiento de 40 fones a 50 fones, es necesaria una construcción cuidadosa,
juntas bien hechas, puertas y ventanas herméticas, muros y tabiques de bastante
espesor, materiales de buena calidad y, en algunos casos, ciertos procedimientos
especiales, simples, como los tabiques dobles o los cielorrasos suspendidos. Para
obtener un aislamiento de 50 fones a 60 fones ya se deben adoptar procedimientos
especiales más delicados como las losas flotantes, los pisos y techos independientes,
puertas y ventanas especiales, etc. Para un aislamiento superior a 60 fones, el problema
resulta fundamental desde el proyecto y deben tomarse precauciones muy importantes,
tales como las fundaciones independientes, los muros llenos de gran espesor y, además,
la atención permanente y muy prolija durante la construcción, cuidando hasta el último
detalle.

48.2.- Combinación de niveles sonoros


Por tratarse de unidades logarítmicas, no pueden sumarse en forma directa. Puede
hacerse la operación matemática respectiva, pero es más sencillo recurrir a gráficos o
tablas como el de A. Behar (Gráfico 48.2.1.), que permiten la adición en forma directa.
Recordemos que cuando se duplica la fuente sonora (suma de niveles iguales), el
nivel total aumenta en 3 dB. Ejemplos: dos fuentes de 60 dB, cada una, producen juntas
63 dB; dos fuentes de 100 dB producen juntas 103 dB.
Puede utilizarse el Gráfico 48.2.1. por ejemplo para sumar 65 dB más 61 dB. La
diferencia entre valores a ser sumados es de 65 dB - 61 dB = 4 dB.
Entrando por la curva, con el valor 4, hallamos sobre ordenadas el valor 1,5 dB,
para ser sumado al mayor valor obteniendo; 65 dB + 1,5 dB = 66,5 dB. O bien, hallamos
en abscisas el valor 5,5 a sumarse al menor de los componentes: 61 dB + 5,5 dB = 66,5
dB.
El gráfico anterior permite resolver problemas de este tipo: Si una máquina tiene un
nivel 88 dB y se agrega otra de 82 dB, ¿cuál será el nivel total?
Sobre la curva se entra con la diferencia 88 dB - 82 dB = 6 dB; y sobre la abscisa
se lee 7 dB. El nivel total es 82 dB + 7 dB = 89 dB.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 11 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

0
dB 1
2 Diferencia numérica entre dos
3
niveles que deben sumarse
Diferencia numérica entre el nivel total
3
4
5
2 6
y el nivel mayor

7
8
9
10
11
1
12
13

0
3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 dB
Diferencia numérica entre el nivel total y el nivel menor

Combinación de niveles sonoros gráfico de Behar


(Gráfico 48.2.1.)

Otro caso: Existe un ruido de fondo 80 dB; cuando funciona una máquina sube a 85
dB. ¿Cuál es el ruido de la máquina sola? Se entra en abscisas con la diferencia 85 dB -
80 dB = 5 dB y se lee en la curva 3,2 dB; luego el nivel de la máquina es 80 dB + 3,2 dB =
83,2 dB.

48.3.- Sensibilidad del oído.


Para medir la sensibilidad del oído se aplica firmemente un par de auriculares
sobre las orejas. Estos se alimentan con una corriente de frecuencia constante, cuya
intensidad se puede variar de manera continua.
Previamente se ha determinado la amplitud de la vibración de la membrana del
auricular con la intensidad y, en consecuencia, la presión ejercida sobre el tímpano para
diversas intensidades.
Para cada frecuencia, disminuyendo progresivamente la intensidad, se llega a un
valor donde cesa la sensación sonora: es el umbral de audibilidad y puede trazarse la
curva que da la presión del umbral en función de la frecuencia.
Si se aumenta la intensidad progresivamente, se llega a un nivel donde la
sensación es penosa: es el umbral del dolor (ver Gráfico 48.1.1.).

48.4.- Decibeles A, B, ó C
Con los trabajos de Fletcher y Munson se comprobó que la percepción de la
sonoridad era un fenómeno más complejo de lo que se creía hasta entonces (ya que, por
ejemplo, la sensibilidad del oído dependía fuertemente de la frecuencia). Se intentó crear
un instrumento de medición capaz de reflejar, con una única cifra, la sensación de
sonoridad producida por un sonido cualquiera. Para lograr eso se intercaló un filtro de
ponderación de frecuencias con una curva de respuesta en frecuencia inversa de las
curvas de Fletcher y Munson. Así, como para las bajas frecuencias las curvas de Fletcher
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 12 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

y Munson suben (dado que el oído requiere mayor nivel de presión sonora por su menor
sensibilidad), este filtro debía atenuar las componentes de baja frecuencia. Por ejemplo, si
a 200 Hz una curva de Fletcher y Munson sube 20 dB por encima del valor
correspondiente a 1 kHz (Gráfico 48.1.1), el filtro a intercalar debía atenuar en 20 dB el
valor de nivel de presión sonora medido a esa frecuencia. El filtro que se proponía
intercalar debía, entonces, imitar la respuesta del oído humano, atenuando las bajas y las
muy altas frecuencias, dejando las medias casi inalteradas. En otras palabras, tendría que
intercalar unos controles de graves y agudos al mínimo antes de realizar la medición.
Esta idea tropezó con varias dificultades. En primer lugar, no hay una sola curva de
Fletcher y Munson, sino que para cada nivel de sonoridad hay una diferente; por lo cual,
para una misma frecuencia se requerirían diversas atenuaciones según el nivel de la
señal. Esto llevó a que se propusieran tres curvas de ponderación diferentes: la curva A,
válida para niveles de sonoridad próximos a los 40 fones; la curva B, válida para niveles
de sonoridad del orden de 70 fon; y la curva C, destinada a los niveles de sonoridad
cercanos a 100 fon. En la Gráfico 48.4.1. se muestran las tres curvas de ponderación.
La segunda dificultad, más seria que la anterior, fue que las curvas de igual nivel de
sonoridad de Fletcher y Munson sólo son válidas para tonos senoidales, por lo cual el
propósito original de obtener un valor único que se correlacionara con la sensación de
sonoridad no pudo cumplirse. En efecto, dos sonidos de igual nivel con ponderación A,
por ejemplo, pero de diferente composición espectral, podían resultar de sonoridad
subjetiva muy desigual.

Curvas de compensación o de ponderación


Gráfico 48.4.1.

dB
0 C

B
10

20 A

30

40

50

20 50 100 200 500 1000 2000 5000 10000 Hz


f

A pesar de ello, investigaciones posteriores revelaron que las cifras medidas


intercalando la curva de ponderación A, estaban muy bien correlacionadas con el daño
auditivo experimentado por las personas expuestas a ruidos intensos durante períodos
considerables de tiempo, como suele ocurrir en los ambientes de trabajo en la industria.
También se correlacionaba bastante bien con la sensación de molestia y con la
interferencia a la palabra, causadas por determinados ruidos. Por estos motivos, no sólo
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 13 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

se popularizó dicha curva, sino que además fue adoptada en numerosas normas y
legislaciones.

48.4.1.- Curvas de compensación o ponderación A, B, y C.


Para cada frecuencia, el valor de la ordenada representa la corrección auditiva a
aplicar al nivel de presión sonora de un tono de esa frecuencia para obtener su nivel
sonoro. En 1 kHz (1.000 Hz) las tres curvas coinciden en 0 dB.
Los valores medidos con estas curvas de compensación intercaladas se
denominan respectivamente nivel sonoro A, nivel sonoro B y nivel sonoro C, y se
expresan en dBA, dBB y dBC, también abreviados dB(A), dB(B) y dB(C). La curva B en
realidad, prácticamente no se utiliza actualmente, por lo cual, es raro que los instrumentos
la incluyan. La curva C, en cambio, viene incorporada a la mayoría de los instrumentos, ya
que algunas especificaciones requieren la lectura en dBC.

48.5.- Curvas NR (Noise Rating)


120
En un ambiente para una aplicación
determinada, por ejemplo una oficina pública 110
110
o un aula, existe cierto ruido de fondo
máximo compatible con un buen desempeño 100
100
de las actividades a realizar en dicho
ambiente. Si bien el nivel sonoro permite 90
90
hasta cierto punto darse una idea de si el
ambiente será o no considerado “ruidoso" por 80
los usuarios, hay criterios más específicos. 80
Uno de ellos es el de las curvas NR (noise
70
rating curves: curvas de valuación del ruido), 70
que ha sido objeto de normas nacionales y
extranjeras como la IRAM 4070 o la ISO 60
60
1996. En algunos países, como los Estados
Unidos, se utilizan otros juegos de curvas NPS 50 50
[dB]
similares, como las curvas NC (noise
criterion), las curvas PNC (preferred noise 40
40
criterion) o las curvas NCB (balanced noise
criterion). 30
30
Las curvas NR (Gráfico 48.5.1.) han
sido propuestas teniendo en cuenta
20
principalmente el efecto del ruido sobre la 20
comodidad de la comunicación oral y de la
escucha de la música, a través de 10
10
numerosas encuestas a personas expuestas
a diversos ruidos en diversas actividades. 0
0
La obtención del valor NR que 31,5 63 125 250 500 1K 2K 4K 8K
corresponde a determinado ruido ambiente f [Hz]
consiste en trazar directamente sobre la (Gráfico 48.5.1.)
familia de curvas el espectro de bandas de Curvas NR para la evaluación del ruido de fondo
octava del ruido y, luego, encontrar el menor de un ambiente según normas ISO 1966 e IRAM
valor de NR, cuya curva asociada no es 4070. En línea gruesa se indica el espectro de
superada a ninguna frecuencia por el ruido a bandas correspondiente al ejemplo.
evaluar.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 14 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Las curvas se complementan con listas de actividades y ambientes con indicación


del rango de valores NR admisibles. En la Tabla 48.5.1. se incluye un listado, en el cual
se ha supuesto que el ruido sea exclusivamente el ruido de fondo, sin considerar el ruido
adicional que podrían provocar la presencia de personas o las respectivas actividades
normales.
Por ejemplo: El ruido en una oficina pública tiene un espectro entre 31,5 Hz y 8 kHz
con los siguientes niveles de presión sonora: 50 dB, 65 dB, 55 dB, 50 dB, 46 dB, 35 dB,
30 dB, 35 dB. Hay que determinar si es apta desde el punto de vista del ruido.
Solución: Del trazado del espectro de bandas de octava, se obtiene (por
interpolación) que el valor correspondiente de NR es 42. De la Tabla 48.5.1., resulta que
para una oficina pública el valor NR debe estar entre 35 y 45, por lo tanto esta oficina
cumple con la recomendación.

Valores de ruido aceptables en ambientes desocupados (sin personas).


Norma IRAM Nº 4070 - (Tabla 48.5.1.)

Lugar Ambiente Valor NR dB A


Estudios Radio y TV 15-20 25-30
Sala de concierto 20-25 30-35
Auditorios
Cinematógrafo 25-35 35-45
Aula 25-35 35-45
Escuelas
Biblioteca (Sala de lectura) 25-30 35-40
Iglesias Nave 25-30 35-40
Habitaciones 25-35 30-40
Hospitales Quirófano 30-40 35-45
Circulaciones 35-45 40-50
Rurales 20-30 25-35
Residencias Suburbanas 25-35 30-40
Urbanas 30-40 35-45
Restaurantes Salón comedor 35-45 40-50
Comercios Salón de ventas 40-50 45-55
Privadas 30-40 35-45
Oficinas
Públicas 35-45 40-50
Hoteles Habitaciones 30-40 35-45
Gimnasios 35-45 40-50
Deportivos
Pileta de natación 40-55 45-60

48.6.- Legislación sobre ruido.


En la Argentina existen varios tipos de legislaciones y normativas en relación con el
ruido. Algunas se refieren específicamente al ruido y otras lo incluyen como parte de una
problemática más amplia.
En primer lugar, está la legislación laboral, que protege directa o indirectamente al
trabajador. Para lo cual regula los niveles de exposición a ruidos (procurando limitarlos a
valores seguros), así como las posibles medidas de prevención. Existen dos leyes
laborales que incluyen in extenso la cuestión del ruido: la Ley Nº 19.587/72, de Higiene y
Seguridad en el Trabajo, con su decreto reglamentario Nº 351/79; y la Ley Nº 24.557/95,
de Riesgos del Trabajo, que va acompañada por los decretos reglamentarios Nº 170/96 y
Nº 333/96.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 15 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Luego existen las disposiciones ambientales, que protegen a la comunidad, y


establecen límites en general muy inferiores a los de las laborales, ya que contemplan por
ejemplo la tranquilidad y el descanso. Existen algunas de carácter general o global que no
abundan en detalles técnicos, sino que toman en forma amplia el problema de la
contaminación o la molestia (Art. 41 de la Constitución de la Nación Argentina (1994) y en
Córdoba la Ley de Preservación, Conservación, Defensa y Mejoramiento del Ambiente, Nº
7343/85), y otras más específicas y de aspecto más técnico en las cuales se indican
niveles máximos, procedimientos de medición, etc. como la Ordenanza de la Ciudad de
Córdoba Nº 8.167/86.
Por último, existe una serie de normas y recomendaciones emitidas por comités
técnicos especializados, pertenecientes a organismos nacionales e internacionales que, si
bien no alcanzan el rango de disposiciones legales, suelen ser adoptadas en leyes,
ordenanzas o reglamentos debido a la autoridad técnica de la entidad en que se originan.
En la Argentina existen dos organismos que han emitido normas sobre estos temas:
IRAM y AITA. El IRAM (Instituto Argentino de Normalización) es el organismo nacional
más importante desde el punto de vista de la emisión de normas, abarcando toda clase de
temas, entre los cuales se encuentran lo atinente a acústica, ruido y vibraciones. La AITA
(Asociación de Ingenieros y Técnicos del Automotor) propone normas relativas a
vehículos automotores, algunas de las cuales se refieren a la emisión de ruidos.
Las Normas IRAM referidas a acústica, ruido y vibraciones son numerosas y podrían
clasificarse en normas referidas a definiciones, a métodos de medición, a la audición
humana, a psicoacústica, a efectos del ruido y las vibraciones en el hombre, a
propagación, aislación y evaluación de ruido y a clasificación acústica de materiales y
estructuras. En la tabla siguiente, se incluye una lista de los números de normas que
responden a esta clasificación.

Tema Norma IRAM


Definiciones IRAM 4036/72 (Acústica), 4090/81 (Vibraciones)
Métodos de medición IRAM 4060/85, 4060-1/98, 4060-3/98, 4061/91, 4065/70,
4071/73, 4074/72, 4074-1/88, 4074-2/88, 4077/97,
4081/77, 4111/89, 4112, 4115/91, 4117/89, 4119/89,
4120/90, 4123/92, 4124/98, e IRAM-AITA 9C y 9C1
Audición humana IRAM 4026/86, 4028-2, 4075/74 y 4091/81
Psicoacústica IRAM 4064/90, 4066/97
Efectos del ruido y las vibraciones en IRAM 4070/86, 4078-1/89, 4078-2/90, 4078-3/90,
el hombre 4079/86 y 4097/88
Propagación, aislación y evaluación IRAM 4062/74, 4063/82, 4070/86
de ruido
Clasificación acústica de materiales, IRAM 4043/84, 4044/85, 4121/92, 4125/98, 4126-1/98,
estructuras y dispositivos 4126-2/98

Para concluir, existen numerosas reglamentaciones y normas relativas al problema


del ruido y las vibraciones, pero en general no se aplican porque no incluyen una
estrategia real para la lucha contra este flagelo a la sociedad, sino que, más bien, son
expresiones de deseo inspiradas en normas nacionales e internacionales.
Si se desea realmente corregir este problema, será necesario plantear una
estrategia integral de acción que permita una transición gradual y aceptable para los
componentes de la sociedad hacia un estado de cosas superador al que prevalece
actualmente.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 16 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

49.- Ruidos aéreos y de impacto. Aislación de ruidos transmitidos a


través de las paredes y entrepisos.
El aislamiento se expresa en diferencia de niveles de ruido y puede aplicarse para
los ruidos que vienen del exterior. No tiene sentido la expresión cuando se trata de ruidos
producidos en el interior, como ocurre en ciertas zonas de las fábricas que son
notablemente ruidosas y terminan por provocar lesiones en el aparato auditivo de los
operarios permanentemente expuestos a tales niveles, durante largas jornadas de labor.
Aquí únicamente cabe el encapsulamiento de las máquinas o equipos muy
ruidosos, el empleo de protectores sobre los oídos - que los fabricantes de equipos para
higiene y seguridad en el trabajo ofrecen de diversos tipos - y la disminución de la
exposición al riesgo, trasladando los operarios a zonas más tranquilas.

Se distinguen dos clases de problemas:

 Reducir el nivel de ruido protegiendo los ambientes contra los ruidos


provenientes del exterior, es una cuestión de aislamiento;
 Mejorar el comportamiento de un local para corregir defectos en la percepción
de ruidos producidos en el propio ambiente, es una cuestión de
acondicionamiento acústico que se resuelve disponiendo acertadamente
superficies absorbentes.

Los ruidos provenientes del exterior se distinguen en aéreos y de impacto. Los


primeros se propagan a través del aire e ingresan por las aberturas y paredes
insuficientes. Los segundos se propagan por vibración de las estructuras debido a la
continuidad de las mismas.
La transmisión a través de las paredes se produce directamente por los poros y
fisuras, por las rendijas de las aberturas y por el efecto de diafragma vibrante, que se
produce cuando no son suficientemente pesadas. En consecuencia, hay que evitar los
materiales porosos, se deben hermetizar perfectamente las aberturas y las paredes que
separan deben tener unos 350 Kg/m2, como corresponde a un muro de ladrillos comunes
de 0,30 m, que proveerá una aislación de 48 dB.
En paredes simples la pérdida de transmisión aumenta 6 dB cada vez que se
duplica la masa (espesor). Es una propiedad conocida como ley de la masa.
Un espacio de aire intermedio proporciona buen aislamiento pero debe ser
suficiente el espesor y se deben evitar las vinculaciones rígidas, lo cual resulta bastante
difícil de lograr en la práctica. Además, no deben ser dos paredes idénticas -del mismo
peso por m2- sino de diferentes pesos; una de por lo menos 150 kg/m2 y 0,10 m de
espesor; la otra puede ser de paneles de yeso, de 0,015 m de espesor, separada de la
anterior por un espacio de 0,025 m, guarnecido con lana mineral. Entre una y otra
disposición, existen diferencias de aislamiento del orden de 15 dB a 20 dB.
La tabla que se adjunta proporciona datos sobre aislamiento acústico, para pisos,
techos y tabiques.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 17 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Tabla de pérdida de transmisión de diversos materiales en función de


la frecuencia, y clase de transmisión sonora (según varias fuentes)

Valor Pérdida de transmisión a la frecuencia


Material o estructura
medio 125 250 500 1000 2000 4000
Hormigón (90 mm) 37 30 30 37 35 38 41
Hormigón (140 mm) 45 30 34 41 48 56 55
Hormigón (190 mm) 53 37 46 46 54 59 60
Hormigón (290 mm) 50 33 41 45 51 57 61
Hormigón (90 mm) + aire (25 mm) + fibra de vidrio (65
62 49 54 57 66 71 81
mm) + hormigón (90 mm) + placa de yeso (16 mm)
Hormigón (90 mm) + aire (60 mm) + panel rígido de fibra
de vidrio (65 mm) + hormigón (90 mm) + placa de yeso 77 57 65 76 82 86 83
(16 mm)
Placa de yeso (Durlock, Placo) (12 mm) 28 15 20 25 29 32 27
Placa de yeso (Durlock, Placo) (212 mm) 31 19 26 30 32 29 37
Placa de yeso (12 mm) + aire (70 mm) + placa de yeso
34 13 21 33 43 44 39
(12 mm)
Placa de yeso (212 mm) + aire (70 mm) + placa de yeso
38 18 25 39 47 49 44
(12 mm)
Placa de yeso (212 mm) + aire (90 mm) + placa de yeso
45 29 35 48 51 53 46
(12 mm); montantes cada 600 mm
Placa de yeso (212 mm) + aire (90 mm) + placas de
37 16 26 36 42 45 48
yeso (12 mm); montantes cada 400 mm
Placa de yeso (212 mm) + aire (70 mm) + placa de yeso
44 23 30 45 49 52 52
(212 mm)
Placa de yeso (12 mm) + aire (20 mm) + fibra de vidrio
45 21 35 48 55 56 43
(50 mm) + placa de yeso (12 mm)
Placa de yeso (212 mm) + aire (40 mm) + fibra de vidrio
(50 mm) + placa de yeso (212 mm); montantes cada 56 34 47 56 61 59 57
600 mm
Placa de yeso (212 mm) + perfiles elásticos + aire (15
mm) + fibra de vidrio (75 mm) + placa de yeso (12 mm) 57 33 48 56 56 61 58

Placa de yeso (212 mm) + perfiles elásticos + aire (15


mm) + fibra de vidrio (75 mm) + placa de yeso (212 61 38 53 61 60 65 63
mm)
Placa de yeso (212 mm) + perfiles elásticos + aire (25
mm) + fibra de vidrio (125 mm) + placa de yeso (212 64 43 54 63 65 69 66
mm)
Vidrio (6 mm) 31 25 28 31 34 30 37
Vidrio laminado (6 mm) 35 26 29 32 35 35 43
Vidrio (3mm) + aire (50 mm) + vidrio (3 mm) 38 18 26 38 43 48 35
Vidrio (3mm) + aire (100 mm) + vidrio (6 mm) 45 29 35 44 46 47 50
Puerta madera maciza (24 kg/m2) sin burlete 22 19 22 26 24 23 20
Puerta madera maciza con burlete 26 22 25 29 25 26 28
Puerta de madera maciza (24 kg/m2) + aire (230 mm) +
Puerta acero chapa del 18 hueca (26 kg/m2) + burlete 49 35 44 48 44 54 62
magnético en el marco
NOTA: Los valores son indicativos, recomendándose recurrir a lo especificado por cada fabricante.

Otro aspecto importante resulta, si desde el proyecto alejamos del ruido a nuestro
edificio. La energía de las ondas sonoras y por tanto la intensidad del sonido, caerán con
el cuadrado de la distancia a la fuente sonora (ley del inverso de cuadrado de la
distancia). En otras palabras, si nos alejamos 200 metros de un aerogenerador, el nivel de
sonido será un cuarto del que teníamos a 100 metros. Y así, si multiplicamos por dos su
distancia hará que el nivel de dB(A) se divida por 6. (Gráfico 49.1.)
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 18 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Ley del inverso de cuadrado de la distancia (Gráfico 49.1.)

También se suelen utilizar pantallas acústicas naturales o artificiales.


En nuestro medio constructivo aún no existen Leyes precisas que garanticen el
aislamiento entre los departamentos contiguos de un edificio y entre los locales detrás de
la fachada y el ruido de la calle. En otros países, se han impuesto reglas de calidad para
la construcción desde este punto de vista. Se distingue el aislamiento que deben
proporcionar las paredes a los ruidos graves, medianos y agudos.
El aislamiento de los ruidos aéreos, transmitidos a través del aire y provenientes
del exterior del local a proteger, está fijado en el siguiente cuadro:
Graves Medianos Agudos
100 - 320 Hz 400 - 1250 Hz 1600 - 3200 Hz
Paredes que separan departamentos 36 dB 48 dB 54 dB
Fachadas hacia calle ruidosa 25 dB 30 dB 40 dB
Fachadas hacia calle tranquila 15 dB 20 dB 25 dB

Se realizan ensayos normalizados disponiendo una fuente emisora de un lado y


dispositivos para la medición del otro y relevando el espectro sonoro, el cual debe
satisfacer las condiciones indicadas.
Las ventanas son los puentes para la transmisión en los muros de fachada y, para
que aseguren el mismo aislamiento que el muro, en primer lugar deben contar con juntas
bien estudiadas y construidas ajustándose perfectamente contra los marcos. En segundo
término, es importante el peso del vidrio, relacionado con su espesor.
El vidrio simple, de 2,9 mm es suficiente en los barrios con calles tranquilas y
ofrece un aislamiento de 22 dB. El vidrio grueso, de 3,8 mm viene bien en calles ruidosas,
asegura 26 dB de aislamiento. El de 5 mm, 28 dB. Con un cristal de 12 mm, puede
tenerse 33 dB.
Algo parecido ocurre con las puertas donde también se debe cuidar el cierre
mediante el doble contacto y burletes plásticos, por ejemplo, y el peso y disposición
interior del material. La doble puerta, una de ellas acolchada, es la solución óptima para
alcanzar gran aislamiento si se tiene suficiente espesor de pared como para permitir la
disposición correspondiente.
Los cerramientos horizontales, especialmente los entrepisos en los edificios de
departamentos, transmiten los ruidos de impacto que significan la marcha de las personas
o el funcionamiento de la máquina de lavar. Este aislamiento se logra por medio de
revestimiento de pisos con materiales elásticos tales como el caucho macizo o celular, el
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 19 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

corcho puro o aglomerado con asfalto o resina, el fieltro, ciertos materiales plásticos, la
lana mineral, las almohadillas de neoprene y diversos materiales sintéticos.
El aislamiento que normas como las referidas anteriormente imponen a los
entrepisos permite que el nivel de ruido del departamento inferior, ruidos provocados por
los impactos en el piso del departamento superior, no superen los siguientes valores:

Graves Medianos Agudos


100 - 320 Hz 400 - 1250 Hz 1600 - 3200 Hz
Entrepisos 66 dB 57 dB 46 dB

Los solados comprenden en tal caso, lo que se llama una losa flotante, es decir una
delgada losa de hormigón liviano de unos 0,04 m de espesor, totalmente separada de la
losa estructural y de las paredes perimetrales por una capa de suficiente espesor del
material elástico elegido (Gráfico 49.2.).

Losa flotante (Gráfico 49.2.)

Del lado receptor es posible lograr mejoras en la aislación acústica y de ruido de


impacto por medio de un cielorraso suspendido, es decir un cielorraso, generalmente de
placa de roca de yeso, montado sobre una estructura metálica colgada a cierta distancia
por debajo de la losa (Gráfico 49.3.). Aquí intervienen dos mecanismos. En primer lugar,
el plenum o cavidad de aire entre el cielorraso y la losa, que permite crear un sistema
masa-resorte-masa que puede ser especialmente efectivo si su altura es considerable
(por ejemplo en el caso del reciclado o refacción de una construcción antigua con techos
altos). La efectividad aumenta en caso de que se coloque lana de vidrio u otro material
absorbente en esta cavidad, en forma similar al caso de las paredes dobles. En segundo
lugar, es relativamente sencillo utilizar suspensiones elásticas, ya sea a través de resortes
o de elastómeros, como se muestra en Gráfico 49.4. Esto aumenta la pérdida de
transmisión. La suspensión elástica, junto con la lana de vidrio, reducirá ese ruido
acústico, tanto más cuanto mayor sea la masa del cielorraso.
Cielorraso suspendido (Gráfico 49.3.)
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 20 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Suspensiones elásticas para cielorrasos (Gráfico 49.4)


(a) con resorte helicoidal; (b) con materiales elastómeros o viscoelásticos.

(a) (b)

Diversos elementos de las instalaciones en los edificios, tales como las tuberías de
agua o de calefacción, la descarga de los inodoros, etc., son posibles fuentes de ruidos
que hay que prevenir, tomando las mayores precauciones posibles durante la ejecución
de los trabajos.
A los efectos de absorber las vibraciones
producidas a través de cañerías se aconseja utilizar
conexiones flexibles articulables como la indicada en el
Gráfico 49.5. Según la aplicación, se los fabrica de goma, Conexión flexible (Gráfico 49.5)
plástico reforzado o acero.
Este dispositivo es de fundamental importancia cuando se atraviesan cielorrasos
suspendidos, como el descripto más arriba, y losas flotantes.

50.- Acondicionamiento acústico de locales. Dispositivos


antivibratorios para el montaje de máquinas.
50.1.- Acondicionamiento acústico de locales
Los sonidos emitidos dentro de una sala se reflejan y
vuelven a reflejar sobre los cerramientos, produciendo el
fenómeno denominado reverberación acústica, de alguna
manera comparable al fenómeno de eco. Sin embargo,
mientras el eco es una repetición aislada y distinguible del Fuente
sonido directo inicial, la reverberación está constituida por
una multitud de sonidos reflejados que se superponen y
prolongan el sonido directo, aún después de que este haya
cesado.
Wallace Sabine formuló esta noción importante de
duración del decrecimiento de un sonido y definió el tiempo
de reverberación de una sala como aquel que transcurre Gráfico 50.1.1.
El sonido se refleja
desde que cesa la acción de la fuente de emisión de cierta sucesivamente en las diversas
intensidad acústica hasta que la misma disminuye en 60 dB. superficies del recinto.
Para un sonido relativamente elevado, como es uno Inicialmente, el sonido es
irradiado en todas direcciones.
de 60 dB, el tiempo de reverberación es el que transcurre Por simplicidad se muestra una
desde que cesa hasta que se abate al nivel del umbral de sola dirección.
audibilidad.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 21 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Sabine experimentalmente encontró la expresión que permite cuantificar el tiempo


de reverberación en segundos T60, que es proporcional al volumen V de la sala en m3 e
inversamente proporcional a las superficies de los cerramientos de la sala S, en m2, e
inversamente proporcional al coeficiente de absorción de la energía acústica . El
coeficiente de absorción es el cociente entre la potencia transmitida y la incidente; se
adjuntan dos tablas de Watson, con los coeficientes de absorción para materiales
corrientes y de absorción de asientos y público.

0,161 .V
Fórmula de Sabine: T60 
 .S

Tabla de coeficientes de absorción para materiales corrientes*


Frecuencias
Materiales
128 512 2048
Pared de ladrillo pintada 0,012 0,017 0,023
Id. sin pintar 0,024 0,030 0,049
Tapices 0,090 0,200 0,270
Telas colgantes lisas :
ligeras, 350 gr/m2 0,040 0,110 0,300
medianas, 475 gr/m2 0,060 0,130 0,400
pesadas, 600 gr/m2 0,100 0,500 0,820
Pavimentos :
Hormigón 0.010 0,015 0,020
Madera 0,010 0,030 0,020
Asfalto, caucho, o corcho sobre Hº 0,050 0,03-0,08 0,030
Vidrio 0,035 0,020
Mármol o tejas barnizadas 0,010 0.010 0,015
Aberturas :
escenario, según decoración 0,25-0,75
palcos amplios, asientos tapizados 0,50-0,10
rejas, ventilación 0,15-0,5
Enlucidos lisos sobre ladrillo 0,013 0,025 0,040
Id. sobre listones 0,020 0,030 0,040
Enlucidos bastos sobre listones 0,039 0,060 0,054
Paneles de madera 0,080 0,060 0,060

Absorción de los asientos y del público*


Frecuencias
Elemento
128 512 2048

Espectadores sentados, por


0,095-0,185 0,280-0,400 0,325-0,560
persona según el tipo de asiento
Sillas de metal o madera 0,014 0,016 0,019
Bancos de cojín 0,070-0,105 0,135-0,175 0,130-0,160

Butacas de teatro 0,023


de madera barnizada 0,150
tapizadas de cuero 0,240-0,280
tapizadas de terciopelo o lana
Bancos de madera 0,035

* Watson, Acoustics of Buildings

Por ejemplo, una habitación de 4 m por 5 m por 3 m de altura con un coeficiente de


absorción igual a 0,15 tiene una superficie total de 4·3 + 4·3 + 4·5 + 4·5 + 5·3 + 5·3 = 94
m2 y un volumen de 3·4·5 = 60 m3. Entonces, tendrá un tiempo de reverberación igual a
0,161·60 / 0,15·94 = 0,65 segundos.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 22 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Esta fórmula supone que la absorción sonora es constante sobre toda la superficie
del recinto. En el caso más habitual, las diversas superficies de una habitación o sala
están recubiertas con materiales de diferente absorción sonora, por lo tanto:
0,161 .V
T60  donde   . S = (1 . S1 + 2 . S2 + 3 . S3 + ....... + n . Sn)
 . S

Donde   . S, se llama absorción total; siendo 1 el coeficiente de absorción de la


superficie S1; 2, el coeficiente de absorción de la superficie S2; etc.
Por ejemplo, si en la situación precitada el techo tiene coeficiente de absorción
0,40, el piso 0,10 y las paredes 0,15 el denominador resulta 4·5·0,4 + 4·5·0,1 + (4·3 + 4·3
+ 5·3 + 5·3)·0,15 = 18,1 y por consiguiente T = 0,161·60 / 18,1 = 0,53 segundos.
La absorción total debe tener un valor que haga que T60 sea del orden de 0,5 a 0,8
seg. en locales para oficinas, por ejemplo, pues de lo contrario se dificulta la inteligibilidad
de la palabra.
Si el tiempo de reverberación es muy prolongado, los sonidos anteriores siguen
oyéndose cuando aparecen los nuevos, provocando cacofonías que perjudican la
inteligibilidad de la palabra y la música. Además tiende a producirse un aumento del nivel
del ruido ambiente. Si, en cambio, es muy corto, los sonidos suenan débiles, sobre todo
lejos de la fuente. Hay un tiempo óptimo para cada tipo de aplicación, que aumenta con el
volumen del ambiente.
El tiempo de reverberación disminuye al aumentar la absorción sonora de las
superficies del recinto. Los materiales comunes de construcción (hormigón o concreto,
mampostería, mosaicos, cerámicos) suelen ser poco absorbentes, por lo cual, si no son
tratados, implican tiempos de reverberación demasiado largos. Por lo tanto, recubriendo
las paredes, el piso y/o el cielorraso con materiales absorbentes es posible reducir el
tiempo de reverberación.
En general los materiales blandos y porosos son absorbentes, como la lana de
vidrio, la espuma de poliuretano, las alfombras gruesas, las cortinas pesadas y con
muchos pliegues y los plafones o baldosas de fibra vegetal. En ellos, el aire en
movimiento que atraviesa los poros experimenta fricciones que le hacen disipar calor. En
algunos casos, como es el de las espumas de poliuretano, se utiliza una terminación
superficial con cuñas, que aumenta la absorción sonora total.
Las bandejas de huevo no son buenas absorbentes.
Algunos tapizan las paredes con esas bandejas en la
creencia de que se obtiene un buen resultado. Una prueba
que puede servir para saber si un material es buen
absorbente es soplar a través de él. Si el aire pasa con
cierta dificultad, pero pasa, es buen absorbente.
El telgopor no es un buen absorbente, dado que es Porción de material acústico de
poliestireno expandido con poros o células cerradas. Las espuma polímera con forma de
células cerradas no dejan pasar el aire y no hay por cuñas anecoicas.
consiguiente pérdidas por rozamiento.
La corrección, o mejoramiento del comportamiento de un local desde este punto de
vista, que se logra disminuyendo el tiempo de reverberación, se traduce en una
disminución general del nivel de ruido interior que puede ser del orden de la decena de
decibeles y se puede calcular, así:
Mejoramiento (dB) = 10 log T60 (antes) / T60 (después)
Entendiendo que antes y después se refieren al tratamiento fonoabsorbente de los
cerramientos, con materiales que deben reunir una serie de condiciones apropiadas.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 23 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

50.2.- Dispositivos antivibratorios para el montaje de máquina


El estudio teórico y las aplicaciones prácticas de las vibraciones constituyen un
tema desarrollado extensamente por la Mecánica en general. Se trata de un fenómeno
frecuente en la vida diaria, aparece cada vez que existe un elemento o un conjunto de
ellos en movimiento.
Las vibraciones suelen ser perjudiciales, pueden afectar la estabilidad o la
integridad del sistema y además pueden producir ruidos molestos.
Estando los ruidos ligados estrechamente con las vibraciones, su control exige
muchas veces el conocimiento de los fenómenos, si se trata de combatir un ruido en su
origen se debe apelar a métodos antivibratorios.
El sonido es, como ya se ha dicho, un movimiento periódico de las partículas de un
medio elástico alrededor de su posición de equilibrio. Este movimiento puede provenir de
muy distintas causas. La más frecuente, en el ámbito que nos ocupa, es la originada por
una vibración mecánica: una máquina, o parte de ella, cuya vibración la convierte en
fuente sonora.
El término vibración involucra un movimiento oscilatorio, que puede ser del tipo
entretenido (forzado) de amplitud constante o variable, cuya frecuencia no produce
obligatoriamente sonidos audibles. No obstante, este término se emplea casi
exclusivamente para designar las oscilaciones de baja frecuencia (1 Hz -2.000 Hz que
equivalen a 60 rpm - 120.000 rpm) que se propagan por vía sólida.
También las vibraciones se suelen calificar como mecánicas, si bien las
oscilaciones acústicas son de la misma naturaleza.
El estudio de las vibraciones obedece entre otras a las siguientes causas:
a) Un cuerpo que vibra produce ruidos. Vale decir que en última instancia, si
queremos silenciar una máquina, debemos inevitablemente eliminar o minimizar las
vibraciones de sus distintas partes.
b) Las vibraciones salvo casos excepcionales, son el "subproducto" indeseado de un
diseño deficiente de una máquina. Indican que algo ha sido mal diseñado o
construido. Además, efectúan un gasto de potencia útil.
c) Las vibraciones muy intensas pueden significar un serio peligro para la vida y la
estabilidad de un sistema mecánico.
d) Las vibraciones excesivas causan molestias y fatigas al personal expuesto a ellas.

Estos son algunos de los efectos provocados por vibraciones indeseadas. Existen
también vibraciones generadas a propósito con fines diversos, tales como remachadoras
neumáticas y mesas vibratorias para pruebas, tamices vibrantes, motores de diversos
tipos, etc.
Mediante los acelerómetros piezoeléctricos que convierten el movimiento vibratorio
en señal eléctrica, se puede realizar la medida y análisis de las vibraciones.
Los materiales antivibratorios usados con mayor frecuencia son:
Las gomas sintéticas o naturales: Se utilizan tanto para
aislar partes de máquinas, como conjuntos completos. Exhiben
propiedades mecánicas muy buenas, ya que permiten trabajar
tanto a la tracción, como a la compresión y a la flexión. Presentan
algunos problemas como la poca resistencia a la temperatura y
algunas son atacadas por el aceite. En plaza se encuentran
Pac de neoprene
también aislantes de neoprene aptos para aislar tanto vibraciones
ranurado
como impactos.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 24 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

El corcho: Es utilizado tradicionalmente como aislante para bloques inerciales


(máquinas o motores anclados rígidamente a masas con el fin de bajar la frecuencia de
resonancia de los mismos). La ventaja que tiene este Máquina
material es la baja frecuencia de resonancia propia pero rotativa
se suele descomponer por la humedad y es atacado por
las grasas y los aceites.
Resortes metálicos (solos o envueltos en vainas
de caucho): Reúnen las ventajas de las gomas sin los
defectos de las mismas. El problema de los resortes es el Bloque
inercial
espesor que ocupan y el costo elevado.
Lanas de vidrio y mineral: Se obtienen de Suspensión
escoria de hierro fundido soplado. Suelen reemplazar con elástica
ventaja al corcho cuando hace falta realizar un montaje
masivo elástico, lo cual justifica su difusión. Se las fabrica
en forma de fieltro.

Como se dijo, toda máquina que produzca vibraciones puede según su tamaño,
apoyarse al suelo de fundación mediante soportes elásticos o, sino, con una base
generalmente de hormigón armado. Lo primero es válido para máquinas pequeñas y lo
segundo para máquinas más grandes. Estas últimas requieren, en este aspecto, un
diseño especial, ya que será necesario determinar su peso y proyectar la fundación más
pesada que la propia máquina para evitar que sus vibraciones (por razones de frecuencia)
se impongan a las de la base. También, esta última deberá transmitir determinada tensión
al terreno de fundación. Constructivamente, el bloque de apoyo descansará sobre un
suelo seleccionado y quedará también separado del entorno (estructura) por un espacio
de varios centímetros del suelo circundante.
Una máquina industrial bien elaborada deberá tener toda la información referente a
su fundación, ya que no son raros los casos de una fábrica emplazada en zona urbana,
donde las vibraciones ganan terreno y causan trastornos a los vecinos con los ruidos o
dañan las construcciones linderas.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 25 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Apéndice I

Decreto Nº 351/79, reglamentario de la ley Nº 19.587

El decreto Nº 351/79 que reglamenta a la ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo es


de carácter muy técnico y está organizado en 8 anexos. El anexo V se refiere a ruido y
vibraciones.
Veamos primeramente algunos aspectos de interés en relación con el ruido y las
vibraciones contenidos en el anexo I. En el artículo 23, perteneciente al capítulo 3, se
establece que “los exámenes de salud serán los siguientes: de ingreso, de adaptación,
periódicos...”.
En el artículo 24, se indica que el “examen médico de ingreso” incluirá “…audiometría
en los casos de trabajo en ambientes ruidosos.” Además, se practicarán “exámenes clínicos
y complementarios” con frecuencia semestral, entre otros casos, cuando se deban utilizar
“herramientas manuales de aire comprimido que produzcan vibraciones” y a quienes estén
“expuestos a nivel sonoro continuo equivalente de 85 dB(A) o más” se los examinará “al mes
de ingreso, a los seis meses y posteriormente, cada año debiendo efectuar las audiometrías
como mínimo 16 horas después de finalizada la exposición al ruido”. Esto muestra que, a
pesar de que el límite máximo tolerado, según veremos, es de 90 dBA (Anexo V), este
decreto considera los 85 dBA como un nivel de precaución.
El capítulo 13 del anexo I (artículos 85 a 94) trata específicamente la cuestión de los
ruidos y vibraciones. El artículo 85 expresa que “ningún trabajador podrá ser expuesto a una
dosis de nivel sonoro continuo equivalente superior a la establecida en el Anexo V.” El
artículo 87 resume las estrategias para corregir problemas de ruido y dice textualmente:

Art. 87. Cuando el nivel sonoro continuo equivalente supere en el ámbito de trabajo la dosis establecida
en el Anexo V, se procederá a reducirlo adoptando las correcciones que se enuncian a continuación y
en el orden que se detalla:
1. Procedimientos de ingeniería, ya sean en la fuente, en las vías de transmisión o en el recinto
receptor.
2. Protección auditiva del trabajador.
3. De no ser suficiente las correcciones indicadas precedentemente, se procederá a la reducción de los
tiempos de exposición.

Se observa que, de todas las soluciones, resultan preferibles aquellas que implican la
reducción del ruido. Los artículos que siguen, 88 y 89, van aún más lejos requiriendo una
fundamentación ante la autoridad competente en caso de que no puedan aplicarse las dos
primeras correcciones y, en ese caso, establecen la “obligatoriedad del uso de protectores
auditivos por toda persona expuesta” o la “reducción de los tiempos de exposición” según
corresponda.
El artículo 92 establece que cuando en un trabajador expuesto a una dosis superior a
85 dBA de nivel sonoro continuo equivalente “se detecte un aumento persistente del umbral
auditivo, el afectado deberá utilizar en forma no interrumpida protectores auditivos”, y que “en
caso de continuar dicho aumento, deberá ser transferido a otras tareas no ruidosas”. Este
artículo tiene en cuenta el hecho de que la susceptibilidad individual a experimentar daño
auditivo es muy variable y respalda por lo tanto al porcentaje de trabajadores que
estadísticamente llegan a la hipoacusia con los niveles admitidos por la ley. Si bien esto
impide la profundización del problema, tiene la inocultable limitación de que se basa en el
hecho consumado, es decir, que se protege al trabajador cuando ya ha sufrido un daño
irreversible. Esto es consecuencia de que los niveles tolerados son excesivamente altos.
Por último, los artículos 93 y 94 se refieren, respectivamente, a los límites admisibles
de ultrasonidos e infrasonidos y de vibraciones.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 26 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Pasemos ahora al ya mencionado Anexo V. En lo referente a ruidos y vibraciones es


la parte más técnica del decreto Nº 351/79. En primer lugar, se introduce el concepto de
Nivel Sonoro Continuo Equivalente (NSCE o Neq o Leq) como “el nivel sonoro medido en
dB(A) de un ruido supuesto constante y continuo durante toda la jornada, cuya energía
sonora sea igual a la del ruido variable medido estadísticamente a lo largo de la misma”. Esta
definición no es correcta, ya que no coincide con el procedimiento de cálculo que más
adelante sugiere el mismo Anexo V. Una definición más correcta sería “el nivel sonoro
medido en dB(A) de un ruido supuesto constante y continuo durante toda la jornada, cuya
energía después de atravesar la red A sea igual a la que corresponde al ruido variable a lo
largo de la jornada”. Matemáticamente,

donde pA(t) es la salida de la red de compensación A, es decir, que corresponde a la presión


p(t) filtrada por la red A. El tiempo T puede ser la duración de una jornada de trabajo, o bien
una semana, si las tareas o actividades varían de un día a otro. Esencialmente se trata del
nivel equivalente LAeq, abreviado NSCE, a los fines de este decreto. En el caso en que sea
posible subdividir el tiempo T en intervalos Ti en los que el ruido pueda considerarse de nivel
aproximadamente constante (por ejemplo cuando la actividad durante la jornada se compone
de diversas tareas cada una con su ruido asociado), la integral se puede reemplazar por una
suma:

Es decir:

EJEMPLO 1
Consideremos una jornada laboral de 8 h la cual se subdivide en intervalos. Se tiene un
intervalo de 2 h con un nivel sonoro de 80 dBA, luego 1,5 h con 85 dBA; luego 1,5 h con 90
dBA; y finalmente 3 h con 82 dBA. Se pretende calcular el NSCE.

Solución: En la figura 1, se muestran en forma de gráfico los diversos niveles.


INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 27 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Figura 1. Diagrama que representa 4 intervalos de tiempo en los


cuales el nivel de ruido permanece constante.

Aplicando la fórmula anterior,

Es decir:
NSCE = 85,2 dBA
Esta reglamentación propone dos formas de cálculo para el nivel sonoro continuo
equivalente diferentes de la propuesta aquí. La primera es un método gráfico basado en un
ábaco; que no es recomendable dado que en algunas versiones publicadas del Decreto
dicho ábaco contiene errores. La segunda utiliza los conceptos de índice parcial de
exposición e índice compuesto de exposición. El índice parcial de exposición, Ei, se calcula
como

donde Ti es el tiempo de exposición semanal (en horas) al nivel sonoro LpA,i (en dBA). Este
valor es proporcional a la energía después de atravesar la red A. De modo que, si se tienen
varios intervalos de duraciones Ti, la suma de los respectivos índices parciales de exposición
será proporcional a la energía total ponderada por la red “A” a lo largo de una semana laboral
de 48 h. Dicha suma es el índice compuesto de exposición:

El índice compuesto de exposición permite obtener el nivel sonoro continuo


equivalente mediante la ecuación inversa de la 3:

NSCE 70 10 log 10 E  (5)

Estos índices son una forma de representar la energía por medio de cifras
adimensionales y en un rango cómodo para su fácil manejo. En esta reglamentación, ambos
índices están tabulados de manera de simplificar el cálculo del NSCE, como se muestra en
las tablas 1 y 2. Los valores se han redondeado al múltiplo de 5 más próximo.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 28 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Tabla 1. Índices parciales de exposición (Ei) para niveles sonoros


entre 80 dBA y 115 dBA y duración hasta 48 h por semana
Duración por
Nivel sonoro en dB A
semana
horas minutos 80 85 90 95 100 105 110 115
10 5 10 35 110
12 5 15 40 130
14 5 15 50 155
16 5 20 55 175
18 5 20 60 195
20 5 20 70 220
25 5 10 25 85 275
0,5 30 5 10 35 105 330
40 5 15 45 140 440
50 5 15 55 175 550
1 60 5 5 20 65 220 660
70 5 10 25 75 245 770
80 5 10 25 85 275 880
1,5 90 5 10 30 100 300 990
100 5 10 35 110 345 1100
2 120 5 15 40 130 415 1320
2,5 5 15 50 165 520 1650
3 5 20 60 195 625 1980
3,5 5 5 25 75 230 730 2310
4 5 10 25 85 265 835 2640
5 5 10 35 105 330 1040 3290
6 5 15 40 125 395 1250 3950
7 5 15 45 145 460 1460 4610
8 5 15 50 165 525 1670 5270
9 5 20 60 185 595 1880 6930
10 5 5 20 65 210 660 2080 6590
12 5 10 25 80 250 790 2500 7910
14 5 10 30 90 290 920 2900 9220
16 5 10 35 105 335 1050 3330 10500
18 5 10 35 120 375 1190 3750 11900
20 5 15 40 130 415 1320 4170 13200
25 5 15 50 165 520 1650 5210 16500
30 5 20 60 195 625 1980 6250 19800
35 5 25 75 230 730 2310 7290 23100
40 10 25 85 265 835 2640 8330 26400
44 10 30 90 290 915 2900 9170 29000
48 10 30 100 315 1000 3160 10000 31600
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 29 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Tabla 2. Nivel sonoro continuo equivalente


en
función del índice compuesto de exposición
Nivel sonoro continuo
Índice Parcial (Ei) equivalente (N eq)
dBA
10 80
15 82
20 83
25 84
30 85
40 86
50 87
60 88
80 89
100 90
125 91
160 92
200 93
250 94
315 95
400 96
500 97
630 98
800 99
1000 100
1250 101
1600 102
2000 103
2500 104
3150 105
4000 106
5000 107
6300 108
8000 109
10000 110
12500 111
16000 112
20000 113
25000 114
31500 115

Para la aplicación de la Tabla 1, el Decreto sugiere utilizar un clasificador estadístico


que clasifique el ruido en niveles de a 5 dB, con determinación del tiempo total
correspondiente a cada nivel. Esto es especialmente útil en el caso en que el ruido es
intermitente o fluctúa considerablemente. En los casos en que, como en el ejemplo anterior,
el ruido sea uniforme en intervalos de tiempo considerables, la determinación puede
efectuarse con un medidor de nivel sonoro común y un cronómetro.
EJEMPLO 2
Resolver el problema del ejemplo 1 utilizando las tablas precedentes.
Solución: Dado que los datos originales corresponden a una jornada de 8 h, y las tablas 1 y
2 están confeccionadas para exposiciones semanales a razón de 48 h laborables por
semana, deberemos multiplicar por 6 los diversos intervalos de exposición.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 30 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Tomando como ejemplo el primer intervalo, que era de 2 h, lo normalizamos a 12 h.


Luego buscamos en la tabla la intersección entre la fila de 12 h y la columna de 80 dBA,
obteniendo un índice parcial de 5. El resto se calcula con un procedimiento análogo.
Entonces:

E = 5 + 5 + 20 + 5 = 35 ,
de donde, por la tabla 2 resulta (interpolando)

NSCE = 85,5 dBA ,


valor similar al obtenido anteriormente, atribuyéndose la pequeña diferencia al redondeo.

En la actualidad, son cada vez más accesibles los instrumentos integradores que
permiten determinar el nivel sonoro continuo equivalente en forma directa. Entre éstos se
encuentran los dosímetros, capaces de determinar la dosis respecto al máximo NSCE
admitido.
Hasta ahora hemos utilizado valores de nivel sonoro sin especificar cómo se medía.
En primer lugar, el reglamento establece que debe utilizarse un medidor de nivel sonoro
(decibelímetro) según recomendación IEC R 123 y normas IEC 179 e IRAM 4074 (cabe
destacar que con respecto a normas internacionales, la mayoría de los instrumentos
responden actualmente a la norma IEC 651, que ha sustituido a las anteriores; la Norma
IRAM 4074 equivale a ésta). En segundo lugar, se indica que la medición se realizará con la
red de compensación A en respuesta lenta y “con el micrófono ubicado a la altura del oído
del trabajador, preferentemente con éste ausente”.
Existen algunas circunstancias que requieren modificar el valor del nivel sonoro
medido antes de utilizarlo en las fórmulas correspondientes. Ellas son: que el ruido contenga
tonos puros audibles o que contenga impactos o impulsos de muy corta duración.
Los tonos puros audibles son “aquéllos que incrementen el nivel de una banda de
tercio de octava en por lo menos 10 dB con respecto a las bandas contiguas” (ver figura 2).
El decreto estipula que cuando existan tonos puros audibles se debe agregar 10 dB a la
lectura del medidor de nivel sonoro. Esto obedece a que a igual nivel sonoro los tonos puros
son mucho más perjudiciales para el oído que los ruidos de espectro continuo, ya que excitan
una zona muy estrecha de la membrana basilar y, por lo tanto, su energía se concentra sobre
unas pocas células auditivas sobrecargándolas. Los ruidos de espectro distribuido, en
cambio, “diluyen” su energía en un número mucho mayor de células que funcionan, así,
menos exigidas.

Figura 2. Un espectro de bandas de tercio de octava en el cual se evidencia


un tono puro dado que una banda excede en más de 10 dB a las contiguas.

Los ruidos de impacto se definen como “aquéllos que tienen un crecimiento casi
instantáneo, una frecuencia de repetición menor de 10 por segundo y un decrecimiento
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 31 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

exponencial ” (figura 3). Se sugiere la medición con un medidor de impulso de acuerdo a la


recomendación IEC R 179, con el selector en posición de respuesta impulsiva y con
retención de lectura. En los casos en que no se disponga de tal instrumento, la medición se
puede hacer con un medidor de nivel sonoro común, con la red de compensación A y
respuesta rápida, pero se deberá sumar 10 dB a la máxima lectura obtenida. Como ejemplos
de ruidos de impacto se pueden citar los causados por el choque de objetos en un ambiente
reverberante.

Figura 3. Evolución en el tiempo de un ruido de impacto.

Los ruidos impulsivos se definen como “aquéllos que tienen un crecimiento casi
instantáneo y una duración menor de 50 milisegundos” (figura 4). Debido a su duración
extremadamente corta, los ruidos impulsivos sólo se pueden medir con un osciloscopio o con
un instrumento de valor de pico (con retención). En el caso de los ruidos impulsivos, deja de
tener sentido el concepto de nivel sonoro continuo equivalente, ya que la energía promedio
que contienen puede llegar a ser muy pequeña. Su carácter deletéreo reside en su
concentración en el tiempo, a lo cual se agrega el hecho de que el oído no llega a advertir
cuán intensos son en realidad, debido a que su propio tiempo de respuesta es mayor que la
duración de estos ruidos. En consecuencia, la agresión no es reconocida como tal. Ejemplos
de ruidos impulsivos son las explosiones en ambientes abiertos.

Figura 4. Evolución en el tiempo de un ruido impulsivo.

La cuestión central en el Anexo V del decreto 351/79 es la fijación de límites de


exposición para el trabajador. En primer lugar, se establece una cota para el nivel sonoro
continuo equivalente estipulándose que “ningún trabajador podrá estar expuesto a una dosis
superior a 90 dB(A) de nivel sonoro continuo equivalente, para una jornada de 8 horas y 48
horas semanales”. Si bien el concepto de dosis no se ha explicitado, se interpreta en este
contexto como valor. El valor máximo de 90 dBA adoptado en este decreto es en realidad
demasiado permisivo, ya que de acuerdo a la Norma Internacional ISO 1999 relativa a
estimación de los riesgos sobre la base de un régimen laboral de 40 horas por semana y 50
semanas al año; a los 20 años de exposición, un 16 % de los expuestos sufrirán un deterioro
auditivo de 25 dB en las frecuencias centrales. Como se señaló anteriormente, la
reglamentación prevé, en su artículo 92, la detección precoz de los casos potencialmente
riesgosos.
Un valor máximo para el nivel sonoro continuo equivalente no implica un máximo nivel
sonoro, dado que el NSCE es un valor promedio; por lo cual en algunos intervalos de tiempo
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 32 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

el nivel sonoro podría ser mayor y en otros menor. Así, si sobre el total de horas de la
jornada T se tiene encuenta que durante un tiempo To hay un nivel sonoro LpAo y durante el
resto hay un nivel mucho menor, entonces el NSCE será:

Lo cual significa que si queremos que sea NSCE < 90 dBA el nivel sonoro LpAo deberá
estar acotado por

Si To < T, resulta LpAo > 90 dBA; observándose un aumento de 3 dBA cada vez que el
tiempo se reduce a la mitad. El decreto admite esta situación, con T = 8 h, obteniéndose la
tabla 3. Se observa que la tabla llega solamente hasta los 115 dBA. Ello se debe a que
algunas personas pueden sufrir daño auditivo irreversible a corto plazo con exposición a
niveles sonoros tan elevados, y por eso el decreto establece, además, que por encima de
115 dB(A) no se permitirá ninguna exposición sin protección individual interrumpida mientras
dure la agresión sonora. Además, se dispone que en niveles mayores de 135 dB (A) no se
permitirá el trabajo ni aun con el uso obligatorio de protectores individuales. De esta manera
se evita el riesgo de daño auditivo instantáneo en caso de que el trabajador se quite o
simplemente se desacomode, ya sea intencional o no intencionalmente, la protección
auditiva.

Tabla 3. Tiempos máximos de


exposición a diversos
niveles sonoros
Exposición Nivel Máximo
Diaria Permisible
Horas Minutos dB (A)
8 -- 90
7 -- 90,5
6 -- 91
5 -- 92
4 -- 93
3 -- 94
2 -- 96
1 -- 99
-- 30 102
-- 15 105
-- 1 115

En segundo lugar se establece un límite de 115 dB para los ruidos de impacto (Art.
6.2). Esto resulta en realidad ambiguo, dado que al hacerse la distinción entre ruidos
continuos y ruidos de impacto, parecería que el límite de 90 dBA correspondiente al nivel
sonoro continuo equivalente no se aplica aquí. Sin embargo, una sucesión de 10 impactos de
115 dB por segundo durante 8 horas constituiría por cierto una agresión acústica inadmisible.
Debe interpretarse entonces este límite de 115 dB como el límite para impactos individuales.
Para sucesiones de impactos correspondería un tratamiento similar al de los ruidos
impulsivos, que se analiza a continuación.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 33 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Para los ruidos de carácter impulsivo, el Decreto Nº 351/79 establece un gráfico que
indica el nivel de pico de la presión sonora en función de la duración del impulso y de la
cantidad de impulsos diarios (figura 5).

Figura 5. Gráfico para determinar los límites de exposición diaria para ruidos
impulsivos a partir de la cantidad de impulsos diarios y de su duración.

Aunque las rectas no tienen exactamente la misma pendiente, podemos aproximarlas


por rectas paralelas al peor caso, es decir, a la recta correspondiente a 1 impulso diario. Si
además tenemos en cuenta que para una duración de 200 ms se produce una reducción de
9,5 dB por cada década de aumento de la cantidad de impulsos diarios, podemos obtener la
siguiente expresión, válida por debajo de los 200 ms:

Donde T es la duración del impulso y n es la cantidad de impulsos diarios. Esta


fórmula se puede rescribir de un modo que permitirá generalizarla. Si Lp es el nivel de
presión sonora de pico,

o bien
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 34 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Esta expresión sugiere que el primer miembro es una especie de dosis de impulsos
que debe mantenerse por debajo de una unidad. Si observamos que cada nuevo impulso en
realidad aporta una vez el término (T / 200 ms) 0,68610 (Lp - 145) / 9,5 a la dosis total, podemos
pensar en impulsos de diferente duración y nivel de pico; cada uno de los cuales agrega un
término similar. Resulta, entonces, que debe cumplirse:

EJEMPLO 3

En un taller de chapería un sacabocados accionado neumáticamente perfora 6


orificios por minuto, produciendo un ruido de 10 ms de duración y 110 dB de nivel de presión
de pico durante el corte propiamente dicho y otro ruido de 150 ms y 105 dB debido a la
descarga de aire comprimido. Si ambos niveles son medidos en la posición del operario que
controla la máquina, determine si el puesto de trabajo cumple con lo estipulado por el decreto
Nº 351/79.

Solución: Durante la jornada laboral de 8 horas tenemos 8 x 60 x 6 = 2880 impulsos


de cada tipo. Resulta:

por lo tanto la exposición resulta admisible, de manera que el puesto de trabajo satisface los
requerimientos reglamentarios en cuanto a ruidos impulsivos.
Con respecto a la exposición a infrasonidos y ultrasonidos, el reglamento establece
ciertos límites provisorios. Para infrasonidos (presiones acústicas de 20 Hz ó menos), el
límite está dado por la siguiente expresión:

donde f es la frecuencia en Hz, T es la duración de la exposición diaria en minutos y Lpmáx


es el límite máximo admisible. Esta expresión muestra que el límite se va reduciendo al
aumentar la frecuencia (acercándose a las frecuencias audibles más graves), y también se
reduce al aumentar el tiempo de exposición. En caso de resultar el segundo miembro mayor
que 150 dB, para frecuencias mayores de 0,5 Hz se toma:

Lp máx = 150 dB . (11)

Para ultrasonidos, entre 8 y 16 kHz, el máximo nivel de presión sonora en bandas de


tercio de octava debe ser de 74 dB; entre 16 y 20 kHz, dicho máximo sube hasta 110 dB; y
por encima de 20 kHz permanece en este último valor de 110 dB. Debe insistirse en el
carácter provisorio de estos valores, aunque hasta la fecha no han sido actualizados.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 35 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Con respecto a vibraciones, para cada duración de exposición diaria T, se estipula una
curva de aceleración eficaz máxima Aef máx en función de la frecuencia f. Tal como se muestra
en la figura 7, cada una de estas curvas está formada por tres tramos de recta (en diagrama
doblemente logarítmico)

Figura 7. Curva de la aceleración eficaz máxima admisible en función


de la frecuencia f, para una exposición de duración T.

que responden a las ecuaciones siguientes:

El valor central Ao (es decir entre 4 Hz y 8 Hz) de la aceleración eficaz máxima se


determina por medio de la Tabla 4.

Tabla 4. Valores centrales Ao de


aceleración eficaz máxima
(correspond. a la banda entre 4 y 8 Hz).

Aceleración eficaz
Exposición [h]
máxima [m/s2]
0,017 5,9
0,25 4,5
0,5 3,5
1 2, 4
2,5 1,4
4 1,1
8 0,63
16 0,32
24 0,24

Además de los límites dados por las ecuaciones consignadas en (12), se indica que
no debe sobrepasarse una aceleración de pico de 1 g, donde g es el valor de la aceleración
de la gravedad, es decir 9,81 m/seg2. A los efectos de las mediciones requeridas, se deberá
utilizar un instrumento que verifique las recomendaciones IEC 184 y IEC 224, como filtros de
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 36 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

octava, media octava y tercio de octava según recomendación IEC R 225 y norma IRAM
4081.
Finalmente, el Anexo V del decreto Nº 351/79 indica cómo se calcula el nivel sonoro
continuo equivalente cuando el trabajador se encuentra utilizando protectores auditivos.

Cálculo del NSCE, cuando se usen protectores auditivos:

El procedimiento para calcular el nivel sonoro continuo equivalente, cuando se usen


protectores auditivos es el siguiente:

a) Se realiza una medición del ruido con filtros de banda de octavas insertados en el
equipo de medición.
b) Se corrigen los niveles sonoros de banda de octavas con los valores indicados en la
Tabla 6.

Tabla 6

Frecuencia centro de octava Hz 63 125 250 500 1000 2000 4000 8000

Corrección dB -26 16 9 3 0 +1 +1 -1

Nota: Los valores corregidos pueden encontrarse directamente, si los niveles de


presión de banda se miden con la red "A" insertada en la línea de medición.

c) Se resta la atenuación del protector auditivo en cada banda de octava del nivel de
banda corregido en b. Los resultados se llaman N63; N125; etc., hasta N8000
respectivamente.

d) Se calcula el nivel efectivo total (Nef) mediante la expresión:

N 63 N N
Nef  10 log10 (antilog  antilog 125  ...  antilog 8000 )
10 10 10

e) Nef es el nivel efectivo en dB a usarse para el cálculo del nivel sonoro continuo
equivalente cuando se utilizan protectores auditivos.
INSTALACIONES EN EDIFICIOS I 37 MATERIAL DE ESTUDIO - 2006

Bibliografía

 Miyara, Federico. “Control de Ruido”. En “Jornadas Internacionales


Multidisciplinarias sobre Violencia Acústica.”. Editorial ASOLOFAL. Rosario, 2000.

 Miyara, Federico. “Acústica y Sistemas de Sonido”, 3ra Edición. Editorial: UNR


Editora. Rosario, 2004.

 L. Collet - A. Maristany - L. Abadía. “Acondicionamiento Acústico de los Edificios”.


Editorial: Eudecor SRL, Córdoba, 1996.

 Fuchs Guillermo. "Ruidos y Vibraciones", Apuntes de la UTN. 1977.

 Behar A. "El Ruido y su Control", Editorial Trillas 1994, México.

 Ley Nac. 19587/72 de Higiene y Seguridad Laboral.

 Decreto Nº 351/79, Reglamentario de la Ley Nº 19.587.

 Ley Nº 24.557/95, de Riesgos del Trabajo.

 Decretos Nº 170/96 y Nº 333/96, Reglamentarios de la Ley 24.557/95.

 Normas IRAM.

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