“Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no
estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos
tus caminos, Y él enderezará tus
veredas” (Proverbios 3:5-6)
“Pon asimismo tu delicia en Jehová, Y él te
dará las peticiones de tu corazón. Encomienda
á Jehová tu camino, Y espera en él; y él hará.
Y exhibirá tu justicia como la luz, Y tus
derechos como el medio día” (Salmos 37:4-6).
“No temas, porque yo estoy contigo; no te
desalientes, porque yo soy tu Dios. Te
fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te
sostendré con la diestra de mi justicia” (Isaías
41:10)
“Mil caerán a tu lado y diez mil a tu derecha;
pero no se acercará a ti” (Salmos 91:7).
“Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro
pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no
temeremos aunque la tierra sufra cambios, y
aunque los montes se deslicen al fondo de los
mares; aunque bramen y se agiten sus aguas,
aunque tiemblen los montes con creciente
enojo” (Salmos 46:1-3).
Morando bajo la sombra del
Omnipotente
91 El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.
2
Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo
mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
3
Él te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
4
Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.
5
No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
6
Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.
7
Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.
8
Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.
9
Porque has puesto a Jehová, que es mi
esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,
10
No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.
11
Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.
12
En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.
13
Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.
14
Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo
también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi
nombre.
15
Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
16
Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.