LA TIPICIDAD.
La tipicidad es la adecuación de la conducta al tipo penal. En este sentido diversos autores
han dado su definición de tipicidad; dentro de las más importantes tenemos la expresada
por Francisco Blasco y Fernández de Moreda, la cual dice: "la acción típica es sólo aquella
que se acomoda a la descripción objetiva, aunque saturada a veces de referencia a
elementos normativos y subjetivos del injusto de una conducta que generalmente se reputa
delictuosa, por violar, en la generalidad de los casos, un precepto, una norma, penalmente
protegida"
Se debe tener cuidado de no confundir la tipicidad con tipo, la primera se refiere a la
conducta, y el segundo pertenece a la ley, a la descripción o hipótesis plasmada por el
legislador sobre un hecho ilícito, es la fórmula legal a la que se debe adecuar la conducta
para la existencia de un delito.
La tipicidad se encuentra fundamentada en el artículo 14 Constitucional, párrafo tercero,
que a la letra dice: "En los juicios de orden criminal, queda prohibido imponer, por simple
analogía y aún por mayoría de razón, pena alguna que no esté decretada por una ley
exactamente aplicable al delito de que se trata".
El aspecto negativo de la tipicidad es la atipicidad. La atipicidad es la falta de adecuación
de la conducta al tipo penal.
Es importante diferenciar la atipicidad de la falta de tipo, siendo que en el segundo caso, no
existe descripción de la conducta o hecho, en la norma penal.
LA ANTIJURICIDAD.
La antijuricidad la podemos considerar como un elemento positivo del delito, es decir,
cuando una conducta es antijurídica, es considerada como delito. Para que la conducta de
un ser humano sea delictiva, debe contravenir las normas penales, es decir, ha de ser
antijuridica.
La antijuricidad es lo contrario a Derecho, por lo tanto, no basta que la conducta encuadre
en el tipo penal, se necesita que esta conducta sea antijurídica, considerando como tal, a
toda aquella definida por la ley, no protegida por causas de justificación, establecidas de
manera expresa en la misma.
La causa de justificación, es cuando es un hecho presumiblemente delictuoso falta la
antijuricidad, podemos decir: no hay delito, por la existencia de una causa de justificación,
es decir, el individuo ha actuado en determinada forma sin el ánimo de transgredir las
normas penales, Así, si un hombre ha matado a otro, en defensa de su vida injustamente
atacada, estará en una causa de justificación, excluyéndose la antijuricidad en la conducta
del homicida.