Facultad de Ciencias Jurídicas, Contables y
Sociables
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
ECOSISTEMA
ASIGNATURA:
ECOLOGÍA Y RECURSOS NATURALES.
DOCENTE:
LUIS HUMPIRE HUARCAYA
INTEGRANTES:
- FREDY JORGE CCOSCCO ARQQUE
- DARLET MELANI CAHUANA INCA
- HAYDEE HUMPIRI CONDORI
- ANGEL JEFFERSON MURIEL HUASCAR
CUSCO – CUSCO - PERU
ECOSISTEMA
PLANTEAMIENTO DE PROBLEMA
De qué manera el comportamiento abiótico y biótico influye en el desarrollo
sostenible del Ecosistema.
PREGUNTAS DE INVESTIGACION
HIPÓTESIS GENERAL:
Los comportamientos abióticos y bióticos influyen directamente en el
desarrollo del Ecosistema.
HIPÓTESIS ESPECÍFICAS:
Si es necesaria la presencia del comportamiento abiótico para un
Ecosistema.
Si es necesaria la presencia del comportamiento biótico para un Ecosistema.
VARIABLES DEL ESTUDIO
VARIABLE INDEPENDIENTE
El comportamiento abiótico y biótico.
VARIABLE DEPENDIENTE
El desarrollo sostenible del Ecosistema.
MARCO TEÓRICO
ECOSISTEMA
La integración de los diversos grupos de organismos (plantas y animales) en
interrelación con los factores bióticos y abióticos en un área determinada se
denomina sistema ecológico o ecosistema.
El ecosistema es cualquier unidad que incluye la totalidad de los organismos, o sea
la comunidad de plantas y animales de un área determinada, que actúan en
reciprocidad con el medio físico (factores abióticos), dando origen a una corriente
de energía que conduce a:
o Una estructura de dependencia alimenticia o trófica: cadenas y redes
tróficas.
o Una diversidad de seres vivos o biótica, caracterizado por la diversidad
de especies y la variabilidad de las mismas.
o Ciclos de intercambio de materiales entre las partes vivas
(compartimiento biótico o vivo) e inertes (compartimiento físico).
Un ecosistema es un sistema abierto donde hay una continua corriente de captación
y pérdida de sustancias, energía y organismos. Sus componentes característicos se
dejan agrupar en dos compartimientos: el abiótico y el biótico.
1. El compartimiento abiótico: Está conformado por las sustancias inorgánicas y
se denomina biotopo (del griego bios = vida y topos = lugar). Incluye:
1. Materiales: que forman la base para la vida y donde se incluyen el oxígeno,
el dióxido de carbono, el agua, el carbono, el nitrógeno, el fósforo, el azufre,
el potasio, el calcio y las diversas sales minerales.
2. Energía: proveniente del Sol en forma casi exclusiva.
3. Estructura espacial: muy variable en los diversos ecosistemas (cuevas,
lagos, playa arenosa, playa pedregosa, etc.).
2. El compartimiento biótico: Está conformado por los seres vivos de un
ecosistema y que están ligados recíprocamente por las cadenas tróficas y se
denomina biocenosis o comunidad biótica. Agrupa tres estratos:
a) Productores o productores primarios: son todos los seres vivos que a
partir de sustancias inorgánicas producen sustancias orgánicas y se
denominan autótrofos, porque producen sus propios alimentos. En los
ecosistemas terrestres llenan esta función las plantas verdes; en el agua las
algas microscópicas o fitoplancton.
b) Consumidores: son los organismos que viven directa o indirectamente de
las sustancias generadas por los productores y por eso se denominan
heterótrofos. Pertenecen a este grupo los animales, las bacterias y los
hongos.
c) Descomponedores o desintegradores: son también organismos
heterótrofos que consumen materia orgánica muerta y la descomponen hasta
sus componentes inorgánicos. Pertenecen a este grupo los necrófagos, que
se alimentan de cadáveres; los coprófagos, que se alimentan de
excrementos; los saprófagos, que se alimentan de materia podrida; los
detritívoros, que se alimentan de detritos; y los mineralizadores o reductores,
que reducen los compuestos hasta las formas más sencillas, como las
bacterias y los hongos.
EJEMPLOS DE ECOSISTEMAS:
Grandes arrecifes de coral, lagos y lagunas, cuevas, sabanas y bosques tropicales
o la superficie de un tronco en descomposición son ejemplos de ecosistemas,
explica Michele Dechoumla profesora de ecología y zoología de la Universidad
Federal de Santa Catarina (UFSC).
Aunque son completamente diferentes, todos estos entornos agrupan elementos
que los caracterizan como ecosistemas.
En definitiva, el ecosistema se refiere a los seres vivos y a los elementos no vivos
que habitan una zona determinada y a las interacciones biológicas, químicas y
físicas que se producen entre ellos. El libro Principle of Biology (2016), de la
Universidad Estatal de Kansas (Estados Unidos), ejemplifica algunas de estas
interacciones, como la respiración, en la que animales y plantas intercambian gases
(oxígeno y carbono) con la atmósfera.
Siguiendo con la definición de la publicación norteamericana, los ecosistemas
pueden ser pequeños, como las pozas de marea que se encuentran cerca de las
costas rocosas de muchos océanos, o grandes, como la Selva Amazónica de Brasil.
Otra interacción siempre presente en un ecosistema, es la cadena alimentaria: "Una
secuencia lineal de organismos a través de los cuales pasan los nutrientes y la
energía".
¿Qué es una cadena alimentaria?
En muchos ecosistemas, la cadena alimentaria (o trófica) comienza en los
organismos fotosintéticos (plantas y/o fitoplancton), denominados productores
primarios. Los individuos que los consumen son los herbívoros y son llamados
consumidores primarios.
A continuación, tienen lugar los consumidores secundarios, generalmente
carnívoros que se alimentan de herbívoros. Por último, los consumidores terciarios,
que suelen ser carnívoros que se alimentan de otros carnívoros.
¿Cuáles son los tipos de ecosistemas?
Varias configuraciones de hábitat pueden considerarse ecosistemas. Por lo tanto,
es posible que existan más tipos de los que es posible contar. Sin embargo, se
pueden identificar tres grandes categorías de ecosistemas, separadas en función
del tipo de medio más abundante: agua dulce, aguas oceánicas y terrestres.
Al respecto, el libro Principle of Biology informa que los ecosistemas oceánicos son
los más abundantes ya que cubren el 75% de la superficie de la Tierra. Estos se
separan en dos tipos más generales: los océanos poco profundos y los océanos
profundos. Los primeros, también llamados costeros, son aquellos que se forman
cerca de las islas y los continentes. De acuerdo a la publicación, los arrecifes de
coral son un ejemplo. Finalmente, los océanos profundos se encuentran en el
océano abierto y son conocidos por la gran cantidad de plancton que producen.
A su vez, y según indica el libro norteamericano, los ecosistemas de agua dulce son
los más extraños, ya que solo tienen lugar en el 1.8% de la superficie de la Tierra.
Se componen de lagos, ríos, arroyos y manantiales, que sustentan una gran
variedad y diversidad de peces, anfibios, reptiles, insectos, fitoplancton, hongos y
bacterias.
En cuanto a los ecosistemas terrestres, la obra sostiene que son los más diversos.
"Se agrupan en biomas según las características de temperatura y precipitación,
como bosques tropicales, sabanas, desiertos y tundras".
Sin embargo, limitar los tipos de ecosistemas a las características puntuales de unos
pocos biomas puede ocultar la gran diversidad de ecosistemas individuales que se
desprenden de cada uno de ellos.
"El concepto de ecosistema es extremadamente complejo y no puede definirse
completamente por lo macro. Si bien los grandes bosques son ecosistemas, las
relaciones que ocurren, por ejemplo, dentro de una colmena que está en medio de
un bosque, también es un ecosistema distinto", agrega la especialista brasileña.
¿Cuántos ecosistemas hay?
Delimitar una serie de ecosistemas es una tarea complicada: "Es difícil decir dónde
está el límite de cada uno de ellos. La gran variedad de escalas ecosistémicas
también representa un problema”.
Sin embargo, el mapa de los Ecosistemas del Mundo, elaborado por el Servicio
Geológico de [Link]. (USGS, por sus siglas en inglés) y The Nature Conservancy,
una organización internacional sin fines de lucro que trabaja para conservar la
biodiversidad y el medio ambiente, hizo una estimación de cuántos tipos de
ecosistemas existen. La plataforma identificó, hasta ahora, más de 430
ecosistemas, si se tienen en cuenta solo los terrestres.
El mapa clasifica el mundo en zonas de clima, relieve y cobertura del suelo similares,
que forman los componentes abióticos (no vivos) básicos de cualquier estructura
del ecosistema terrestre.
La elaboración de los primeros mapas detallados de los entornos marinos utilizó
una metodología similar: agrupar el océano mundial en 37 ecosistemas distintos.
Para definir los ecosistemas marinos, la plataforma del USGS utilizó más de 52
millones de puntos de datos del Atlas Oceánico Global recogidos por la
Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por
sus siglas en inglés) a lo largo de 57 años. Cada punto incluye información sobre la
temperatura, la salinidad, el oxígeno disuelto, los nitratos, los fosfatos y los silicatos
de cada entorno, atributos químicos y físicos que influyen en la vida marina.
Ecosistemas: cómo mantienen el equilibrio medioambiental
Esta gran variedad de tipos de ecosistemas, es importante para mantener y
equilibrar el medio ambiente.
"Los ecosistemas funcionan como una máquina, en la que cada interacción de los
seres vivos es una pieza que la mantiene en funcionamiento. Y cuantas más piezas
hay, menos daños se registran si una de ellas falla".
Cuanto más diversos sean los entornos, mayor será la cantidad de animales y
plantas existentes. "Y cuantos más seres vivos tenemos, mayor es la biodiversidad,
lo que además representa una mayor variedad de interacciones. En otras palabras,
se trata de más piezas para la máquina".
Los servicios de los ecosistemas y la vida humana
"El buen funcionamiento de los ecosistemas está relacionado de muchas maneras
con el bienestar humano", señala la experta de la UFSC. Esto se debe a que prestan
servicios ecosistémicos esenciales para el mantenimiento de la vida humana.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO,
por sus siglas en inglés) define los servicios de los ecosistemas como la
multiplicidad de beneficios que la naturaleza proporciona a la sociedad.
"Se trata de servicios que proporcionan alimentos nutritivos y agua limpia, regulan
las enfermedades y el clima, apoyan la polinización de los cultivos y la formación
del suelo, y proporcionan beneficios recreativos, culturales y espirituales", informa
la organización.
Hay dos formas principales de servicios ecosistémicos: directos e indirectos. "Están
los beneficios directamente extraídos como pueden ser los alimentos que se
obtienen del cultivo o la pesca y los recursos naturales como la madera, los
minerales, en fin, todo lo que es utilizado directamente por el ser humano".
A su vez, los beneficios indirectos son, aquellos que la gente no siempre puede ver,
pero que son esenciales para la vida en el planeta. "La regulación de la temperatura,
la concentración de gases en la atmósfera y la polinización son algunos de ellos”.
EL DESARROLLO SOSTENIBLE DEL ECOSISTEMA.
Entre los innumerables retos que se nos presentan para poder garantizar la vida en
el planeta, debemos tener como prioritarios los que están directamente relacionados
con a la protección de los ecosistemas. Desde nuestras áreas de influencia
podemos contribuir de alguna forma con los principales objetivos:
Gestionar los bosques de manera sostenible.
Luchar contra la desertificación.
Detener e invertir la degradación de las tierras.
Detener la pérdida de la biodiversidad.
Importancia de los bosques.
Los bosques representan alrededor del 31% de la superficie terrestre. Ellos son
fuente de aire puro, garantizan el suministro de agua, proveen alimento. Más allá de
los avances tecnológicos y el progreso, la vida en el planeta es posible gracias a los
bosques.
Consecuencias de la degradación de las tierras.
Los bosques albergan a más del 80% de todas las especies de animales, plantas e
insectos. Dos tercios de la población en situación de pobreza se ven directamente
afectada por la degradación de las tierras. Por otra parte, la pérdida de bosques
resulta en la extinción de especies.
Necesitamos un entorno natural saludable
Además de la importancia de los bosques como proveedores y como sostén de vida,
los humanos necesitamos el contacto con el medio natural para nuestro bienestar.
Muchas culturas relacionan y con razón, los paisajes naturales con los valores
espirituales, sus creencias religiosas y las enseñanzas tradicionales. Somos parte
del mundo natural y necesitamos comprenderlo e integrarnos a él para asegurar
nuestra supervivencia. El deterioro de los bosques incide directamente en nuestra
calidad de vida.
Costos para cambiar la situación actual de los ecosistemas.
Se estima que para poder lograr una gestión forestal sostenible a escala mundial se
requieren entre 70.000 y 160.000 millones de dólares al año y para poder detener
la pérdida de la biodiversidad se necesitarán entre 150.000 y 440.000 millones de
dólares al año. Son cifras muy elevadas ¿verdad? Bien, ahora veamos cuál sería el
costo de no corregir la actual situación.
Costos de no actuar para proteger los ecosistemas.
Se estima que los insectos y otros portadores de polen representan un valor de más
de 200.000 millones de dólares anuales para la economía alimentaria anual.
Tres cuartas partes de los medicamentos más vendidos en el mundo están
elaborados a partir de componentes derivados de los extractos de plantas.
Los eventos naturales con efectos negativos causados por la alteración de los
ecosistemas ya nos están costando más de 300.000 millones de dólares al año.
La deforestación tiene como consecuencia la pérdida de hábitat, disminución de la
calidad y cantidad del agua dulce, aumento de la erosión del suelo, pérdida de
suelos productivos e incremento de las emisiones de dióxido de carbono a la
atmósfera.
¿Cómo podemos actuar para proteger los ecosistemas?
Son muchas las cosas que podemos hacer para detener el deterioro de los
ecosistemas y los aportes individuales son de gran importancia. Aquí presentamos
algunas acciones sencillas y fáciles de realizar que podemos convertirlas en nuestra
contribución a la preservación del entorno natural.
Segregar los materiales reciclables
Consumir preferiblemente alimentos producidos a nivel local.
Consumir solamente lo que necesitamos.
Ser eficientes en el uso de energía.
Tener una relación de respeto con el medio natural.
SOLUCIÓN DE PROBLEMA
Como afectan los comportamientos abióticos y bióticos al Ecosistema y cuál es la
importancia de su interrelación.
"Es un término del Ecosistema que se refiere a una comunidad de organismos,
vegetación, animales e incluso bacterias y otros microorganismos, y sus relaciones
con los elementos abióticos del lugar donde viven, es decir, con la luz solar, el agua,
el suelo, la temperatura, el relieve"
Además, a lo largo de la cadena también hay otra categoría muy importante para el
mantenimiento de los ecosistemas:
Los descomponedores. Tal como lo indica su nombre, estos últimos se encargan de
descomponer los residuos o la materia orgánica muerta. Los hongos y las bacterias
son ejemplos de esta clase en muchos ecosistemas.
Las interacciones a lo largo de la cadena trófica hacen que la diversidad de entornos
y situaciones también puedan generar ecosistemas. Para Dechoum, un ejemplo de
ello podría ser una hoja en descomposición: “Podría alojar bacterias, hongos y otros
microorganismos que interactúen con la materia muerta y transfieran nutrientes y
energía entre las plantas, ellas y el suelo".
BIBLIOGRAFIA:
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
CONCLUCIONES:
1. Es primordial tener la capacidad de reflexionar sobre la importancia de
preservar los comportamientos abióticos y bióticos para el desarrollo
sostenible ecosistemas: "Cuando la naturaleza se degrada, perdemos varios
beneficios por el desequilibro ecosistémico: cambios en las precipitaciones y
sequías, subida o bajada del nivel del mar y temperaturas extremas".
2. Los servicios de los ecosistemas son la base de todos los sistemas
alimentarios y agrícolas, es necesario la presencia de los comportamientos
abióticos y bióticos además de garantizar otras actividades humanas. Por lo
tanto, para asegurar la prestación de servicios ecosistémicos esenciales, es
necesario proteger las funciones de los ecosistemas y preservar tanto el
medio ambiente como la biodiversidad.