UNIDAD I: EVOLUCIÓN HISTORICA DEL PENSAMIENTO CRIMINOLOGICO.
Concepto y definición
1.1 Etimología denominación y concepto.
La etimología es el estudio del origen de las palabras; las relaciones, formales y
semánticas, que implican su procedencia con respecto a otras unidades
lingüísticas más antiguas.
La etimología, en sentido moderno, es la “biografía de la palabra”; su nacimiento,
del que se ocupaba la antigua etimología, representa solo el punto de partida.
Reducida, o degradada, a simple curiosidad erudita por los paradigmas
epistemológicos dominantes en la segunda mitad del siglo XX, la etimología hoy
en día se vuelve a proponer a la consideración de los estudiosos por la
contribución que puede ofrecer para la comprensión de problemas relacionados
con la conceptualización de la experiencia, con la relación con el mundo
extralingüístico y los fenómenos culturales, con los usos concretos en los que se
manifiesta la lengua en la comunicación y con la dimensión semántica del
lenguaje.
BREVE DESARROLLO HISTÓRICO
1.1.1 Historia y evolución de la criminología.
La criminología es una disciplina que ha evolucionado con el tiempo para
convertirse en un estudio del crimen y el comportamiento criminal. La historia de la
criminología está marcada por diversas perspectivas teóricas, cada una tratando
de explicar las causas del delito y cómo se puede prevenir.
Las raíces de la criminología se remontan a finales del siglo XVIII y la era del
movimiento de la Ilustración. Fue durante este tiempo que las personas
comenzaron a cuestionar los métodos tradicionales de castigo y empezaron a
buscar formas más humanas de tratar a los criminales. Uno de los primeros
criminólogos fue Cesare Beccaria, un filósofo italiano que escribió el libro "De los
delitos y las penas" en 1764. Beccaria argumentó que el castigo debería ser
proporcional al delito cometido y que debería usarse para disuadir a otros de
cometer delitos similares.
El siglo XIX vio surgir la escuela positivista de criminología, que se centró en el
estudio del delincuente individual en lugar del delito en sí mismo. Los positivistas
creían que el comportamiento delictivo era el resultado de factores biológicos,
psicológicos y sociales, y que los delincuentes podían ser tratados y rehabilitados.
Uno de los criminólogos positivistas más famosos fue Cesare Lombroso, quien
creía que los delincuentes nacían con características físicas que los marcaban
como "delincuentes natos".
El siglo XX vio el desarrollo de diversas perspectivas teóricas sobre el crimen y el
comportamiento criminal. Una de las más influyentes fue la perspectiva
sociológica, que consideraba el crimen como un producto de la estructura social y
la desigualdad. Los sociólogos argumentaban que el crimen era más común en
ciertos grupos sociales, como aquellos que vivían en la pobreza o pertenecían a
ciertos grupos étnicos o raciales, debido a su limitado acceso a recursos y
oportunidades.
Otra perspectiva importante que surgió en el siglo XX fue la perspectiva
psicológica, que se centró en los procesos cognitivos y emocionales del
individuo. Los psicólogos argumentaban que el comportamiento criminal era el
resultado de patologías individuales, como enfermedades mentales o trastornos
de personalidad.
El desarrollo de la criminología como campo de estudio fue ampliamente
influenciado por el surgimiento del sistema de justicia penal, que comenzó a
adoptar un enfoque más científico para el crimen y el castigo. El desarrollo de la
ciencia forense, los laboratorios de criminología y los métodos de policía basados
en datos, todos contribuyeron al avance de la criminología como disciplina.
Hoy en día, la criminología es un campo multidisciplinario que se basa en una
variedad de perspectivas y métodos para estudiar el crimen y el comportamiento
criminal. Los criminólogos trabajan en una variedad de entornos, incluyendo la
academia, el gobierno y la aplicación de la ley. Utilizan una variedad de métodos
de investigación, como encuestas, experimentos y estudios de caso, para estudiar
el crimen desde diferentes perspectivas y generar conocimientos que puedan
utilizarse para prevenir y reducir el delito.
Además, la criminología también se ocupa de la justicia penal y la política criminal,
y los criminólogos trabajan para mejorar el sistema de justicia penal y garantizar
que sea justo y equitativo para todos los ciudadanos.
En resumen, la criminología es una disciplina compleja y en constante evolución
que busca entender el crimen y el comportamiento criminal desde diferentes
perspectivas y utilizar ese conocimiento para prevenir y reducir el delito, y mejorar
el sistema de justicia penal.
1.1.2 Sinopsis de las teorías criminológicas.
Las teorías criminológicas permiten abordar la delincuencia y prevenirla. A
través de los distintos enfoques que ofrece cada una de ellas es posible detectar
las causas del comportamiento delictivo y afrontarlo de manera eficiente.
Teoría de las ventanas rotas
Esta corriente es una de las más conocidas en el entorno de la criminología por
su aplicación por parte del ayuntamiento de Nueva York. Esta ciudad tenía
unos altos niveles de criminalidad en los años 80 y 90 y se decidió poner en
práctica la teoría de las ventanas rotas. ¿En qué consiste?
Según sus desarrolladores James Q. Wilson y George L. Kelling, la percepción
positiva del entorno urbano ayuda a que se reduzca el vandalismo y la
criminalidad. Es mejor arreglar el problema cuando este es pequeño: un edificio
con ventanas rotas atraerá el vandalismo y, a medio plazo, también puede atraer
la delincuencia. Lo mismo ocurre con la acumulación de basura, el mobiliario
urbano descuidado, etc.
Teoría de las actividades rutinarias
Este enfoque se desarrolló a finales de los años 70 por parte de Lawrence E.
Cohen y Marcus Felson. Ambos defienden que existe una conexión estrecha entre
las rutinas de una persona y las acciones ilícitas, y que el delito se produce
cuando coinciden tres elementos:
1. El delincuente tiene una motivación para cometer un crimen o delito.
2. La víctima o el objetivo son fáciles de alcanzar.
3. Falla el control social para proteger a la víctima o al objetivo.
4. Teoría de la elección racional
Finalmente, encontramos esta corriente criminológica. Cornish y Clarke
desarrollaron la teoría de la elección racional en 1986 bajo la premisa de que las
personas que cometen delitos lo hacen basándose en un juicio. Los
criminales sopesan las oportunidades y los beneficios que obtendrán, y evalúan el
riesgo que supondría para ellos el ser atrapados.
Buscan su propio beneficio, lo que supone que tienen un propósito racional
para cometer un delito o un crimen y que llegan al mismo a través de un proceso
de toma de decisiones. Es decir, que toman la decisión de manera racional.
Teoría del etiquetamiento
Acorde al contexto social de los años 60-70, se tenía en cuenta como una
desviación de la conducta de la persona motivada por el etiquetado negativo y
social que se hacía de determinados colectivos. Se entiende que esta etiqueta
que se colocaba a estas personas tenía influencia en su conducta, provocándose
un comportamiento negativo generalizado y con el visto bueno de la sociedad.
Teoría de las ventanas rotas
En los años 80-90 existía un alta de criminalidad en la ciudad de Nueva York.
Motivado por este contexto, los criminólogos James Q. Wilson y George L.
Kellington determinaron que una concepción positiva del entorno urbano era
beneficioso en cuanto a acabar con el vandalismo y la criminalidad. Para ello,
se centraron en cuidar el entorno urbano a través de pequeñas acciones como
arreglar las ventanas de un edificio, evitar la acumulación de basura o cuidar del
mobiliario urbano.
Teorías Biológicas
Estas teorías sugieren que el comportamiento delictivo tiene raíces biológicas o
genéticas.
Lombroso y la criminología positivista: Proponía que ciertos rasgos físicos
predisponen a las personas al delito.
Estudios genéticos y neurocientíficos: Relacionan factores como desequilibrios
químicos, daño cerebral o predisposición genética con conductas antisociales.
Teorías psicológicas
Exploran cómo los procesos mentales, traumas o trastornos de personalidad
pueden influir en el comportamiento criminal.
Psicoanálisis de Freud: Relaciona el crimen con conflictos internos no resueltos.
Teoría de los rasgos: Examina características de personalidad, como el narcisismo
o la impulsividad.
Condicionamiento y aprendizaje: Sugiere que el comportamiento delictivo se
aprende, como propone la teoría conductual de Skinner.
Teorías sociológicas
Se centran en cómo el entorno social influye en la criminalidad.
3.1. Teoría de la Asociación Diferencial (Edwin Sutherland)
Plantea que el crimen es aprendido mediante la interacción con otros,
especialmente dentro de grupos cercanos. Las normas y valores procriminales se
adquieren a través de la socialización.
3.2. Teoría de la Anomia (Robert K. Merton)
Afirma que las tensiones entre las metas culturales (por ejemplo, el éxito) y los
medios legítimos para alcanzarlas pueden llevar al delito. Esto es particularmente
relevante en contextos de desigualdad económica.
3.3. Teoría de la Subcultura (Albert Cohen)
Argumenta que ciertos grupos desarrollan normas y valores distintos a los de la
sociedad dominante, lo que puede justificar conductas delictivas.
3.4. Teoría de la Desorganización Social (Shaw y McKay)
Postula que las tasas de criminalidad son mayores en comunidades con
desorganización social, como pobreza, desempleo y falta de cohesión social.
Teorías del control
Se enfocan en por qué las personas no delinquen en lugar de por qué lo
hacen.
Teoría del Control Social (Hirschi): Los lazos sociales fuertes (familia,
amigos, instituciones) reducen la probabilidad de cometer delitos.
Teoría de la Autocontrol (Gottfredson y Hirschi): La falta de autocontrol,
desarrollada en la infancia, es la principal causa de comportamientos
delictivos.
Teorías racionalistas
Consideran que el delito es el resultado de decisiones racionales basadas en
costos y beneficios.
Teoría de la Elección Racional: Los delincuentes evalúan las oportunidades, los
riesgos y las ganancias antes de cometer un delito.
Teoría de las Actividades Cotidianas (Cohen y Felson): Plantea que los delitos
ocurren cuando convergen un objetivo adecuado, un delincuente motivado y la
ausencia de un guardián eficaz.
Teorías críticas
Estas teorías enfatizan el papel de la estructura social, las relaciones de poder y la
desigualdad en la criminalidad.
Teoría del Etiquetado (Becker): Sostiene que el delito se produce por el proceso
de etiquetar a alguien como "delincuente".
Criminología Feminista: Explora cómo el género y el patriarcado influyen en las
dinámicas delictivas.
Teoría del Conflicto: Afirma que las leyes son herramientas de las clases
dominantes para mantener su poder y controlar a las clases subordinadas.
1.1.3 Explicaciones biológicas del hecho criminal.
Las teorías biológicas del crimen, que se remontan al siglo XIX, argumentan que el
hecho de que las personas cometan o no delitos depende de su naturaleza
biológica. Es decir, algunos individuos estarían predispuestos al delito por factores
genéticos, hormonales o neurológicos que son heredados (presentes al nacer) o
adquiridos (por accidente o enfermedad). La mayoría de los biólogos criminales
han abandonado la idea de que la delincuencia sólo puede explicarse por
desviaciones biológicas en el “delincuente”, prefiriendo enfoques que combinen
biología y sociología.
Atavismo de Lombroso
En el siglo XIX, un criminólogo italiano, Cesare Lombroso, publicó L'Uomo
delinquente (“Hombre criminal”). En ella, calificó a los delincuentes como seres
atávicos, o personas que estaban menos desarrolladas como humanos. Al
examinar los cráneos de los delincuentes, se percató de una serie de
características que eran comunes. Por ejemplo, Lombroso encontró similitudes en
los tamaños y formas de mandíbulas, orejas y barbillos. Lombroso se refirió a las
personas etiquetadas criminalmente como “retrocesos evolutivos” cuyos
comportamientos eran más “simios” que humanos y está imputada inferioridad de
los permisos criminales tratándolos sin consideraciones morales o éticas. 302 la
antropología criminal de Lombroso presumió que podrías identificar a un miembro
de la raza criminal por ciertos signos visuales o estigmas (como las características
físicas visuales enumeradas anteriormente).
Sin embargo, los estudios realizados por Lombroso carecían del rigor científico
esperado hoy en día y, lo que es más importante, algunos de los rasgos descritos
por Lombroso están vinculados al color de la piel y otros rasgos a menudo
asociados con el concepto de raza. Las teorías de Lombroso proporcionaron una
base ideológica significativa para el racismo sistémico e institucionalizado. En
suma, la teoría biológica de la criminalidad de Lombroso estaba llena de ideología
sesgada y desde entonces ha sido descartada en gran medida por la mayor parte
de la comunidad científica y a menudo se la conoce como “racismo
científico”. 303 de hecho, “a lo largo de sus escritos hay pasajes claros y
espantosos con claros matices racistas y sexistas que concuerdan con una
perspectiva eugenesia de la población humana”. 304 sin embargo, aunque gran
parte del mundo científico ha descontado los hallazgos de Lombroso, sus
hallazgos han tenido impactos duraderos en las opiniones sociales y las
consecuencias del crimen y “el criminal”.
Síndrome XYY “Supermale”
Otra teoría biológica que intenta explicar las diferencias de sexo y género en la
conducta delictiva fue conocida como la teoría del Síndrome XYY. El síndrome
XYY es una condición genética en la que un hombre masculino tiene un
cromosoma extra masculino (Y), dando un total de 47 cromosomas en lugar de los
46 más habituales. Esto produce un cariotipo 47, XYY, que ocurre cada 1 de cada
mil nacimientos masculinos. La presencia del cromosoma Y extra en machos XYY
no produce por sí misma un comportamiento agresivo en los afectados; tratar
aspectos del padecimiento durante la adolescencia es una explicación más
probable de cualquier delincuencia o conducta delictiva ejercida por varones XYY.
Ya en 1974, los destacados genetistas Jon Beckwith y Jonathan King llamaron a la
noción de un peligroso Síndrome XYY “Supermasculino” un mito peligroso. Esta
idea se basó principalmente en suposiciones sobre la tendencia de los varones a
ser más agresivos que las mujeres y estudios tempranos de varones XYY en las
cárceles. 305 sin embargo, si bien se cree ampliamente que los machos con un
cromosoma Y extra muestran más signos de agresión, no todas las agresiones
son peligrosas o violentas. Es decir, la agresión se puede demostrar en el campo
de fútbol o en el aula o sala de juntas. Así, la teoría del cromosoma Y extra que
crea una predisposición a conductas violentas o delictivas se ha quedado corta.
1.1.4 Explicaciones psicopatológicas del hecho criminal
Psicopatología Criminal
Como definición podemos decir, que es la ciencia que estudia la relación entre
el crimen y los trastornos psicológicos. En forma general, es estudiar al criminal
como individuo que manifiesta ciertas patologías psicológicas en su
comportamiento.
A través de la historia de la humanidad, siempre han existido criminales
patológicos, tal vez no se catalogaban con los términos conocidos hoy en día, pero
existían. Una vez que nació esta ciencia, se empezó a estudiar al criminal desde el
punto de vista psicológico, para entender su comportamiento y qué factores
influían para que fuera un delincuente.
Desde que nació esta ciencia, el objetivo principal era deducir si un criminal nace o
se hace. Hay muchas teorías al respecto, unas más comprobables que otras, unas
más ciertas que otras. Se trata en el fondo de entender la manera de actuar de un
criminal, de entender qué pasa por su mente cuando va a cometer un crimen. Es
un tema muy complejo e interesante.
La Criminología trata de explicar el comportamiento psicológico del criminal, trata
de determinar qué factores llevaron al delincuente a cometer un crimen. Es una
ciencia que ha tratado de explicar a lo largo del tiempo, los factores que
intervienen para que un delito se cometa tal y como lo vemos.
Ha sido una obsesión de los investigadores conocer si una persona nace con
predisposición a cometer un delito o no.
Como es un tema tan complejo, los investigadores partieron analizando la parte
biológica del delincuente, después agregaron la parte social, más tarde la parte
ambiental, la escolaridad, y así, con el paso del tiempo llegaron a abarcar todos
los posibles factores que influyen en la mente de un criminal. Es tan complejo que
no hay un patrón único que indique si un individuo será un criminal o no, porque
lamentablemente se descubre a un criminal una vez que ya ha cometido el delito.
Factores de riesgo que podrían influir para que un individuo se convierta en
criminal
Factores Familiares: la familia es muy importante en las primeras etapas de
desarrollo de un individuo, sobretodo en la socialización. Va a depender mucho si
es una familia numerosa, si hay ausencia de los progenitores, el estilo de crianza,
si hay autoritarismo o permisividad, influye también el ambiente familiar. En esta
etapa es cuando se inculcan los principios y valores, que le servirán al futuro
adulto para defenderse de las malas influencias que encuentre en su vida.
Factores Escolares: la escolaridad es muy importante, ya que es ahí donde se
refuerzan los principios inculcados en el hogar. Además, se adquieren y se
conocen nuevas experiencias que influirán a lo largo de la vida. También se
pueden adquirir malos hábitos o malas experiencias, como el fracaso escolar,
competitividad, individualismo. Como vemos, tanto en el hogar como en la
escuela, se entregan enseñanzas que marcarán la vida de la persona, tanto
positiva como negativamente. El concepto de ley o autoridad debe ser
interiorizado en esta etapa.
Factores Ambientales: el ambiente en el que crece el individuo es muy
importante, lo que antes se decía es que, a más clase social menos probabilidad
de ser delincuente y fue demostrado con estadísticas. Por lo tanto, lo que se
deducía era que en la clase social baja existían más delincuentes. Con el paso de
los años, se pensó que la clase social baja se veía más desfavorecida, que no
estaba en igualdad de condiciones que la clase social alta, ya que no podían
contratar mejores abogados.
Hoy se dice, que la influencia del ambiente en el criminal ocurre mediante su
grupo de pares, en la familia, con los amigos. Y si en su grupo delinquen, portan
armas, consumen drogas sería un fuerte predictor de delincuencia, como una
posible causa.
Medios de Comunicación: la información que entregan estos medios influye en la
percepción de las personas en riesgo. Hay que cuidar la información que se
entrega para no crear estigmas sociales que arrastren a los individuos a la
delincuencia.
Factores Genéticos: ciertos comportamientos antisociales tienen una base
genética. Algunos resultados de investigaciones dicen que ciertas personas están
más predispuestas a relacionar el castigo físico con agresividad, lo que explicaría
por qué no todos los niños maltratados desarrollan tendencias antisociales.
1.1.5 Explicaciones psicoanalíticas del delito
Para el psicoanálisis, el crimen no existe. Esta premisa quiere decir que el crimen
es una conducta criminalizada según el Código Penal de cada país. A saber, ser
gay en un país sería un delito, mientras que, en otro, no. De esta forma, se puede
establecer que el crimen no es ser o hacer la homosexualidad, es la
homosexualidad considerada como una infracción o violación de las normas
establecidas por un estado en particular. Esto no quiere decir que los
psicoanalistas no son conscientes del delito y de la pena que se vaya a pagar por
esta infracción. Tampoco se desconocen los efectos de destrucción subjetiva que
el criminal podría ejercer sobre las víctimas de sus acciones. Sin embargo, los
psicoanalistas en la entrevista tomarán la conducta considerada criminal como un
acto más, un síntoma a ser escuchado desde la singularidad de cada sujeto, más
allá de que esta conducta sea o no inadecuada.
Tarea nada fácil cuando los otros de la función judicial erradamente esperan que
un analista frente a un evaluado se coloque en el lugar de dirección o ideal social.
Entonces, para el psicoanálisis el crimen no es el acto per se, es lo criminalizado
según una legislación. Esta concepción del crimen se mantiene aun cuando en
cada época se realiza un ejercicio de actualización del código penal donde nacen
nuevas consideraciones y conductas a ser condenadas. Tal es el caso de las
nuevas conductas que han sido judicializadas en los últimos años incluyen: •
Delitos informáticos: acciones ilegales cometidas a través de medios electrónicos,
como el acceso no autorizado a sistemas informáticos, la suplantación de
identidad en línea o el ciberacoso. • Delitos ambientales: se han creado nuevas
leyes para proteger el medio ambiente, por lo que ciertas actividades como la
contaminación, la tala ilegal de bosques o la pesca ilegal pueden ser consideradas
como delitos ambientales. • Violencia de género: se han implementado leyes y
reformas para proteger a varias identidades humanas de la violencia de género, y
ciertas conductas como el acoso sexual o la discriminación de género pueden ser
consideradas como delitos • Delitos económicos: se han creado nuevas leyes para
prevenir y sancionar el lavado de dinero, la evasión fiscal, el fraude y la corrupción
Por otro lado, esta posición psicoanalítica también entiende que un delito penal,
como el asesinato, será considerado penable o justificable según el contexto en el
que ocurra. Así, asesinar al enemigo en un contexto de guerra, lejos de pensarse
como criminal, se lo considerará heroico. En concreto, tanto el asesino serial como
el héroe de guerra tendrán la misma atención en su encuentro con un analista, la
escucha de su inconsciente. Así pues, desde la definición de crimen planteada, el
psicoanalista lejos de interesarse por juzgar el relato consciente y novelesco del
supuesto criminal trabajará con el correlato inconsciente que se manifieste en el
encuentro. Pues, tanto el desacato como el acatamiento de normas de cada época
pueden ser formas particulares que encuentran los sujetos para elaborar la
angustia, nuevas formas de presentar lo sintomático. Una definición de crimen
para el psicoanálisis podría ser, el crimen es un pasaje al acto (Llull, 2019). Pero,
qué utilidad tendría para el ámbito psi considerar un acto criminal desde la
concepción psicoanalítica de pasaje al acto1 o síntoma. Se pueden ubicar dos
ventajas de operar con este saber: Primero, el acusado de un delito no es tomado
como objeto de estudio, sino como sujeto de la palabra. Así pues, más allá de los
test psicométricos y proyectivos, lo que el sujeto proyecte vía la palabra retoma
valor. Esta estrategia en principio evitaría la similitud evidenciada en la
reproducción de informes psico forense donde la estandarización en los
contenidos y diagnósticos según criterios genéricos impiden detectar alguna
singularidad del sujeto que pueda servir para decisiones judiciales personalizadas.
1.1.6 Explicaciones sociológicas del hecho criminal.
La sociología del crimen es una disciplina que estudia los factores sociales,
culturales y estructurales que influyen en los comportamientos delictivos. Las
teorías sociológicas del crimen sostienen que la sociedad influye en las personas
para que se conviertan en delincuentes.
Algunas de las teorías sociológicas del crimen son:
Teoría del aprendizaje social: Las personas aprenden el comportamiento
delictivo de las personas que las rodean.
Teoría del conflicto social: La lucha de clases es responsable del delito.
Teoría de la desviación cultural: Las condiciones sociales en los barrios causan
delincuencia.
Algunos factores que propician la violencia y la inseguridad son:
Pobreza y marginación
Infraestructura física precaria
Violencia intrafamiliar
Presencia de pandillas juveniles
Presencia de crimen organizado
Presencia de armas, drogas y alcohol
Presencia precaria de autoridad
Ambiente de impunidad y procuración de justicia precaria
1.1.7 Sistema de la criminología y su relación con otras ciencias y disciplinas
La criminología es una ciencia interdisciplinaria que se relaciona con otras ciencias
y disciplinas para estudiar el delito y la delincuencia:
Sociología: La criminología es una subespecialidad de la sociología, una ciencia
social.
Psicología: La criminología se apoya en la psicología para estudiar el
comportamiento de los criminales.
Derecho penal: La criminología se apoya indirectamente en el derecho penal.
Criminalística: La criminalística es una rama de la criminología que se enfoca en
la investigación de la escena del crimen.
Medicina legal: La criminología se complementa con la medicina legal, una
disciplina forense.
Psiquiatría forense: La criminología se complementa con la psiquiatría forense,
una disciplina forense.
Victimología: La criminología se complementa con la victimología, una disciplina
forense que se especializa en el estudio de la víctima.
Antropología: La criminología se apoya en la antropología.
Trabajo social: La criminología se apoya en el trabajo social.
Matemática: La criminología se apoya en la matemática.
Física: La criminología se apoya en la física.
Química: La criminología se apoya en la química.
La criminología es una ciencia que ayuda a entender y prevenir la delincuencia, y
a mejorar la justicia penal y la seguridad en la sociedad.
1.1.8 Diferencia entre criminología y criminalística
Son dos disciplinas que, a pesar de tener similitudes, son distintas entre sí. Ambas
se dedican a estudiar el fenómeno del delito y su prevención, pero cada una lo
hace desde un enfoque distinto.
La criminología se ocupa de estudiar los factores que llevan a las personas a
cometer delitos, así como las consecuencias que estos tienen en la sociedad. Es
una disciplina multidisciplinaria que combina elementos de la sociología, la
psicología y la economía, entre otras disciplinas, para comprender los motivos y
las consecuencias del delito. Estudia los delitos desde una perspectiva social y
busca comprender los factores que contribuyen a la comisión de un delito, como la
pobreza, la desocupación, la discriminación y la desigualdad. Además, busca
identificar las mejores formas de prevenir y controlar la delincuencia.
La criminalística, por otro lado, se enfoca en la recopilación y análisis de pruebas
en casos de delitos. Es la ciencia que se ocupa de reunir, analizar y presentar
pruebas en un juicio. Los criminalistas utilizan técnicas científicas para recolectar e
interpretar las pruebas de un delito, como huellas dactilares, ADN y balística. Su
objetivo es asegurar que las pruebas recolectadas sean válidas y precisas, y
puedan ser presentadas en un juicio para ayudar a la determinación de la
culpabilidad de un sospechoso.
Una de las principales diferencias entre la criminología y la criminalística es el
enfoque. Mientras la criminología se enfoca en entender los factores detrás del
delito y buscar formas de prevenirlo, la criminalística se enfoca en recolectar y
analizar pruebas para ayudar en el juicio y la condena de los delincuentes.
Además, los profesionales que trabajan en estas dos disciplinas tienen roles y
responsabilidades diferentes. Los criminólogos suelen trabajar en investigaciones
y estudios sobre el delito y sus causas, mientras que los criminalistas trabajan en
la investigación de delitos específicos y recolectan y analizan pruebas para
presentarlas en un juicio.
La criminología y la criminalística: una colaboración para la lucha contra el delito
Sin embargo, existe una gran relación entre la criminología y la criminalística, ya
que el conocimiento y los hallazgos de la criminología pueden ayudar a los
criminalistas a mejorar sus técnicas y metodologías de investigación.
En la actualidad, ambas disciplinas trabajan juntas en la lucha contra el delito. Los
criminólogos utilizan sus conocimientos sobre las causas y los factores del delito
para desarrollar programas y políticas de prevención del delito que ayudan a los
criminalistas a identificar a los delincuentes y a prevenir futuros delitos. Por otro
lado, los criminalistas utilizan sus habilidades técnicas para recolectar y analizar
pruebas que ayudan a los criminólogos a entender mejor el delito y a desarrollar
estrategias más efectivas para prevenirlo.
Por ejemplo, un criminólogo puede realizar un estudio sobre los factores que
contribuyen al robo en una ciudad determinada, mientras que un criminalista
puede ser llamado para analizar las pruebas en un robo específico. El criminólogo
puede utilizar los hallazgos del estudio para desarrollar programas para prevenir
futuros robos, y el criminalista puede utilizar sus habilidades para recolectar y
analizar pruebas para ayudar a identificar al ladrón.
1.2 Objeto de estudio.
El objeto de estudio es el tema de investigación en el ámbito científico, y se define
como el aspecto de la realidad que se analizará y cómo se hará. Es decir, es el
asunto que se intenta comprender o averiguar en una investigación.
Es importante que el objeto de estudio sea específico y no abarque demasiado, ya
que de lo contrario puede ser complejo profundizar en el tema.
El objeto de estudio es uno de los aspectos más difíciles de tratar en la
Metodología de la Investigación Social. La construcción de un objeto de estudio
integra experiencias, motivaciones y desarrollos epistemológicos del investigador.
1.2.1 Delito
El concepto de delito se refiere a las acciones u omisiones que al cometerse
constituyen una conducta contraria a lo establecido por las leyes de carácter penal
del Estado.
En México, el concepto de delito es definido por el Código Penal Federal,
específicamente en su artículo 7: "Delito es el acto u omisión que sancionan las
leyes penales".
1.2.2 Delincuente
Sujeto activo del delito. Es la persona física que realiza la conducta típica.
También se le conoce como agente. Para la criminología es el criminal. Es
realmente difícil poder afirmar que existen delincuentes, porque puede tratarse de
etiquetación. Tendría que pensarse que se está hablando de personas que por el
hecho de haber cometido una vez en la vida un delito, ya se debe considerarlas
como delincuentes, o si se requiere que habitualmente una persona cometa
delitos, para poder catalogarla como tal.”
1.2.3 Víctima
Persona física que directa o indirectamente ha sufrido daño o el menoscabo de
sus derechos producto de una violación de derechos humanos o de la comisión de
un delito. La calidad de víctimas se adquiere con la acreditación del daño o
menoscabo de los derechos en términos de lo establecido en la Ley General de
Víctimas; lo anterior, con independencia de que se identifique, aprehenda, o
condene al responsable del daño o de que la víctima participe en algún
procedimiento judicial o administrativo.
1.2.4 Control social del comportamiento desviado
El control social del comportamiento desviado es un tema de interés en la
sociología, la criminología, la psicología social y la antropología. Se refiere
a cualquier tipo de esfuerzo para prevenir o corregir conductas que se desvían de
las normas sociales.
El control social puede ser interno o externo:
Control social interno
Es el autocontrol, que se adquiere en la infancia y la adolescencia y se adapta a
las exigencias del contexto.
Control social externo
Se pone en funcionamiento cuando el control social interno no es suficiente o no
se activa a tiempo. Puede incluir procedimientos ritualizados e institucionalizados,
como la persuasión, los aprendizajes públicos y las fuerzas de orden público.
Otros mecanismos de control social son:
La aceptación social, que facilita el conformismo y el cumplimiento de normas.
La socialización, que es el instrumento más poderoso del control social.
El sistema jurídico y penal, que se pone en funcionamiento cuando se produce
una violación de la ley.
La conducta desviada es cualquier acción que se aparta de las convenciones
sociales. Puede ser nimia o grave, dependiendo de la sociedad.
1.2.5 Funciones de la criminología-
La criminología es una ciencia que estudia el crimen, la víctima, el delincuente y el
control social para prevenir y detectar la conducta delictiva. Sus funciones
principales son:
Estudiar los delitos y sus causas para prevenirlos
Identificar a los culpables de los delitos ya cometidos
Analizar, evaluar y comunicar información sobre la criminalidad, la victimización, y
las respuestas al crimen
Estudiar el comportamiento del criminal
Comprender los factores ambientales que influyen en la delincuencia
Identificar patrones delictivos
Organizar los datos y las estadísticas, y presentarlos a otros agentes de la ley
Elaborar recomendaciones en el plano legal y político
Acompañar a las víctimas y elaborar estrategias para minimizar su impacto en la
sociedad
Los criminólogos utilizan distintas herramientas y métodos para lograr sus
propósitos, como apuntes, observación de patrones, modelos de razonamiento, y
formulación de hipótesis.
1.3 El método de la criminología.
1.3.1 concepto de método
El método es aquel proceso utilizado de manera sistemática, orientando nuestra
práctica en base a principios pautados previamente.
El método científico es aquel utilizado por la comunidad científica toda con el fin
de garantizar un grado alto de veracidad en sus procedimientos e investigaciones,
son normas que garantizan que un proceso y/o resultado sea científico y no una
mera creencia.
1.3.2 El método de la criminología
Por ser una ciencia interdisciplinaria y por la característica complejidad de su
objeto, la Criminología es síntesis de aspectos individuales y sociales (de libertad
humana y de condicionamiento del mundo circundante); en general, el método de
la Criminología sólo puede ser múltiple (como lo es su objeto) o combinado
(Mendoza T., 1970).
En tanto que es una ciencia social, se vale de los métodos sociológicos, tales
como: la estadística, la investigación monográfica, la encuesta social, el estudio de
casos, estudios ecológicos, etc. En cuanto que es una ciencia experimental, se
vale de la observación de los individuos y de los hechos, procediendo por vía de
inducción. También se vale de los métodos de las otras ciencias concurrentes en
la síntesis criminológica, tales como la antropología, la psicología y el
psicoanálisis, entre otras.
Resumiendo, se los puede reducir a dos grupos principales: métodos estadísticos
(utilizados en las investigaciones globales y de grupos) y métodos individuales
(utilizados en la investigación del delincuente concreto: estudios de personalidad,
por ejemplo).
El método deductivo, se deriva de un estudio exhaustivo de la escena del crimen y
de la evidencia dejada allí, esa evidencia es tanto física (todos los restos
encontrados por los forenses y la policía científica) como psicológica (los actos del
agresor). La victimología aquí cobra un papel esencial: “Cuanto más se conoce a
la víctima, más se conoce al criminal”, escriben Holmes y Holmes. El
inconveniente de este sistema es que es más lento y laborioso. Holmes y Holmes
ponen el siguiente ejemplo de un perfil elaborado por esa combinación de
sistemas:
Una anciana fue asesinada mediante golpes, en su casa. El asesino estaba en su
casa cuando ella regresó por la noche, después de haber salido con dos amigas.
Esto sugiere que quizás la iba espiando con anterioridad, o bien que supiera sus
costumbres.
Cuando se estaba desvistiendo en su dormitorio con las luces apagadas, el
asesino llegó por atrás y la golpeó en la cabeza hasta matarla. A partir de la
escena del crimen se supo que el agresor había estado en casa de la víctima un
tiempo antes, ya que había una botella de vino abierta y medio consumida en el
vestíbulo, algo que no encajaba con la anciana, una mujer limpia y escrupulosa. El
asesino había tenido el tiempo y la tranquilidad suficiente para buscar la botella en
la despensa, descorcharla y beberla en parte. Además, las fotos de la víctima y de
sus nietos que estaban en el dormitorio habían sido colocadas boca abajo, lo que
sugiere un intento de minimizar su empatía por la víctima.
En esta escena del crimen se ve la combinación entre la aproximación inductiva y
deductiva. El emplear los conocimientos de la criminología sobre la personalidad
de los delincuentes permite deducir aspectos relevantes sobre la psicología de
este asesino. Pero, igualmente, se puede obtener una información inductiva
valiosa mediante el conocimiento de otros casos en los que han sido asesinadas
ancianas. Por ejemplo, dada la ausencia de motivación sexual, es más probable
que el agresor conociera previamente a la víctima, que fuera un familiar o alguien
implicado de algún modo en su vida.
Esto último forma parte del método inductivo, porque la afirmación proviene del
estudio comparativo de las escenas del crimen donde las víctimas son mujeres
ancianas. Sin embargo, también se podía haber deducido que el asesino conocía
las costumbres de la víctima, puesto que entró en la casa cuando ella no estaba y,
tranquilamente, la esperó agazapado en su habitación hasta que llegara.
Por consiguiente, la parte del perfil que asegura que la víctima y el agresor
estaban relacionados podía ser tanto una conclusión inductiva (las víctimas
ancianas son asesinadas con mayor probabilidad por conocidos cuando no hay
móvil sexual) como deductiva (los actos que llevó a cabo en la escena del crimen).
Lo propio del método deductivo es la descripción previa de los movimientos del
asesino: el análisis riguroso de la escena del crimen permite deducir el
comportamiento que realizó en la misma. Aunque se favorece esta postura mixta,
se tiende a poner el énfasis en la perspectiva deductiva: las comparaciones con
promedios estadísticos o con tipologías extraídas de los estudios de otros delitos
deben ser siempre secundarias a la interpretación correcta de los
comportamientos que se pueden deducir en la escena del crimen.
1.3.3 La investigación criminológica.
La investigación criminológica es un proceso que se enfoca en el estudio de las
causas y consecuencias de los delitos, la delincuencia y la victimización. También
analiza el funcionamiento del sistema de justicia penal, con especial atención a la
policía, los tribunales y las prisiones.
La investigación criminal es un conjunto de acciones y conocimientos
interdisciplinarios que se integran para conocer la verdad sobre un hecho
delictivo. Para ello, se utilizan técnicas como:
Recopilación de pruebas físicas
Análisis de datos
Desarrollo de teorías
Identificación de sospechosos
Adaptación a las circunstancias cambiantes
Seguridad de la escena del crimen
1.3.4 síntesis criminológica
La síntesis criminológica se refiere al análisis integrador y comprensivo de
diversas teorías, conceptos y perspectivas dentro del campo de la criminología
para comprender mejor las causas, dinámicas y soluciones al fenómeno del delito.
Es un enfoque que busca combinar elementos de diferentes escuelas de
pensamiento para obtener una visión más completa de la criminalidad y de los
comportamientos desviados.
Elementos clave de la síntesis criminológica:
1. Multidisciplinariedad: Combina conocimientos de la sociología, psicología,
antropología, derecho, economía y otras disciplinas para abordar el fenómeno
delictivo desde diferentes ángulos.
2. Integración teórica: Se enfoca en unir teorías criminológicas que explican
diferentes aspectos del crimen. Por ejemplo:
o Teorías sociológicas: Analizan cómo los factores sociales (como la desigualdad, la
desorganización social o la subcultura) influyen en la criminalidad.
o Teorías psicológicas: Examinan factores individuales como la personalidad, el
control emocional o los trastornos mentales.
o Teorías biológicas: Consideran factores genéticos, neuroquímicos o fisiológicos
que pueden predisponer al crimen.
3. Análisis contextual: Reconoce la importancia del entorno histórico, social y cultural
en el estudio del delito, destacando que no hay soluciones universales, ya que el
contexto influye significativamente en las dinámicas del crimen.
4. Estrategias preventivas y de intervención: Combina enfoques represivos y
preventivos para proponer políticas públicas más integrales que consideren tanto
la reducción de oportunidades delictivas como el fortalecimiento del tejido social.
Ejemplo aplicado al caso de Tila, Chiapas:
En este caso, una síntesis criminológica podría:
Usar la Teoría del Aprendizaje Social para explicar cómo los comportamientos
delictivos se transmiten en comunidades con alta interacción entre individuos
involucrados en actividades ilícitas.
Incorporar la Teoría de la Elección Racional para analizar cómo los actores en el
contexto de Tila evalúan los costos y beneficios de cometer ciertos delitos,
considerando factores como la impunidad o la falta de oportunidades económicas.
Considerar elementos socioculturales específicos del municipio, como las
tradiciones locales, los conflictos de poder o las desigualdades históricas que
afectan el tejido social.
La síntesis criminológica, por tanto, no se limita a una teoría o enfoque único, sino
que integra diversas perspectivas para obtener una comprensión holística del
fenómeno delictivo en contextos específicos.