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Razón y Fe en la Teología Cristiana

El capítulo aborda la relación entre la razón humana y la fe en teología, destacando que ambas son inseparables y que la razón es una facultad cognoscitiva que puede iluminar la fe. Se presentan tres opciones históricas sobre su relación: la primacía de la fe, la primacía de la razón y un equilibrio entre ambas. Además, se mencionan declaraciones de la Iglesia que enfatizan la importancia de la razón en la comprensión de la fe y la necesidad de evitar el fideísmo y el racionalismo extremo.
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Razón y Fe en la Teología Cristiana

El capítulo aborda la relación entre la razón humana y la fe en teología, destacando que ambas son inseparables y que la razón es una facultad cognoscitiva que puede iluminar la fe. Se presentan tres opciones históricas sobre su relación: la primacía de la fe, la primacía de la razón y un equilibrio entre ambas. Además, se mencionan declaraciones de la Iglesia que enfatizan la importancia de la razón en la comprensión de la fe y la necesidad de evitar el fideísmo y el racionalismo extremo.
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Capítulo IV: La Razón Humana en Teología

La razón humana es en la teología inseparable de la fe. Es razón iluminada.


1. Sentido y alcance del término Razón
Podemos decir que la razón es la facultad cognoscitiva intelectual que procede
discursiva y conceptualmente de captar la realidad de las cosas externas al sujeto. Y la
fe se distingue de la razón. Para el pensamiento tomista, la razón es el aspecto
discursivo y activo de la potencia intelectual humana… El razonamiento es a la
intelección lo que el movimiento al reposo o a la adquisición a la posesión; hay entre
estos términos la misma relación entre lo imperfecto y lo perfecto.
La Razón universal es típica de la Ilustración. Es la razón constitutiva del
hombre que puede y debe atreverse a saber. Es medio innato de progreso, y signo
expresivo de una dignidad humana libre del oscurantismo y de la ignorancia. La razón
crítica de Kant se declara en efecto, incapaz de conocer las esencias de las cosas y de
abrirse a toda la realidad. La razón pura se halla epistemológicamente separada de
Dios, del mundo y del alma, que son en ella meras ideas o ficciones mentales. La
razón práctica se limita a determinar la voluntad por la ley moral.
La razón dialéctica del Idealismo es en realidad una super razón que tiene por
sujeto último a la humanidad. (Ciencia o saber Absolutos, capaz de deducir y captar
las realidades metafísicas supremas e indeducibles). La razón científica moderna o
razón instrumental, es una razón sin contenido propio y sin principios intelectivos
plantados por ella. La razón es únicamente un instrumento intelectual humano para un
procedimiento o método al servicio del progreso científico. Se ven también fracasadas
sus pretensiones de construir un discurso de totalidad.
2. La Razón en el Lenguaje Teológico.
Concilio Vaticano I y II, la razón es la facultad intelectual de conocer, que
poseen las criaturas como participación de la correspondiente perfección increada.
También es la facultad creada de conocer el nexo intrínseco de las cosas,
procedimiento de lo sensible a lo inteligible con las fuerzas naturales en cuyo caso se
diferencia de la fe. Cuando el Vaticano II habla de la luz natural de la razón humana,
de «la fe y la razón» como un doble orden del conocimiento, y de que «la fe y la razón
convergen en una sola verdad», se apoya, sin modificarlas, en nociones y perspectivas
del Vaticano I.
La razón encontrará dificultades en su ejercicio, que serán mayores en las
cuestiones morales y en las relacionadas con el fin último. La Iglesia enseña que la
razón puede demostrar los fundamentos o prolegómenos de la fe, y alcanzar con ayuda
de ésta una cierta inteligencia verdadera de los misterios. Todo esto encuadrado en la
habitual Tradición de la Iglesia.
3. Modos históricos de entender las relaciones entre la razón y la fe.
Un examen de la teología cristiana (experiencia histórica) permite apreciar tres
opciones en la manera de articular la fe y la razón:
a) Opción tradicional: equilibrio entre razón y fe. Trata estos órdenes diferentes de
conocimiento (natural y sobrenatural), que pueden vivir en armonía dentro del sujeto. San
Agustín fue el primer pensador cristiano que asoció la idea bíblica de fe y los conceptos
griegos de conocimiento y saber, resumida en la expresión «fe que busca entender» (fides
quaerens intellectum). Dentro de este marco, los Padres de la Iglesia pudieron superar el
abismo entre el Dios Vivo de la Revelación y principios últimos de la filosofía:
vincularlas sin confundirlas.
Tomás de Aquino considera que la fe se sitúa, entre el saber y la opinión. La fe
tiene un asentimiento intelectual firme y seguro, pero carece de evidencia conclusiva
respecto a la proposición creída. Por eso, en el acto de creer, el intelecto necesita ser
movido al asentimiento por un acto libre de la voluntad. Las verdades religiosas se
dividen en dos grupos: las que pueden demostrarse por la razón humana, y las que esta
razón no puede conocer por sí misma. Pero hay otras verdades que «exceden las
capacidades ordinarias de la razón humana». Estas son aceptadas en base a la fe, por lo
tanto, no entra en conflicto con la razón, sino que eleva y perfecciona el intelecto
humano, y se convierte en un acto libre y meritorio de la mente.
b) Primacía de la fe sobre la razón. Considera que la razón es contaminante de la fe,
derivado de planteamientos religiosos luteranos. La fe no necesita ni quiere apoyo
racional o histórico: no una carencia desafortunada, sino que le permite seguir siendo fe.
Es descompensa a favor de la fe y detrimento de la razón. El acontecimiento revelador
pasa a ser un proceso subjetivo y atemporal, una noción de fe sin apoyos humanos, no
susceptible de valoración racional. Este fideísmo actual, se ha visto modificada por
calvinistas norteamericanos que representan una nueva Epistemología Reformada: no
piensan que la fe pueda o deba ser inmune a algún tipo de evaluación racional. Mantienen
como posible que las creencias religiosas sean enteramente razonables y plenamente
justificadas, aunque no puedan invocar evidencia o demostraciones formales en su favor.
Alvin Plantinga desaprueba el repudio a la teología natural y la idea de que resulta
impropio y deshonesto intentar probar la existencia de Dios (pensamiento de Karl Barth).
Barth dice que el teólogo que trata de demostrar que Dios existe se coloca a sí mismo en
un dilema. O bien adopta la actitud o punto de vista del no-creyente al usar un argumento
de teología natural, o bien se presenta ante su interlocutor como si lo estuviera haciendo.
Si hace lo primero, abandona su posición cristiana, y si hace lo segundo, profesa creer lo
que en realidad no cree. Plantinga observa que adoptar por necesidades de método el
punto de vista del no-creyente, no implica rechazar la fe en Dios. Un cristiano que acepta
con entusiasmo la existencia de Dios puede, sin embargo, colocarse en la óptica de quien
no la acepta. Situarse en ese punto de vista requiere sólo mantener que la fe en Dios: es
racionalmente permisible si la persona tiene un buen motivo o argumento para hacerlo. El
elemento que convierte la creencia en verdadero conocimiento es considerado como una
propiedad de la misma creencia. Esta epistemología tiende a desestimar la función del
voluntario en la fe y en los procesos que conducen a ella.
c) Primacía de la razón sobre la fe. Lo que caracteriza es el intento más o menos
sistemático y consciente de encerrar a la fe dentro de los límites de la razón. El
racionalismo con frecuencia ha podido contaminar la reflexión de teólogos cristianos con
presupuesto y método descartando la fe como medio verdadero de conocimiento de la
realidad. El empeño de ilustración conceptual conduce a una idea de autonomía del
propio saber, que entra en colisión con la fe. La fundamentación de la verdad en algo no
distinto al pensamiento mismo, no deja lugar a instancia alguna extrasubjetiva de
mediación, como podrían serlo el mundo real, los demás seres humanos, la tradición y la
autoridad.
Esta situación intelectual se vio reforzada por el deseo de responder a la crisis
sufrida por la Iglesia después de la guerra de los Treinta años, y a lo que parecía
incapacidad de las creencias tradicionales frente a la moderna visión del mundo,
descubierta por el humanismo y las ciencias positivas, que pasaban al sometimiento de la
fe. La razón es considerada la única facultad con título suficiente para aprobar o
desaprobar la legitimidad de las creencias. Los idealistas alemanes (s. XIX) proponen una
reapropiación de la racionalidad teológica, que es un proceso de autoliberación de la
conciencia, expresión independiente de la filosofía en el tratamiento de la Revelación.
Operan una reelaboración conceptual e interpretativa, que lleva al intento sistemático de
demostrar el misterio.

4. Declaraciones de la Iglesia sobre la relación entre fe y razón


a) Concilio de Nicea (año 325): contra el Arrionismo
- Enfrentó la herejía Arrionista.
- Estableció que el Hijo es igual al Padre y no fue creado.
- Utilizó el término "omo-ousios" para afirmar la consustancialidad.
- Enfatizó la importancia de tomar la Biblia literalmente y evitar acomodaciones
filosóficas.

b) Papa Gregorio IX: contra el naturalismo de Aristóteles (siglos XII-XIII)


- Preocupación por el uso inadecuado de Aristóteles y sus interpretaciones materialistas.
- Temor a que contaminara la doctrina cristiana.
- Advertencia contra el abuso de las obras de Aristóteles.
c) Concilio V de Letrán (1513): obligación de profesores de filosofía en
universidades
- Censuró excesos materialistas en la interpretación de doctrinas filosóficas relacionadas
con la fe cristiana.
- Obligó a los filósofos a aclarar la verdad de la religión cristiana al enseñar principios
discordantes.

d) Encíclica "Qui Pluribus" (1846 de Pío IX): contra el Tradicionalismo


- Destacó que la fe está por encima de la razón, pero no hay conflicto real entre ellas.
- La razón iluminada por la fe puede entender los misterios, pero no penetrarlos
completamente

e) Teología de Santo Tomás de Aquino: contra el naturalismo y el fideísmo


- Santo Tomás destacado como filósofo y teólogo que busca la participación del Ser
absoluto en todo.

5. Ejercicio de la razón en la teología


- Uso adecuado de la razón necesaria para evitar fideísmo, superstición y actitudes
meramente sentimentales en la teología.
- La razón corrige actitudes que confunden lo sobrenatural con lo incoherente.
- La teología procede según las leyes comunes de todo saber.
- No intenta demostrar los misterios sobrenaturales.

Elementos de la razón en la teología


- La razón teológica fundamenta hermenéuticamente los preámbulos de la fe.
- Busca entender mejor las verdades de la fe y sus relaciones.
- Examina y refuta objeciones contra la fe.
- Universaliza y comunica el contenido de la fe.

Bibliografía:
MORALES J., Introducción a la Teología, EUNSA, Pamplona, 20083, Pgs. 77-90.

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