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Factores Clave en la Producción de Café

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UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MANABI

FACULTAD DE INGENIERÍA AGRÍCOLA

ESTUDIANTE:
KARLA NAOMI MACÍAS MALDONADO

ASIGNATURA:

AGRICULTURA DE PRECISION

DOCENTE:

ING. HENRY PACHECO

PERIODO ACADÉMICO:

AGOSTO DEL 2024 HASTA ENERO DEL 2025

Universidad Técnica de Manabí

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INTRODUCCIÓN:

El café es un producto agrícola de gran relevancia mundial; ocupa el


segundo lugar en la comercialización global, solo detrás del petróleo
(Suárez, 2014). Lo cultivan 20 millones de productores en 56 países y
Ecuador ocupa el puesto 20 en producción de café a nivel mundial . Las
provincias con mejores condiciones agroclimáticas para producir café
robusta están en Santa Elena Guayas, en la Costa; y Orellana y
Sucumbíos, en la Amazonia. El sector cafetero sigue siendo un
componente vital de la economía ecuatoriana, tanto por su contribución
al Producto Interno Bruto (PIB) como por el empleo que genera en áreas
rurales. Aunque el petróleo es la principal exportación del país, el café ha
sido durante décadas uno de los productos más importantes del sector
agrícola.
En términos de contribución al PIB, el café representa alrededor del 0.6%
del PIB agrícola, pero su impacto en las comunidades rurales es
considerable, proporcionando empleo a más de 200,000 personas en las
diversas etapas de producción, desde el cultivo hasta la exportación.

Para la identificación de las áreas adecuadas para este cultivo se


consideran fundamentales la profundidad efectiva, la textura y la
estructura del suelo, el nivel de erosión, el contenido de materiaorgánica
y de salinidad, y su nivel de pedregosidad. Desde el punto de vista
geomorfológico, siempre debe evaluarse la altitud sobre el nivel del mar
(msnm) y los valores de inclinación de las laderas. Soto et
al. (2001)estiman que la radiación solar, la temperatura, la lluvia en
cantidad y distribución a través del año, la altitud y el fotoperiodo son
factores determinantes para el crecimiento y la producción. Otros autores,
como Valencia, 1998, consideran que la temperatura y la lluvia son los
factores más influyentes.

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Un elemento morfométrico importante del relieve es la pendiente, pues
su acentuación hace extremadamente difíciles las labores, ocurriendo
erosión de los suelos y reducción de rendimientos, e incluso intensos
procesos de remoción en masa (Cortés, 2011). Cuando la pendiente es
igual o menor a 18°, se puede plantar con cualquier densidad, mientras
en pendientes superiores a 18° solo se siembra con densidades medias,
utilizando medidas de conservación de suelos (Soto et al., 2001).
El cafeto, aún cuando es tolerante a un amplio espectro de condiciones
ecológicas, requiere un determinado régimen hidrotérmico para su
desarrollo, definido según diferentes criterios. Según Coste (1968), las
precipitaciones por debajo de los 1 000 mm, pero bien distribuidas,
determinan un carácter aleatorio y una producción fluctuante; Carvajal
(1972) considera los 1 000 mm como mínimo absoluto y Pérez (1989)
plantea que por encima de los 3 000 mm aparecen correlaciones negativas
respecto a la cosecha. El rango de precipitaciones óptimas para el café
varía desde los 1 000 a los 3 000 mm (Maestri and Barros, 1981),
soportando incluso épocas no muy prolongadas de sequía (Maestri and
Barros, 1981; Vega, 1995; López, 2011), aunque diferentes estudios
ubican rangos óptimos variables, que van desde los 1 600 a 1 800 mm
anuales hasta un rango más complejo de 1 800 a 2 800 mm (Vega, 1995).
Las temperaturas no deben sobrepasar ciertos rangos para evitar la
marchites de la flores y que se inhiba el crecimiento de la planta, debiendo
oscilar entre 16 °C y 28 °C, siendo óptima a 24 °C (Soto et al., 1998),
aunque Peña (1987) considera al intervalo entre los 16 °C y los 22 °C,
como el mejor para el desarrollo productivo del cafeto, y según la DGCA
del Ministerio de Agricultura del Perú (DGCA, s/f), entre 18 °C y 22 °C.
Según Pérez (1989), para la especie arabica, el promedio oscila entre 12
°C y 21 °C, mientras Ortolani (1968)plantea que los índices térmicos
medios más adecuados para el café están entre 19 °C y 21 °C, y que
temperaturas superiores o inferiores reducen la producción. Otros
autores, como Nosti-Nava, 1953 y Guindel (1962), señalan que la
temperatura promedio debe fluctuar entre 20 °C y 26 °C; Vega

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(1995) sugiere el intervalo térmico más favorable entre 17 °C y 23 °C,
con una oscilación diaria máxima de 10 °C, la mínima media entre 15 a
17 °C y la máxima media entre 25 a 27 °C, y para Maestri and Barros,
1981 el óptimo está entre los 18 y los 21 °C.
Los suelos en condiciones de pendiente abrupta no favorecen el cultivo,
pues presentan problemas con la erosión hídrica y reducen la fertilidad
del suelo (Cabezas, 1999), por lo que la pendiente no debe presentar un
declive superior al 50% (26.5°) para que se faciliten las labores
agronómicas (Arango, 2007). Se sugieren suelos ondulados, que posean
pendientes menores al 40% (21°) (Zuviria y Valenzuela, 1994). Por otra
parte, los suelos cafetaleros requieren ser profundos, permeables, friables
y de buena textura (Vega, 1995; Alulima, 2012), y los suelos arenosos,
sueltos, que no retienen humedad, no son adecuados, así como tampoco
los suelos compactos, arcillosos y de escaso drenaje (Rojas, 1987; Alarcó
López, 2011). Se considera dentro de los requerimientos agroecológicos
para el café que la textura sea media, con buena estructura y alta cantidad
de macro y microporos (Küpper, 1981). Además, el contenido de materia
orgánica en el suelo debe estar entre 2 y 4%, y el pH entre 4.5 y 5.5
(DGCA, s/f).
Es conocido que para lograr un adecuado crecimiento y producción de
los cultivos es imprescindible tener en cuenta las condiciones
agroecológicas de la región (Soto et al., 1998). En este sentido, los
trabajos de zonificación agroecológica revisten gran importancia, pues
contribuyen a una adecuada planeación de la agricultura de plantaciones
y de cultivos menores, garantizando las potencialidades productivas y los
mejores rendimientos de las cosechas.

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OBJETIVO:
• El objetivo central del presente trabajo se enfoca en la elaboración de la
zonificación agroecológicade Coffea arabica en el Ecuador

METODOLOGIA

Las zonas agroecológicas del Coffea arabica son aquellas que presentan
las condiciones y características del potencial biofísico favorables para
su producción con óptimos rendimientos. El análisis de las condiciones
geomorfológicas, del régimen hidrotérmico mediante plataformas SIG,
permitió identificar las áreas con potencialidades diferenciadas para el
cultivo del Coffea arabica con vistas al establecimiento de su
zonificación agroecológica. El enfoque sistémico y el procesamiento
automatizado de la información propició la identificación de las áreas con
potencial óptimo, medio, bajo y muy bajo. Los potenciales con una
aptitud natural óptima se localizan en las zonas de montañas bajas, entre
1 100 a 1 500 msnm, con pendientes entre 1.1° hasta 18°, considerándose
pendientes suaves y moderadas; con precipitaciones entre los 1 500 a 2
000 mm, en zonas semicálidas con espectro térmico de 18 °C a 22 °C y
sobre suelos Acrisoles y con una clave jerarquizada Ah+Bh+Hh/2, con
unidad primaria Acrisol. En el municipio la superficie de potenciales
óptimos alcanza las 7 163.47 ha; la de medio, las 28 143.75 ha; la de bajo,
las 62 130.65 ha, y la de potencial muy bajo unas 58 411.38 ha. Por su
contenido, este enfoque y metodología pueden ser implementados en
cualquier marco geográfico, adecuándose a las escalas cartográficas y
evaluando las distintas apreciaciones agroecológicas, como aportación a
las políticas y decisiones gubernamentales o empresariales para la
planeación y el fomento de las áreas cafetaleras.

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Zonificacion Agroecológica: algunos antecedentes

Zonificar la tierra con fines de planificación del uso de los recursos


rurales, consiste en separar áreas con similares potencialidades y
limitaciones para el desarrollo (FAO, 1997). En este sentido, en 1978, se
desarrolló el proyecto Zonas Agroecológicas (ZAE) como primer
ejercicio en la aplicación de la evaluación de tierras a una escala
continental. La metodología usada fue innovadora para caracterizar
extensiones de tierra por medio de información cuantificada de clima,
suelos y otros factores físicos, que se utilizan para predecir la
productividad potencial de los cultivos, lo que permite identificar
unidades geográficas con potencial ecológico para su evaluación
(Espinosa y Roquera, 2007), también mediante el establecimiento de
tipologías (Gabriel, 2003).
Las zonas agroecológicas se definen como aquellas que tienen
combinaciones similares de clima y características de suelo, y el mismo
potencial biofísico para la producción agrícola, presentando un rango
específico de limitaciones y potencialidades para el uso de tierras (FAO,
1997). De acuerdo con este criterio, la zonificación agroecológica se
entiende como la delimitación cartográfica de la capacidad natural para
determinado cultivo, de acuerdo con las características agroclimáticas y
fisio-edáficas de cada zona y a las necesidades de dicho cultivo a
determinadas condiciones ambientales (FAO, 1997), así como, a “su
capacidad de conservación del potencial productivo del área”
(Benacchio, 1984).
La metodología desarrollada por la FAO para estos fines fue diseñada e
implementada para sistemas automatizados de procesamiento de datos,
dado que la naturaleza de su análisis implica la combinación de capas de
información espacial para la definición de zonas, y se soporta en
plataformas de Sistemas de Información Geográfica (SIG) (FAO, 1997).
El nivel de detalle con que se define una zona depende de la escala del

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estudio y, en ocasiones, de la capacidad del equipamiento para el
procesamiento de los datos.
Los principales intentos de zonificaciones del cultivo de Coffea
arabica se han desarrollado considerando variables climáticas e
hídricas. Ortolani (1968) realizó estudios en Brasil sobre la viabilidad del
café, a pleno sol, en la zona de Espíritu Santo, clasificando las áreas en
aptas, marginales e inadecuadas, basándose en levantamientos
climáticos. Fueron tomadas las siguientes consideraciones: a) Aptas, con
temperatura media anual entre 18 y 22 °C, con deficiencias hídricas
menores de 150 mm; b) Marginales, con isotermas anuales mayores de
22 °C; c) Marginales, con isotermas anuales mayores de 22 °C, con
deficiencias hídricas superiores a 150 mm y d) Inadecuadas, por carencia
térmica, con temperaturas medias anuales inferiores a 17 °C.
En el caso del Coffea arabica , Suárez Venero et al. (2006) zonificaron
las montañas de Nipe-Sagua-Baracoa, al oriente del país, evidenciando el
significado de la distribución anual de las precipitaciones por encima de
los 1 500 mm; mientras que González (2000) y González et
al. (2001) consideraron los parámetros de profundidad efectiva del suelo
y la precipitación para determinar las zonas de potenciales
agroecológicos favorables al café, con potencial óptimo, con
rendimientos de 2.57 t/ha, presentan precipitaciones entre 1 800-2 200
mm, con una profundidad efectiva del suelo mayor de 60 cm, en
pendientes menores de 30% (16.7°), con temperatura entre 19 y 25 °C,
localizados en montañas bajas (300 a 900 msnm). En este sentido, las
potencialidades pluviales se corresponden con los ulteriores criterios
de Suárez Venero et al. (2006).
En otros estudios, González (2006) y Garea et al.(2008) consideraron los
parámetros de profundidad efectiva del suelo, precipitación, temperatura,
altitud, pendiente, contenido de materia orgánica y grado de erosión,
alcanzando valores óptimos similares.

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Área de estudio

La zona cafetalera corresponde a una de las pocas selvas tropicales en el


mundo con altitudes de más de 1 000 msnm, donde el café bajo sombra
se ha adaptado favorablemente. A su vez, la salud de los microambientes
de la selva alta y las condiciones rusticas de producción de café, la
existencia de 42 000 ha de fincas a más de 900 msnm y la adaptación de
variedades, que aportan calidad en taza (typica y bourbon), revelan el
potencial del estado para producir café de alta calidad (SAGARPA,
2008).
El área de estudio está constituida por 36 ejidos que se localiza entre los
17° 04’ y 17° 34’, de latitud norte, y los 100° 05’ y 100° 34’, de longitud
oeste, conformando los municipios de la región Costa.

Métodos

Clasificación de los potenciales físico-geográficosPara el establecimiento


de la zonificación agroecológica del café se parte del concepto de
potencial agroecológico, como el conjunto de propiedades cuantitativas
y cualitativas de la oferta natural de la región, favorables para el adecuado
desarrollo del cultivo. Se consideraron cuatro potenciales: óptimo,
medio, bajo y muy bajo.
Desde el punto de vista geomorfológico, se consideraron las altitudes
entre 1 000 y 1 500 msnm, como potenciales óptimos, según la Fundación
PRODUCE de Chiapas y el Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey (2003); los medios entre 600 a 900 msnm y
entre 1 600 y 1 800 msnm; los bajos entre 400 a 500 msnm y 1 900 a 2
000 msnm; y el resto de los valores altitudinales, como muy bajos,
localizadas entre las latitudes de 17° 04’ y 17° 34’. Las pendientes con
óptimo potencial fluctúan entre 0.1° y 18° (Fundación PRODUCE de
Chiapas e Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey,

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2003); las de potencial medio, entre 18.1° y 25°; las de potencial bajo
entre 25.1° hasta 40°; y el resto se consideró como potencial muy bajo .

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La zonificación agroecológica presentada contribuye al reordenamiento
de las áreas cafetaleras, en función de las potencialidades para el cultivo
y de la optimización del uso del suelo, propiciando alcanzar mejores
rendimientos por hectárea. No obstante, la implementación demanda de
un levantamiento, a nivel catastral, de las plantaciones del cafeto en los
ejidos, con el fin de establecer las nuevas plantaciones en las zonas
agroecológicas óptimas y revalorar, sobre la base de los rendimientos por
hectárea, la sustitución o no de las plantaciones añejas improductivas o
el cambio de uso del suelo, debido a la incompatibilidad de las
características biofísicas con las demandas naturales del fomento
del Coffea arabica.
Por otra parte, la diferenciación de las zonas agroecológicas para el
cultivo de esta especie posibilita la identificación de aquellas áreas donde
el empobrecimiento del suelo demanda de una fertilización priorizada
que contribuya al aumento de la productividad con tasas aceptables de
rentabilidad de las cosechas. Este aspecto es esencial para el desarrollo
municipal y estatal, sumido a lo largo de su historia en una continua crisis
social y económica, agravada en el presente.

Conclusiones

La presente zonificación agroecológica del Coffea arabica es un valioso


instrumento de carácter técnico, basado en experiencias nacionales e
internacionales, y en la información sobre las condiciones naturales
existentes en el Ecuador
La metodología consideró las principales variables para el desarrollo del
cultivo, como las condiciones geomorfológicas, el régimen hidrotérmico
medio anual, y los agrupamientos de suelos, lo que ofrece solidez
holística a los resultados.
Los diagnósticos realizados en esta región cafetalera revelan la existencia
de plantaciones viejas, de empobrecimiento de la cobertura edáfica y de
escasez hídrica, de ausencia de asistencia técnica, de surgimiento de

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problemas fitosanitarios, la falta de insumos agrotécnicos y débil
infraestructura carretera, lo que se traduce en plantaciones de baja
productividad. Los resultados de esta zonificación agroecológica
indiscutiblemente contribuyen a los procesos de optimización del uso de
suelo y, en especial, al fomento de las plantaciones cafetaleras,
requiriendo además del consenso de todos los actores sociales para su
implementación como modelo de desarrollo.
La existencia de bases de datos geomorfológicos, climáticos y
edafológicos permitirá establecer estrategias certeras para alcanzar
mayores rendimientos de las cosechas, en función de la zonificación
agroecológica propuesta. La implementación del ILWIS, v. 3.31, como
herramienta de análisis espacial, contribuyó al proceso automatizado de
evaluación de las potencialidades naturales para el fomento del cafeto y
su zonificación agroecológica local. Por su contenido, este enfoque y
metodología pueden ser implementados en cualquier marco geográfico,
adecuándose a las escalas cartográficas y evaluando las distintas
apreciaciones agroecológicas.

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