Para Platón las ideas o formas no son lo que eran para Sócrates, simples conceptos abstractos cuya
definición parte de opiniones con características comunes. Las ideas son entidades inmateriales
situadas en el mundo inteligible, su naturaleza es eterna, constante y perfecta. Son la esencia y el
modelo de la realidad sensible, meras copias imperfectas de las ideas, solo las podemos conocer
mediante la razón.
Tienen una doble función:
Conocer la verdad absoluta:
En el mundo inteligible están las Ideas o Formas, que son como los modelos perfectos de todo lo que
existe. Por ejemplo:
En el mundo físico, vemos una silla.
En el mundo inteligible, está la Idea perfecta de silla, que no cambia, es eterna y sirve como
"referencia".
El objetivo de este mundo es permitirnos conocer lo que realmente es verdadero y no solo lo que
parece verdad. Es como si nos quitáramos unas gafas sucias y viéramos las cosas tal y como son en su
esencia.
La ciencia y la moral tienen bases firmes porque se refieren a las ideas.
Dar sentido al mundo físico:
El mundo inteligible también explica por qué el mundo físico existe y tiene sentido.
Todo lo que vemos en el mundo físico (como una flor, un árbol, una mesa) es una copia
imperfecta de las Ideas del mundo inteligible.
Sin esas Ideas, el mundo físico no tendría forma ni orden. Por ejemplo, todas las sillas que
ves son distintas, pero puedes reconocerlas como sillas porque participan de la Idea de silla.
En el mundo sensible algo es justo en la misma medida en la que se parece a la idea verdadera.
Las ideas no se pueden percibir a través de los sentidos, vienen al pensamiento a través de un
estímulo de las cosas que percibimos. Puesto que no las conocemos mediante los sentidos, la razón
las ha tenido que conocer previamente.
En el Menón, Platón recoge el interrogatorio que Sócrates hace a un esclavo, en él le presenta un
problema matemático que resuelve correctamente mediante las preguntas de Sócrates.
Hace ver que el conocimiento matemático no deriva de la experiencia sensible, esta solo favorece
que el alma recuerde algo que ha existido en ella con anterioridad. Platón concluye que el saber
matemático es atemporal y racionalmente válido.
Para explicar este saber innato, Platón recurre a la hipótesis de la reminiscencia basada en la doctrina
órfico-pitagórica sobre el alma, según la cual esta es inmortal y eterna.
Antes de que una persona nazca, su alma ya ha existido en el mundo de las ideas donde ha adquirido
las ideas verdaderas, pero las ha olvidado al quedar encerrada en el cuerpo humano. Y recuerda
mediante estímulos de las cosas que percibimos las esencias olvidadas.
Por lo que el conocimiento es recuerdo (anámnesis), lo que significa que lo que se conoce no se ha
aprendido del exterior, sino que se extrae de dentro, lo que el alma conoce y recuerda.
En el libro VII de la República, Platón se refiere al problema del conocimiento a través del Mito de la
Caverna, expresa de manera alegórica que es para él la realidad y cómo podemos conocerla.
En este mito Platón nos habla de unos humanos que han sido desde siempre prisioneros en una
caverna, donde se proyectaban las sombras de los seres que pasan por delante de la cueva y que son
iluminados por fuego.
Uno de estos individuos consigue liberarse y sale de la cueva donde queda completamente cegado
por la luz del Sol. Poco a poco va viendo y conoce una nueva forma de realidad, las cosas reales
iluminadas por el sol que crean las sombras dentro de la cueva. Regresa a la cueva e intenta
convencer a los demás reclusos de su descubrimiento, estos lo toman por loco e intentan matarlo.
Platón enseña que la realidad está claramente dividida entre el mundo de las apariencias o sombras y
el de la luz en el que se encuentran los siguientes significados:
- El mundo de las sombras = el mundo sensible.
- El fuego de la caverna = el Sol que alumbra el mundo sensible. El mundo inteligible está
presidido por el Sol del Bien.
- La fuga del prisionero = el camino a la filosofía y el descubrimiento del conocimiento
verdadero.
Conocimiento sensible (doxa): se refiere al mundo de las apariencias, no ofrece certeza
científica ya que se basa en objetos cambiantes. Tiene dos grados.
- Creencia (pistis) opiniones basadas en la experiencia sensorial que no alcanzan la verdad.
- Conjetura (eikasia) conocimiento basado en las apariencias.
Conocimiento inteligible (episteme): se refiere al mundo de las ideas y a sus relaciones.
Tiene dos grados.
- El pensamiento discursivo (dianoia) ocupa los objetos matemáticos, se sirve de imágenes y
de representaciones sensibles para razonar. Objeto real que produce las figuras.
- La inteligencia (noesis) conocimiento directo de las Ideas o Formas, la verdad pura e
inmutable.
Para Platón esta ciencia perfecta la constituye la dialéctica, que es el método de la filosofía.
Con la dialéctica el entendimiento llega al límite del mundo suprasensible, es el nivel de
conocimiento más alto al que el ser humano puede llegar en esta vida.
Para Sócrates y para Platón tenía el mismo significado, es el arte del diálogo. En el pensamiento
Platónico, la dialéctica es el procedimiento propio del conocimiento racional, la técnica o método
para descubrir las verdades más elevadas y conserva los elementos fundamentales de la mayéutica
socrática. No es un método deductivo, sino que se seleccionan las características más adecuadas de
las cosas para determinar su verdad o su valor cuando se juzga a partir de las ideas. Es posible ya que
el mundo de las ideas está ordenado jerárquicamente, presidido por la idea del Bien.
La dialéctica es la meta suprema o última del conocimiento filosófico.
Platón reconoce que la percepción solo suministra opiniones subjetivas de la manera limitada que
tiene el ser humano de ver las cosas. Es el conocimiento de algo que nace y está en constante cambio
(las cosas, copias imperfectas de las ideas) y este no proporciona el saber que la virtud exige (la
virtud es algo esencialmente relacionado con la sabiduría y el conocimiento, es una cualidad del
alma).
En el Menón, Platón expone que solo es posible el conocimiento científico (episteme) del ser o la
absoluta ignorancia de la opinión (doxa), aunque le otorga cierta validez si es correcta.
Imágenes, reflejos Objetos naturales y Objetos matemáticos Ideas
artificiales
Conjetura (eikasia) Creencia (pistis) Pensamiento discursivo Inteligencia (noesis)
(dianoia)
Opinión (doxa) Conocimiento (episteme)