UNIVERSIDAD NACIONAL DEL NORDESTE
FACULTAD DE HUMANIDADES
PROGRAMA DE SEMINARIO DE LITERATURA IBEROAMERICANA II
PROFESOR: HECTOR AZZETTI
AÑO LECTIVO 2007- CUATRIMESTRE: SEGUNDO
Justificación
El Seminario de Literatura Iberoamericana II se enmarca en el Plan de Estudios
(Plan 2000) vigente para las carreras de Profesorado y Licenciatura en Letras y se halla
ubicado en el cuarto nivel (Ciclo Orientado del Profesorado y Ciclo Superior de la
Licenciatura). La presente propuesta responde a los contenidos mínimos consignados en
el cuerpo legal del mencionado plan, y en ese sentido define un corpus novelístico en
lengua española que estimamos significativo de la narrativa iberoamericana
contemporánea.
El carácter de Seminario de la materia y su ubicación en el Plan de estudios,
permiten un abordaje de las problemáticas textuales en función de su articulación con
asignaturas propedéuticas e instrumentales como con asignaturas centradas en los
fenómenos literarios, y artísticos en general, suscitados en las llamadas Modernidad y
Posmodernidad, pertenecientes a la segunda mitad del siglo XX. Por otra parte, si bien
esta propuesta define un enfoque general de carácter metodológico, los alumnos
realizarán abordajes desde diferentes perspectivas, conforme a sus orientaciones y
preferencias personales.
La selección de los autores y las obras del corpus responde al doble criterio de
diversidad espacial y diversidad problemática, y su ordenamiento secuencial obedece al
trazado de un itinerario de lectura organizado en base a esos criterios,
independientemente de las fechas en que las obras fueron publicadas. El itinerario se
inicia en Cuba en los ’60 con la concepción barroca del despertar revolucionario de
América Latina de Alejo Carpentier implícita en El siglo de las luces, (1962) continúa
en el Perú a través de la cosmovisión quechua de Los ríos profundos (1956) de
Arguedas, recorre luego los intersticios del territorio brumoso y surreal de la muerte
revelados por Pedro Páramo (1955) de Juan Rulfo como proyección de los desquicios
de la revolución mexicana, se amplifica en la múltiple red de tópicos políticos, sociales
e históricos de Cien años de soledad (1968) del colombiano Gabriel García Márquez
para arribar a los puertos existencialistas y agónicos diseñados por el uruguayo Juan
Carlos Onetti en El astillero (1961) y Juntacadáveres (1964) El itinerario culmina con
la visión del argentino Héctor Tizón, cuya mirada latinoamericana se configura desde la
marginalidad de la puna jujeña y a partir del rescate de sus voces primitivas, aunque
potenciadas por la sabiduría esencial trasmitida por la soledad y la lejanía. Se analizarán
sus novelas La casa y el viento (1984) y Luz de las crueles provincias (1995)
Metodología
El marco teórico dominante en el abordaje de las obras reconoce una perspectiva
hermenéutica sustentada en el horizonte de comprensión de Gadamer, cuya
operatividad, tanto crítica como analítica, tendrá una primera concreción en la
aplicación del concepto ricoeriano de la comprensión como resultado de la inteligencia
de los signos, y una segunda instancia de proyección hacia niveles más profundos de
lectura, con la incorporación de perspectivas emanadas de las teorías de la ficción, tanto
de base lingüística (Semiótica, Pragmática de la ficción y Semántica Extensional) como
las de orientación fenomenológica y socio-antropológica. En ese sentido, la lectura
hermenéutica del Seminario operará crítica y reflexivamente sobre el entramado de
signos, símbolos, mitos y alegorías que entreteje los textos, con el fin de configurar
alternativas de aprehensión de los universos narrativos desde un ángulo de visión
enmarcado en la cultura y la historia hispanoamericanas, en un intento de comprensión
cercano a la concepción de “mundo vital” de Husserl. Por ello, el abordaje elegido
asume un carácter fenomenológico y consecuentemente, conforme a las ideas de
Ricoeur, define una vía larga de acceso al ser, es decir, una especie de epistemología de
la interpretación, sustentada en la semántica y en la reflexión sobre el lenguaje.
Como todo abordaje literario realizado desde un corpus limitado, las reflexiones
analíticas y críticas se sustentarán en los núcleos problemáticos y en los tópicos
emergentes del fenómeno troncal de la identidad latinoamericana, con la finalidad de
aprehender el funcionamiento paradigmático de los caracteres que definen lo
latinoamericano, presentes en cada obra estudiada y dispersos en los diversos sustratos
étnicos y sociales de los países que lo componen. En coherencia con esos presupuestos,
las dimensiones sobre las cuales operará la lectura de las obras, reconocerá
componentes sociológicos, míticos, históricos, antropológicos y fundamentalmente
culturales y se desplazarán sobre fenómenos tales como el mestizaje, la desmesura y los
contrastes de la naturaleza, la violencia social y política y las condenas del
colonialismo, el despotismo, las tiranías y el caudillismo.
Estructura del seminario
En virtud de que la promoción de la asignatura se sustenta fundamentalmente en la
aprobación de un trabajo monográfico, paralelamente al desarrollo de los contenidos
previstos, se trabajará desde el primer momento en la definición y el diseño del plan de
trabajo de los alumnos. En consecuencia, dos módulos de clase semanales se destinarán
a la instancia de contenidos y el tercer módulo se cumplirá a través de una jornada de
tutoría, en dos turnos, en que se atenderán las consultas individuales de los alumnos y se
brindarán orientaciones acerca del progreso de sus lecturas y la organización de sus
respectivas monografías.
Aunque el reglamento de Seminarios no prevé la realización de trabajos prácticos, los
alumnos presentarán informes de lecturas y análisis de cada tema del programa,
alternando las formas oral con la escrita y la modalidad individual con la grupal.
El primer parcial se realizará después del desarrollo de los dos primeros temas del
programa (Carpentier y Arguedas) y versará sobre los núcleos problemáticos extraídos
de las obras estudiadas. El segundo parcial tendrá lugar con posterioridad al estudio de
la obra de García Márquez y sus pautas tendrán como eje el análisis de las dimensiones
míticas y alegóricas de Cien años de Soledad y Pedro Páramo.
El criterio de evaluación de los exámenes parciales se sustentará en los siguientes
parámetros:
-Coherencia teórica y metodológica
-Rigurosidad en el análisis del corpus seleccionado
-Correcto manejo de la bibliografía crítica y teórica consignada
-Precisión terminológica y discursiva
Contenidos
Se trabajará con el corpus textual básico que se consigna seguidamente. En el informe
monográfico final, los alumnos proyectarán la visión crítica elaborada sobre estos textos
a otras obras y autores de la Literatura Iberoamericana, conforme a sus preferencias y a
sus opciones personales:
• Alejo Carpentier, Cuentos: Semejante a la noche
El camino de Santiago
Viaje a la semilla
Novelas: El reino de este mundo
El siglo de las luces
• José María Arguedas: Los ríos profundos (novela)
• Juan Rulfo: El llano en llamas (selección de cuentos)
Pedro Páramo (novela)
• Gabriel García Márquez, Cien años de soledad (novela)
• Juan Carlos Onetti, El astillero (novela)
Juntacadáveres (novela)
• Héctor Tizón, La casa y el viento (novela)
Luz de las crueles provincias (novela)
Ejes temáticos
Tópico: Reflexiones sobre la identidad latinoamericana a través de la ficción narrativa.
a) Aspectos problemáticos: El realismo mágico, el “boom” de la narrativa
latinoamericana. El rescate de los mitos y la visión mágico-poética de la realidad.
Reescritura y ficcionalización de la historia. La narrativa realista y su replanteo en
relación con los conceptos de mimesis, poesis y metaficción. Formalizaciones
alegóricas y simbólicas en las construcciones de mundos narrativos. El peso y el valor
del contexto.
b) Aspectos estructurales: proyección de las vanguardias y crisis de la Modernidad.
Perspectivas narrativas definidas a partir de las teorías de la ficción y de los textos
narrativos: montaje compositivo, narrador, personajes, historia, y sus relaciones con el
lector como componente estructural. Juegos del lenguaje. El tiempo y el espacio
imaginarios.
Bibliografía
A) General y del marco teórico:
-Gadamer, Hans G., Verdad y Método –Fundamentos para una hermenéutica filosófica,
Salamanca, Sígueme, 1991.
-Ricoeur, Paul, Hermenéutica y Estructuralismo, Buenos Aires, Megalópolis, 1975.
-------------------, Mito, la interpretación filosófica, Paris, Encyclopaedia Universales,
Corpus XII, 1985 (Trad. Graciela Maturo).
-Jauss, Hans R., Experiencia estética y hermenéutica, Madrid, Taurus, 1986.
--Maturo, Graciela, Introducción a la hermenéutica del texto, Buenos Aires, Tecné,
1995.
-Albaladejo Mayordomo, T., Teoría de los mundos posibles y macroestructura
narrativa, Univ. De Alicante, 1986.
----------------------------------, Semántica de la narración: la ficción realista, Madrid,
Taurus, 1992.
-Eco, Humberto, Seis paseos por los bosques narrativos, Barcelona, Lumen, 1996.
--------------------, Lector in fabula. La cooperación interpretativa en el texto narrativo,
Barcelona, Lumen, 1981.
-Martínez Bonati, F., La ficción narrativa (su lógica y ontología), Univ. De Murcia,
1992.
-Pozuelo Ivancos, José M., Poética de la ficción, Madrid, Síntesis, 1993.
-Reyes, Graciela, Polifonía textual. La citación en el relato literario, Madrid, Gredos,
1984.
-Mignolo, W., Elementos para una teoría del texto literario, Barcelona, Crítica, 1978.
-Bal, Mieke, Teoría de la narrativa (una introducción a la narratología), Madrid,
Cátedra, 1990.
-Acosta Gómez, Luis A., El lector y la obra: teoría de la recepción literaria, Madrid,
Gredos, 1989.
-Loveluck, Juan, Novelistas hispanoamericanos de hoy, Madrid, Taurus, 1984.
-Sánchez, Luis A., Escritores representativos de América. Tercera serie. T.3, Madrid,
Gredos, 1972.
-Correas de Zapata, Celia, Ensayos hispanoamericanos, [Link]., Corregidor, 1978.
-Brushwood, J.S., La novela hispanoamericana del siglo XX. Una vista panorámica,
México, F.C.E., 1981.
-Carpentier, A., La novela latinoamericana en vísperas de un nuevo siglo y otros
ensayos, Madrid, Siglo XXI, 1981.
-Fuentes, Carlos, La nueva novela latinoamericana, México, Joaquín Mortiz, 1980.
--------------------, Valiente mundo nuevo. Épica, utopía y mito en la novela
hispanoamericana, Madrid, Mondadori, 1990.
-Lafforgue, Jorge (comp.), Nueva novela latinoamericana I y II, [Link]., Paidós, 1972.
-Rama, Angel, Transculturación narrativa en América Latina, México, Siglo XXI,
1985.
-Rodríguez Monegal, E., Narradores de esta América I y II, [Link]., Alfa, 1974-76.
-Roy, Joaquín, Narrativa y crítica de nuestra América, Madrid, Castalia, 1978.
-Imaz, José Luis de, Sobre la identidad iberoamericana, [Link]., Sudamericana, 1984.
-Maturo, Graciela, La literatura hispanoamericana. De la utopía al paraíso, [Link].,
García Cambeiro, 1983.
---------------------, La razón ardiente. Aportes a una teoría literaria latinoamericana,
[Link]., Biblos, 2004.
-Ricci Della Grisa, Graciela, Realismo mágico y conciencia mítica en América Latina,
[Link]., García Cambeiro, 1985.
-Nuñez, Ángel, El canto del quetzal, [Link]., Corregidor, 2002.
-Pizarro, Ana (coord.), La literatura latinoamericana como proceso, [Link]. CEAL,
1985.
-Perez, Alberto J., Modernidad, vanguardias, posmodernidad: ensayos de literatura
hispanoamericana, [Link]., Corregidor, 1995.
-Dominguez, Mignon (comp.), Historia, ficción y metaficción en la novela
latinoamericana contemporánea, [Link]., Corregidor, 1995.
-Meyer Minnermann, Klaus, La novela hispanoamericana de fin de siglo, México,
F.C.E., 1991.
-Menton, S., Historia verdadera del realismo mágico, México, F.C.E., 1998.
-Galvez, Marina, La novela hispanoamericana contemporánea, Madrid, Taurus, 1987.
-Harss, Luis, Los nuestros, Buenos Aires, Sudamericana, 1966.
-Shaw,Donald, Nueva narrativa hispanoamericana, Madrid, Cátedra, 1981.
-Langowski, Gerarld, El surrealismo en la ficción hispanoamericana, Madrid, Gredos,
1982.
-Anderson Imbert, Enrique, El realismo mágico y otros ensayos, Caracas, Monte Avila.
-Burgos, Fernando, La novela moderna hispanoamericana (un ensayo sobre el concepto
literario de modernidad), Madrid, Orígenes, 1985.
-Diaz Plaja, Guillermo, Hispanoamérica en su literatura, [Link]., Salvat, 1970.
-Carilla, Emilio, Hispanoamérica y su expresión literaria, [Link]., Eudeba, 1982.
-Torre, Guillermo de, Claves de la literatura hispanoamericana, [Link]., Losada, 1968.
-Mazzei, Norma, Postmodernidad y narrativa latinoamericana, [Link]., Filofalsía,1990.
b) Específica de autores y obras.
-Plaza, Sixto, El acá y el allá en la narrativa de Alejo Carpentier, [Link]., Agón, 1984.
-Chaco, Ramón, Conversaciones con Alejo Carpentier, [Link]., Madrid, Alianza, 1998.
-Márquez, Alexis, Lo barroco y lo real-maravilloso en la obra de Alejo Carpentier,
México, Siglo XXI, 1982.
-Maturo, Grciela (coord.), Historia y mito en la obra de Alejo Carpentier, [Link].,
García Cambeiro, 1972.
-Velayos Zurdo, L. O., Historia y utopía en Alejo Carpentier, Univ. De Salamanca,
1990.
-AAVV, Recopilación de textos sobre Alejo Carpentier, La Habana, Casa de las
Américas, 1977.
-Rodríguez Monegal, Emir, Narradores de esta América I, [Link]., Alfa Argentina,
1972 (cap. trayectoria de [Link]).
-González Echevarría, Roberto, Alejo Carpentier: el peregrino en su patria, México,
UNAM, 1993.
-Pickenhay, Jorge O., Para leer a Alejo Carpentier, Buenos Aires, Puls Ultra, 1978.
-Rowe, William, Mito e ideología en la obra de José María Arguedas, Lima, Inst. Nac.
De Cultura, 1979.
-.Castro Clareen, Sara, El mundo mágico de José María Arguedas, Lima, Inst. de
Estudios peruanos, 1973.
-Cornejo Polar, A., José María Arguedas, antología comentada, Lima, Biblioteca
Nacional, 1996.
-----------------------, Los universos narrativos de José María Arguedas, [Link]., Losada,
1972.
-Vargas Llosa, Mario, José [Link] entre sapos y halcones, Madrid, Centro
Iberoamericano de cooperación, 1978.
-Portal, Marta, Rulfo: dinámica de la violencia, Madrid, Instituto de cooperación
Iberoamericana, 1984.
-AAVV., Recopilación de textos sobre Juan Rulfo, La Habana, Casa de las Américas,
1969.
-Aliberti, Antonio, Juan Rulfo. La naturaleza hostil, [Link]., Ediciones Ocruxaves,
1996.
-Fares, Gustavo, Juan Rulfo: la lengua, el tiempo y el espacio, [Link]., Almagesto,
1996.
-Rodríguez Alcalá, Hugo, El arte de Juan Rulfo, México, Inst. Nac. De Bellas Artes,
1965.
-Befumo, Boschi, Liliana y otros, Rulfo: la soledad creadora, [Link]., García Cambeiro,
1979.
-Rama, Angel, Vargas Llosa, [Link]ía Márquez y la problemática de la novela,
[Link]., Corregidor, 1973.
-----------------, La narrativa de [Link]ía Márquez. Edificación de un arte nacional y
popular, México, Universidad Veracruzana, 1991.
-Cartín de Guier, Estrella, Una interpretación de Cien años de soledad, Costa Rica,
1983.
-Earle, Peter, García Márquez, Madrid, Taurus, 1982.
-Palencia Roth, M., Gabriel García Márquez: la linea, el círculo y las metamorfosis del
mito, Madrid, Gredos, 1983.
-Vargas Llosa, M., Gabriel García Márquez: historia de un deicidio, Barcelona, Barral,
1971.
-Mejía Duque, J., Gabriel García Márquez: mito y realidad de América, [Link].,
Almagesto, 1996.
-Maturo, Graciela, Claves simbólicas de García Márquez, [Link]., García Cambeiro,
1977.-
-Ludmer, Josefina, Cien años de soledad. Una interpretación, [Link]., C.E.A.L., 1985
-AAVV., En torno a J.C. Onetti, Cuadernos de literatura Nº 15, 1970.
-Ludmer, Josefina, Onetti, los procesos de construcción del relato, [Link].,
Sudamericana, 1977.
-Ferro, Roberto, Onetti/La fundación imaginada. La parodia del autor en la saga de
Santa María, Córdoba, Alción, 2003.
-Massei, Adrián Pablo, Héctor Tizón: una escritura desde el margen, Córdoba, Alción,
1998.
-Flawiá de Fernández, Nilda, De memorias y utopías –ensayos de literatura argentina-,
Buenos Aires, Corregidor, 1996.
TEMA INTRODUCTORIO. DISCUSIONES SOBRE LA IDENTIDAD
LATINOAMERICANA.
Bibliografía básica:
• Leopoldo Zea, “Búsqueda de la identidad Latinoamericana”
• Jorge Ruedas de la Serna, “La representación americana como problema de
identidad”. Ambos artículos en: El problema de la identidad latinoamericana,
México, Univ. Nac. Autónoma, 1985
• Angel Rama, “Los procesos de transculturación en la narrativa
latinoamericana”, México, Siglo XXI, 1985.
Síntesis conceptuales:
LEOPOLDO ZEA. Búsqueda de la identidad latinoamericana.
Zea hace hincapié en dos cuestiones: 1. Se pregunta si existe una literatura, una
filosofía, una cultura hispanoamericana, dotadas de atributos y caracteres propios. 2.
Para el europeo, toda cultura no europea es ilegítima porque carece de universalidad.
Desvaloriza el mestizaje y la mezcla de nuestra cultura.
1. La especificidad de toda cultura es la capacidad del logos y su expresión en un
lenguaje apropiado. El latinoamericano se expresó desde el principio precariamente,
admitiendo su inferioridad y dependencia respecto del europeo. Nunca se despojó de la
sustancia colonial, sustituyó el colonialismo europeo por otros internos y externos.
Dentro de este lenguaje, el razonamiento y cultura impuestos por la conquista, los
nacidos en esta América, como nos diría Bolívar, no tienen otro lugar que el de
siervos. Lenguaje y razón propios de siervos y que, por lo mismo tienen que ser
substituidos.
Con el colapso de la cultura europea producido por la Segunda Guerra Mundial, el
latinoamericano asumió su segunda orfandad y se largó a la búsqueda de una nueva
identidad, al rescate de los caracteres propios de su cultura original.
2. El europeo consideraba a su cultura como la única legítima y universal. Todo lo
diferente era considerado bastardo, bárbaro e ilegítimo. Después del colapso del
neocolonialismo, los americanos nos dispusimos a elaborar los parámetros de nuestra
propia cultura sin dependencias externas, a partir de nuestros propios condicionamientos
internos.
La toma de conciencia de este hecho es lo que ha venido originando la preocupación,
extraordinariamente viva en las últimas décadas, por definir una identidad que no
tenga que ser avalada por nada externo a ella.
Conclusión: Zea considera que en las últimas décadas del siglo XX se ha producido un
intenso movimiento en América Latina por definir nuestra cultura a partir de sus propios
atributos. Este movimiento no desconoce los aportes esenciales de la cultura europea,
sino que al contrario, parte de establecer una prolongación, una aclimatación de sus
presupuestos. Entiende que las ideas europeas permitieron el descubrimiento y la
afloración de las nuestras, de las concepciones originales, de los mitos indígenas, de las
cosmovisiones que son diferentes pero también ricas y muy sugerentes. La
identificación de nuestra cultura responde así a un nuevo mestizaje, a una hibridación de
la que la misma cultura europea es un buen ejemplo ya que se formó en un largo
proceso de mestizaje, comenzando con la asimilación de las ideas de Grecia y Roma, y
luego de los diversos pueblos que se incorporaron a Europa a través de su larga historia.
…quienes en esta América se plantean interrogantes, supuestamente ilegítimas
¿pretenden cambiar o suplantar la extraordinaria cultura europea u occidental? Por
supuesto que no, y en esto está el equívoco e, inclusive, la tragedia que se plantea a los
hombres y pueblos de esta América. Hombres y pueblos que se sienten divididos,
obligados a amputarse a sí mismos ante la disyuntiva que ya se planteaba [Link]ívar
¿somos indios?, ¿somos españoles?, ¿somos americanos?, ¿somos europeos? Ya que
los hombres de cultura de esta América que se hacen semejantes interrogaciones,
nunca han pretendido ni pretenden anular, negar o borrar la cultura europea u
occidental, sino, por el contrario, hacerla suya, ampliarla, realizarla, hacer plena su
hasta ahora supuesta universalidad.
La cultura europea (llamada por ellos occidental) se impuso como discriminatoria
porque se hizo dueña del logos. El Cristianismo borró las diferencias pero impuso otras
discriminaciones, será cristiano, pero tutelado, nunca podrá alcanzar el nivel europeo.
Sin embargo, el europeo no pudo eludir las manifestaciones de la cultura indígena y
servirse de ella. Surge el mestizaje tan desvalorizado por el europeo en virtud de su
supuesta impureza, de su condición de bastardo y corrupto frente a la pureza del padre.
Sin embargo, el mestizaje es el problema central de la identidad latinoamericana.
Jorge Ruedas de la Serna. La representación americana como problema de identidad.
El problema que desarrolla este autor, a partir de reflexiones fincadas en la sociedad
mexicana, se centra en el concepto de diferente que se atribuye el latinoamericano, en
relación con el europeo. Cree que esa conciencia de ser distinto puede ser positiva
porque desde allí se podría construir la identidad que no se puede definir. Critica a
quienes se exilian en Europa para crear su obra, o la producen con sentido europeo en
sus propias tierras. Revalora la condición esencial de los mitos como expresión del
pensamiento y las ideas subyacentes en las comunidades indígenas, que tienen carácter
universal porque se relacionan con las concepciones eternas del hombre. Europa vino a
someter a los indios, con el prejuicio de que estaban en un estadio anterior y necesitaban
de las ideas civilizatorias europeas. Sin embargo, aquí ya había civilización y cultura,
aunque diferente y más primitiva. A pesar de haber arrasado con los testimonios de la
cultura indígena, de desvalorizarlos, anularlos y borrarlos, el europeo comienza a sentir
que los condicionamientos americanos se cuelan en sus percepciones y manifestaciones.
Es algo nuevo agregado al europeo del que no puede escapar. En la religión por ej. los
ídolos originales se mezclan con los cristianos y aflora una mezcla.
El concepto de nacionalismo desarrollado por algunos escritores y pensadores desde los
mismos orígenes americanos, es considerado algo aberrante y limitante para sentar
sobre el mismo una idea positiva de identidad.
La identidad en primer lugar es un encuentro del hombre con su propio ser. “En sentido
amplio, la identidad del individuo sería su propia identificación con su propio ser,
identificado con su comunidad, con sus tradiciones, con su lengua, con sus costumbres,
etc.. La búsqueda de identidad sería el impulso de respuesta del individuo, como ser
social, a la atomización, al extrañamiento a que lo somete el orden social.” La identidad
del hombre se justifica en una comunidad, y consiste en actuar en coherencia con los
condicionamientos de las costumbres, las modalidades sociales y las actitudes históricas
preveídas por esa comunidad. El chauvinismo y el nacionalismo que pueden derivar de
esta postura son negativos porque no permite la apertura de lo propio hacia lo universal,
hacia lo diferente que lo justifica como cosmovisión. La literatura siempre ha sido el
conducto a través del cual se ha expresado en América su especificidad cultural y su
identidad. El mito del paraíso terrenal, del edén pródigo en riqueza y exhuberancia
constituye el eje de la conquista de América, diferente a la del norte donde los
anglosajones no buscaban el paraíso gratuito y rico sino un lugar donde desarrollar una
experiencia vital significativa que se le negaba en sus países. Las crónicas iniciales de la
conquista, dirigidas a la corona, por el interés que encerraban magnificaron la naturaleza
y las riquezas y desvalorizaron, demonizaron al hombre primitivo americano.
Angel Rama, “Los procesos de transculturación en la narrativa hispanoamericana.”
A partir de los años 30 del siglo XX la corriente regionalista comienza a mostrar fisuras
como consecuencia de la inserción de las vertientes modernistas y vanguardistas
provenientes de Europa. La literatura, con formulaciones novedosas insertas en los
parámetros aportados por esas vertientes renovadoras, expresa el conflicto que se suscita
entre quienes se abroquelan en torno a los presupuestos tradicionales de la cultura local
y quienes aceptan e incorpora, a veces acríticamente, las nuevas ideas y formas
estéticas. Se trata en definitiva de una puja entre una cultura que se defiende para no
desaparecer y otra que se impone vigorosa y prestigiosa con el ánimo de sustituirla, con
el consiguiente contexto de desvalorización que esta operación conlleva. En este choque
de culturas, Rama observa tres tipos de comportamientos:
1. El de vulnerabilidad cultural “que acepta las proposiciones externas y renuncia casi
sin lucha a las propias”;
2. El de rigidez cultural “que se acantona drásticamente en los productos ya alcanzados
por su cultura, rechazando toda aportación nueva”;
3. El de plasticidad cultural que integra en un producto nuevo las tradiciones y las
novedades, que acepta lo nuevo y externo pero asimilándolos a los parámetros
culturales propios, tradicionales y locales.
Adopta el concepto antropológico de transculturación propuesto por el cubano
Fernando Ortiz, en reemplazo del de aculturación. Este último término, proveniente de
la nomenclatura europea implica que en el contacto de culturas se produce la pérdida de
una de ellas, la más débil, y su sustitución por la más fuerte, la importada. En la
transculturación en cambio se da una mutua asimilación entre ambas culturas, una
simbiosis y sincretismo que permite a la más débil mantener sus esencias y
enriquecerlas con las nuevas aportaciones. Este fenómeno transculturador es el propio
de América Latina, especialmente a partir de las inmigraciones de todo tipo de las
primeras décadas del siglo XX. Hubo una voluntad firme de asimilar todo lo nuevo
pero también la convicción del valor de los elementos nativos, los que se recrearon e
iluminaron desde nuevas perspectivas con los condicionamientos vanguardistas y
renovadores.
En A.L. se dio el proceso transculturador a través de dos direcciones: del exterior,
especialmente europeo, hacia el continente, y del interior, rural, tradicional, hacia las
ciudades. Este último movimiento fue el más intenso y determinante, y constituye la
esencia del proceso transculturador, donde se nota, sobre todo en la literatura, la
pervivencia y a veces hasta la exaltación recuperada de elementos nativos y primitivos,
que se resignifican en el ensamble con formas foráneas.
En el orden lingüístico, hubo casos de resistencia a abandonar formas dialectales o
primitivas, y casos de sustitución lisa y llana de la lengua local por las estructuras de la
lengua de la cultura impuesta. Pero en general se dio la permanencia de formas
aborígenes y criollas, aclimatadas, transfundidas y remozadas con las formas de la
lengua que se incorporaba, lo que le dio trascendencia sin sacrificar su esencialidad
primitiva. Considera que el escritor construyó con la mezcla y revaloración de ambas
lenguas un nuevo lenguaje literario que rescata los localismos sin desmerecerlos, y que
aumenta su expresividad.
El regionalismo de la narrativa de principios del S. XX, elaborado sobre el canon de la
novela naturalista y realista, se disuelve con la incorporación de los elementos locales a
través de formas provenientes del vanguardismo. Surgen líneas idealistas, fantásticas y
de ciencia ficción que recuperan las esencias localistas en sus formas míticas y
nucleares. Considera que con este ensamble nace la verdadera literatura latinoamericana
que ahonda en sus caracteres aprovechando las aportaciones de una cultura diferente,
utilizando sus elementos configuradores, como el lenguaje y sus procedimientos
narrativos y artísticos en general.
En el proceso de transculturación se plantea una guerra entre los diversos sistemas
culturales locales, que son numerosos por la diversidad cultural, y la relativa unidad de
la cultura europea que ingresante. Ese fenómeno derivó en una diversidad de efectos y
consecuencias del proceso de transculturación, además es diferente si el fenómeno se
produjo en los años 30 o con posterioridad a esa fecha.
El mapa mestizado resultante responde a una línea horizontal que se manifiesta en el
espacio-tiempo y a otra vertical que cruza las diversas estructuras económicas y
sociales, reordenando el espacio tiempo en cada lugar.
Tres categorías:
[Link]ón entre cultura indígena y cultura foránea. Rigidez cultural, impide
la integración aunque permite resguardar la herencia indígena.
2. Conservación, guarda celosa de una tradición mestiza, de formas arcaicas tanto
europeas como americanas.
3. Zonas que aparentemente se adhieren a las modernizaciones urbanas pero que
mantienen un fuerte arcaísmo en sus sectores bajos y populares.
Estos procesos desencadenan fenómenos conflictivos entre las dos culturas, en A.L.
surgen grupos de estudiosos que pretenden proteger la cultura autóctona frente al avance
de lo foráneo, en las ciudades hay un espíritu más permeable a lo nuevo.
La transculturación se completa con la proyección a mediados del siglo XX de los
defensores de lo autóctono hacia un universalismo que aprovechó los mecanismos de la
modernidad europea. Son ejs. Arguedas, Rulfo, Guimaraes Rosa y García Márquez.