REPÚBLICA DOMINICANA
PODER JUDICIAL
SÉPTIMA SALA PARA ASUNTOS DE FAMILIA DE LA CÁMARA CIVIL Y COMERCIAL
DEL JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA DEL DISTRITO NACIONAL
EN NOMBRE DE LA REPÚBLICA
Sentencia Civil Núm. 532-2024-SSEN-02771 Caso Núm. 2024-0142910
NCI núm. 532-2024-ECON-02868
En la ciudad Santo Domingo, Distrito Nacional, República Dominicana, a los seis (6) días del mes de
noviembre del año dos mil veinticuatro (2024); años 180 de la Independencia y 161 de la Restauración.
La Séptima Sala de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional,
Especializada en Asuntos de Familia, sito en la calle Socorro Sánchez, No. 68, esquina calle Santiago
del sector Gascue, de esta ciudad, regularmente constituido por Pedro Marcial Ramírez Salcé, Juez,
asistido del infrascrito secretario auxiliar, que certifica y del Alguacil de Estrados de turno, dicta en
audiencia pública la sentencia que sigue:
Con motivo de la acción en Divorcio por Mutuo Consentimiento, intentada por los señores Ramón
Luperón y María Altagracia Ortiz Díaz, dominicanos, mayores de edad, portadores de las cédulas de
identidad Núms.001-1366490-8 y 402-2796850-6, respectivamente, domiciliados y residentes, el
primero, en la calle Max Henríquez Ureña, Núm. 124, sector Evaristo Morales, Santo Domingo, Distrito
Nacional y la segunda, en la calle Respaldo Ortega y Gasset, Núm. 6, sector Cristo Rey, Santo Domingo,
Distrito Nacional, quienes tienen como abogado constituido y apoderado especial al Licdo. Bienvenido
Brea, dominicano, mayor de edad, portador de la cédula de identidad Núm.001-0497030-6, con estudio
profesional abierto en la avenida Coronel Rafael Tomas Fernández Domínguez, Plaza Gamar, segundo
nivel, local 3B, Brisa Oriental, municipio Santo Domingo Este, provincia Santo Domingo, según poder
otorgado en el acto de convenciones y estipulaciones de divorcio Núm. 246-2024, instrumentado en
fecha 10 de septiembre del año 2024, por ante la Dra. Criselia Echavarría Joaquín, Abogada Notario
Público de los del Número del Distrito Nacional, matrícula del Colegio Dominicano de Notarios número
2950.
OÍDO: Al ministerial de turno en la lectura del rol de audiencia pública de fecha 5 del mes de noviembre
del año 2024.
VISTAS: Las conclusiones depositadas en audiencia, las cuales, en esencia solicitan lo siguiente:
“Primero: Que admitáis el divorcio por mutuo consentimiento y se pronuncie de manera administrativa
entre los señores María Altagracia Ortiz Díaz y Ramón Luperón, según el acto auténtico No. 246-2024
de fecha diez (10) días del mes de septiembre del año dos mil veinticuatro (2024), instrumentado por el
Notario Público de los del Número del Distrito Nacional Dra. Criselia Echavarría Joaquín, contentivo
de las convenciones y estipulaciones pactadas por ellos para su divorcio por mutuo consentimiento;
Segundo: Que compenséis las costas judiciales del procedimiento, por tratarse de litis entre esposos”.
(Sic)
VISTOS LOS SIGUIENTES DOCUMENTOS:
1. Extracto de acta de matrimonio de los cónyuges en causa, registrado en la Oficialía del Estado Civil
de la Doceava Circunscripción de Santo Domingo Este, bajo el No. 000283, Libro No. 00003, Folio No.
0083, del año 2023, donde consta que contrajeron matrimonio en fecha 19 del mes de mayo del año
2023.
2. Fotocopias de los documentos de identidad correspondientes a los esposos en causa.
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3. Fotocopia del acto de estipulaciones y convenciones de divorcio Núm. 246-2024, instrumentado en
fecha 10 de septiembre del año 2024, por ante la Dra. Criselia Echavarría Joaquín, Abogada Notario
Público de los del Número del Distrito Nacional.
4. Compulsa notarial del acto de estipulaciones y convenciones de divorcio Núm. 246-2024,
instrumentado en fecha 26 de septiembre del año 2024, por ante la Dra. Criselia Echavarría Joaquín,
Abogada Notario Público de los del Número del Distrito Nacional.
5. Fotocopias de los documentos de identidad correspondientes a los testigos comparecientes.
6. Fotocopia del documento de identidad correspondiente al abogado apoderado.
RESULTA: Que mediante auto Núm. 18908-2024, de fecha 30 de octubre del año 2024, emitido por la
Presidencia de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, esta
sala fue designada para conocer de la acción de divorcio de que se trata.
RESULTA: Que luego del depósito de los documentos y a solicitud del abogado apoderado por las
partes, este tribunal para conocer de dicha acción fijó audiencia para el día 5 del mes de noviembre del
año 2024, a la cual compareció dicho abogado y deposito las conclusiones requeridas al efecto.
PONDERACIÓN DEL CASO
1. Que este tribunal está apoderado de una acción en Divorcio por Mutuo Consentimiento, intentada
por los esposos Ramón Luperón y María Altagracia Ortiz Díaz, asunto de nuestra competencia, en virtud
de lo que establece el Párrafo II del artículo 28 de la Ley No. 1306-Bis, sobre divorcio, y 45 de la Ley
No. 821, del 21 de noviembre del 1927, sobre Organización Judicial, modificada por la Ley No. 50-00,
del 26 de julio del 2000.
2. Que de las disposiciones previstas en los artículos 68 y 69 de la Constitución, en consonancia con lo
dispuesto en los artículos 14.1 del Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, y 8.1 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, determinan que los jueces deben asegurar el
cumplimiento de las garantías mínimas del debido proceso de cada parte sometida a un determinado
proceso judicial o administrativo; por tanto, en el curso de la presente solicitud, el tribunal ha
salvaguardado de forma irrestricta la protección y respeto de cada uno de los derechos y garantías de
índole constitucional y legal consagradas a favor de la parte solicitante.
3. Que el artículo 1 de la Ley 1306-Bis, establece que el matrimonio se disuelve por la muerte de uno
de los cónyuges o por el divorcio.
4. Que las partes, para justificar sus pretensiones aportan el acta de matrimonio, registrada en la
Oficialía del Estado Civil de la Doceava Circunscripción de Santo Domingo Este, bajo el No. 000283,
Libro No. 00003, Folio No. 0083, del año 2023, donde consta que contrajeron matrimonio en fecha 19
del mes de mayo del año 2023.
5. Que en el acto de convenciones y estipulaciones Núm. 246-2024, instrumentado en fecha 10 de
septiembre del año 2024, por ante la Dra. Criselia Echavarría Joaquín, Abogada Notario Público de los
del Número del Distrito Nacional, consta entre otras cosas, que los señores Ramón Luperón y María
Altagracia Ortiz Díaz, no adquirieron bienes muebles e inmuebles, y que no procrearon hijos mientras
estuvieron casados.
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6. Que lo expresado por los esposos de la manera antes indicada, es prueba suficiente de la infelicidad
que la vida en común les ocasiona, lo que constituye de acuerdo con lo previsto por la Ley 1306-Bis,
una causa justificada para la disolución del matrimonio, según establece el artículo 26 de la citada ley:
“El consentimiento mutuo y perseverante de los esposos, expresado de la manera prescrita en la presente
ley, justificara suficientemente que la vida en común le es insoportable”.
7. Que el artículo 55 numeral 3 de la Constitución establece que: “El Estado promoverá y protegerá la
organización de la familia sobre la base de la institución del matrimonio entre un hombre y una mujer”;
y reserva en las disposiciones de la Ley las causas de separación o de disolución de este vínculo.
8. Que este tribunal es de íntima convicción que el ideal de justicia versa en la correcta aplicación de
una tutela judicial efectiva con apego irrestricto al debido proceso, lo cual es aplicable a toda clase de
actuaciones judiciales y administrativas, a la luz de que toda ciudadano en el ejercicio de sus derechos
e intereses legítimos, tiene la prerrogativa de obtener una justicia accesible, oportuna y gratuita; y con
ello a una sana administración de justicia en consonancia a las disposiciones contenidas en el artículo
69 de la Constitución de la República Dominicana.
9. Que, de conformidad a lo anterior, y siendo en principio la acción en divorcio de que se trata un
asunto en el cual, prima la voluntad de las partes, es jurisprudencia constante y compartida por este
tribunal que: “El interés general del Estado se confunde con la buena organización de la familia,
teniendo el órgano jurisdiccional el deber de tutelar el cumplimiento de los requisitos de forma y fondo
para su admisión”. (Casación, 4 de septiembre de 1974, B.J. 766, pág. 2399).
10. Que verificados todos los requisitos de admisibilidad que la ley dispone para ello, y una vez
comprobado que no fueron introducidas modificaciones al acto de convenciones y estipulaciones,
procede declarar disuelto el vínculo matrimonial que los une, tal y como se indicará en la parte
dispositiva de esta sentencia.
11. Que procede ordenar al Oficial del Estado Civil correspondiente que pronuncie el divorcio admitido
mediante la presente sentencia y así se hará constar en el dispositivo de esta sentencia.
12. Que por tratarse de una acción promovida entre cónyuges procede la compensación de las costas,
valiendo este considerando decisión sin necesidad de que conste en el dispositivo de esta sentencia.
13. Que en nuestro sistema jurídico vigente se ha establecido que los jueces al momento de estatuir
deben fundamentar sus decisiones en el ámbito de la situación jurídica existente de la cual estuviere
previamente apoderado, examinando los requisitos y formalidades exigido por la ley. (Suprema Corte
de Justicia de la República Dominicana. Boletín Judicial No. 823. Año 1010º).
14. Que ha sido jurisprudencia constitucional constante que: “La Constitución dominicana, en el
artículo 69, consagra la tutela judicial efectiva y el debido proceso como una garantía y un derecho
fundamental, que el Estado y sus poderes deben reconocer y garantizar por tener una función social que
implica obligaciones, en la mayor medida posible, la solución justa de una controversia. A ese fin atiende
el conjunto de actos de diversas características generalmente reunidos bajo el concepto de “Debido
proceso legal”, así como que el debido proceso legal se refiere al conjunto de requisitos que deben
observarse en las instancias procesales a afectos de que las personas estén en condiciones de defender
adecuadamente sus derechos ante cualquier acto del Estado que pueda afectarlos. Es decir, cualquier
actuación u omisión de los órganos estatales dentro de un proceso, sea administrativo sancionatorio o
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jurisdiccional, debe respetar el debido proceso legal. (TC/0011/14, de fecha 1401/2014 del Tribunal
Constitucional R.D.)
15. Que en las disposiciones que consagra el artículo 139 de la Constitución, el cual establece que los
tribunales controlaran la legalidad de las actuaciones de la administración, vinculado como garantía del
principio de seguridad jurídica el Control Difuso, sobre la base de que este principio instituye una
garantía de certeza en que las relaciones jurídicas que se producen en un determinado ordenamiento
jurídico no cambiaran sin causa justificada. En ese sentido, este principio se erige como un principio
aglutinador, ya que a través de este se desarrollan y convergen otros principios como son: El principio
de legalidad, el principio de buena fe y el principio de confianza legítima.
Por tales motivos, y vistos los artículos citados precedentemente, la Séptima Sala para Asuntos de
Familia, de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, En
Nombre de la República, administrando justicia y por autoridad de la Ley;
F A L L A :
PRIMERO: Declara regular y válida en cuanto a la forma la acción en Divorcio por Mutuo
Consentimiento intentada por los señores Ramón Luperón y María Altagracia Ortiz Díaz, por haber sido
hecha de acuerdo con la Ley.
SEGUNDO: En cuanto al fondo acoge las conclusiones presentadas por los esposos y, en consecuencia:
Declara disuelto el vínculo matrimonial existente entre los señores Ramón Luperón y María Altagracia
Ortiz Díaz, por su Mutuo Consentimiento de conformidad con el acto de convenciones y estipulaciones
Núm. 246-2024, instrumentado en fecha 10 de septiembre del año 2024, por ante la Dra. Criselia
Echavarría Joaquín, Abogada Notario Público de los del Número del Distrito Nacional, por los motivos
que preceden.
TERCERO: Ordena al Oficial del Estado Civil correspondiente pronunciar el presente divorcio.
La presente Sentencia fue firmada digitalmente en la fecha indicada al inicio, por el magistrado Pedro
Marcial Ramírez Salce, juez presidente del Tribunal de Familia de la Séptima Sala del Distrito Nacional,
y por Edward Sleither Castillo Rivas, secretario auxiliar del Tribunal de Familia de la Séptima Sala del
Distrito Nacional.
Certifico y doy fe que la presente ha sido firmada digitalmente por el juez y secretaria que figuran en la
estampa.
PMRS/mgv/lapf. -
Fin de documento. -
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